La disyunción conceptual entre la materia y la idea tiene su correlato en la atinente a la realidad más concreta y el capitalismo. Al estar mal planteado el idealismo, como un idealismo de formas puras, no es el idealismo materialista, sino fidente, y de valorización abstracta mal hecha, el modo de acumulación no responde bien a las necesidades sociales, lo que aporta a la crisis humana.