viernes, 18 de septiembre de 2015

Fe, piedad y modos de producción

El vocablo “fe” viene del latín fídēs, derivado de fīdō, los que a su vez provienen de los vocablos griegos pístis, cuya grafía original es πίϭτις, y peíthō. El término griego más cercano a peíthō que encontré es el de πείσομαι, que remite a πάϭχω y a πείϑω. El último de esos dos se refiere a significados habituales relativos a la fe, como son el convencimiento, la persuación, la seducción, el consejo, la confianza y la creencia, y a otros, menos usuales, como el engaño, el soborno y sucumbir. El primero, πάϭχω, quiere decir “sufrir”, “padecer” y “afectarse”.

¿Porqué la fe tiene esa ambivalencia, es decir, ese sentido, supuestamente positivo, relativo a la confianza, a la vez que los negativos de sufrir y padecer? El diccionario de la Enciclopedia Salvat define en general a la fe como la confianza o el buen concepto que se tiene de algo, el crédito que se les da a las cosas por la autoridad del que las dice o por su fama pública, como una palabra o una promesa dada y como la seguridad o aseveración de que una cosa es cierta. En particular, para su acepción religiosa, señala que para el cristianismo es una adhesión personal, gozosa y libre del creyente, a la palabra de dios, “a la verdad revelada por Dios a los hombres para enseñarles el camino de la salvación”. Y prosigue: “es, con la esperanza y la caridad, una de las tres virtudes teologales, y un misterio que sólo se explica por el Amor inconmensurable de Dios; obsequio gratuito de Dios al hombre, la fe exige de éste una respuesta de fidelidad a Dios y a su Palabra. Tener fe es afirmar y vivir humildemente la realidad de Dios, proclamar y manifestar, por medio del acto de fe y de una vida de fe, que Dios existe, se preocupa de nosotros, nos habla y está presente entre nosotros. La fe implica, pues, un encuentro y un diálogo entre Dios y el hombre, en cuanto que Aquél respeta la libertad de éste en cuanto ser racional; no hay oposición entre fe y razón, porque la fe del cristiano se basa en unos motivos de credibilidad racionales a partir de la presencia real de Dios en la historia de los hombres; la plenitud de la fe no choca con la razón humana, sino que la ilumina, la eleva y la integra en una perspectiva más rica: el designio de salvación de Dios”. Por extensión, ese diccionario la define en relación con la religión que fuese.

En ese pasaje se pueden apreciar varias cosas. Por un lado, que no se señala que la fe es incierta, o sea, que las cosas en las que se confía puede que no sean lo que parecen ser, lo que es importante porque la humanidad, para decidir qué hacer, tiene que saber con certeza qué es aquello a lo que operará con su práctica, además de lo que quiere hacer, y que las consecuencias de sus actos no serán malas de una manera tal que sea mejor no hacerlos. La humanidad, cuando se lleva por la fe, se autoriza a sí misma a hacer cosas sin saber que lo que vaya a hacer sea bueno, nada más confía en que así será, y por eso es que a veces sus actos causan pena. Manejarse según creencias causa incontinencia, ya que la gente, en vez que detenerse a pensar y a debatir qué hacer hasta saber cómo hacerlo y que será bueno, se lanza a actuar directamente, sin haber evaluado bien sus propósitos y circunstancias. En segundo lugar, esa definición da por cierto que dios existe por sí mismo, como un ser exterior a la imaginación humana, y las demás cosas que se le adjudican, como haber creado el universo, dar la palabra a la humanidad, y demás, aparte de componer en falso a la fe con la razón. Desde una perspectiva racionalista consecuente no se puede afirmar la existencia de dios por sí mismo, sino que hay que concluir que es una creencia humana que no puede ser demostrada, ya que los creyentes lo suponen ubicado por fuera del universo, adonde no se puede ir para comprobar que no está. Es una argucia retórica hecha por los teólogos para evadirse de reconocer que sostienen una falsedad. Antes decían que el infierno estaba en el centro de la Tierra, lo que fue refutado por la geología sin que los eclesiásticos todavía lo admitan. En tercer lugar, la define como un misterio, es decir, como un mito. Ambas palabras tienen la misma raíz griega, relativa a la mística, y son mentiras, tanto los mitos como los misterios. En cuarto lugar, es una definición que da lugar a formas de locura no reconocidas como el hecho de pensar que dios nos habla, con ese conjunto de diálogos fantásticos que los creyentes hacen con sus dioses imaginados, o que está entre nosotros, entre otras supersticiones. En conjunto, esas creencias falsean a la humanidad, que mezcla actos que responden a esas falsedades con otros sí referidos a las verdades: pero esa mezcla, por tener falsedades, dificulta ordenarnos para vivir felizmente, y no permite reconocer a nuestros deseos cuando son contrarios a las doctrinas fieles, por lo que causa su represión.

La piedad, del latín pĭĕtās, viene del osco piíhiúi y del umbro pihar. La Enciclopedia Salvat la define como una disposición religiosa del espíritu que predispone al culto divino, un amor entrañable a los padres y objetos venerados y como lástima, misericordia y conmiseración. En cambio, el diccionario de latín de Segura Munguía la define como el conocimiento y cumplimiento de los deberes para con los dioses, la patria, los padres, los hijos, etc. La falsedad de esta cuestión radica en que quienes definen cuáles son esos deberes son los sacerdotes, apelando a una supuesta voluntad de los dioses que en realidad es inventada por ellos mismos. Así, justifican sus arbitrios en seres imaginarios y mandan a obedecer al común de la gente en base a sus designios. No es que los sacerdotes sean concientes de hacer esa manipulación: ellos creen que obedecen a las disposiciones de los dioses, pero no es así. De esta manera, la noción suprema con que se ordenan las sociedades, es falsa, por lo que las sociedades se ordenan mal. Cabe mencionar que los mandatos píos se expanden por todos los restantes órdenes de la vida social, sean económicos, políticos, jurídicos, sanitarios, educativos, culturales y demás, aunque son contrariados por las restantes concepciones del mundo, que pueden ser de religiones menores, o científicas, lo que tampoco es garantía de que sean verdaderas, es decir, que el cientificismo crea una vía para la verdad y el bien, pero debe ser cumplido bien para lograrlos. El asunto se complica porque las religiones adoptan los conceptos científicos, pero falsamente, lo que confunde a la humanidad y le dificulta saber qué hacer. En ocasiones, hacen suponer que el bien es aquello que cumple con sus doctrinas.

Los modos de producción son las maneras en que las sociedades se conducen a sí mismas. El concepto central de “producción” es el latino dūcō, que quiere decir “conducir”, “guiar” o “llevar”. La educación es un derivado de él. Entonces, los modos de producción son regímenes que ordenan en general a toda la sociedad. El esclavismo, el feudalismo y el capitalismo son definidos por el carácter de su economía, pero son modelos que regulan a las sociedades en general, no sólo en materia económica, aunque subsumen a los restantes ámbitos sociales a la economía, en una relación histórica, es decir, en la que los elementos de cada espacio interactúan según lo hacen de hecho, aunque con algún orden, en que, a la vez que prima la Tierra y la naturaleza, y luego la economía, las prácticas humanas responden a la piedad y a sus demás determinaciones, sean políticas, culturales o las que fueren. El hecho de que las sociedades se ordenen a sí mismas supone que existen por naturaleza, es decir, que existen porque sus integrantes nacen, lo que depende de la Tierra y es consecuencia de la evolución de sus especies. Entonces, al ser el capitalismo el sistema que se basa en la acumulación de capital, es decir, en la acumulación de valor abstracto, es preciso entender porqué la acumulación de valor es reproducida por los capitalistas, y para eso sirve recordar que los capitalistas son seres piadosos en general. La piedad es un sistema transmodal, o sea, que atravesó a los distintos modos de producción, incluso a los primitivos, que tenían sus creencias, ya que la humanidad, hasta ahora, se regimenta en general desde los mandatos emanados de las instituciones que se supone representan a los dioses, las que muchas veces incorporan verdades científicas, cuando pueden adaptarlas a sus doctrinas. “Docto”, del que derivan “doctor” y “doctrina”, también viene de dūcō.

Resta entender la relación entre la piedad y las prácticas de los capitalistas, que fue señalada por Max Weber, pero que al parecer también está en las obras inéditas de Marx. Hay la intuición de esto en la expresión “religión de la mercancía”, más explícita en algunos comentarios de Gramsci, aparte de en los estudios de Foucault, a los que hay que analizar para no dejarse llevar por sus errores.


Lecturas

Michel Foucault, Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 1989; “«Omnes et singulatim»: hacia una crítica de la razón política”, en ¿Qué es la ilustración?, Madrid, Ediciones La Piqueta, 1996.

Antonio Gramsci, Antología, Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2010.

Enciclopedia Salvat. Diccionario, Barcelona, Salvat Editores, 1972, vocablos citados.

José M. Pabón S. de Urbina, Diccionario manual “Griego clásico-Español”, Barcelona, Vox, 2007, vigésima edición, vocablos citados.

Santiago Segura Munguía, Nuevo diccionario etimológico “Latín-Español” y de las voces derivadas, Bilbao, Universidad de Deusto, 2006, tercera edición, vocablos citados.


Anexos

1. “Docilidad” y “disciplina” también proceden de dūcō, por lo que hay que distinguir a la educación buena de la mala, ya que al no hacérselo se cae en una lucha contra la disciplina en sí misma, como les pasa a veces a los anarquistas, lo que no corresponde porque la disciplina buena es necesaria para la calidad de la vida humana.

2. Puede ser que la piedad y el fideísmo tengan una misma raíz etimológica, ya que son términos de resonancia similar.

3. Habrá que investigar, en un diálogo crítico con la tesis de La ética protestante y el espíritu del capitalismo, porqué los capitalistas acumulan capital, a diferencia de los proletarios, que también suelen ser creyentes. Tal vez la cuestión radique en que la piedad proletaria, de la religiosidad popular, propugna el ascetismo de bienes materiales, mientras que la piedad del clero alto, como la masonería, faculta a la acumulación, eso aparte de la opresión de la clase dominante, que expulsa hacia abajo a quienes no forman parte de ella, históricamente, es decir, con excepciones y variantes. Es preciso recordar que la masonería fue un aglutinante muy importante de los burgueses revolucionarios en contra del absolutismo monárquico, tanto en Europa como en América. No obstante, no habría que exagerar la incidencia religiosa en el afán de lucro, ya que depende de la ambición empresarial, que tiene causas históricas más allá de las pías.

4. La etimología también es una ciencia sujeta a pujas. Para este caso, el diccionario etimológico con el que trabajo fue editado por la Universidad de Deusto, que pertenece a la Compañía de Jesús, los jesuitas, por lo que responde a esa concepción. De allí que no haya en él, más que marginalmente, definiciones contrarias a la fe.

5. El materialismo histórico confundió la determinación material con la económica, porque la economía es una práctica más básica que la espiritualidad, lo que redundó en el planteo economicista, que supone que la práctica humana está deteminada más por la economía que por la ideología; pero ese planteo es inexacto. Ciertamente, la materia es anterior al pensamiento, que también es material porque se realiza a través de las sinapsis neuronales, que involucran a las dendritas y a la transmisión de los impulsos nerviosos, que responden a la interacción humana con su ambiente, y también la nutrición es previa al pensar, lo mismo que la economía es precondición para la espiritualidad. No obstante, la práctica humana es determinada por la conceptualización. Los actos animales más primarios respondieron a las determinaciones instintivas, pero, una vez realizados, a partir de la creación evolutiva de los cerebros, los animales comenzamos a conducirnos mediante nuestras ideas. Por eso es que reconocer a las ideas como determinantes de la práctica es materialista también. De allí que postular que el sistema vigente no es el capitalismo, sino el pietismo capitalista, es materialista, porque concibe al pietismo como un factor material y porque entiende que su conceptualización contiene y condujo al capitalismo. El capitalismo, entendido así, es el modo de acumulación de la fase conceptiva actual, que es pía.

Nueva etapa

Con este posteo se inicia una nueva etapa del blog, luego de haber fracasado en mi primer intento para explicar la relación entre la piedad y el capitalismo. Espero lograrlo en la segunda.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Declaro un error mío que es grave

La idea central en que me basé, y que está en “La determinación del capital y la estrategia socialista”, la de que la propiedad es una noción derivada de la religión, no es cierta. La propiedad no es “pro piedad” sino “aquello que es apartado”. Viene de proprivus, cuyo término central es privus, privado, apartado, y que tiene por sinónimos a “singular”, “particular” y “aislado”. Las conclusiones seguidas a eso también deben ser descartadas para su corrección. Del mismo modo, no pude confirmar que “proletario” sea el término para referirse a quienes están “por ello”, es decir, dedicados a las cosas a su alrededor, lo que, si bien puede que sea cierto, no se condice con la definición usual referida a la progenie. Entonces, la idea central que sostuve es incorrecta. Esa relación que planteé entre las creencias y la propiedad no es esencial a su historia, sino secundaria, y habrá que reconocerla.

Y no obstante, dado el peso de las iglesias en la dirección de las sociedades, la piedad es central en el capitalismo, ya que las doctrinas religiosas son articuladores de los distintos aspectos de la vida social, a la que pretenden regular totalizantemente. Las piedades son ideologías que intentan ordenar la vida social, pero son resistidas por ser falsas, ya que al serlo le hacen mal a la humanidad. Habría que decir que la clase capitalista es un bloque compuesto por los propietarios de los medios de producción, parte de los cuales son las iglesias, ya que permiten la reproducción social, o sea, que no todos los medios de producción son económicos, sino que los hay de varias índoles, como son los de la sanidad, la educación, la cultura, la justicia, etc. Las relaciones de determinación van de lo simple a lo complejo: las producciones más básicas dan lugar a las medias, y éstas a las altas, pero luego hay contradeterminaciones de lo alto hacia lo bajo, y relaciones entrecruzadas entre los factores, en las que priman la Tierra y la naturaleza.

Entonces, la propiedad, es un material que la humanidad toma del resto de la naturaleza, o de la Tierra, y que lo aparta. Lo transforma mediante el trabajo, y entonces se lo queda para sí. La diferencia entre la propiedad privada y la pública está en quiénes se quedan con los productos del trabajo, si la elite o el proletariado, pero eso no es lo único a tener en cuenta: hay que comprender porqué la clase capitalista es lo que es y hace lo que hace, ya que eso facilitaría la política socialista, que para mal es proclive a veces a formas de violencia superables, no mediante prácticas absolutamente pacíficas, sino también mediante violencias pacifistas, bien ordenadas mediante la razón, que deben ser medidas, no exageradas. Habemos propietarios de los medios de producción -los inmuebles lo son, ya que sirven para la reproducción de la vida, igual que lo es el saber científico-, que los socializaríamos a gusto si pudiéramos vivir como se debe sin ellos, lo que hoy no se puede por la barbarie capitalista. Y hay a quienes los medios de producción les son impuestos por herencias, cuya legislación y cuyo modelo familiar de traspaso no eligen. Y los demás son oprimidos también, aunque sean millonarios, lo que no quita que también sean delincuentes muchas veces, pero a esa delincuencia, aparte de penarla provisoriamente, hay que comprenderla para resolverla desde sus causas primeras.

Lamento y me disculpo por el dislate.

martes, 8 de septiembre de 2015

Mi postura ante el feminismo

Tal vez no lo parezca, por las críticas que hice al feminismo y por mi defensa del machismo bueno, pero yo soy feminista, en el sentido de que estoy en contra del patriarcado y a favor de la igualdad entre hombres y mujeres, además de compartir las reivindicaciones por el derecho al aborto y contra los femicidios, la feminización de la pobreza y la violencia machista, aparte de estar a favor de la libertad sexual, los derechos de las mujeres al parir y demás.

Mi crítica al feminismo no es en contra del feminismo como tal, aunque sí cometí errores terminológicos cuando lo critiqué, sino en contra de los males que tiene el feminismo y a los que se debe reconocer, ya que no está exento de ellos, como no lo están tantas cosas en la historia humana. Mi defensa del machismo no es la defensa del machismo violento, sino de aquellas cosas que los hombres hacemos bien, y es necesaria porque esas cosas son parte del machismo, y parte importante de la historia humana. Además, el acoso feminista al machismo no distingue bien esta cuestión, por lo que a veces las feministas agreden a los hombres por el sólo hecho de juntarse entre hombres, como si eso fuese malo en sí mismo. Es una crítica para que el feminismo precise su política para con el machismo.

En ese sentido, soy feminista y machista, en tanto ambos sean buenos, ya que, en sí, ser feminista es inclinarse hacia las mujeres y ser machista es hacerlo hacia los hombres, y es bueno hacerlo según lo sea. El humanismo, bien entendido, es feminista y machista, ya que la humanidad se compone de hombres y de mujeres. Esta definición, así dicha, no comprende bien a los transexuales, por lo que se los debe incluir en ella. Y también vale criticar a la humanidad, ya que tiene males, igual que vale celebrar sus bondades.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La culpa

La culpa viene del término osco “kulupu”. Lo que pienso al respecto de la culpa es arriesgado porque no tengo la certeza de que sea verdad, pero lo diré igual, habiendo aclarado que es una reflexión que debe ser cotejada.

La culpa, entendida como pena, pesar, remordimiento, angustia, o como acusación o responsabilización, puede que sea un sinónimo de “golpe”, como las trompadas, las piñas, los impactos de las armas de guerra y los golpes psicológicos. Son palabras que tal vez sean relativas: suenan parecido. Los humanos, ante las injusticias, cuando no las sabemos procesar debidamente, podemos tener respuestas de pasividad o agresividad ilegítimas. Las respuestas culpabilizadoras son de las violentas: son respuestas golpistas. Uno de los grandes problemas asociados a eso es que, al ser el capitalismo un sistema falso, que predica una justicia falsa también, ya que se atiene a los cánones eclesiásticos, teológicos y de legalidad propietaria, los seres humanos tenemos una noción de la justicia equivocada: estamos, en general, mal alienados, por lo que la culpabilización, o sea, las distintas variantes de golpismo, priman en la búsqueda pretendida de justicia, pero no la logran.

El kirchnerismo y la crítica

El kirchnerismo, y más en particular la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, tiene a veces una idea equivocada de la crítica, ya que hoy en día estamos acostumbrados a las críticas malas, hirientes. La crítica viene de “cribar”, acción que en su origen fue la de pasar los cereales por un tamiz para separar la parte comestible de la que no lo es. La frase de “separar la paja del trigo” viene de la criba. Luego, el término adquirió el sentido de “analizar”, o sea, de evaluar, en una circunstancia, qué elementos la componen y cuáles son sus relaciones, y decidir según eso, y otros factores, qué hacer de ella. Entonces, la crítica bien hecha es buena, y debe ser distinguida de la acusación y de las críticas malas. Las críticas buenas se caracterizan por hacer sentir bien a quienes las reciben, y por mejorar la calidad de la vida.

En general, las críticas mezclan aspectos buenos y malos, por lo que hay que discernirlos.

martes, 1 de septiembre de 2015

La dietética es una ciencia

La dietética es la ética alimentaria, o sea, que es científica, y busca ordenar bien la alimentación humana. Se basa por un lado en el saber médico, ya que entiende la relación entre la salud y la ingesta, pero, más en general, puede y debe llegar a ser parte de las ciencias sociales porque la alimentación humana requiere de explotación agroindustrial. Además, los trastornos alimenticios tienen relación con la opresión, ya que la compulsión a ingerir responde a los traumas sufridos por las personas.

Por otro lado, el sobrepeso debe ser entendido como parte de la pobreza, ya que, además de ser consecuencia de la recepción de maltratos, de las dificultades para hacer ejercicio que hay en las ciudades y de la falta de educación gastronómica, dificulta la vida. En ese sentido, tanto el sobrepeso como la desnutrición hacen a la pobreza humana.

En tanto que la dietética es una ciencia, todas esas malas concepciones, rudas, que exaltan el consumo desmedido de carnes, o de los alimentos que fueren, son retrógradas, además de violentas.

Los socialistas debemos adoptar a la dietética como parte del programa de lucha.

sábado, 29 de agosto de 2015

La corrupción es exculpable

La corrupción es la rotura de algo hecha por varios factores. Se nota eso en su etimología, que es la de  “co-rromper”. Cuando hablamos de la corrupción humana en ciencias sociales, nos referimos a la corrupción política, o sea, a las faltas a la moral, como son los delitos ilegítimos, muy violentos en ocasiones. Lo que quiero señalar al respecto es que, ante la corrupción, las sociedades a veces adoptan una respuesta acusatoria y punitiva: descargan las broncas que les causa la opresión en los corruptos descubiertos, lo que los corrompe más aún y lo que, al no tratar la opresión, mantiene a las causas de las broncas. Es una respuesta que no resolverá el problema que pretende resolver, ya que los corruptos lo que necesitan es apoyo y comprensión, que se comprenda socialmente su historia, los traumas que sufrieron y las causas de sus males, lo que no quita que puede que haya que encerrarlos para que no cometan más daños fuera de las cárceles, aunque tampoco esa es una solución incuestionable: es una solución provisoria y que tiene males. Para ahondar en la solución del problema es preciso que la humanidad sea verdadera, porque sólo así cada humano podría decir la verdad que conoce para que se busquen las soluciones en común.

Además, dado que la opresión es general, todos los humanos somos corruptos en algunos aspectos.


Anexo

“Punitivo” es un término derivado de “pena”, por lo que la justicia punitiva busca apenar a los delincuentes, lo que tiene algo de justo, porque los delincuentes en ocasiones se gozan de maltratar a los demás, pero esa es una justicia superable, y algo injusta.

viernes, 28 de agosto de 2015

Crítica al proletariado y a la estrategia socialista

Insistiré en un punto esbozado en “La determinación del capital y la estrategia socialista”, aclarando al pasar que mi conclusión de que el capital es un sistema totalizador, no sólo económico, viene de Foucault, entre otros, quien tematizó a otras instituciones, aparte de las fábricas, como las escuelas, las cárceles, los hospitales y los manicomios. Faltaría hacer un análisis en ese sentido de los bancos y de las iglesias, y también de las familias, y demás, aparte de completar la crítica a Foucault, que se equivocó mucho, en particular al desistir de la toma partidaria del poder gubernamental, lo mismo que Marx y quien fuere somos criticables en lo que lo somos. En el caso de Marx, un punto de crítica es que omitió reconocer la opresión sufrida por la clase capitalista, lo que atora a parte de la estrategia de la izquierda, e impide reconocer la extracción de clase de todos sus miembros, o los fuerza a luchas difíciles, lo que complica a todos los humanos. Es comprensible que Marx haya hecho esa omisión por la bronca que causa el capitalismo, que genera muchas veces respuestas agresivas.

El punto al que aludí es que el proletariado es una clase que, en tanto que es histórica, es influenciada por el propietariado, que se da una práctica para conducirlo religiosamente, por lo que el proletariado es propietarizable, o sea, religionalizable, o educable según formas pías sin credo, para los laicos, aunque, en tanto que clase productora de los bienes necesarios para la reproducción humana, se dedica a las cosas terrenales más que la clase alta. De igual manera, la clase propietaria es proletaria en parte. Un error entre los socialistas es la idealización del proletariado, como si no tuviera miserias, oscurantismos, malas prácticas, deshonestidades, violencias, rudezas, trampas, irresponsabilidades, compulsividades, etc. Esa idealización lleva a los socialistas a plantear una política para con el proletariado, en vez que una política para con el conjunto de la humanidad, por lo que en alguna medida el socialismo carece de una política para con el propietariado, que debe ser la de la aserción y la de la búsqueda de su liberación conciente, a la vez que por la fuerza legítima, ya que la clase tendencialmente más propietaria está oprimida porque su comprensión de la realidad está falseada por las creencias y por las prácticas derivadas de esa falsedad, además de los males que cometen en respuesta a la violencia y a sus intereses sin sentido filosófico. Se basan en una ciencia falsa, que los lleva a ser malos, en vez que en la ciencia verdadera, que es la que contrasta sus supuestos con la realidad exterior al pensar y los corrige según esa contrastación. Es una ciencia interpretativa y empírica, que contiene algo del positivismo pero que no se agota en él, ya que busca ordenar la conducta humana según la verdad para que la vida sea feliz.

El hecho de que el proletariado es propietarizable se nota en el sindicalismo cristiano, que es capitalista, de un capitalismo demócrata cristiano, porque apoya las mejoras en el marco del capitalismo, sin pretender superarlo, a diferencia de la socialdemocracia, que apoya las mejoras, incluso dentro del marco del capitalismo, pero con la intención de superarlo según sea posible. En esto, la división que se da es correspondiente a la que hay entre las doctrinas eclesiásticas y las científicas laicas. Y también hay que entender que algunas de las pretendidas mejoras lo son en algunos aspectos pero no lo son en otros, ya que los empeoran, por lo que lo que debe hacerse es buscar mejorar sin perjudicar a los demás: se luchará por eso porque es una opción posible y porque el deseo de gozar de la vida y el sentido moral son parte de la naturaleza humana.

Por otra parte, no todas las acciones proletarias son buenas: ya se sabe de lo malo que es el superproductivismo en curso, etc.

Además, los socialistas no estamos exentos de miserabilismo: somos mísicos, es decir, coexistentes con las misas, igual que somos miserabilísticos. En tanto que existan las misas, los humanos coexistiremos con la miseria.


Aclaraciones

1. Ese error de no tener política para con la clase propietaria no es de todo el socialismo, sino de sus variantes obreristas: hay tendencias socialdemócratas, y del socialismo populista, que tienen ese aspecto mejor resuelto, aunque no así otros.

2. La cuestión del poder pastoral, que el propietariado ejerce mediante sus instituciones, fue abordada por Foucault en el artículo “«Omnes et singulatim»: hacia una crítica de la razón política”, publicado en ¿Qué es la ilustración? por la madrileña Ediciones La Piqueta en 1996. En ese artículo, Foucault confundió a la razón política en sí con la razón política propietaria, lo mismo que hizo con el Estado, de lo que se derivan errores políticos corregibles. A su obra, que tiene riqueza, hay que analizarla para acertar sus puntos falseados, como hay que hacer con todos los clásicos.

martes, 25 de agosto de 2015

Del desprecio a los miembros sexuales

De esa cizaña rebajadora que tienen los populistas, que consiste en aplicar principios degradantes a quienes se las dan de estar en contacto con los dioses, y a los altivos y soberbios, cuando no son ellos mismos, o simplemente a quienes no hacen lo que ellos quieren, y demás usos generalizados, viene la descalificación a las gónadas sexuales femeninas y masculinas: cuando se dice “concha que te parió”, “este es un boludo”, “no seas pelotudo”, “la concha de tu hermana”, “pelotuda de mierda” o cosas por el estilo. Primero hay que aclarar que a la gente diosera y agrandada hay que hacerle comprender que los dioses son falsedades humanas y que los humanos somos animales que debemos vivir igualitariamente, en vez que llevarle la atención a cosas supuestas como más terrenales como las pelotas, la mierda, chupar la verga, entregar el orto, hacer el beso de conchas, pegarse un martillazo en el clítoris o lo que fuere. En eso, el principio de degradación hacia lo concreto está equivocado. Por otra parte, no tiene sentido pretender que se haga caso de mala manera: la gente no lo aceptamos. A lo sumo obtendrán una obediencia conveniente. Tercero, los testículos y vaginas no tienen nada de malo en sí mismos, son partes del cuerpo humano, dan placer y permiten la reproducción de la especie porque crean las espermas, igual que los anos y demás partes hacen a nuestra vida: su asociación a la bajeza es producto de la fetichización del cuerpo operada por el propietariado y repetida a veces por la gente común.

Ese principio de rebajación fue tematizado por Mikhail Bajtín en La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento. El contexto de François Rabelais.


Anexos

1. “Soberbio” es “superior”. Viene del vocablo latín “superbus”. Para ésta y las demás referencias del latín, trabajo con la tercer edición del Nuevo diccionario etimológico “Latín-Español” y de las voces derivadas, de Santiago Segura Munguía, impreso en Bilbao y en 2006 por la Universidad de Deusto.

2. Imaginar dioses también es una acción terrenal, porque los humanos la hacemos en la Tierra. El error es creer que esa imaginación es verdadera, o sea, que existe tal como la imaginamos en el mundo exterior a nuestro pensamiento.

miércoles, 19 de agosto de 2015

De la cobertura oficialista a las inundaciones en Buenos Aires y Santa Fe

Lo que vi de la cobertura periodística en la Televisión Pública, del noticiero Visión 7 y 6,7,8, se refirió a algunas de las causas centrales de la inundación: el cambio climático, los canales ilegales de los campos sojeros, que llevan el cauce de las lluvias a los ríos que colapsaron, y el bloqueo del drenaje del agua por los barrios privados construidos en el delta del Paraná, en la localidad de Tigre. También mencionaron a las obras hídricas que sí se realizaron, que no bastan para resolver el problema porque el caudal de agua aumentó más que lo que esas obras pueden absorver, al igual que notaron que los barrios pobres suelen estar en los suelos bajos justamente porque los ricos se instalaron en las tierras altas para prevenirse de las inundaciones. Pero hay cuestiones que no abordaron. Por un lado no convocaron a hablar a los miembros de los movimientos sociales que se dedican a las inundaciones y a los ríos, como es la red de habitantes de los barrios inundados del primer cordón del conurbano al norte de la ciudad de Buenos Aires, el Espacio Intercuencas y los demás que haya. En eso se nota el perjuicio causado por la testarudez del gobierno, que reprime a las críticas aunque sean ciertas, por lo cual no atiende a los males cuya resolución reclaman los movimientos, y que estallan en ocasiones como ésta. Por otro lado, la cobertura demócrata cristiana no reconoce que las viviendas de la clase baja, y las de clase media, también frenan el drenaje del agua: sólo acusan a los barrios privados, porque son de los ricos. Esto se relaciona con la falta de crítica al latifundismo en el populismo: no se cuestiona, o se lo hace muy poco, al latifundismo, cuya contracara es la concentración urbana, y por eso no se comprende su relación con la inundación, porque el latifundismo obliga a grandes masas de población a congregarse en áreas relativamente pequeñas y porque el tipo de explotación de la tierra que apareja causa deforestación, lo que también agrava las inundaciones porque los bosques, que retendrían a las aguas de la lluvia, fueron exterminados.

Más importante todavía es que, si bien se mencionó al cambio climático, y a las expresiones del Papa Francisco al respecto, obsecuentemente para con él, no se explicó la relación entre aquél y la industria capitalista, por lo que no se planteó la necesidad de una reforma a la producción mundial y de una ética del consumo, en consonancia con el reclamo ante la ONU por la reducción de la emisión de los gases de efecto invernadero. En tanto la población argentina no entienda la relación entre la industria capitalista y el cambio climático, la lucha por la resolución del problema estará obstaculizada por la ignorancia de las masas de este país, y lo mismo vale para el resto de la Tierra.

Aparte, pretender que se solucione el problema de las inundaciones mediante obras hídricas es contraproducente en algunos aspectos, ya que para eso habría que hacer obras en las cuencas de todos las zonas inundables que, dado el cambio climático, son muchas y cambian. Deben hacerse según un plan conciente en algunos lugares, pero otros quedarán sin su protección. Y eso sirve sólo para los países en desarrollo. Los subdesarrollados no pueden costear obras hídricas democráticamente. Por eso es que revertir el cambio climático es la prioridad, al igual que lo es la socialización de la tierra..

jueves, 13 de agosto de 2015

El viejito “¿No es asííí...?”

Mis disculpas a quienes no entiendan el chiste, que requiere haber participado de una charla de fantasmas. Es el personaje principal de “L´anglais au Moulin Rouge”, de Toulouse-Lautrec, que tuvo de qué lamentarse. ¿Wouldn´t he?


jueves, 6 de agosto de 2015

Para que tengan, a falta de mejor título

A mí, que soy comunista, descaradamente me podrán descalificar desde la izquierda acusándome de pequeño burgués, por vivir de un alquiler, de una donación paterna y de tareas informales de economía familiar. No es nada extraño a la historia del acoso clasista de la izquierda. Un ejemplo muy conocido es el del socialdemócrata Guillermo Estévez Boero, que según la canción fue terrateniente, supongo que por haber heredado tierras. No me voy a meter en ese caso porque no lo conozco, pero sí les hablaré del mío. Aclaro que hay quienes no se merecen la bronca volcada en esta crítica.

Como el común de los ciudadanos sujetos a la ley argentina, tengo un padre y una madre que desde que nací me fueron asignados según el modelo familiar judeocristiano, que también pauta la herencia. Mi padre, veterinario, es socio fundador de una empresa pequeña que asiste a los tambos para mejorar la producción lechera capitalista, cosa que algunos socialistas podrán reprocharme, o se lo harían a él, yo mismo lo he pensado, pero que no harían ni cuando consumen productos lácteos ni cuando lo hacen los trabajadores del país o extranjeros. Por parte de madre, recibí rentas por alquileres y acceso, para alojarme a lo largo de mis 37 años, a dos departamentos en Buenos Aires, dos quintas, y otro departamento en Mar del Plata, inmuebles que heredó la abuela Beba, llamada María Teresa Guichandut de Norzagaray, y que provienen de que un tatarabuelo mío, judeocristianamente, o un antepasado común a la humanidad, en términos fraternales, Juan León Piccardo, fundó la empresa Nobleza Piccardo, que tenía sedes, entre otros lugares y si es que recuerdo bien, donde ahora están el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y la Facultad de Filosofía y Letras de la UNBA. Con la plata que sacaron de esa empresa, luego él y sus descendientes se dedicaron a la compra de inmuebles, algunos para su disfrute y otros para alquilar, como tres edificios del centro: uno en Florida a media cuadra de la plaza San Martín, otro en Paraná entre Santa Fe y Arenales y otro en la esquina de Corrientes y Callao, donde está el bar La Ópera, a cuya vereda iba Néstor Perlongher vestido de mujer para el levante, y una sede de la Unión Cívica Radical y la de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, a la cual mi abuelo Luis Manuel Norzagaray le alquiló un departamento a finales o poco después de la dictadura del ´76. El abuelo Luis, que fue ingeniero y tuvo un título nobiliario al que dejó de darle importancia, rechazó una invitación para unirse al Jockey Club y murió joven, como a los 55 años, en el año ´82, u ´83, de un infarto, por haber fumado mucho y por los nervios que le causó la administración de los inmuebles de la abuela Beba, entre otras causas. Cuando los socialistas no reconocen la opresión sufrida por los capitalistas, obvian cosas como esa, y otras tantas que también son graves. Y todavía peor es el trato dado a veces a los ricos por los populistas y los anarquistas, algunos de los cuales son pequeños burgueses, o altos burgueses, e incluso aristocráticos.

En mi caso, compré un departamento para vivir en la localidad sanmartinense de Malaver, mientras trabajaba en el CLACSo, pero luego de recibir un mail falso, que decía que la subestación eléctrica que está a 200 metros de él era terriblemente mala para la salud, tuve, a causa de eso y de otros maltratos, una crisis nerviosa que me desató un zumbido permanente en los oídos, a lo que se sumó un dolor en la panza relativamente crónico pero tratable, por gastritis y esteatosis, a consecuencia de la opresión y de la glotonería bajtiniana, que están relacionadas. Los razonamientos prejuiciosos de parte de la izquierda omitirían reconocer que esos males son parte de la explotación, por tratarse mi caso de un pequeño burgués, ahora parcialmente rentista, aunque de ingresos mensuales de 5500 pesos. Pues bien, se equivocan, pero hasta que no lo reconozcan no podrán hacer justicia a todo el reviente y la opresión sufrida de la clase media para arriba. Y estos padeceres que relaté de mí mismo y de mis conocidos familiares son sólo algunos pocos de los que podría contar. La lista es extensísima, y no quita la opresión que los capitalistas altos le hacen sufrir a los demás, ni la extracción del plusvalor al proletariado por medio del régimen laboral y del saqueo a los estados.

Por otra parte, ¿qué tendría que hacer? ¿Donar mi departamento? Me acusarían de sensiblero ingenuo. ¿Rechazar a mi familia, entendida en términos judeocristianos, pero también históricos, e irme a trabajar asalariadamente y en una dura explotación a una fábrica? Eso sería una solución idealista, aparte de injusta para conmigo, lo mismo que lo es el planteo de que los verdaderos socialistas rompen con su clase y su familia para juntarse con los trabajadores, ya que ni Marx ni Engels dejaron de ser de clase media alta, o alta, al hacerse socialistas, aunque sí dejaron de ser capitalistas, ni muchos de los socialistas que conozco dejaron de ser de clase media alta, aunque sean asalariados. Hay que recordar que León Trotsky fue hijo de un chacarero y de una noble de la baja aristocracia, por lo que accedió a una educación de alto nivel, que lo formó y que él mantuvo incluso luego de haberlos dejado y de liderar la revolución rusa. La pertenencia de clase es un rasgo nuestro, de cada humano según su clase, aunque quien sea cambie de clase, ya que hace a su pasado. No se puede quitarse el pasado, aunque sí desobedecer a los mandatos dominantes y luchar por la emancipación.

Bueno, en fin. Lamento lo mordaz del comentario. Es por tener un opresión vieja que no es bien reconocida por los compañeros de lucha, lo que me aparejó otros malos tratos. De todos modos, no pretendo que todos los luchadores me reconozcan como tal, porque les conozco los preconceptos. Yo soy de la postura de que la lucha debe ser complementaria para ser placentera, relativamente y según las circunstancias de cada quien que quiera participar de ella, para tener arraigo masivo, ya que si se plantea una lucha sufrida, hay quienes le rehúyen. Es que es natural que los humanos queramos gozar y no sufrir, y está bien si lo hacemos según debe ser. Los casos perversos son aquellos en que esa naturaleza es quebrantada por la alienación mala.


Anexos

1. Otra cosa a tener en cuenta es que recibir muchas pertenencias por herencia no es lo copado que se suele pensar: aunque garantice tener mucha plata, obliga a ocuparse de esas pertenencias y de sus allegados, lo que requiere de mucho esfuerzo, cosa que interrumpe el desarrollo vocacional. Hagan la prueba de pensar cómo se sentirían si recibieran cosas que los obligaran a dejar sus trabajos para tener que dedicarse a cuestiones administrativas y judiciales, por citar un ejemplo. Eso para que se entienda que la socialización de los medios de producción, de ser bien hecha, podría ser bien recibida por sus dueños, ya que los liberaría de algunas tareas que los recargan. Pero, dada la violencia histórica, ni eso es fácil de hacer ni los propietarios están dispuestos a aceptarlo.

2. Aparte de estanciero, Estévez Boero fue socialista, por más críticas ciertas que puedan hacérsele, que tienen que ser justas para con él también, ya que no eligió las circunstancias en que nació ni muchas de las que vivió, y tuvo que vérselas con la barbarie capitalista. Y el Papa de ese entonces no fue obrero ni montonero. Eso fue como habría sido acusar a Engels de ser administrador de las finanzas de la empresa textil de su padre, más allá de las diferencias entre uno y otro.

3. Mejores títulos hubieran sido “Contra la discriminación clasista” o “No a la discriminación por clase social”.

4. Mis dolores de la panza permanentes eran consecuencia de ser celíaco no diagnosticado. La celiaquía es una enfermedad debida a la incapacidad para digerir el gluten, que es difícil de diagnosticar porque es polisintomática.

Hojas de ligustrina heladas


Vidrio empañado con reja




domingo, 26 de julio de 2015

Porqué a la historia se la llama así

El término “historia”, relativo a los hechos del pasado y del presente, es como decir “hechoría”, que como palabra suena mal, por lo cual se la relaboró en aquella.

viernes, 24 de julio de 2015

El significado de “Eclipse total del corazón”

El hit de Bonnie Tyler trata de una mujer aristocrática, que recuerda a su novio, y en particular a sus ojos, brillando con un brillo perverso. Ella lo extraña mientras él estudia en un colegio privado de alto nivel. Es una ficción. Bonnie Tyler fue hija de un obrero minero, en una familia protestante galesa, y trabajó de cajera en un supermercado, pero después retrató una historia de amor trunco de la aristocracia, con final feliz pospuesto. El brillo perverso de los ojos me remite al oscurantismo de la enseñanza privada.

El hecho de que el hombre extrañado por aquella mujer imaginaria fuera un personaje que representa a un capitalista en los inicios de sus estudios universitarios nos permite saber lo injusto que es el capitalismo incluso para los capitalistas aristocráticos. A los marxistas y a los populistas que no quieran reconocer esto les bastará con ver el videoclip de la canción, o mejor aún estudiar las penas de la clase capitalista alta. Es importante que los que luchan por la liberación reconozcan que el capitalismo también oprime a los capitalistas, porque eso permitiría precisar la estrategia revolucionaria, y sumar a la lucha emancipadora a los capitalistas que estén dispuestos a enfrentar la causa de sus males, con los que viven en conflicto secreto. En particular, cabe reconocer que la alienación capitalista, sea por los mandatos religiosos o por los imperativos económicos, educativos, o los que fuere, que tienen ellos, les perjudica la vida, y los lleva a perjudicar la de los demás, sean capitalistas de clase media, o baja, o socialistas.

La canción representa a una lucha proletaria en el seno de la aristocracia, ya que la lucha por amar hombres es proletaria, sin importar en qué clase suceda.

martes, 14 de julio de 2015

La lógica subyacente al acuerdo de los gobiernos de la Unión Europea y Grecia

Además del robo de plusvalor que supone, por medio de las privatizaciones, el pago de la deuda, el aumento del IVA, etc., la lógica de la propuesta financiera encabezada por las autoridades alemanas es capitalista, en el sentido de cristiana, en que responde mediante el castigo al intento griego de resolver la crisis en desmedro del alto propietariado europeo, en particular el alemán y el francés, que son los tenedores de los bonos de la deuda griega y los beneficiarios de las privatizaciones y de la profundización de la explotación laboral.

El alto capital europeo supuso que las deudas son sagradas, así fue como lo expresó un funcionario, en lo que se nota la introducción de elementos religiosos en las finanzas. El golpe financiero dado al proletariado griego responde a la concepción cristiana, que postula el castigo a las faltas a lo que los propietarios consideran la ley divina.

Michel Foucault se equivocó en varias cosas, pero no cuando dijo que la clase propietaria tiene un carácter pastoral, en el sentido de que pretende guiar a sus naciones como hacían los pastores con sus rebaños, lo que por supuesto causa al malgobierno, ya que ni unos son pastores, ni justos, ni los otros son ovejas, ni descarriadas.

lunes, 13 de julio de 2015

Las leyes físicas y las sociales, y sus objetos

Usualmente se piensa que las leyes físicas se diferencian de las sociales en que las primeras son persistentes y las segundas más variables, lo que es cierto. Pero ambas son históricas. Las leyes astrofísicas, que son las relativas al universo, también son históricas, aunque parezcan absolutas, ya que sus objetos cambian a medida que cambian las circuntancias cósmicas, por lo cual a veces reconocemos a esas variaciones. Para ver un ejemplo, pensemos en aquella ley que dice que la Tierra gira alrededor del sol de este sistema planetario en que vivimos. Esta ley describe una regularidad que viene siendo desde hace miles de millones de años, desde que se creó la Tierra y desde que gira alrededor de ese sol. Pero antes de eso la recurrencia dicha en esa ley no existía y, luego de que la Tierra empezara a girar alrededor de ese sol, pasaron miles de millones de años hasta que los humanos crearan a esa ley, que describe a ese aspecto del movimiento terrestre. Esa ley estará vigente mientras que los humanos reconozcamos la regularidad a la que se refiere y mientras que aquello que describe se cumpla. No será eterna ni la ley ni su objeto.

Con las leyes sociales pasa lo mismo: cambian los objetos a los que las leyes comprenden y cambia la comprensión humana de la realidad, por lo cual hay regularidades que dejan de ser reconocidas o que no han sido descubiertas, y otras que lo son. Lo que pasa es que a los objetos sociales, por ser terráqueos, los humanos les reconocemos los cambios con más facilidad que a los universales, además de que en muchos casos varían más rápido.

jueves, 25 de junio de 2015

Versiones de “Juguemos en el bosque”

Primera

Están las nenas -son más nenas que nenes- saltando en círculo, y cantan: ¡¡Juguemos en el bosque, mientras el lobo no está!! ¡¿Lobo está?!

El lobo: ¡¡Estooy ataándomee la zapatíiilla de báaasqueet!!

Piensa un nene: Con lo que va a tardar en atarse, ya que son zapatillas de basquet, tenemos tiempo.

Las nenas: ¡¡Juguemos en el bosque, mientras el lobo no está!! ¡¿Lobo está?!

El lobo: ¡¡Estooy ataándome la óotra zapatiiílla de báasquet!!

Piensa una nena: Con lo que va a tardar, tenemos tiempo.

Las nenas: ¡¡Juguemos en el bosque, mientras el lobo no está!! ¡¿Lobo está?!

El lobo: ¡¡Estoóy atáandomee la tercéer zapatiílla de báasquet.

Piensa un nene: ¿Cómo hace para atarse la tercer zapatilla con dos patas ya calzad...

El lobo: ¡¡Me los como!! ¡¡¡Aagghhh!!!


Segunda

Los nenes: ¡¡Juguemos en el bosque, mientras el lobo no está!! ¡¿Lobo está?!

El lobo: ¡¡Sí!! ¡¡Está el lobo!! ¡¡¡Déjenmé dormir, manga de hincha pelotas!!

Piropos de la era k en Argentina

Uno guarro:

-¡¡Ehhhg!!! ¡¡¡Mamaya!!! ¡¡Si te agarro de dejo a favor de los huelguistas!!


Uno social:

-¡Papi! ¿No querés faltar a la oficina?

lunes, 22 de junio de 2015

Cuando gané en el carnaval de Chaché Chochú

A fines de 2008 se murió el abuelo Francisco Chaves. El abuelo Francisco, antes del golpe privatista ejecutado por los militares en 1976 -que fue parte de la guerra contrainsurgente pergeñada desde el establishment estadounidense junto a sus socios latinoamericanos y que en Argentina fue secundado por financistas, terratenientes, empresarios, eclesiásticos, ideólogos, famosos del mundo del espectáculo, comerciantes, trabajadores, etc., algunos de los cuales se equivocaron por haber sido atemorizados por la violencia guerrillera, y otros por falsos-, había sido gerente de la sucursal del Banco de Entre Ríos en la ciudad de Buenos Aires, que estaba en el microcentro. Para eso él, su mujer, Delia Goût, o Göut, o algo así, y sus hijos Carlos Javier, María Cristina, María Delia, Jorge y Eduardo se mudaron desde Villa María, o Larroque, en Entre Ríos, al barrio capitalino de Palermo. Por eso es que mi padre, Javier, militó en la Juventud Peronista de la capital federal, con la que terminó en la Villa 31 de Retiro con el cura Carlos Mugica, antes de retirarse, él y su pareja de entonces, María Teresa Norzagaray, cuando la guerrilla intensificó sus atentados, luego de lo cual se escondieron durante la persecución dictatorial, durante lo que me engendraron a mediados de septiembre de 1977, de lo que nací en mayo del ´78. El abuelo Francisco, durante la dictadura, gerente de banco y todo, rehusó delatar a unos empleados suyos que eran militantes cuando lo fueron a interrogar los militares. El primer recuerdo que tengo del carnaval de Gualeguaychú es del año ´81, ´82 u ´83, o por ahí, cuando mis abuelos hubieron ido a vivir allá en una casa del Banco de Entre Ríos en una esquina de las calles principales del centro de esa ciudad. Entonces el carnaval se hacía en la calle principal, con el público en las veredas, sin que hubiera que pagar entrada y con guerra de espuma y agua, como es el corso popular que se hace hoy día en paralelo al desfile en el corsódromo.

En enero de 2009 fui a visitar la tumba del abuelo Francisco en el cementerio de Larroque, una ciudad chica a 80 kilómetros de Gualeguaychú, de la que fue intendente por la Unión Cívica Radical el tío Atilio Benedetti, casado con María Cristina, la tía “Coca”, quienes tuvieron a los primos Francisco, Tomás y Elisa. Atilio Benedetti, luego, o ya desde antes de ser intendente, fue un empresario sojero y después un diputado nacional por la UCR, hoy día aliado con Ernesto Sanz. Decía de la visita a la tumba del abuelo Francisco. Para llegar hasta allá, a principios de enero de 2009, salí en mountain bike del departamento en que vivía en el barrio de Malaver, en el partido de San Martín, y fui a la estación de Villa Ballester, donde tomé el tren hasta Zárate, en el límite de las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos. Desde ahí hasta Gualeguaychú hay como 130 kilómetros, tramo que hice en bicicleta en dos días bajo un sol agobiante, aunque más bien que en bicicleta hice el trayecto caminando con la bicicleta, ya que la ruta tiene poca banquina, y en muchos trechos ninguna, y pasaban los camiones que transportan mercaderías por el Mercado Común del Sur a gran velocidad, tocándome feroces bocinazos, como quien dice “correte que te llevamos puesto”. Al llegar me alojé en la casa del tío “Lalo”, Eduardo, casado con Nati y padre de Francisco y Federico. El más grande le decía al otro “el papa frita”, y vivían con el perro “Tontón” en una casa con patio de un barrio semirrural en Pueblo Belgrano, como a dos kilómetros de Gualeguaychú, desde donde se siente el olor a podrido de la pastera de Botnia-UPM. En ese interín, luego de que visitara la tumba, me invitaron a salir en la comparsa Papelitos, donde estaba Juan Martín Víctor Hugo, compañero de militancia del tío Lalo en el partido llamado Argentinos por una República de Iguales, que luego fue la Coalición Cívica, y ambos asambleístas contra la pastera. De más está decir que visité el corte del puente internacional con Uruguay. Esa comparsa es la del club Juventud Unida. Las comparsas gualeguaychuenses son de los clubes. Estas son las fotos del corso.




Yo soy el del primer plano en la foto de arriba. En la de abajo, el de la derecha. En el centro está Juan Martín Víctor Hugo, y a su izquierda un chico que me parece se llamaba Martín y que en ese entonces trabajaba en una pescadería y era su novio. Juan Martín trabajaba en la intendencia, en un programa de integración de viejos.

A las fotos las sacó Daniel Aranda, con quien trabajábamos en la Secretaría Ejecutiva del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, a pedido mío una vez que me lo encontré de casualidad en el micro que me llevó de la estación de Retiro, en Buenos Aires, a Gualeguaychú en febrero de ese año. En enero estuve allá de vacaciones, pero en febrero tuve que ir y volver los fines de semana, cuando se hacen los desfiles, ya que en los días hábiles tenía que trabajar. La abuela Delia, católica de domingo en la misa, murió al año siguiente, o sea que ese verano fue el último en que la ví.

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Eso entendido en términos del familiarismo judeocristianístico. En términos comunistas es otra cosa, pero éstos están atorados por aquéllos.

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En el santuario de la cantante de cumbia Gilda, al costado de la ruta cerca del puente interprovincial, donde murió en un accidente automovilístico, había un letrero que decía algo así: “No se roben los puchos dados en ofrenda a Gilda”.

sábado, 23 de mayo de 2015

De los piropos

En Argentina hay una campaña contra el acoso sexual que es saludable, pero no en todos sus aspectos, ya que hay cuestiones que no asume y otras que tiene mal resueltas. Por una parte no asume que a veces a la gente nos gusta que nos digan groserías sexuales. Es más, a veces nos es necesario, no sólo las guarradas, sino también los piropos educados, porque así nos sabemos atractivos. Aparte, también nos es necesario expresar nuestros deseos sexuales, y es bueno que lo hagamos bien. Prohibir los piropos puede llevar a la depresión, porque ocasiona una forma de represión sexual. Pero tampoco es solución permitirlos así nomás, ya que hay personas a quienes les molestan. Lo que sí es prohibible es el acoso sexual, pero también hay que asumir que, en tanto que seres naturales, los humanos somos sexuales, y que tenemos deseo sexual casi todo el tiempo, o muchas veces. La solución sería encontrar una forma de socialidad que permita las expresiones sexuales buenas, y que enseñe a la gente a encausar sus deseos por medio de ellas. Pero eso no se puede hacer del todo en el capitalismo. Mientras tanto, habrá problemas irresueltos.

jueves, 21 de mayo de 2015

Chistes de humor negro

1. - ¿Qué hacen cinco pibes del centro de la ciudad repitiendo “auto” incesantemente?

- Juegan al fútbol en la calle.


2. - ¿Cómo se dice “estamos hartos del ruido permanente del tránsito automotor” en lenguaje canino?

- #¡¡Guau!!% &#¡¡Guaguau!!$ ¡¡&Guau!! %¡!¡Guagua!!!#

sábado, 16 de mayo de 2015

jueves, 14 de mayo de 2015

Para reducir la inseguridad

La propuesta de la renta básica universal tiene muchas utilidades, una de las cuales es la reducción de la inseguridad. De hecho, muchos delincuentes dejarían de cometer delitos si tuvieran un ingreso que les garantizara la vida, porque así vivirían sin arriegarse a ser dañados o capturados por sus crímenes. Quienes se oponen a la renta básica con el argumento de que “alimentaría vagos” se equivocan, ya que quienes tuvieran su ingreso harían cosas útiles para la sociedad, como ayudarse en las cosas cotidianas, o trabajar libremente, aparte de que dejarían de delinquir. Por supuesto que esto no terminaría con todo el delito, pero sí con una parte importante.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Qué es la virtud

La virtud, etimológicamente, viene de la verdad. Es como decir “veritud”. La virtud es la cualidad de los actos verdaderos. Los capitalistas, que niegan o ignoran esto, la comprenden como la sujeción a los cánones de las iglesias, o a sus versiones inferiores, cuando reniegan mal de aquellos, que generalmente son esos mismos cánones, pero a la inversa o degradadamente, como en la concepción diabólica. En otros casos la entienden como los sucedáneos laicos de aquella acepción. De allí que mucha gente hace según una idea equivocada de lo que debe hacerse. Ser virtuoso es ser verdadero y hacer en consecuencia. Hasta que los capitalistas entiendan esto harán mal, porque siguen un precepto de vida mal entendido. Por eso para el socialismo es importante hacerles comprender la verdad a los capitalistas.

Es necesario que la humanidad sea verdadera para que sepa qué hacer y qué no, lo que se requiere para que la convivencia sea buena. Para saber si un acto es bueno o no, sirve averiguar qué hace sentir. El sentir permite medir la bondad y la maldad de nuestros actos.


Lectura

Terry Eagleton, Después de la teoría, Barcelona, Random House Mondadori, 2005.


Anexo

En algunas cosas, Terry Eagleton se equivoca. No tiene del todo bien resuelta la cuestión de la diferencia entre el hombre y los demás animales, de los que desconoce su lenguaje y cultura, y pensó que los humanos nos caracterizamos por tener un vacío, que es cierto que lo tenemos, pero en la plenitud con faltas que es nuestra humanidad. Pienso que la posición correcta sobre el carácter animal de los humanos es la naturista, pero no aquella que él describe en el libro sino una que incorpore la cultura. La naturaleza humana es cultural, o sea, creadora de cultura. Por otro lado, no es verdad que los humanos carezcamos de fundamento luego de la así llamada “muerte de dios”, en principio porque mucha gente cree en él, aunque sea un fundamento falso, en segundo lugar porque nunca estuvo vivo, y luego porque somos seres universales, terráqueos, naturales, sociales e históricos. Ese es nuestro fundamento, al que toda la humanidad debe reconocer.

Los animales y los insectos también son culturales: se comunican entre sí y con otras especies mediante los gestos y el lenguaje y construyen casas en algunos casos, como los panales de las abejas, los nidos de los pájaros, las cuevas de los roedores, etc., aparte de jugar, bailar y cantar, lo que implica que tienen capacidad para simbolizar. Eso de que la congnición de los animales que no son humanos es innata, heredada genéticamente, no es verdad: puede que haya parte del saber que se herede así, pero los insectos y animales también se transmiten sus saberes de generación en generación. Habría que saber de los vegetales.

jueves, 23 de abril de 2015

De la etimología de “conflicto”

El término “conflicto” se compone de tres partes. La primera es el prefijo “con”, que puede que signifique “común” en el sentido de yuxtaposición, de juntura, unión, o tal vez sea una manera abreviada de decir “contra”, en el sentido de “contrario”. La segunda parte, “fli”, trata del término central de la palabra, que es “fluir”. La tercera, “cto”, es por “acto”. El conflicto, entonces, es un acto en que confluyen, o se encuentran, varios factores, acto que usualmente se entiende no como una confluencia concordante sino como un choque. Se lo entiende, porque muchas veces es así, como un choque de fuerzas. El conflicto social es aquel acto en que se contrarían fuerzas sociales.

miércoles, 22 de abril de 2015

Pecado y deuda

Para la concepción cristiana, que no celebra la naturalidad ni el goce del parto, los humanos nacemos con pecado, por haber sido concebidos pecaminosamente, por lo cual durante nuestra vida tenemos que redimirnos sacrificándonos, lo que implica hacernos daño, mortificarnos, luego de lo cual, si nos hemos comportado correctamente según la doctrina eclesiástica, podemos pagar nuestra deuda de nacimiento y obtener la absolución del alma después de morir. ¡Qué estupidez! La concepción y el parto son naturales y gozosos, aunque éste sea mortificado en los hospitales, por medio de cesáreas innecesarias o por el hecho de la internación, etc., y los nacidos no le debemos nada a nadie, ni tenemos que explotarnos, ni nos juzgarán el alma luego de morir. Lo que nos juzgarán es la vida, quienes nos hayan conocido y sigan vivos, cosa que no tendrá consecuencia en nosotros, ya que habremos muerto. Aunque sí nuestros actos tienen consecuencias sobre nosotros por el juicio que se hace de ellos mientras vivimos. El problema es que el juicio humano no es del todo verdadero, por lo que carece de valor, pero oprime, cuando es falso o está falseado, o cuando ignora cosas que deben ser tenidas en cuenta.

En términos económicos, esa concepción se replica en las deudas. En vez que darse el dinero para vivir, porque sí o por solidaridad, el dinero que se da le causa una deuda a quien lo recibe, quien debe devolverlo según los términos pautados, para lo que debe explotarse a sí mismo. A nivel internacional esta lógica causa el problema de la deuda permanente, que los países podrían llegar a cancelar si se comportaran correctamente según la doctrina financiera dominante, que, como es falsa, lleva a las naciones a explotarse a sí mismas, pero en este caso para no terminar nunca de pagar, ya que las naciones no mueren y ya que las deudas son impagables, dada la corrupción capitalista. Es cruel que por mantener a esta lógica perversa la humanidad se cause problemas innecesarios. Cuando se dice que a algo malo se lo hace innecesariamente, pero igual se lo hace, estamos ante un problema grave de acción compulsiva.

Hay una correspondencia entre las iglesias y los organismos financieros mundiales.

lunes, 13 de abril de 2015

De toques que se relacionan y una crítica a la política cultural populista

A consecuencia de la diáspora africana, y de la influencia musical del África en Europa, hay toques que fueron recreados en distintos lugares de maneras diferentes pero con motivos comunes. Tal vez sea el caso de la murga y el punk, cuyos toques parecen tener la misma estructura rítmica, cosa que habría que comprobar, al igual que sí sucede entre algunos temas del blues y la chacarera. En realidad, el punk podría ser una derivación de la murga. No son toques de igual estructura, sino que aquél parecen ser una relaboración de éste. El toque de la murga viene de un toque yoruba cuyo nombre no conozco.

El reggae, como muchas de las canciones de la música pop, de Madonna, Pet Shop Boys, Erasure y tantos más, tiene una estructura emparentada con la conga cubana, y ensambla bien con un toque yoruba llamado lenjén, que es la base del jazz. Esto implica que gran parte de la música popular proviene de la nación yoruba, que estaba en lo que hoy es parte de Senegal y sus alrededores.

El populismo hace una revitalización de la música popular que es saludable, pero no la rescata lo que debe ser por su origen cristiano, que reprime a la sensualidad y a la socialidad cuando son subsumibles en lo que entiende como vagancia. De allí que la música popular bajo gobiernos populistas asume la forma de espectáculo, en que el público va a presenciar recitales de las bandas, lo que es distinto a la música comunal, en que la gente se reúne a tocar, cantar y bailar, de lo que se fortalecen las relaciones sociales. ¡Cuán profundo es el desdén populista por el placer que en vez que pagarle a la gente por bailar y cantar, o para que hagan lo que les plazca, prefieren hacerlo a cambio de que caven pozos y los tapen! Es decir que premian a las tareas explotadoras y penosas en vez que a las gozosas y sociales. El populismo contiene a la mortificación cristiana de la carne, porque cree en el mito de la concepción pecadora, y por eso es superable por una concepción festiva.


Anexos

1. Lista corta, de muestra, de canciones que son parecidas a las congas, para que se reconozca lo mucho que influenciaron sus toques familiares:

“Desesperada”, de Marta Sánchez. “De mujer a mujer” es una conga flamenca. “Arena y sol”, una reggaera.
“Vuela vuela”, de Magneto.
“Por amor”, de Thalía.
“María”, de Ricky Martin.
“La pachanga”, de Vilma Palma e Vampiros.

El samba, el samba reggae y la bossa nova también son relativos a la conga. Tienen la misma clave.

2. La frase completa con la clave rellena de la chacarera argentina, del afrocubano bembé y de algunos bluses, como “Walking blues”, suena como la siguiente:

Ndyá´yanguí´ndyá´nguinyá ndung´yenguí´ndyá´nguinyé.

La frase tiene dos partes, que están separadas por el espacio en blanco. Sin los complementos, la clave rellena frasea así:

Tatám tám Tám Tatám tam.

Escrita métricamente, la clave rellena es, según cuatro compases de tres notas negras cada uno representados en el primer punteo, como está escrito en el segundo:

.   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .  
    .   .       .       .       .   .       .                                

Nótese que las primeras tres notas y las últimas tres forman dos frases iguales, aunque desplazadas respecto del pulso, que están separadas por la cuarta nota, que cierra a la primera frase.

Hay una variante, que es la siguiente:

.   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .
    .   .       .       .   .       .       .

Esa es la clave rellena. La clave simple, métricamente, es la siguiente.

.   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .   .
        .       .       .           .       .

Es lo que se conoce como 3-2: una clave compuesta por una primera parte de tres notas y por una segunda de dos.

En realidad, así es como se oye el fraseo de la clave, que arma al fraseo general del ensamble, pero el inicio de la frase, el llamado “Uno”, o “Tierra”, es la nota que coincide con el cuarto pulso del diagrama, el cuarto punto resaltado en letra negrita. Por eso es que en vez de un 3-2 la clave es un 2-3.

Esta clave, y su versión rellena, son las del toque wolof llamado dudumbá -doudoumba, o dounumba, en la fonética afrancesada del Senegal actual-. Los wolof son una nación, vecina a los yoruba, que antes de la conquista imperialista hubo sido islamizada y que estaba en parte de Senegal y de sus países circundantes, y que hoy en día persiste mestizada, seminal y culturalmente, al igual que se mestizó de ambas formas en el resto del mundo. Esto quiere decir que la chacarera, el bembé y parte de los bluses, entre otros cantos y bailes, se relacionan con los wolof o, más precisamente, son fruto de una recreación que incorporó varios elementos estructurados según los bailes wolof. El baile incluye a los toques y a los cantos. En realidad, puede que esta clave también se halle en toques de otras etnias: está en la canción “Maanê” del disco Gongoma Times, de Fatala, un grupo de Guinea, país cercano a los wolof pero que tiene predominancia de otras etnias, por lo que habría que saber si esta clave es transétnica, lo que no sería raro.

Esta clave también es la del chamamé, un toque del litoral argentino -las provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones, más las zonas adyacentes-, del sur brasilero y de partes de Paraguay y Uruguay, que mezcla influencias africanas con otras eslavas y guaraníes. “Chamamé”, en guaraní, quiere decir, si no es exacto, algo así como “estar en calma bajo la lluvia”, quizás porque los músicos se juntaban a cantarlo al llover. También es la clave del gato argentino.

3. El hip hop suena en clave de rumba.

miércoles, 1 de abril de 2015

Para la racionalización de los electrodomésticos

La fabricación y el consumo masivo de electrodomésticos goza de consenso incluso entre socialistas, a veces poco proclives a reemplazarlos por las tareas manuales que se les corresponden, como lavar la ropa, batir, picar, triturar, licuar, etc., a mano. Pero tendrán que hacerlo, igual que el resto de la gente, ya que la industria de los electrodomésticos es explotadora y contaminante: requiere extraer materias primas, lo que apareja la represión de las poblaciones cercanas a los yacimientos, transporte, industria formadora de piezas y de ensamblaje, comercio, etc., aparte del ruido que causa su utilización, que perturba la tranquilidad, el uso de electricidad, que requiere de la instalación de centrales eléctricas, etc., además de la basura que se hace al descomponerse los aparatos. Todo eso en gran escala y a nivel mundial. Las pretensiones de que se los arregle, o de que se los fabrique sin la obsolecencia programada, son insuficientes. A los electrodomésticos se los debe fabricar racionalmente y para usos industriales, pero bien planificados, y en pocos casos para uso doméstico. Los lavarropas son fácilmente prescindibles si se reparte el lavado entre los miembros de los hogares, o pueden ser compartidos por edificio, manzana, etc., aunque ni eso es necesario. Lavar a mano es más barato que usar lavarropas, y no requiere de jabón en polvo, suavizante, etc., que aparte de caros son contaminadores y fabricados por grandes empresas capitalistas, que son imperialistas y delictivas. Lo mismo para los electrodomésticos de cocina, y hasta para las heladeras, cuando se sabe ordenar la alimentación, que debieran restringirse a los centros de abastecimiento, como los almacenes y mercados, y a los medios de transporte si es imprescindible. Un criterio similar habría que aplicar para los medios de comunicación, que podrían estar en centros sociales, y cuyo uso privado no se justifica hoy día porque en gran medida transmiten propagandas, programación de mala calidad y mentiras. Poner satélites para transmitir tamañas bajezas no se justifica. La humanidad, para que le valgan sus proyectos, primero tiene que aprender a ser buena, y luego debatir a fondo hasta consensuar las cosas antes de hacerlas.

Criterios similares, pero con variaciones, se podrían aplicar para ventiladores, aires acondicionados, computadoras y demás.

martes, 31 de marzo de 2015

Qué es la excelencia

Es lo que está más allá del cielo, como suponen los creyentes que está dios. “Ex” quiere decir “más allá”, y “celencia” contiene a los términos “cielo” y al latino “ens”, que es “ente”, o “ser”. La excelencia es usada por los teólogos para hablar de lo divino, por lo que es falsa. No obstante, hay un modo de la excelencia que es adecuado, si se la toma por celeste, ya que una parte del universo es negra, aquella que no es alcanzada por la luz de nuestro sol más próximo, o que lo es poco. Lo negruzco del universo está por fuera de lo celeste, pero también lo verde no es celeste, ni lo amarillo, o marrón, y así. La superficie continental es externa a lo celeste, así que es excelente a su modo, pero eso no implica que sea buena, o sea, que la calidad de la excelencia también importa, porque puede ser buena o mala. Se le atribuyen a lo excelente cualidades muy apreciadas porque se cree que el creador absoluto del mundo reside en parte suya, y se reconoce poco que lo terrenal también lo es, así como otras cosas poco celestes, como los planetas que no son la Tierra y los asteroides, o como los agujeros negros, quizás más oscuros que el fondo común del cosmos, tragándose hasta la luz quizás del todo, si el color negro no es algo que les sale hacia afuera suyo y que llegó hasta acá, impactó en láminas fotosensibles y les causó una reacción química que no notamos. El color negro es algo, pero no sabemos si se compone de sustancia. Es algo en sí mismo, que responde a cómo nos llega la luz externa, que es algo cálida: hay una relación entre el color y el calor, a la que nombramos cuando hablamos de los colores fríos y calientes, como la hay entre la luz y la quema solar. A más brillo, más calor, y, a más oscuridad, más frío.

viernes, 20 de febrero de 2015

Del contrapeso entre poderes

Una de las mentiras del republicanismo liberal es la teoría del contrapeso entre poderes. Para solucionar el problema del autoritarismo, a la manera capitalista, esto es, excusadoramente, sin asumir del todo las cuestiones ni hacer en consecuencia, el constitucionalismo de las revoluciones que instauraron a las distintas formas de parlamentarismo, sea monárquico o republicano, recurrió a esta idea de contrapesar entre sí a los poderes del gobierno, lo que por ser falso redunda en que ni los poderes están bien contrapesados ni los gobiernos son justos, porque no son verdaderos, sino capitalistas.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Patologías, historia y socialismo

La psiquiatría y la psicología capitalistas, que son las hechas por profesionales que son creyentes, son incapaces por eso mismo de reconocer la incidencia del capitalismo en las psiques humanas, por lo cual apuntan a curar los males mediante terapias individuales que reinserten a los psicópatas en la sociedad o que los mantengan bajo control hospitalario. Tales ciencias son falsas en parte, no reconocerán la verdad que se contraponga a sus credos, y por eso no resolverán del todo los problemas que pretenden resolver.

Para curar la locura es preciso que la humanidad sea verdadera y viva según sus buenos deseos. La humanidad, al supeditar su hacer a las creencias, violenta a los humanos, los oprime, lo que causa a los traumas psíquicos, que se heredan genética e históricamente según se suceden las generaciones.

Por eso es que la psiquistría y la psicología capitalistas hacen mala praxis, ya que al no impulsar el socialismo mantienen al capitalismo, que causa los traumas a los que luego atienden algo en falso. No lograrán sus objetivos hasta que reconozcan que la búsqueda de la verdad requerida por la ciencia es contraria a las religiones, que las religiones deben ser terminadas, porque son falsas, y que la solución para el grueso de las patologías capitalistas es el socialismo. No el intento de socialismo que fue el soviético, que oprimió mucho también, por lo que causó muchos males psíquicos, aunque elevó la calidad de vida en relación al zarismo, sino el socialismo de verdad, al que hay que definir.

miércoles, 21 de enero de 2015

De que los seres imaginarios no mueren y de algunas consecuencias de eso

Cuando se habla de la muerte del dios de los cristianos se yerra. Los dioses, en tanto que seres imaginados por la humanidad, no pueden morir, ya que no son seres vivos. Lo que la humanidad debe hacer es reconocerlos en tanto que tales, o sea, reconocer su verdadera esencia, para dejar de hacer según los mandatos que se les asignan. La humanidad, para ser buena y feliz, tiene que ser para sí, y para eso tiene que ser verdadera. En tanto no lo sea, se sentirá mal, ya que la falsedad hace hacer mal, y por eso es que la humanidad debe ser socialista y hacer el socialismo, que es político porque se basa en la verdad. También por eso es que el socialismo no se propone beneficiar sólo al proletariado, sino al conjunto de la humanidad. De allí que el maltrato a la capitalesía es contrario al socialismo. A la capitalesía se la debe deshacer bien.

Ahora bien, despojarse de los dioses no basta para ser verdadero, por lo cual el socialismo debe ser crítico para consigo mismo, ya que cuando no reconoce todo lo que debe comete errores, por lo que hace mal, lo que hace sentir mal.

domingo, 11 de enero de 2015

Crítica al anticapitalismo

El anticapitalismo usualmente es designado desde la izquierda para nombrar al socialismo que no se anima a llamarse así por las acusaciones y el desconcierto que tiene esa política desde la caída del inicio fallado de transición gubernamental que fue el llamado socialismo real. Los anticapitalistas de izquierda deben retomar la identidad socialista entendida en buenos términos.

La derecha anticapitalista es aquella que rechaza la coexistencia pacífica entre las piedades, o sea, los fundamentalismos religiosos, como son los ultrarreaccionarios estadounidenses -del tipo de lo que fue el Ku Klux Klan-, los xenófobos europeos contrarios al islamismo y los extremistas musulmanes. El socialismo debe luchar por la coexistencia pacífica capitalista cuando no la haya y por su determinación por medio de la ciencia.

De la libertad de expresión, los medios de comunicación y el aprendizaje humano para vivir bien

La libertad de expresión no siempre es buena. Para serlo, debe ser ejercida con buena intención, pero, más aún, ser certera. Si no, se convalida a las mentiras, a los abusos y a los pareceres y creencias, que son malos porque, al ser inciertos, llevan a cometer errores que hacen mal. Debe prohibirse la libertad de expresión cuando se trate de mensajes malos, o corregirlos, y permitirse la libertad de expresarse bien. Además, la libertad de expresión buena debe ser para todos los hombres por igual, y en el marco de una sociedad mundial igualitaria y libre, por lo cual no se la puede lograr con los medios de comunicación sin que haya los problemas derivados de su forma. A lo sumo, con los medios de comunicación puede lograrse una libertad de expresión equivalente para todos los hombres, que haga a un orden social mundial solidario, por lo cual se debe precisar la fabricación, el uso y el desecho que se hace de ellos, para que sean hechos consensualmente y atendiendo bien a los otros seres de la Tierra, representen más o menos bien los intereses sociales legítimos y se los deponga justa y ecológicamente.

La crítica no obliga a resolver las cuestiones de inmediato, sino que señala los problemas para buscar las soluciones, lo que no quita que, como la solución pronta requiere del acuerdo humano, quienes la retardan son un poco responsables de los males que prolongan, por no querer luchar fácil. Cada quien debe criticar lo que debe, y la humanidad deberá permitirlo hasta que lo haya hecho, para que en conjunto se debatan, decidan y practiquen las soluciones. Mientras tanto hay una puja que no evitará la crisis.

Transitoriamente habrá medios de comunicación complejos y habrá que usarlos bien, y según fuere podría haberlos indefinidamente, aparte de los simples, pero para que haya una libertad de expresión mediática justa la humanidad tiene que ser buena para ordenar la transmisión de los mensajes y que los operadores acepten fácilmente su emisión, recepción y resocialización. La humanidad debe enfocar su hacer menos en la reproducción económica en sí misma y más en reordenarla para que sea justa, y en aprender a convivir, esto es, en un hacer sobre sí misma que la acerte.

La libertad de expresión en sí requiere que sea honesta la humanidad, por lo que en el capitalismo es una meta a alcanzar, que se cumple a veces y otras veces no, meta que no se alcanzará siempre de no ser el socialismo bien hecho.

martes, 6 de enero de 2015

El progresismo se perdió por comprender equivocadamente lo que es el desarrollo

El progresismo, entendido como aquella política que busca el avance gradual de la calidad de vida humana, fue tergiversado por el productivismo, que equiparó equivocadamente su objetivo al incremento de los índices de desarrollo. Hasta que no se solucione este error, y se entienda por progreso lo que en verdad es el aumento de la calidad de vida humana, medida integralmente, ese progresismo será ilegítimo, y llevará a errar a quienes se guíen según él.

De la crisis del capitalismo, del inicio de éste y del objetivo del comunismo

Aún hoy, entre 260 y 360 años después del inicio del capitalismo, según se tome por punto de arranque a la revolución industrial inglesa -lo que sería una versión economicista-, o a la Paz de Westfalia, de 1648, que terminó al período de los conflictos religiosos entre católicos y protestantes -la que es una versión etimológica e histórica del capitalismo-, se lo descalifica con el argumento de que tiene crisis recurrentes. Nótese que hay que revisar a esa definición, porque no se la puede dar por cierta todavía, ya que puede que sea incorrecta. Para disipar la cuestión hay que saber de dónde proviene el término “capitalismo”, quién lo inventó, cuándo y para qué. Es probable que haya sido alguien de las iglesias en la época de los conflictos religiosos, y en particular del Vaticano -por lo que habría que conocer sus archivos-, o de las universidades eclesiásticas, pero no es seguro, tal vez haya sido alguien común. Puede que a eso no se lo sepa nunca, pero sí se puede averiguar cuándo se empezó a decir socialmente al término, cuando se empezó a hablar de capitalismo, lo que permitiría discernir si es previo o no a la revolución industrial, la que incluso así no perdería su importancia en el desarrollo de éste, sino que se le daría la importancia precisa.

El capitalismo, por contener falsedades, siempre está en crisis, sea económica, militar, social, urbana, psicológica, ambiental, financiera, diplomática, o del tipo que fuere, y con varios tipos yuxtapuestos, que hacen a su crisis general, y puede seguir así indefinidamente, según haga la humanidad. La humanidad hace lo que hace según una mezcla de verdades y falsedades desde que comenzó su historia con el hombre de Neandertal, hace 230 mil años, y no obstante subsiste, un poco mejor que el resto de las especies vivientes, que viven con una conciencia poco desarrollada, que en ciertas ocasiones, pero no en general, dada la barbarie humana, le es superior.

Por eso, no alcanzará con deslegitimar al capital por no lograr una economía próspera y estable, sino que habrá que hacer que la humanidad reconozca de una vez que está falseada, por las religiones y por las demás causas de ignorancia, para que sea verdadera y haga en consecuencia. Suena pesado, pero no lo es, y es la única forma de que se viva bien en una orgía común sincera y mundial en la que el sexo sea bueno y según se lo consienta y sin obligación -y con una economía libre fundida al resto de la vida en común-. Lo que no vaya por eso se desvía del deseo humano bueno, es antinatural.


Anexo

Dentro de la toma de conciencia de la humanidad debe estar la idea de que, cuando se supone que algo es verdadero, hay que confirmarlo hasta saberlo con certeza antes que hacer en consecuencia con ese saber, porque si no se hace mal por basarse en datos equivocados.


Lecturas

Atlas Histórico Mundial. De los orígenes a nuestros días, “Período de los conflictos religiosos”, Madrid, Ediciones Akal, 2007, 22a. edición.

Wikipedia, “Paz de Westfalia”, al 6 de enero de 2015.