sábado, 30 de junio de 2018

En conclusión...

El socialismo está dividido en cinco grandes líneas, que son las de las cuatro internacionales, la anarquista, la socialdemócrata, la comunista leninista y la trotskista, y la del maoísmo. En tanto que las cinco se contraríen entre sí, a lo que se le suman las contradicciones internas a cada cual, que son muchas, y mientras que el proletariado favorezca en gran medida al reformismo liberal, el paso al sistema socialista es imposible. Además, cada cual de las tendencias tiene defectos graves, que requerirán correcciones, para lo que será necesario que sus miembros los admitan, y esto no dice nada de la cuestión teística, que es otro gran escollo para la liberación humana.

Es fácil advertirlo.

martes, 26 de junio de 2018

¿Cuál es el verdadero significado de la palabra “legitimidadˮ?

Antes, en uno de los primeros posteos de este blogspot, dije que la legitimidad es la ley íntima, es decir, la ley que la gente, en su fuero íntimo, toma por buena, pero esa es una definición cuestionable. En aquel entonces supuse que el morfema “itimidadˮ remitía a la intimidad, pero ahora lo dudo. Es más probable que se refiera a lo verdadero, que en griego antiguo se decía “étumonˮ.

Anexo del 22 de febrero de 2021

 En las Etimologías de Chile dice que "legitimus" se compone de "legis", que remite a la "ley", "itus", un sufijo que indica la recepción de una acción, e "imus", que es una expresión superlativante. Entonces, la palabra "legítimo" querría decir "legisladísimo", lo que no implica que se haya legislado bien a lo que se la aplique.

Tipo de pensamiento y tipo de práctica

Cuando el pensamiento es creyente la práctica tiende a fallar, se experimenta para averiguar y mientras se fracasa, y cuando es sapiente se suele acertar más de lo que se equivoca. El primero es más intuitivo y el segundo más inteligente, pero la intuición puede ser buena tanto como la inteligencia mala.

Sobre la socialización de los medios productivos durante la legalidad capitalista

La ley capitalista, plasmada en las constituciones burguesas, implica que el capitalismo se mantenga durante su vigencia, pero no define del todo al modo de apropiarse los medios productivos. El gobierno electo a votos incide tanto en la propiedad laboral, la de la llamada economía real, como en la financiera, tomada por ficticia, la superior. En la laboral porque si es más proteccionista favorece al crecimiento del empresariado común, que en su cúspide es capitalista, y con él al del asalariaje simple, y si es más trasnacional al del empresariado mayor, que es casi todo capitalista, lo que aumenta la desocupación. La política del gobierno incide en la propiedad financiera porque según se la oriente estimula la transferencia de valores abstractos hacia abajo o hacia arriba, pero siempre en el marco de la ley capitalista, ya que los poderes ejecutivos y legislativos deben obediencia a la constitución, que es sostenida por el ejército, la policía y el poder judicial. De allí que los gobiernos populistas hayan enriquecido desmedidamente a los capitalistas sin empobrecer tanto a sus sujetos sociales como lo hicieran los privatizadores. En tanto que en las naciones predomine la disposición social a la ley capitalista la socialización de los medios de producción deberá sometérsele. Para una socialización mayor se debe cambiar la ley suprema, lo que requiere que el interés mayoritario se oriente en ese sentido, que el proletariado exija concientemente que el socialismo se plasme en la ley y que los partidos pro-socialistas lo impongan en el parlamento. Entonces, hasta que no haya esa predisposición, debe primar la socialización entre leve e intermedia, porque una mayor no se puede concretar, ya que la concreción no puede ser operada sólo desde arriba, porque debiera ser hecha por los trabajadores, que deben responder a su propio interés y a su conciencia, pero además porque el ejército y la policía la impedirían en alianza con los grandes empresarios y la aristocracia judicial. No obstante, hay autonomía partidaria, por lo que el accionar de los partidos progresistas puede acelerar los tiempos de la base, o mismo hacer fracasar la evolución, cosa que beneficia al conservadurismo y al retroceso. Es por eso que el progresismo fidente debe admitir el problema del capitalismo, para cuya asunción debe reconocer el cuestionamiento a la fe y al credo. Si no, se llevará por pareceres mal orientados, de lo que su éxito se tornará azaroso, y ya de por sí será acechado por el capital mayor. La asunción social del cuestionamiento al fideísmo beneficiaría al socialismo porque facilitaría el esclarecimiento de la conciencia de los individuos.

El fideísmo pietista del proletariado es un factor procapitalista, y eleva al superior, que en parte es autónomo, por lo que su atención será prioritaria.

sábado, 23 de junio de 2018

De la dimisión de Daniel Ortega a la presidencia nicaragüense

Habida cuenta de las más de 200 muertes ocasionadas por la represión del gobierno orteguista a las manifestaciones contra el ajuste el presidente debiera llamar a elecciones. Esto es así. Lo que está mal del pedido de renuncia es que no es parejo, ya que hay muchos presidentes a los que se puede responsabilizar por números semejantes, y hasta mucho mayores, de humanos muertos, y sin embargo no se exige su deposición. Entre ellos figuran todos los presidentes de las potencias imperiales, como Trump, May, Merkel y Macron, o mismo Putin, inmiscuidos en la guerra en Medio Oriente, o mismo en la crisis de la economía africana, que tantos muertos y refugiados tiene, y la acusación es muy ampliable. A Xi Jinping o Kim Jong-un se les debe poder achacar algo semejante. Con otros argumentos, como el del fraude impugnativo, o el del engaño proselitista, por citar a unos pocos de los que podrían sostenerse, cabría reclamar la deposición de Temer y de Macri. A fin de cuentas muchos de los presidentes, sino todos, cometieron faltas que justificarían que se los separe de sus cargos, por lo que el tema tiene que ser abordado mediante la comparación histórica, y sin omitir las maldades de la base social, para poner en perspectiva a las de la superestructura. En el caso nicaragüense hay una reclamo social importante por la convocatoria a elecciones, que incita a que se las realice. El tema es importante para la izquierda porque ésta debe entender que cabe que se la deponga cuando falla mucho, pero a mí me falta conocimiento para concluir bien el tema de Nicaragua.

lunes, 4 de junio de 2018

Del pago de sobornos al kirchnerismo

Por las declaraciones del caso Odebrecht se sabe que la empresa le pagó al gobierno kirchnerista como 35 millones de dólares en coimas. En verdad, esos 35 millones habrán sido repartidos entre algunos de los gobernantes y funcionarios, nacionales, provinciales y municipales, del período en que el kirchnerismo gobernó a este país, en especial a los del Ministerio de Planificación Federal, personal que fuera no sólo del Frente para la Victoria, sino también del PRO, la UCR y los demás partidos ganadores de cargos ejecutivos. El pago de coimas en la obra financiada por el gobierno estatal es un delito que es sabido se comete en los países desde hace tiempo, no sé exactamente cuánto, pero ya debía haber algo así en la Roma antigua. Entonces, que llame la atención éste, da qué dudar. Cabe exigir que se reconozca, por un lado, la aceptación de los sobornos de los gobiernos estatales, pero por otro a los autores de los pagos. Sin el enjuiciamiento de ambos no se puede entender bien el tema, y por ende poner en perspectiva a los del gobierno argentino previo. Las empresas privadas asociadas a las obras de infraestructura gubernamental, la llamada patria contratista, pagaron sobornos para obtener los contratos con los gobiernos desde la última dictadura por lo menos, lo que ya debía venir de mucho antes acá, cuestión que se replicó durante el alfonsinismo y el menemismo, por lo que no es raro que en el kirchnerismo se haya repetido y que se repita ahora en el macrismo, así como no lo será que sea en los mandatos próximos. Por eso es que estos asuntos fueron incorregibles, suscitaron una negativa absoluta de las autoridades, algunas de las cuales cobraron mal. La obra pública hace al mal desarrollo, porque al basarse en la coima el plan se ejecuta sin ningún tipo de consenso social. La falta de atención a los reclamos comunes indica la posibilidad de que haya la compra de favor político. Por eso es que una nueva ley debiera incluir algún mecanismo de participación social que la impida. La reforma constitucional podría contener, entre las formas socializantes del gobierno, la cogestión de la obra pública, aunque eso espantara inversores, porque los que huyeran de aquélla no serían buenos, pero para que se la aceptara los habitantes de las naciones tendrían que permitir que las obras tardaran más tiempo en concretarse, lo que en verdad no es tanto problema y terminó pasando muchas veces. No es necesario empezar por la socialización económica para después seguir con la gubernativa, sino que ambas pueden ir juntas, pero con prioridad de la primera. La socialización debe ser conjunta pero con prioridad de la base sobre la meso y la superestructura.

El yo negado en la enunciación

La mala recusación al egoísmo causó que a la gente se le prohibiese adoptar a su propio yo como lugar enunciativo, lo que la condujo a presentarse con tipologías (como Maradona cuando, para nombrarse a sí mismo, dijo su nombre -en vez de decir "yo hice tal cosa", dijo "Maradona hizo tal cosa"-), o a expresarse adjudicándole al interlocutor las acciones que le ocurrieron al narrador (como cuando se dice "vas al cine y te estafan", para referirse que a quien habla se le hizo cara la entrada, siendo que quien oye la frase capaz que ni va al cine: la frase correcta sería la de "fui al cine y me estafaron"). Es necesario, para hacer justicia, legitimar que cada quien pueda expresarse usando al yo como posición enunciativa, si corresponde, cosa que debe hacerse de buen modo. El nosotros y el ellos no perderían por esto. Uno de los objetivos del socialismo científico debe ser el de certificar la gramática necesaria para la subsistencia. La poética más libre es secundaria a ésta, porque para jugar liviano hay que vivir. En la subsistencia se juega, porque cada actividad implica conjugar cosas, pero es un juego menos grato porque su margen de error es menor, dado que su éxito es necesario para vivir y su fracaso peligroso, aparte de porque el trabajo está mal organizado. En una sociedad bien ordenada, el ludismo más libre se integraría bien a las tareas básicas.

Marx bufón

La foto más famosa de Marx, la publicada en El Capital de FCE, es una en la que imitó a Napoleón, porque puso su mano en el saco tal como hacía Napoleón, es decir, que Marx actuó de Napoleón para burlarlo, una expresión artística de comedia. No intentó asesinarlo, sino que lo burló. Esto da cuenta del carácter artístico de la obra de Marx, palpable en los trazos literarios de su discernimiento, que acaso confundieron para mal a la conciencia de sus seguidores, como la idea de que la historia humana primero es tragedia y después comedia, lo que es una lógica inadecuada a su objeto, porque la historia no es una obra de teatro: pensarla así es suponer que la historia es teatral, en vez que el teatro histórico. Traspasó la determinación téica que postulara Hegel a este arte, una profanación del determinismo, porque el arte burlesco no es de sacralidad alta, pero no estuvo exento de fetichismo.

sábado, 2 de junio de 2018

La oligarquía merece un juicio justo

Como la oligarquía participó del engrandecimiento humano, para el cual hizo algún aporte, en particular porque al haberse sofisticado detentó un saber que permitió el desarrollo de las fuerzas productivas, debe ser bien juzgada: es más, que sea bien juzgada es necesario para superar los problemas aparejados por sus faltas. Con su buen enjuiciamiento se la podrá superar bien.

Fidencia y prejuicio

Los prejuicios son los juicios primerizos, las primeras ideas que nos hacemos de algo y que no siempre están equivocadas. En sí mismo, prejuzgar no es malo. Lo malo es cuando los prejuicios están equivocados, más aún si no lo reconocemos, en lo que la fidencia tiene algo que ver, porque la costumbre de creer para evaluar habilita a tomar por verdaderas a ideas que no sabemos que lo sean. Entonces, por medio de la creencia, se puede convalidar prejuicios equivocados, con las malas consecuencias que eso tiene a futuro.

viernes, 1 de junio de 2018

La política no es privativa de la humanidad

La política, entendida como la práctica para ordenar la vida entre muchos seres de la misma especie, no se da sólo en la humanidad, sino que en las otras especies muy gregarias también sucede, como en las hormigas o las abejas, que se comunican para pautar su existencia asociada en colectivos grandes. Los hormigueros y las colmenas son las polis de estos insectos, y asimismo sucede con otros géneros vivientes, como algunos peces.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Falta lúdica. Me hubiera gustado que Miguel Mateos sea presidente

Una omisión del movimiento gay es la de la poligamia, que quedó subyacente a sus reivindicaciones principales, más centradas en la aceptación social de la homosexualidad masculina y femenina y en la del transgenerismo, pero en términos más monógamos que poligámicos, de lo que la poligamia persiste más implícita que explícita en la sociedad.

Otra falta grosa es la de excluir de lo gay a la heterosexualidad progresiva, a la que agrego la relegación de la economía, de las cuestiones laborales en particular, y de la política, que algo la hubo, lo mismo que la desconsideración hacia la biología, que es una ciencia relevable porque se le pueden corregir las faltas. Al paradigma transgenérico le haría bien asumir que las cuestiones humanas son tanto culturales como físicas. Es más, también habría que entender la bioticidad de la cultura, es decir, su cualidad viviente. Escribí al respecto una nota el 10 de octubre de 2017, que está en este blogspot.

De que el autoritarismo obedece a la representación sufragante. Autoritarismo y teísmo

Antes del sufragio también hubo autoritarismo, en tanto que desde la antigüedad se conformó un mando social privado, separado del pueblo, por lo que las autoridades le dieron órdenes a los súbditos, lo que se replicó en las otras instancias organizacionales como división entre jefes y sirvientes. En sí mismo, el autoritarismo es la práctica fundada en las autoridades, por lo que existirá en tanto que las haya, y hasta podría ser bueno. Hasta ahora, desde la era civilizatoria, hay una división entre autoridades que mandan y sometidos que obedecen, división que no es absoluta y que tiene antecedentes en la época migrante. No hubo una autoridad social excelente, es decir, el buen gobierno socialmente consensuado, pero sí hubo acercamientos y alejamientos a ello. En la modernidad, a partir del sufragismo, el sistema de representación política del republicanismo vigente genera que haya una separación entre representados y representantes que ocasiona que ser proclive a estos últimos, o mismo su propia práctica mal consultada, sea despreciada por el grueso de la sociedad, ya que éste no es bien tenido en cuenta para la toma de las decisiones. El fideísmo complica todo el entramado de las decisiones sociales, porque instala una lógica deficitaria para justificar las opciones a escoger, lógica cuya equivocación encima no es reconocida lo debido como motivo operante, pero asimismo hacen las malas ideas, que son las que conducen a la acometida de prácticas ingratas. La asunción social del problema del nacionalismo es otro requisito para la buena convivencia, ya que la coexistencia humana es inter y trasnacional.

En los países liberales se acusa al autoritarismo de los comunistas, que tienen gobiernos sufragados en sistemas de partido único, pero la pluralidad liberal tampoco es muy buena, porque mantiene al régimen liberal, que impone el predominio religioso y capitalista, este último de los cuales se replica en aquéllos más que la religión: ambos sistemas tienen autoritarismos, dados por la representación efectuada mediante el voto, que es una elección confiante, aunque puede que el liberal sea menor que el comunista, porque el liberalismo es más universalista en términos de clase y de concepción que el comunismo, que hasta ahora se restringió bastante al proletariado y a versiones restrictas del socialismo. El liberalismo es de universalismo manipulatorio, porque acepta a la diversidad en tanto que no le amenace el liderazgo: opera la integración subordinada del disenso y, al igual que el comunismo, concentró al mando social legal en pocos humanos, mayormente hombres, incluso cuando los gobiernos fueron socialdemócratas, como pasó en Europa en el momento en que los partidos socialistas ganaron la elecciones. El comunismo no es que no deba focalizar en el proletariado, pero debe hacerlo bien, o sea, que debe priorizar al proletariado por sobre el empresariado popular y el capitalista, pero no del modo en que fuera la dictadura del proletariado de la URSS. La dictadura proletaria debiera ser entendida como una democracia con hegemonía obrera, que requiere de un constitucionalismo acorde. El comunismo debiera operar una subordinación del empresariado más o menos justa, ya que si lo hace injustamente se perjudica a sí mismo. El pasaje de la legalidad capitalista a la socialista debe ser operado más o menos concordadamente por el conjunto de las fuerzas populares, porque la reforma constitucional requiere de un consenso social muy amplio, por lo que se debe encontrar el modo de que el frentismo tenga predominio asalariado, para lo cual al empresariado se le debe garantizar una descapitalización justa, que le enjuicie las faltas con buena moderación y lo conmine a liberarse de la sobreproducción y de la propietarización excesiva, para lo que el socialismo y el proletariado deben ser bien humildes, de lo que no suelen distar tanto.

La URSS fue una unión de repúblicas que tuvo un gobierno de ideología socialista pero con la práctica de un capitalismo de estado, porque no concretó al socialismo, ni tampoco fue soviética desde que los consejos obreros y campesinos fueran abolidos por el centralismo estalinista, que reabsorbió al poder de mando social en los edificios en que hubo gobernado el zar. Aún así, el estalinismo permitió la modernización de los países eslavos, modernización a la que el liberalismo festejó en sus propios países, habiendo tenido un coste humano mayor por la explotación de cuatro continentes y medio y la generación de dos guerras mundiales. Entonces, el estalinismo también debe ser juzgado correctamente, en comparación a la violencia y al éxito de los imperios liberales, que influyeron en la historia de las naciones sometidas, para bien y para mal. Con el maoísmo sucede algo parecido, e igual con el hochiminismo y el comunismo norcoreano: criticarlos mal no sirve para la buena evolución social de la especie. El análisis de las concepciones políticas, y de sus prácticas más concretas, debe ser justo para ser bueno, en lo que hay aberraciones tremendas que requerirán de solución.

El reformismo constitucional socialista debe establecer al ejército socialista para mantenerse, por lo que el ejército deberá ser socialista, pero entonces tendrá que moderar bien su ejercicio, ya que maneja armas de guerra, fabricadas para herir y matar humanos. El problema de la represión armada existirá para los gobiernos en tanto que se fabriquen las armas bélicas, porque el mantenimiento de la violencia suprema requiere que se disponga del armamento superior, es decir, que para resolverlo bien es necesario el desarme relativo, que asimismo precisa de su aceptación interimperial, en tanto que los imperios son los detentadores y fabricantes del armamento más sofisticado. Los ejércitos socialistas deberán ser criticados porque cometerán crímenes homicidas indefectiblemente, por más bien moderados que estén, y podrán recaer en la mala moderación, que hizo al genocidio soviético y al chino, acompañados por el cubano, el vietnamita y el norcoreano, pero la socialdemocracia tampoco estuvo exenta de algo así, en particular al apoyar al imperialismo europeo y a la primera guerra mundial, igual que el anarquismo cayó en esto al ser antihumanista y decadente, o que la socialdemocracia periférica falló gravemente su política, el caso del apoyo del Partido Socialista Argentino al golpe militar de 1955, del que luego se retractara, o cuando la estadounidense omitió cuestionar al imperialismo de su propio país.

El totalitarismo que tanto se le reprochó al comunismo se dio en las naciones religiosas por medio del integrismo fidente, que puede que haya sido superior al ateo debido a la tolerancia, por más fallida que haya sido, tolerancia más aceptada en el cristianismo que en el islam, de carácter muy autoritario, en particular porque la injerencia clerical en el gobierno es mayor que en los estados cristianos. El liberalismo islámico es una parte menor del liberalismo, la ideología del teísmo capitalista, en la que la religiosidad principal es la del monoteísmo abrahámico, que es seguido del politeísmo hinduista y el budismo, con la religión confusionista en un estadío intermedio, ya que existe bajo un gobierno ateo. Las deificaciones menores puede que se hayan plegado al liberalismo, aunque también tuvieron rasgos libertarios, como así pasó con sectores menores de las religiones mayores, como el de la teología de la liberación, un cristianismo socialista. La asunción social de la realidad histórica propende a hacer que la concepción se acerque al agnosticismo y al socialismo. El totalitarismo no sólo que debe existir, porque la sociedad es una totalidad, sino que debe ser bueno, para lo cual la conciencia social debe ser verdadera: debe ser un totalitarismo bien ejercido por el conjunto de la sociedad humana.

El autoritarismo está dado porque un sector alto de la sociedad asume el mando social, lo que se relaciona con la jerarquía porque la jerarquía es el orden sagrado, de lo que responde al clero y al teísmo, que estableció una diferenciación social según las personas adecuaron su conducta a los cánones, compuestos críticamente de acuerdo a la interrelación entre los actores sociales, en lo que solió prevalecer la clase dominante, compuesta en general por el alto clero, el gobierno y los grandes propietarios económicos. La desigualdad social es consecuencia del orden mitológico porque el enaltecimiento privado responde a la obediencia a los estándares dominantes, que son los de la clase dominante, que a su vez cree ser de divinización alta. Es una mixtura entre la apropiación económica capitalista y la autoasunción personal como integrante de la diveza superior, se pensaron que eran divinos, lo verbalizaron así, nombrándose como divinos, autoasunción correlativa a la participación directa o indirecta en el mando político mayor, que es el gobierno, situado en los edificios de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, construcciones altas de las más sofisticadas de las ciudades, que en algunos casos tienen ornamentación angelical, del estilo del neoclasicismo alto, bastante cargado de la ideología social superior. La separación entre un ámbito público y otro privado hace al autoritarismo, preponderando la obediencia en el público y el mando en el privado, que se conforma en agente de la dirección social, de liderazgo crítico por la crisis histórica, que lo deslegitima. Para terminar de resolver al problema del autoritarismo hace falta no sólo la socialización económica y política, sino que se requiere del asentimiento social de la cuestión teísta, entre otros temas, en tanto que la deificación jerarquiza de acuerdo a los dogmas religiosos, a lo que socialmente le corresponde una asignación monetaria, que es la de la tenencia de capitales económicos, ya que a los bienes se los representa en moneda. En esto figura la delación del mito del diablo, con sus submitos menores, como el de los cuernos, el de la fetichización sexual, que no opera sólo ante la infidelidad sexual, sino que sucede también en otras formas de fracaso respecto al cumplimiento de los patrones principales. El diablismo predomina en el proletariado, porque éste no se somete bien al orden dominante, por lo que éste último lo demonizó, en parte por culpa de aquél, por haber creído en la demonización humana. El proletariado reprodujo al mito diablero cuando lo hizo, y lo hizo al creer en él, lo que implica que lo diera por cierto, cuando no jodiera con él, pero todavía no lo refutó concluyentemente, lo que es una condición para la emancipación humana. Entonces, una tarea del socialismo científico es la de desaprobar al mito del diablo. Como filosofía anti-mitológica, el materialismo puede criticar a la figura del diablo, ya que no se encontraron pruebas objetivas suficientes de su existencia exterior a la conciencia. De hecho, la existencia del diablo fue refutada por la geología, que demostró que el magma del centro de la Tierra no es un albergue habitado por diablos.

martes, 29 de mayo de 2018

La libertad es inferior al bien

Desde el liberalismo, que tuvo en el ateísmo a la variante libertaria, el repudio a la tiranía absolutista enalteció a la libertad como valor supremo, sin reparar en que puede ser mala. Por ende, la libertad debe ser buena, ya que si no lo es se torna superflua. Todas las concepciones modernas son algo fallidas, porque una concepción que aspire al bien, para suceder, debe ser aplicada por el conjunto de la sociedad, lo que requiere que la conciencia social sea adecuada a la realidad, es decir, que la gente sepa bien al mundo. Esto precisa que se superen los prejuicios sociales, que son muchos y a lo que las personas no quieren hacer en ocasiones. Entones, es necesario que la humanidad reconozca su ignorancia y lo errado de sus juicios, cosa que no se puede hacer sin haber asumido el problema de la religión y el de la creencia, lo que se da en el ateísmo como parecencia y relación mal ideada. El ateísmo también es creyente, y le copió a la religión la costumbre de esforzarse mal por ideas y causas, por lo que los problemas religiosos no son exclusivos de la religión. El parecer y el aparentamiento, propio de los sistemas fiadores, suceden en el ateísmo porque éste tiene su hipocresía, en tanto que existe socialmente. Por eso es que el socialismo, para realizarse plenamente, requiere de ser bien aceptado por la clase alta, además de por el pueblo, en particular por su parte proletaria, porque la conciencia social es asumida socialmente y los yerros de arriba repercuten en los de abajo, así como a la inversa, en tanto que los humanos no nacemos sabiendo vivir bien, por lo que lo descubrimos con la crítica y el aprendizaje, algo de lo cual transcurre con la imitación del comportamiento ajeno, así como a veces la conducta prójima sirve de ejemplo para la propia, con la falencia que eso tuviera cuando una u otra fueron malas. Que la clase dominante asuma la verdad histórica depende en algo de que lo haga la clase dominada, porque la asunción de la realidad por parte del privatismo no puede darse si es que no existe la exigencia desde abajo para ello, aunque esta lógica no sea absoluta, dado que el reclamo por la buena comprensión no proviene únicamente de la clase asalariada, así como que el pueblo también tiene su maldad. Como el funcionamiento social es conjunto, la falsedad es transclasial, pero incrementada en la cima, y la verdad también lo es. La falsedad se condensa en la cúspide social por la tendencia al divismo superior, pero más aún por la acumulación capitalista, que requiere de la explotación general del ámbito humano; pero esa condensación es algo producida por la base, al recrear la divinización y favorecer al estado de las cosas.

Antes me parece que incluí al empresariado popular como parte del proletariado. No lo recuerdo bien. En el caso de que haya sido así me corrijo. El proletariado se corresponde más con la clase asalariada, aunque hay empresarios que por su pobreza caben en esta categoría. El empresariado popular superior sería un estadío intermedio entre el proletariado y la clase capitalista, aunque puede que su parte alta sea capitalista. Entonces, cabría postular que la clase capitalista en general se corresponde con la privada, pero que una porción pequeña del pueblo pertenece a la capitalesía inferior. Esta formulación todavía requiere de un análisis empírico más elaborado.

jueves, 24 de mayo de 2018

¿Qué cambio de matriz productiva debiera ser?

En América Latina la intelectualidad de ciencias sociales discutió el cambio de la matriz productiva económica, porque desde los estudios de la CEPAL se entiende que el modelo agroexportador padece de un déficit fiscal que causa el endeudamiento de las naciones periféricas, endeudamiento que en los países centrales adoptó otras formas, porque las importaciones industriales periféricas tienen mayor valor agregado que las exportaciones de materias primas. El error de la CEPAL es el de proponer que la periferia alcance el nivel de industrialización del centro, lo que es impracticable porque el imperialismo lo impide y sería perjudicial por la catástrofe ecológica que aparejaría, entre otras de las razones para recusarla. Entonces, ¿qué modelo alternativo se debiera adoptar en la periferia? Entre el saldo comercial negativo, la fuga de capitales y los pagos por endeudamiento se suma tanto dinero que para los estados periféricos es imposible afrontar bien los costos del déficit en el intercambio, lo que hace a la crisis de los estados periféricos, crisis que desde las finanzas afecta a toda la producción social en estos países. A su vez, las necesidades de las poblaciones fueron moldeadas desde la estimulación de los deseos por los productos de alta tecnología, por lo que es difícil reducir la importación de los bienes de consumo más sofisticados, que son de los más caros, aunque menos que los bienes necesarios para la agricultura, la industria y los servicios, los bienes de producción económica, cuyos montos son mayores. En la periferia, el único cambio productivo que puede ser exitoso es el de la reforma agraria, en tanto que predomina el modelo agroexportador, pero a su vez éste debiera ser completado con el de la socialización de las empresas industriales y de servicios, y la del gobierno, con las medidas intermedias que sean concretables y según lo que se pueda avanzar en el momento, cosa que depende de la ley vigente, de la predisposición política y de las reivindicaciones sociales, y que sería resistida por las fuerzas conservadoras, que son hegemónicas en el mundo. La izquierda le exigió mal a los gobiernos progresistas, porque incluso cuando la evolución se retrasó, o mal direccionó, por causa suya, eso respondió a los déficits de sus miembros, que son hechos históricos a los que no se puede corregir bien con críticas hirientes o demasiado pretenciosas: nos faltó paciencia. La paciencia es repudiable durante las urgencias, pero la atención mal razonada tampoco sirve para resolverlas bien, por lo que aquélla seguirá siendo necesaria, lo mismo que la aceptación de la imposibilidad de solucionar bien en lo inmediato algunas cuestiones vitales, que podrían ser señaladas dentro del marco del apoyo crítico a los gobiernos progresistas, con las manifestaciones debidas al caso. Es duro asumirlo, pero es mejor que no hacerlo. En eso fallaron tanto los gobiernos como las críticas que les fueran externas, porque no fueron eficientes, pero la falencia es más profunda y atraviesa a toda la sociedad, ya que la base social es la gran definidora de las elecciones, que desde la revolución francesa fueron ganadas por los partidos liberales en su mayoría, que son más fidentes que cientificistas, o, mejor dicho, que tienen un cientificismo supeditado a la religión, al que le cuesta diferenciar las hipótesis de las tesis probadas por el hábito creyente de confundir a las presunciones con la verdad. Para establecer una estrategia efectiva en pos de modificar la matriz productiva hace falta el buen análisis de las condiciones sociales y de las fuerzas en pugna, pero también habría que explicitar a qué se quiere llegar, porque el tema está muy influenciado por el imaginario industrialista del desarrollismo cepalino.

En Argentina el paso del colonialismo a la inserción económica de la agroexportación capitalista mantuvo al sistema de envío al centro de materias primas y de recepción de los productos más elaborados, como lo fueron las armas de guerra, del tipo de los cañones y los barcos, o mismo las escopetas, las espadas, o los muebles aherrojados. La periferia, desde que fuera conquistada por las potencias europeas en la modernidad temprana, que era feudal, desde 1453 hasta cerca de 1750, exportó materias primas a Europa, principalmente metales y productos agrícolas, generados a través de la servidumbre y el esclavismo, pero luego de iniciarse el capitalismo con la revolución industrial se plegó paulatinamente al sistema salarial reorganizando su producción con la adopción de la tecnología de la máquina de vapor, la que permitió la fabricación de barcos y trenes a motor, los cuales fueron usados para reconstruir el circuito comercial de la explotación de los latifundios del café, el tabaco, el cacao, el trigo, la banana, el ganado y otros tantos que se agregaron a las minas metalíferas previas, donde hubo más siervos indígenas que negros, lo que fue acompañado del desarrollo de la industria primaria de bienes alimenticios, sucesora de la de especias y de la curtiembre virreinal, proceso que en Argentina tardó cerca de 70 años en consolidarse, ya que entre la revolución burguesa de 1810 y la conformación del modelo agroexportador latifundista hubo un período de pujas internas que empezó a saldarse con la caída de Rosas en 1852 y que terminó de estabilizarse luego de la llamada organización nacional, entre 1860 y 1880, en la que se compusieron los latifundios del período agroexportador, que inauguraría el predominio terrateniente en la historia de este país, sucedida en paralelo a la del latifundismo del resto de la periferia, que se combinó con las explotaciones mineras y se completaría luego de la crisis de 1929 con la industrialización sustitutiva de importaciones, más o menos liviana en comparación a la de los países imperiales, que fue más o menos crítica según la política de los gobiernos periféricos se tornase más o menos proteccionista. La readecuación del modo de producción, en Argentina, llevó 70 años, de 1810 a 1880, y sin dejar de ser agroexportadora, o sea, que tardó mucho por las pujas internas y externas de la independencia. Entonces, en el marco de la división internacional del trabajo vigente, la periferia no puede dejar de ser predominantemente agroexportadora, menos aún en poco tiempo: puede modificarse algo en términos industriales, pero no mucho, y habría que decidir bien qué industria adoptar, igual que cuál agricultura. Eso, además de ser ecologista, tiene que estar bien adaptado a lo requerido por las fuerzas partidarias mayores, que tienen más apoyo proletario, por lo que ese es un problema insalvable, al que hay que añadir el del marco constitucional, el de las oligarquías y el de la relación con el imperialismo. De allí que en lo inmediato corresponda el proteccionismo capitalista, restrictivo de la financiarización del capital y estatista en materia de servicios públicos y de regulación del comercio exterior, aunque no de forma absoluta: sería un estatismo abierto al sector privado. Para la implementación de un modo superior tendrían que estar dispuestas las masas y las fuerzas que las representan. Dentro de eso puede haber muchas variantes, y para trascenderlo hace falta de un reclamo social superior, es decir, que la transformación histórica puede ser operada científicamente por los partidos socialistas, pero para que esa obra sea exitosa tiene que empalmar bien con las fuerzas proletarias, muy afines a los partidos religiosos, que suelen ser de un favorecimiento al capitalismo que no es socialista a mediano plazo. El desarrollo del progresismo dentro del marco del capitalismo es una condición necesaria para el socialismo porque los asalariados sólo pueden adquirir la cultura necesaria para exigir el socialismo en el caso de que aquél les permita instruirse. El socialismo, para concretarse, tiene que ser anhelado por las masas, por lo que falta mucho para que se lo concrete, pero mientras tanto la política tiene que seguir, por lo que el progresismo deberá conformarse con lo que pueda lograr dentro de los límites fijados por la correlación de las fuerzas sociales, y en particular por la legalidad vigente, que también varía con el tiempo, y más o menos según lo determinado por las luchas dentro de las instituciones republicanas.

El socialismo, para ser científico de buena cientificidad, tiene que aceptar la persistencia del capitalismo hasta que haya la fuerza social suficiente para superarlo, por lo que hasta tanto tiene que plantear al progresismo bienestarista, que es el del reformismo socialdemócrata y el de la democracia religiosa, pero de manera crítica, porque eso permitiría mejorar la calidad de vida de las naciones a la vez que se prepara el reclamo por la socialización de los medios económicos, sin cuya exigencia mayoritaria no se la puede concretar. En particular, para pasar del reformismo capitalista al reformismo pro-socialista hay que reformar las constituciones en un sentido que permita la socialización progresiva de los medios productivos, lo que requiere de mayorías legislativas muy amplias, que a su vez dependen de que la mayor parte de las naciones vote por candidatos que estén a favor del socialismo. Hasta tanto, el reformismo no puede trascender la etapa de la progresividad subordinada a la ley liberal, e incluso al intentar hacerlo, en el caso de que se hubiera logrado la reforma constitucional, el acecho de las potencias liberales seguiría siendo un obstáculo importante, si es que no llegara a deponerla.

La transformación social tiene niveles a los que, desde la perspectiva científica, es necesario articular. El inferior es el de la base social, que determina mucho los resultados electorales y las medidas de lucha reivindicativa. Luego está el nivel de los partidos y las demás organizaciones sociales, entre las cuales se destacan las empresarias, tanto las del empresariado popular como las del capitalista, que es el privado. Una parte menor del empresariado popular ejerce la acumulación del capital plusvalorativo, pero ésta es una acumulación baja, por lo que sería impropio clasificarlo como capitalista. Hay un límite difícil de precisar que separa a la clase capitalista del empresariado popular alto, el de las empresas medianas, al que habría que establecer para saldar la cuestión. Los actores sociales que inciden en el gobierno son muchos, así como sus características son variadas, pero una política científica tiene que reconocerlos bien para plantear una transformación social exitosa, que requiere adaptarse al nivel de la predisposición emancipatoria de las fuerzas mayoritarias, por lo que el reformismo leve e intermedio es insalteable, a no ser que el grueso de la sociedad exija uno mayor.

Esto seguro que requiere de relaboraciones y complementos. Va para el debate.

miércoles, 16 de mayo de 2018

La fuga de capitales genera inflación

Cuando los fugadores de capitales compran dólares para enviarlos a las guaridas fiscales el precio del dólar aumenta porque aumenta su demanda, por lo cual los empresarios vinculados directamente al mercado internacional suben el precio de sus productos, medido en moneda nacional, porque su actividad depende del dólar y por su interés capitalista, lo que hace que aumenten en general los precios del mercado interno.

Del método científico

Los epistemólogos recusaron la cientificidad de algunos textos con el argumento de que no fueron elaborados mediante el método científico, al que hubieron definido en términos restringidos, de sofisticación universitaria. El primer requisito de la ciencia es que sea verdadera. Debe ser una disquisición que represente bien a su objeto. El método que se use para investigarlo es accesorio, y siempre se tuvo uno, que es cuestionable porque puede fallar. El segundo requisito es que sea buena, lo que depende de su aplicación.

Los idiomas y lenguajes son históricos

La existencia de un idioma cerrado y abstracto, que hace sistema hacia dentro de sí mismo, en el que el valor de sus elementos se definiría por oposición al de los demás, la planteada por Saussure para el lenguaje, no sucede de ese modo, porque el idioma no es un ente abstracto que estaría completo en la mente de los hombres, al que acudiríamos para tomar los conceptos que necesitáramos, sino que se da históricamente, según la humanidad lo crea. La ideación, así como el lenguaje, tienen una historia que es la que es según la hicimos los humanos, en la que aquellos no existieron como entidades puras, acabadas en absoluto en nuestras mentes, sino como su ejercicio, tanto mental como lenguado.

Es probable que Ferdinand de Saussure se haya inspirado en las formas teológicas para postular su lingüística.

martes, 15 de mayo de 2018

Del lenguaje americano

América empezó a poblarse de humanos hace cerca de 15 mil años, con la oleada migratoria que entró por el estrecho de Bering. Esas personas hablaron un lenguaje asiático, por lo que las lenguas indígenas americanas tienen antecedencia en Asia. Lo propio del lenguaje es que la comunicación se efectúa mediante el empleo de la lengua, entendida ésta no como el idioma sino como el órgano de la boca al que movemos al hablar. Ya los primeros primates se comunicaron lingüísticamente, e incluso con idioma, porque tuvieron ideas a las que significaron con sus fonaciones. Al habla humana en América le antecede la fonación de los miembros de las especies fonantes que poblaron este continente antes de aquélla migración, especies que fueron tanto de las primates como de las de animales que no son primates. A partir de la llegada de los europeos, y tal vez con la anterior de los vikingos, el lenguaje americano se recomplejizó.

domingo, 13 de mayo de 2018

Del comunismo religioso

El comunismo no es sólo un invento de Marx, porque ya los sacerdotes y los intelectuales laicos anteriores a él lo empezaron a vislumbrar. De hecho, la idea de la comunidad también se da en la religión, y no sólo por la influencia del comunismo marxista, sino porque las órdenes religiosas establecieron sentidos comunitarios, a la par de los creyentes laicos. Los miembros de las iglesias y sus seguidores, al existir en comunidades, pensaron en cómo debían ser las relaciones entre sus integrantes, de lo cual postularon preceptos para la práctica individual de aquellos a quienes conocieron, pero de forma incoherente y dispuesta algo desde los mandamientos sacros, que a su vez existieron en contradicción concordante con los postulados laicos. La apuesta de Marx fue la de ordenar a la sociedad humana desde reglas construidas de acuerdo a la verdad, lo que es insuficiente pero necesario para la buena concordia social.

El comunismo religioso se expresa, por ejemplo, en el cristianismo socialista, llamado socialcristianismo, que es progresista en materia de igualdad social y de reapropiación popular de los medios productivos mayores, por lo que, en materia de derechos civiles, también tiene un impulso libertario, pero ya más retenido por los prejuicios morales de la religión. Es un liberalismo que combina la defensa del capitalismo con el proteccionismo bienestarista y la búsqueda del socialismo a mediano plazo, que está algo contrariado por su adscripción dogmática y por el predominio del liberalismo conservador, que a su vez se refuerza en la ley suprema.

viernes, 11 de mayo de 2018

El lenguaje humano es uno

El lenguaje humano, como el total de las alocuciones de los miembros del género, es uno, cuya historia se antecede de la conformación de los primeros primates, los que tuvieran lengua, proceso que continuó a lo largo de toda la evolución del género hasta que se creara la especie humana. Desde que se generaron los primeros humanos en la región del Cuerno de África, existe la historia del lenguaje humano, en la que éste fue pronunciado por los continentes mientras que la humanidad migró y se asentó en ellos hablando. Entonces, hay un rasgo común a todas las lenguas humanas, que fue detectado intuitivamente, dando lugar a la discusión sobre la lengua nostrática. La lengua nostrática es una lengua hipotética que habría tenido toda la humanidad y que explicaría las cualidades comunes de las distintas lenguas. El lenguaje humano comenzó con la humanidad, porque los primeros humanos, al forjarse como tales, ya tenían lengua, y emitían fonaciones para comunicarse. Puede ser que haya habido varias cepas de humanos primigenios en vez que una, la de África, pero el fondo es el mismo, porque éstas habrían sido cepas de primates evolucionados desde el subgrupo homínido, y éste de los primates inferiores, cuyas fonaciones antecedieron a las nuestras, además de que el habla fue, desde la existencia de los primeros seres linguales, un patrimonio de enseñanza común, transmitido intra e interespecístamente, ya que los animales lingüísticos, al oír las fonaciones de los ejemplares de las otras especies, aprendieron su modo de fonar, y hasta lo adoptaron, habiéndoselo adaptado también: por eso es que el lenguaje humano tiene algo de la sonoridad de los lenguajes de las otras especies. Las múltiples cepas humanas primigenias conformarían una única generación diversa, incluso aunque no hayan sido muy simultáneas. Al surgir los primeros humanos, hace en torno de 200 mil años, ellos continuaron fonando tal como lo venían haciendo sus antecesores, pero de forma más compleja. Luego, hace alrededor de 100 mil, al empezar a migrar y establecerse, continuaron hablando, y los lenguajes se fueron ramificando, generándose dialectos y lenguas menores, que existieron entremezclados, más aún desde la invención de los medios de transporte, lo que da que el lenguaje de la especie está bastante segmentado, según son los idiomas, tampoco absolutos: la idiomática también es común a la especie, aunque exista en fragmentos, abiertos y coligados entre sí, que asimismo evolucionan con el tiempo.

Se puede rastrear la historia de la expansión del lenguaje humano en el planeta siguiendo las corrientes migratorias.


Lecturas

“Lingüísticaˮ, “Familia de lenguasˮ, “Macrofamilia nostráticaˮ e “Idioma protosapiensˮ en Wikipedia.

jueves, 10 de mayo de 2018

De la dificultad para entender lo que es la naturaleza

La palabra de la naturaleza designa no sólo a los seres vivos, lo que corresponde al lexema “natoˮ, sino también al conjunto de los seres físicos. A lo largo de su historia, tuvo muchas acepciones, hasta contradictorias, lo que dificultó la comprensión de la realidad, porque los estudiosos, al investigar, tuvieron que lidiar con muchas acepciones posibles para el término, de lo que se les complicaron sus razonamientos, haciendo que se equivocaran. Para averiguar con certeza el significado de la palabra “naturalezaˮ habría que determinar a qué remite el morfema “uralezaˮ, si es que a algo, y si no reformularla bien. La palabra “naturaˮ remite a la nacencia, el conjunto de los seres nacidos. Lo natural es lo atinente a nosotros, por lo que ya contiene a los elementos inertes que nos son próximos. La naturaleza, entonces, es todo lo existente, considerado desde la perspectiva de los seres nacidos, pero quienes la empleamos somos los humanos. Los humanos, al hablar de la naturaleza, adoptamos el punto de vista de los seres nacidos para juzgar a la realidad, pero no siempre del mismo modo, ya que lo que se pensó de la naturaleza fue contradictorio, por la competencia entre los seres vivos por la supervivencia. Con esta palabra se designó a cosas distintas, según fueron diferentes las intenciones de quienes la emplearon.

Un lexema es el pedazo de una palabra que designa a su concepto central, en tanto que el morfema es el pedazo que sea de una palabra, central o no. Una forma lingüística cualquiera.

Hipótesis etimológica sobre el proletariado

El “leˮ de “proletarioˮ quiere decir “levanteˮ en el sentido de “elevaciónˮ. Refiere a la tarea de erigir algo hecha por los trabajadores. El “proˮ puede significar al bien, ya que uno de los significados de la palabra “proˮ es “bienˮ. Entonces, proletario sería quien elabora un bien. La familiaridad del proletariado es porque para vivir hay que alimentarse, es decir, proveerse de bienes, para lo que éstos deben ser elaborados. De ahí que no sería indispensable ser asalariado para ser proletario, pero cabe la evaluación de los bienes producidos, porque puede haber mala elaboración. Entender así el tema tiene el problema de que entonces hay que admitir la proletariedad de la clase empresarial, e incluso a la del empresariado capitalista. Lo que pasa es que la hubo. Hasta los peores capitalistas de la historia hicieron bien algunas cosas, por lo que corresponde que se los critique bien, igual que a cada quien. Es más, el buen balance del capitalismo es necesario para superarlo, porque es necesario para que se lo destruya bien, lo que es condición para su superación. La mala destrucción del capitalismo no sirve para su superación, sino que causó su inferiación, una recaída en formas capitalistas retrógradas. Es pre-liberal. Para superar al liberalismo la política que se ejerza debe ser mejor que la suya, porque si no fracasa por dañina y es repudiada por quienes la hayan padecido, de lo que pierde cabida y fuerza social. La buena política puede ser rechazada por muchas personas, pero es necesaria para el buen orden social, al que la gente querrá, por lo que insistirá en buscarla.

Marx al capitalismo lo criticó revindicándolo

Algo que tiene poco asumido la izquierda es que Marx no fue anticapitalista. Marx fue comunista, es decir, impulsor de un modo de vida superior al del capitalismo, que para realizarse lo precisa. Las páginas halagüeñas a la burguesía del Manifiesto comunista lo demuestran. Lo defenestró celebrándolo. Hasta que el materialismo socialista no haya asumido bien esto la estrategia le fallará, porque tendrá mala postura respecto al capital. En ocasiones, ni a los más pobres la extracción de plusvalía les molestó tanto como a los socialistas universitarios. A veces los militantes socialistas se hicieron más problema por la plusvalía que los mismos asalariados. La izquierda debiera esperar a que la mayoría del proletariado exija al socialismo para demandar su concreción pronta, porque esa es una condición necesaria para que se lo concrete de buena manera. Hasta tanto puede reclamar que se cuestione al capitalismo, pero debe hacerlo de buen modo, y sin dejar que sufran los pueblos por la negativa a los males menores. En todo caso, debe adaptarse a la elección de las masas, más o menos críticamente de acuerdo a la política que tengan, que será vacilante, errática e incoherente. Así es la única manera de empalmar la indecisa progresividad proletaria con la política de los partidos socialistas. A los integrantes de las masas cabe responsabilizarlos por las malas decisiones de los gobernantes a los que elijan. La crítica del materialismo político no debe acotarse a la superestructura, porque el fideísmo es popular y porque los pueblerinos deben luchar bien por el bienestar social, pero además porque si entiende mal a la infra y a la mesoestructura no puede idear una buena estrategia científica. El hecho de que las naciones hayan votado por partidos fidentes da cuenta del fracaso comprensivo del socialismo científico, pero también es cierto que el desafío que encaró es muy difícil, porque requiere del ordenamiento social de la práctica del género, por lo que el logro de su objetivo depende de que la conciencia social sea verdadera.

miércoles, 9 de mayo de 2018

El nietzscheanismo, ¿puede ser procapitalista?

Cuando Nietzsche escribió la burguesía en ascenso era el empresariado comercial e industrial, que derrocó a la nobleza feudal, que era la de las plantaciones en las colonias además de la detentadora de los siervos de la gleba. Con el colonialismo el feudalismo europeo sometió a las poblaciones de América, África, Asia y Oceanía. El derroche aristocrático vino de ahí. Hoy en día, los nietzscheanos pueden ser aristocráticos, ya que la clase capitalista, luego de tomar el poder gubernativo, se enriqueció hasta aristocratizarse, incluso fusionándose con los restos de la nobleza que sobrevivieron a las revoluciones republicanas. Entonces, pueden ser procapitalistas, del capitalismo de las altas finanzas, que es el nobiliario, pero sería una alianza rechazada por los capitalistas, que suelen ser monoteístas liberales en vez que nihilistas del sincretismo particular del dios Baco con el profeta Zaratustra. El nietzscheanismo anarquista se quedó sin sujeto, porque ser anarquista lo contrapuso a la nobleza, pero tampoco puede abrazar al proletariado por los vicios antivulgares de Nietzsche. Esto hace a la mala postura del anarcocomunismo derrideano. La izquierda todavía no saldó bien el enfrentamiento entre el ejército negro y el rojo durante la revolución rusa, como así la pelea interna entre anarquistas y comunistas durante la española, pero además el anarcocomunismo no ajustó bien sus cuentas con el nihilismo reaccionario, al que adoptó y sigue sosteniendo, e incluso si lo hiciera tendría que replantearse su negativa al orden, porque en verdad fue la recusación de uno en particular, hecha para adoptar otro, al que no se hubo asumido bien. En el caso deleuziano, el sujeto es el esquizofrénico, que no es un sujeto social, sino que abarca a las pocas personas que padecen esa enfermedad de la inteligencia. Por eso es que a estos anarquismos les cuesta sentar postura en varios de los problemas políticos comunes. Hardt y Negri adoptaron como sujeto a la multitud, pero como ésta requiere de su amuchamiento se les dificultó plantear un modelo político de gestión de gobierno, que no puede ser sólo para agrupamientos callejeros, sino que tiene que pensar en un funcionamiento social que garantice la reproducción nacional, esto es, la conservación de las naciones. Pensaron más en cómo enfrentar a la globalización capitalista que en con qué reemplazarla, más en la resistencia que en la administración, porque su cariz anarquista les impide querer gobernar. Tienen el problema de tener que lograr que a sus propuestas las concrete otro partido, al cual además denostarían.

Esta nota me da qué dudar, o sea que probablemente sea reprobable en algunos aspectos.

La desigualdad estamentaria no es el único factor de pobreza

La desigualdad estamental, como hace a la diferencia propietaria, es un factor estructural de la pobreza social, pero la desigualdad en sí misma no es sólo la de los estratos sociales. Desigualdades sociales hay de muchas índoles, como las de los conocedores de las infidelidades sexuales de las personas, que se tornan así en superiores a quienes las ignoran. Las personas se separan según su conocimiento sexual, lo que apena hasta a los superiores, pero además la igualdad no es buena por sí misma. Podría existir una mala igualdad, un socialismo que aboliera al estamentismo jerárquico pero que estuviera mal ideado. Entonces, además de existir la igualdad social, ésta debe estar bien ideada, para lo cual las personas deben pensar bien. ¿Qué sería esto? Que comprendieran bien a la realidad, o sea, que sus ideas fuesen adecuadas a sus objetos, aunque esto no fuera obligatorio siempre.

Los factores de pobreza son los que hacen que la gente se apene, y cada quien conoce a los que conoce, por lo que participa en su denotación.

El punk es la murga privatizada con instrumentos eléctricos

El toque del punk es afín al de la murga, que a su vez viene de un toque yoruba cuyo nombre ignoro. Se los puede ensamblar fácil. El toque de la murga, tan presente en las manifestaciones y los partidos de fútbol, fue recreado como punk cuando los jóvenes proletarios compraron baterías, guitarras y bajos eléctricos, con micrófonos y parlantes, con los que ensayaron en garayes y tocaron en galpones y sucuchos. Como su reproducción requiere de electricidad, sucedió más en interiores que en el espacio exterior, lo que hizo a su privatización. El punk tiene eso de penoso, por lo que su faceta autodestructiva. La autodestructividad punk responde a la falta de asunción del problema de su privacidad, que a su vez depende de la calidad de los instrumentos con que se lo hace, pero no sólo de eso. También es consecuencia del abandono social. En la cultura rockera pasa algo parecido, que los participantes tienen actitudes autodestructivas que responden a la socialidad de quienes habitan lugares apartados. La privatización, en tanto que frustra, puede generar deseos suicidas y sentimientos mortificantes, que se concretan más como autosabotajes, o autopuniciones, propia ruina. La separación de la propia comunidad obrada por la privatización genera la mala autopercepción de sí mismo, en tanto que vulnera a la esencia social de los individuos, no obstante lo cual esta explicación es relativa porque está incompleta. El aislamiento fue vivido como fracaso personal, por demostrar la imposibilidad de relacionarse bien con los semejantes, pero a su vez este fracaso obedeció a muchas otras causas, así como tuvo buen suceso.

Así como la murga y el punk son sonoramente afines sucede con el candombe, la rumba y el funk.

De cuando la servidumbre sostuvo a los amos en el feudalismo

Entre el esclavismo y el feudalismo está la caída del imperio romano. Luego del imperio egipcio y del griego, y sin saber cómo fue hasta China, el romano tuvo esclavos, como hubo siervos en los de América Latina. Tras la caída del imperio romano el régimen esclavista fue suplantado por el de la servidumbre de la gleba, el modo servil previo al salarial. Fue el período entre cerca del 530 d.C. hasta la revolución industrial y la francesa. Los sirvientes europeos soportaron al feudalismo como 1260 años. En África, Asia, Oceanía y América el lapso varía un poco, pero en conexión a Europa. Durante ese tiempo, los sirvientes europeos no lucharon contra la monarquía todo el tiempo, sino que también reprodujeron al fideísmo cristiano, que fue algo favorable al régimen de gobierno. Recién en 1789 depusieron a las autoridades de sistema feudal, y en otros países las dejaron, luego de empezar a hacerse salariales, hasta 1917. Recién a partir de la revolución rusa las naciones soviéticas comenzaron a ser salariales plenamente: antes en el campo seguían con el sistema feudal. Las naciones eslavas, luego de la expansión de la revolución francesa, concomitante con la industrial, empezaron a tener relaciones laborales asalariadas, pero ingresaron bien a la modernidad recién a partir de la revolución rusa, que les depuso al absolutismo. Hasta entonces tuvieron mucho de feudales. En 1917 los obreros rusos no se bancaron más al zarismo, pero hasta entonces lo mantuvieron, aunque también lo aceptaron por la amenaza del ejército, y de los ejércitos de los otros países. La nobleza que los sometió les garantizó protección contra los ejércitos enemigos, que podían invadirlos. ¿Cómo fue que los siervos de la gleba toleraron al feudalismo como 12 siglos? A eso se lo puede comparar con la costumbre asalariada de votar a los partidos pro patronales. Que muchos y muchas asalariados hayan votado por candidatos patronales da cuenta de que el proletariado no es tan antisistémico como lo que se supone que debiera ser. La clase servil es revolucionaria, pero no tanto, y su revolucionariedad cambia con el tiempo. No es regular, ni constante, ni segura. Lo que es seguro es que suele querer vivir y gozar, de manera contradictoria, también porque persigue mandatos crédicos que le dificultan ordenarse para hacerlo fácilmente, lo que además es impedido por la violencia y la ley, que es castigadora por ser eclesial, de laicismo religioso. Los legos son los ligados al orden sagrado.

El esclavismo empezó a ser reemplazado por el feudalismo en el siglo V en Europa, pero en las posteriores colonias feudales siguió habiéndolo, así como puede persistir en medida ínfima hasta ahora, menor a la de la reducción de los obreros a la servidumbre, que se da, entre otros, en algunos pocos latifundios brasileros, como forma inferior a la salarial.

jueves, 3 de mayo de 2018

La comunicación mediática como sucesor laico del predicamento clerical

Antes de que se inventara la imprenta quienes más emitían los discursos sobre la realidad y el comportamiento a adoptar fueron los sacerdotes, así como el mando social estaba concentrado en los reyes y sus seguidores próximos. La democratización del acceso a la Biblia ocasionó primero a la reforma protestante, luego a la contrarreforma católica, con sus impactos en las universidades, y después a las revoluciones burguesas, que fueron las de los cristianos laicos, que compusieron al liberalismo como doctrina religiosa de cuño extraeclesial. La prensa primero, y luego la radio antes que la televisión, repitieron esta lógica, la de añadir, a la par de los sacerdotes, a emisores comunicantes que versaron sobre la realidad y la conducta apropiada, por fuera de la iglesia pero en concordancia crítica con ésta, así como es la relación entre ésta y el gobierno, establecida en las constituciones.

miércoles, 2 de mayo de 2018

La superioridad social implica padecimiento

Como superpone socialmente causa aislamiento relativo, por lo que las personas que la tengan no querrán a veces que les persista. La desigualdad causa pesadumbre en todas las clases aunque se lo niegue. La única buena solución para ella es el buen socialismo, que debe estar prescrito por la ley para plasmarse, aunque eso no sea condición suficiente para esto. No obstante, hay quienes buscan elevar su estatus social a propósito, pero lo que importa es la gratificación del conjunto, que requiere de la igualdad. En verdad, elevarse en la escala social es algo autodenigrante. Es una superación algo mala.

La virtud como justificativa del lucro

Es posible que los capitalistas, al someterse a un estilo de vida estricto y considerado como virtuoso, tomaran a su sacrificio como justificativo de su lucro. Es una hipótesis. La propiedad de los grandes medios económicos implicaría la sobrecapitalización en concordancia con otros factores, como lo es la admisión legal del interés en obtener ganancias excesivas.

Reitero que la de virtud es una noción machista, porque etimológicamente viene de lo varonil: los hombres consideraron a lo viril como excelso, y así formaron a la palabra de la virtud. Esta comprensión de la virtud permite comprender la relación entre el machismo y el capitalismo, en tanto que la virtud empresarial requerida por la religión es tanto masculina como acumuladora de capitales, que son objetos fetichistas.

La manía financiera

La manía financiera, esto es, el mal uso de los objetos de las finanzas, como los billetes, las letras cambiarias, los archivos de computadora y así, no es exclusiva de la clase capitalista, sino que se repite de modos distintos en el empresariado popular y en el asalariaje, lo mismo que en la clase no asalariada inferior, el lumpenproletariado, que obtiene sus ingresos más de forma irregular que los asalariados y los empresarios, mediante trabajos puntuales, limosna, robos, ventas ilegales, cosas así. Según las finanzas poseídas por las tres clases, que se corresponden relativamente con la división entre capitalistas, empresarios menores y asalariados, se dan distintas manías, coexistentes con su buen manejo. La clase empresarial no capitalista, tendiente a la clase media pero con algunos miembros en la alta y en la baja, ejecutó la maniobra del ahorro especulativo, para lo que atendió a la coyuntura financiera, mirando el precio del dólar y las variaciones de la bolsa. La búsqueda individual de la seguridad financiera da cuenta de esta enfermedad, que responde a la falta de solidaridad social. La manía financiera mayor es mucho peor, abarcando hasta a la invasión de territorios en búsqueda de minerales para su explotación. La conducta econopática de la clase capitalista debe ser reconocida socialmente, porque así se la atendería como debe ser. El mal manejo de los valores abstractos en el liberalismo se condice con la mala ideación de las ideologías puristas. En tanto que la mayor parte de los capitalistas fueron religiosos, cabe decir que la religión fue una guía para su comportamiento, porque hizo a la idea que tuvieron de lo que debe ser. Entonces, el clero alto compone a la clase dominante junto a la clase capitalista, igual que la universidad privada, el mando del ejército, los productores comunicativos, la gerencia ejecutiva y demás. El purismo es el rasgo común a la clase dominante, de la que el capitalismo es central pero sin ser lo más alto, ya que es superado por la elite universitaria y el clero superior, que es el alto eclesiado protestante estadounidense, seguido del europeo por sobre el catolicismo y el islam, los que tienen un correlato con la estratificación de clases en el bloque comunista, a la que habría que analizar en extenso para entenderla bien. Un buen aspecto para evaluar bien al comunismo gobernante es el de su manejo financiero, del que se sabe poco. Hasta tanto habría que contener el juicio, porque tenemos el hábito de opinar lo que se nos ocurre sin saber que quepa bien. Habría que conocer bien la historia del comunismo soviético y del chino, enmarcarla dentro de la historia humana, y entonces nos daríamos una idea exacta de su lugar histórico.

Los más de los mayores capitalistas de la historia consideraron a sus predicadores como los representantes del dios verdadero en el planeta. No los vieron como seres equivocados por creer en una fe.

Así hubiera estado todo bien

Si se pudiera coherentizar a la práctica humana de acuerdo a los preceptos religiosos las personas se comportarían bien en la Tierra, cumpliendo con las buenas pautas, de lo que además de la dicha terrenal obtendrían la redención celestial... Se cumpliría el plan de dios de que sus criaturas le obedezcan bien, por lo que serían bien recompensadas. El orden celestial y el terrenal concordarían, y entonces dios premiaría a los hombres con la dicha eterna, pero no se verificó al postulado inicial del asunto. Como dios es el axioma central del liberalismo, y es inverificable, la ciencia liberal gira en falso sobre una hipótesis. Las nociones de la normalidad de la ciencia liberal le deben algo de coherencia a los preceptos teístas, por lo que se compusieron en crisis con los libros tenidos por sagrados. Al capitalismo le antecede la mitología.

El verdadero día de los trabajadores no es el 1 de mayo... sino el 2 de ese mes.

martes, 1 de mayo de 2018

Modalidad para el frentismo democrático

A los gobiernos deben elegirlos las naciones, de las que los pueblos son su parte mayoritaria. Entonces, a las candidatura de los frentes democráticos se las debe elegir mediante las votaciones internas. En el caso de que la mayoría opte por candidatos derechistas, se la tiene que respetar críticamente. El frentismo democrático debe ser tanto partidario como movimientista, y tener un programa propenso a la economía popular.

Socialidad casta y retención seminal

Así como los hombres somos testiculares por tener testículos, las mujeres son vaginales por tener vagina. En jerga popular se nos llamaría “pelotadosˮ y “conchadasˮ, con sus variaciones referidas a los huevos, las cachuflas y demás palabras representativas de los órganos sexuales mamíferos. Hay expresiones parecidas a esas, que son las de “pelotudoˮ y “conchudaˮ, que aunque sean parecidas no son iguales, ni remiten a lo mismo. A la vez, éstas tienen muchos significados, algunos de los cuales no se condicen bien con su denotación, que es la de los miembros sexuales grandes. El exceso en el tamaño del miembro sexual al que aluden no se da siempre por una deformación natural, sino que puede deberse a la retención del líquido seminal, sea el masculino o el femenino, que asimismo está dada por la castidad promovida por la religiosidad purificante, que es opuesta al hedonismo sexual, tanto como por el tipo de economía que promueve, que es la capitalista. Es el caso de la socialidad denominada “hinchapelotasˮ, también llamable “hinchaconchasˮ, que no es peor que la “rompebolasˮ ni que la “rompeconchasˮ, ya directamente lesionante de los órganos, como lo fue la sexualidad sadomasoquista extremada, o la de algunos violadores de mujeres.

sábado, 28 de abril de 2018

Las elecciones suelen ser algo fraudulentas

Hay un tipo de fraude que es el de la manipulación en el recuento de los votos, que es la considerada como propiamente defraudataria, pero existen otros tipos de trampa electoral, como los de las mentiras proselitistas, las impugnaciones de listas, la recepción de fondos privados para financiar las campañas, la desigualdad entre los partidos para acceder a los medios comunicativos, las difamaciones falsas a los candidatos y así, lo que en conclusión da que el sistema electoral es bastante fraudulento; pero las sociedades tampoco son siempre honestas, sino que tienen mucha desidia. Entonces, no es sólo cuestión de achacárselo a los gobernantes, sino que también hay que analizar lo que sucede en la sociedad en general, ya que en sociedades con deshonestidad estructural no se puede pretender que las elecciones sean muy honradas. El fideísmo y la religión dan cuenta de que hay cierta falta de responsabilidad extendida en el conjunto social internacional, porque se sostienen argumentos e imperativos en base a supuestos que no fueron bien verificados. Con el funcionamiento capitalista pasa igual: es un sistema injusto que está ampliamente aceptado. En el orden social actual el método de conocimiento es incierto, porque confunde la verdad con la creencia, las concepciones son hipotéticas, porque se basan en la idea de la existencia de los dioses, la moral es equívoca, porque supone que sus preceptos son del todo verdaderos, y el modo de producción económica es algo ingrato, ya que es capitalista. Entonces, el sistema de elección de las autoridades de gobierno tampoco puede ser tan bueno.

miércoles, 25 de abril de 2018

Lo psíquico y lo del resto del cuerpo viviente

La psiquis es lo que percibimos del sistema nervioso, en tanto que al resto del cuerpo no lo percibimos desde sí mismo. Entonces, el alma se da en el sistema nervioso, y la pensante en el cerebro.

De las sensaciones endógenas

Hay sensaciones que no son causadas por estímulos externos sino internos, como las emociones que tenemos al acordarnos de alguien, o de un suceso importante para nosotros. Esas sensaciones han de responder a secreciones grandulares relativas a la actividad cerebral, a lo que no percibimos casi nunca, a no ser que hagamos un estudio fisiológico, pero las experimentamos como sentimientos, más o menos profundos según el caso.

martes, 24 de abril de 2018

¿Qué reformismo para Cuba?

El hecho de que el Partido Comunista Cubano esté muy adelantado en la comprensión de la realidad respecto de la base social le ocasionó problemas serios, en particular el del autoritarismo político y económico de la centralización gubernamental en el partido único. En verdad, no es necesario prohibir la iniciativa económica privada, pero sí habría que hacerlo con el lucro, o por lo menos restringirlo. El gobierno cubano debiera adoptar una legalidad pro-comunista, sostenida por el poder judicial y las fuerzas armadas, que combinara a la economía mixta con preponderancia gobernante y al sistema pluripartidario. Este modelo podría permitir superar el hiato que separa a las internacionales segunda y tercera, y manteniendo al constitucionalismo pro-comunista, que igual persistiría muy adelantado a la evolución social mayoritaria, ya que ni siquiera se pudo avanzar mucho en la etapa previa a la de la socialización de gobierno, que es la de los grandes medios económicos. La revolución cubana en verdad lo que hizo fue impulsar las tareas históricas de la burguesía, esto es, la modernización capitalista del país, pero de un capitalismo centralizado en el gobierno que recién a partir de las reformas posteriores a la caída de la URSS empezó a adoptar un sistema mixto, como el chino. Efectuó un capitalismo planificado con ideología comunista en una nación altamente católica y africanista, cuya economía era la de la explotación agropecuaria latifundista heredada de la colonia y la del turismo sexual y ludópata de los casinos, del que se aprovecharon algunos estadounidenses.

Otro tema para Cuba es que es probable que la desigualdad social que tiene sea menor que la de los países de gobiernos procapitalistas. Eso sería un logro del gobierno comunista. Cuba es un país de religiones africanistas y católica, capitalismo mixto y gobierno comunista, por lo que cerca de un cuarto de la población es atea.

La propuesta de constitucionalismo pro-socialista y pluripartidario, por más buena que sea, tiene la contra de que sería utilizada por el imperialismo estadounidense para derrotar al proyecto socialista en el país, que no llega a ser socialista de verdad pero que logró hacer progresar a la nación en ese sentido. Entonces, establecer un sistema gubernativo pluripartidario en Cuba será un asunto pendiente, al que habrá que buscarle una forma que sea suficiente para que la legalidad pro-socialista persista. Mientras tanto, serviría que el gobierno cubano le diera más cabida a la disidencia honesta según pudiera hacerlo.

lunes, 23 de abril de 2018

La deconstrucción es de calidad evaluable

Eso. Como todas las cosas, la deconstrucción no sólo que es evaluable, sino que será evaluada por los seres humanos, en tanto que la práctica deconstructiva incide en la vida personal. Entonces, nos juzgaremos la destrucción que ejerzamos, por lo que cabe el análisis de la destrucción. Destruir es normal para la humanidad, ya que es una acción frecuente, que es la de romper cosas por accidente o decisión expresa, de modo decidido conciente también, lo que influye en los sentimientos de la gente y en los de los demás seres vivos. En las ciencias sociales se tomó a la deconstrucción desde la destrucción socialista al sistema vigente, como una reformulación cooperativa de la destrucción individual hecha por anarquistas, sin evaluar a la deconstrucción dominante, que existe y es mucho mayor. Como destrucción efectuada en colectivo, el liberalismo la ejerce desde una posición superior.

El eje teísta es el que atraviesa a todos los órdenes propietarios de derecha a izquierda. La derecha es de relacionismo teísta, financiaridad suprema, política aristocrática y gobierno oligárquico, de carácter jurídico castigador, socialidad desigualante y competitiva; es moralizante en términos clericales, mandona en lo doméstico y patrona en la generación social del valor de cambio. La izquierda las inversas, como cosa no absoluta, pero ni la derecha es toda mala ni la izquierda toda buena y, como los miembros de la derecha son seres humanos, algo de respeto se deberán merecer. El fideísmo, como método ideatorio, hace al oscurantismo de las concepciones, porque ordena a la práctica sin que se la haya hablado lo suficiente, de lo que ésta hace algo mal. Que algo sea algo malo puede ser un problema grave. Entonces, como deber humano, cabe la crítica a la fe. La fe, a diferencia de la estratificación en clases, hace a la derechización desde la base a la cúspide, atraviesa a toda la escala social, y tiene impulsos de arriba hacia abajo como a la inversa, en los que prepondera la base social. La fe es antecesora de la religión, que es una creación fideica más compleja, a la que se sostiene refinadamente desde arriba pero que es mantenida desde abajo. Entonces, la religiosidad popular es una problema serio para la evolución histórica, así como lo es la privada y como lo es su inserción en los otros tipos de actividad social. Como el problema de la historia humana es integral, la economía es incidida por la religión, tanto como a la inversa y en confluencia algo caótica con las otras instancias.

Las clases populares, al haberles otorgado el mando gubernativo a los partidos liberales, que son religiosos, les brindaron con su voto una fe de gobierno, que fue traicionada como tantas veces antes. Un tema para la izquierda es el de porqué las masas optaron por partidos de derecha si la propuesta de la izquierda es tan buena como ésta dice que es. Es que el balance de los gobiernos de izquierda no es tan bueno como lo que fue reconocido por los partidos socialistas, que todavía no dieron cuenta del todo bien de la maldad de sus propios ejercicios, lo que es una condición indispensable para que sean más creídos e insuficiente para que sean buenos; pero ser seguidos por muchos podría volver a causar una catástrofe grande si la izquierda no hace la asunción de la realidad debida para el buen gobierno, que igual tendría problemas insalvables y gravísmos, más inatendibles aún si se parte de una comprensión social equivocada. Un índice básico para el asunto es el de la correlatividad entre las internacionales socialistas, por lo que los defectos graves de la izquierda perdurarán por mucho tiempo. Otro índice es el del grado de la asunción social de las cuestiones sociológicas verídicas, la cual es necesaria porque el funcionamiento social se compone socialmente. El buen orden al que busca la izquierda, para realizarse bien tiene que contar con la aprobación de toda la especie, por lo que hasta tanto no podrá ser pleno. Entonces, la izquierda tiene que decidir bien qué hacer entretanto, por lo que difieren las condiciones actuales de las necesarias para el buen gobierno, en lo que el esclarecimiento de la conciencia social es prioritario porque la política es una práctica conciente. En eso está el tema de la buena admisión de la propia ignorancia. Como los discursos están sostenidos con la fe, se habla mucho de acuerdo a pareceres y creencias, de lo que no se reconoce que se ignora la verdad de los asuntos. Un paso importante para la transformación histórica es el de la admisión de la propia ignorancia, porque permitiría rever las propias ideas con la intención de componer la práctica social según el conocimiento de la verdad, intención que ahora está confundida con la de imponer los mandatos de la propia concepción. Sea en el orden religioso, el económico o el político, el interés del beneficio social está mezclado con el de imponer las leyes de la propia concepción, de lo que aquél cae cada vez que se imponen concepciones erradas, y todas lo son en algunos temas.

El antihumanismo es genocida en una acepción inusual de la palabra, en el sentido raso de que hace decaer al género humano, justamente porque le está en contra. En verdad, lo que debe caer no es la especie, aunque podría reducirse bastante, sino la mala práctica que comete. Entonces, los anarquistas, al haber sido antihumanistas, fueron genocidas, es decir que la ultraizquierda cometió atrocidades del nivel de las peores de la izquierda, seguramente en una cantidad mucho menor, así como fue menor el progreso que lograron. Para precisarlo habría que indagarlo y compararlo con las buenas obtenciones de cada cual, pero el tema principal seguirá siendo el de la calidad de la vida de la especie, o sea que lo que tiene de vano la pelea intraizquierdista, de la que es parte la híper y el centroizquierda, seguirá debiendo dejar de ser por lo frívolo que es.

El discurso como propiedad comunicante

El decir es una propiedad porque la humanidad, al hablar, crea una propiedad. El discurso es una creación animal, como dicencia, en tanto lo cual es una propiedad. ¿Qué es el bien que se aparta, lo que se apropia, en el discurso? La material formal. El discurso es concreto porque es algo, e inclusive el de la materia más abstracta de las percibibles sin aparatos, que es la imaginaria. Al emitir los discursos los humanos transformamos la materia de nuestros pensamientos en una representación comunicante, que es hablada con la boca, se emite por el aire como ondas sonoras, sensibiliza a los tímpanos y es oída. El discurso, en sí mismo, es dicho, o sea que los otros modos comunicativos en verdad no son discursos, sino mensajes extralinguales: se les dice discursos por ser sucesores del acto de decir, modos de comunicarse comparables al del habla. En ese intervalo la materia cambia de forma por la acción humana, que algo es elegida voluntariamente, según una decisión expresa tomada en la conciencia, mucho de lo cual sucede desde la cúspide social hacia abajo, causando una opresión social por lo obligante que es esa orden, que es obedecida en crisis por la contradicción con las aspiraciones comunes, por su propia falencia y por su inadecuación a las circunstancias. La comunicación tiene una historia que es la de los seres vivos, que son los únicos que se comunican, tanto vegetales como animales. En la existencia todos los seres se relacionan, pero la comunicación es exclusiva de los vivos, e incluso transespecial. Para comunicarse, los seres vivos efectúan acciones, que implican la transformación de su composición interna y la de su exterior. Comunicar implica traspasar ideas, o sea, la generación en el ser mensajeado de una idea expresada por quien emita. El traspaso ni es todo perfecto ni nada existente. Es histórico. Entonces, el discurso es una propiedad en tanto que es una creación viva en la que un ser vivo crea algo de la materia con que cuenta. Esa creación tuvo intenciones. Mucho del discurso habido hasta ahora obedeció a intereses vitales. La intención es corporal. Responde al deseo, que también es natural. La intención y el deseo son naturales porque se dan en seres nacidos, pero eso no garantiza que sean buenos. El interés social de los seres vivos, que es a la asociación con todo tipo de seres, es asimismo natural, porque quienes nacimos somos seres naturales. El interés comunicativo existió en la historia, y algo se cumplió, incluso en la raza humana, porque las personas compusieron su práctica mediante palabras, aunque eso haya sido mediado por la violencia. En tanto que propiedad, el discurso humano comparte la violencia de las otras propiedades, que es la de la competencia entre los miembros de la especie, que coexiste con la colaboración. Son registros de la práctica contradictorios que persisten en crisis y que atraviesan a las clases aunque predominen distinto en cada cual, sin que se resuelva el asunto por la falta de su consideración explícita.

De la defensa en los juicios

En el derecho vigente está la obligación de que los acusados dispongan de abogados que los defiendan, como método preventivo para las malas venganzas por parte de sus damnificados o de los miembros del pueblo que los odiaran, pero este principio ocasiona que los abogados defensores terminen sosteniendo argumentos fraudulentos a fin de cumplir con su función, lo que es poco digno. La salvaguarda de la integridad de los delincuentes debiera obtenerse mediante la continencia de las personas, que las prevendría de cometer actos vandálicos por sobre ellos. Los señalados como maleantes debieran tener letrados que los ayuden en los juicios, pero su actuación debiera poder ser crítica para con sus representados si, en el curso de la causa judicial, se descubriera que efectuaron actos deshonestos.

sábado, 21 de abril de 2018

Los capitalistas son animales

Los partidarios de la liberación animal no asumieron que, como miembros de la especie humana, los capitalistas son animales, lo mismo que burgueses menores y campesinos. Los capitalistas terratenientes vivieron tanto en estancias campesinas como en residencias en los barrios urbanos altos: combinaron la duplicidad residencial. Fueron campesinos al estar en el campo, pero allí habitaron las viviendas más lujosas. Los industriales y financieros vivieron más en las urbes, pero también estuvieron en las zonas rurales menos elaboradas por humanos, con las mayores comodidades, que les proveyeron sus sirvientes. Es una servidumbre salarial, por lo que es traidora. Los servidores asalariados, al padecer el sometimiento, no pueden no ser traidores, porque están perjudicados por un modo de relación que los condena a la obediencia bajo amenaza de perder el ingreso financiero. Entonces, la sumisión se les torna dudosa. Los capitalistas son animales primates que someten a la mayor parte de sus semejantes y que disponen la relación con las especies vivientes inferiores, así como la explotación de la tierra.

viernes, 20 de abril de 2018

La raza humana y sus subespecies

A esto habría que cotejarlo entero. Seguro que tiene errores groseros.

Ahora con el antirracismo se la agarraron con la raza, depositándole al racismo todos los males, como si no pudiera existir el buen racismo, que en términos biológicos es el que identifica a los grupos de las especies vivientes, que son confluyentes, entre las cuales figura la humana. No son grupos absolutos, sino que se generaron de lo inerte y evolucionaron ramificándose, y coexistiendo en conflicto entre sí y hacia dentro, en un conflicto propietario, por la apropiación de los elementos, en la búsqueda del beneficio de la propia progenie. La apropiación es una necesidad natural, por lo que es inevitable apropiarse de cosas, pero es cuestionable la que se haga. La raza humana es el conjunto de los miembros de nuestra especie, un conjunto definible porque hay una distinción entre los humanos y los otros homínidos: dentro del género primate es posible establecer un punto específico de traspaso interespecial, hace cerca de 2 millones 500 mil años, con el homo habilis, antecesor del homo sapiens en cerca de 2 millones 300 mil años. Desde entonces, hace cerca de 200 mil años, la humanidad tuvo una historia de migraciones en la que los primeros humanos caracterizados por su mayor sapiencia se expandieron por los continentes. La humanidad más sapiente tiene como 200 mil años, y la historia civilizada como 6 mil, o sea que son cerca de 194 mil años de historia humana migrante, y luego 6 mil de una fase relativamente civil, pero durante la primer etapa los humanos se deben haber establecido en algunos momentos, por lo que a la civilización actual le antecede el placismo rural, la yacencia pre-estatal, el asentamiento previo al desarrollo de las urbes, como el de las cavernas y las tiendas, anterior al uso de tierra cocida en la construcción, que tiene antecedentes desde que los homínidos antecesores al homo habilis empezaran a elaborar con piedras, hace alrededor de 2 millones 850 mil años. Hubo un período de 350 mil años en el que la humanidad utilizó las piedras antes de adquirir la destreza que caracterizaría al homo habilis, que empezó a dominar el fuego en torno de hace un millón 420 mil años, a mediados de la edad de piedra. Dos millones y 844 mil años después de que la especie homínida, y la humana en particular, empezara a usar la piedra, el estado se formó tanto con la agricultura como con el uso de la arcilla para la edificación, que se venía gestando en la cocción alfarera de las tribus asentadas a la intemperie, pero lo esencial al estado es el martilleo, que es la tarea más propia del modo de vida sedentario y que se inició con la percusión paleolítica, ejercida en momentos de cese migratorio. El desarrollo de las instituciones del estado se hizo martillando, porque la construcción de las viviendas lo requiere, en especial para la carpintería, pero antes de ella tuvieron que clavar postes en el suelo para levantar los pilares de las casas, a lo que en ocasiones resolvieron de otro modo, lo que supuso el manejo del hierro, tan refinado como para trabajar los troncos, a los que cortaron a hachazos. La era del hierro lo permitió porque permitió perfeccionar los instrumentos para cortar madera, que venían siendo de piedra, al inventarse el hacha metálica, usada por los pueblos egipcios, pre-helénicos y persas, antes que el serrucho, ya presente en el Egipto antiguo, hace 5 mil años. El desarrollo calcolítico, pre y proto-civilizatorio, ya patente por el 6 mil a.C., se dio antes en la cultura indoeuropea que en América, cuyo poblamiento es más reciente, y habría que saber qué fue de las otras corrientes migratorias, lo mismo que de las naciones que permanecieron en el África subsahariana. El desarrollo civil latinoamericano es mucho más reciente que el indoeuropeo, iniciado cerca del 4 mil a.C. Recién seis siglos antes de 1492 d.C. se inició el imperio azteca, que fundara Tenochtitlán a un siglo y medio de ser descubierta por los españoles. En los 85 mil años que van desde que se iniciara la migración humana en Eurasia, hace 100 mil años, hasta hace otros 15 mil, cuando se cruzó el estrecho de Bering, América todavía no había sido poblada por humanos. Los primeros llegaron desde Alaska 9 mil años antes de que existieran las primeras civilizaciones arábigas, lapso durante el cual transcurrió la historia humana también en África y Oceanía.

El humano arcaico, antecesor del homo sapiens, se gestó hace como 600 mil años, 400 mil antes que este último, que luego empezó a migrar hacia afuera del África subsahariana, o sea que algunos de sus antecesores estuvieron ahí y en el cuerno del África, y otros por fuera, en una historia de 400 mil años de gestación homínida terráquea, proveniente de los simios antropomorfos, algunos de los cuales habitaron la selva sudafricana. Desde la generación de las primeras cepas del homo sapiens, hace 200 mil años, después de otros 100 mil se migró a la región arábiga, hace 70 mil a la india y el sudeste asiático, a Australia hace 50 mil, a Europa hace 40 mil, 15 mil años antes que a Rusia, los países bálticos y los del norte de la cordillera de Himalaya. Luego de estar 20 mil años en el continente oceánico, hace 30 mil llegaron a las islas del noreste, la de Papúa y Nueva Guinea, y recién 28 mil 500 años después llegaron a lo que es Nueva Zelanda. Antes de que la migración oceánica terminara de recorrer el continente, otra oleada cruzó el estrecho de Bering, hace 15 mil años, desde la cual se empezó a poblar América, lo que se tornaría más frecuente luego de la invención de los barcos ibéricos. En 1492 en América había dos grandes ciudades: la de Cuzco, fundada cerca del año 2 mil a.C., y la de Tenochtitlán, de entre 1325 y 1345 d.C., habiéndose abandonado a la de Tikal cerca del año 950 d.C., tras haberse empezado a establecer en el siglo IV a.C., un período de alrededor de mil 300 años. Las dos primeras existían entonces junto a las ciudades menores de los tres grandes imperios aborígenes y los asentamientos de los clanes nómades, en América del Norte y las partes mayores de Centro y Sudamérica, como los de los guaraníes y los patagones, al sur de Brasil, en Uruguay y el litoral misionero y entrerriano, y en el sur argentino y chileno respectivamente, lo mismo que se poblara la pampa, el chaco y los andes. La corriente proveniente de la zona del imperio incaico debe haber poblado los andes bolivianos, chilenos y argentinos, y luego las zonas tucumana, chaqueña y pampeana, antes de encontrarse con la que venía de la migración guaraní, por el amazonas y la costa brasileros. No obstante, esta historia, de dos corrientes migratorias sudamericanas, es hipotética. El asunto debe haber sido más complejo, sino distinto.

En 1536, cuando se fundó el fuerte Real de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre, los querandíes poblaban el norte bonaerense, por lo que lo destruyeron tras enfrentarse a Pedro de Mendoza, de lo cual se la refundó en 1580, siete años después de que se inaugurara la ciudad de Santa Fe, a la que los españoles llegaron por el río. Los españoles tenían escopetas de pólvora y espadas, mientras que los aborígenes usaban armas neolíticas como la lanza, el arco flechado, las boleadoras y los dardos, porque la migración que ejercieron fue mucho más prolongada, por lo que  se asentaron menos, a consecuencia de lo cual no desarrollaron tanto la metalurgia. Tuvieron un conocimiento migrante, inferior para la fabricación de las armas de guerra.

Hace 12 mil años la humanidad llegaba a Norteamérica, cerca de 10 mil 500 antes de que se fundara la capital azteca y de que Colón llegara a las islas americanas. En ese lapso se ocupó Groenlandia y Madagascar, así como hubo historia humana en África y Eurasia, algo menor de la cual es civilizada, por el predominio de la vida rural hasta la era capitalista. Se puede hacer una clasificación humana de acuerdo a las razas, diferenciando la negra, la amarilla, la parda y la blanca, a sabiendas de su relatividad histórica, mestizaje, excepciones y subgrupos, también relativos. No son razas puras, sino grandes agrupamientos de tonalidades epidérmicas debidas al ambiente, y en particular a la exposición solar, que se mestizaron mucho desde la invención de los medios de transporte. El error sería entender mal a las razas, las cuales existen bastante entremezcladas, sobre todo desde la domesticación de los caballos y la invención de la carreta y el barco, en un entrecruzamiento subramificado violento entre otras cuestiones por los conflictos internacionales. A grandes rasgos la raza negra se gestó en África, la amarilla en el noreste asiático, el de Mongolia, China y Japón, la parda en la India, el sudeste asiático y Oceanía, y la blanca en Europa y el Asia arábigo. La raza parda de los indígenas latinoamericanos empezó a tornarse blanca cuando los mongoles, que eran amarillentos parduzcos, arribaron a Siberia y pasaron al norte americano, de lo que los esquimales conservaron los rasgos mongoles pero con la piel clara, como los japoneses, también de clima nevado. Luego de descender por Canadá hasta los Estados Unidos volvieron a empardarse, rasgo que perduró exaltado en la migración hasta el sur continental, donde al encontrarse con el clima frío a los humanos se les recomenzó a aclarar la piel. A los indios les sucedió igual, ya que se tostaron luego de haber sido blancos, al situarse la corriente migratoria que los antecediera en Arabia. Los europeos pasaron de ser negros en África a blancos en Europa. Los primeros habitantes de Rusia llegaron hace 25 mil años desde lo que hoy es la China y Mongolia, tras de haber pasado hace 70 mil por la India, por lo que también modificaron su tez.

Se podrían cruzar las razas con las civilizaciones, lo que daría un mapa de civilizaciones raciales, atravesadas por el mestizaje migratorio, que hizo a la mezcla en los colores del cuerpo tanto como a la de las demás facciones, que también respondieron al desarrollo muscular y esquelético causado por el ejercicio que hicieran.

Faltan las migraciones menores del inicio de la humanidad moderna, que es la medidora. La modernidad es previa al renacentismo, porque la medición se inició al inventarse el metro, pero la antigua fue incipiente, en un predominio migratorio amplio. Al iniciarse las primeras ciudades, eran pocas y albergaban a una cantidad muy pequeña de la población humana. Luego fueron fundándose por todos los continentes, pero a partir del Renacimiento la medición alcanzó un estatus universitario laico, con la burguesía de los Médicis. Desde entonces el desarrollo de la ilustración católica no paró de crecer, esparciéndose en la ciencia protestante luego de la reforma y contrarreformándose, hasta estallar en la revolución industrial, que implicaría que la mayor parte de la humanidad pasara a residir en las urbes. El liberalismo, la ideología política emanada de esa dialéctica, luego sedujo a la ortodoxia cristiana de Europa del Este, al islam, al hinduismo y a las naciones china y japonesa. Ya estaba gestándose en Oceanía por su colonialismo británico, y en las colonias africanas. Se mundializó, con su contracara ateísta, que es la que hace al socialismo porque el socialismo es una exigencia igualitaria, en tanto que la igualdad entre humanos sólo puede ser exigida por quienes no se piensen como superiores, a lo que distorsionó la divinización interpersonal, que se completó con la diferenciación propietaria fabril. El monoteísmo suprimió la idea de que mujeres y hombres fueran dioses o semidioses, y a partir de la revolución francesa le sacó ese privilegio a los pocos a los que le quedaba. Separó a los humanos de dios. Supuso a un dios por fuera del cosmos del que la humanidad sería hija, por lo que le debería obediencia. Luego estableció un ranking de obediencia, al que los sacerdotes midieron de facto, sin saber bien la realidad de la que hablaban y a la que negaron en ocasiones en que la supieron. Este ranking aparejó juicios sociales sobre la conducta de las personas, y tratamiento falsamente acorde con la evaluación. La gente laica se redivinizó sin la aprobación de los cleros al frivolizarse crédicamente, con deificaciones descalificadas para perdedores y desobedientes, también falsas, y otras venerantes de mala manera, ambas que coexistieron con la desacralización corporal humana.


Consultas en Wikipedia:

Origen de los humanos modernos, Edad del cobre, Civilización, Cuzco, Tenochtitlán, Tikal, Querandíes, Dominio del fuego por los primeros humanos, Homo sapiens, Homo habilis, Hacha, Serrucho, Paleolítico, Homo (género), Hipótesis de los kurganes, Cultura Clovis, Civilización caral, Yaganes, Indonesia, Melanesia, Etnia malaya, Pueblo sardo, Sociedad protoindoeuropea.

Nótese que el nombre que antecede a Buenos Aires es el de Santa María.