viernes, 31 de agosto de 2018

El capitalismo en fase terminal

El alto nivel de la corrupción capitalista da cuenta de que este sistema social está en su crisis final, aunque puede que ésta dure mucho tiempo. El nivel de corrupción llegó al punto de que no sólo a veces se la da por supuesta en público, sino que además los organismos de inteligencia estatal operan en base a ella, como sucede en los juicios a los gobiernos progresistas latinoamericanos. Los directivos de la CIA, que conocen a la corrupción capitalista desde adentro por haberla promovido expresamente, ya que el pragmatismo capitalista prioriza el éxito en la competencia económica y política por sobre la honestidad de los negocios, saben que los gobiernos están en general corrompidos por el funcionamiento macrosociópata del capital y utilizan este conocimiento en su propio provecho. Es la lógica competitiva de ganar a cualquier costo. La resolución de la crisis dependerá tanto de su desarrollo endógeno como de la política subalterna, algo contrariada por la aversión proletaria a estos asuntos complejos, que los trabajadores no entienden bien casi nunca, dado el encubrimiento comunicativo de que goza el capital.

En qué se nota el fideísmo macrista

La propensión a justificar los actos mediante la fe que sucede en el macrismo se nota en que sus partidarios fundamentaron sus políticas en lo que sintieron. Dijeron que sentían que las cosas debían hacerse tal como ellos las hicieron, lo que es un modo de justificarse que se basa en el parecer, la intuición y la inteligencia equivocada. A esto hay que sumarle los malos propósitos, que son los de la acumulación capitalista efectuada por el gobierno, a los que no pueden dar a publicidad por el desprestigio que eso les acarrearía. En síntesis, que en la política macrista hay una combinación de malos procedimientos gnoseológicos con malos intereses políticos y económicos.

jueves, 30 de agosto de 2018

Crítica breve de “It must have been loveˮ, de Roxette

La canción da cuenta de la dificultad de la cantante para reconocer su propio enamoramiento. Trata de una relación amorosa que terminó, sin que la protagonista que la relata sepa que fuera amorosa. Dice que debió haber sido amorosa una relación que evidentemente lo fue. Esto habla de un problema social, el de que las personas a veces no saben qué es el amor, por lo que no distinguen si están enamoradas o no, o si su vínculo es o no amatorio, cosa que sucede a consecuencia de la prédica falsa respecto del tema, que supone que el amor implica necesariamente una relación duradera, o que no es carnal sino celestial, o que no debe ser sexual al iniciarse, u otros argumentos así, pero tampoco hay que hacer una apología acrítica del amor. El enamoramiento y las relaciones amorosas debieran ser abordados desde la buena psicología. Esta ignorancia también se debe, entre otros temas, al sobreatareamiento económico, que implica que las personas no se dediquen lo suficiente a sus cuestiones subjetivas.

El realismo socialista pecó de objetivismo, al confundir lo objetivo con la realidad, lo que le impidió comprender que lo subjetivo también es real. Tomó a la veracidad como realismo.

miércoles, 29 de agosto de 2018

“Nothing else mattersˮ es zambero

La canción de Metallica y la zamba tienen el mismo tempo y la misma clave, que es la del malambo, la de la chacarera, la de algunos bluses y la de muchos toques más del folclore africanista. Esta clave es una que se usa en los ritmos llamados de 6 por 8 y está presente en el folclore latinoamericano, así como las otras, y a su vez en el canto popular de América del Norte. La percusión africana tiene familias de toques que se agrupan según las claves, e incluso en subgrupos clávicos, de varias claves parecidas, géneros rítmicos que luego se esparcieron en sus recreaciones exteriores al África.

martes, 28 de agosto de 2018

La mala estética torna a la gente en vácua

En verdad la gente no es vacía, ya que siempre tiene sus tejidos celulares internos. Tal expresión es figurativa, y se refiere a que las personas de mala estética se vuelven desagradables, porque la mala estética es aquella que nos hace mal. Es consustancial a la mala sensibilidad social, y por eso es despreciada. Los humanos podemos engañarnos a nosotros mismos y adoptar malas estéticas, incluso algunas muy celebradas, hasta predominantes, pero luego, a consecuencia de su manera de ser, las criticamos por el daño que nos causaron, sin que por eso se las deponga fácil.

Mover guita molesta

Una causa para deponer el intercambio dinerario es la de que manejar las finanzas requiere de esfuerzo ingrato. Aún así, se seguirá operando con plata, por lo que cabrá exigir que se la use bien. ¿Qué sería eso? Sin buena razón social no puede suceder.

El ciclismo explota

Habida cuenta de la cantidad de gente que se lesionó en accidentes ciclísticos, la revolución en bicicleta falla al lastimar a sus miembros. El ciclismo es lesivo desde la fabricación, ya que es explotadora, desde la metalurgia, que incluye a la toma de los minerales, su traslado, fundición y moldeo, para su posterior retransformación en piezas, luego relaboradas, ensambladas, retransportadas y vendidas, todo lo cual explotó tanto a los seres inertes como a los vivos, a los trabajadores en particular, pero no sólo a ellos. Como tarea social, el ciclismo envuelve muchas actividades dañinas para la naturaleza, muchas veces para seres vivos que no son humanos, como lo son los peces en cuyos hábitats fueron a parar los desperdicios ciclísticos, las bicicletas estropeadas, con grasa y aceite sucios, que poluyeron a los ríos urbanos junto con los demás residuos industriales burgueses. A las actividades humanas se las debe evaluar con el criterio de su incidencia en la naturaleza.

Un derivado complejo del ciclismo es el motociclismo, el ciclismo de motor a combustión, que tiene muchísimos más muertos y lesionados que el ciclismo, así como más daño productivo en general.

sábado, 25 de agosto de 2018

Creencia y argumentación antojadiza

La tendencia a argumentar caprichosamente que se observa bastante en el liberalismo ortodoxo no proviene del fin exclusivo de mantener el dominio del capital privado por medio de la retórica manipuladora, sino que también responde al hábito creyente de dar por ciertas a las propias ideas, sin cotejarlas lo debido con la realidad objetiva, en tanto que la tradición eclesiástica fue muy acorde con el procedimiento de basar las especulaciones en hipótesis incontrastadas, lo que sucede al hecho de que no se puede averiguar empíricamente sobre la existencia de los dioses, por lo que se los dio por ciertos en base a la fe. Este problema clerical se replica en el laicismo fiel más que en el ateo.

Los caprichos y antojos pueden ser buenos, pero en este caso no lo son.

La “prarquíaˮ

A la doctrina que busca el buen orden, e igual el buen gobierno, se la podría llamar, además de “bonarquismoˮ, “prarquismoˮ, ya que “proˮ es “bienˮ y “arquíaˮ es “ordenˮ, así como puede significar “gobiernoˮ.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Distopía, corrupción y capitalismo financiero

Si bien los discursos distópicos adquirieron prevalencia después de la segunda guerra mundial y si bien la corrupción es ínsita a la historia humana, a partir de la financiarización del capital, iniciada tras la crisis del petróleo de 1973 y caracterizada por el auge bursátil, la especulación cambiaria y la de las deudas estatales, el imaginario pesimista cobró gran acogida internacional, a la par que el humor negro y la animosidad agresiva, igual que el escapismo mitológico. El liberalismo, aún en su etapa floreciente, eclosionada en los dos siglos entre la revolución industrial y la edad de oro del capitalismo de la segunda posguerra, siempre tuvo momentos críticos y una maldad esencial, pero hasta el período bienestarista mantuvo esperanzas que fueron aceptadas con entusiasmo por amplios sectores sociales, lo que entró en crisis desde el predominio financiero, atenazado luego del thatcherismo por el Consenso de Washington, crisis dada por el abandono de la economía laboral que supusiera la preferencia por los mercados más abstractos y más aún desde los escándalos de corrupción de las evasiones fiscales asociadas a la fuga de capitales, los rescates bancarios y las coimas de la obra pública. Estas cuestiones son el colmo de la falsedad capitalista y quizás sean el prolegómeno del final de este sistema social, pero, en tanto que son la cima de una acumulación de infamias, la transformación que le suceda persistirá con males importantes a los que la humanidad no podrá resolver bien hasta tanto los asuma.

martes, 21 de agosto de 2018

Del problema de la democracia

La democracia no tiene sólo el problema de que falla la representación política, o mismo el de su subordinación al capital, sino también el de la falsedad popular. Las naciones no son del todo verdaderas ni del todo buenas, por lo que tienen su falsedad y su malicia. Entonces, al elegir a sus gobernantes, pueden hacerlo algo mal. Para que el gobierno sea bueno debe serlo el sistema de elección de autoridades, como así la gente y el modelo económico.

miércoles, 15 de agosto de 2018

La fe, el capital y el desorden jurídico

Ya de por sí la fe complica el juicio al inducir a sentenciar en base a pareceres, a lo que la teoría jurídica moderna llegó a contrapesar con la exigencia de evidencias, pero sin haber asumido bien el problema, por lo que la inteligencia queda confusa, llevando a que el dictado de sanciones pueda ser arbitrario en casos extremos. Encima, a esto hay que agregarle la incidencia de las pujas económicas y políticas derivadas del capitalismo y del afán de poder excesivo, no exentas de rencillas personales ni de operaciones de inteligencia imperialistas y nacionales. A la crítica social le falta admitir bastante que el sistema que analiza es fidente.

viernes, 10 de agosto de 2018

El proyecto civilizatorio del internacionalismo maoísta es sobreproductivo

La Organización de la Cooperación de Shanghái y el ALBA TCP si bien superan al liberalismo en que son favorables al socialismo científico no adoptaron al paradigma ecologista, que es decreciente en términos de la producción medida en capitales porque la sanidad ambiental precisa que ésta sea reducida lo mejor posible. Tiene un orden gobernante en el que prevalece el sistema de partido comunista único y detentador, por medio del mando estatal, de los mayores medios productivos, con un segundo lugar para el capital privado. Es un capitalismo de prioridad estatal, en vez que privada, como lo es el liberal, al que le falta contener bien al disenso dentro del gobierno. En ambos sistemas los miembros de los partidos políticos principales suelen ser gobernantes a la vez que grandes empresarios, siendo que la acumulación comunista se titulariza en el estado, en poder del partido gobernante, en tanto que a la capitalista se la titula más en personas jurídicas privadas que en entidades públicas. En términos de producto bruto entre bloques, el liberal debe seguir siendo mayor que el comunista, aunque no debe serlo tanto si se cuenta a la India dentro de él. El bloque socialista, que contiene a India, a China y a sus seguidores, como lo son Cuba y Corea del Norte, o mismo Vietnam y Venezuela, o Bolivia y Nicaragua, países muy recusables en términos políticos, no es tanto menor que el liberal, que contiene a Estados Unidos, Europa, la mayor parte de América Latina y de África, Canadá, los países árabes y los de Asia del Este y Oceanía, así como a Japón y a la Rusia asiática. Estos otros también son muy recusables, por lo que hace falta una evolución del conjunto, con distintas transformaciones para cada cual. Habría que aclarar que el estatismo y el socialismo son cosas distintas, ya que en el último la propiedad de los medios productivos es de los trabajadores, en tanto que en el primero lo es del gobierno de estado nacional. El cooperativismo es lo que más se acerca a este sistema, así como la autogestión laboral, que algo la hay en el empresariado pobre.

El socialismo, además de ecologista, debe llegar a ser autogestivo, de lo que el gobernante dista mucho, pero eso no es exclusiva culpa suya, porque la autogestión necesita del pacifismo internacional, ya que la guerra requiere la hipersofisticación productiva de la industria de armamentos, lo que obstaculiza el ordenamiento social y bien consensuado de la producción, así como le hace falta la colaboración entre los pueblos, cuestión que precisa de la fraternidad genérica, para lo cual los miembros de la especie deben entender bien que tienen la misma proveniencia natural, a lo que no pueden hacer si mistifican su origen.


Fuente

Carlos Akira de la Puente Abreu, “Neorrealismo político versus multilateralismo democrático: las organizaciones alternativas ALBA TCP y la Organización de Cooperación de Shangáiˮ, en Políticas y líneas de acción, Colección Sur-Sur, CLACSO, junio de 2015.

Contradicción entre la ecología y el laborismo actual

Cuando hace frío, la gente tiene que levantarse temprano, por lo que usa mucha calefacción, en vez que quedarse en la cama hasta que el frío cese. La racionalización de la práctica pretendida por el buen socialismo incluiría temas como ese, porque aspira a la felicidad social. El buen socialismo no busca la felicidad en una supuesta vida posterior a la muerte. El liberalismo se guía a sí mismo según esta hipótesis, lo que es factor de corrupción moral y de degradación social. El cumplimiento del objetivo máximo del socialismo requiere de una transformación integral de la especie que encima tiene que ser buena lo suficiente, por lo que, en el caso de darse, llevaría generaciones.

Las anarquistas homosexuales se enamoraron de cholas...

Algunas de las cuales eran pequeñas burguesas, es decir, miembros de la clase baja urbana, y tal vez hasta de clase media. El clasismo equivocado les complicó la relación. La burguesidad está dada por la existencia urbana, no por la adhesión al capitalismo. Existe la burguesía no-capitalista, que es la de los humanos urbanos de las clases que son inferiores al capitalismo. El proletariado urbano es todo de ella. En el campo sedentario la edificación es urbana, pero no se agrupa en ciudades. Son casas distantes a las que se acerca el trazado vial y eléctrico y bajo un mismo alcance satelital y radial, por lo que reciben señales televisivas, telefónicas y de radio, así como algunas internet. Entonces, el territorio del dominio burgués es uno en que las ciudades se conectan con el agro por medios de comunicación y de transporte y en el que la mayoría de la población se concentra en ciudades. Más que burgués es el orden sedentario, el basado en la agricultura. La urbanización es una consecuencia necesaria del cultivo del agro, ya que al establecerse las poblaciones en un territorio construyeron viviendas en las que alojarse, lo que es el principio de la urbanización. Que adopte distintas formas y cómo funciona son cosas distintas. La agricultura le dio lugar a las ciudades. Para no ser burgués hay que ser campesino, y el turismo entre ciudades es un nomadismo interurbano hecho en medios de transporte, que son construcciones industriales urbanas. Es un nomadismo que requiere de la industria metalmecánica, la eléctrica, la gasolinera y así otras tantas, lo que también es mucha explotación de la naturaleza. La dicotomía entre el sedentarismo y el nomadismo también es falsa, como lo es aquella entre la ciudad y el campo simple. El nomadismo por territorios sedentarios es diferente de la migración precivilizatoria, pero es migrante.

El uso gramsciano del concepto de la sociedad civil no se corresponde bien con la forma de esta expresión, ya que civil significa urbano. La sociedad civil, en verdad, abarca a todos los habitantes de la ciudad. Es una distinción geográfica en vez que estrática. Esto complicó a la explicación de Gramsci, ya que hay que seguirla adoptando su definición convencional, cosa que sucede también con otros conceptos, haciendo muy trabajosa la comprensión. Ahora bien, si se entiende por civil a lo edificado, los campesinos de viviendas entran en la categoría, pero no así los migrantes por lugares selváticos. La sociedad civil sería la nación sedentaria, la nación estatizada, de edificación habitacional y concentración en núcleos urbanos, en los que se acumulan las más de las propiedades fabricadas por el género.

En la UBA aprueban cualquier cosa

Lo sé porque aprobaron mi tesina de licenciatura, que era falsa, ya que pretendía componer bien al nihilismo reactivo nietzscheano con el materialismo socialista. Y así como esa vi varias otras tesis aprobadas que son francamente malas para la humanidad. Las ciencias sociales deben replantearse su objetivo, porque si en pos de la diversidad se aprueban discursos equivocados la conciencia social de la especie se pierde más, lo que daña mal a la propia especie y a las otras. Para sobrevivir hay que dañar a otros seres vivientes, es obligatorio y todas las especies lo hacen, pero entonces esto debe ser medido bien. Es un problema urgente.

Para ser justo debo agregar que este problema, el de la aceptación de las malas ideas en pos del respeto a la diversidad de opiniones, no es exclusivo de la UBA, sino que atraviesa a todo el campo de la filosofía humanista, aunque con críticas y variantes, ya que las y los humanos aún no hemos logrado establecer un criterio para juzgar bien a las doctrinas, que debe basarse en la calidad de la vida social.

Carne animal y carne vegetal

La carne vegetal es la parte comestible de los vegetales, por lo que las vegetarianas son carnívoras, pero de carne vegetal. Lo que no comen es carne animal, aunque pueden hacerlo con lácteos y ováceos. A veces comieron carne animal, pero poca, o sea que el vegetarianismo puede admitir algo la ingesta de carne animal, y más si es necesario para la buena nutrición. La deglución de carne animal es necesaria para la nutrición de los miembros de la especie humana, por lo que se la debe promover, cosa que debiera ser bien racionada.

La nación mapuche está en dos países

En Argentina como en Chile, lo que causa un conflicto en lo referido a la soberanía nacional, ya que es una nación sometida a su partición entre dos naciones mayores, de religión católica ambas. Los mapuche aceptan en crisis la jurisdicción conquistadora, pero como nación quieren disponer su relación interna a su manera. Son identidades nacionales atravesadas a las cosmovisiones mapuche y cristiana, que deben fusionarse bien. Al país vasco y a tantas otras nacionalidades menores les sucedió lo mismo al habérselas partimentado en países diferentes por medio de la violencia moderna. Eso pasó mucho en África y con las naciones indígenas, tanto americanas como asiáticas, que fueron separadas por la división colonial del territorio. El enaltecimiento de las identidades étnicas sometidas debe llevarse bien con su destrucción positiva, ya que éstas tienen sus mentiras y porque la buena coexistencia internacional la precisa. El criterio para la identificación social debe ser el de la verdad histórica, no el de la aparente de los relatos míticos, incluidos entre ellos a los dogmas y cánones religiosos, tanto los clericales como los laicos.

Las identidades nacionales capitalistas, las de las naciones burguesas, existen interpuestas a las otras identidades nacionales, algunas de las cuales son sedentarias y otras migrantes. Como a éstas aquéllas las oprimen, porque son identidades nacionales ganadoras, las primeras las odian, no aceptarían de buen gusto adoptarlas, dada la violencia que les ejercieran. De allí que la superación de los conflictos internacionales debiera implicar la adopción de un modo nuevo de identificación nacional, que los haya asumido en su contradicción y que debe ser agnóstico, al menos mientras que no haya pruebas suficientes de la existencia de los dioses. Las divergencias teísticas fueron causales de guerras, impulsaron conflictos bélicos internacionales, así como hizo la competencia económica, por lo que su existencia debe ser bien asumida por la especie.

El gobierno del FSLN fue sometido al FMI

El gobierno de Ortega se sometió al FMI al impulsar la reforma del instituto del seguro social de Nicaragua, algo similar a lo que le sucede a la socialdemocracia griega. Al gobernar bajo constituciones liberales, los gobiernos socialdemócratas fracasan porque se los somete financieramente, ya que el orden financiero es algo superior al del gobierno electo, porque es del rango constitucional transufragista, el del poder judicial, que es en el que se basa la clase capitalista de los países liberales cuando las naciones optan por partidos que no les son favorables. La clase capitalista de los países comunistas también goza de un privilegio estable, dado por la pertenencia al partido de gobierno, al que sostiene el ejército y la ley mayor. Ambos son capitalismos diferentes, uno centrado en el gobierno del estado y otro en la actividad privada, con entrecruzamientos, lo que da un capitalismo mixto, con preponderancia cambiante del sector privado y el gubernamental en el agenciamiento de la producción de capital, a lo que sucede el cooperativismo y las generaciones de valor menores, siempre atravesadas por el pago del salario. ¿Cómo es que el sandinismo se sometió al FMI? Este sometimiento es el que desató la protesta que quiere deponer al presidente, en lo que coincide con el interés estadounidense y liberal. El caso griego fue por endeudamiento en dólares: Grecia pasó a ser deficitaria en el comercio internacional y de ahí tomó dólares prestados en el mercado internacional, de lo que se endeudó en un contexto de exportaciones de menor valorización que los bienes que importaba. Una economía menor ante potencias capitalistas superiores. Nicaragua, a partir de 2008, cuando la crisis de la Lehmann Brothers, empezó a ser deficitaria en el comercio internacional porque el precio internacional de las materias primas decayó, al igual que sucediera en el resto de la periferia en general, que entró en crisis de deuda e inflación mayor que la de los países centrales, que tienen una gran crisis de deuda, en tanto que su economía es fidente. Al ser de practicidad fideísta, la economía se desplena, pierde su plenitud, se torna algo vacía, algo decepcionante, así como la posesión de deuda es ingrata. En una economía fetichista, las cuentas financieras son vanas, más porque al fetichismo se agregaron relatos de socialidad castigadora, subsiguientes a la fe, que hacen que la vida sea vacía de sentido a veces, de plenitud crítica. Parte de ese sometimiento es la operatoria de las fuerzas armadas estadounidenses en el área, que estuvo desde antes de la dictadura de Somoza y que nunca dejó de estar porque Estados Unidos tiene una embajada en el país, desde la cual se opera el interés imperialista, que se entrelazó con el de la burguesía capitalista local, la de la exportación de sus materias primas y la de los diarios liberales. También en Nicaragua hay trotskistas y anarquistas, que están en la movilización contra el presidente y su esposa vice. Una parte importante del país apoya al gobierno del frente sandinista, pero la otra quiere que caiga. En esta última confluyen los liberales con la izquierda atea, pero es una coincidencia fortuita. La alianza por la dimisión del gobierno sandinista contiene a liberales tanto como a socialdemócratas y hasta anarquistas, influyentes en el movimiento estudiantil y el asalariado urbano, pero también a sectores del clero popular, subordinados a la Conferencia Episcopal de Nicaragua, más presentes en el campesinado, así que la exigencia por su renuncia es admisible en tanto que al problema del gobierno socialdemócrata nicaragüense se lo entienda bien. Es una socialdemocracia fallida como lo fue el alfonsinismo, una socialdemocracia cristiana, ya que el catolicismo es la religión prioritaria del país, y de gobierno bajo ley capitalista. La democracia socialista cristiana tiene de rescatable lo socialista y de contra los malos aspectos del cristianismo, porque eso la hace de relacionamiento social dogmático, cosa que dificulta al entramado social en general, dificultándole la prosperidad, aún más perjudicada por su posición de sometida en el imperialismo internacional. Como el capitalismo es un sistema económico que origen clerical, porque su ideología, el liberalismo, es teísta, la religiosidad del socialismo religioso le falsea la pretensión de bienestar social, pero a los partidos socialdemócratas ateos también se les hace imposible lograrla, ya que están sometidos a legislaciones fidentes y procapitalistas. El constitucionalismo procapitalista de las leyes burguesas hace que los gobiernos socialistas sometidos a éstas reproduzcan al capitalismo, que mantengan al orden de acumulación de capital, aunque lo modifiquen algo. Es el carácter capitalista del liberalismo heterodoxo, que no puede dejar de ser sin el cambio constitucional necesario para que deje de serlo. En tanto que la ley mayor sea procapitalista, el gobierno que le debe obediencia lo será también, aunque ideológicamente le esté en contra.

El predominio del fideísmo no depende principalmente de la clase dirigente, sino que es ejercido por conjuntos nacionales, que son los únicos que pueden reemplazar al fideísmo por la veracidad. Esa operación es responsabilidad de las naciones, no basta con que sea impulsada por las autoridades de gobierno, y es necesaria para el éxito del socialismo, ya que el ordenamiento autogestivo de la producción requiere de la veracidad de la conciencia de los individuos, para lo cual las personas deben reconocer el problema del credo.

La violencia armada en Nicaragua que se cobró cientos de vidas en los últimos meses tiene que ser juzgada desde la óptica bélica antimperialista, para lo que es preciso entender que parte de la oposición al orteguismo es la oligarquía local aliada a los agentes militares enviados por la CIA y a la diplomacia estadounidense. No se debe juzgar la represión de las fuerzas militares nicaragüenses como una represión normal a las manifestaciones sociales, sino que a eso se debe agregar la presencia de un ejército extranjero imperial, que urde maniobras con ejecutivos de medios de comunicación y con grandes empresarios, que no quieren al socialcristianismo porque es socialista: quieren un liberalismo cuyos poderes ejecutivo y legislativo sean ideológicamente procapitalistas. Cuando gobierna el socialismo cristiano los países de constituciones liberales siguen siendo capitalistas, porque eso está garantizado por la constitución, pero los contraría desde el gobierno bajo el interés socialista, que no puede plasmarse mientras no se transforme a la ley superior. Queda como una socialización crítica, parcial e insuficiente. En Nicaragua, no obstante, puede caber la renovación de las autoridades, pero eso depende de sí mismas porque el gobierno fue electo mediante el sufragio. Aunque haya sido relecto por segunda vez, y tal vez con fraude, tiene legitimidad, porque el fraude es común en las elecciones y porque incluso con él el resultado de las elecciones fue aceptado por la comunidad internacional. Fueron elecciones luego de las que a Ortega se lo reconoce como presidente. Para saber bien qué responsabilidad le corresponde a cada quien habría que conocer los pormenores de la guerra, que contienen operaciones militares secretas. A los crímenes de este conflicto se los enjuiciará, pero el juicio intentará ser tergiversado por los intereses de los bandos en pugna. El conflicto nicaragüense, así como el venezolano, es en parte de índole militar, por lo que la tesitura movimientista no basta para explicarlo, a no ser que tenga buena razón bélica. La operación de los medios ideológicos responde al militarismo internacional, ya que el capital privado consta tanto de medios de comunicación como de ejércitos con espionaje, por lo que la intervención militar estuvo presente en los conflictos sociales de las democracias normales, pero más la hay donde antes hubo mayor presencia del ejército invasor, o en Venezuela por las tropas de espionaje para el sabotaje social, que también las hay en Brasil y en Argentina, en Paraguay y en los demás países en los que haya diplomacia estadounidense. Entonces, hasta que no entendamos lo que es la operación de los servicios secretos de los gobiernos estatales, no podremos juzgar bien al accionar de los movimientos y de la prensa, porque no entenderemos su lugar en los conflictos políticos y sociales. La presencia de la DEA influye mucho en la realidad política latinoamericana, pero la mayoría de los ciudadanos no sabemos en qué consiste. El capitalismo ejecuta una operatoria constante de competencia geopolítica, en los dos bloques internacionales principales, el liberal y el comunista, pero también en el indio, que es socialista en su constitución y cuyo partido principal de gobierno es miembro de la Segunda Internacional desde la descolonización, adonde convivió con partidos socialistas de gobierno esporádico. Esta operación de los servicios de inteligencia coexiste con las pujas impulsadas por la clase capitalista mundial, que compite permanentemente entre sí y contra las poblaciones, asalariadas y de emprendedurismo común, por la apropiación de recursos, cosa que se nuclea en la prensa y el gobierno porque éste manda al ejército, la fuerza armada mayor. Entre otras cosas es un problema ideológico, que los agentes se comportan mal porque tienen malas ideas, que se componen con sus proyectos, las leyes y sus demás prácticas. Algo de falsedad ideológica hay en todas las corrientes políticas, sean liberales o ateas, por lo que sus gobiernos son siempre recusables en algunos temas. Hasta que la humanidad entera no entienda bien la diferencia entre lo que cree que es y la verdad de lo que es, que ahora es algo confusa, la acción le será algo imprudente, porque el comportamiento es algo imitativo y los pareces ajenos hicieron a los propios. El cientificismo no puede estar del todo exento de apariencias, porque es social, e incluso aunque lo lograra eso no bastaría, porque los científicos tendrían que convivir con humanos fiadores. La práctica humana es conjunta, así que la ajena incide en la propia, como a la inversa.

La reforma al INSS es una política de ajuste a la que implementa el gobierno de Ortega, que implica un aumento en los impuestos empresarios y laborales y la merma de las jubilaciones. La deuda contraída por el sandinismo con el FMI, a consecuencia de la crisis de 2008, pero dada en el marco de una economía exportadora de materias primas, genera que el FMI imponga su voluntad de reforma ortodoxa, incluso al costo de cientos de muertos. En Argentina se aplica esta misma receta con las variantes debidas a la correlación de fuerzas. Entonces, el gobierno de Ortega debe cesar, porque es ajustador, pero la responsabilidad principal del ajuste es del fondo monetario, ya que éste es su agente mayor. El Consejo Superior de la Empresa Privada es la cámara empresarial que rechaza los impuestos, por lo que lidera a la oposición a la contrarreforma. Ortega bien puede persistir en el cargo como dejarle el puesto a una tercera autoridad o llamar a elecciones. Sería el mecanismo de recambio de gobierno, que existe en el constitucionalismo burgués como modo de procesar los conflictos sociales sin transformar a la ley capitalista en pro socialista, pero puede servir a superar bien el impase, así como podría conducir a hacerlo para peor. Parte del campesinado odia al gobierno por haber impulsado el canal interoceánico de capitales chinos, por lo que el progresismo tiene que revaluar el lugar que le da a los grandes emprendimientos, de costo político infranqueable. Las naciones periféricas no deben aspirar a más que a un nivel de vida modesto, porque hacerlo a uno superior las endeuda indefectiblemente, privándolas de su soberanía, pero las centrales deben requerir descender a uno así, ya que están sobrepropietarizadas. Como el socialismo necesita de la igualdad internacional, los socialistas de las naciones del primer mundo deberán buscar reducir el nivel de propietarización de sus países, para poder adaptarse a un modo igualitario sostenible.

La dimisión del gobierno orteguista debiera habilitar al enjuiciamiento de la represión tanto si lo sucediera alguien del FSLN como si lo hiciera alguno de los conservadores, pero ese juicio debe incluir al de la violencia opositora, porque si no sería injusto. Más importante todavía será entender la crisis de la deuda, que contribuye al fracaso de los gobiernos progresistas, tanto en la periferia como en el centro. Todas las naciones tienen grandes problemas con la deuda estatal, los Estados Unidos y China entre las principales, por lo que el tema no depende sólo de la inserción en la división internacional del trabajo, pero en la periferia esto importa por el déficit comercial de la exportación de materias primas. En el centro los gobiernos adquirieron deudas gigantescas aún exportando bienes industriales, por lo que el tema no depende de esto. La deuda está dada por el sistema del crédito. Los otorgantes del dinero aceptan entregarlo a partir de creer en que los demandantes saldarán el préstamo al término del período fijado en el contrato. Por ende, creer endeuda, y las deudas no se saldan siempre tal como se hubo supuesto que se lo haría porque la crisis histórica impide el cumplimiento total de los contratos. Al problema de la deuda se lo debe abordar mediante el pragmatismo bienestarista, ya que el bien común de la especie debe primar por sobre el cumplimiento de los contratos.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Los gobiernos privados son autoritarios

El hecho de que el gobierno sea privado hace que necesariamente sea autoritario, entendido el autoritarismo como la toma de partido en favor de las autoridades. En el gobierno privado un grupo pequeño de personas asume el mando social, por lo que le da las órdenes al pueblo, supuestamente en cumplimiento de la voluntad soberana. Entonces, esta forma de autoritarismo atraviesa a todo el republicanismo, tanto al liberal como al socialista, en tanto que en ninguno de ellos se da el autogobierno social. ¿Podría haber un sistema de gobierno central que funcione bien, es decir, un autoritarismo aceptable? Es una posibilidad, y el vigente tampoco es tan malo, pero para eso la humanidad tendría que evolucionar mucho, en particular en lo que hace a la representación política, ya que el sistema sufragante es deficitario, pero eso depende a su vez de la cuestión fideica, ya que ésta determina el modo de representar. El voto, como puesta de confianza, es un método falible, pero podría servir mejor si la gente se comportara bien. El gobierno centralizado podría funcionar mejor si respondiera, entre otras cosas, a asambleas de base que no están bien legitimadas por la ley en curso.

viernes, 27 de julio de 2018

De lo que sabemos de los autores científicos

Una cosa de la filosofía es que muchos de los escritos se perdieron, al igual que fueron olvidados dichos y pensamientos, por lo que la idea que nos damos de los autores puede estar equivocada en algunos aspectos, ya que si quedaron algunos asertos escritos, o grabados de otro modo, los autores pueden haber cambiado de postura después, sin que siempre haya forma de que lo sepamos; pero esto no quiere decir que lo que aprendimos hasta ahora de la historia de la ciencia esté todo equivocado. Nada más implica que lo que pensamos de ella está algo distorsionado respecto de su verdadera historia

Muchas minas fueron paja de verga

O sea que las mujeres se hicieron la paja de pensar en las vergas de los hombres. La masturbación está muy silenciada en el pietismo, del sexo y el género que sea. Va de acá para allá hecha un caos.

Otra cosa que le cabe a la izquierda es criticar bien al lumpenproletariado, ya que lo tomó por clase mala del todo, de lo que hasta ahora recordó poco a la bondad lumpenproletaria, que existe junto a su maldad como en todas las clases. También está el tema del pacifismo bien moderado, que en verdad es de belicismo superior. ¿Qué belicismo le corresponde al socialismo en esta época? La izquierda no es mucho de adscribir al pacifismo, lo acusa bastante. Tiene ansias guerrilleras, pero la guerrilla no es masificable por mucho tiempo, por lo destructiva que es, y entonces a esta estrategia proletaria la terminó sosteniendo poca gente, y con la otra vuelta al pacifismo de derecha. Si la estrategia revolucionaria no se compone bien con la supervivencia proletaria las masas la dejan, por lo que el belicismo socialista debe ser bien moderado, en la manera pacifista, que es de violencia guerrera menor. El socialismo ateo debe ser más bueno que la religión para superar a su modelo económico, que es el capitalista. Entonces hay que tener en cuenta que la maldad del socialismo científico le resta fuerza a su planteo, haciéndolo decaer hasta ser o parecer inferior al liberal. El socialismo científico le debe probar al proletariado que es mejor que el liberalismo, para lo que debe serlo de verdad.

jueves, 5 de julio de 2018

El patetismo es enfermizo a veces

Porque el pathos griego significó a la enfermedad. La noción del patetismo se usa más para las enfermedades de índole social, la acometida de prácticas sociales degradadas, no todas las cuales son malas en verdad.

Endeudados por la dogmática religiosa

El dogma religioso, al suponer que el nacimiento es pecaminoso, endeuda a los humanos nacidos en que les cuestiona su propio nacimiento, lo que en términos económicos se corresponde al endeudamiento internacional, ya que los gobiernos de las naciones tomaron deuda a nombre de sus representados, lo que endeudó a cada cual de las naciones estatizadas, y por ende a sus miembros. La economía fideísta comparte la lógica de la religión, el método de procedimiento, por lo que lo replica aunque sea de modo tergiversado, ya que por medio de la juridicidad teológica los preceptos clericales se trasladaron a la práctica económica, que fue dispuesta por la ley, a la vez que la construcción de las iglesias dependió del cultivo del agro. Es un movimiento determinativo predominantemente de abajo hacia arriba pero con las reversiones de la historia, y sin que por eso las de arriba hacia abajo sean siempre malas. La sobredeterminación puede ser buena, pero no en los términos de la fe. Así mismo sucede con las sobredeterminaciones de las clases medias y bajas, que son sobredeterminaciones inferiores a las altas y que no por eso fueron tan equívocas. La propietarización en la que vivimos se hizo siguiendo al saber que hubo, bastante falseado por la mitología.

miércoles, 4 de julio de 2018

La ciudad de Buenos Aires es un burgo

Al ser fundada por los españoles se construyó un fuerte, el de 1536, mandatado por Pedro de Mendoza, que fue destruido en 1541 por los indígenas y refundado en 1580 por Juan de Garay, ambos a cargo del virreinato español con sede central en Perú. La conquista del territorio bonaerense fue dispuesta desde España para su virreinato con capital limeña. Los indígenas locales no eran urbanos. No eran tan agrícolas, sino que eran sobre todo recolectores, cazadores y pescadores. Estaban los querandíes, un desprendimiento de la etnia pampa que tal vez proviniera de los tupí-guaraníes. Puede que los mapuche hayan conocido el territorio actual de esta ciudad, ya que llegaron hasta lo que ahora es la provincia de Buenos Aires, algunas de cuyas localidades se denominan con nombres en mapudungun, como la de Trenque Lauquen. Tal vez lo hayan conocido los charrúas. En todo caso estos indígenas no edificaron el territorio, sino que vivieron de manera rústica. Sus tecnologías habitacionales fueron más las de los toldos de cuero y las carpas. Al llegar los españoles, que conocían la carpintería y la metalurgia, izaron la ciudad construyendo un fuerte, habiendo llegado en un barco de madera cargado de espadas y escopetas de perdigones a pólvora, con las que enfrentaron a un ejército que tenía lanzas, arcos y flechas y boleadoras, por lo que se impusieron después de 44 años. Desde que se la fundó hasta su independencia del reino de España tuvo poca trascendencia internacional, y poca población. El crecimiento demográfico bonaerense ocurrió a la par que el de su apropiación, incrementándose mucho la acumulación de propiedades desde 1810, pero más aún con las oleadas migratorias del período agroexportador, tras lo que tanto el espacio como la población aumentaron hasta convertirla de metrópolis en megalópolis, con tres cordones conurbados. La ciudad en sí contiene un cúmulo de propiedades habitacionales y del transporte entre otras tantas. El ambiente creado por la humanidad que son las ciudades nuestras es una suma de propiedades, de la índole que fuere en tanto que existan en su espacio.

Al primer nombre que tuvo la ciudad lo puso Pedro de Mendoza y fue el de Real de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre, lo que da cuenta de su carácter monárquico, sacerdotal y mariano. El buen aire remite a la virgen de Bonaira. Al segundo lo postuló Juan de Garay para la fundación de 1580 y fue el de ciudad de la Santísima Trinidad. Al puerto lo llamó de Santa María de los Buenos Aires.

De que el fútbol profesional tiene una óptica capitalista

En que focaliza la atención en las estrellas futboleras. Así como en el capitalismo la atención de las personas se centra en los valores abstractos monetarios, en el fútbol profesional el grueso de la historia del deporte es olvidado en pos de los jugadores más especialistas, los más expertos. Hay una serie de grillas, que se exacerba en el mundial, que va filtrando la atención social en los jugadores, pasando de las inferiores de los clubes locales a las primeras nacionales y a los campeonatos internacionales, entre los que destacan los de Europa, muchos de los cuales fueron importados desde la periferia, que en los mundiales de la FIFA se elitizan en seleccionados nacionales y en estrellas destacadas de cada equipo, luego refiltradas entre los equipos principales, como los multimillonarios de la revista Forbes, de las que queda un gran ganador, equiparable al mayor capitalista del mundo, ganador de existencia efímera en tanto que el capitalismo es crítico y que la mala competencia deportiva implica el triunfo individual en vez que el conjunto. Esto tiene relación con el fideísmo porque la entidad que lo nuclea es una federación, una federación internacional de asociaciones nacionales de fútbol, lo que da cuenta de que el fútbol tiene mucho de fideísta en cada cual de las naciones. El fideísmo está presente en el profesionalismo, aunque exista cuestionado, porque ambos comparten a la fe, que es transinstancial, atraviesa a la economía, a las asociaciones civiles, a la justicia, al deporte, y así, incluso en los países del bloque socialista. El fideísmo es una de las principales causas de la falsedad internacional, y se halla tanto en el bloque socialista como en el capitalista, en cuanto que en aquél existe la religión y la fe no es tan cuestionada como debiera estarlo para que no fuera así. El cuestionamiento científico al fideísmo es poco profundo porque el cientificismo teísta es fideico, como lo es el capital. Al prevalecer la hegemonía capitalista, el fideísmo es poco cuestionado, porque el capital es promotor de la fe, al basarse en ella. El capital cuestionó a la religión, pero no tanto como para exigir que sea depuesta, así como la ciencia laica recusó a la fe en cierto sentido pero no en otros. El iluminismo liberal es bastante favorable a la fe, de acuerdo a cómo evolucionan las doctrinas religiosas a la que adhieren sus miembros. Como el socialismo no puede ser exitoso en un sólo país, ni en un bloque de países, porque requiere del buen orden internacional, no se puede calificar de socialista al bloque socialista, ya que aspira al socialismo pero no lo concreta allá donde gobierna, a lo que hace muy mal en cierto modo, pero no tanto más que lo que vemos en el bloque liberal. Al bloque socialista se lo debe juzgar en comparación al liberal y teniendo en cuenta que el socialismo no puede ser parcial para ser bueno. En tanto que lo es, es un mal socialismo, un seudosocialismo, que es capitalista, de estatismo bienestarista con gobiernos de partido único, y hasta tiene uno dinástico, de una acumulación algo distinta de la del capitalismo principal, más centrada en el gobierno y en el PCCh, que quiere al socialismo pero que no lo logra y que comete aberraciones mientras tanto, que también las hay en su contrario. Un análisis comparativo del genocidio entre los bloques nos daría cuenta de la lesividad grave de ambos, que a su vez debiera completarse con la de las formas intermedias y menores de la explotación. El genocidio es incidido por la fe, porque la fe malogra la comprensión y ordena mal a la práctica social. La fe, o la ignorancia, están presentes en ambos bloques políticos y en sus formas intermedias, las del socialismo sometido a legalidades congregacionales. En el socialismo científico hay menos presencia de la fe, porque tanto el capital como el teísmo y el fideísmo fueron más cuestionados, pero existe la mistificación y la creencia, que habilitó a que a algunas hipótesis se las tomara por ciertas, o a que algunos científicos quisieran que la realidad confirmara sus conjeturas para darlas por verdaderas, para demostrar que tenían razón, lo que no siempre es necesario que ocurra así. La fe tiene sus aciertos, y ambos bloques existen, por lo que no hay que tener en cuenta sólo sus males para el análisis, sino que sus logros también deben tener su lugar, ya que si no el estudio es excesivamente pesimista, o poco optimista. La crítica debe admitir que por existir celebra la vida mientras que es ejecutada, ya que conlleva confort. La crítica es burguesa porque las universidades son urbanas, así como el confort lleva al aburguesamiento en la palabra que lo designa, porque el morfema “fortˮ del término “confortˮ remite a la erigencia de las fortalezas así como el de “comodidadˮ remite a la medida moderna. El aburguesamiento humano, que es su civilización, requiso del modo, al igual que las colonias de las demás especies vivientes, modo que en cada cual de éstas tuvo conocimiento discerniente, asimismo fallado en cuanto. La carpintería estuvo en ambos. En el confort porque para levantar los fuertes cortaron árboles y los serrucharon, para lo que usaron la medida. Al combinarse a varios tipos de medidas, se apropio a la naturaleza comedidamente. El urbanismo, en verdad, no es sólo propio de las ciudades, ya que en el campo menos propietarizado por la humanidad también hay construcciones de miembros de nuestra especie, que son modernas, de modernidad entre compleja y simple. Las construcciones humanas en el campo son pequeñas urbanizaciones, edificaciones más distantes entre sí, desagrupadas, que no son ciudades pero que conllevan a su modo de apropiación habitacional, el de las casas, los barcos, las rutas de automotores, los electrodomésticos, los cubiertos, con tractores y avionetas más cuando la tierra es tomada al modo latifundiario, porque la explotación capitalista de la tierra usa mucha maquinaria y poca mano de obra. El sistema agrícola implica que a la tierra explotada para la obtención de alimentos vegetales y animal se le agreguen conglomerados urbanos en que la población se concentra, lo que no sucedería si se socializara la tierra. La postura antiburguesa padece la apropiación privada de la tierra, que impide la mudanza en masa a vivir en el campo. La propiedad privada de la tierra, establecida en las constituciones, es un impedimento para la desconcentración urbana tanto como para la explotación ecológica del agro, que podría ser buena. Así que a los nomádicos partidarios del ruralismo también la propiedad privada les impide concretar sus planes. Los anarquistas preconizan la reforma constitucional entre otras cosas por eso, pero no lo hacen muy explícito porque la transformación social implica algún modo de arquismo.

La fundación de las ciudades es consecuencia directa de la apropiación agrícola y el sedentarismo precisa de la apropiación de los materiales necesarios para la construcción de las viviendas. Al hacerse las viviendas, se da tanto la urbanización como el sedentarismo. El sedentarismo agrario implica una apropiación habitacional dispersa, en tanto que el urbano una concentrada y mayor, ambas atravesadas por las clases sociales humanas y por las migraciones, también clasistas pero de apropiación distinta, ya que los migrantes tienen una relación con las propiedades condicionada por su carácter transitorio, que es el de los viajes.

lunes, 2 de julio de 2018

Actores de la clase dominante

La clase dominante es heterogénea. Contiene a agentes en una conciliación inestable y algo contradictoria, conciliación firme a corto plazo pero que varía en el largo. El orden jerárquico viene al menos desde las primeras civilizaciones. Es contiguo a la religión. En el estado salvaje la estratificación social existió mediante la fuerza, lo que no dejó de ser desde el refinamiento del idioma permitido por el sedentarismo, pero a la fuerza de las peleas a trompadas y de las armadas se agregó la de la oralidad compleja, más extensa que la del lenguaje simple, que ordena a la sociedad según la ideología que tenga, ideología que es tanto teísta como enaltecedora de los grandes propietarios económicos. Las faltas ideológicas no provienen sólo de estos dos factores, pero ambos son importantes en su generación. En el régimen capitalista el actor principal de la clase dominante es el capital financiero, que es seguido por el empresariado industrial y el agrícola, pero la clase es más amplia, abarcando tanto a la alta iglesia como al gobierno, que a su vez tiene sus divisiones internas, en tres poderes compuestos por fuerzas contrarias sometidas a la legalidad vigente. La mayoría de la dirigencia sindical es una parte subordinada de esta clase. El gobierno, asimismo, tiene un carácter primero trasnacional, que es el de los acuerdos internacionales y el de los imperios, superior al orden nacional, que se le debe subordinar, cosa que sucede en crisis y con reversiones menores a su liderazgo normal. De allí que el nacionalismo sea inferior a lo trasnacional. Este es el nivel de la ONU, la OMC, los tratados regionales como el TLCAN, el de la Unión Europea, el Acuerdo Transpacífico, el Mercosur, la UNASUR y la Unión Africana. También el de los tribunales internacionales como el CIADI. Es el ámbito de desempeño del capital trasnacional, que es el hegemónico. Luego, los gobiernos nacionales tienen que responderle más o menos favorablemente, en un equilibrio crítico no exento de reversiones parciales que hereda del medioevo el predominio de los imperios antiguos complejizado con la emergencia de las potencias nuevas. Los gobiernos nacionales comunes, en eso, son potencias intermedias, mayores que los partidos y las organizaciones proletarias, que pueden ponerse a la par o por debajo de las cámaras empresariales, tanto de las bancarias como de las industriales y agrícolas. La ley burguesa garantiza mediante el ejército cierta estabilidad al orden capitalista, pautado en los tratados internacionales y en las constituciones nacionales.

El análisis de los actores dominantes tiene que completarse con el de los actores de la dominada para ser fructífero en términos de estrategia política, pero también es necesario comprender las contradicciones internas de la clase superior.

Del fideísmo de la mercancía

Marx habló del fetichismo de la mercancía, o sea que supo que a la mercancía se la trata como a los fetiches, que son objetos a los que se simboliza sacramente. También dijo que el capitalismo es la religión de la mercancía. Es una idea aproximada, ya que el capitalismo no es una religión, sino un modo de relacionamiento social humano fundado en el intercambio de capitales, es decir, de cosas producidas a las que se les asigna representación monetaria, la del valor abstracto que se mide en pesos. Lo que tiene esto de equivocado es que la representación del valor de uso en el de cambio no es sagrada. Es una representación laica de orden sacerdotal, de fetichización indirecta. Más exacto es hablar del fideísmo mercantil, en tanto que el modo representativo es fideico, lo que hace que la representación sea aparente. El fideísmo y el fetichismo son cosas muy próximas. El primero es la acción de fe y el segundo aquélla en que la fe es puesta en objetos divinizados para el culto. El dinero es un objeto divinizado, ya que los dólares tienen el cartel de que confían en dios, pero no es un objeto destinado a la adoración clerical. Es una fidencia laica, a veces usada sin sentido teísta. Para lograr una mejor representación del valor de uso en el de cambio el fideísmo debiera ser reemplazado por la verdad, lo que incidiría en la relación entre el dinero y los bienes apreciados, a los que se les puso precio numerario, porque las personas elegirían el precio que le ponen a sus productos mediante una conciencia social buena.

La relación entre el valor de uso y el valor de cambio depende de una estimación que en parte es fidente y en parte responde a las relaciones de fuerza entre quienes los intercambian, en la que influyen las costumbres y la ley, entre otros factores. Es un hecho en el que la representación monetaria se efectúa mediante una apreciación algo verdadera y algo arbitraria.

Marx fue un drug king

Como su padre era un empresario viñatero fue un rey del vino en los términos del ludismo carnavalero, lo que habla de que las reinas de las drogas también pueden cometer atrocidades, así como tienen tanta onda, pero no hay que achacarle a Marx los crímenes cometidos por algunos de sus adeptos.

sábado, 30 de junio de 2018

En conclusión...

El socialismo está dividido en cinco grandes líneas, que son las de las cuatro internacionales, la anarquista, la socialdemócrata, la comunista leninista y la trotskista, y la del maoísmo. En tanto que las cinco se contraríen entre sí, a lo que se le suman las contradicciones internas a cada cual, que son muchas, y mientras que el proletariado favorezca en gran medida al reformismo liberal, el paso al sistema socialista es imposible. Además, cada cual de las tendencias tiene defectos graves, que requerirán correcciones, para lo que será necesario que sus miembros los admitan, y esto no dice nada de la cuestión teística, que es otro gran escollo para la liberación humana.

Es fácil advertirlo.

martes, 26 de junio de 2018

¿Cuál es el verdadero significado de la palabra “legitimidadˮ?

Antes, en uno de los primeros posteos de este blogspot, dije que la legitimidad es la ley íntima, es decir, la ley que la gente, en su fuero íntimo, toma por buena, pero esa es una definición cuestionable. En aquel entonces supuse que el morfema “itimidadˮ remitía a la intimidad, pero ahora lo dudo. Es más probable que se refiera a lo verdadero, que en griego antiguo se decía “étumonˮ.

Anexo del 22 de febrero de 2021

 En las Etimologías de Chile dice que "legitimus" se compone de "legis", que remite a la "ley", "itus", un sufijo que indica la recepción de una acción, e "imus", que es una expresión superlativante. Entonces, la palabra "legítimo" querría decir "legisladísimo", lo que no implica que se haya legislado bien a lo que se la aplique.

Tipo de pensamiento y tipo de práctica

Cuando el pensamiento es creyente la práctica tiende a fallar, se experimenta para averiguar y mientras se fracasa, y cuando es sapiente se suele acertar más de lo que se equivoca. El primero es más intuitivo y el segundo más inteligente, pero la intuición puede ser buena tanto como la inteligencia mala.

Sobre la socialización de los medios productivos durante la legalidad capitalista

La ley capitalista, plasmada en las constituciones burguesas, implica que el capitalismo se mantenga durante su vigencia, pero no define del todo al modo de apropiarse los medios productivos. El gobierno electo a votos incide tanto en la propiedad laboral, la de la llamada economía real, como en la financiera, tomada por ficticia, la superior. En la laboral porque si es más proteccionista favorece al crecimiento del empresariado común, que en su cúspide es capitalista, y con él al del asalariaje simple, y si es más trasnacional al del empresariado mayor, que es casi todo capitalista, lo que aumenta la desocupación. La política del gobierno incide en la propiedad financiera porque según se la oriente estimula la transferencia de valores abstractos hacia abajo o hacia arriba, pero siempre en el marco de la ley capitalista, ya que los poderes ejecutivos y legislativos deben obediencia a la constitución, que es sostenida por el ejército, la policía y el poder judicial. De allí que los gobiernos populistas hayan enriquecido desmedidamente a los capitalistas sin empobrecer tanto a sus sujetos sociales como lo hicieran los privatizadores. En tanto que en las naciones predomine la disposición social a la ley capitalista la socialización de los medios de producción deberá sometérsele. Para una socialización mayor se debe cambiar la ley suprema, lo que requiere que el interés mayoritario se oriente en ese sentido, que el proletariado exija concientemente que el socialismo se plasme en la ley y que los partidos pro-socialistas lo impongan en el parlamento. Entonces, hasta que no haya esa predisposición, debe primar la socialización entre leve e intermedia, porque una mayor no se puede concretar, ya que la concreción no puede ser operada sólo desde arriba, porque debiera ser hecha por los trabajadores, que deben responder a su propio interés y a su conciencia, pero además porque el ejército y la policía la impedirían en alianza con los grandes empresarios y la aristocracia judicial. No obstante, hay autonomía partidaria, por lo que el accionar de los partidos progresistas puede acelerar los tiempos de la base, o mismo hacer fracasar la evolución, cosa que beneficia al conservadurismo y al retroceso. Es por eso que el progresismo fidente debe admitir el problema del capitalismo, para cuya asunción debe reconocer el cuestionamiento a la fe y al credo. Si no, se llevará por pareceres mal orientados, de lo que su éxito se tornará azaroso, y ya de por sí será acechado por el capital mayor. La asunción social del cuestionamiento al fideísmo beneficiaría al socialismo porque facilitaría el esclarecimiento de la conciencia de los individuos.

El fideísmo pietista del proletariado es un factor procapitalista, y eleva al superior, que en parte es autónomo, por lo que su atención será prioritaria.

sábado, 23 de junio de 2018

De la dimisión de Daniel Ortega a la presidencia nicaragüense

Habida cuenta de las más de 200 muertes ocasionadas por la represión del gobierno orteguista a las manifestaciones contra el ajuste el presidente debiera llamar a elecciones. Esto es así. Lo que está mal del pedido de renuncia es que no es parejo, ya que hay muchos presidentes a los que se puede responsabilizar por números semejantes, y hasta mucho mayores, de humanos muertos, y sin embargo no se exige su deposición. Entre ellos figuran todos los presidentes de las potencias imperiales, como Trump, May, Merkel y Macron, o mismo Putin, inmiscuidos en la guerra en Medio Oriente, o mismo en la crisis de la economía africana, que tantos muertos y refugiados tiene, y la acusación es muy ampliable. A Xi Jinping o Kim Jong-un se les debe poder achacar algo semejante. Con otros argumentos, como el del fraude impugnativo, o el del engaño proselitista, por citar a unos pocos de los que podrían sostenerse, cabría reclamar la deposición de Temer y de Macri. A fin de cuentas muchos de los presidentes, sino todos, cometieron faltas que justificarían que se los separe de sus cargos, por lo que el tema tiene que ser abordado mediante la comparación histórica, y sin omitir las maldades de la base social, para poner en perspectiva a las de la superestructura. En el caso nicaragüense hay una reclamo social importante por la convocatoria a elecciones, que incita a que se las realice. El tema es importante para la izquierda porque ésta debe entender que cabe que se la deponga cuando falla mucho, pero a mí me falta conocimiento para concluir bien el tema de Nicaragua.

lunes, 4 de junio de 2018

Del pago de sobornos al kirchnerismo

Por las declaraciones del caso Odebrecht se sabe que la empresa le pagó al gobierno kirchnerista como 35 millones de dólares en coimas. En verdad, esos 35 millones habrán sido repartidos entre algunos de los gobernantes y funcionarios, nacionales, provinciales y municipales, del período en que el kirchnerismo gobernó a este país, en especial a los del Ministerio de Planificación Federal, personal que fuera no sólo del Frente para la Victoria, sino también del PRO, la UCR y los demás partidos ganadores de cargos ejecutivos. El pago de coimas en la obra financiada por el gobierno estatal es un delito que es sabido se comete en los países desde hace tiempo, no sé exactamente cuánto, pero ya debía haber algo así en la Roma antigua. Entonces, que llame la atención éste, da qué dudar. Cabe exigir que se reconozca, por un lado, la aceptación de los sobornos de los gobiernos estatales, pero por otro a los autores de los pagos. Sin el enjuiciamiento de ambos no se puede entender bien el tema, y por ende poner en perspectiva a los del gobierno argentino previo. Las empresas privadas asociadas a las obras de infraestructura gubernamental, la llamada patria contratista, pagaron sobornos para obtener los contratos con los gobiernos desde la última dictadura por lo menos, lo que ya debía venir de mucho antes acá, cuestión que se replicó durante el alfonsinismo y el menemismo, por lo que no es raro que en el kirchnerismo se haya repetido y que se repita ahora en el macrismo, así como no lo será que sea en los mandatos próximos. Por eso es que estos asuntos fueron incorregibles, suscitaron una negativa absoluta de las autoridades, algunas de las cuales cobraron mal. La obra pública hace al mal desarrollo, porque al basarse en la coima el plan se ejecuta sin ningún tipo de consenso social. La falta de atención a los reclamos comunes indica la posibilidad de que haya la compra de favor político. Por eso es que una nueva ley debiera incluir algún mecanismo de participación social que la impida. La reforma constitucional podría contener, entre las formas socializantes del gobierno, la cogestión de la obra pública, aunque eso espantara inversores, porque los que huyeran de aquélla no serían buenos, pero para que se la aceptara los habitantes de las naciones tendrían que permitir que las obras tardaran más tiempo en concretarse, lo que en verdad no es tanto problema y terminó pasando muchas veces. No es necesario empezar por la socialización económica para después seguir con la gubernativa, sino que ambas pueden ir juntas, pero con prioridad de la primera. La socialización debe ser conjunta pero con prioridad de la base sobre la meso y la superestructura.

El yo negado en la enunciación

La mala recusación al egoísmo causó que a la gente se le prohibiese adoptar a su propio yo como lugar enunciativo, lo que la condujo a presentarse con tipologías (como Maradona cuando, para nombrarse a sí mismo, dijo su nombre -en vez de decir "yo hice tal cosa", dijo "Maradona hizo tal cosa"-), o a expresarse adjudicándole al interlocutor las acciones que le ocurrieron al narrador (como cuando se dice "vas al cine y te estafan", para referirse que a quien habla se le hizo cara la entrada, siendo que quien oye la frase capaz que ni va al cine: la frase correcta sería la de "fui al cine y me estafaron"). Es necesario, para hacer justicia, legitimar que cada quien pueda expresarse usando al yo como posición enunciativa, si corresponde, cosa que debe hacerse de buen modo. El nosotros y el ellos no perderían por esto. Uno de los objetivos del socialismo científico debe ser el de certificar la gramática necesaria para la subsistencia. La poética más libre es secundaria a ésta, porque para jugar liviano hay que vivir. En la subsistencia se juega, porque cada actividad implica conjugar cosas, pero es un juego menos grato porque su margen de error es menor, dado que su éxito es necesario para vivir y su fracaso peligroso, aparte de porque el trabajo está mal organizado. En una sociedad bien ordenada, el ludismo más libre se integraría bien a las tareas básicas.

Marx bufón

La foto más famosa de Marx, la publicada en El Capital de FCE, es una en la que imitó a Napoleón, porque puso su mano en el saco tal como hacía Napoleón, es decir, que Marx actuó de Napoleón para burlarlo, una expresión artística de comedia. No intentó asesinarlo, sino que lo burló. Esto da cuenta del carácter artístico de la obra de Marx, palpable en los trazos literarios de su discernimiento, que acaso confundieron para mal a la conciencia de sus seguidores, como la idea de que la historia humana primero es tragedia y después comedia, lo que es una lógica inadecuada a su objeto, porque la historia no es una obra de teatro: pensarla así es suponer que la historia es teatral, en vez que el teatro histórico. Traspasó la determinación téica que postulara Hegel a este arte, una profanación del determinismo, porque el arte burlesco no es de sacralidad alta, pero no estuvo exento de fetichismo.

sábado, 2 de junio de 2018

La oligarquía merece un juicio justo

Como la oligarquía participó del engrandecimiento humano, para el cual hizo algún aporte, en particular porque al haberse sofisticado detentó un saber que permitió el desarrollo de las fuerzas productivas, debe ser bien juzgada: es más, que sea bien juzgada es necesario para superar los problemas aparejados por sus faltas. Con su buen enjuiciamiento se la podrá superar bien.

Fidencia y prejuicio

Los prejuicios son los juicios primerizos, las primeras ideas que nos hacemos de algo y que no siempre están equivocadas. En sí mismo, prejuzgar no es malo. Lo malo es cuando los prejuicios están equivocados, más aún si no lo reconocemos, en lo que la fidencia tiene algo que ver, porque la costumbre de creer para evaluar habilita a tomar por verdaderas a ideas que no sabemos que lo sean. Entonces, por medio de la creencia, se puede convalidar prejuicios equivocados, con las malas consecuencias que eso tiene a futuro.

viernes, 1 de junio de 2018

La política no es privativa de la humanidad

La política, entendida como la práctica para ordenar la vida entre muchos seres de la misma especie, no se da sólo en la humanidad, sino que en las otras especies muy gregarias también sucede, como en las hormigas o las abejas, que se comunican para pautar su existencia asociada en colectivos grandes. Los hormigueros y las colmenas son las polis de estos insectos, y asimismo sucede con otros géneros vivientes, como algunos peces.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Falta lúdica. Me hubiera gustado que Miguel Mateos sea presidente

Una omisión del movimiento gay es la de la poligamia, que quedó subyacente a sus reivindicaciones principales, más centradas en la aceptación social de la homosexualidad masculina y femenina y en la del transgenerismo, pero en términos más monógamos que poligámicos, de lo que la poligamia persiste más implícita que explícita en la sociedad.

Otra falta grosa es la de excluir de lo gay a la heterosexualidad progresiva, a la que agrego la relegación de la economía, de las cuestiones laborales en particular, y de la política, que algo la hubo, lo mismo que la desconsideración hacia la biología, que es una ciencia relevable porque se le pueden corregir las faltas. Al paradigma transgenérico le haría bien asumir que las cuestiones humanas son tanto culturales como físicas. Es más, también habría que entender la bioticidad de la cultura, es decir, su cualidad viviente. Escribí al respecto una nota el 10 de octubre de 2017, que está en este blogspot.

De que el autoritarismo obedece a la representación sufragante. Autoritarismo y teísmo

Antes del sufragio también hubo autoritarismo, en tanto que desde la antigüedad se conformó un mando social privado, separado del pueblo, por lo que las autoridades le dieron órdenes a los súbditos, lo que se replicó en las otras instancias organizacionales como división entre jefes y sirvientes. En sí mismo, el autoritarismo es la práctica fundada en las autoridades, por lo que existirá en tanto que las haya, y hasta podría ser bueno. Hasta ahora, desde la era civilizatoria, hay una división entre autoridades que mandan y sometidos que obedecen, división que no es absoluta y que tiene antecedentes en la época migrante. No hubo una autoridad social excelente, es decir, el buen gobierno socialmente consensuado, pero sí hubo acercamientos y alejamientos a ello. En la modernidad, a partir del sufragismo, el sistema de representación política del republicanismo vigente genera que haya una separación entre representados y representantes que ocasiona que ser proclive a estos últimos, o mismo su propia práctica mal consultada, sea despreciada por el grueso de la sociedad, ya que éste no es bien tenido en cuenta para la toma de las decisiones. El fideísmo complica todo el entramado de las decisiones sociales, porque instala una lógica deficitaria para justificar las opciones a escoger, lógica cuya equivocación encima no es reconocida lo debido como motivo operante, pero asimismo hacen las malas ideas, que son las que conducen a la acometida de prácticas ingratas. La asunción social del problema del nacionalismo es otro requisito para la buena convivencia, ya que la coexistencia humana es inter y trasnacional.

En los países liberales se acusa al autoritarismo de los comunistas, que tienen gobiernos sufragados en sistemas de partido único, pero la pluralidad liberal tampoco es muy buena, porque mantiene al régimen liberal, que impone el predominio religioso y capitalista, este último de los cuales se replica en aquéllos más que la religión: ambos sistemas tienen autoritarismos, dados por la representación efectuada mediante el voto, que es una elección confiante, aunque puede que el liberal sea menor que el comunista, porque el liberalismo es más universalista en términos de clase y de concepción que el comunismo, que hasta ahora se restringió bastante al proletariado y a versiones restrictas del socialismo. El liberalismo es de universalismo manipulatorio, porque acepta a la diversidad en tanto que no le amenace el liderazgo: opera la integración subordinada del disenso y, al igual que el comunismo, concentró al mando social legal en pocos humanos, mayormente hombres, incluso cuando los gobiernos fueron socialdemócratas, como pasó en Europa en el momento en que los partidos socialistas ganaron la elecciones. El comunismo no es que no deba focalizar en el proletariado, pero debe hacerlo bien, o sea, que debe priorizar al proletariado por sobre el empresariado popular y el capitalista, pero no del modo en que fuera la dictadura del proletariado de la URSS. La dictadura proletaria debiera ser entendida como una democracia con hegemonía obrera, que requiere de un constitucionalismo acorde. El comunismo debiera operar una subordinación del empresariado más o menos justa, ya que si lo hace injustamente se perjudica a sí mismo. El pasaje de la legalidad capitalista a la socialista debe ser operado más o menos concordadamente por el conjunto de las fuerzas populares, porque la reforma constitucional requiere de un consenso social muy amplio, por lo que se debe encontrar el modo de que el frentismo tenga predominio asalariado, para lo cual al empresariado se le debe garantizar una descapitalización justa, que le enjuicie las faltas con buena moderación y lo conmine a liberarse de la sobreproducción y de la propietarización excesiva, para lo que el socialismo y el proletariado deben ser bien humildes, de lo que no suelen distar tanto.

La URSS fue una unión de repúblicas que tuvo un gobierno de ideología socialista pero con la práctica de un capitalismo de estado, porque no concretó al socialismo, ni tampoco fue soviética desde que los consejos obreros y campesinos fueran abolidos por el centralismo estalinista, que reabsorbió al poder de mando social en los edificios en que hubo gobernado el zar. Aún así, el estalinismo permitió la modernización de los países eslavos, modernización a la que el liberalismo festejó en sus propios países, habiendo tenido un coste humano mayor por la explotación de cuatro continentes y medio y la generación de dos guerras mundiales. Entonces, el estalinismo también debe ser juzgado correctamente, en comparación a la violencia y al éxito de los imperios liberales, que influyeron en la historia de las naciones sometidas, para bien y para mal. Con el maoísmo sucede algo parecido, e igual con el hochiminismo y el comunismo norcoreano: criticarlos mal no sirve para la buena evolución social de la especie. El análisis de las concepciones políticas, y de sus prácticas más concretas, debe ser justo para ser bueno, en lo que hay aberraciones tremendas que requerirán de solución.

El reformismo constitucional socialista debe establecer al ejército socialista para mantenerse, por lo que el ejército deberá ser socialista, pero entonces tendrá que moderar bien su ejercicio, ya que maneja armas de guerra, fabricadas para herir y matar humanos. El problema de la represión armada existirá para los gobiernos en tanto que se fabriquen las armas bélicas, porque el mantenimiento de la violencia suprema requiere que se disponga del armamento superior, es decir, que para resolverlo bien es necesario el desarme relativo, que asimismo precisa de su aceptación interimperial, en tanto que los imperios son los detentadores y fabricantes del armamento más sofisticado. Los ejércitos socialistas deberán ser criticados porque cometerán crímenes homicidas indefectiblemente, por más bien moderados que estén, y podrán recaer en la mala moderación, que hizo al genocidio soviético y al chino, acompañados por el cubano, el vietnamita y el norcoreano, pero la socialdemocracia tampoco estuvo exenta de algo así, en particular al apoyar al imperialismo europeo y a la primera guerra mundial, igual que el anarquismo cayó en esto al ser antihumanista y decadente, o que la socialdemocracia periférica falló gravemente su política, el caso del apoyo del Partido Socialista Argentino al golpe militar de 1955, del que luego se retractara, o cuando la estadounidense omitió cuestionar al imperialismo de su propio país.

El totalitarismo que tanto se le reprochó al comunismo se dio en las naciones religiosas por medio del integrismo fidente, que puede que haya sido superior al ateo debido a la tolerancia, por más fallida que haya sido, tolerancia más aceptada en el cristianismo que en el islam, de carácter muy autoritario, en particular porque la injerencia clerical en el gobierno es mayor que en los estados cristianos. El liberalismo islámico es una parte menor del liberalismo, la ideología del teísmo capitalista, en la que la religiosidad principal es la del monoteísmo abrahámico, que es seguido del politeísmo hinduista y el budismo, con la religión confusionista en un estadío intermedio, ya que existe bajo un gobierno ateo. Las deificaciones menores puede que se hayan plegado al liberalismo, aunque también tuvieron rasgos libertarios, como así pasó con sectores menores de las religiones mayores, como el de la teología de la liberación, un cristianismo socialista. La asunción social de la realidad histórica propende a hacer que la concepción se acerque al agnosticismo y al socialismo. El totalitarismo no sólo que debe existir, porque la sociedad es una totalidad, sino que debe ser bueno, para lo cual la conciencia social debe ser verdadera: debe ser un totalitarismo bien ejercido por el conjunto de la sociedad humana.

El autoritarismo está dado porque un sector alto de la sociedad asume el mando social, lo que se relaciona con la jerarquía porque la jerarquía es el orden sagrado, de lo que responde al clero y al teísmo, que estableció una diferenciación social según las personas adecuaron su conducta a los cánones, compuestos críticamente de acuerdo a la interrelación entre los actores sociales, en lo que solió prevalecer la clase dominante, compuesta en general por el alto clero, el gobierno y los grandes propietarios económicos. La desigualdad social es consecuencia del orden mitológico porque el enaltecimiento privado responde a la obediencia a los estándares dominantes, que son los de la clase dominante, que a su vez cree ser de divinización alta. Es una mixtura entre la apropiación económica capitalista y la autoasunción personal como integrante de la diveza superior, se pensaron que eran divinos, lo verbalizaron así, nombrándose como divinos, autoasunción correlativa a la participación directa o indirecta en el mando político mayor, que es el gobierno, situado en los edificios de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, construcciones altas de las más sofisticadas de las ciudades, que en algunos casos tienen ornamentación angelical, del estilo del neoclasicismo alto, bastante cargado de la ideología social superior. La separación entre un ámbito público y otro privado hace al autoritarismo, preponderando la obediencia en el público y el mando en el privado, que se conforma en agente de la dirección social, de liderazgo crítico por la crisis histórica, que lo deslegitima. Para terminar de resolver al problema del autoritarismo hace falta no sólo la socialización económica y política, sino que se requiere del asentimiento social de la cuestión teísta, entre otros temas, en tanto que la deificación jerarquiza de acuerdo a los dogmas religiosos, a lo que socialmente le corresponde una asignación monetaria, que es la de la tenencia de capitales económicos, ya que a los bienes se los representa en moneda. En esto figura la delación del mito del diablo, con sus submitos menores, como el de los cuernos, el de la fetichización sexual, que no opera sólo ante la infidelidad sexual, sino que sucede también en otras formas de fracaso respecto al cumplimiento de los patrones principales. El diablismo predomina en el proletariado, porque éste no se somete bien al orden dominante, por lo que éste último lo demonizó, en parte por culpa de aquél, por haber creído en la demonización humana. El proletariado reprodujo al mito diablero cuando lo hizo, y lo hizo al creer en él, lo que implica que lo diera por cierto, cuando no jodiera con él, pero todavía no lo refutó concluyentemente, lo que es una condición para la emancipación humana. Entonces, una tarea del socialismo científico es la de desaprobar al mito del diablo. Como filosofía anti-mitológica, el materialismo puede criticar a la figura del diablo, ya que no se encontraron pruebas objetivas suficientes de su existencia exterior a la conciencia. De hecho, la existencia del diablo fue refutada por la geología, que demostró que el magma del centro de la Tierra no es un albergue habitado por diablos.

martes, 29 de mayo de 2018

La libertad es inferior al bien

Desde el liberalismo, que tuvo en el ateísmo a la variante libertaria, el repudio a la tiranía absolutista enalteció a la libertad como valor supremo, sin reparar en que puede ser mala. Por ende, la libertad debe ser buena, ya que si no lo es se torna superflua. Todas las concepciones modernas son algo fallidas, porque una concepción que aspire al bien, para suceder, debe ser aplicada por el conjunto de la sociedad, lo que requiere que la conciencia social sea adecuada a la realidad, es decir, que la gente sepa bien al mundo. Esto precisa que se superen los prejuicios sociales, que son muchos y a lo que las personas no quieren hacer en ocasiones. Entones, es necesario que la humanidad reconozca su ignorancia y lo errado de sus juicios, cosa que no se puede hacer sin haber asumido el problema de la religión y el de la creencia, lo que se da en el ateísmo como parecencia y relación mal ideada. El ateísmo también es creyente, y le copió a la religión la costumbre de esforzarse mal por ideas y causas, por lo que los problemas religiosos no son exclusivos de la religión. El parecer y el aparentamiento, propio de los sistemas fiadores, suceden en el ateísmo porque éste tiene su hipocresía, en tanto que existe socialmente. Por eso es que el socialismo, para realizarse plenamente, requiere de ser bien aceptado por la clase alta, además de por el pueblo, en particular por su parte proletaria, porque la conciencia social es asumida socialmente y los yerros de arriba repercuten en los de abajo, así como a la inversa, en tanto que los humanos no nacemos sabiendo vivir bien, por lo que lo descubrimos con la crítica y el aprendizaje, algo de lo cual transcurre con la imitación del comportamiento ajeno, así como a veces la conducta prójima sirve de ejemplo para la propia, con la falencia que eso tuviera cuando una u otra fueron malas. Que la clase dominante asuma la verdad histórica depende en algo de que lo haga la clase dominada, porque la asunción de la realidad por parte del privatismo no puede darse si es que no existe la exigencia desde abajo para ello, aunque esta lógica no sea absoluta, dado que el reclamo por la buena comprensión no proviene únicamente de la clase asalariada, así como que el pueblo también tiene su maldad. Como el funcionamiento social es conjunto, la falsedad es transclasial, pero incrementada en la cima, y la verdad también lo es. La falsedad se condensa en la cúspide social por la tendencia al divismo superior, pero más aún por la acumulación capitalista, que requiere de la explotación general del ámbito humano; pero esa condensación es algo producida por la base, al recrear la divinización y favorecer al estado de las cosas.

Antes me parece que incluí al empresariado popular como parte del proletariado. No lo recuerdo bien. En el caso de que haya sido así me corrijo. El proletariado se corresponde más con la clase asalariada, aunque hay empresarios que por su pobreza caben en esta categoría. El empresariado popular superior sería un estadío intermedio entre el proletariado y la clase capitalista, aunque puede que su parte alta sea capitalista. Entonces, cabría postular que la clase capitalista en general se corresponde con la privada, pero que una porción pequeña del pueblo pertenece a la capitalesía inferior. Esta formulación todavía requiere de un análisis empírico más elaborado.

jueves, 24 de mayo de 2018

¿Qué cambio de matriz productiva debiera ser?

En América Latina la intelectualidad de ciencias sociales discutió el cambio de la matriz productiva económica, porque desde los estudios de la CEPAL se entiende que el modelo agroexportador padece de un déficit fiscal que causa el endeudamiento de las naciones periféricas, endeudamiento que en los países centrales adoptó otras formas, porque las importaciones industriales periféricas tienen mayor valor agregado que las exportaciones de materias primas. El error de la CEPAL es el de proponer que la periferia alcance el nivel de industrialización del centro, lo que es impracticable porque el imperialismo lo impide y sería perjudicial por la catástrofe ecológica que aparejaría, entre otras de las razones para recusarla. Entonces, ¿qué modelo alternativo se debiera adoptar en la periferia? Entre el saldo comercial negativo, la fuga de capitales y los pagos por endeudamiento se suma tanto dinero que para los estados periféricos es imposible afrontar bien los costos del déficit en el intercambio, lo que hace a la crisis de los estados periféricos, crisis que desde las finanzas afecta a toda la producción social en estos países. A su vez, las necesidades de las poblaciones fueron moldeadas desde la estimulación de los deseos por los productos de alta tecnología, por lo que es difícil reducir la importación de los bienes de consumo más sofisticados, que son de los más caros, aunque menos que los bienes necesarios para la agricultura, la industria y los servicios, los bienes de producción económica, cuyos montos son mayores. En la periferia, el único cambio productivo que puede ser exitoso es el de la reforma agraria, en tanto que predomina el modelo agroexportador, pero a su vez éste debiera ser completado con el de la socialización de las empresas industriales y de servicios, y la del gobierno, con las medidas intermedias que sean concretables y según lo que se pueda avanzar en el momento, cosa que depende de la ley vigente, de la predisposición política y de las reivindicaciones sociales, y que sería resistida por las fuerzas conservadoras, que son hegemónicas en el mundo. La izquierda le exigió mal a los gobiernos progresistas, porque incluso cuando la evolución se retrasó, o mal direccionó, por causa suya, eso respondió a los déficits de sus miembros, que son hechos históricos a los que no se puede corregir bien con críticas hirientes o demasiado pretenciosas: nos faltó paciencia. La paciencia es repudiable durante las urgencias, pero la atención mal razonada tampoco sirve para resolverlas bien, por lo que aquélla seguirá siendo necesaria, lo mismo que la aceptación de la imposibilidad de solucionar bien en lo inmediato algunas cuestiones vitales, que podrían ser señaladas dentro del marco del apoyo crítico a los gobiernos progresistas, con las manifestaciones debidas al caso. Es duro asumirlo, pero es mejor que no hacerlo. En eso fallaron tanto los gobiernos como las críticas que les fueran externas, porque no fueron eficientes, pero la falencia es más profunda y atraviesa a toda la sociedad, ya que la base social es la gran definidora de las elecciones, que desde la revolución francesa fueron ganadas por los partidos liberales en su mayoría, que son más fidentes que cientificistas, o, mejor dicho, que tienen un cientificismo supeditado a la religión, al que le cuesta diferenciar las hipótesis de las tesis probadas por el hábito creyente de confundir a las presunciones con la verdad. Para establecer una estrategia efectiva en pos de modificar la matriz productiva hace falta el buen análisis de las condiciones sociales y de las fuerzas en pugna, pero también habría que explicitar a qué se quiere llegar, porque el tema está muy influenciado por el imaginario industrialista del desarrollismo cepalino.

En Argentina el paso del colonialismo a la inserción económica de la agroexportación capitalista mantuvo al sistema de envío al centro de materias primas y de recepción de los productos más elaborados, como lo fueron las armas de guerra, del tipo de los cañones y los barcos, o mismo las escopetas, las espadas, o los muebles aherrojados. La periferia, desde que fuera conquistada por las potencias europeas en la modernidad temprana, que era feudal, desde 1453 hasta cerca de 1750, exportó materias primas a Europa, principalmente metales y productos agrícolas, generados a través de la servidumbre y el esclavismo, pero luego de iniciarse el capitalismo con la revolución industrial se plegó paulatinamente al sistema salarial reorganizando su producción con la adopción de la tecnología de la máquina de vapor, la que permitió la fabricación de barcos y trenes a motor, los cuales fueron usados para reconstruir el circuito comercial de la explotación de los latifundios del café, el tabaco, el cacao, el trigo, la banana, el ganado y otros tantos que se agregaron a las minas metalíferas previas, donde hubo más siervos indígenas que negros, lo que fue acompañado del desarrollo de la industria primaria de bienes alimenticios, sucesora de la de especias y de la curtiembre virreinal, proceso que en Argentina tardó cerca de 70 años en consolidarse, ya que entre la revolución burguesa de 1810 y la conformación del modelo agroexportador latifundista hubo un período de pujas internas que empezó a saldarse con la caída de Rosas en 1852 y que terminó de estabilizarse luego de la llamada organización nacional, entre 1860 y 1880, en la que se compusieron los latifundios del período agroexportador, que inauguraría el predominio terrateniente en la historia de este país, sucedida en paralelo a la del latifundismo del resto de la periferia, que se combinó con las explotaciones mineras y se completaría luego de la crisis de 1929 con la industrialización sustitutiva de importaciones, más o menos liviana en comparación a la de los países imperiales, que fue más o menos crítica según la política de los gobiernos periféricos se tornase más o menos proteccionista. La readecuación del modo de producción, en Argentina, llevó 70 años, de 1810 a 1880, y sin dejar de ser agroexportadora, o sea, que tardó mucho por las pujas internas y externas de la independencia. Entonces, en el marco de la división internacional del trabajo vigente, la periferia no puede dejar de ser predominantemente agroexportadora, menos aún en poco tiempo: puede modificarse algo en términos industriales, pero no mucho, y habría que decidir bien qué industria adoptar, igual que cuál agricultura. Eso, además de ser ecologista, tiene que estar bien adaptado a lo requerido por las fuerzas partidarias mayores, que tienen más apoyo proletario, por lo que ese es un problema insalvable, al que hay que añadir el del marco constitucional, el de las oligarquías y el de la relación con el imperialismo. De allí que en lo inmediato corresponda el proteccionismo capitalista, restrictivo de la financiarización del capital y estatista en materia de servicios públicos y de regulación del comercio exterior, aunque no de forma absoluta: sería un estatismo abierto al sector privado. Para la implementación de un modo superior tendrían que estar dispuestas las masas y las fuerzas que las representan. Dentro de eso puede haber muchas variantes, y para trascenderlo hace falta de un reclamo social superior, es decir, que la transformación histórica puede ser operada científicamente por los partidos socialistas, pero para que esa obra sea exitosa tiene que empalmar bien con las fuerzas proletarias, muy afines a los partidos religiosos, que suelen ser de un favorecimiento al capitalismo que no es socialista a mediano plazo. El desarrollo del progresismo dentro del marco del capitalismo es una condición necesaria para el socialismo porque los asalariados sólo pueden adquirir la cultura necesaria para exigir el socialismo en el caso de que aquél les permita instruirse. El socialismo, para concretarse, tiene que ser anhelado por las masas, por lo que falta mucho para que se lo concrete, pero mientras tanto la política tiene que seguir, por lo que el progresismo deberá conformarse con lo que pueda lograr dentro de los límites fijados por la correlación de las fuerzas sociales, y en particular por la legalidad vigente, que también varía con el tiempo, y más o menos según lo determinado por las luchas dentro de las instituciones republicanas.

El socialismo, para ser científico de buena cientificidad, tiene que aceptar la persistencia del capitalismo hasta que haya la fuerza social suficiente para superarlo, por lo que hasta tanto tiene que plantear al progresismo bienestarista, que es el del reformismo socialdemócrata y el de la democracia religiosa, pero de manera crítica, porque eso permitiría mejorar la calidad de vida de las naciones a la vez que se prepara el reclamo por la socialización de los medios económicos, sin cuya exigencia mayoritaria no se la puede concretar. En particular, para pasar del reformismo capitalista al reformismo pro-socialista hay que reformar las constituciones en un sentido que permita la socialización progresiva de los medios productivos, lo que requiere de mayorías legislativas muy amplias, que a su vez dependen de que la mayor parte de las naciones vote por candidatos que estén a favor del socialismo. Hasta tanto, el reformismo no puede trascender la etapa de la progresividad subordinada a la ley liberal, e incluso al intentar hacerlo, en el caso de que se hubiera logrado la reforma constitucional, el acecho de las potencias liberales seguiría siendo un obstáculo importante, si es que no llegara a deponerla.

La transformación social tiene niveles a los que, desde la perspectiva científica, es necesario articular. El inferior es el de la base social, que determina mucho los resultados electorales y las medidas de lucha reivindicativa. Luego está el nivel de los partidos y las demás organizaciones sociales, entre las cuales se destacan las empresarias, tanto las del empresariado popular como las del capitalista, que es el privado. Una parte menor del empresariado popular ejerce la acumulación del capital plusvalorativo, pero ésta es una acumulación baja, por lo que sería impropio clasificarlo como capitalista. Hay un límite difícil de precisar que separa a la clase capitalista del empresariado popular alto, el de las empresas medianas, al que habría que establecer para saldar la cuestión. Los actores sociales que inciden en el gobierno son muchos, así como sus características son variadas, pero una política científica tiene que reconocerlos bien para plantear una transformación social exitosa, que requiere adaptarse al nivel de la predisposición emancipatoria de las fuerzas mayoritarias, por lo que el reformismo leve e intermedio es insalteable, a no ser que el grueso de la sociedad exija uno mayor.

Esto seguro que requiere de relaboraciones y complementos. Va para el debate.

miércoles, 16 de mayo de 2018

La fuga de capitales genera inflación

Cuando los fugadores de capitales compran dólares para enviarlos a las guaridas fiscales el precio del dólar aumenta porque aumenta su demanda, por lo cual los empresarios vinculados directamente al mercado internacional suben el precio de sus productos, medido en moneda nacional, porque su actividad depende del dólar y por su interés capitalista, lo que hace que aumenten en general los precios del mercado interno.

Del método científico

Los epistemólogos recusaron la cientificidad de algunos textos con el argumento de que no fueron elaborados mediante el método científico, al que hubieron definido en términos restringidos, de sofisticación universitaria. El primer requisito de la ciencia es que sea verdadera. Debe ser una disquisición que represente bien a su objeto. El método que se use para investigarlo es accesorio, y siempre se tuvo uno, que es cuestionable porque puede fallar. El segundo requisito es que sea buena, lo que depende de su aplicación.

Los idiomas y lenguajes son históricos

La existencia de un idioma cerrado y abstracto, que hace sistema hacia dentro de sí mismo, en el que el valor de sus elementos se definiría por oposición al de los demás, la planteada por Saussure para el lenguaje, no sucede de ese modo, porque el idioma no es un ente abstracto que estaría completo en la mente de los hombres, al que acudiríamos para tomar los conceptos que necesitáramos, sino que se da históricamente, según la humanidad lo crea. La ideación, así como el lenguaje, tienen una historia que es la que es según la hicimos los humanos, en la que aquellos no existieron como entidades puras, acabadas en absoluto en nuestras mentes, sino como su ejercicio, tanto mental como lenguado.

Es probable que Ferdinand de Saussure se haya inspirado en las formas teológicas para postular su lingüística.

martes, 15 de mayo de 2018

Del lenguaje americano

América empezó a poblarse de humanos hace cerca de 15 mil años, con la oleada migratoria que entró por el estrecho de Bering. Esas personas hablaron un lenguaje asiático, por lo que las lenguas indígenas americanas tienen antecedencia en Asia. Lo propio del lenguaje es que la comunicación se efectúa mediante el empleo de la lengua, entendida ésta no como el idioma sino como el órgano de la boca al que movemos al hablar. Ya los primeros primates se comunicaron lingüísticamente, e incluso con idioma, porque tuvieron ideas a las que significaron con sus fonaciones. Al habla humana en América le antecede la fonación de los miembros de las especies fonantes que poblaron este continente antes de aquélla migración, especies que fueron tanto de las primates como de las de animales que no son primates. A partir de la llegada de los europeos, y tal vez con la anterior de los vikingos, el lenguaje americano se recomplejizó.

domingo, 13 de mayo de 2018

Del comunismo religioso

El comunismo no es sólo un invento de Marx, porque ya los sacerdotes y los intelectuales laicos anteriores a él lo empezaron a vislumbrar. De hecho, la idea de la comunidad también se da en la religión, y no sólo por la influencia del comunismo marxista, sino porque las órdenes religiosas establecieron sentidos comunitarios, a la par de los creyentes laicos. Los miembros de las iglesias y sus seguidores, al existir en comunidades, pensaron en cómo debían ser las relaciones entre sus integrantes, de lo cual postularon preceptos para la práctica individual de aquellos a quienes conocieron, pero de forma incoherente y dispuesta algo desde los mandamientos sacros, que a su vez existieron en contradicción concordante con los postulados laicos. La apuesta de Marx fue la de ordenar a la sociedad humana desde reglas construidas de acuerdo a la verdad, lo que es insuficiente pero necesario para la buena concordia social.

El comunismo religioso se expresa, por ejemplo, en el cristianismo socialista, llamado socialcristianismo, que es progresista en materia de igualdad social y de reapropiación popular de los medios productivos mayores, por lo que, en materia de derechos civiles, también tiene un impulso libertario, pero ya más retenido por los prejuicios morales de la religión. Es un liberalismo que combina la defensa del capitalismo con el proteccionismo bienestarista y la búsqueda del socialismo a mediano plazo, que está algo contrariado por su adscripción dogmática y por el predominio del liberalismo conservador, que a su vez se refuerza en la ley suprema.

viernes, 11 de mayo de 2018

El lenguaje humano es uno

El lenguaje humano, como el total de las alocuciones de los miembros del género, es uno, cuya historia se antecede de la conformación de los primeros primates, los que tuvieran lengua, proceso que continuó a lo largo de toda la evolución del género hasta que se creara la especie humana. Desde que se generaron los primeros humanos en la región del Cuerno de África, existe la historia del lenguaje humano, en la que éste fue pronunciado por los continentes mientras que la humanidad migró y se asentó en ellos hablando. Entonces, hay un rasgo común a todas las lenguas humanas, que fue detectado intuitivamente, dando lugar a la discusión sobre la lengua nostrática. La lengua nostrática es una lengua hipotética que habría tenido toda la humanidad y que explicaría las cualidades comunes de las distintas lenguas. El lenguaje humano comenzó con la humanidad, porque los primeros humanos, al forjarse como tales, ya tenían lengua, y emitían fonaciones para comunicarse. Puede ser que haya habido varias cepas de humanos primigenios en vez que una, la de África, pero el fondo es el mismo, porque éstas habrían sido cepas de primates evolucionados desde el subgrupo homínido, y éste de los primates inferiores, cuyas fonaciones antecedieron a las nuestras, además de que el habla fue, desde la existencia de los primeros seres linguales, un patrimonio de enseñanza común, transmitido intra e interespecístamente, ya que los animales lingüísticos, al oír las fonaciones de los ejemplares de las otras especies, aprendieron su modo de fonar, y hasta lo adoptaron, habiéndoselo adaptado también: por eso es que el lenguaje humano tiene algo de la sonoridad de los lenguajes de las otras especies. Las múltiples cepas humanas primigenias conformarían una única generación diversa, incluso aunque no hayan sido muy simultáneas. Al surgir los primeros humanos, hace en torno de 200 mil años, ellos continuaron fonando tal como lo venían haciendo sus antecesores, pero de forma más compleja. Luego, hace alrededor de 100 mil, al empezar a migrar y establecerse, continuaron hablando, y los lenguajes se fueron ramificando, generándose dialectos y lenguas menores, que existieron entremezclados, más aún desde la invención de los medios de transporte, lo que da que el lenguaje de la especie está bastante segmentado, según son los idiomas, tampoco absolutos: la idiomática también es común a la especie, aunque exista en fragmentos, abiertos y coligados entre sí, que asimismo evolucionan con el tiempo.

Se puede rastrear la historia de la expansión del lenguaje humano en el planeta siguiendo las corrientes migratorias.


Lecturas

“Lingüísticaˮ, “Familia de lenguasˮ, “Macrofamilia nostráticaˮ e “Idioma protosapiensˮ en Wikipedia.