sábado, 2 de marzo de 2019

De la seudodemocracia y de que el socialismo es autocontradictorio

. Tanto la democracia liberal, a cuya izquierda está la socialdemocracia, como la comunista, de representación gobernante unipartidaria, son democracias falsas, en el sentido de decaídas, de que funcionan algo mal. El mal funcionamiento no se debe sólo al gobierno, sino a la sociedad entera, así como lo que anda bien.

. Las corrientes socialistas se contrarían entre sí. No hay diagnóstico ni estrategia común, hay infiltración de los servicios presidenciales de inteligencia poco concientizada y mucho disenso interno, a la vez que el centro clerical no puede superar al liberalismo ortodoxo. Una condición básica para la emancipación social es la acción bien coordinada entre los partidos socialistas. En tanto que no la haya, aquélla se frustra, pendula sobre todo entre la retrogradación y el conservadurismo por la radicalización de la crisis capitalista y porque la religión guía a las masas hacia la derecha, aunque sea moderada, o a formas moderadas de la izquierda, todavía religiosas de credo teísta. La operatoria de los medios de comunicación hace a la superestructura ideológica cuya base son los credos. Entonces, existe el fetichismo comunicativo, la falsedad comunicacional, que es fuente de incomunicación y de mala representación. El fetichismo de la comunicación es el de que se toma al discurso por verdad sin saber que lo sea, la ilusión de verdad, la credulidad, que se da por la fe porque ésta autoriza a considerar a una idea como verdadera por el mero hecho de creer en ella. Esa mala comprensión se topa con la realidad, porque al vivir cotejamos lo que pensamos para saber si es cierto, aunque no siempre se lo haya averiguado.

Las iglesias funcionan como centros doctrinales, afines a algunos partidos políticos en tanto que éstos expresan ideologías de fe. De allí parte importante del gran peso de la derecha, tan difícil de vencer, porque colaboran a difuminar la ideología dominante del liberalismo, mediante su traducción sacerdotal. El liberalismo contiene una ideología muy de fe, y que llegó a entenderla como creadora de verdad. Luego hubo que adecuar las creencias a lo descubierto mediante la indagación empírica, pero aún así se confunde mucho a lo hipotético con lo cierto. Es que el constitucionalismo liberal implicó la concordancia legal de varias instituciones, las empresariales en primer lugar, pero luego las del gobierno y las iglesias, las de las sedes principales del estado, y también a las edificaciones menores, incluyendo a las viviendas de los habitantes urbanos. El liberalismo es una filosofía de religiosidad ecuménica liderada por el cristianismo protestante. Tiene una estética, la estética liberal, tampoco del todo coherente ni muy conciente.

viernes, 1 de marzo de 2019

De la oratoria sermonera en la política actual

Un hecho más que da cuenta del carácter religioso del orden actual es el carácter sermonero de los discursos políticos, más aún en las ocasiones más formales, como la de la apertura de sesiones parlamentarias del día de hoy en Argentina, con discursos largos y aburridos, bastante creyentes y teístas, en que una persona les habla a muchas, que no pueden responderle como quisieran en lo inmediato. Son monólogos jerárquicos relativos y de subtipo capitalista, en tanto que el orden sagrado es anterior al capitalismo, ya que estuvo en el esclavismo y la edad media. En la modernidad adoptó el modo de sometimiento salarial. La dictadura de clase que tiene el capitalismo, a diferencia de la monárquica de jeques que eran a la vez los sacerdotes supremos, y del gobierno de los reyes, en que la clase dominante se compartía con los clérigos altos y los demás grandes dueños de la tierra, que eran los señores feudales, contiene al empresariado capitalista, ya que el popular es de la clase subordinada; pero eso tiene que completarse con la que se ejerce en el bloque comunista, en que la clase dueña de los medios económicos es la que gobierna, ahora de manera mixta. Es una dictadura de clase compuesta de dos partes, una liberal y otra comunista, ya que el gobierno republicano es jerárquico, separa a gobernantes de gobernados, lo que es el problema del comunismo, a lo que reproduce donde manda, porque tiene gobierno privado, de elite partidaria de militantes comunistas. En el comunismo el carácter sermonero de los discursos políticos se reprodujo como los de Fidel Castro, discursos largos y frecuentes, de educación individual al pueblo, pero entonces se tiene que criticar bien al sermón. La idea de la dictadura tiene que ser analizada, porque en esencia se refiere al discurso social, que es interclasial a la vez que hegemonizado por los detentadores de los medios propietarios mayores.

Otro tema es que la cuestión teísta es una más entre las propietarias, ya que la ideación de los dioses implica un modo de apropiarse de la realidad, esto es, una manera de pensarla, no necesariamente buena. A la ciencia la reúne la realidad, y en ella la propietaria, que es la de la creación de nuestros bienes, pero entonces hay que saber si nuestras creaciones son buenas, porque a veces no lo son aunque lo parezcan.

jueves, 28 de febrero de 2019

El proletariado como la clase bien criada

Si se entiende a "pro" como "bien" y a "allo" como a la crianza, en el sentido de la creación, o de la generación, el proletariado es la clase bien criada, lo que es relativo, porque no fue del todo bien criada y porque la clase alta tampoco es del todo mala, pero en su mayoría es así. La ventaja del proletariado es que apocó sus ambiciones de poder y riquezas, aunque quizás demasiado, y algo mal.

No debemos engañarnos, el proletariado no es tan bien criado, tiene el nombre algo mal puesto, porque la crianza humana es capitalista, pero es verdad que no acumula mucho de más, o no tanto como la clase dirigente. Tiene más bien un exceso leve en la tenencia de algunos bienes de uso, simultánea a la de la falta de otros, en vez que excederse en la posesión combinada con la de valores de cambio en gran escala, de bienes de uso en medida mayor. La mala crianza del proletariado se nota en la explotación, y responde a la doctrinas oficiales, pero así también a la diferenciación social. En tanto que exista ésta, el proletariado, como grupo humano bien criado, no puede ser. Existe con un nombre cuestionable.

El proletariado es naif

En el sentido de que suele vivir en el lugar en que nació, aunque también migrara mucho, no en términos de conquista pero sí al modo colonizador, u otros menos hostiles. La mayor parte de la colonización fue hecha por emigrantes europeos que eran proletarios, por lo que la crítica al colonialismo debe serenarse, en tanto que no todos los europeos migrantes planeaban explotar el continente. Algunos plantearían vivir según sus tradiciones, cosa cuestionable pero distinta, otros sobrevivir. Algunos huyeron de pestes, a las que esparcieron por los continentes, así como de hambrunas, o de guerras y persecuciones. La colonización no fue sólo la conquista de territorios en los continentes exteriores a Europa sino también la emigración hacia allá del proletariado europeo, que se encontró con las poblaciones originarias y mestizó con ellas, así como lo hiciera la clase más privada de distinta forma. La izquierda a veces entiende mal el tema de lo naif, por lo ambivalente que es lo nativo y porque se entiende a la ingenuidad como lo ignorante, se supone que ser ingenuo es ignorar. En verdad, ser ingenuo es haberse generado en el sitio de residencia, pero para el proletariado éste puede ser la Tierra, porque el proletariado es la más internacionalista de las clases, aunque tiene sus recaídas nacionalistas, regionalistas y hasta localistas. A la vez, la clase capitalista también es terráquea, y tiene su trasnacionalismo, como su ignorancia, pero con la capacidad para someter al proletariado. Tiene un saber de mala superioridad. El proletariado es más de inferioridad mediocre, de calificación diabólica.

Así como el proletariado tiene su ignorancia, tiene también su saber, y es bastante inocente en términos de la apropiación económica, porque se apropia mucho mejor de lo que lo hace la clase mayor, pero eso no le quita sus macanas.

lunes, 25 de febrero de 2019

De la mala crítica humana

En las instancias humanas existe una disyunción que da cuenta de lo equivocado de la ideología principal de la especie, causada por una mala técnica ideativa, de un método fallido para el establecimiento de doctrina, la que no obstante se sostiene por la fuerza de las armas, en tanto que el ejército oficial es procapitalista desde que el capital adquiriera el predominio. Esa mala separación social, dada por la jerarquía, hace a la desigualdad de clases, factor de infelicidad social irremediable. El fetichismo, como lógica desbocada, atraviesa a los órdenes de la sociedad humana en general, adoptando formas diferentes en cada cual, siempre ligadas a una marca de mala separación, de identificación decadente de la realidad. El discernimiento humano no es necesariamente bueno, y hasta ahora se le descubrieron errores muy groseros, más aún en los ambientes más finos, de consecuencias hasta macro-criminales.

De la barra que separa al significante del significado

Así como en las ciencias médicas existe la diferenciación entre la salud y la enfermedad, y en las sociales distintas dicotomías, como la de la conciencia y el inconciente en la psicología, o la de los gobernantes y gobernados en la politología, en la semántica está la diferencia entre el significante y su significado, diferencia relativa porque hay significantes que suenan como su significado, la significación que imita el sonido de su objeto. La relación entre el significante y su significado se hace por convención, es decir, por invención compartida, invención que no es del todo artificial. Es un artificio creado por humanos, así como los otros vivientes significan también. La relación entonces está mediada por la cultura de la que los signos son parte. En economía está la distinción salarial, que diferencia a los proletarios del empresariado capitalista, con el empresariado popular como clase intermedia; en psicología la censura de la moral dominante, que impide o dificulta hacer conciente a lo negado por la doctrina dominante; en política a la escisión representativa la hace el voto, así como en comunicación la hace la mentira. En cada objeto de las ciencias hay una separación operada por algún elemento fideísta. En el derecho está la disimetría entre la legitimidad y la ley. El orden sagrado es lo que reúne a la clase dominante del capital, aunque sea de manera laica, que es de fidelidad extra-clerical.

La fe tiene un lugar importante en la discordancia entre el significante y el significado, combinada con su forma moderna, que es la capitalista, porque es un método de elaboración semántica y porque los credos aportaron mucho para que se generara la doctrina hegemónica. El auge de lo ficticio del capital va en línea con la jerarquización de verticalidad extrema existente en esta etapa de crisis, la de la gran financiarización del capital, así como con el relato de la posverdad, porque la potenciación de la fe y la religión con la ideología liberal moderna ayudó bastante al crecimiento inmenso y descontrolado de la especie en los últimos dos milenios, aumentado mucho desde el siglo XV, y más desde 1750, expansión que está en una etapa mucho más inestable que lo normal, lo de la técnica simple, desde la crisis de 1973, a partir de la cual el capital más especulativo adquirió la preminencia del sistema.

Aquello que desiguala a la verdad de la mentira es la calidad de la adecuación entre el representante y su objeto. Cuando el discurso no representa bien a su objeto se está ante mentiras malas, en tanto que la buena representación se caracteriza por ser más de concordancia entre la idea y la cosa a la que designa. A la vigencia del fideísmo liberal le corresponde la prevalencia del capital ficticio, con un gran incremento de la fraudulencia gobernante y periodística. A nivel bancario esta corrupción moral se corresponde con la aceptación del capital delictivo, el de los tráficos ilegales, los de la trata para la explotación sexual, el de drogas ilegales y el ilegal de armas, que no son los únicos ilegítimos y que se completan con la desidia empresarial ante una ley hipercompleja hasta lo incumplible. Una mala ideación no puede no corromperse, así como todo se corrompe antes o después, y se cae por su propia maldad, que la hace destruirse y caer, pero ¿cómo saber si una ideología es buena? La buena degeneración de la maldad del sistema será una necesidad indenegable, pero ¿cuál debiera ser?

El fetichismo, a nivel comunicativo, se da mediante la verosimilitud, es decir, la apariencia de verdad.

Del carácter blanco del capitalismo

El capitalismo es mestizo porque el liberalismo ecuménico abarca a la humanidad entera, pero en una mezcla liderada sobre todo por hombres blancos. El liberalismo, al venir del cristianismo europeo que se hubo esparcido en África, Oceanía, Asia y América cuando las primeras expediciones intercontinentales modernas, es principalmente blanco, así como lo son los estadounidenses. De eso que a la clase dirigente de ese país se la haya catalogado como blanca, anglosajona y protestante, más abierta en su base y más cerrada en su parte capitalista.

Economía purificante

En tanto que las finanzas son los valores puros, endiosados desde la moneda, la explotación es purificante en que engendra abstracciones finas, así como en el castigo se lastima al cuerpo para alcanzar lo divino. La economía capitalista replica la lógica de acometer prácticas autolesionantes para purificar el alma en la forma social de explotarse para acumular valor abstracto. La explotación no es sólo proletaria, sino que es total, abarca a la sociedad entera de maneras distintas.

El socioliberalismo se desprende del liberalismo

El liberalismo socialdemócrata es liberal a la vez que se le desprende, por lo que tiene de socialista, sin que hasta ahora se le haya separado. Es un socialismo democrático monoteísta, tolerante con la crítica al credo pero miembro de congregaciones religiosas, a la vez que promueve al capital: es de conciliación conservadora entre las clases, de conciliación favorable al capitalismo y al empresariado, ahora en crisis en el catolicismo pero firme en el protestantismo, presente en el continente latinoamericano por medio del evangelismo. El evangelismo es el protestantismo latinoamericano, alentado desde el protestantismo del imperio estadounidense, ya que a las iglesias se las financió desde allá. El tema entonces es que el pueblo es muy teísta, muy creyente en dioses de diversa índole. De la población mundial como el 70 por ciento debe ser teísta, sino más, y si no debe ser algo así. Cuando fue la revolución rusa sólo la comuna de París hubo sido un gobierno ateo. Ahora hay algunos países corregibles es cosas tremendas, una historia larga de fracasos y entre un sexto y un cuarto de la humanidad es atea. El cuestionamiento a los dioses estuvo en Sócrates, y ya en los asentamientos pre-civilizatorios debió existir como crítica al animismo jerárquico, y permaneció oculto durante la edad media, emergiendo de manera falsa en la ilustración como cientificismo fiel, que es el de la ciencia burguesa principal.

El de la creencia es un método práctico

La creencia incide en la práctica porque a la práctica se la decide con el pensamiento, que autoriza a actuar motrizmente siguiendo juicios morales derivados de ideologías conceptivas en su mayoría crédicas. La confusión entre las hipótesis y las tesis verdaderas sucede también en el materialismo, aunque allí es más cuestionable. En los países de constitución materialista a la creencia se la debe poder poner en su lugar más que en los liberales, de materialismo más fiel que científico, pero aquéllos no deben ser mucho mejores que éstos, en el caso de que sean mejores. El comunismo, como es materialista, es cientificista, así como es ateo, por lo que existe en sus países un cuestionamiento mayor a la religión téica, pero también procede muy mal por su ignorancia, por tener saberes insuficientes para sus planes de desarrollo. Tienen una ciencia incompleta, que condujo a imposiciones muy crueles sobre poblaciones indefensas, así como a la destrucción de gran parte del empresariado popular del mundo, con la ruina concomitante de sus empleados. La cuestión ecológica será un objeto de reprobación para el comunismo capitalista así como la explotación laboral. El comunismo no puede eliminar la desigualdad entre una clase empresarial y otra asalariada. De hecho la replica en sus países. La clase empresarial suele ser de estudios superiores a los de la obrera. Eso es un hecho mundial, ya que el capitalismo tiene un sistema de contratación asalariado, teísta hasta en la etimología de la moneda, a la que se llama así por el sobrenombre de la diosa Juno. La economía es de fe hasta en la palabra que se usa para referirse al capital impreso, la de la moneda, que es por Moneta, el apodo de Juno, la diosa de la maternidad del politeísmo romano. Por la vía del profesionalismo, que requiere de estudios superiores a los de los ciclos básico y medio, enseñado desde universidades bastante liberales, el empresariado de estudios superiores alcanzó un nivel más alto de extracción de valor que el de los profesionales asalariados y cuentapropistas, de una educación capitalista acorde con el teísmo y con la fe, al que luego se replicó en la especulación de las finanzas. Entonces, la socialización económica requiere de la crítica a la fe, por el lado de la profesión y porque la moneda, en sí misma, es un objeto teísta, relativo a la mitología romana antigua. La asunción social de la crítica a la fe es una condición tan necesaria para el socialismo como la socialización de las empresas grandes y medianas, porque las faltas de la fe implican daños macro en términos ecológicos, no sólo económicos sino también bélicos, tantísimo peores, o tal vez no porque la explotación laboral es constante: son factores destructivos permanentes y graves, el bélico como forma superior del laboral. Tanto los prejuicios como los juicios aparentes influyeron en las dos guerras mundiales habidas hasta ahora, que se prolongaron como guerras dispersas de menor intensidad, como una guerra mundial moderada, reducida a medio baja en las zonas de armisticio y muy intensas en las de guerra declarada, y crítica, con tenencia de bombas atómicas desde la segunda guerra grande. De allí que la cuestión cognitiva vaya a ser un problema urgente, incluso para quienes sobrevivieran a un estallido nuclear. El hecho de creer consiguió establecer doctrinas crédicas, por lo que hay una relación estrecha entre la fe y el gobierno religioso. Luego, como tema menor de la explotación natural, están los accidentes de las prácticas cometidas a creencia, también dados en otras especies, en las animales por lo menos, ya que la intuición es genitiva de los animales, y de los vegetales puede que lo sea. La diferencia con los vegetales es que los vegetales se mueven poco de acuerdo a su voluntad, pero algo se mueven, por lo que tienen que decidir su movimiento, a lo que hacen desde su sensibilidad. El hecho de que los animales no humanos sobrevivan da cuenta de que su sensibilidad les permite saber lo necesario para vivir, así como murieron por equivocarse.

Para que la humanidad viva bien de verdad la creencia tiene que ser reemplazada por el saber verdadero, que hasta puede no ser bueno, es decir, que de la concreción del paraíso en la tierra que sueña el socialismo distamos mucho. El socialismo ateo reemplazó el objetivo religioso de elevar el alma al paraíso luego de la muerte por el de concretar la utopía del paraíso terrenal, pero concretar eso es imposible, podría llevar siglos, porque para eso todos los humanos religiosos tendrían que abrazar el materialismo histórico, y eso como condición necesaria pero tal vez insuficiente.

El comunismo puede ser una religión, o ser como las religiones, pero a condición de que sea bueno. Sería una religión en el sentido de una relación de la sociedad humana entera, pero de discurso veraz. Entonces, la veracidad social es un indicador del proceso histórico, más propenso a creer que a la ciencia, lo que señala lo lejos que está el inicio de una socialización económica plena, ya que los obreros distan de comprenderla y de exigirla bien y en gran escala, otro tema necesario, además del de la obtención del gobierno ejecutivo. En eso sucede el fracaso del socialismo, sea el religioso, como el del socialcristianismo castrista, el del Foro de San Pablo, o el de la socialdemocracia atea, que gobierna poco, menos que el comunismo leninista, y sometida directo a la ley nacional del capital: a nivel mundial la ley trasnacional es capitalista, por lo que el mundo sigue siendo capitalista incluso en el bloque comunista, cuyos gobiernos son de capitalismo alterno, más de empresas gubernamentales que privadas, ahora en forma mixta. En el progresismo latinoamericano del Foro de San Pablo confluye el socialismo ateo del marxismo con el socialismo cristiano, como el de Maduro, Alfonsín y Lula, además de la izquierda demócrata cristiana, como parte del kirchnerismo, o del obradorismo, ambos progresismos de centrismo católico, el primero más de centroderecha y el segundo más proclive al socialismo primario, pero liberal. El liberalismo socialcristiano hace a la parte monoteísta del centroizquierda, así como la democracia religiosa es de centroderecha. Acá sitúo al FpV, de progresismo peronista demócrata cristiano, que es procapitalista heterodoxo desde que la iglesia católica sostiene al capital, aún ahora que está en fase crítica, y seguiría sosteniendo al fideísmo católico socialista en el caso de que se impusiera en los gobiernos. América Latina es un continente cristiano, separado entre católicos y protestantes, con hibridaciones originarias, africanas y de los otros continentes. Como las leyes son o bien católicas o bien protestantes, porque el liberalismo es de raigambre cristiana, los gobiernos fueron cristianos en general, habiendo habido pocos ateos, más bien esporádicos, con la excepción del de Cuba desde 1959, algo propenso al cristianismo obrero, como el del moralesismo, aunque sin haberse mezclado tanto con el pachamamismo inca: coinciden en el apoyo al progresismo católico franciscano, así como el socialcristianismo y el cristianismo liberal moderado en general. El progresismo masivo se concentra en este espacio político cuando el proletariado no se enfoca en el oligárquico: el proletariado es en gran medida creyente, de religiosidad popular, lo que hace a su conservadurismo y a su lentitud, cosa que tampoco deba ser constante. La crítica del proletariado lleva a reconocer su moderación y su derechidad, las que no están aseguradas, lo que marca el retraso social y las imposibilidades para el trotskismo, otro socialismo ateo, de social-democratismo poco asumido, lo que lo inclina a las acciones insurgentes. Las elecciones son buenas instancias para medir las aspiraciones políticas proletarias, que dan una pauta fuerte del estado de la conciencia social de la especie y que tienen mucho abstencionismo, lo que también habla de algo. La crítica al voto también es necesaria para la buena transformación, en tanto que el voto es un sistema fiel para la elección de los gobernantes. Ya si se separa entre gobernantes y gobernados está mal. En todo caso el gobierno social debiera ser entre gobernantes mayores y menores, de acuerdo a la edad, eso como modo de entenderlo, y eso no bastaría para que sea siempre bueno.

La humanidad es una especie mónida, de monos superiores. Los humanos somos los supremos de entre los monos antropoides.

El populismo de derechas trumpistas como conservadurismo duro

Entiendo a la oleada reciente de gobiernos de derecha retrógrada no como una reacción grande ni como de ultraderecha, sino como contrarreformistas, como gobiernos desprogresantes, de reacción leve, enmarcada en el constitucionalismo liberal, en tanto que apuntan a desmantelar las conquistas moderadas de sus antecesores progresistas, oscilantes entre la centroderecha y el centroizquierda.

El tema con la derecha dura es que la crisis capitalista la lleva a extremarse hacia la guerra, con armas atómicas de por medio. Los contrapesos a la ultraderechización, que vienen del liberalismo moderado, más inclinado al proteccionismo democrático de religiosidad popular, aparte del socialismo ateo, no pueden detener el impulso capitalista a la concentración y abstracción del capital, con la degeneración social que eso conlleva y los comportamientos sociales macro-suicidas, como lo son las guerras. El asunto es si la humanidad podrá asumir su mala conducta antes de caer en una guerra atómica, lo que es poco probable, y qué guerra atómica sería si se desencadenara, antes que el balance del uso de armas nucleares, quizás insuficiente para la desnuclearización.

De la poligamia en el comunismo

El objetivo mayor del comunismo es el establecimiento de la buena poligamia: la satisfacción de las necesidades sociales básicas es un fin en sí mismo que además apunta a la de las altas. La conyugalidad es de índole superficial en el entramado social, cuya base es sobre todo económica y cuyo intermedio es más que nada político, pero los niveles existen entremezclados: es una escala relativa. Los asuntos referidos a la socialidad más leve, como los de la amistad, el amor y el sexo, son superficiales, en el sentido de que hacen a las actividades más ligeras de la especie, lo que no es necesariamente malo, ya que la superficie es parte del todo social. Existe un prejuicio contra lo superficial, dado mucho en las corrientes populistas, que al priorizar al pueblo omiten atender bien a la cima social, lo que en términos filosóficos se traduce en el desdén por lo externo, el ornamento y lo alto, prejuicio también alimentado por las maldades causadas por la elite. El objeto del prarquismo, la toma de partido por el buen orden social, es que el conjunto social se componga bien, para lo cual deben ser buenos tanto su superficie como su fondo.

La legalización de la poligamia es una reivindicación inmediata, así como lo son los derechos de la sexualidad alterna, pero su existencia no podrá suceder del todo bien hasta que se hayan ordenado bien la economía y la política, porque las prácticas leves son determinadas principalmente por las más pesadas. Un escollo grave que tendrá dicha legalización es el de la oposición de las iglesias y la de sus adeptos, bastante dados a la monogamia absoluta, lo que se resuelve mediante la autocensura sexual y la concreción deshonesta, la primera vinculada simbólicamente al purgatorio, como detentadora de deseos tenidos por pecaminosos, y a la culpa de no cumplirlos, y la segunda al supuesto infierno, con el mito de los cuernos como forma fetichizada de comprender a la infidelidad matrimonial, siendo ambas patológicas, o bien a la sublimación y al coito distante, cuando no a los intercambios snobs de las parejas, que implican gratificaciones supletorias, a veces malas e insuficientes y que pueden haber derivado en manías acumulativas, como lo es la de la acumulación de capitales, si se troca a la tenencia de los seres amados por la de objetos que los representan subconcientemente. Con el amor a los dioses puede que haya pasado algo parecido, ya que se proclamó el amor a dios como modo mal trascendido de amor por la propia comunidad. La adopción de la buena poligamia general dependerá, además de del socialismo y del comunismo, necesarios para la liberación de la práctica individual, de la admisión verdadera de la cuestión sexual por parte de la sociedad, ya que entendiéndola mal no se puede enmaridar muy bien. La poligamia tampoco debiera ser impuesta de mal modo, ni ser absoluta, ya que cabría la posibilidad de establecer monogamias bien consensuadas. Es un tema de autogestión social del matrimonio, en relación a la económica y a la política, entre los demás rubros temáticos.

Con el patriarcado se le dio mucho lugar al orden económico porque el patrimonio es el dominio paterno, ya que "monio" viene de "moneo", palabra latina referida a la mente. El matrimonio es el dominio de la madre. En el patriarcado, las cuestiones paternas adquirieron preponderancia por sobre las maternas, como pasa con la economía y la política en relación a la crianza de los hijos. En el fratriarcado esto debiera ser igualado y las instancias repartidas según lo permitiera nuestro cuerpo.

La dialéctica y el progreso malo

El esquema de la dialéctica, en que a una tesis se le contrapone una antítesis y cuya tensión se resuelve en una superadora síntesis, tiene el error de dar a entender que a los problemas se los debe resolver siempre yendo hacia arriba. En ocasiones, como cuando algo fue mal erigido, la buena resolución del asunto precisa de que se lo baje, de una síntesis bien inferiadora. En el caso del mal progreso operado por el capitalismo, el defendido por la dialéctica hegeliana, de protestantismo liberal originario, hace falta mucho descenso, por lo mucho que se levantó mal para el sistema.

La idea del progreso, según la entiendo, es sinónima de la idea de la revolución, en tanto que el progreso supone una gradación para mejor a partir de cierto estado, en tanto que la idea de la revolución exige una nueva evolución. Las transformaciones menores que caracterizan al progreso, según se lo entiende usualmente, son cambios revolucionarios, pero que no modifican al sistema general por su cantidad menor, pero las llamadas revoluciones también son progresos grandes. El pasaje de un grado al otro implica una evolución nueva. El problema es que la revolución no es necesariamente buena: es más, casi siempre es más buena que mala, pero con males inmensos. Entonces, para los revolucionarios se vuelve necesario establecer una buena definición de la revolución, definir bien la meta de la revolución, a qué estadío social se quiere llegar, así como el modo de alcanzarlo. Sólo cuando hubiera buen consenso social sobre el objetivo y el método se debiera operar la transformación mayor, ya que ésta requiere de que sea la sociedad la que la haga, o al menos de que la ejecute la mayoría de la sociedad. La revolución debe ser mixta, es decir, tanto activa como pasiva, puesta en práctica por la infraestructura social como por la superestructura. La tendencia a la concentración de los sistemas jerárquicos hace que las mayorías sean propensas a ser progresistas, pero eso no se resolverá bien hasta que se haya asumido bien y socialmente la cuestión de lo sacro, porque la jerarquía es el orden sagrado, que en la modernidad es de economía y política fetichista. Hasta ahora las revoluciones generaron ampliaciones en el orden dominante, pasándose de sistemas mono-teocráticos a monarquías clericales y al republicanismo constitucional, en el que la clase dominante se compuso del empresariado laico, que es de culto extra-eclesiástico. Aunque haya habido esta ampliación, estabilizada en la oligarquía actual que es la clase capitalista, sigue siendo un sistema vertical. Una conquista sería la mesarquía, el gobierno de algunos, pero aún así no sería el de toda la sociedad.

martes, 8 de enero de 2019

De la crisis en las relaciones sexuales

Desde que el libertinaje posterior al mayo francés promoviera el hedonismo antisocialista, de cuestionamiento libertario despolitizado, la liberación sexual se topó con el orden dominante, con lo que ambos colapsaron, en una liberación bruta y maltrecha, en que no se resolvieron bien los problemas económicos, políticos e ideológicos, esos entre los otros. De allí que la socialidad sexual emancipatoria esté en crisis, porque no puede suceder bien sin la emancipación. El predominio de la mitología diabólica en el imaginario sexual da cuenta de eso, pero también lo hace la existencia del negocio sexual mafioso, la industria del sexo, que es capitalista.

lunes, 7 de enero de 2019

La deuda como falta económica

La deuda es una falta económica, dada por la falta de cumplimiento del compromiso asumido al tomarla. La magnitud de la deuda internacional da cuenta de que el capitalismo genera una falta económica macro, al endeudarse mucho las entidades jurídicas que pidieron préstamos, sean empresas, gobiernos y particulares. Cuando la deuda se torne impagable se notará la inviabilidad del capitalismo, pero aún así la van a seguir negando, y la pagarán de mala forma hasta que se termine este sistema. El hecho de que la economía tenga altos niveles de deuda remite a la falta de solidaridad en la economía internacional, es decir, a un sistema de mala lógica.

Del origen de la palabra "bebé"

La palabra "bebé" suena como los latidos del corazón de los fetos durante el embarazo, por lo que las madres los deben haber escuchado algunas veces. Es una de las palabras más universales, como las de "má" y "pá", dichas las cuatro con variantes de acento, consonantes y vocalización al pronunciárselas, lo que da cuenta de la naturalidad del lenguaje, además del hecho de que las lenguas son corporales: son órganos bucales de animales linguales, así como sus emisiones e idiomas. Que después la humanidad artificie algo mal su lenguaje es otro tema. La mala artificiosidad del lenguaje es conexa a la contaminación del entorno, pero aún así es natural, en el sentido de realizada por seres nacidos. Es una de las tantas malas prácticas humanas.

Esta hipótesis etimológica es, por supuesto, especulativa. Podría ser que esta palabra devenga del acto de beber, muy importante para los humanos recién nacidos, así como que tenga un origen bicausal, lo que no sería contradictorio, ya que los bebés se caracterizan tanto por tener corazones que laten como por mamar. La creación de las palabras es más fáctica que lógica, pero eso no basta para demostrar que esta hipótesis sea verdadera.

El funcionalismo de izquierda puede ser bueno

Nada garantiza que la izquierda sea buena, pero puede serlo. A la derecha le cuesta más por su sujeción a los dogmas religiosos, lo que en la izquierda se repite en menor medida con los dogmas científicos equivocados. El dogmatismo no es necesariamente malo, pero debe ser bueno, lo que depende de la asunción franca de la realidad. La derecha supera a la izquierda porque universaliza, en tanto que la izquierda es proletarista de un modo que a veces es de maltrato al empresariado. La reprensión justa al empresariado es una exigencia revolucionaria, ya que la mala es contraproducente. Facilitaría el desarrollo de la evolución histórica, por lo que es obligatoria. El universalismo negativo liberal puede ser superado con uno positivo, pero para serlo tiene que ser bueno, a lo que no hay que entender en los términos de la caridad cristiana, pero sí con sus elementos rescatables.

El funcionalismo socialista sería el que estudia el funcionamiento social de acuerdo al buen hedonismo, al que habría que definir, pero cuya definición debe ser social. El buen hedonismo social requiere que la sociedad esté bien, lo que a su vez depende de cómo sea el resto de la naturaleza, en el sentido de el conjunto de los seres vivos, e incluso su entorno. La evaluación del estado de la naturaleza inmediata a la humanidad debe ser efectuada por el conjunto de la humanidad, pero para eso éste tiene que tener buen juicio.

El empresariado es más de comprender y el proletariado de entender

El empresariado es más de comprender, noción propia del aprendizaje, en el que a las cosas se las prende, en el sentido de ligarlas. El empresariado suele tener un nivel educativo superior al del proletariado, que en general es asalariado. La forma de saber del entendimiento, que es la más proletaria porque el proletariado tiene mucho de las maneras más comunes, es de tender, la de lo tendencial. Es un método de conocimiento más universal, dicho en relativo, porque los asalariados comprenden, y algunos hasta superan a la parte inferior de la clase empresaria, y hasta la media y con más detalle más en concreto, lo que es conocido por cada quien en la sociedad, pero con algo de falsedad que la atraviesa, no sólo por las falsedades ideológicas sino también por los malos intereses propietarios y dominantes. Como la práctica humana es social, el éxito y el fracaso individual son sociales también.

La educación responde a la ideología, que es inestable y contractiva, y tampoco es homogénea, pero tiene una forma compatible con el dominio social, también de manera algo discordante, más o menos de acuerdo a la historia. La ideología es una, pero es caótica y coherente, tiene una coherencia cuestionada que se sostiene con mucho esfuerzo.

La ideología humana en primer lugar se vincula al monoteísmo, antes que al bi y al politeísmo, porque el liberalismo, la cosmovisión originaria del capital, es monoteísta.

Lo de prender puede que esté relacionado con los prendedores de colgar la ropa, así como la tendencia con el manejo de las telas. De ser así ambos modos de idear se habrían inspirado en prácticas laborales, lo que de alguna manera pasó seguro. Otra opción es que el entendimiento provenga de la tenencia, ya que para tener cosas hay que entenderlas con la inteligencia. En todo caso el conocimiento empresarial supera relativamente al proletario, porque es más sofisticado, pero de una sofisticación cuya calidad deja qué desear, debido a las consecuencias de sus ejes cognitivos.

sábado, 5 de enero de 2019

La lógica del sistema capitalista

La de sostenerse mal en base a la confianza.

A proletariado subordinado, socialismo capitalista

Los gobiernos socialistas terminaron siendo capitalistas porque el capitalismo es el líder de esta época moderna. Los gobiernos socialistas no pueden concretar el socialismo mientras que haya predominio capitalista y salariazgo generalizado, por lo que ejercieron capitalismos progresistas, con aberraciones equiparables a las del imperialismo liberal y conquistas de magnitud similar. El socialismo tampoco podrá ser en tanto que el proletariado esté sometido, pero que mandara mal resolvería mal el tema, y para hacerlo bien tendría, entre otras cosas, que igualarse al empresariado, incluso el capitalista, clase, como todas, formada de un núcleo con límites difusos, compuesta también por sus mujeres, de las distintas edades. Debiera ser una buena dictadura fraterna, pero la humanidad dista mucho de haber asumido lo necesario para eso, por lo que el socialismo, de llegar a concretarse, tardará, quizás no tanto o tal vez sí, en parte dependiendo de lo que hagamos ahora, lo que exige que la política sea bien sensata, esto es, que ajuste bien sus pretensiones emancipatorias al contexto histórico y las posibilidades e impedimentos dados por la correlación de las fuerzas sociales.

La dictadura, en sí misma, es el dictado, el hecho de dictar, que es decir. Por eso los dictadores son los que hablan mucho, le dictan a sus súbditos qué hacer, lo que más en complejo sucede en mayor grupo, pero la socialización del gobierno implicaría un modo de dictadura en que el decir social coincidiría con el gobierno, el autogobierno social, mucho más horizontal que vertical, que tampoco necesariamente sería bueno, ya que para serlo la humanidad tendría que actuar según buena razón, a lo que quiere poco. Ya si la razón tiene mucha mala prensa, más lo tiene la buena, que hasta es considerable de mojigata, por lo que para que la especie entera la adoptara tendría que darse un cambio muy grande. El orden empresarial implica una liviandad, que es el liberalismo, que promueve tanto la irracionalidad como la mala razón, y hasta la buena, de manera marginal, mientras que ella no lo deponga. Entonces, hay una relación entre la jerarquía y la superioridad empresarial por sobre el proletariado, vinculada a la fidelidad matrimonial porque el mantenimiento del prestigio, necesario para el empresariado, se relaciona con el cumplimiento y la transgresión de los vínculos maritales, que así se tornan algo aparentes. De allí que el empresariado sea el más casto, así como se las da más de divino bien, como el proletariado es más de lo cuernero, cosa que en la ideología monoteísta se repite como la superioridad de lo celestial por sobre lo terreno, con sus tópicos subsiguientes sobre el abajo y el arriba.

Del juicio y el gusto

Alguna relación cercana entre el juicio y el gusto tiene que haber, ya que el juicio es la sensibilidad más abstracta, la del pensamiento, que piensa según lo que se hubo sentido entre otras causas. La sensación es el juicio primario, no efectuado en palabras hasta que se la piensa, lo que ocurrió algo de acuerdo a las emisiones del aparato fonatorio, que es el que permite la pronunciación de las letras. La sensibilidad responde a la ideología, porque ella busca determinarla desde el deseo conciente, el formulado expresamente entre la gente, y algo lo logró, aunque fuera perversamente acaso, en tanto que el orden principal impuso su manera de pensar y de actuar, tampoco siempre mal. A la vez, existe la presión de abajo hacia arriba, que es la buena y se da un poco arriba también, la de la sensibilidad dañada que padece el dominio, lo sabe y quiere cambiarlo, o a veces no lo sabe pero lo presiente. La cuestión está mal resuelta por lo malo de las ideologías actuales, muy permeadas por el hábito de la creencia equivocada, al habérsela tomado como criterio para la validación social de los conceptos, de lo que algunos pasaron a ser leyes, de cumplimiento obligatorio, que persisten aunque se las transgreda, ordenando mal al comportamiento social. El debate entre la creencia y el saber viene por lo menos de la Grecia antigua, hace como 2500 años, y dista mucho de estar bien resuelto, e incluso de que la especie lo haya asumido bien, cuestión necesaria para el buen orden social, por lo que primará la crisis por mucho tiempo, la debida a nuestra mala práctica. En órdenes explotadores el buen juicio es excepcional porque el buen sentimiento también lo es, a consecuencia de los padecimientos corporales aparejados por la misma explotación, aparte del tema ideológico, que incide, pero el deseo natural de vivir bien, de gozar bien la vida, es ínsito a las especies vivas, por lo que tampoco se lo puede eliminar. La explotación capitalista está mal dispuesta desde una ideología que es algo diosera, tanto como para figurar en los billetes. El hecho de que los billetes tengan inscripciones de creencia en los dioses da cuenta del nivel de asunción de la realidad que hizo la especie.

viernes, 4 de enero de 2019

Del mal uso de los prefijos

A los prefijos se los usa con significados ambiguos, lo que da lugar a malos entendidos. Por ejemplo: a la palabra "desinformación" a veces se la usa en el sentido de la falta de información, otras en el de la mala información y en terceras como una mezcla de ambas. El prefijo "des" no se refiere a la maldad sino a la falta. En ciertos casos se puede hacer difícil precisar tanto al expresarse, pero de podérselo es mejor. El problema es que en ocasiones son los mismos prefijos los que tienen un uso impreciso, como en el caso de "per", que suele aplicar como aumentativo, como en el caso de "perspectiva", que es la mirada amplia, pero que admite el sentido de malo, como en "perverso", que es lo mal versado o lo mal vertido.

miércoles, 2 de enero de 2019

La humanidad, ¿no debiera morir menos vieja?

Es para plantearse si para armonizar bien con el medio ambiente la humanidad no tenga que morir a edad menor que los 80 años de esperanza de vida actual, ya que mantener la vida hasta esa edad muy avanzada precisa de una transformación ambiental intensa, lo mismo que el monto actual de la población. Quizás el equilibrio ecológico requiera de una población joven y reducida, pero a ello habría que llegar mediante su aceptación justa y socialmente conciente.

Con el uso de electricidad pasa igual, que se usa mucho más que lo necesario para sobrevivir, es decir, que está mal ordenado, de acuerdo al desorden del capital.

La esencia, lo que es en sí

¿Qué quiere decir el sufijo "encia" de "esencia"? La palabra "esencia" puede estar mal conformada, o ser mal usada, debido a lo errático de la filosofía humana, para decidir lo cual habría que analizar si su forma se corresponde bien con su significado, pero para eso hay que saber qué quiere decir "encia", la desinencia de la palabra, presente en muchas otras. En El pensante. Educación dice que "encia" es un sufijo de cualidad, esto es, que asentada la raíz del concepto se lo sustancia con la cualidad: no basta con saber que algo es, sino que se debe saber cómo es. La cualidad de lo que es es el modo de ser de lo que existe. No se pregunta por el ser mismo, sino por su modo de existir. Cuando se piensa en la esencia se reconoce que algo es, que la realidad es algo, compuesta de cosas que son de cierto modo, y se interroga sobre cómo es eso, para conocerlo y poder interactuarle con éxito para sobrevivir. Pensar en lo que es es una necesidad viviente, para ejercer una práctica efectiva para el propio beneficio. Ese es un deseo natural, de los seres nacidos. El pensamiento también se da en los otros animales, hasta en los insectos, que tienen cerebro con el cual pensar para escoger sus prácticas, y en los vegetales debe darse de otro modo, ya que al sentir la luz ordenaron la dirección de su crecimiento y de sus hojas, a fin de recibirla más, entre otras de las decisiones que tomaron y ejecutaron las plantas, como lo fuera la de comerse a las moscas. El instinto humano es más versátil que el de las especies inferiores, así como puede no serlo y el género ser el peor para el conjunto de los reinos vivientes. En todo caso la pulsión sería un instinto refinado, pero instinto en fin, el modo de ser del instinto de los animales humanos. El instinto es lo tenido en sí mismo por cada quien, en tanto que la pulsión es su impulso, más sereno y más detallado según los reinos y sus ramificaciones.

La palabra "esencia" podría ser una forma fácil de nombrar a la idea del "en sí" de los debates científicos, tanto de los más teológicos como de los más materialistas. Lo cierto es que las ideas de la esencia y la mismidad son próximas: la primera se refiere más al ser abstracto y la segunda más al concreto, sin haberse establecido bien que lo abstracto también es macizo, de materia liviana, más procesada, al igual que tiene consecuencias. Cuando se pregunta por la esencia de las cosas hay dos grandes modos de responderlo, dependientes de la postura gnóstica, la de la gnosis, la notación, del conocimiento científico, que se vincula a las posturas individuales y sociales relativas a los dioses. De allí que a la esencia se la entienda como la abstracción mental de las características puras de las cosas o como a sus rasgos formales pensados en abstracto, algo mal representados, la ideación pura de las formas de la realidad objetiva, muy de extracción conceptual y alto teísmo, así como se la piensa por otro lado, desde el materialismo, como conjunto corpuscular activo, a veces en sumisión conflictiva a las doctrinas teológicas, con su considerado mandato divino, y otras como ser en sí mismo de origen remoto algo ignorado. Si nos atenemos a la forma de las palabras en relación con su significado, a la esencia habría que definirla como el ser mismo de las cosas, lo que las cosas son en sí mismas, lo que es y su cualidad corporal, no sólo sus rasgos abstractos. Esa costumbre de ligar mal a los significantes con sus significados, la de representar mal, es un mal hábito humano, medido en primer lugar según sus consecuencias para la humanidad y su entorno más próximo. El movimiento de las cosas es parte de lo que es, o sea, que el mundo se compone de los cuerpos y de sus movimientos, ya que el movimiento es parte de la realidad, y llega a ser voluntario en los seres vivos. De que haya una voluntad suprema al universo que haga ser a las cosas que existen en él no tenemos pruebas suficientes, por lo que cabe asentarlo como hipótesis, pero tampoco comprobamos bien que no haya la voluntad divina. Lo que es seguro es que tomar por verdad a lo que se cree que lo es hace a un mal método de investigación y de conducta.

Para referirse a los rasgos abstractos de las cosas se debiera hablar de "abstrancia", ya que si no se comete una falta lingüística.

jueves, 27 de diciembre de 2018

¿Podría haber un buen teísmo?

Si se calificara como divina a la materia previa al big bang podría plantearse un buen teísmo, es decir, una especulación buena sobre lo anterior al inicio de nuestro universo y lo que le es externo, pero ella tendría que expresar bien que no sabe lo que no sabe. Tal vez correspondiera cambiarle el nombre, si se descubriera que la voz "theo" no va bien con su objeto.

El movimiento gnoseológico agnóstico implica cuestionar a la creencia para restarle prestigio, en tanto que está mal entendida, al confundírsela a veces con la verdad, lo que redundó en que se actuara siguiendo creencias falsas. Bien entendida valdría, ya que entre otras cosas sirvió para indagar. La experimentación, que es el método para la comprobación de la creencia, acierta algo de casualidad, es muy accidental, por lo que aparejó mucha explotación, a la vez que tuvo grandes logros por su buen discernimiento; pero la creencia requiere de prudencia mayor, porque puede hacer suponer realidades equivocadas, lo que en el saber pasa menos, ya que hay saberes falsos, esto es, ideas a las que se toma como ciertas sin que lo sean en verdad. Mejor dicho, hay tres grupos de ideas de las más complejas. El de las creencias, que contiene a algunas ciertas y otras no, el de los saberes aparentes, que no son saberes en verdad. Los saberes tampoco son del todo buenos, ni están completos lo suficiente para la buena vida social, porque para estarlo el buen saber debe ser detentado por toda la sociedad, o acercarse a eso por lo menos.

Un rasgo de la teidad capitalista, la deificación del fetichismo mercantil, es su hombrismo, ya que a dios se lo imagina como hombre en las religiones abrahámicas, que son las predominantes desde la modernidad, cuyo modelo económico tardara como 250 años para masificarse, e imponerse a partir de la revolución industrial, cuestión conexa a la del patriarcado, que es el orden de los padres, proveniente del derecho latino. El patriarcado es anterior a la Roma antigua, al que adoptara ésta. En la edad media Europa perdió trascendencia bajo Arabia, que lo superara con la ciencia griega, lo que se revirtió con la expulsión de los árabes de España a décadas del imperialismo español, el de la colonización europea del mundo, persistente incluso hoy en día bajo el mando estadounidense. El renacimiento europeo permitido por la ciencia hizo que el cristianismo superara al islamismo en términos geopolíticos, al principio con el auge del capitalismo inglés, antes que el europeo, y luego estadounidense y del resto americano, lo mismo que del oceánico, que sometieron al islamismo, al animismo africano y el de las islas desde Asia a Oceanía, e igual a las dhármicas, al sintoísmo y a las otras. El comunismo se formó como bloque con la revolución rusa, y persiste en pugna desde China, Vietnam, Corea del Norte, Cuba y los países gobernados por la socialdemocracia pluripartidaria, que son los subordinados a la ley liberal, en alianza quebrada. El comunismo debe aceptar bien los argumentos válidos de sus contrapartes, a veces mal expresados, porque eso es preciso para superarles. Un tema serio del comunismo es el del reconocimiento de su propia maldad, algo tergiversado por los liberales, que lo difamaron para restarle cabida, no siempre sin buena razón. Cuando los comunistas hayan asumido bien su propia maldad al comunismo se le hará más fácil imponerse, a lo que deberá hacer de buena manera, lo que no es poco problema.

Sobre lo eterno

La idea de lo eterno se parece a la del éter, que los griegos antiguos usaron para entender al espacio exterior suponiendo que su ligereza emanaba de que era el aliento de los dioses. A la vez, el éter era una sustancia percibida como fija e inmutable, que son atributos de lo eterno, así como ambos son oscuros. La dicotomía entre lo oscuro y lo claro es falsa porque ambos son partes de la realidad.

Conocimiento más objetivo y conocimiento más subjetivo

El primero es el más motivado por la materia exterior al cuerpo cognoscente, como cuando los fotones de la luz llegan a las células de los ojos, que los reciben y procesan permitiendo la creación cerebral de las imágenes visuales, o las vibraciones de las moléculas del aire hechas por las fuentes de sonido, que llegan a estimular a células del oído interno generando las audiciones. El segundo depende más de la materia propia del cuerpo vivo, como en el pensamiento, que se da más por la actividad cerebral, aunque indirectamente requiere de los sentidos primarios, que retoman materia externa. Ambas formas de saber son sensitivas porque el conocimiento viene de notar, a lo que se hace con los sentidos, pero nada garantiza que el conocimiento sea verdadero, a lo que se evalúa durante su ejercicio de acuerdo a sus consecuencias, sin que el éxito de la evaluación sea bueno siempre.

Creer causa dislexia

Es decir, mala o anulada ligazón entre las ideas y sus objetos, lo que da cuenta de la locura social actual, más tematizada como irracionalismo, o crisis.

Lo civil es lo sitiado. Especulación heurística

La palabra "ciudad", si no es una reformulación de la imaginaria de "sitiedad", al menos tendría el mismo significado, ya que la residencia es sedentaria y ambas se ligan a la estatización. Es posible que de la idea de "sitiedad" se haya pasado a la de lo ciudadano, por medio de "ciudedad". Lo cierto es que lo civil comenzó en la época lítica, aunque antes hubiera habido tiempos de reposo, ya que la migración no habrá sido absoluta, y en condiciones de inferioridad, o superioridad menor, con los demás depredadores. Es datable hasta hace como 10 mil años, pero en verdad hablamos de la civilidad humana lítica, ya que antes la hubo de otro modo y porque hay otras especies que también residen en ambientes transformados por sus miembros, alojando incluso a miles, como las hormigas y las abejas. El alojamiento en carpas permitido por el manejo de la piedra como cuchillo inició una forma nueva de habitar los continentes, pero antes se hubo detenido de otras maneras, es decir, que hay antecedentes de la residencia humana en la etapa más migrante.

El bolsonarismo como ultraconservador

El ultraconservadurismo es la derecha extrema, que no llega a ser reaccionaria, esto es, a promover como meta principal el retorno a la servidumbre tributaria, de sometimiento social asalariado. Aún así puede evolucionar hacia esa u otras formas de deceso histórico, a lo que lleva la agudización de la crisis del capital.

El trumpismo es de conservadurismo extremo, de existencia crítica también por el declive del predominio estadounidense, que persiste como eje mayor del liberalismo internacional, a la vez que su rival principal dista de no tener injusticias semejantes a las de los liberales, que incluso pueden ser peores, aunque habría que estimarlas en comparación para dirimir bien el asunto.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

De la reducción económica

La reducción económica necesaria para la ecología, relativa tanto a la explotación ambiental como a la obrera, podría implicar la persistencia de la fabricación de electrodomésticos, que tendría que ser sin la obsolescencia programada por lo menos, además de con mucha racionalización del uso, ya que la población mundial es enorme. En los últimos doce mil años se multiplicó por en torno de 7 mil, y desde el inicio del capitalismo casi que por 10: de 791 millones a 7 mil millones y tanto. A su vez, está próxima a triplicarse desde el fin de la segunda guerra mundial. De no aplicarse un buen modelo económico la crisis humana aumentará, pudiendo desatarse una catástrofe mundial, que quizás no implicara la extinción de la especie, por lo que su predominio podría persistir, así como sobrevivió a las dos guerras mundiales previas, en la última de las cuales se aplicaron armas atómicas, ahora esparcidas en varios países y en cantidad copiosa, lo que no implica necesariamente que vayan a usarlas a todas pero seguirá siendo un peligro grave mientras que existan. Un tema que requerirá medidas urgentes es el de la disminución drástica del uso de combustibles fósiles, lo que no se resolvería bien con las llamadas energías limpias, ya que usadas en gran escala causarían trastornos grandes, aunque no sean notorios al principio. Ya de por sí la fabricación de los equipos requeriría de metalurgia sofisticada, por lo que de mucha extracción minera, así como transporte de primera gama y electricidad. La solución deberá priorizar el método ecologista, que es el de los pueblos primitivos, con el uso de las técnicas sofisticadas en medida menor.

De la inexistencia de los dioses, con nota extra importante

La inexistencia de los dioses sólo puede probarse de manera deductiva, ya que no podemos recoger pruebas suficientes sobre el caso debido a que no podemos atravesar los límites del universo para averiguar qué hay ahí, así como no podemos viajar en el tiempo hasta antes del gran estallido y mirar lo que era entonces. Lo que es seguro es que la idea de los dioses con forma humana proviene de nuestra soberbia como especie, que nos lleva a imaginar que los creadores del universo tienen nuestra forma. Encima masculina en predominio, lo que sucede junto a la masculinización de los dioses, con hegemonía de los dioses hombres sobre las diosas y conflicto al interior de cada grupo. La existencia de los dioses es incomprobable lo suficiente, pero es refutable que lo que haya habido antes del inicio del tiempo estipulado por la física no teísta tenga la forma que se les asignó desde ideologías humanas, así como sus dotes morales y mandamientos. Algo hubo antes del big bang, aunque no sepamos qué fue, así como no sabemos lo que hay por fuera de los límites del universo abarcado por esta teoría. Lo que corresponde ante la ignorancia, o ante la duda, es admitirlas, para que se le busque una salida sensata al asunto. La admisión de la propia ignorancia es parte de la asunción necesaria para la revolución social humana, en particular en materia de dioses. De haber allí nuestros creadores intencionales, de ser buenos, no debieran enojarse de que dudemos de ellos al no haber comprobado bien su existencia, y de ser malos lo serían de todas formas, aunque tendrían una actitud ambivalente, más o menos buena y mala, también según nos comportáramos en relación a sus preceptos, a los que tendríamos que conocer bien para adoptarlos bien. De otra manera saldría mal, pero no sabemos que haya seres puros concientes allá afuera, que igual serían de materia, porque para ser algo hay que tener cierta masa, aunque sea livianísima. Es materia cósmica. Así como el ateísmo tiene que admitir que no tiene pruebas empíricas de la inexistencia de los dioses, también el teísmo debe reconocer que carece de las necesarias, ya que las pruebas teístas sobre la existencia de los dioses no tuvieron una buena metodología crítica, sino que más bien intentaban imponer sus postulados: les importó más el éxito de su propia ideología que hacer una más exacta, de mayor responsabilidad científica, lo que tuvo consecuencias nefastas para la naturaleza por su vinculación con la economía y la guerra entre otras cosas.

La concordancia del buen orden humano en todo el planeta es el objetivo principal del socialismo, aunque haya provocado desastres inmensos, así como lo es en las ideologías teístas. Como el orden internacional depende del comportamiento de sus partes, éstas deben tener buena guía para la práctica, que sólo puede ser con ideología verdadera, lo que se traba por la cuestión téica entre otros grandes problemas. Existe el socialismo teísta, pero es una fracción menor dentro del espectro, así como en el capitalismo puede que haya una minoría atea.

El socialismo yerra al ser anticapitalista, ya que debe reivindicar al capitalismo críticamente, porque es parte fundante de su propia historia, es decir, que el socialismo debiera adoptar una pro-capitalidad revolucionaria, que sería la que postulara la transformación socialista. El carácter anticapitalista lo retrograda mal porque lo opone a la gran parte del proletariado que sostiene al sistema, lo que se nota en las elecciones, en el consumo y en las opiniones políticas proletarias respecto a la vida. Gran parte de las dificultades para gobernar que tiene el socialismo está dada por su renuencia al capital, lo que lo torna errático respecto al gobierno; pero cuando gana en las elecciones le toca asumir subordinado, lejos del poder para cambiar la ley mayor, que es la que sostiene al capital porque dispone al ejército, que se financia desde el gobierno, la policía igual. Otro grupo de pérdida de fuerzas se da por su rechazo al gobierno, dado en la ultraizquierda, que impide al reformismo, incluso al constitucional, porque éste precisa de su preparación con las políticas públicas, ya que la reforma constitucional precisa de cerca de dos tercios del electorado y de una movilización social intensa.

La pregunta es qué favorecimiento al capitalismo debiera operar el socialismo gobernante para pasar a una etapa de socialización productiva plena. En tanto que no pueda derribarlo, mientras que el capital sea hegemónico, el socialismo deberá tener cierta política para con el capitalismo, en lo que cabría definir distintos modos según las propiedades de la clase superior. El agente mayor de la revolución debe ser el proletariado en su conjunto, con el empresariado popular en segundo lugar, así que las organizaciones partidarias no lo pueden concretar si la mayoría proletaria no lo exige, por lo que el socialismo deberá demostrarle al proletariado que puede gobernar bien, a lo que tendrá que hacer bajo leyes capitalistas, al menos a corto plazo, y buscando ser justo en la condena al empresariado que merezca la pena sin olvidar lo inverso, o sea, que fracasará hasta que haya la conciencia social necesaria para que triunfe, en el caso de darse, así como triunfará mal. El objetivo socialista no es el de ganar, sino el de ganar bien, por lo que puede llevar mucho tiempo, quizás milenios, y eso si sucede.

En términos teológicos ateos, el teísmo principal es el protestante, expresado en los billetes del dólar, seguido del católico, dominante en el sur de Europa y América Latina, y terciado por el cristianismo ortodoxo, que son el eje central del liberalismo, acompañado en crisis por el islamismo, que también tiene varias ramificaciones internas, las religiones dhármicas y las animistas, más mezcladas en África, continente también de la periferia liberal. El liberalismo se prefiguró en la burguesía florentina, a los inicios de la edad moderna, pero recién empezó a imponerse con las revoluciones burguesas de Inglaterra, Estados Unidos, Francia y las que le siguieron hasta después de la segunda guerra mundial, casi tres siglos después, sin que haya dejado de haber restos del régimen feudal, así como los hay del esclavista. Las dinastías del bloque comunista, o mismo las actitudes de quedarse en el gobierno por lapsos más grandes que los del liberalismo ordinario, son equiparables a las monoteocracias del bloque liberal, o a las monarquías absolutas, algunas de las cuales se moderaron para plegarse al capitalismo, como las de Suecia, Noruega, Gran Bretaña, España y Holanda. La revolución rusa tuvo de bueno que acabó con gran parte de la nobleza en Europa del este, aunque quepa cuestionarle cómo, o sea, que desempeñó las funciones históricas del empresariado liberal, con una modernización capitalista alternativa quizás no tan cruel como la liberal, o tal vez más cruel, pero en el bloque liberal los mandos despóticos persisten en las empresas porque su titularidad es perpetua y hasta hereditaria, si no transable, así como sucedió en las empresas comunistas, administradas por funcionarios del gobierno provenientes de los partidos. El sometimiento a un patrón inescogido se da en el bloque de derecha a nivel empresarial, en tanto que en el comunista sucede en el gobierno, porque el capital es más gubernamental en él. En las empresas se dan relaciones de mando y obediencia de carácter no democrático, ya que no se decide su posesión y señorío con el voto de los trabajadores, pero la imposibilidad de elegir bien democráticamente a los gobernantes comunistas también es un problema de solución obligatoria. El bloque comunista no es que no sea democrático en ningún sentido, ya que tiene elecciones masivas, pero son de carácter unipartidario, así como el polipartidismo liberal tiene otros factores defraudantes, como la rigidez constitucional, la primacía del capitalismo, el salariazgo y la fe, que se replican en su opuesto de forma algo tergiversada. Más que a la democracia se debe aspirar a la democracia buena, ya que la democracia no es buena necesariamente.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Tipología de clases de acuerdo al ingreso

Primero está el lumpenproletariado, es decir, el proletariado andrajoso, los indigentes. Luego, el precario, el del asalariaje ilegal y el empresariado menor, en cierta medida de trabajadores cuentapropistas. Por eso se inclina a la ultraizquierda. A él sigue el formal, que tiene obra social y aportes jubilatorios regulares. Este proletariado, más presente entre la izquierda y el centroderecha, abarca hasta a algunos de los gerentes ejecutivos de las grandes empresas, pero esta parte excepcional de la clase asalariada ya conforma la capitalista, aunque no acumula sumas como las de los grandes propietarios, que son los que dirigen a la clase. Hacen una acumulación grande pero simple, de conservadurismo blando. La clase capitalista se compone no sólo de super millonarios sino también millonarios menores, entre los cuales los altos ejecutivos, algunos en los gobiernos como funcionarios, pero éstos son subordinados suyos. Es una clase que llega a ser liminar, en el límite entre el pueblo y el capital, muy sensible a la lucha de clases por situarse entre ambas del lado superior. El empresariado mediano es parte del pueblo aunque acumule salarialmente porque su enriquecimiento es menor que el de la dirigencia del sistema. Es un empresariado más bien grosero, aunque no siempre, en gran parte compuesto por laicos religiosos y liberales. Es de la parte más procapitalista del pueblo. A la vez que existe la división entre proletarios y empresarios, mediada por el salario y la venta compleja, hay una parte de la sociedad que es procapitalista sin ser parte de la clase dirigente, los defensores del sistema que no son capitalistas, entre los cuales hay tanto empresarios como asalariados. El asunto se complejiza al añadirle la variable religiosa, también con subtipos que se corresponden conflictivamente, asimismo de facto, con la estratificación y la ideología política. La concepciones de mundo se corresponden casi siempre con las ideologías políticas, en una relación algo caótica y algo coherente, ambas con su mal y su bien.

Entonces, la política socialista tiene que atender primero al lumpenproletariado, después al proletariado precario, antes que al formal y que al empresariado medio, que preceden al capitalista, que es la parte media y alta de la cima social, pero la atención debe ser simultánea, ya que las demandas justas de las clases altas pueden requerir de transformaciones sociales inmediatas y su atención incide directa o indirectamente en la vida de las más pobres. El socialismo no podrá resolver bien la crisis humana en tanto que la solución no sea encontrada por toda la sociedad, y más se acerca cuanto más se lo adopta, y con sus atrocidades, pero puede aproximarse a ello y plantearlo para continuarlo a futuro.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Salariazgo y sobreproducción

El sistema salarial hace que las y los trabajadores deban recrear su producción mes a mes, sin poder detener sus tareas remuneradas, lo que generó muchas propiedades sobrantes, con la concomitante contaminación.

El capital más alto, superior a la ley

Una porción del capital se somete a la constitución burguesa, constitución presidida desde el gobierno republicano, a veces monárquico, entrelazado en la ley internacional, con los tratados mundiales, regionales y de pocas naciones, que ordenan mal la economía. Otra es supralegal, la del tráfico ilegal de capitales. El monto del capital salarial y especulativo que circula ilegalmente es inmenso, es decir, que en algún punto el capital superó a su propia ley, lo que ya venía pasando desde antes, al haberse puesto a los dioses por encima de ella y a los mandos mayores como representantes más directos de los dioses, quienes fueron los grandes propietarios. En ciertos momentos las civilizaciones religiosas estiman más a las cuestiones divinas que a los capitales, por lo que pueden autorizar una conducta ilegal en nombre de los dioses, cosa que puede haber incidido en la clase conservadora, que varias veces se autorizó a cometer crímenes basándose en la fe popular. Así como se justificaron guerras en nombre de los dioses, se puede promover mala práctica política y económica para sostener al orden que los entroniza.

La clase capitalista es una casta constitucional, es decir, que atraviesa a los órdenes religioso, político, económico y a los demás, en su cima, y es liderada por la economía, por el capital bancario en particular, que es superado por algunos supermillonarios de la industria, y quizás por los capitalistas del narcotráfico y el comercio sexual, entre otros. Todos los rubros del capital salarial ponen inversiones en la especulación, tanto la bursátil como la de deudas, el crédito popular, el privado y el estatal, así como especularon con el capital más concreto. La especulación es autista, automirante, a lo que se llama narcisista desde el mito. Deriva del espejo, de mirarse al espejo, como Narciso en el lago, es decir, de prestarse atención exclusiva a sí mismo, lo que causa mala atención a lo social. La especulación económica implica la ideación de movimientos de capital desligados de su entorno social, lo que lo lastima. La idea de la especulación intenta hacerle entender a las personas que actúan como si tuvieran un espejo enfrente, esto es, que consideran mal a lo que los rodea, y esto sucede con las ideologías que entienden mal la realidad. Todas las ideologías entienden algo mal a la realidad, así como algo bien, y todas deben hacerlo bien lo suficiente para que sea buena la actividad humana.

La discusión sobre las ideologías está algo mal planteada porque las críticas religiosas supusieron que las religiones no eran ideológicas, condenando a la presunta única ideología por demostrar su política y desde otra concepción, que se presentó como no ideológica, como si las religiones no fuesen ideológicas. Las religiones son ideológicas porque en parte se componen de conjuntos de ideas. Lo que pasa es que tienen a las creencias en los dioses como ejes centrales de su ideación, que es moral, política y económica, atravesando a todas las instancias de la sociedad, ideación que existe en crisis y confrontación constante con su realidad, sea objetiva o subjetiva.

viernes, 14 de diciembre de 2018

La concepción del mundo y el método de comportamiento

La concepción del mundo hace al método con que los humanos decidimos nuestro comportamiento, aunque lo haga con defectos y en forma inconstante. La concepción del mundo se plasma en la moral y en las leyes, por lo que incide en el desempeño social del que es parte, a la vez que es determinada por su entorno. Hace a la técnica para obrar e influyó en las habilidades, al habérselas desplegado con fines concientes, que hubieron sido pensados desde ellas. La concepción del mundo es afín al idioma, tomado éste como el conjunto de las ideas, las sensaciones más formales, de creación cerebral en el reino animal. Es de práctica mental. Luego, le deriva la motriz, sus consecuencias, el balance, la práctica más activa, la reflexión sobre sus consecuencias, el reordenamiento, su vigencia y deposición, y así. Esa es la lógica de la creencia.

La idea gramcsciana de la concepción como ideología con prácticas motrices es forzada, ya que los conceptos son mentales: no son prácticas de mover mucho el cuerpo. Implican la actividad neuronal, pero luego influyen en la práctica muscular. Entonces, a la concepción hay que distinguirla como subtipo abstracto de la práctica, la dedicada a entender la realidad y a plantear qué se debe hacer con ella. En tanto que práctica abstracta, la concepción proviene de las prácticas más concretas y de la realidad objetiva, pero asimismo incide en ellas.

Lo de la especie y la clase

Les, las y los humanos somos iguales en especie, pero nos diferenciamos en clases según el orden vigente. De ahí que seamos semejantes, aún con diferencias enormes, que hacen al modo de supervivencia de cada quien.

jueves, 13 de diciembre de 2018

Eso de no juzgar

En las discusiones actuales está la idea esa de que "no hay que juzgar", o de que "nadie es quien para juzgar a nadie", actitudes relativistas absolutas, para contenerse, por no poder decidir bien qué hacer ante un asunto difícil. Hay que juzgar bien y en común, para lo que hay que tener buen juicio. El buen juicio es aquel que entiende bien a la realidad y que dispone un orden social que es bueno para la naturaleza, y debe ser social para realizarse lo deseado, ya que el orden social es social.

Las urbes son rurales

En verdad la dicotomía entre el campo y la ciudad es falsa, porque las ciudades se emplazan en la tierra. Son agro compuesto.

Al final hizo bien...

Antes de morirse Foucault admitió haberse equivocado al condenar a la ilustración, cosa con la que los foucaultianos siguen fastidiando hasta ahora, al no percatarse de que en el segundo "¿Qué es la ilustración?", editado por La Piqueta, dijo confiar en la ciencia, esto es, que se arrepintió de su antimodernismo previo, incluso valorando a Kant, cosa que debe hacerse en buenos términos, que son los socialistas entre otras por la cuestión de la igualdad de clases, aunque el socialismo vaya a fallar, ya que no podrá triunfar bien por mucho tiempo, si es que alguna vez, debido a que el buen triunfo requiere que su concreción sea efectuada socialmente.

Una de las distopías negras del posmodernismo es la del sadomasoquismo que a él le costara la vida, por meterlo en prácticas peligrosas, pero eso es común a la izquierda, que se arriesgó mal varias veces, con resultados deplorables.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Idea sobre la comunicación telepática

A nivel físico hípermicro puede concebirse que el cerebro emita una vibración al pensar que atraviese la atmósfera hasta llegar al cerebro de quien es recordado por el del primero, o mismo que emita partículas subatómicas de ínfimo tamaño, que vendrían a llamarse "telepatones". Ambas son conjeturas poco probables.

Cantidad y calidad

Se los entiende como contrapuestos, pero existen entremezclados, ya que la cantidad puede hacer a la calidad y a la inversa. En el ejemplo del agua la cantidad de temperatura hace a su estado, pero dentro de un mismo estado cualitativo caben diferentes cantidades de calor, que pueden incidir en él de forma menos notoria, como en el agua a temperatura normal: entre que se congela y se hierve, es decir, en estado líquido, pasa de 0 a 100 grados, entre los cuales la calidad le cambia en lo que hace a como la sentimos, lo que tiene que corresponderse con variaciones menores en su composición química. Es probable que la combustión desprenda partículas elementales hacia arriba, que pueden depositarse en los objetos más sólidos que ellas, así como el fuego desperdiga fotones a su alrededor, que impactan en los cuerpos circundantes más macizos que ellos y que son los que estimulan a las células sensibles a la luz. Los fotones son partículas subatómicas.

El periodismo como militancia rentada

El periodismo es una actividad empresarial, por lo que a los periodistas en general se los contrata. Entonces, se da un sistema en el que los dueños de los medios, que son los que deciden las contrataciones de obreros, influencian en la ideología de sus prensas. Aunque esto sea relativo, es de relatividad menor. En el discurso periodístico pesa más la ideología de los dueños de los medios que la de sus críticos, pero eso evoluciona en la historia.

lunes, 10 de diciembre de 2018

De la esencia

 Bien entendida la esencia es lo que algo es, el ser histórico de un ente, no sus cualidades abstractas. En la filosofía, y por ende en las ciencias particulares, se la entendió más en el segundo sentido, porque la filosofía fue muy teísta, de lo que priorizó a lo abstracto por sobre lo más concreto, generando a las tipologías que pretendieron mal que los casos obedecieran a las ideas con que se los representara, acordes con las morales religiosas, cuyos partidarios supusieron mandar en nombre de los agentes creadores del universo, de estimada pura condición. Para hablar de la esencia abstracta de las cosas habría que inventar una palabra como la de "abstrancia", que sería una reformulación de "abstraencia".

 Según Ferrater Mora la doctrina de Santo Tomás expuso que la esencia era la forma de las cosas, forma que al unirse a la materia la determina, tal como el cristianismo supuso que su dios, un ser puro autogenerado, creó al universo a partir de sus propias formas.


Lectura

Vocablo "quiddidad" en el Diccionario de filosofía de Ferrater Mora, obra citada.

viernes, 7 de diciembre de 2018

¿Qué es la crisis?

La crisis puede ser la rotura del orden o bien su análisis. Algunas de sus acepciones remiten a la criba, usada para separar el grano de la paja, y otras al caos. Las crisis implican cambios, siempre insuficientes hasta ahora para ordenar bien a la sociedad, pero la crisis humana ha sido permanente, ya que la vida es necesariamente crítica, porque se debe criticar para sobrevivir y porque la existencia muta. En el marco de una existencia crítica la humanidad civil experimentó varias crisis grandes, que causaron cambios sociales más cualitativos, entre los cuales la crisis persistió en medida menor, con modificaciones más cuantitativas. La crisis actual es mundial porque la sociedad es global. La mundialización del capital totalizó la crisis sobre la superficie continental del planeta entero, con las consecuencias que tiene en los océanos y en lo profundo de la Tierra, pero antes también hubieron crisis, porque la competencia vital es cruel e incesante y porque siempre los órdenes sociales fueron algo precarios y perimibles. A las especies vivientes sometidas por la humanidad la supervivencia les cuesta, y se las mata mucho para la economía capitalista, mientras que a la vez compiten entre ellas, ahora con deterioro climático.

El sufragio como ruego

La etimología del sufragio es incierta: se conoce el origen latino de la palabra pero no su morfología. En la justicia está la subrogancia, que es un modo de la representación entre personas jurídicas. En el voto sucede lo mismo, ya que votantes y votados son entes jurídicos, con roles definidos en la ley escrita. La ley escrita es burguesa porque a los libros sólo se los puede fabricar y mantener en las ciudades, al igual que al resto de los soportes gráficos. En el campo urbanizado también. Su uso en la selva extraurbana es excepcional. Lo urbano es el ambiente apropiado por la humanidad para su uso. No abarca sólo a las ciudades. Es de sitio, o sea, que precisa del sedentarismo, se trate de casas aisladas en el campo y la selva o de grandes ciudades, o mismo de los medios de transporte, que son fabricaciones humanas en que se reside mientras se desplazan. Puede que la etimología de lo urbano remita a la del orden, o a la de arriba, ya que las urbes implicaron el levantamiento de materia en el espacio.

La noción central de subrogar es la del ruego, que tiene tradición religiosa, incluso vertida en la ley sedentaria escrita.

jueves, 6 de diciembre de 2018

De la reacción en Nietzsche

En Nietzsche la reacción política se dio a la par que la religiosa, ya que a la vez que defendió a la alta nobleza europea, la que más se enriqueciera mediante la colonia y la servidumbre feudal, cayó en una postura religiosa pre-cristiana, la del zoroastrismo, un monoteísmo que inspiró la idea del cielo y el infierno y la del castigo de dios, que adora a Ahura Mazda y rechaza a Angra Mainyu como espíritu del mal, del que se cree que surgió en la zona irania entre el 1300 y el 1200 antes de Cristo. Tiene al Avesta por libro sagrado, una compilación de escritos del imperio sasánida, el segundo imperio persa, entre el 226 y el 651 d.C., en el que algunos de los reyes adoptaron el nombre de su dios principal, ya que "Ormuz" fue tanto el nombre de los reyes Ormuz I, II y III como la segunda expresión para hablar de Ahura Mazda. El zoroastrismo se inició en la era esclavista y atravesó la etapa feudal, llegando al salariazgo actual sobre todo en Irán y parte de la India. Lo reaccionario de Nietzsche se reflejó en el asco que tuvo por el pueblo y el socialismo, a los que condenó en La voluntad de poder, y no se entiende cómo desde parte de la izquierda se lo tenga de figura destacada. La indiferencia ante el salariazgo y la condescendencia tácita con la servidumbre de la gleba son sus rasgos económicos. La adscripción anarcocomunista al nihilismo reactivo de Nietzsche falseó a la izquierda porque lo tornó algo pro-oligarca y suicida, de manera subconciente, cuestión que se expresa en el mal ludismo que adoptara, inspirado en los gestos de la dilapidación feudal, como celebración de la explotación, en línea con la fascinación por el sacrificio ritual del Bataille místico, que se replica en su política general, ya que este nihilismo por un lado es absoluto y, además, es por otro negativo, y de materialismo aparente, lo que a sus seguidores les perdió el juicio, desde su misma pretensión moral, que se presenta como anti-moral, o amoral, e inmoral, cuando en verdad defiende una moral extraña, de rareza traidora por celebrar la sumisión humana y la crueldad como fin en sí mismo: como un pasatiempo de patrones altos y aburridos.

Como Foucault fue nietzscheano todo el foucaultismo está pervertido por la prédica de Nietzsche, a lo que no puede asumir sin cuestionarse a sí mismo. Lo mismo le pasa al anarquismo con Heidegger, Mircea Eliade y Carl Schmitt, todos de simpatía reaccionaria, y con literatos como Michelle Houellebecq.

Al haber propuesto Nietzsche que se fuera truhan, con su apología de la vileza, sus seguidores cometieron turradas.

El sincretismo religioso de este autor es único, ya que a la deificación de Zaratustra la combinó con la mitología de los dioses griegos, la olímpica, con el culto a Dionisios en particular. Hizo un escapismo reaccionario bizarro ante el cristianismo dominante de su época, la del ascenso de la burguesía liberal en el territorio germano, el protestantismo de la Confederación Germánica (1815-1866) liderada por el Reino de Prusia, de monarquía parlamentaria, que terminó en la unificación alemana (1871) a partir del príncipe y duque Otto von Bismarck. Nietzsche vivió así en el período del imperio alemán, el de Guillermo I y II, también monárquico pero colonialista, de la conquista alemana de África Oriental Alemana, África del Sudoeste Alemana, Camerún y Togolandia, las que permanecerían bajo su dominio hasta la primera guerra mundial. El derroche de la aristocracia que él elogió fue el de estas explotaciones alemanas. Habría que saber qué opinó sobre el imperio alemán y de von Bismarck, esto es, cuál fue su ideología política, poco expresada por él, y más por la negativa por derecha al socialismo y al democratismo protestante que por una afirmación abierta. Catorce años después de que muriera el imperialismo europeo desembocaría en la primera guerra mundial, la cual fuera eurocéntrica, de la que el empresariado capitalista emergería superando a la nobleza, que se le plegaría como capital aristocrático, por medio de matrimonios entre nobles y herederos de empresarios prósperos, más proclives a la especulación financiera por su alto refinamiento. El proceso de fusión entre el empresariado capitalista y los restos de la oligarquía feudal es el que explica la permanencia de títulos nobiliarios hasta hoy, así como la subsistencia de reinos en modos de república democrática de voto empadronado.

Revalorizar el instinto

Hay una corriente humanista que al desconocer el carácter animal de la humanidad llevó a pensar al instinto como al ansia que preformatea en absoluto la práctica animal, excepto la humana, que como es más versátil se la supone promovida por un instinto más refinado, que ya no sería instinto sino pulsión. La llamada pulsión es el instinto humano, ya que la humanidad es instintiva, aunque su instinto pueda diferir en algunas cosas con el de la otras especies animales, y de las vegetales habría que ver. El instinto es lo tenido hacia dentro de sí mismo por los seres vivos, pero no en el sentido de los tejidos celulares, sino en el de lo percibido por el alma propia. Son los anhelos primarios, los más ligados a la subsistencia y la reproducción, pero los deseos innecesarios para vivir también son instintivos, de menor importancia psíquica y rigor pero existentes. No se debe entender al instinto como algo totalmente rígido y de determinación absoluta, para ningún ser vivo, y quizás en el humano sea más mudable que en los demás del reino, pero tal vez no. A eso habría que estudiarlo lo debido para postularlo bien. El instinto es un interés primigenio que antecede al deseo, cuya base es de transmisión genética y que quizás sea modificable por la cultura, algo que podría comprobarse a largo plazo. En lo referido a la aclimatación, la alimentación y los afectos, es motivado por las células del sistema nervioso que estimulan al cerebro para que piense en los objetos que satisfacen a su necesidad, lo que si bien es relativo tiende a ser absoluto y varía. Los otros animales también son pulsionales porque tienen impulsos que los llevan a actuar. Entonces, puede que el instinto anteceda al deseo y éste a la pulsión.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

El leninismo y la revolución pasiva

La estrategia insurreccional de tomar el gobierno mediante guerrillas proletarias para desde ahí dirigir la concreción del socialismo genera revolución pasiva en el caso de que las masas no lo estén exigiendo. Sucedió así en el bloque comunista, en el que el proletariado no es muy socialista y menos aún gestiona las empresas con asambleas de trabajadores. El gobierno puede ser un actor estimulante para la revolución, pero para triunfar bien tiene que empalmar bien con las aspiraciones explícitas de la base. En la URSS el estalinismo vetó al consejismo obrero, pero luego de la caída de la unión éste no resurgió con fuerza. El gobierno podría responder bien a las exigencias obreras en pos de la socialización si la ley mayor lo habilitara. De ese modo habría una interacción entre el gobierno y los obreros organizados, que no requeriría una socialización absoluta a corto plazo y que permitiría la coexistencia de distintos modelos propietarios en la transición al socialismo.

Para sostener al constitucionalismo socialista el ejército tendría que estar más o menos dispuesto a hacerlo, lo que requiere de preparación anticipada, es decir, de políticas bélicas progresivas. Habría que aplicar una política militar exitosa antes, durante y después de la reforma constitucional, cuestión nada fácil.

¿En qué es liberal el bloque comunista?

Como esta es una etapa histórica capitalista, se da el predominio liberal, presente en lo profundo del bloque comunista, no sólo porque ahí prima el capitalismo, sino también por la existencia del gobierno republicano, con presidente, parlamento y tribunales. Este modelo es el liberal, aunque en el capitalismo alterno adopta la forma del unicato partidario: restringe la participación democrática a votar por candidatos de un sólo partido, cuestión que en el mundo ortodoxo se da de maneras más sofisticadas. En el bloque comunista también hay cierta tolerancia religiosa.

martes, 4 de diciembre de 2018

El capital de las altas finanzas

El capital máximo es el de las altas finanzas, porque es el más refinado y representa a los capitales menos abstractos que sí mismo, los de servicios no financieros, industria y agricultura. Los flujos mundiales del capital financiero se dan por medio del traslado de billetes así como con las transferencias magnéticas e internéticas, las que intercambian valores monetarios más ficticios que el billete, sin monedas concretas pero con su equivalente informático. El nivel del capital es este, que sucede de acuerdo y en violación a la ley sancionada. La cúspide del gran capital laboral participa de esto por la adquisición enorme de capitales que realiza con la venta de los productos que ofrece en el mercado, pero este capital se compone más de la especulación bursátil y crediticia, la de los bonos gubernamentales en particular. También es el del lavado de las actividades ilegales, el del narcotráfico, la explotación sexual y el tráfico de armas y esclavos.

Materialismo y cristianismo

El materialismo debe destruir al cristianismo, porque el cristianismo personaliza en Jesús, así como tampoco debiera ser marxista para no sobrenfatizar en Marx, pero a la vez tiene que reivindicar la bondad cristiana y marxiana, ya que si no podría recaer en posturas previas. El cristianismo tiene de rescatable lo libertario, de lo que el liberalismo es su forma refinada, emergida quince siglos después del cuestionamiento al esclavismo por medio del iluminismo, que impugnara al sistema feudal, y ahora se encuentra falseada por su propia perversión, que en el marxismo también la hubo de otro modo. El materialismo, como concepción libertaria, no puede permitir la perversión, ni siquiera la bizarra, al menos en general, como tampoco debe tolerar su propia maldad. La perversión cristiana deriva de la fidelidad, porque la fe causa versiones de la realidad que confunden lo cierto con lo supuesto. La fe, como criterio para justificar la práctica, es bastante equívoca y acierta algo a tientas.

De la pasión

Tampoco la pasión es siempre buena. Cabe tanto la crítica de la pasión como el buen racionalismo.

El conservadurismo nos aleja de la solución a la crisis

Más allá de que el progresismo tampoco la resuelve bien, el progresismo permite el crecimiento de las fuerzas materialistas, que son las que quieren resolver bien la crisis porque buscan la calidad de vida. Entonces, el apoyo de la izquierda al progresismo gobernante debiera ser constante a la vez que crítico, ya que el pueblo no es siempre muy revolucionario, pudiendo ser de moderado a conservador y reaccionario. De darse la tercera guerra mundial, que sería atómica, la humanidad tendría que revaluar su lugar histórico al costo de muchas vidas, en cientos y miles de millones, y de una devastación ecológica inmensa, siendo que quizás eso no fuere suficiente para que entrara en buenas razones, como no lo fueron las dos primeras guerras mundiales.

La propiedad, la piedad y el bien

La propiedad es el bien que cada viviente toma para sí mismo, aunque no siempre esa toma es buena para quien la realiza. La piedad es un modo de ser humano en que a la propia conducta se la ordena según una ideología teísta, que a su vez define al bien en términos téicos y creedores, lo que hace a la existencia crítica, ya que sin entender bien al mundo no se puede vivir bien. La buena comprensión social de la realidad es necesaria para la buena existencia de nuestra especie.

La religión hace a la jerarquía política

Que la política sea jerárquica significa que su orden es sagrado, lo que se vincula a la verticalidad porque la doctrina clerical entiende al valor de la gente según la idea que tiene del pecado, a la que pone en relación con su comportamiento, idea fundada en la mitología, que atraviesa a las ciencias como corriente seudoriginaria. La mitología ocupa un mal lugar en la historia humana, aunque su existencia sea rescatable, para lo que debe ser entendida bien. La mitología hace a los fundamentos mágicos de la ciencia, presentes en las ordinarias y en las críticas, como las satánicas, o las de hadas y duendes, que hicieron a nuestro pasado. En política la mitología se replica con el sistema de la fetichización del gobierno, con eje en el voto y en la confianza, ya que la política capitalista responde al conocimiento crédico, que contiene cierto materialismo, pero subordinado a una ley mayor, que impide la asunción social de los problemas señalados por el materialismo que no concuerdan con la doctrina principal del momento, que es la del liberalismo clásico superior. El monoteísmo es el teísmo rector del capitalismo, pero no todo, sino su parte cristiana, la protestante en particular. Como producto religioso el capitalismo es el régimen del cristianismo protestante, ya que es éste el que lidera las relaciones internacionales, secundado del católico y el ortodoxo, entre otros cristianismos, y las ramas islamistas, que forman la parte menor, la más atrasada a veces, de la clase capitalista mundial, que se completa con el capital hinduista, el sintoísta, el del materialismo socialista, en todas sus vertientes, desde la socialdemócrata al izquierdismo más extremo, dentro de lo cual el comunista adquirió preponderancia mundial, aunque sea segundo. El producto bruto del bloque comunista es menor que el del bloque liberal entero, pero el capital detentado por el materialismo también incluye al de los miembros de las demás corrientes de la izquierda, tenencia menor a la propiamente capitalista, a la que la socialdemocracia mantuvo cuando gestionara a las empresas estatales, de manejo gobernante. El bloque liberal abarca a los países de constituciones liberales, tanto en Europa y América del Norte como en Oceanía, de capitalismo protestante principal; en África, donde el capital es más sincrético, dado entre el islamismo, el animismo y el cristianismo de la colonización moderna, aunque también en África hubo gobiernos de materialismo socialista; también sucede en la Rusia asiática, en América Central, en el Caribe y en la del sur, mayormente católicas, aunque tuvieron gobiernos socialistas, bajo mandato capitalista legal o de facto, lo de Cuba, que tiene legislación de ideología socialista pero hace a un capitalismo mixto con predominio estatal sobre el sector privado, en la que los dirigentes del partido gobernante manejan a muchas de las mayores empresas del país, ya que se las maneja como un oligopolio concentrado, con la ficción jurídica de la propiedad popular y los saberes complejos de la producción empresaria, a los que acceden pocas personas del total. Tampoco el gobierno cubano puede por sí sólo operar la socialización de los medios de producción en su propio país, incluso aunque la haya proclamado en la ley, ya que la constitucionalización del socialismo es necesaria pero no alcanza por sí sola para concretarlo, porque su efectuación debe ser social. En el bloque comunista la jerarquización religiosa se repite de facto, sin la justificación divina liberal pero con sucedáneos, como la idolatría a las autoridades, o los resabios del sistema dinástico, el fanatismo político e ideológico, los rituales cívicos, el patriotismo ordinario, el mal hombrismo, también en línea con la idea de que dios es hombre y con el patriarcado. Tampoco en él los proletarios saben mucho de qué es el socialismo ni lo reclaman tanto, aunque sí le exigen formas superiores a las vigentes, a algunas de las cuales pueden dar incluso sin el traspaso a la socialización económica abierta a nivel internacional, que requiere de la transformación legal porque la ley es un modo de asunción social de la realidad, o sea, que pauta qué es lo que la sociedad reconoce de la realidad en un momento, aunque esa pauta esté distorsionada, admita modificaciones cuantitativas y pueda estallar en formas nuevas, lo que no es necesariamente bueno, por lo que cabe la crítica de la transformación. Un aspecto que debe aceptar el pueblo es el del carácter hipotético de la creencia, condición básica para que sepa comportarse bien, o mismo la crítica al teísmo. El socialismo no podría suceder bien sin ambas. Como la economía se lleva con la religión los defectos de una repercuten en la otra y viceversa, eso en medio de los otros vínculos, también conflictivos y cambiantes. Reemplazar a las prácticas de adoración a los dioses, y a sus sucedáneas, por las de la convivencia bien comandada, de concordia social, es necesario para que se ordene bien la economía. La buena resolución del fetichismo de la mercancía precisa el reconocimiento social del problema de la fe y del credo.

lunes, 3 de diciembre de 2018

De un método para la expropiación a bajo costo de la gran propiedad privada económica

La asamblea constituyente pro-socialista podría legalizar la expropiación barata, y hasta gratuita si cupiere, de las empresas, cuando se demostrara debidamente la corrupción empresarial, es decir, que se podría habilitar el cambio en la titularidad de las empresas al probarse bien que la dirigencia de sus sociedades accionarias hubiere incurrido en delitos flagrantes. Esto permitiría la expropiación, que sería en pos del gobierno, lo que estaría bien pero sería insuficiente, ya que no implicaría el traspaso de la tenencia a sus trabajadores. En el caso de las grandes empresas la expropiación quizás deba adoptar un carácter mixto, con cogestión gubernamental y obrera, seguida de la posibilidad de que participen en su administración los usuarios y consumidores, o los demás afectados por éstas. La empresas del gobierno debieran tener mecanismos cogestivos, y las privadas admitir la posibilidad de que se las cuestione y reordene con paciencia si su desempeño lo ameritara, cosa que tendría que ser justa también con los empresarios. Otra modalidad intermedia podría ser la de la cogestión entre trabajadores y empresarios, a lo que habría que terminar de decidir en concreto, según las características particulares de la expropiación que fuera.

La ley pro-socialista debiera relativizar el predominio de la propiedad privada, para permitir distintos modos de transformación propietaria, que tendrían que ser más pro-obreros que pro-patronales.

Del caso Odebrecht

El caso Odebrecht demuestra la hipocresía social vigente respecto al pago de sobornos de los empresarios al gobierno. El pago de sobornos para la contratación de obras del gobierno es frecuente, por lo que escandalizarse por lo de Odebrecht es propio de presumidos. La motorización del juicio a la empresa debe tener origen en los servicios de inteligencia, ya que hace a la manipulación de la trama política y económica con fines del imperialismo estadounidense. Se da como parte del combate entre los imperios mundiales, pero en eso combina la delación de delitos que se cometieron. Es como una tarea de delación selectiva con propósitos imperialistas aliados a los de las oligarquías inferiores. En su contradicción se lo puede entender como una tarea de clase para deponer a los gobiernos pro-socialistas, o cercanos a la defensa del socialismo, que hasta pueden haber cobrado las coimas. Lo raro es que, siendo el pago de sobornos algo tan frecuente, se lo haya perseguido tan poco.

jueves, 29 de noviembre de 2018