lunes, 22 de enero de 2018

De la fe verdadera del monoteísmo

¿En qué el monoteísmo tiene la fe verdadera que proclama? El monoteísmo dijo que su fe era la verdadera, como si las otras fes no lo hubieran sido y como si él mismo fuese de verdad suficiente. Al erigirse el monoteísmo europeo en lo que terminó siendo el modo capitalista, desde el Renacimiento y atravesando la Ilustración, con la revolución liberal inglesa, bastante antecesora de la estadounidense y de la del resto de Europa, antes de expandirse por sus colonias, éste discutía con los otros credos, a los que superó técnicamente, porque el materialismo de su ciencia, al suponer que dios creó al mundo, permitió comprender la existencia objetiva de lo externo a la conciencia, a lo que los cristianos estudiaron experimentando, al modo del empirismo inglés, con lo que las naciones europeas pre-capitalistas empezaron a superar a los otros imperios de aquél entonces, el ruso y el árabe en particular, cuestión notoria en la expulsión de los moros de España, a principios del siglo XVII. El monoteísmo cristiano erigió una fe que se dispuso a indagar lo objetivo, por lo que, tres siglos después del Renacimiento, Hegel aportó el idealismo objetivo, una filosofía monoteísta protestante que a la vez que la creación por dios del universo acepta la mismidad de lo objetivo, lo que tornó a la fe en verdadera, por investigante, pero de mala veracidad, porque no cuestionó bien a la fe en sí misma, ni tampoco a la idea de dios, de lo que la economía se mantuvo fetichizada, a la par que la acumulación dominante, con la doble moral. El ejército, que separa a la clase privada de la pública, solió ser de moral pietista privada.

La fe verdadera se corresponde con el idealismo objetivo hegeliano, que es su apartado filosófico, de una filosofía protestante, tolerante con las otras religiones, pero capitalista en su privacidad. El materialismo comunista también es insuficiente, pero podría dejar de serlo, lo que requeriría de su aprobación internacional, que fue cuestionada por las grandes faltas que tuvo. El comunismo, como modo de vida de una ideología científica, deberá controlar bien su práctica, la política en particular, porque sus maldades le restan aceptación por parte de las personas y porque hacer mal es malo, porque el comunismo, para ser lo que dice ser, debe ser bueno, incluso aunque no lo sea.

Así como el monoteísmo tiene una fe verdadera, el ateísmo tiene una concepción verante, que también falló y que lo seguirá haciendo, pero que puede no ser una fe, lo que es próximo a la buena verdad, que sería insuficiente hasta haber sido socializada lo debido para suceder. La crítica humana es bastante grande, y es exitosa al asegurar la reproducción de gran parte de la especie, pero asimismo tiene faltas imperdonables, a las que cada humano debe atender, como a la falta que fuere y con la diferenciación de responsabilidades de acuerdo al lugar social y a la práctica de cada quien, al igual que puede ser tanto individual como grupal, y de grupos de muy diferentes magnitudes.

Más notas sueltas

1. Los partidos políticos y el gobierno

En el republicanismo liberal, los partidos políticos pueden asumir los poderes de gobierno ejecutivo y legislativo, pero no el judicial, a no ser que reformaran la constitución en modo que lo disponga, por lo que la clase dominante, capitalista en la modernidad desde la Revolución Industrial, se ampara en la ley mayor, a la que obedece la dirigencia de las fuerzas armadas, que casi siempre manda a la tropa. En tanto que la exigencia proletaria del socialismo no sea ampliamente mayoritaria, los partidos socialistas no podrán transformar al orden constitucional, por lo que deberán desempeñar una política favorable al capitalismo cuando gobiernen. Deberán soportarlo y no podrán evitar reproducirlo, porque está facultado por el orden legal superior al del gobierno electo. El liberalismo socialdemócrata ateo fue eso, un seudosocialismo, el de gobiernos derrotados desde arriba por la clase capitalista, que los vencía con las leyes superiores al rango jurídico de la parte votada del gobierno. Al liberalismo heterodoxo religioso le sucede parecido, y con más atraso en los países islámicos, en los que la iglesia tiene mayor injerencia en el gobierno de los estados nacionales, mientras que las naciones crédicas pendulan buscando políticas que resuelvan sus problemas sin atender bien a la cuestión propietaria, sea la de los bienes fabricados o la de las ideas, con sus intermedios, que hacen a la fetichización de los estamentos sociales en puja. En la época del comunismo primitivo, esa era larga que abarcó más de 305 mil años, la de la humanidad pre-civilizada, hubo diferencias sociales, y peleas por el mando de los clanes, con los brujos y la deificación de los primeros jerarcas, lo que se estamentizó al hacerse el sedentarismo, porque al estatizarse las sociedades nómadas mediante la agricultura la erigencia de los templos fue conjunta al encastamiento de la clase privilegiada, que fuera la de los estudios universitarios, que a la vez que endiosada fue la detentadora del mando social, por ordenar al ejército de armas metálicas, de lo que se enriqueció mal. El auto-enaltecimiento de la clase dominante antigua fue a la par que su autoproclamación como divina y que al sometimiento de las naciones que no dominaban la metalurgia, por lo que sus milicias fueron devastadas. Esto implicó una mala apropiación concordante con el fetichismo social, la asignación de identidades téicas a las personas de acuerdo a su condición social, y a su práctica medida en relación al canon moral imperante, y la recreación del propio juicio en términos místicos. Se promovió que las personas se asignaran una identidad teísta de acuerdo a su lugar social, dejando a las deidades menores para la clase más sometida, que fue la más tratada de cornuda, es decir, de infiel. El fetichismo de la mercancía es contemporáneo al misticismo, y ya estaba en el comercio antiguo, cuando se le puso precio monetario a los bienes fabricados para la venta, lo que supuso la acuñación de la moneda. El culto a los gobernantes en las monedas estatales es análogo al que se le hace a los dioses, y se dio en economías fetichistas. Esto es claro en la moneda estadounidense, que representa tanto al dios de los protestantes como a algunos de los próceres de ese país.

2. La capitalesía es en parte pública y en parte privada. La de ganancia especulativa es la privada, y la de la vendedora es pública. Son modos distintos de capitalizar, que coexisten intersectados. La del proletariado menor es la salarial. El proletariado asalariado es inocente respecto a la capitalización dominante, pero no en lo que es la reproducción del fetichismo, con su secuela de barbarie. Tiene una responsabilidad menor en la generación de la maldad humana, que es muy importante porque la clase asalariada es mayoritaria.

3. Habría que investigar bien a los femicidas, muchos de los cuales padecieron traumas psíquicos mal predisponientes para su inserción social, algo que se replica en el resto de la criminalidad baja. Para cometer un homicidio intencional hay que estar mal de la cabeza, lo que sucede por la explotación, que les dañó sus cerebros a algunos de los peores delincuentes menores.


4. De la recepción de ondas electromagnéticas por el cuerpo viviente

La electricidad, al ser una corriente de electrones que entrechocan, causa una vibración en su entorno inmediato, que se replica en el aire y que llega hasta al ADN, porque traspasa al tejido viviente empujando a sus átomos. En general esto no tiene consecuencias graves, pero causó leucemia infantil y seguramente haya aportado a la generación de otros cánceres. La privatización la opera, porque ordenó la electrificación desde arriba, pero el pueblo la aceptó y la usa en gran cantidad. Las urbes están irradiadas de electromagnetismo, cuyas ondas llegan a los cuerpos humanos constantemente a lo largo de la vida, a la vez que otras formas de contaminación, lo que tiene una secuela de muchas enfermedades en general de leves a intermedias, lo que, visto a grandes rasgos, es un problema muy importante, no sólo por las graves sino también por estas últimas.

El electromagnetismo contribuye a la creación de tumores porque es uno de los factores que destruyen a la parte de la cadena de ADN que regula la reproducción celular, por lo que la célula se empieza a multiplicar sin concordancia con el cuerpo que le es externo, y al que mata al expandirse cuando no es detenida. La vida sana a la que pregona el cristianismo no puede obtenerse en sistemas crédicos, porque creer interrumpe al debate social necesario para ordenar bien a la práctica de la especie. Cuando las personas indagan en la realidad para pautar su hacer, hablan entre sí de lo que es, porque quieren entenderlo para saber cómo enfrentarlo. Entonces, al basarse en lo que les parece, falsean el debate, y por ende a la práctica más activa que se le sucede, de lo cual ésta, a mediano plazo, entra en crisis y decae. La lógica crédica es decadente por eso mismo. Piensa equivocada, enaltece y cae algo. Progresa fallando. Se corrige y prosigue, hasta que decae de nuevo, al no haberse asumido bien todo lo necesario para la mejor supervivencia de la especie, que depende de las otras, todas las cuales se asesinaron entre sí para deglutirse. A la humanidad la asesinaron muchas de las otras especies vivientes, así como se matara a sí misma, entre las cuales los virus y las bacterias, que no recibieron educación pía. En menor importancia, hubo el combate explotador entre vivientes, que no fue mortal, que aporta al biocidio de las especies naturales, que es bastante normal en la historia de la naturaleza. Incluso lo es la muerte planificada, a la que también ejecutaron las especies que no son humanas. Entonces, la negación a la planificación de la muerte no debe ser absoluta, pero sí la referida a la de humanos, al menos en general, no obstante lo cual se la cometerá. La humanidad mantendrá el hiato entre su hacer y su deber ser, porque este último no se condice bien a su esencia, al habérselo formulado crédicamente, antes que de manera clerical, por entenderse algo mal a la historia. La comprensión mítica afecta a la producción humana de forma ruinosa, al propulsar comportamientos mal razonados.


5. La fabricación de biodiesel es en gran medida vana

El biodiesel es un derivado del aceite vegetal, de soja en particular. Se la operó en Argentina y en Brasil, dentro de su inserción internacional, para financiar a los estados de estas naciones. Persistirá a pesar de la crisis de la explotación periférica por el proteccionismo trumpista y europeo, que no le compra tanto su producto. El entramado social de la producción sojera es supra-constitucional, de la ley internacional de rango constitucional alto, a la que adoptaron los órdenes legales nacionales, bajo los cuales están los gobiernos electos. Los gobiernos electos son instancias altas de mando social, pero se subordinan a la capitalesía, a la que a la vez componen de distintas formas, en una existencia crítica. El sector principal de la clase capitalista es el imperialista, al ser del capital superior, pero el que se le subordina no es igualitarista: asciende socialmente, por la tendencia divinizativa, que premia simbólicamente a los ganadores a la par que éstos se capitalizan. Al mismo tiempo, la capitalesía es mafiosa, y se golpea a sí misma y a sus enemigos, por la susceptibilidad internacional, lo que afecta a la lucha de clases estamentales, que busca reordenar a la práctica social humana en lo que hace a la propiedad fabril, y a las luchas de clases no estamentales en sí mismas. El eje de la lucha de clases estamentales no debe opacar a la lucha libertaria que no es directamente estamental: son cuestiones que deben estar bien compuestas, porque la lucha por la liberación social es una sola, y será perdedora hasta que sea bueno su clasismo estamentario, lo que depende de que la izquierda asuma bien su lugar social y el de las luchas que no son estamentales. Estos problemas persistirán mal resueltos por mucho tiempo, y quizás no sean bien resueltos nunca.

6. Dentro de la avanzada feminista está la del conservadurismo católico chileno contra Pablo Neruda, que lo acusó de abusar sexualmente de una sirvienta suya, siendo que él confesó públicamente ese abuso en uno de sus poemas. El feminismo crece con sus faltas. Lo que no dijeron las feministas que le reprocharon eso a Neruda es que muchas de ellas eran católicas, y por ende enemigas del comunismo porque éste es ateo, así como algunas de ellas puede que hayan pertenecido a la oligarquía chilena, adversaria del comunismo también en materia de la tenencia propietaria social. El sacerdocio conservador tiende a ser pro-capitalista y pro-elitista incluso en sus sectores bajos.

7. Los del siglo XX fueron malos totalitarismos. El totalitarismo en sí mismo es la tendencia a observar la totalidad, lo que no necesariamente desemboca en lo que fueron los regímenes seudo-totalitarios del siglo pasado.

8. Pote y potencia. Cuando la humanidad empezó a utilizar los potes, ganó poder, y por eso puede que la palabra del poder devenga del pote. Es una conjetura. La alfarería requirió del manejo del fuego, y por ende permitió la cocción hervida de los alimentos, lo que sirvió a la primera humanidad civil para matar a muchas de las bacterias contenidas en éstos, aumentando la expectativa y la calidad de la vida, y la cantidad de la población. Los migrantes lo hubieron hecho asando a las presas.




Nube nocturna

sábado, 13 de enero de 2018

La historia es una determinación múltiple con primacía de lo simple a lo complejo

A partir del Big Bang surgieron los elementos simples, con que se formaron los complejos, y todos interactúan entre sí, siendo que los simples son los más constantes, porque los complejos duran menos. Algunos de los elementos simples perduran desde el inicio del universo, mientras que los complejos, fueren vivientes o inertes, se destruyeron más. Los complejos inertes, a su vez, suelen persistir por más tiempo que los vivientes.

La teoría de la gran explosión tiene sus inconsistencias, porque no se entiende cómo puede expandirse el universo si es que no tiene un espacio exterior hacia el cual hacerlo, lo mismo que sucede con la generación de la materia: no explica cómo es que desde un lugar muy pequeño, el del estallido inicial, se pudo gestar toda la materia existente hoy en día. Es una idea de toda la realidad que es superable, pero es la mejor que tenemos hasta ahora.

viernes, 12 de enero de 2018

Presidencialismo y parlamentarismo en la república liberal

Los gobiernos oligárquicos son más presidencialistas, inclinándose a manejarse mediante decretos o con leyes votadas con extorsiones, en tanto que los democráticos son más parlamentaristas, sin estar exentos de decretos ilegítimos y de prepotencia, y ambos se enmarcan en el republicanismo liberal, que tiende a ser procapitalista y religioso.

jueves, 11 de enero de 2018

El método de escritura de Marx fue fragmentario

En tanto que fue socialista fue caótico. El socialismo tiene de caótico que reconoce que la realidad es incognoscible por completo, porque el materialismo, al haber intentado comprenderla, descubrió que a veces no lo pudo. El caos es eso, es el orden de la realidad que no es aprehendido ni por la humanidad ni por la demás especies vivas, por lo que se nos aparece como desordenado. Tiene un orden algo irregular. A la vez sucede que cada cual de sus miembros lo entiende algo y lo ignora otro tanto. Esto implica que hay que hacer una crítica del caos, porque las posturas partidarias del caos fallaron bastante y lo seguirán haciendo. La izquierda debe acertar, no debe fallar, por lo que cabe exigirle el buen caos, al que habría que definir, pero el acierto de la izquierda debe ser social. El objetivo socialista debe ser conseguido socialmente, por lo que requiere que la transformación sea social, y de sus sectores más vastos. Hay objetivos particulares, intermedios y generales, que además son tendencializables, lo que exige que la búsqueda consciente de su consecución sea, así como individual, también grupal y social.

Ahora casi todos los marxistas, al criticar a la posmodernidad, rechazan al fragmento. El marxismo procede mal al hacer así, porque El Capital, la gran obra de Marx más conocida hasta ahora, cumple con el canon universitario más excelente de manera falsa. Es un clásico, serio, con el tema definido, coherencia lógica, consustancialidad, pertinencia histórica, y así; pero en verdad El Capital es una obra que fue terminada por Engels. Marx escribió un montón de notas sueltas, con la letra ilegible, ideas reiteradas, sin título, verdaderos delirios científicos, que debían estar tiradas en su cuartucho y que quedaron abandonadas quien sabe dónde, y la gran mayor parte de las cuales todavía no fue editada. Los manuscritos están en un instituto marxista de Rusia. Engels tomó algunas de esas notas, en acuerdo con Marx, y las compiló en el libro que es El Capital, esto es, que este libro es un conjunto de retazos compuesto por Engels, y editado, impreso y distribuido por varias personas. Es el apartado económico de una filosofía superadora de la religiosidad que no fue completada en un cuerpo doctrinario bien acabado, el buen holismo verista. El holismo verista es una ciencia por construirse que será debatida por las próximas generaciones humanas, y que divaga subconsciente por las doctrinas actuales, que lo reprimen porque es igualitario y crítico al teísmo.

El canon clásico de la academia es una aspiración inalcanzable, por ser divino, además de que favorece a la desigualdad social, de lo que habría que estipular un nuevo canon, que debiera ser bueno lo debido para el buen hedonismo social humano, que requiere de buena responsabilidad laboral y medioambiental. Tal canon existe poco concientizado, y es orientativo para el desarrollo progresista, que transcurre falseado por el fideísmo, el pietismo y el capitalismo.

miércoles, 10 de enero de 2018

De la aplicación del recetario ortodoxo en las economías periféricas

Además de por las fallas derivadas de la fidencia y del fetichismo capitalista, presentes en el liberalismo ortodoxo, que es imperialista, la aplicación de su doctrina en los países subordinados se torna deficitaria porque a aquéllas les agrega las correspondientes al traspaso a la periferia de una teoría forjada en los países centrales, que pretenden subsumirla y que además mantienen al doble procedimiento de aparentar que buscan una solución justa mientras que se avala la acumulación capitalista presente, que es peor que la de la etapa anterior a la crisis petrolera de 1973, con el auge de la financiarización trasnacional.

La biología es incidida por la práctica

La práctica, que es material, incide en la materia en la que se aplica, que es inerte o natural, y dentro de esta última puede ser humana. Entonces, la biología es una ciencia cultural, porque para entender a su objeto debe estudiar la historia de la incidencia de la práctica en él, y de la humana en particular. Como la naturaleza humana es una creación tanto instintiva como voluntaria, en la que confluyen la materia inerte, su organización viviente y la operación social, el cuerpo humano depende de la práctica de la especie, y entonces las ciencias biológicas son historicistas. La biología, al estudiar la historia de los seres vivos, lo hace con la de la acción humana que se les hubo relacionado. Existe la biología política, la actitud política de los biólogos, porque ellos saben que el gobierno determina el modo de aplicación del orden constitucional, según la política adoptada por los representantes electos mediante el voto, al disponer las leyes, lo que orienta a la práctica social humana, que incide en la naturaleza.

El cuerpo viviente complejo tiene funciones automáticas, las que dependen de su conformación primaria, de carácter inconsciente para sí mismo, y las voluntarias, que son conscientes, también fisiológicas pero subsiguientes al automatismo simple: son escogibles con la representación interna del entorno, que en los animales se da con el pensamiento. A su vez, en humanos, la consciencia se separa del inconsciente en parte por la represión moral y en parte por la imposibilidad de hacer conscientes a las funciones primigenias, a las que se descubrió hace algunos siglos y que solemos ignorar, de las que podemos tener consciencia externa, pero no sentirlas en sí mismas, porque el cuerpo humano no es apto para eso, aunque sí lo hace a veces con las primigenias complejas, como la digestión cuando sus órganos padecen enfermedades sintomáticas. La parte de la consciencia que está omitida por la represión moral sí puede ser concientizable mediante el análisis psicológico, y la otra puede serlo mediante el biológico, pero los procesos de esta última seguirán siendo de automatismo preconsciente, porque tienen un orden propio de sí mismos: sólo indirectamente dependen de nuestra voluntad. Tienen un orden instintivo, que existe en general más allá de nuestra capacidad de intervención planificada, a diferencia del orden psicológico y del social, que son más prestos a responder a nuestra ideación.

Notas cortas

1. Los masoquistas adoptaron identidades sociales insultables. Es la lógica masoquista, la de ponerse en posición culpable. En eso está fallando el anarquismo deleuziano, bastante influyente dentro de la comunidad lúdica altersexual y propenso a la laceración filiar.

2. La noción de “nacional y popularˮ redunda porque lo popular, tal como lo entiende, como el conjunto de las clases baja y media, es parte de la nación. Es la de un socialismo nacionalista, es decir, un reconocimiento de la sociedad nacional, pero que no es tan igualitarista como el marxismo, ni ateo, ni internacionalista, y que tiene carácter populista en que enfatiza en las clases inferiores, pero en falso, porque el orden constitucional al que se somete es favorable al capital trasnacional, lo que obedece a la hegemonía capitalista. Es una declinación gubernamental beneficiosa para el pueblo en el marco de una legalidad privada, por lo que existe como heterodoxia, en tanto que la ortodoxia está dada por el orden supremo estipulado en las entidades superiores al gobierno, y en particular en las máximas leyes. Aparte, en general se trata de una declinación crédica.

3. Burgués es quien está en suelo urbano. La adopción de la urbanidad es histórica, por lo que quienes están en las urbes son burgueses cuando lo están, y rurales cuando están en el campo. Algo análogo sucede con la capitalidad: es una esencia histórica; su modo de ser es histórico, es decir, que los capitalistas son capitalistas cuando lo son, y dejan de serlo cuando lo dejan, pero incluso entonces su existencia está determinada relativamente por su capitalización previa.

4. Las especies homínidas creyeron, pero no en dioses, desde antes de que se forjara el homo sapiens, aunque antes de éste la humanidad también supiera, como lo hacen los otros animales, que saben algunas cosas y creen otras, por lo que la creencia es retrógrada respecto de la sapiencia, de lo que aquélla ordena a la práctica social humana más parecido a como era desde la época anterior al homo sapiens. Eso tiene de retrógrado el pietismo, que al creer ordena al modo de la sapiencia hipotética, al que racionaliza en mitos con los que los fieles dispusieron algo mal a la sociedad. Los otros animales no se ordenaron según mitos; son amíticos, igual que una parte pequeña de la humanidad, lo que es tendencial y varía históricamente, ya que el ateísmo también contuvo mitos y porque los fieles se olvidaron de sus mitos muchas veces.

5. Las finanzas explotan a los contadores. Dentro de lo que es la explotación capitalista hay que incluir la explotación de los contadores, que son algunos de los obreros del sector financiero.

6. La pieticidad del orden social hace que la economía sea un calvario, lo que se corresponde al predominio de las peladas en los cueros cabelludos superiores de los economistas ortodoxos.

martes, 9 de enero de 2018

De la vigencia del eurocentrismo

El eurocentrismo tiene una vigencia relativa, subordinada al imperialismo estadounidense en el bloque internacional más importante de la Tierra, al que le sigue el chino, ruso e indio. El eurocentrismo mantiene una vigencia subordinada porque el capitalismo surgió en Europa, que impera sobre Oceanía, África y América, aunque sometida al liderazgo estadounidense. Para que el eurocentrismo deje de primar en el análisis geopolítico Europa tendría que dejar de ser preminente en el concierto internacional. En verdad, la teoría decolonial se equivoca al confundir al imperialismo con el colonialismo, porque eso le dificulta dar cuenta del imperialismo que le es posterior, el subsiguiente a las revoluciones que le dieron independencia política a las naciones que hubieron sido colonizadas, porque éste no se rige por el sistema de colonias. Luego de la oleada de revoluciones independentistas posterior a la segunda guerra mundial el imperialismo adoptó una forma diferente de la colonialista, que es la del sometimiento capitalista. El modelo colonial fue adoptado durante el capitalismo, porque ocurrió hasta la segunda posguerra, y persiste en países chicos como remanente del imperialismo monárquico, reformulado tras la oleada independentista, iniciada en Estados Unidos en 1776 y retomada en el subcontinente indio en 1947 y en el África en la década de 1960, tras la revolución haitiana de 1804 y la independencia latinoamericana que le prosiguiera. La reformulación del imperialismo independentista, basado jurídicamente en la legalidad supranacional de la ONU, la OMC, la OTAN y demás instituciones afines, como el CIADI, contiene al asentamiento en la periferia de las principales empresas, y el sometimiento financiero, mediante el sostenimiento del dólar como primera moneda de cambio internacional; la cotización bursátil del capital trasnacional, el endeudamiento de los países más productores de materias primas, la fuga a los paraísos fiscales, que están mistificados no sólo porque albergan dólares, una moneda monoteísta, sino porque la de los paraísos es una idea bíblica. El imperialismo capitalista hace a una fetichización de la realidad terrenal en la que el paraíso son los lugares exóticos en los que se atesora a las finanzas más altas, el purgatorio es la economía laborista, que tiene una pecaminosidad perdonable al clero estricto de acuerdo al esfuerzo personal entendido como sacrificio, y en la que el infierno es la desocupación y otras marginalidades. Es una disquisición mitológica, a la que no se reconoce como tal porque se supone que la mitología es una instancia religiosa superada por la fe verdadera, lo que no es cierto porque la fe, aunque sea verdadera, persiste siendo mítica, y no puede ser verdadera lo necesario para la buena dicha. La veracidad de la fe monoteísta, la de la modernidad liberal, es la del idealismo objetivo, por lo que es equívoca.


Pictogramas oníricos



Un ejemplo del obstáculo al buen relacionamiento causado por el mito de los cuernos

Las parejas tienen que concordar su vínculo, y para eso necesitan establecer cierta disciplina sexual, que evite el contagio de las enfermedades de transmisión sexual, pero, como la cuestión es difícil de tematizar, porque está condicionada por el mito cuernista, no se la habla lo que se debiera, y entonces el comportamiento conjunto se torna dudoso, porque se vuelve pasible de ser accidental. Esto se refiere a la prevención de las enfermedades sexuales, pero, en otros órdenes, como el sentimental, el asunto también está presente, porque como la polifilia, esto es, el hecho de que se tienen sentimientos amorosos por muchas personas, puede llevar a la poligamia, las personas a veces omiten expresar sus sentimientos por temor a desatar respuestas violentas en sus parejas, que están condicionadas por el temor al abandono y a la estigmatización, a lo que se suele entender como ataques de celos, o como manías posesivas.

La misma lógica se repite en los otros temas que están sujetos a mitos, ya que éstos persisten mal entrometidos, como un estorbo, dificultando su buena elaboración.

El mito de los cuernos es monogamizante, y repite la lógica de buscar ordenar a la práctica humana mediante la violencia, porque, al cometerse las infidelidades, los maridos y esposas que fueron engañados reaccionaron furiosos, de lo que, socialmente, o bien se les exigió a los transgresores que se comportaran de acuerdo al mandato dominante, o bien se les condenó a la marginación. El mandato dominante de este mito es el cristiano, porque la diferenciación entre dios y el diablo es cristiana. La figura del diablo es la que inspiró al mito de los cuernos, porque el diablo es un ser mítico de cabeza cornada, y además porque el pietismo supone que desobedecer al orden de su dios es adoptar la fidelidad al demonio, lo que tampoco es cierto siempre. Cabría analizar cómo sucede la articulación entre este mito matrimonial y las figuras del diablo en las religiones que no son cristianas.

Creencia y conceptopatía

Al permitir la existencia de las verdades aparentes, la creencia es conceptopática, y causa sociopatías porque permite practicar según malas ideas.

lunes, 8 de enero de 2018

El del materialismo histórico es un nombre redundante

Cuando Marx y Engels inventaron al materialismo histórico como corriente científica buscaron trasladar el naturalismo en boga de su época a las ciencias humanas, que era materialista porque indagaba en la materia para corroborar sus postulados, pero que se circunscribía más a la geología, a la botánica, a la zoología y a la antropología primitiva, sin haberlo hecho tanto con la sociedad civilizada. De allí que Plejánov le agregara la palabra “históricoˮ al nombre de su disciplina, para referirse a la historia humana, y a la civilizada en particular. No obstante, en verdad, es una aclaración redundante, porque aquélla es material y porque toda la materia tiene historia. De lo que se trata el planteo de aquellos comunistas es del materialismo humanista, es decir, el que enfatiza en la historia humana. Es un materialismo humanista y sociológico, un materialismo sociohumano, sobre todo enfocado a la historia civilizada, y más a la presente y con perspectiva de futuro. Es la sociopraxiología humana.

El socialismo, la política del materialismo sociohumano, cometió errores gravísimos, que lo desacreditaron ante la sociedad, por lo cual deberá repararlos, y evitarlos lo más posible, para lograr su objetivo.

sábado, 6 de enero de 2018

Reversión tropical








De la desmesura capitalista

La crítica al ascetismo capitalista, de cuño batailleano, se equivoca mucho porque no reconoce que el capitalismo es muy desmedido: fuerza la generación de capitales hasta lo exorbitante. Hace producir muchísimo más de lo necesario, y encima en una producción casta, en el sentido tanto de castigadora como de purificante, porque a la vez que entristece crea valores puros, que son los del capital abstracto. Es una mala desmesura, de tipo mortificante, y análoga al rezo en el sentido de que ambos son prácticas ingratas y equivocadas, que no tienen razón de ser y que no sirven para nada, o que, cuando sirven, lo hacen residualmente: brindan un beneficio marginal, al que debiera obtenerse de una forma verdadera. La capitalista es una captación féica en el sentido de que es fetichista: se le asigna precio a algunas de las cosas, en el marco de contratos sociales fidentes, dentro de un sistema que funciona mal.

No hace falta que le ponga una nota optimista al asunto, porque el mero hecho de cuestionarlo lo es.

Dos tipos de seudodemocracia

Tanto el sistema sufragista del liberalismo como el de partido único del comunismo son modos de seudodemocracia, en el sentido de que ambos se proponen a sí mismos como de gobiernos populares, al igual que no funcionan lo bien que debieran. Que sean falsos no debe ser tomado como un problema tan grave, y además son meritorios, porque contienen cierta bondad, pero deben ser superados, lo que requiere que los pueblos sean verdaderos, cosa que es un problema mayor que el anterior.

La seudodemocracia es una forma de gobierno que pretende ser democrática, por lo que es superior a la oligarquía, y tiene el problema, por un lado, de la falsedad popular aparejada por la creencia y la mala manipulación ideológica, y por otro el de las deficiencias en el modo en que el gobierno representa al pueblo, aparte de los relativos al capitalismo, entrecruzados con aquéllos.

viernes, 5 de enero de 2018

De la falta de predisposición a la autocrítica en el progresismo latinoamericano

La poca autocrítica es un problema en general, y en particular lo es en el progresismo latinoamericano, en todas sus variantes, tanto las llamadas reformistas como las denominadas revolucionarias, y hayan sido o no partícipes de los gobiernos del ciclo populista decaído en los últimos años, con el triunfo de Michel Temer en el golpe gubernamental brasilero como expresión máxima del proceso degenerativo. Las personas podemos ser bastante reacias a la autocrítica, porque ésta hiere nuestro orgullo vano, pero, en verdad, la buena autocrítica hace bien. Un problema es que solemos confundirla con la auto-culpabilización, porque la tradición de la crítica está muy influenciada por las iglesias, lo que implicó que en las religiones castigantes adoptara un cariz punitivo. Entonces, se debe rechazar a la mala autocrítica, y aceptar a la buena, que nos hace sentir bien y nos permite resolver bien nuestros asuntos. Otro tema es el del análisis del propio orgullo, que es necesario para mejorarlo, ya que el orgullo personal es preciso para vivir pero puede tornarse malo.

El gobierno de Dilma Rousseff se impuso electoralmente con mucha debilidad, por la costumbre de la nación brasilera de votar por partidos de entre la derecha y el centro-izquierda. El PT, que es de centroizquierda porque es socialcristiano, tuvo que aliarse con el PSDB para ganar, un partido socialdemócrata corrompido, que aún así consiguió muchos votos, y cuando no votaron a esta alianza los brasileros lo hicieron en general por peores opciones, lo que da cuenta de que la politicidad de la base social es bastante endeble. En los otros países suceden cosas parecidas. Por eso es que la izquierda suele perder, además de por sus propias faltas políticas, que suelen ser menores a las del común de las naciones. El caso peruano da cuenta de lo mismo, con gobiernos en general deplorables, pero que lograron varias veces imponerse en las elecciones sin haber hecho fraudes notorios en el recuento de votos. La derecha puede ganar elecciones y ya lo hizo muchas veces, con resultados legítimos, obtenidos mediante votos sinceros de habitantes empadronados, a los que se engañó con promesas electorales y manipulación ideológica, en el marco de la distorsión conceptual crédica. Es una defraudación electoral legal, que es inmoral pero legal, porque la ley avala ciertas inmoralidades.

Falta asumir que como las constituciones son derechistas los partidos progresistas, cuando logran ganar las elecciones, llegan en general debilitados por el escaso margen de las victorias y quedan sometidos a legalidades procapitalistas y religiosas, lo mismo que a la hegemonía social de la clase dominante. Hasta que la izquierda no dé cuenta de este problema el análisis le fallará, y por ende la estrategia.

Los de ideología, concepción y cosmovisión son vocablos insuficientes

Porque no remiten a la práctica correlativa a los sistemas de ideas. Gramsci subsanó el problema agregándole una acepción venida al caso, pero sin inventar una palabra más acorde con aquéllo a lo que designara, como podría serlo la de “prideologíaˮ, y así otras tantas. Habría que definirlas. La manera actual de referirse a las prácticas concepcionales falla por idealista, porque enfatiza en las ideas en vez que en todas las prácticas, lo que deriva de la primacía otorgada a la abstracción en el teísmo castigante. Por eso es que los debates conceptivos se centraron más en las ideas que en las costumbres. La crítica de la práctica tiene que contener bien proporcionada a la cuestión ideológica, en relación a las demás.

Para la liberación social es preciso quitarle el monopolio del juicio sobre las palabras a las instituciones, que hasta ahora son las que autorizan su validación, pero asimismo tendría que haber una análisis social suficiente de los términos nuevos, para que éstos fueran bien formulados.

jueves, 4 de enero de 2018

La lucha de clases no es toda la libertaria

Dentro de la lucha por la liberación social humana la de estratos ocupa el lugar central, pero el atinente al capital no es su único aspecto, porque hay cuestiones que no dependen directo de la posición social, sino que hacen a asuntos que no son estamentales en sí mismos, aunque los atraviesen. La de la monogamia es una institución opresiva que no fue instaurada por los capitalistas, ya que provenía desde antes, pero tiene relación con el capital, y algo así pasa con otras tantas, lo que en concreto debe variar mucho. La lucha emancipatoria sí es atinente de lleno a los estratos sociales, porque la emancipación es la liberación de los sometidos, que eran los mancebos antiguos.

Breve análisis conceptivo abstracto

En datos aproximados, el 71% de la humanidad adhiere a concepciones abrahámicas y dhármicas, en tanto que el 39% restante se divide en arreligiosas, animistas y de otros cultos menores. Las principales entre las primeras, a las que adscriben 3 mil 276 millones de personas (46%), son el cristianismo, el islamismo y el judaísmo, a la vez que las de entre las segundas, seguidas por mil 813 millones (25%), son el hinduismo y el budismo. Las no-teístas, entre las que figura el ateísmo y que incluyen al agnosticismo, abarcan a unas mil 200 millones (17%). Las religiones principales son el cristianismo, de 2 mil 100 millones de fieles (30%); el islamismo, de mil 150 millones (16%); el hinduismo, de mil 10 millones (14%); el budismo, de 776 millones (11%); la religión tradicional china, de 394 millones (5%); y los cultos menores, entre los cuales está el animismo, que congrega a las creencias primitivas, de 400 millones. Al judaísmo lo profesan 14 millones, y al sijismo a 23. El juche es una filosofía atea y comunista de Corea del Norte, y reúne a 19 millones no contabilizados entre los no-religiosos mencionados antes, asumo que por animadversión de los autores de la fuente con que trabajara.

El total para el cálculo porcentual es de 7 mil 130 millones de personas, lo que era la población humana en torno a 2012.

Entonces, 3303 millones (46%) son monoteístas y 2580 (36%) politeístas. Dentro del politeísmo figuran el hinduismo, el budismo, la religión tradicional china y el animismo primitivo, es decir, que estas cifras pueden ser un tanto inexactas, además de por el carácter impreciso de la medición general, por el hecho de que existen religiones originarias que quizás sean monoteístas, como el pachamamismo. Que una cosmovisión sea primitiva no implica necesariamente que sea menos buena que las más desarrolladas, sino que es menos compleja. Se les puede comparar su calidad según sus historias, lo que requeriría de bastante trabajo.


Fuente

Expresión “Familias de religionesˮ en Wikipedia.

Las fiestas navideñas son violadoras

En la lógica ritualística no importa el querer de las personas involucradas en los ritos, sino que prima la idea del ritual, a la que éstas deben someterse, a lo que los impulsores del credo imponen por la fuerza ante la pasividad de los indiferentes y por sobre la crítica de quienes se les oponen, que suele ser minoritaria. La navidad, el año nuevo cristiano y las fiestas de los así llamados reyes magos son sostenidos por las masas cristianas, y replicados incluso por ateos, aunque de manera diferente, distando esto de ser una solución agradable con poco disgusto. Al igual, o parecido, a lo que sucede en la opresión de clase socioestrática, las masas reproducen a la opresión religiosa, ignorando a las críticas o aceptándolas superficialmente. La emancipación de las masas debe ser promovida por el socialismo, pero depende fundamentalmente de sí mismas: sin su participación activa en la lucha no se las puede ayudar mucho a liberarse, y mientras tanto hay que analizarles su opresividad, dada por su carácter retardatario, su reaccionarismo, su conservadurismo, su mala moral, su mala politización, y así, que coexisten en conflicto con su progresividad. La relación del proletariado crédico con la emancipación social es errática porque su comprensión del universo, y con ésta la del sentido de la existencia, que orienta a la política, es algo falsa, y también porque padece temores a consecuencia de la represión armada que hubo sufrido, lo que hace desaconsejable la vía guerrera al socialismo.

Las celebraciones de fin del año cristiano son muy estresantes, con toda la serie de mandados que requieren, a fines del año laboral y antes de las vacaciones de verano en el hemisferio sur, por lo que demandan una serie de operaciones que, sobre todo en Oceanía y Sudamérica, suceden apretujadas entre las requeridas por el cierre del primero y el comienzo de las segundas, y parecido, aunque de otra manera, ocurre en el hemisferio norte, lo que redunda en que estas fiestas son situaciones críticas, bastante desagradables en algunas cosas, en que las personas se juntan bajo presión y tienen que mantener formalidades aparentadoras, comiendo y bebiendo de sobra, haciendo regalos inconsensuados y aguantándose las ganas de discutir los asuntos importantes, o haciéndolo bastante bajo juicios reprobatorios, dado el carácter reacio a la crítica del conservadurismo, e incluso del progresismo limitado, exacerbado por la religiosidad de estos eventos, o mismo porque sus participantes están predispuestos para cumplir con las acciones que se propusieron, en vez que a ocuparse de sus verdaderos problemas.

Los ritos son ludopáticos en que importa más el cumplimiento de las reglas que se les asignan que la calidad de la relación social entre sus participantes. Por eso se los soporta, sin que se los haya depuesto lo debido.

martes, 2 de enero de 2018

El comunismo nepalí ganó las elecciones del gobierno nacional

Adoptó la estrategia socialdemócrata, porque fue a elecciones, de lo que está por escoger al primer ministro. Está compuesto por el Partido Comunista de Nepal, de unificación marxista y leninista, y el maoísta. El gobierno estará subordinado a la constitución, que es de la república monárquica nepalí, la de su clase empresaria dominante fundida a su casta superior nobiliaria. Cerca del 80% de la población nepalés es hinduista, del 10% lo es budista, del 4% musulmana, y el resto es de otras religiones o ateo, lo que prueba que el socialismo ateo puede ganar las elecciones de gobierno en minoría nacional. Aún así, deberá desarrollar bien a un país muy atrasado, y sometido a las fuerzas superiores de su clase dirigente, y siendo teísta la gran mayoría de la población.

La estrategia guerrillera no puede triunfar sin que los ejércitos de las potencias capitalistas se hayan destruido entre sí en una guerra mundial, lo que es inapoyable por la de males que eso causaría, aunque sí podría triunfar bien si éstos se hubieren corrompido de otro modo, a lo que habría que evaluar en concreto, pero siempre tiene el problema de que se basa en una vanguardia separada de la retaguardia. La estrategia electoral tiene otros problemas serios, que la hacen persistir fallada, o sea, que tampoco es exitosa, cosa que no puede ser en el seno de naciones creyentes. La estrategia cientificista requiere que las naciones sepan comportarse bien lo suficiente, por lo que será perdedora por mucho tiempo, durante el cual obtendrá triunfos críticos. La responsabilidad de la liberación social no debe ser asumida sólo por grupos minoritarios, porque es un deber humano.


Fuentes

Vijay Prashad, “La victoria electoral comunista es un golpe a los partidos del régimenˮ, en Rebelión, 2 de enero de 2018.

Vocablo “Nepalˮ en Wikipedia.

De la necesidad del apersonalismo

Tanto el materialismo como el socialismo, en todas sus vertientes, deberán ser apersonalistas en sus nombres, porque el personalismo individualiza en humanos, y acríticamente, en vez que llamar a las concepciones según sus características internas, lo que, bien hecho, se llevaría bien con el reconocimiento del lugar de su creadores, y permitiría mejor poner en discusión a esas características, cosa que hoy no se hace tan fácil como se debiera porque se idolatra a los humanos que construyeron a las doctrinas y lideraron las conquistas políticas. La idolatría a los políticos y a los científicos dificulta acertar la compresión social de la realidad para ordenar bien a su funcionamiento. Es análoga a la canonización de los sacerdotes.

El hecho de que les emplazaran estatuas a Marx y a Lenin en la URSS, o mismo que se le haga culto al Che Guevara, o a quien fuere, es vergonzoso para el socialismo, porque las personas, al atarearse en la exaltación de nuestros antepasados, no pueden ocuparse tanto de sus problemas presentes, lo que apena a la sociedad. Se deberá diferenciar el reverenciamiento del reconocimiento histórico, que sí estaría separado de la divinización de humanos. La adoración de los grandes hombres tiene un dejo teísta, que impide cierta socialización de la atención necesaria para los problemas de los vivos. Es una práctica que debe ser corregida para la dicha humana, así como otras cuantas, pero a los muertos se los deberá recordar bien. La buena personalización histórica precisa de cierto antipersonalismo porque éste permite reordenar a la vigente. Además, el hecho de que se le rinda homenaje a las personalidades destacadas de la historia omite comprender la pena que éstas tuvieron por haber sido superiores a muchos de sus contemporáneos, aunque hayan tenido una reunificación bastante suficiente.

lunes, 1 de enero de 2018

Del retraso humano

Más que del retraso de las masas cabe analizar al humano, que está dado por varios factores, no sólo la creencia, la religión y el capitalismo, sino también por las secuelas de las migraciones forzadas, las del sometimiento laboral, las de la violencia política, las de la familiar, y demás, resumibles en la barbarie contemporánea. La gradación intermedia de las masas depende asimismo de su mala politización, con sus posturas conservadoras, sus ideologías retardatarias, sus malos individualismos, y así, los cuales coexisten con sus buenos elementos, cosa que se replica distorsionadamente en la elite, que se apropia de la producción excedente en los capitales más abstractos.

Sociopraxia ideocapitalista

Es la práctica social del idealismo capitalista, es decir, la predominante entre humanos. Sería irresponsable sostener que la práctica dominante del sistema social humano sólo se impone desde arriba a una base pasiva, porque la base, al ser mayoritaria, tiene mucha fuerza. Entonces, hay que entender a la reproducción del sistema como un ejercicio del conjunto social, que existe en crisis y del que su cúspide tiene una causalidad especial, pero no única, y más porque el sistema no es sólo capitalista, sino algo mal ideado en general, es decir, que cada quien tiene la responsabilidad que tiene en la generación de los males y los bienes humanos.

El idealismo capitalista es bastante creedor porque proviene del fideísmo religioso moderno, al que se sintetizó en el liberalismo, aunque éste último adoptara al cientificismo antiguo, que remezcló a la creencia con el discernimiento de la realidad para elaborar a la concepción general del sistema vigente. Entonces, el idealismo actual no es veraz lo que debe ser.

El liberalismo es preponderantemente monoteísta, pero no lo es del todo, porque alrededor de un tercio de la humanidad es politeísta, gran parte del cual habita en la India y sus alrededores, que suelen ser de repúblicas parlamentarias.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Otro rasgo posmoderno del macrismo

Su tendencia a la simulación. Esta nota está algo mal, porque el simulacro no es sólo un rasgo posmoderno, sino que hace a la doble moral de las concepciones falsas. Las concepciones falsas generan a la doble moral porque, al no entender bien a la realidad, postulan una ética a veces incumplible, que termina generando que se la sostenga algo en apariencia. La posmodernidad, en cambio, va más allá de la moral aparente, y llega por expreso a exacerbar la impostura. Hace una demostración de la falsedad ordinaria mediante su promoción explícita, y sin sentido crítico: defiende al mal a propósito. Este es un rasgo cínico, que a lo largo de la historia tuvo distintos carices. En el caso de Sade, la exacerbación de la violencia tuvo un carácter denunciante de la que se cometía entonces, que a la vez la replicaba. Fue una denuncia subconsciente, que no sostuvo a la crítica directo y con un llamado explícito a que no se la cometa. La posmodernidad oscila entre la crítica expresa a la violencia, con actitudes que la recrean, y su celebración impune. En el caso del macrismo, hay la celebración íntima, mantenida en secreto, a la vez que la apariencia de bondad. Es una doble moral de trasfondo malvado, más pronunciada que en el pietismo popular, cuyo mal trasfondo al menos es vivido con más culpa, y con más dicha porque tiene mayor anhelo de bondad, pero sin que eso sea suficiente para el ejercicio de una política buena de veras. Pretenderle al pietismo que sea bueno de verdad es ilógico, porque no puede llegar a serlo, porque al ser creyente la bondad a la que aspira es crédica, y por ende algo aparente. Puede acercársele, e incluso lograrlo intermitentemente, pero no de manera constante, y el pietismo es responsabilidad de las sociedades en su conjunto, por lo que éstas persistirán en crisis, que les obligarán a lidiar con el problema de asumir la realidad. No obstante, al ateísmo esto le sucede de otra forma, porque sus concepciones también son algo falsas, pero pueden dejar de serlo, o serlo menos que las teístas, porque éste no tiene la obligación de sostener a la idea de dios, ni a sus derivados, aunque de hecho lo haga con el capitalismo, porque adoptó una noción de la buena productividad pergeñada desde una crítica a aquél insuficiente, que confunde al buen desarrollo con el crecimiento económico, lo que no sucede así en ocasiones.

En vez que en el tamaño de la economía hay que pensar en su forma, que tiene tamaño. La forma es concreta, por lo que es material y tiene tamaño. La forma abstracta, que es la imaginaria, o la de materia objetiva más elaborada, se compone de materia, sea imaginaria o tomable, y la materia tiene tamaño, incluso la imaginaria, que se da en el cerebro. Es el tamaño imaginado, que es formal. La forma es el modo en que se ordena la materia.

martes, 26 de diciembre de 2017

La buena moral como aspiración individual y social

Individualmente puede haber acercamientos al buen comportamiento, e incluso su ejercicio temporal, pero, en el seno de concepciones crédicas, no se lo puede sostener mucho, porque a la conducta se la pauta socialmente, de lo cual el condicionamiento social influye en la práctica individual, en una relación histórica en la que la reflexión personal puede repensarlo y reordenarlo, según la crítica de sí mismo y la de sus resultados, lo que sucede socialmente en crisis, en tanto que los humanos convivimos comunicándonos, sin que sepamos tan bien lo que debiéramos ser. Además, las personas comparamos al discurso moral con la conducta efectiva, por lo que descubrimos, a lo largo de la vida, la falsedad del condicionamiento, lo que puede orientar a nuestra práctica hacia el ejercicio de comportamientos corruptos, replicantes de la falta moral, y a diversas formas de la crítica social. Suele suceder algo de uno y otro tanto del siguiente, y más importa la actitud general de la sociedad internacional, que depende de su conceptividad, la cual es bastante errática, tanto en sus formas más veritativas como en las más crédicas, siendo que las primeras son más propensas al buen actuar, aunque muchas veces son de verdad insuficiente. La veritatividad del materialismo no basta para que la práctica a la que ordene sea buena, porque debe ser social para ser suficiente, e incluso así podría fallar, pero menos de lo que sería si no existiera.

Definición del pietismo y del fideísmo

Cabe aclararlas porque las más aceptadas no son las que manejo. La del primero es la del movimiento religioso del siglo XVII, al que adscribiera Kant, en tanto que yo entiendo por éste al conjunto de las piedades, es decir, a la religión. La del segundo es la de la doctrina que estipula que a dios sólo se lo puede conocer mediante la fe, siendo que lo que entiendo por éste es la práctica a la que se opera siguiéndola.

La fe, como acto formalizado en esta palabra, es posterior al descubrimiento de la técnica para dominar al fuego, en tanto que el término viene del vocablo griego “phaoˮ, que remitía al fuego. En cambio, la palabra “creenciaˮ se supone que resulta de las voces protoindoeuropeas “kretˮ y “dheˮ, que significan “corazónˮ y “ponerˮ, y se conjugaron en la védica “craddadhatiˮ, que quiso decir “poner el corazónˮ. De allí que se la entienda como corazonada. Sea o no cierta esta explicación etimológica, la creencia es parecida al presentimiento, es decir, que es intuitiva y aparente, y es probable que sea anterior a la fe, porque las lenguas protoindoeuropeas preceden al griego antiguo, pero esto tal vez no sea así. Para dilucidarlo habría que investigar la historia de ambas palabras, que representaron actitudes místicas. La fe sería una manera, nueva para el momento en que surgió, de llamar a la creencia, a la que se toma como más elaborada que aquélla.

A la averiguación sobre el origen del vocablo de la creencia la hice en el diccionario de Segura Munguía, el Wikcionario y el blogspot Desideria.

sábado, 23 de diciembre de 2017

La doble moral amatoria en las canciones populares

Las canciones populares, pienso en muchas de las cumbias y reggaetones, replican a la doble moral, lo que da cuenta de que ésta no es sólo capitalista. La lógica que repiten es la de las promesas de amor eterno quebradas por infidelidades sexuales, lo que proviene del imperativo monogámico, alentado por la religión, que se contrapone a la naturaleza del deseo amatorio, que es plural y cambiante: su lealtad es múltiple y olvidadiza, de lo que la responsabilidad amatoria sólo puede existir comprometiéndose libremente, lo que se torna más exigente cuando se tienen hijos. En tanto que las aspiraciones parentales dominantes ignoren a la naturaleza del deseo humano, que es poligámico, los discursos ordinarios sobre el modo legítimo de establecer las relaciones de parentesco existirán en crisis y fallando, lo mismo que las relaciones consideradas ejemplares, pero tampoco la solución es la de la poligamia forzada, sino que pasa por persistir con el sistema en crisis mientras que se le denuncian los males y se le reclama y opera su reordenamiento.

El establecimiento de relaciones amorosas francas requiere de la veracidad social, dentro de lo cual figura la deposición del mito cuernista y la aceptación de la poligamia, pero asimismo precisa de la una igualdad social relativa.

viernes, 22 de diciembre de 2017

El capitalismo es el modo de acumulación del fideísmo moderno

La humanidad, al menos desde su asentamiento en las ciudades y el agro, es fideísta. Ya desde antes venía manejándose algo según las creencias, pero desde el estatismo agrícola éstas adoptaron la modalidad sedentaria, que implicó el traspaso desde la deificación primitiva al politeísmo mitológico, y luego al monoteísmo, proceso durante el cual la divinización pasó de esclavista a feudal, antes de serlo capitalista. La modernidad, vista a largo plazo, implicó la remodelación del fideísmo, que pasó de feudal a capitalista porque el orden social se sofisticó mediante la ciencia del idealismo objetivo, que se empezó a gestar desde antes de que Hegel la sintetizara, permitiendo la fabricación de capitales más abstractos que las monedas y las joyas, a la vez que la complejización de la industria, que adoptó al salariazgo porque se hubieron impreso los billetes.

La acumulación es la formación de cúmulos, de montones de cosas puestas juntas por medio de la práctica. La capitalista abarca a todas las propiedades humanas y la dispone con el interés de la valorización abstracta, que es fideísta. El fideísmo es sinónimo del fetichismo, pero tiene un sentido más primigenio, ya que el fetichismo tiene connotaciones de la ritualidad primitiva, el animismo, al que se supone superado por la fe moderna, pero que persiste en el sistema social actual. El fideísmo, como acto de fe, precede al fetichismo, que supuso, además de a la fe, a la divinización de la naturaleza, con ritos, o sea, con procedimientos féicos más desarrollados que la creencia simple, ya con relatos largos sobre los elementos naturales, como los ríos, las estrellas, los animales y las plantas. El fetichismo implica la asignación de propiedades mágicas a las cosas, lo que quiere decir que le antecede el método ideativo creyente, el que se explica la realidad según los pareceres. La creencia permitió al fetichismo, y éste le cedió paso a la mitología, de carácter politeísta, lo que luego fue reformulado, a lo largo de alrededor de 20 siglos, en términos monoteístas, lapso en el cual el politeísmo y el ateísmo permanecieron marginados, a izquierda y a derecha del liberalismo, e incluso así hay rasgos superiores al monoteísmo capitalista en el politeísmo, como el del cuidado de la naturaleza del animismo primitivo, porque el progreso liberal es algo falso, y en particular en lo que hace a la ecología. Al surgir el liberalismo, como síntesis filosófica monoteísta, fue revolucionario, pero ahora es de derecha, con una variante alternativa centrista, que es la del capitalismo proteccionista.

¿Porqué los capitalistas son capitalistas?

Para entender el origen de la capitopatía, es decir, de la manía de acumular capitales, habría que estudiar la biografía de los capitalistas, y sin sacarse el tema de encima con el argumento fácil de que quieren al dinero porque les brinda poder, ya que el poder mal obtenido no los hace felices de verdad. Esa no es una razón suficiente para explicarlo bien.

La planta de la que echaron a 35 personas se llama Fray Luis Beltrán

Luis Beltrán fue un fraile franciscano que fabricó y organizó la artillería del Ejército de Los Andes durante la guerra de la independencia de España. Su nombre inspiró al de la localidad de la provincia argentina de Santa Fe, a su vez tributaria de la fe pía, provincia en la que se emplazó la planta de Fabricaciones Militares, la empresa pública de armamentos, de la que el macrismo despidió a 35 obreros por el recorte presupuestario del modelo privatizador, que le da más capital al alto mundo de las finanzas, el de los especuladores de letras de cambio. El liberalismo ortodoxo privilegia a los capitalistas más altos, los que manejan más a los capitales más abstractos, en tanto que el heterodoxo lo hace con los laboristas, pero ambos facultan a la acumulación en dinero basada en el salariazgo, a lo que respalda en crisis el grueso de la sociedad y la ley. La superación del capitalismo debe ser anhelada por la fuerza mayor de la sociedad. En tanto que no sea así, el reclamo socialista debe aceptar la persistencia de este sistema y ordenar lo que pueda dentro de su marco. Es la retaguardia la que tiene que operar la transformación general del sistema, porque es la mayoría. La vanguardia puede señalar cuestiones y hacer cambios particulares, pero para los intermedios y los mayores necesita de su aceptación por agrupamientos más grandes que los de los grupos de avanzada, para lo que sus exigencias deben ser buenas y estar bien explicadas, porque si no la gente las relega.

Un aspecto del mal desarrollo urbano

La profusión excesiva de minerales rocosos en el suelo y las edificaciones. Las generaciones próximas heredarán un ambiente vital propenso a lesionar las articulaciones esqueléticas, porque es más duro de lo que fuera el suelo en el que éstas se forjaron a lo largo de la evolución de lo que ahora es la humanidad. Desde la generación de los primeros simios, proveniente de sus animales antecesores, el cuerpo de los nuestros hubo evolucionado sobre piso terrestre y plantas, los árboles en particular, lo mismo que la humanidad primitiva, pero desde la creación de las primeras urbes los humanos civilizados pisamos más al suelo pedregoso, menos hace 9 mil años que hoy, porque las ciudades están enrocadas de sobra por la compulsión productiva capitalista, que fabrica demasiado porque al interés de fabricar para vivir le agrega el de la acumulación dineraria, y porque los gobiernos, coartados por el constitucionalismo, apelaron a la obra pública para crear puestos de trabajo, en vez que repartir bien al existente, que es la verdadera solución. Hasta que el desarrollismo capitalista no asuma que debe primar el buen socialismo, y el verismo en vez que el fideísmo, la humanidad padecerá dramas de los que podría desprenderse. En particular, están los problemas artríticos, que cunden entre ancianos y ancianas de las urbes, pero a los que también tienen muchos trabajadores, lesionados por la explotación laboral, que es concomitante a la transeúntica, la de los transeúntes que se lastimaron en accidentes vehiculares, porque el sistema de transporte actual implica la circulación de automotores, vehículos pesados de metal impulsados a gran velocidad, entremedio de peatones y de usuarios de vehículos de tracción a sangre, lo que terminó en choques muchas veces, con caídas en suelo duro, y parecido les pasó a viejas y viejos que se tropezaron dentro de los edificios, o mismo en la calle. Que la ciencia hospitalaria pueda curar muchos de los males de la vida moderna no justifica que se abandone la exigencia para prevenirlos, incluso aunque eso requisiera de una modificación en el ordenamiento social y en el ambiente. La praxiología social es una ciencia a la que los humanos deberán atender como a cualquier otra, pero para eso tendrán que sacarse los malos impedimentos ocasionados por el pietismo y su derivado económico actual, lo que dependerá de sí mismos, porque la adopción de los credos debe ser una opción individual, a la que cabe criticar y reclamar responsabilidad, lo mismo que cabe criticar bien a la práctica que fuere, y demandarle correcciones si se tiene buena razón. La superación del pietismo precisa de ser aceptada por las iglesias y por las instituciones que se les allegan, por lo que tomaría mucho tiempo, durante el que se deberá concientizar de la cuestión a la sociedad.

jueves, 21 de diciembre de 2017

De la presidencia atea en Argentina

A consecuencia de un debate en privado con Guillo Pistonesi, dirigente del PTS, revisé la idea de que el artículo 2 de la constitución de este país prohíba que el gobierno sea ateo. El artículo establece que el gobierno federal sostiene al culto católico, pero no aclara qué quiere decir con eso. Puede significar que es católico en sí mismo o que le permite la existencia a esta religión, financiándole sus instituciones entre otras cosas. Esto implica que un gobierno federal ateo sería enjuiciable por anticonstitucional, a lo que debería decidir la corte suprema, sin que su fallo esté predeterminado de antemano, por lo que quizás la legislación argentina admita la posibilidad de que el gobierno no sea católico. No sé si hay jurisprudencia al respecto. Más importante es el interés político de esta nación, que es el que determina los resultados electorales, interés relacionado al catolicismo, aunque no definido del todo por éste, y que cambia con el tiempo, pero al que hay que responder en lo inmediato para precisar la política socialista. En términos sufragistas es casi imposible que un gobierno socialista no fuera obligado a adoptar una variante del liberalismo, en el caso remoto de que ganara las elecciones federales, porque éste está pautado en la constitución, es decir que habría que definir qué modelo liberal heterodoxo debiera aceptar la izquierda, incluso aunque no lo presidiera, lo que es casi seguro a corto plazo. Debiera tratarse de un liberalismo democrático crítico, ya que para más no da la conformación nacional, que alivie la vida de las personas y prepare escenarios más favorables al socialismo a mediano plazo. La crítica a las masas permite ajustar las expectativas emancipadoras a la realidad social y atenuar la sobrecarga de responsabilidad política asumida por la izquierda.

De acuerdo a Wikipedia la población atea de este país es cercana al 4 por ciento del total, un poco menos lo que suelen sacar los partidos de izquierda en las elecciones, cosa difícil de medir porque varios se presentaron secundando en el frente Unidad Ciudadana, que es encabezado por el catolicismo progresista.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Sobre las condiciones laborales de los trotskistas en la contrarreforma argentina

Al siguiente comentario lo escribo a modo de ejemplo, porque lo estuve pensando, de la lógica auto-perjudicante que persiste en el ateísmo como sucedáneo del sacrificio religioso. Es una lógica en la que los ideales priman por sobre la calidad de la propia existencia, por lo que es de mal idealismo, ya que el bueno es el que sirve para vivir. La izquierda suele caer en el mal idealismo cuando se torna fanática.

De aprobarse la reforma laboral macrista el año que viene los trotskistas asalariados, al igual que resto, tendrán empeoradas sus condiciones laborales, lo que habría ocurrido de menor manera si hubiera ganado Scioli, porque su ajuste hubiera sido heterodoxo. Como las masas están retrasadas por su religiosidad, y son engañables porque son crédulas, la izquierda debiera priorizar el avance conseguible, o mismo el detenimiento cuando hubiere peligro de retroceso, pero no sólo por la transformación histórica en abstracto, sino que, más en concreto, y con mayor relevancia, por nuestras propias condiciones de vida. La política socialista debe ser bien pragmática. Las masas pietistas son fáciles de manipular cuando se les simula aplicando los modales tomados por buenos por las concepciones religiosas, con sus demostraciones de buenas intenciones, de deseos candorosos, de sanas esperanzas, de comportamientos adecuados y demás, que ocultan a su contracara inmoral, por lo que, cuando ésta se descubre, aquéllas reaccionan furiosas, sin cuestionarse tanto que hubieron aceptado formalidades mal intencionadas, es decir, que se dejaron manejar mal.

La izquierda debiera adoptar una política de vanguardia que se base en la predisposición gubernativa de las masas, para lo que, a la vez que criticarle bien las faltas a la gente más simple, y exigirle lo que pueda de lo que sepa que cabe, la apoye en su progresividad limitada. Es la única forma de forzar bien la transformación social. Dentro de ese marco hay muchas variantes a adoptar, que dependen de la calidad de la coordinación de las fuerzas populares y de la crisis de la elite, es decir, de las clases nacionales en relación con las extranjeras. Eso le facilitaría la vida a las y los trotskistas, y a sus aliados potenciales, a la vez que les permitiría triunfar más y ordenar la lucha de acuerdo a las características de las naciones y de sus fuerzas políticas. Implicaría tener que soportar muchos disgustos por parte de los aliados, a lo que se mal denomina “tragar saposˮ, cosa que igual habría que soportar, y de peor manera, si no se aliaran, por lo que debiera operarse una tolerancia crítica a los aliados retrasados, que estarían en posición de superioridad porque representan a la base popular, que es preponderantemente religiosa. El problema de la conciliatoriedad de la dirigencia de las organizaciones populares religiosas debe ser abordado mediante la crítica de las bases que las sostienen, con la política que le corresponda a nivel superestructural.

Seria crítica chuchi

Un problema de la izquierda urbana no es que sea burguesa, en el sentido de que reside en la urbe, sino que no asume su aburguesamiento, al haber confundido a la burguesidad con la capitalidad, con la adopción del modo de vida capitalista, lo que son dos cosas distintas, aunque bastante coincidentes, las de los capitalistas urbanos. La superioridad social de parte de la izquierda, aunque no sea capitalista, es un problema que debe ser abordado de buen modo, ya que implica un padecimiento. Es un seudo-privilegio agraviante porque, al ser tomado como un privilegio verdadero, apareja maltrato clasial desde las clases inferiores, aparte de que es impuesto históricamente, a la vez que adoptado a voluntad por las personas a veces, cuando éstas eligen ponerse por encima de sus semejantes, lo que no debiera reprenderse de mala manera porque eso es contraproducente.

Masas y pueblo

Como categorías políticas son sinónimos, por lo que el socialismo argentino demuestra su inmadurez cuando se rehúsa a hablar del pueblo porque la noción tiene connotaciones peronistas. Cabe hablar del pueblo y criticarlo bien.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Conjetura de nombres religiosos

Pedro, que es Pietro en italiano, puede que venga de piero. Fedor, como Dostoievski, de fiador.

Caos descolorido


De la táctica de la confrontación policial

Una parte de la dirigencia de las organizaciones socialistas falla al promover la táctica del enfrentamiento con las fuerzas armadas, en particular porque sus miembros se precaven de padecer pocas posibilidades de recibir impactos de balas de plomo, y porque sería insensato que se arriesgaran a eso, lo que no sucede con la vanguardia bélica, pero más en general porque esa medida no cuenta con la aprobación de la mayoría de las personas. Desprestigia al socialismo ante las masas, buena parte de las cuales es de la burguesía mediana. Las masas se componen en su mayoría de fieles laicos, por lo que son bastante prudentes, y a veces con buena razón.

El apedreo es una táctica anti-política porque desagrupa a las personas, aunque tenga su legitimidad. Es de una estrategia algo rudimentaria, medianamente inteligente. El de ahora en Argentina sucede a la reprobación socialista a la candidatura liberal heterodoxa de Daniel Scioli, que era bastante indefendible pero uno de los dos de mayor intención de voto. Algunos de los partidos socialistas, y los anarquistas, en vez que politizar a la sociedad durante un ajuste menos duro, se dan de piedrazos contra la policía para impedir la mala reforma del macrismo al sistema jubilatorio. Aparte, están infiltrados por agentes policiales, lo que no será denunciado socialmente lo suficiente, sino que los medios comunicativos privatistas usarán a la violencia como motivo para reprobarlos, y no exentos de buena razón, por lo que su prédica tendrá algo de éxito. Cabe añadir que el uso de las balas de goma obedece a la correlación de fuerzas sociales, porque la mayoría de la población reprendería que les dispararan con las de plomo, pero las fuerzas armadas podrían apelar a ellas si así lo decidieran, o sea que tienen una superioridad militar suficiente para ganar la batalla, que es entre una milicia común y otra profesional, de armamento de fabricación industrial y sofisticada. La de los jóvenes manifestantes es una vanguardia consecuente con una mala estrategia electoral y movimientista, de democratismo quebrado, que no concientiza socialmente al problema de la politicidad de la fidencia. El cascoteo es una medida popular a consecuencia de la fractura política de los partidos y demás organizaciones democráticas, que está muy dada por la operatoria capitalista y por la dificultad social para procesar el cuestionamiento al pietismo, y tiene otros desencadenantes, como las peleas personales entre sus dirigentes, o las traiciones a las bases. Para el socialismo es una derrota porque no es muy sabio, incluso aunque lograra su propósito, porque así sólo frenaría por un tiempo al ajuste, pero que puede colaborar en la ruptura del macrismo. La confrontación policial es un acto al que hay que aceptar porque no se lo puede impedir, pero al que le cabe la exigencia para una mejor politización futura, sobre todo por el herido con una bala de plomo, que puede morirse, por quienes perdieron uno de sus ojos y por los heridos menores y los detenidos, como la mujer a la que le tocaron el orto mientras que la detenían, así como hubo otros cuantos perjudicados de manera menos grave. En términos políticos es reprobable porque impide una coordinación más o menos buena entre las organizaciones democráticas.

La contrarreforma no avanzaría tanto si la izquierda hubiera llamado al voto crítico en las elecciones presidenciales de 2015, y hasta muchos de los propios jubilados votaron por el frente partidario que la impulsa. El socialismo deberá convocar al voto crítico cuando no pueda ganar, e incluso aunque pudiera, a la vez que exigirle a la sociedad un modelo político de buena representatividad, al que habrá que definir a mediano plazo. El problema de la representación política está atravesado por la creencia, porque la falla representativa causada por creer se replica en aquélla, aunque no sólo se da por eso. La izquierda debiera criticar bien y abiertamente a la opción electoral efectuada por las masas, que se inclinó mucho por el macrismo, y otro tanto por el fernandezismo, porque para impedir los retrocesos y avanzar deben votar bien. No puede establecer una buena estrategia política idealizándolas.

La de enfrentarse mal a las fuerzas armadas estatales es una táctica más perdedora que ganadora. Hace a una demostración de intereses revolucionarios que no se plasman en una estrategia política suficiente, porque le falta la crítica de la infra y de la mesoestructura social, o sea, la crítica de las masas. A eso lo escribo para el trotskismo. Para los anarquistas, u otros apedreantes sueltos, el asunto es más el de la falsedad de la representación política, dada por el fideísmo capitalista, al que no criticaron explícitamente, por lo que no verbalizaron el repudio, sino que lo expresaron tirando las piedras, por lo que aquél permanecerá poco concientizado en la sociedad.

El democratismo anarquista se contraría a sí mismo

Cuando los anarquistas sostienen una postura democrática lo hacen con poca fuerza porque al hacerlo se auto-contrarían, porque la democracia es arquista. Es una postura saludable pero poco grata, porque no asume la necesidad de que el gobierno sea progresista, por lo que no lo faculta abiertamente, lo que disgrega más a la política de la gente común, ya de por sí fragmentada por otras cuantas causas. El anarquismo debiera adoptar al progresismo crítico, porque eso le permitiría demandar el buen progreso y exigirle la corrección de sus males.

De la inferioridad del socialismo respecto del liberalismo

El socialismo puede superar al liberalismo porque el ateísmo igualitario es mejor que la religiosidad capitalista, pero, a diferencia de esta última, que cuenta con un soporte institucional mayor, compuesto por iglesias, universidades eclesiásticas y por su predominio en las entidades estatales, a nivel internacional, al socialismo se le dificulta construir una concepción integral, porque carece de los recursos financieros e institucionales que le son necesarios para eso. El liberalismo es una concepción integral fidente, alimentada por muchas personas monoteístas y procapitalistas, en tanto que el socialismo aspira al holismo verista sin haberlo completado de forma exhaustiva, y en algunos aspectos no lo puede hacer por las taras del marxismo, como lo son los malos juicios sobre la clase dominante, o mismo el acriticismo para con el proletariado asalariado. El socialismo deberá enfrentar sus propios males para conseguir una comprensión superior de la historia, a la vez que obtener una mayor presencia institucional, lo que dependerá bastante de la predisposición de las masas, que si bien son bastante religiosas no son capitalistas, aún cuando favorezcan al sistema dominante: toleran al capitalismo confundidas por la manipulación comunicativa, sometidas al modelo de la representación política y coartadas por las fuerzas militares, a la vez que son bastante creyentes y proclives a la barbarie. Para ganarse el apoyo de las masas, el socialismo deberá entender y responder bien a las exigencias buenas de la religión, a las que aquéllas adoptaron para sobrevivir, y plantear una lucha justa, que no les implique demasiados riesgos de morir, de sufrir, de ser detenidas, o apaleadas. Debe ser una lucha adoptable para personas muy explotadas laboral y psicológicamente, que hasta pueden temer que dios los castigue si le faltan a sus patrones, porque la versión aristocrática del clero es propatronal, y la dominante es de crítica resignataria, así como las amedrenta el recuerdo de la represión militar y policial, y tampoco tienen la facilidad para acceder a la buena atención hospitalaria y psicológica, y a la defensa judicial, que varios de los militantes socialistas. Como las masas se encuentran en estado mayor de precarización, la lucha debe intentar carecer de peligro, para tenerlo lo menos posible.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Las puntas florecidas del pelo y el marxismo

Como ciencia holista, el materialismo histórico debiera poder abordar bien cada asunto necesario para la buena convivencia humana, a lo que a veces no logra por centrarse en la política y en la economía, y demás, y otras por hacerlo rudamente, con juicios condenatorios en vez que bien resolutivos.

Las manías estéticas son un problema serio, consecuencia de violencias profundas que responden a la ideología dominante, al que la ciencia verdadera deberá enfrentar bien.

Las figuras en la ciencia y en el arte

La ciencia y el arte son figurativos, son instancias generadoras de cosas figuradas, y que a su vez remiten a otras cosas. Son ideativas, por lo que representadoras. En tanto que tales, son expresivas. Entonces, además de su calidad veritativa, que no siempre es un criterio suficiente, ni necesario, se las evalúa por sus consecuencias, que dependen, entre otros factores, de la intención de sus autores.

Incluso la lógica más abstracta se funda en figuras no del todo exactas, es algo arbitraria, pero eso no la convierte en poesía ni en literatura, ya que mantiene el principio de adecuación de la idea a su objeto, y el de la coherencia interna, aunque esas aspiraciones no puedan lograrse siempre ni del todo, lo que tampoco es necesario porque la buena lógica apunta a entender bien a la realidad para ordenar bien la práctica, no a representar exacto como fin en sí mismo. El discurso artístico puede pretender que se logre la buena convivencia, pero no siempre lo hizo, al igual que la lógica tampoco en ocasiones. Son géneros discursivos diferentes, basados en diferentes criterios, y que además variaron históricamente, pero no son del todo distintos, y ambos pueden ser tanto perdedores como exitosos.

martes, 12 de diciembre de 2017

La teología atea

Es el estudio de la deificación desde una postura atea, que no acepta la existencia objetiva de los dioses. El agnosticismo la cuestiona manifestándole ignorancia.

Idea sobre los individuos y la sociedad humana

Una tara derivada del protestantismo hegeliano es que, como presupone que lo absoluto determina a lo particular, al haber aceptado que dios creó al universo, tiene una lógica que lleva a pensar que la sociedad conforma a los individuos, pero, en verdad, somos los individuos los que componemos a la sociedad. La sociedad es el conjunto de los individuos, por lo que es lo individual lo que determina a lo social. No obstante, como los individuos existimos en relación, nuestra socialidad nos afecta. Hace a nuestra historia y a nuestra educación personales. Lo social contiene a lo individual porque se compone de éste. Pretender que la sociedad educa a los individuos es lógicamente incorrecto porque los individuos supuestamente educados son parte de la sociedad. No se puede separar a la sociedad de los individuos, porque éstos son sus elementos integrantes. Los individuos componemos a la sociedad, y a su vez ésta se forma a sí misma a través de nosotros, sus miembros, quienes con nuestras acciones hacemos a nuestra historia.

La sociedad humana es el conjunto de los especímenes de esta especie primate, pero que a su vez estamos relacionados entre nosotros, por lo que las relaciones, y sus prácticas, individuales y colectivas, inciden en la sociedad. La historia individual requiere, para persistir, del establecimiento de relaciones grupales y de prácticas de supervivencia con algunas de las otras especies vivientes e inertes, así como existen prácticas ajenas a la necesidad.

Una cuestión grave de la crítica al idealismo objetivo de Hegel es que haya omitido señalarle su carácter protestante, que hizo a su fetichidad, a su pietismo y a su procapitalez. Lo que define al capitalismo no es tanto la propiedad privada de los mayores medios de producción, que ya existía desde antes, aunque no al modo de la industria moderna, sino la acumulación en lingotes y capitales impresos, fueren los billetes o las letras del tesoro, las acciones y demás, a los que se agregarían los electrónicos después, todos los cuales provienen del sistema salarial y sus derivados, como la especulación financiera y los fraudes presupuestarios de los gobiernos. La tierra y la industria artesanal, así como los ejércitos y los grandes medios de comunicación, ya eran detentados privadamente desde el medioevo, y lo hubieron sido en la antigüedad.

La Tierra y la naturaleza no son laboratorios cerrados

El que para algunas investigaciones científicas se hayan usado los laboratorios no debiera haber habilitado a que se propusiera al método experimental como único modelo. Para el caso de las ciencias humanas esa aspiración es bastante inconcretable, porque poco se puede llevar a las personas a lugares cerrados en los que controlar las variables ambientales, y usar a los hechos de nuestra historia como casos de experimento sería insensible. Entonces, hay que proceder de otras formas, y sin pretender estipular leyes absolutas del todo, porque las relaciones entre los objetos de la sociopraxiología humana no son siempre regulares, sino que varían. La sociopraxiología humana es la ciencia que enfatiza en la práctica social de la especie humana, y pretende el tratamiento conjunto de la mala práctica social, para lo que necesita de la buena predisposición actitudinal de la gente, cosa difícil de lograr.

Los métodos científicos deben ser plurales y abiertos a que se los critique, además de amoldarse a las características concretas de la investigación que vaya a hacerse y tener sentido político. El objetivo que deben alcanzar es el de brindar explicaciones verdaderas de los hechos que tematizaran, pero en el marco de una cientificidad orientada a la felicidad social humana, que requiere de cierto bienestar natural. Es el del saber al servicio de la buena convivencia, que a su vez precisa del buen socialismo, porque aquélla necesita que haya una igualdad social relativa, en la que las diferenciaciones entre las personas sean de las buenas, lo que es definible y debatible. No se lo puede prestipular mucho.

Una muestra de la ignorancia actual en la filosofía de la sociedad humana

Al entrar en crisis mayor la modernidad, los posmodernos postularon la era del fin de los grandes relatos, como si el pietismo y el ateísmo, con sus sucedáneos, el liberalismo y el socialismo, hubieran dejado de existir. Tanto las religiones como los socialismos siguen existiendo, pero están en crisis, lo que ya sucedía desde antes de la segunda posguerra, aunque de otra manera.

Los que se identificaron como posmodernos querían que los grandes relatos se extinguieran, por lo que proclamaron su fin, creyendo que así se concretaría este propósito, pero aquéllos persisten cuestionados, lo que es necesario porque tienen fallas importantes.

domingo, 10 de diciembre de 2017

La izquierda rechaza la identidad de clase de algunos de sus miembros

Al ser de mal clasismo, porque tiene una comprensión esquemática de la cuestión clasial, a la que le falta integralidad, la izquierda ejerció el acoso de clase, que le trajo problemas a algunos de sus miembros, dificultándoles la participación en el socialismo e impidiéndoles obtener la solidaridad de sus compañeros para sus problemas personales con sus propiedades fabricadas, mayormente dados por su excesiva tenencia.

Hay excepciones e intentos de reformulaciones para el seudoclasismo socialista, que tiene sus razones, buenas y malas, y al que le faltan otras.

La discriminación clasial es equiparable a la racial, a la sexual o a otras tantas. No obstante, hay que discriminar bien, porque no hacerlo puede llevar a relacionarse mal con gente malvada.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Reiterancia sobre la explotación

La explotación es la práctica que explota, pero explotar puede ser varias cosas. Hay distintas maneras de explotar, no todas las cuales son malas. Explotar puede ser quedar muy cansado después de la actividad física, a lo que a veces se hace mal y otras bien, porque quienes la desempeñan no pueden decidir su práctica por sí mismos todo lo que debiera ser, de lo que, en los peores casos, se causan lesiones, que pueden ser de pasajeras a permanentes, e incluso mortales.

La explotación es el desgaste efectuado por medio de la práctica. En cambio, la extracción del plusvalor es un derivado suyo, al que se podría nombrar como la desvalorización salarial, ya que en ella lo que se opera es la quita de parte del valor monetario creado por las y los asalariados.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Sobre la última propaganda de Sprite

La crítica publicitaria da para un género propio, con subgéneros, teoría, concursos docentes y más. Lo llamativo es que esté tan poco desarrollada formalmente: transcurre en forma de bromas, de pensamientos secretos, de denuncias y otros relatos menores, que distan de haber legalizado al control propagandístico. Como el empresariado capitalista es más numeroso que el personal estatal, el control que el gobierno pueda hacerle siempre será insuficiente, porque no alcanzaría la cantidad de buenos vigilantes que requiere la sana atención del maltrato publicitario, y de las otras maldades ocasionadas por la capitalesía. De allí que el reclamo por la socialización de los medios privados vaya a persistir. La mala privatización de los medios productivos es una sociopatía en sí misma, y genera a otras tantas, por lo que la gente se seguirá quejando de ella hasta que esté resuelta, y perjudica hasta a los mismos privatizadores.

Dos elementos retóricos me llamaron la atención de la propaganda de Sprite, que es una limonada azucarada con gas, a la que tranquilamente se debiera fabricar casera, aunque no tenga gas en ese caso. Una resistencia que habría que vencer para eso es la pereza de la gente, que no está lista para hacerla en su casa, y que además apela a que ésta no tiene gas, lo que es bastante gastable. Hablo del spot en el que el abuelo no sabe usar la heladera supermoderna pero sí para qué sirve esta gaseosa. El primer elemento es que, a lo largo de la narración, se plantea la idea de que aunque la tecnología evolucione rápido lo que más importa es lo que permanece, que es la bebida en este caso. Este motivo argumental por una parte equipara la evolución a la evolución acelerada de las nuevas tecnologías electrónicas, atenazada por la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, o sea que entiende a la evolución tecnológica de mala forma, no sólo de manera conservadora, lo que podría estar bien, ya que la tecnología avanza demasiado rápido, e innecesariamente a veces, pero además puede que se sostenga en la prédica anti-evolucionista de los creacionistas protestantes. Es obvio decirlo, pero hace falta porque se reconoce poco que la publicidad es tanto ideológica como política, lo que no estaría mal si fuera bien hecho. El otro elemento es que en un momento aparece una mujer con la cara rara. Pasa como si nada, sin que se explique cómo ni porqué está esa mujer con esa cara tan rara, con los pómulos deformes y la nariz para adentro. Es una cara muy rara, que mira sensual a los televidentes por un breve instante, a la que se la muestra sin ninguna explicación de para qué la pusieron los publicistas. Me temo que se trata de un tipo de manipulación psicológica subliminal a la que los procapitalistas estadounidenses son tan adeptos. La cara se parece a la de algunos de los cocainómanos más graves, por lo que tal vez remita al problema de la Coca Cola, que se fabrica con nuez moscada y hojas de coca, o bien al de la cocaína, pero no lo sé. Tal vez la hayan puesto por otro motivo, lo que persiste sin que se lo haya explicado.

El imperialismo independencial

Con el pasaje del feudalismo a la modernidad, de republicanismo liberal, el imperialismo también adoptó una nueva forma: dejó de ser colonial, en gran medida, y pasó a someter en base al predominio capitalista sobre países independientes, asentado no sólo por las empresas trasnacionales, que giraron gran parte de sus ganancias desde la periferia a las potencias dominantes, sino también por el endeudamiento internacional, que también implicó la transferencia de recursos financieros desde los países sometidos a los centrales, y así hubo otros modos, como el del abaratamiento de las materias primas y el de la mano de obra, y el del quiebre, o la subsistencia aminorada, de los empresariados de los países dependientes. Esto sucedió mediante la juridicidad internacional de las posguerras mundiales y por las fuerzas militares imperiales y regionales, todo en el marco de la preponderancia monoteísta.

Al pasaje del medioevo a la modernidad, con sus instancias política y económica respectivas, hay que verlo como un proceso de temporalidades desfasadas. El inicio de la modernidad ocurrió en el Renacimiento, a la vez que el imperialismo colonial. La caída de Constantinopla fue en 1453, el principal descubrimiento europeo de América en 1492 y la imprenta de Gutenberg fue inventada en 1440. Pasarían cerca de dos siglos y medio hasta la revolución industrial, de 1750, y las revoluciones estadounidense y francesa, de 1776 y 1789, durante los cuales hubieron otros acontecimientos importantes. El imperialismo colonial comenzó siendo feudal pero luego viró en capitalista, y pasó de ser monárquico a republicano, pero no fue sólo europeo, porque Rusia, China y Japón fueron potencias imperiales desde la edad antigua, y a ellas se plegarían, la India y Brasil como pares menores, y entre otros países, como México, Egipto, Australia o Sudáfrica, o Turquía, Irán y Arabia Saudita, o mismo Canadá. El tema es mucho más complejo.

La contraccionariedad política

Así como existe el progresismo y la reacción, también hay la contracción política, que es cuando la política se estanca, por estar influenciada por tendencias opuestas de pesos similares, que la pueden mover un poco hacia un lado o hacia el otro.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Hipótesis sobre el origen del materialismo universitario

El materialismo surgió en la universidad griega y como filosofía que le adjudicó a lo más concreto primacía sobre lo abstracto, a la vez que se nominó a sí mismo según la idea de la matriz, que es maternal. Las filosofías académicas respondieron a los teísmos, y las oficiales al politeísmo dominante de Zeus. En Roma esto se transformaría de acuerdo a su paganismo y luego según el cristianismo, lo que proseguiría en la edad media, a la vez que hubo la historia de la ciencia extraoccidental, bastante atravesada por la deificación. El materialismo, al enfocarse en lo concreto del entorno cercano, en lo concreto tangible, remite de una manera que es afín a la divinización de la naturaleza de los credos africanos, que eran los de los esclavos que sirvieron a los ciudadanos griegos privilegiados. La afinidad entre las religiones de los esclavos y el materialismo explicaría por un lado su carácter emancipatorio, y por otro su inclinación a las cuestiones de subsistencia, y a la necesidad. No obstante, el materialismo no es tanto negro como chango, es más del proletariado bajo. El animismo primitivo de la naturaleza es similar al pachamamismo, que tiende al materialismo porque se concentra en la Tierra y los seres vivientes, y entendiéndola como una madre. Ambos se diferencian en que este último es monoteísta, en tanto que el primero fue politeísta. Tenía al dios del trueno, a la diosa del mar, a la del río, al dios de la guerra, y así otros varios, y les inventaban historias de peleas personales a las que relataron en las canciones. Fue un politeísmo cantado y enseñado mediante el habla por chamanes, que tuvo ultraísmos terroríficos, como el vudú, uno de los cultos a los que se consideró como de magia negra, politeísmo que habrá participado en las pujas por el mando social de las tribus africanas antiguas, que fue patriarcal.

Más allá de si esta proposición es verdadera o no, el materialismo debe ser transclasista a la vez que favorecer más al proletariado inferior.

Conjugación de prolar en modo indicativo

Una apócrifa de Juan de Mairena, cuyo nombre quiere decir «“lleno de la gracia de Diosˮ de Mairena» para el librito de nombres de la revista Para Ti. No se admiten chistes.

Yo prolo.
Tu prolas.
Ella prola.
Nosotras prolamos.
Ustedes prolan.
Ellas prolan.

Prolen bien o se las verán con sus coledaños. Prolar es laburar. Entonces, los proletarios son los laburantes, pero la definición marxista falla al no admitir que la elaboración es transclasial, no se acota a las tareas asalariadas. Hace falta la crítica del trabajo, porque lo hay malo.