La maldad asalariada merece indulgencia, ¿pero cuál? La izquierda es muy indulgente con la clase obrera a sueldo, demasiado, así que no debe serlo tanto, a la vez que condena demasiado a la clase plusvalorizada. Entonces, hará falta que corrija bien su indulgencia y su condena, ya que, si no las calibra bien, la política se le fracasa.