Con el auge de los medios periodísticos, muy acrecentado partir de la radio, la televisión e internet, se padece sobrecarga informativa, que es cuando las y los hombres se informan en exceso, e incluso así no se aclaran bien algunos de sus asuntos, porque hay debate que se da sobre premisas falsas no descubiertas como tales. Es una patología comunicativa que redunda en otras, como las confrontaciones desmedidas de la guerra y la lucha política menos violenta, pero también en toda una serie de temas referidos a la vida cotidiana y a las demás instancias humanas, ya que el periodismo trata a grandes rasgos sobre todas las cuestiones de nuestra especie, aunque no las detalle por completo, lo que sería imposible. Entonces, hace falta cierta dieta periodística, tanto en producción informativa como en su consumo.