Un blog total, cósmico, terráqueo, naturista, humanista, comunista, demócrata, feminista y libertario.
jueves, 22 de marzo de 2018
El credismo es seudocientífico
Es mal cientificante. Todo el credismo. Desde la ortodoxia a la heterodoxia. El verismo también puede fallar, pero es más tendiente a la ciencia. La veracidad es más próxima a la ciencia y la creencia lo es a la poesía. La creencia es más dada a los relatos figurativos que la ciencia, que es más cercana a la exactitud. La poesía tiene su valor, y puede equipararse y superar a la ciencia, pero para eso tiene que ser de buen cientificismo. La poesía crédica es inferior a la ciencia verdadera, pero a su vez existe la ciencia crédica, que falla por depender de su adecuación al teísmo y por sostener las hipótesis en base a la apariencia, a lo que el empirismo no resolvió bien porque siguió sosteniendo a la hipótesis teísta, que a su vez es procapitalista.
martes, 20 de marzo de 2018
Para la buena lógica
En la universidad se debatió mucho a la lógica, porque brinda los modos de entender a las cosas, sin llegar tanto a buenos resultados por el trasfondo fideísta del asunto, que se recontra falseó cuando a su aplicación concreta se le agregaron las ambiciones mal acumulantes del capitalismo, sucesoras a las del esclavismo y el feudalismo, este último de los cuales también fue fideico. No obstante, la lógica hizo sus progresos, y la dialéctica marxista fue uno de ellos, aunque haya sido insuficiente para abarcar a los temas más complejos, los que tienen más que dos factores confluyentes, que quedaron sujetos a una poliléctica implícita inspirada en aquélla: se hizo el avance conceptual sin formalizarlo en una palabra bien definida, así como la ciencia liberal entendió mejor a la pluralidad de las causas, pero en los términos del fideísmo capitalista. La buena lógica sigue siendo la socialista, que es materialista atea, porque no tiene el error elemental de dar por cierta a la hipótesis teísta y porque es igualitaria, pero puede falsearse en sí misma y pierde por la falta de su adopción por parte de la sociedad.
lunes, 19 de marzo de 2018
De la posibilidad de la relección presidencial indefinida
Mientras que rija el sistema sufragista la relección indefinida no debiera ser un problema en sí misma, porque serían los votantes los que la decidirían. El recambio de autoridades no garantiza que el proceso sea democrático, así como fuera autoritario. El recambio entre gobernantes procapitalistas es autoritario porque implica el mantenimiento del capitalismo, e incluso los presidentes socialistas no pueden establecer una legalidad anticapitalista porque están sometidos a la constitución liberal, que es procapitalista. El carácter procapitalista de los gobiernos socialistas no se debe a su ideología, que es socialista, sino a su subordinación constitucional, porque las constituciones son procapitalistas. En tanto que no haya una reforma constitucional pro-socialista, los gobiernos socialdemócratas se verán obligados a ejecutar políticas progresistas enmarcadas en el capitalismo.
Del Grupo de los 20
El G20 no es el grupo de las 20 regiones soberanas más desarrolladas del planeta, 19 países y la Unión Europea. No es un grupo de 20 territorios nacionales unificados, así nomás, sino que depende del Instituto de Finanza Internacional, cuya sigla inglesa es IIF y que tiene sede en Washington. El IFI es una entidad compuesta por miembros de las mayores empresas, con predominio bancario, que impulsa al orden financiero global. La reunión de delegados de los gobiernos de la veintena de países más desarrollados es una convocatoria que esta organización del capital financiero le hace a los mandatarios para disponer sus negocios y su ley. Por eso el encuentro de hoy en Buenos Aires se titula “2018 IIF G20 Conferenceˮ, o sea, “Conferencia de 2018 del Grupo del los 20 del Instituto de Finanza Internacionalˮ. El IFI es la entidad suprema de las altas finanzas globales, o una de ellas, del nivel del Banco Mundial y del FMI, y regula tanto a la liquidez monetaria como a la economía salarial, por medio de su relación con los gobiernos. Es una entidad financiera monoteística.
miércoles, 14 de marzo de 2018
Bloques socialista y comunista
La segunda internacional gobernó efímera y cambiante al menos en Europa y América, cambiando su conformación según eligieron los votantes de las naciones liberales en que compitieron con los partidos conservadores y de progresismo religioso de centro, los que no llegan a ser socialdemócratas ateos, a la vez que el maoísmo gobierna constantemente junto a los restos de la tercera internacional, también instaurados como gobierno en la constitución, los de sistemas de partido único. Los gobiernos comunistas y los socialdemócratas coexisten en crisis, sin establecer siempre una relación concordante, lo que es un problema para la evolución histórica socialista, objetivo que ambos comparten. A la vez, deberán correlacionarse con los de progresismo procapitalista, que suelen ser los de religiosidad popular. La promoción del capitalismo hecha por los gobiernos comunistas y socialdemócratas se debe más a la hegemonía capitalista internacional que a sí mismos, y el capitalismo al que promovieron fue más gubernamental que privado, y menos especulativo en las finanzas que el fideísta de las grandes empresas. La primera internacional atraviesa a todos los bloques políticos gobernantes, igual que la cuarta, y el liberalismo predomina, tanto en su variante ortodoxa como en la alterna, que es la proteccionista, de progresismo crédico.
Fe y saber
El fideísmo se diferencia de la sabiduría en que ésta no se permite la apariencia, sino que se exige conocer bien a las cosas, que tienen superficie. A cada humano se le puede demandar que reemplace a la fe por el saber.
De la falsedad de la izquierda
Todo el arco progresista pierde, desde el centro a la ultraizquierda. La religión progresista no consigue superar la crisis histórica liberal capitalista. La socialdemocracia apenas puede sostener gobiernos intermitentes y débiles. La izquierda no consigue gobernar en el poder ejecutivo, o lo hace poco, excepto en el bloque comunista, en que gobierna algo mal. La ultraizquierda no gobierna nunca más que fuera de las sedes de gobierno, o está sumida en un pesimismo seudorreaccionario, el ultraísmo de la decepción fuerte de las ilusiones paternales para el desarrollo humano. El foucaultismo es un progresismo negado, inasumido y aparentador de reacción, porque es muy falso, llegó hasta a ser misántropo, pero en verdad tiene un fondo oculto de progresismo, tapado por el misticismo raro, denegador por la sucesión de derrotas, que se le traspasaron de la política árquica a la intimidad de las relaciones sexuales, que replicaron al esclavismo, celebraron la esclavitud, y proponiéndola como una forma de liberación, hasta ese punto le llegó la hipocresía. La izquierda, que es revolucionaria sea en la variante que sea, porque tiene aspiraciones de cambio social para mejor, existe fallada, es algo falsa, entre otras causas porque el cuestionamiento a la deificación dominante es minoritario, pero también porque su planteo no deja de ser teísta, así como tiene males políticos y económicos. La izquierda cree en versiones populares de los dioses principales, o en sus sucedáneos, como el Gauchito Gil, y en una serie de dioses raros, como el diablo, Zaratustra, Jah, Ogum, que se le entrecruzan al ateísmo, así como no puede lograr el buen orden propietario. La buena propietarización depende de toda la humanidad, por lo que los gobiernos socialistas no la podrían lograr, aunque se le acercaran. Entonces, además de gobiernos socialistas tendría que existir la autocrítica popular internacional, así como la privada, y ser suficiente, de lo que distamos mucho. Para que el socialismo funcione bien toda la humanidad debiera haber asumido bien al agnosticismo y al socialismo, pero en tanto eso no pase igual puede andar algo bien, aunque no todo lo deseado, que tampoco se satisfacería nunca por completo, no obstante lo cual pueda existir la satisfacción plena intermitente. Parte del programa socialista está siendo desarrollado por el liberalismo, de mala manera, como lo fue el establecimiento de repúblicas democráticas, o los derechos individuales y sociales, lo que le abre el paso a la crítica materialista. El problema ahí es el proletariado, sin cuya co-dirección bien concientizada la evolución histórica fracasa. Un índice de la aspiración evolutiva es la cientificidad proletaria, ligada directo a los relatos sacros, pero otro importante es el de la conciencia de la clase privada.
martes, 13 de marzo de 2018
Autocorrección sobre la sororidad
Acá en Argentina, y tal vez en otros países cristianos de habla hispana, está asociada la sororidad a la hermandad de las monjas, porque se tratan de “sorasˮ entre sí, pero la palabra también tiene uso popular en Italia, proveniente del vocablo “sorellaˮ, que significa “hermanaˮ, por lo cual cabe para hablar de la hermandad femenina, aunque en su acepción laica habría que despojarla de sus connotaciones clericales.
miércoles, 7 de marzo de 2018
La hegemonía creedora en la retórica política, con conclusión sobre la economía y otras cosas
Que la creencia arrastra a la oratoria política se nota en los debates televisados, en los que hasta los socialistas optaron por el modo creedor para sostener los argumentos. El materialismo debe impugnar al método de la argumentación creyente, porque supone saber sin estar seguro de hacerlo, de lo que se equivoca muchas veces. La creencia es próxima a la opinión, por lo que la opinión pública tiene mucho de crédica, y causa a la mala interpretación social de los asuntos comunes, porque permite el autoengaño de tomar por verdad a lo que son las propias ideas, mal entremezcladas con intereses seudoegoístas, deseos mezquinos, malevolencia, intenciones oscuras, nociones poco elaboradas y así, a la vez que a los fieles se les dificulta más expresar sus cuestiones naturales reprimidas por los cleros, y viven examinándose a sí mismos según los relatos sagrados a los que profesan y que se intersectan con algunas de las ideologías políticas, pero además porque los humanos nos diferenciamos en bandos conceptuales que están en una lucha histórica por la asunción social de la verdad, coextensiva con la de la definición de nuestra práctica, en la cual resalta la de la propiedad económica, que es la más necesaria para la subsistencia. La economía está directamente ligada a la alimentación, la vestimenta y la vivienda, por lo que es bastante agrícola e industrial, así como servicial, pero es incidida por las finanzas y la religión, en una determinación secundaria a las más básicas de las acciones voluntarias. Más natural que la economía es el parto y la lactancia, iniciando la crianza, pero ambas dependen de la provisión de los bienes necesarios para vivir. La economía es posterior a la generación espontánea de los seres vivos. Podría pensarse en una economía vegetal, la de las plantas, si se tomara al territorio ocupado como casa en el sentido de lugar de existencia, el metafórico de la morada. Que la economía es animal es indudable, ya que hasta los insectos se hacen de un lugar para residir. La apropiación es tanto animal como vegetal. Entonces, la vida es precondición de la economía. La economía no es el nivel más bajo de la práctica social humana, ni el de la de ninguna otra especie viviente, sino que se yergue sobre la existencia natural, de generación espontánea. Se combinó materia inerte de casualidad y se formaron las primeras células en el agua. Esa casualidad respondió a un conjunto de causas que no sabemos que respondieran a la intención divina de que se generara la vida.
La respiración es un acto previo a la economía, más fisiológico que voluntario, porque es regulado inconcientemente, pero se la puede controlar según las decisiones individuales.
La respiración es un acto previo a la economía, más fisiológico que voluntario, porque es regulado inconcientemente, pero se la puede controlar según las decisiones individuales.
La contemporánea es una época degenerativa
Tras quebrarse las ilusiones liberales sobre el progreso, con las dos guerras mundiales, rematadas a bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki, la degeneración moderna y fea adquirió peor carácter. El liberalismo se sostiene de facto, con sus ilusiones destruidas, los llamados corazones rotos de la esperanza sacerdotal, la mojigatería, durante la crisis del capitalismo, en cuyas finanzas el valor del producto abstraído en moneda que se obtuvo con la especulación es muchísimo más grande que el laboral, lo que da cuenta del desfasaje entre la condición social popular y la privada, en el que la maldad se estableció como principio central en el ordenamiento de la práctica social, y el tema es todavía peor. La degeneración social, promovida desde varios discursos, de todo el espectro político, está muy extendida, aunque sea en crisis porque las personas hacemos el balance de nuestra propia experiencia, que fue influida por nuestra actuación. La testarudez humana es un problema serio para la especie, porque impide asumir lo necesario para resolver los conflictos. Cada persona se las verá en el problema de admitir sus errores para reponer su vida, colectivamente, según las identidades, que se articulan de hecho: hacen a una composición caótica de identificaciones.
La corrupción del sistema social vigente es un síntoma de su crisis, por lo que permite entrever la posibilidad de su caída y su eventual reemplazo por un modo superior.
La corrupción del sistema social vigente es un síntoma de su crisis, por lo que permite entrever la posibilidad de su caída y su eventual reemplazo por un modo superior.
Del sentido común dominante y la corrupción capitalista
La clase capitalista logró instalar la idea de que el gobierno es ineficiente y corrupto mientras que las grandes empresas son honestas y responsables, de lo que el común de la gente tiene cierta culpa, por haberse dejado convencer de semejantes disparates, y por repetirlos, los que ahora pueden ser más cuestionados que antes porque el nivel de fraudulencia capitalista llegó a una intensidad inocultable. No obstante, lo que se conoce de esta corrupción es muy poco respecto del total, y tampoco se asumió que la extracción de plusvalía también es inmoral, aunque sea legal. La malicia capitalista atraviesa tanto a los negocios gubernamentales como a los privados.
El derecho al aborto y el particularismo
Con la prédica de lo particular a los movimientos sociales se les dificulta concretar sus aspiraciones, porque les falta el buen correlato partidario y gubernamental que se los permita. En Argentina se está por votar en la cámara de diputados la legalización de este derecho, pero, incluso si ganara en dicho recinto, tendría además que ser aprobada en el senado, lo que sería menos probable, y luego el presidente podría vetarla, o demorar su promulgación, no sin cierto costo político, que implicaría que el aborto se mantuviera prohibido. La recaída en los particularismos segmentó a los reclamos progresivos y obstaculiza la solidaridad entre los demandantes de las distintas causas, que deben presentarlas para que se las sintetice en los partidos políticos y sensibilizarse con las reivindicaciones ajenas que lo merezcan. Mientras que cada movimiento siga acotado a sus propias reivindicaciones las victorias específicas se le dificultarán, y más aún el progreso conjunto, que depende de la ley, por lo que requiere del gobierno y de los partidos. Más importante todavía es la calidad política de la base social, que es la más determinante porque es la mayoritaria. Las cuestiones intermedias, y las superficiales en particular, suelen atraer más la atención de la opinión pública, por lo que se les dedica más esmero, pero la base social es lo más importante para la sociedad, por lo que cabe que se la cuestione, lo mismo que a las clases de arriba, por los defectos que tiene, que repercuten en el conjunto y que pueden provenir tanto de sí misma como de las instancias superiores.
lunes, 5 de marzo de 2018
La Unión Europea y los partidos socialdemócratas
Los partidos socialdemócratas están sufriendo desprestigio en Europa a consecuencia de su apoyo a la unión continental, cuyo orden es liberal ortodoxo. El progresismo aceptó la creación del bloque de naciones, por haber sido internacionalista, pero entonces convalidó al modo de gobierno de la troika, que es privatizador, por lo cual ahora, que el modelo europeo persiste fracasado, los pueblos decepcionados se vuelcan bastante por alternativas nacionalistas, o de unionismo negativo, como el Brexit, el Partido Cinco Estrellas y los brotes xenófobos en Alemania, Austria y Polonia. La unidad europea es deseable para la izquierda, pero habría que evaluar si el marco legal y político permite la adopción de un buen modelo, o si no es necesario el desmantelamiento de ese gobierno plurinacional para replantear al buen internacionalismo. El modelo europeo parece conducir a una crisis irresoluble en sus propios términos, por lo que cabe analizar si merece apoyo, pero también hay que pensar a las naciones de Europa, que son bastante religiosas y procapitalistas, lo que hace a la base firme de la derecha continental, que se transforma lento, a mediano plazo, lo que le da una plataforma vigorosa a los partidos conservadores, que hace a las limitaciones del progresismo moderado y a la minoridad de la izquierda. Hasta que no haya una autocrítica de las naciones a sus propias malas decisiones políticas a la izquierda se le dificultará conseguir sus objetivos. Es necesario reconocer la proporción de la clase asalariada que tiene posturas reaccionarias y conservadoras, como la relativa a los migrantes, o mismo la asunción obrera del lugar de los gobiernos europeos en la destrucción imperialista en Medio Oriente y el África mediterráneo, de la que aquéllos huyeron, y además no se debe acotar la crítica al asalariaje, sino completarla con la de las otras clases. El establecimiento de una estrategia política exitosa requiere por un lado de un buen análisis social y político, pero además de un complemento crítico entre las fuerzas progresistas, coartado por la debilidad coyuntural, eso como base a mediano y largo plazo, que podría avanzar en la transformación, más lento o más drástico, de acuerdo a la predisposición contradictoria del conjunto social. No se puede revolucionar mucho más rápido de lo que quiera el proletariado progresista, y en épocas de reflujo la magnitud del retroceso también en mucho se debe a su politicidad, ligada directo a la conciencia masiva, que es manipulable porque los grandes medios comunicativos son privados y porque el hábito creyente instaló la lógica de tomar a los argumentos como verdaderos ignorando que lo sean, al desincentivar la crítica, de lo que la sabiduría social es algo confusa y falsa.
viernes, 2 de marzo de 2018
El bocha espinada se agrandó mal
Cuando Jesús pensó que dios lo envió para redimir a la humanidad se consideró a sí mismo como superior al común de la gente, en lo que se equivocó. Jesús fue un miembro de la especie humana como cualquier otro, con sus características particulares. Fue un ser humano, animal como todos, con su maldad y su bondad, quizás ésta mayor que la de muchos, o no, pero no es aseverable con certeza plena que dios le haya asignado la misión de salvarnos.
Lo salvaje
Es lo propio de la selva. Luego a la palabra se le dieron más definiciones, alegóricas a la proveniencia selvática pero también equivocadas en parte. Los pueblos salvajes son los de la selva, así como los primitivos son los más apegados a la cultura simple. Los pueblos bárbaros, de cultura intermedia, y los más civilizados, son superiores a los salvajes, por su mejor armamento, pero eso no quiere decir que sean más buenos. Nada más implica que los pueden dominar. Falta distinguir a la buena superioridad de la mala. Las tribus salvajes pueden ser mejores en algunas cosas que las naciones sedentarias, a lo que habría que saber en concreto, y eso no quita la necesidad de corregir los males de las estatales.
jueves, 1 de marzo de 2018
Teísmo estricto y acumulación de capital
El fideísmo capitalista precedió al idealismo actual. A iniciarse el capitalismo fue del todo fideísta, ya que no hubo entonces ninguna nación de gobierno ateo, lo que sucedería recién a partir de 1917, desde cuando se generaron los gobiernos ateos en el mundo, incluso en naciones fieles. La nación china, la india, la coreana y la cubana, e igual las de gobiernos ateos sufragados en sistemas pluripartidarios, son muy creyentes en grandes relatos religiosos. El ateísmo, a su vez, se propuso el socialismo, y sigue siendo socialista aunque no lo concrete y sea contradictorio, cosa que pasa en todo el bloque socialista, con los cambios que vino teniendo y que tendrá. Entonces, la condena a los gobiernos ateos por no lograr sus pretensiones máximas es inefectiva, porque si bien señala la falta política, no sirve bien para resolverla, porque la socialización no depende únicamente de los gobiernos, que son sólo una de las instancias mayores de poder social y que son minoritarios respecto de la base social. Aún así, la crítica algo vale, pero es injusta también en parte. Debe ser una crítica justa, para tener sentido ganador.
Cabe postular que existe una relación esencial entre el fideísmo y el capitalismo, así como otra entre el ateísmo y el socialismo. En concreto, los socialistas ejercieron una acumulación más de carácter gubernamental que privado, y menor en general que la de los capitalistas liberales. La economía de la que hablamos es sedentaria por ser agrícola. El ateísmo podría ser capitalista, por lo que no basta para prevenir la mala acumulación vigente, sino que ésta requiere de una atención en particular, que tal vez sea poco necesaria, en el caso de que cierta deificación laica sea un factor de hiper-capitalización, lo que es factible porque entre los capitalistas cundió mucho la prédica del esfuerzo individual como motor del enriquecimiento, sin reconocer el lugar de la extracción de plusvalía en el asunto, así como la idea de la misión civilizatoria, sucesora de la evangelización pero en términos del fideísmo laico de la reforma protestante, que se propuso no la conversión al cristianismo de los infieles sino la imposición de la democracia liberal como credo político de monoteísmo tolerante con las diferencias religiosas, pero suponiente de que su propia fe es la verdadera. Habría que estimar, en proporciones, qué porcentaje de los magnates del mundo pertenece a cada religión, lo que daría que la mayor parte son cristianos, protestantes en primer lugar, luego católicos y ortodoxos, y tras ellos estarían los musulmanes, hinduistas y demás, pero esto no agota al tema, porque hubo sobrepropietarización en todas las concepciones y porque la mayor parte de los fieles no son capitalistas. La adopción del modo de vida capitalista puede soler estar dada por una combinación de ascética religiosa estricta con ambiciones personales desmedidas y empoderamiento a través de la capacitación científica y tecnológica, sumadas a la obtención de medios económicos mayores y al favorecimiento gubernamental. La clase capitalista atraviesa a los sectores público y privado, predominando en este último, pero gran parte de su desarrollo se debe a los gobiernos.
En particular, habría que ver si el porcentaje de ateos en el mundo es mayor o menor al de los que además son capitalistas.
Cabe postular que existe una relación esencial entre el fideísmo y el capitalismo, así como otra entre el ateísmo y el socialismo. En concreto, los socialistas ejercieron una acumulación más de carácter gubernamental que privado, y menor en general que la de los capitalistas liberales. La economía de la que hablamos es sedentaria por ser agrícola. El ateísmo podría ser capitalista, por lo que no basta para prevenir la mala acumulación vigente, sino que ésta requiere de una atención en particular, que tal vez sea poco necesaria, en el caso de que cierta deificación laica sea un factor de hiper-capitalización, lo que es factible porque entre los capitalistas cundió mucho la prédica del esfuerzo individual como motor del enriquecimiento, sin reconocer el lugar de la extracción de plusvalía en el asunto, así como la idea de la misión civilizatoria, sucesora de la evangelización pero en términos del fideísmo laico de la reforma protestante, que se propuso no la conversión al cristianismo de los infieles sino la imposición de la democracia liberal como credo político de monoteísmo tolerante con las diferencias religiosas, pero suponiente de que su propia fe es la verdadera. Habría que estimar, en proporciones, qué porcentaje de los magnates del mundo pertenece a cada religión, lo que daría que la mayor parte son cristianos, protestantes en primer lugar, luego católicos y ortodoxos, y tras ellos estarían los musulmanes, hinduistas y demás, pero esto no agota al tema, porque hubo sobrepropietarización en todas las concepciones y porque la mayor parte de los fieles no son capitalistas. La adopción del modo de vida capitalista puede soler estar dada por una combinación de ascética religiosa estricta con ambiciones personales desmedidas y empoderamiento a través de la capacitación científica y tecnológica, sumadas a la obtención de medios económicos mayores y al favorecimiento gubernamental. La clase capitalista atraviesa a los sectores público y privado, predominando en este último, pero gran parte de su desarrollo se debe a los gobiernos.
En particular, habría que ver si el porcentaje de ateos en el mundo es mayor o menor al de los que además son capitalistas.
miércoles, 28 de febrero de 2018
Sin título
Es obvio que al levantarse las barreras arancelarias en los países sometidos los precios van a subirles, porque la economía trasnacional maneja un nivel mayor de generación de valor abstracto. El proteccionismo permite separarse de esa lógica perversa, pero es relativo y tiene su falsedad ideológica. Una opción que podrían ejercer los países del segundo y tercer mundo, los mayores productores de materias primas, es la de conformar una organización de países productores, como la OPEP pero para los productos agrícolas en general, lo que les permitiría incidir mejor en la fijación de los precios.
El relato ortodoxo es un verso que algún día terminará
El problema es que parte de la gente común se lo cree. Las personas deben aprender que se miente mucho en los medios comunicativos, para estar pendientes de criticar sus mensajes, así como le hacen a los discursos proselitistas. La sucesión en el desarrollo histórico es la de la heterodoxia religiosa, la socialdemocracia, el comunismo y el buen arquismo. Puede haber saltos entre ellos, desorden, confusión y caos, reversiones y destrucciones gigantescas, según sea, en un movimiento histórico que depende de las personas, con diferentes responsabilidades según el lugar social de cada quien, las cuales hacen a los colectivos, que ya tienen un deber mayor y que se intraestratifican mucho.
Economía vacua
Cuando a la economía se la piensa abstrayéndola mal de su realidad más concreta se la convierte en una idea vacía, en que es odiada por el mal que causa. El análisis de la transferencia de liquidez desentendido de la economía laboral y del lugar ambiental que tiene falla por particularista, porque no tiene buena visión de conjunto. La resolución del asunto llevará mucho tiempo, porque es difícil pensar bien siguiendo a los credos y a las otras ideologías equivocadas.
La bombacha aprieta las bolas
Algo semejante le debe pasar a los calzones usados por mujeres. Las bombachas fueron diseñadas para las mujeres, por lo que los hombres les quedan mal, pudiendo lesionarnos si se les hace un uso prolongado. La tanga de varones tiene que tener una forma distinta que la de mujeres. A este problema lo tienen las otras estéticas de vestimenta que estiman mal a la física, lo que las vuelve explotadoras porque promueven el uso de prendas apretadas, o que llevan a posturas corporales que le hacen mal a los músculos y esqueletos. Es el mal modismo, que estima mal a la fabricación de los materiales que usa porque le falta conciencia histórica y social, por lo que es indiferente a la explotación precisa para consecución de los elementos elaborados para la confección de los hilados, de las telas y los otros muchos materiales de la moda de la ropa. De igual manera se aprecia mal a los asalariados del negocio, de los que se dispone como a instrumentos, al priorizarse el relato del negocio del espectáculo por sobre la realidad verdadera.
martes, 27 de febrero de 2018
Del actual ciclo latinoamericano de mayoría conservadora
Así como antes no hubo un ciclo progresista puro en América Latina, sino que los gobiernos proteccionistas adquirieron una mayoría relativa en comparación a los conservadores, tampoco hay ahora un conservadurismo completo, porque al gobierno cubano le acompañan los de Bolivia y Venezuela en mayor medida que el uruguayo y el chileno, ahora que todavía no asumió Piñera, y los de El Salvador y Nicaragua. Más que de un ciclo progresista se trató de una victoria de margen escaso pero importante, en mucho revertida primero con la deposición de Lugo y luego con la de Zelaya, antes de que Dilma Rousseff ganara tan debilitada en el Brasil y de que Macri lo hiciera en Argentina. La preponderancia conservadora en América Latina responde a la ortodoxia de las más grandes potencias, las del capitalismo afianzado de la posguerra fría, el estadounidense en particular, que es seguido por Europa y Rusia, y por el comunismo chino y la India, cuya constitución es socialista, pero no así tanto su orden interno, ambos de los cuales persisten fallados, más o menos igual que aquéllos. China figura como segunda o tercera potencia mundial, antes o después que Europa y por sobre Rusia. Desde 1917 en adelante dos grandes potencias adoptaron al socialismo en su ideología, lo que antes no sucedía, igual que éste creciera en presencia mundial. La República Cooperativa de Guyana, la Guayana Francesa y Surinam tienen gobiernos socialistas, incluso en el país que sigue siendo territorio ultramarino. La fase mundial de socialdemocracia crítica y fallada es inevitable, lo mismo que la del comunismo fracasado, y ambas pueden requerir, como etapa preparatoria y aliciente, de la democracia religiosa popular, a lo que define la correlación de fuerzas nacionales y la predisposición política de las masas. Como la evolución humana es internacional, las fases más avanzadas tienen las fallas de las retrasadas, así como las suyas propias, que tienden a ser menores que las de las etapas históricas superadas, y aportan al progreso de las regiones rezagadas. Algo del desarrollo capitalista se debe al materialismo que adoptara. El fideísmo es uno de los nudos centrales del capitalismo, porque éste es fetichista, por lo que una condición necesaria para la transformación revolucionaria es el cuestionamiento a la fe. Hay una relación entre la creencia y la mala estratificación, porque aquélla habilita al mal razonamiento con el que se componen los vínculos sociales.
La crítica libertaria al evolucionismo social humano es inexacta, porque hubo un proceso histórico de la especie que hace a nuestro presente, pero es verdad que aquél cometió faltas graves, que no fue bueno lo que debiera haber sido, así como que seguirá teniendo males tremendos, que le serán cuestionados. Es una mala crítica porque no señaló que el evolucionismo debe existir siendo bueno, de lo que cayó en el relativismo intercultural, omisivo para con las injusticias de las naciones sometidas y para con los logros científicos progresistas. Existen las naciones superiores, las imperialistas, que dominan a las de desarrollo intermedio y bajo, que son mejores que las grandes potencias en algunos asuntos, como el de la preservación de la naturaleza, aunque también se las puede criticar.
En total aproximado, los países latinoamericanos que tuvieron gobiernos progresistas desde el primer Foro Social Mundial, en 2001, hasta la caída del PT en 2016, suman una población de 349 millones de habitantes. Entran en la categoría Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay, Chile, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, El Salvador y Cuba. A nivel intermedio, por los cambios presidenciales, están Honduras y Paraguay, con 23 millones. Entre los conservadores figuran México, Colombia, Perú, Guatemala, Costa Rica y Panamá, con 227 millones. No están en el recuento los países de las islas caribeñas, excepto el mencionado, que suman cerca de 32 millones, ni las guyanas y Surinam, de 1 millón 611 mil. La población subcontinental asciende a alrededor de 632 millones. La crisis del progresismo latinoamericano está dada porque no se supo enfrentar la dependencia agroexportadora, cuyo valor internacional descendió desde la quiebra bancaria estadounidense de 2008, causando déficit fiscal, agravado por el pago de las deudas estatales y por la importación mal restringida de las manufacturas industriales más sofisticadas. Asimismo, la falta de inversiones laborales estuvo determinada por la especulación capitalista, pero tampoco fue subsanada mediante el reparto de las horas de trabajo con reducción de la ganancia empresaria. La idea de que el gran empresariado debe ganar mucho para reinvertirlo está equivocada, ya que la mayor parte de las ganancias se destinan a la especulación. El modelo agroexportador no debe ser superado mediante una industrialización como la de los países centrales, sino con una política económica alternativa, que combine la predominancia agrícola con un modelo industrial bien razonable en el marco del proteccionismo relativo y progresivo, con la socialización propietaria correspondiente a las posibilidades del momento histórico y un complemento crítico con las potencias internacionales de izquierda.
Anexo del 8 de junio de 2018
A sabiendas de las duras represiones ejecutadas en Venezuela y Nicaragua, es preciso rehacer el análisis, no porque los gobiernos de estos países no sean progresistas, sino porque el progresismo puede tener faltas tremendas, pero para evaluarlas bien habría que ponerlas en una perspectiva comparada con la represión de los otros países, y entenderles las causas, lo que implica un estudio muy extenso.
La crítica libertaria al evolucionismo social humano es inexacta, porque hubo un proceso histórico de la especie que hace a nuestro presente, pero es verdad que aquél cometió faltas graves, que no fue bueno lo que debiera haber sido, así como que seguirá teniendo males tremendos, que le serán cuestionados. Es una mala crítica porque no señaló que el evolucionismo debe existir siendo bueno, de lo que cayó en el relativismo intercultural, omisivo para con las injusticias de las naciones sometidas y para con los logros científicos progresistas. Existen las naciones superiores, las imperialistas, que dominan a las de desarrollo intermedio y bajo, que son mejores que las grandes potencias en algunos asuntos, como el de la preservación de la naturaleza, aunque también se las puede criticar.
En total aproximado, los países latinoamericanos que tuvieron gobiernos progresistas desde el primer Foro Social Mundial, en 2001, hasta la caída del PT en 2016, suman una población de 349 millones de habitantes. Entran en la categoría Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay, Chile, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, El Salvador y Cuba. A nivel intermedio, por los cambios presidenciales, están Honduras y Paraguay, con 23 millones. Entre los conservadores figuran México, Colombia, Perú, Guatemala, Costa Rica y Panamá, con 227 millones. No están en el recuento los países de las islas caribeñas, excepto el mencionado, que suman cerca de 32 millones, ni las guyanas y Surinam, de 1 millón 611 mil. La población subcontinental asciende a alrededor de 632 millones. La crisis del progresismo latinoamericano está dada porque no se supo enfrentar la dependencia agroexportadora, cuyo valor internacional descendió desde la quiebra bancaria estadounidense de 2008, causando déficit fiscal, agravado por el pago de las deudas estatales y por la importación mal restringida de las manufacturas industriales más sofisticadas. Asimismo, la falta de inversiones laborales estuvo determinada por la especulación capitalista, pero tampoco fue subsanada mediante el reparto de las horas de trabajo con reducción de la ganancia empresaria. La idea de que el gran empresariado debe ganar mucho para reinvertirlo está equivocada, ya que la mayor parte de las ganancias se destinan a la especulación. El modelo agroexportador no debe ser superado mediante una industrialización como la de los países centrales, sino con una política económica alternativa, que combine la predominancia agrícola con un modelo industrial bien razonable en el marco del proteccionismo relativo y progresivo, con la socialización propietaria correspondiente a las posibilidades del momento histórico y un complemento crítico con las potencias internacionales de izquierda.
Anexo del 8 de junio de 2018
A sabiendas de las duras represiones ejecutadas en Venezuela y Nicaragua, es preciso rehacer el análisis, no porque los gobiernos de estos países no sean progresistas, sino porque el progresismo puede tener faltas tremendas, pero para evaluarlas bien habría que ponerlas en una perspectiva comparada con la represión de los otros países, y entenderles las causas, lo que implica un estudio muy extenso.
Del politeísmo libertario global
El posmodernismo tiene la hipocresía de no haber asumido que la moderación moderna no fue una de verdad, le reprochó su fracaso sin haberle evaluado bien su calidad pasada, como tampoco lo hizo todavía por ser impotente para cuestionar a los dioses, lo que redundó en la promoción del sincretismo politeísta en el misticismo intercultural, que le falsea su libertarismo. El posmodernismo es un liberalismo global alternativo que juntó tanto a libertarios como a revirados reaccionarios, lo que acabó en una mezcla rara, en la que los anarquistas promovieron a ultraderechistas como Louis Ferdinand Celine o Michel Houellebecq, y con una acentuada confusión teística, llegando al budismo alternativo, con los mandalas, al rastafarismo, y como siempre al demonio. El anarquismo abandonó mucho al ateísmo que tuvo antes, con eso de la tolerancia a las diferencias, que no son todas buenas, a lo que debería evaluar cada quien en concreto, para lo cual se tendría que tener buen juicio. La dicotomía entre la diferencia y la igualdad es otra seudodicotomía, porque ni todas las igualdades son buenas ni ninguna diferencia es mala, o sea que ninguna clase de parámetro para evaluar la calidad ambiental es suficiente, sino que se las tiene que aplicar en concreto, lo que depende de cada quien en cada momento.
La tesis intercultural posmoderna hizo al sincretismo de los dioses de las naciones terráqueas, que se reconocieron más entre sí desde el auge de las telecomunicaciones trasnacionales de la era financiera del capitalismo, que hubo sido antecedido por los periódicos, las agencias de noticias, la telefonía, la radio y la televisión, los que se potenciaron desde la invención de la tecnología satelital, sincretismo que cuestiona al monoteísmo abrahámico, excepto al judaico debido al holocausto, sin hacerlo tanto con los dioses dhármicos ni con los animistas. Es un alternativismo crédico fallido por suponer que las deificaciones inferiores son buenas por el hecho de estar sometidas, o mismo por celebrar la multiplicidad teística, como si la variedad fuese buena de por sí.
La tesis intercultural posmoderna hizo al sincretismo de los dioses de las naciones terráqueas, que se reconocieron más entre sí desde el auge de las telecomunicaciones trasnacionales de la era financiera del capitalismo, que hubo sido antecedido por los periódicos, las agencias de noticias, la telefonía, la radio y la televisión, los que se potenciaron desde la invención de la tecnología satelital, sincretismo que cuestiona al monoteísmo abrahámico, excepto al judaico debido al holocausto, sin hacerlo tanto con los dioses dhármicos ni con los animistas. Es un alternativismo crédico fallido por suponer que las deificaciones inferiores son buenas por el hecho de estar sometidas, o mismo por celebrar la multiplicidad teística, como si la variedad fuese buena de por sí.
El proteccionismo deberá priorizar la industria de los bienes inmuebles y la de los muebles simples
La corrupción de la obra pública innecesaria, a la que se apeló para generar puestos de trabajo, debiera haber sido reemplazada por el fomento de la elaboración de las viviendas de los pobres, que requieren de muchas terminaciones y reparaciones, lo que le daría trabajo a mucha gente sin tener que asociarse tanto con los mayores capitalistas del negocio. La obra pública necesaria debiera tener control social, con la participación legal de los interesados en el seguimiento de su ejecución. Que el control público ahuyente a los inversores no debiera ser motivo de desistimiento, ya que la liberalización del ramo es muy nociva para las naciones y porque ceder ante las pretensiones malas de los capitalistas es más ruinoso para los países que financiarse con el dinero de la producción nacional, o mismo con créditos e inversiones menores. Basta ver qué pasó con las cuentas estatales por hacerle caso a los capitalistas para sacar las conclusiones.
La promoción del consumo interno basada en los bienes movibles no es tan necesaria como la de los inmuebles, que son más importantes porque son más básicos. La emancipación exige que los trabajadores sean dueños de sus casas y que éstas estén en buen estado, más que la tenencia de electrodomésticos, que asimismo son más superficiales que los muebles, lo que es otra industria que debiera haber sido priorizada en el ciclo progresista, lo que redundó en que la clase obrera tiene sus casas, muebles y utensillos deteriorados, y sus electrodomésticos vencidos, o prestos a vencerse, por la obsolescencia programada. La focalización en estas dos industrias serviría para reducir el déficit fiscal, porque requieren menos importaciones que los productos eléctricos.
La promoción del consumo interno basada en los bienes movibles no es tan necesaria como la de los inmuebles, que son más importantes porque son más básicos. La emancipación exige que los trabajadores sean dueños de sus casas y que éstas estén en buen estado, más que la tenencia de electrodomésticos, que asimismo son más superficiales que los muebles, lo que es otra industria que debiera haber sido priorizada en el ciclo progresista, lo que redundó en que la clase obrera tiene sus casas, muebles y utensillos deteriorados, y sus electrodomésticos vencidos, o prestos a vencerse, por la obsolescencia programada. La focalización en estas dos industrias serviría para reducir el déficit fiscal, porque requieren menos importaciones que los productos eléctricos.
¿Qué es provocar? A propósito de la técnica provocante heideggeriana
Provocar es evocar para actuar, lo que se hizo con la boca. Tiene el sentido chicanero, de meter cizaña para desatar una respuesta que conlleve a la pelea, sea del tipo que fuere, y en la tradición institucional fue la de incitar a pelear verbalmente, a la disputa discursiva. La tecné provocante heideggeriana no tiene este sentido, sino el del olvido de los dioses de la mitología griega antigua, la de los poetas antecesores a la ciencia académica. La crítica de Heidegger a la técnica moderna no tuvo un sentido pacifista, sino cuestionador de la modernidad, pero de un cuestionamiento trucho, ya que su propuesta se redujo al rencantamiento del mundo poético de los héroes del Peloponeso. Dedicarse a reverenciar a los semidioses de la antigüedad clásica helénica es una actividad vana y privada, propia de malos egoístas, que se enaltecen por hacerle culto a dioses raros, como si eso los hiciera mejor personas que el común de los creyentes. La técnica moderna obviamente es algo mala, con consecuencias estrepitosas, pero no es toda mala. No me queda claro qué es lo que Heidegger quiso decir al adjetivarle lo de provocante, porque no se refirió al uso guerrero de la técnica, ni tampoco al hostil. Las referencias históricas en lo poco que leí de su obra son muy escuetas, pero tampoco sus seguidores dan buenas explicaciones, ni menos propuestas superadoras de los bretes actuales. Más bien están entre escondidos y promoviendo que reviente todo, o adoptando izquierdismos tímidos, bajo el celo de los fanáticos derechizados, o enmarañados entre libros largos e incomprensibles, a los que cada tanto se les entienden las ideas, sin que se les pueda por eso captar su sentido global. La crítica queda implícita, por lo que no se la conoce bien, y sus aspiraciones traidoras permanecen ocultas. El discurso heideggeriano defrauda porque es disimulado, es difícil de comprender. No se explicó de modo fácil de entender, lo que hubiera hecho quien quisiera darse a conocer con buena intención, cosa que demuestra su mala voluntad. Después de las aberraciones que cometió durante el nazismo lo bueno hubiera sido que hiciera una autocrítica pública exhaustiva, que le hiciera justicia a sus propias víctimas. Eso es lo que le hubiera cabido a un hombre honrado. En vez de eso, tenemos una crítica que da mucho trabajo estéril, horas de dedicación a un discurso que sirve poco para enfrentar los problemas del presente, porque no se refirió a los concretos de su tiempo, sino que los aludió con figuras poéticas, lo que fue irresponsable porque los perjudicados por la violencia de entonces necesitaban buenas asunciones con urgencia, no juegos de palabras, encima largos.
Provocar es buscar pelea, ser buscapleitos, pero esa no es su única acepción, que puede ser la de hacer evocar, o la de convocar a la acción. Lo principal de la provocación es la voz.
La buena voluntad de Heidegger es pasible de ser puesta en duda, y en tanto no se sepa que la haya tenido su obra no debe ser seguida: se la debe mantener bajo observación hasta haberla entendido bien, para lo cual hay que saber qué proyecto político tuvo. Cabe alertar de su filonazismo probable.
Provocar es buscar pelea, ser buscapleitos, pero esa no es su única acepción, que puede ser la de hacer evocar, o la de convocar a la acción. Lo principal de la provocación es la voz.
La buena voluntad de Heidegger es pasible de ser puesta en duda, y en tanto no se sepa que la haya tenido su obra no debe ser seguida: se la debe mantener bajo observación hasta haberla entendido bien, para lo cual hay que saber qué proyecto político tuvo. Cabe alertar de su filonazismo probable.
Anexo
No me queda claro si la meditación que propuso Heidegger apuntó a adorar al politeísmo griego anterior a la fundación de la Academia, al zoroastrista o a ambos. En algo tuvo buena razón, por los desmadres tecnológicos, pero no le veo mucho más buen tino a su obra, aunque la leí poco. Me manejo con tres libros suyos, algunos apuntes y su biografía de dos enciclopedias.
domingo, 25 de febrero de 2018
El PSA tiene más representación gubernamental que el FIT
El Partido Socialista Argentino tiene, de rango ejecutivo, la gobernación de Santa Fe y las intendencias de Rosario y Cosquín. Es el mayor partido socialista ateo del país. A nivel legislativo nacional tiene un diputado, mientras que el FIT tiene dos o tres. Me falta saber de los legislativos provinciales y municipales. El Partido Comunista Argentino perdió espacio en el gobierno pero mantiene presencia social, con un banco, un centro cultural y un instituto de fondos cooperativos. Asimismo existen los partidos colindantes a los principales de las internacionales segunda, tercera y cuarta, con menos o ningún cargo de gobierno. Los tres grupos adoptan el método socialdemócrata porque fueron a elecciones, promoviendo incluso a candidatos católicos, hasta capitalistas menores, con mayor o menor énfasis en el movimientismo, del que se debe hacer buen uso. El trotskismo emplea una socialdemocracia inasumida, por el carácter anti-socialdemócrata de Trotsky, y está en contra del frentismo democrático porque el empresariado medio es parte del pueblo. El justismo sostiene a gobiernos progresistas pro-capitalistas y medio corruptos, en particular por la presencia del narcotráfico en una de las ciudades y en la provincia en la que manda, pero sobre todo porque no puede llegar a obtener la presidencia, habiendo alcanzado, a lo sumo, cerca del 15% en las elecciones de 2011, y casi desaparecido en las de 2015, de lo que dista de poder socializar los medios productivos mayores, porque eso requeriría de una constitución socialista, para la que se necesitaría de dos tercios de los legisladores nacionales. El Partido Comunista, el PCCE y los partidos socialistas fernandezistas aportan a Unidad Ciudadana desde abajo, con poca representación gubernativa. La federación anarquista renegó de los partidos y prefirió que ganaran los conservadores extremos a llamar a votar por Scioli, un liberal heterodoxo de conservadurismo moderado que fue secundado por Carlos Zanini, un ex maoísta que ahora es preso político, acorde con el giro pro-comunista del kirchnerismo durante su anterior mandato. El abstencionismo tiene un gran peso en este país, de alrededor de entre un quinto y un tercio del padrón, pero no todos los abstencionistas son contrarios a las elecciones: hay quienes las apoyan aunque no participen en ellas, quienes desisten de votar por desinterés, quienes no llegan a hacerlo por distintas causas, quienes están mal empadronados y quienes están en contra del sistema de sufragio, que se completan con los críticos a la representación árquica fidente que sí participan en las elecciones.
La reforma constitucional atea requeriría de que en torno del 66 por ciento de los votos argentinos fuesen para candidatos ateos, lo mismo que sucede con el socialismo, por lo que los partidos socialistas deberán aceptar al progresismo religioso y procapitalista de manera transitoria, al menos a mediano plazo, en tanto que la voluntad mayoritaria de la población votante del país sostenga al liberalismo creyente sufragando por candidatos entre conservadores y progresistas intermedios. Como el ejército refuerza al orden constitucional, el proletariado, en general, no será sedicioso, en tanto lo cual gobernará una combinación de representantes votados con funcionarios permanentes, los del poder judicial, que hacen cumplir a la ley burguesa establecida. De allí que el socialismo deba adoptar un buen democratismo crítico, al que habrá que definir. La estrategia guerrillera no podría triunfar ante ejércitos bien compuestos, por la inferioridad militar de sus seguidores y porque el pueblo común querría muy poco enfrentarse contra las tropas principales. Es contraria al interés de las masas, además de que impediría la buena politización social al instalar mal a la temática bélica en los debates políticos, cuyo tratamiento excesivo impediría abordar a los otros y cuyo carácter escindiría la vida de los militantes de su entorno familiar y laboral, generando una doble vida, insostenible y de honestidad desconfiable, porque la clandestinidad es ilegal. La estrategia socialista, sea la que sea, debe ser buena con el proletariado. Ese es un piso elemental y bastante elaborable. Para eso tiene que respetar a la religión y a la ley, y sería un respeto crítico. La buena honestidad no es del todo prefigurable, pero es una condición básica para la política de los partidos proletarios, incluso de los anarquistas. Las organizaciones anarquistas son partidos, en el sentido de apartamientos, de que son colectivos de anarquistas que se apartaron de los miembros de las otras filiaciones filosóficas, y son partidos políticos, pero rehúsan del gobierno y de las elecciones, por lo que su reformismo se tornó contradictorio, lo que le sucede de otras maneras a los partidos arquistas.
La reforma constitucional atea requeriría de que en torno del 66 por ciento de los votos argentinos fuesen para candidatos ateos, lo mismo que sucede con el socialismo, por lo que los partidos socialistas deberán aceptar al progresismo religioso y procapitalista de manera transitoria, al menos a mediano plazo, en tanto que la voluntad mayoritaria de la población votante del país sostenga al liberalismo creyente sufragando por candidatos entre conservadores y progresistas intermedios. Como el ejército refuerza al orden constitucional, el proletariado, en general, no será sedicioso, en tanto lo cual gobernará una combinación de representantes votados con funcionarios permanentes, los del poder judicial, que hacen cumplir a la ley burguesa establecida. De allí que el socialismo deba adoptar un buen democratismo crítico, al que habrá que definir. La estrategia guerrillera no podría triunfar ante ejércitos bien compuestos, por la inferioridad militar de sus seguidores y porque el pueblo común querría muy poco enfrentarse contra las tropas principales. Es contraria al interés de las masas, además de que impediría la buena politización social al instalar mal a la temática bélica en los debates políticos, cuyo tratamiento excesivo impediría abordar a los otros y cuyo carácter escindiría la vida de los militantes de su entorno familiar y laboral, generando una doble vida, insostenible y de honestidad desconfiable, porque la clandestinidad es ilegal. La estrategia socialista, sea la que sea, debe ser buena con el proletariado. Ese es un piso elemental y bastante elaborable. Para eso tiene que respetar a la religión y a la ley, y sería un respeto crítico. La buena honestidad no es del todo prefigurable, pero es una condición básica para la política de los partidos proletarios, incluso de los anarquistas. Las organizaciones anarquistas son partidos, en el sentido de apartamientos, de que son colectivos de anarquistas que se apartaron de los miembros de las otras filiaciones filosóficas, y son partidos políticos, pero rehúsan del gobierno y de las elecciones, por lo que su reformismo se tornó contradictorio, lo que le sucede de otras maneras a los partidos arquistas.
Lo que es condicionar y lo que es el contexto
La condición tiene significados relativos a la dicción porque uno de los tipos de condición es el de la dicción conjunta, pero las definiciones etimológicas se refieren más a las cosas agarrables. La palabra latina condo termina en un do usado para hablar del hacer, del poner en particular, parecido al do inglés, que se pronunció mucho en la fundación de las entidades urbanas. Tiene un sentido cercano al de dar. La dación, la datura, humana, es cuestionable, porque no siempre fue buena. Condicionar es acondicionar en el sentido de componer un espacio junto a otras personas y con ciertas cosas, entre las cuales están las discursivas, tanto las orales como las escritas, con las que se les dispuso su orden. El orden propietario humano se organizó mediante el discurso, por lo que éste permitió que se pusieran las cosas en los lugares, para lo que se hubo laburado, lo mismo que para que se las fabricara. El orden humano dispuesto mediante el discurso no es exitoso en sus propios términos, pero mandó mucho, y algo para bien, incluso siendo medio falso.
Algo parecido le pasa a la palabra “contextoˮ, cuya forma remite a lo textual pero cuyo significado es corpóreo, como cuando se habla de la contextura física de la gente, de lo que aquélla parece una reformulación de la de “concretoˮ, aunque no lo sea. La palabra “textoˮ viene del tejido. Los textos son de la parte más exquisita de las circunstancias, porque son de lo más elaborado por la humanidad, pero pocas veces deben ser un fin en sí mismo, sino que mucho más deben servir para las necesidades humanas, y naturales en segundo lugar, pero sin ilusiones mojigatas, asumiendo la brutalidad y la competencia que hicieron a nuestra historia como especie zoológica, que replica a las de las vivientes inferiores. El co-biocidio es propio de la naturaleza, e incluso el sometimiento interestamentario humano es natural, porque la humanidad es una especie natural, pero este último no está determinado genéticamente, como los roles de las clases de especímenes de los otros géneros animales, como las abejas y las hormigas. El tema es que el biocidio humano es mucho peor del que podría serlo, lo que depende del ordenamiento de nuestra actividad social.
La palabra “concretoˮ viene de “crecerˮ y de “crearˮ. Lo concreto es lo coexistente con algo.
Hice las averiguaciones etimológicas en el diccionario de Segura Munguía.
Anexo
El significado de la expresión para la contextura física no se condice con su significante, sino que le cabe el de la concretura, por lo que puede que el postulado etimológico anterior esté equivocado.
Algo parecido le pasa a la palabra “contextoˮ, cuya forma remite a lo textual pero cuyo significado es corpóreo, como cuando se habla de la contextura física de la gente, de lo que aquélla parece una reformulación de la de “concretoˮ, aunque no lo sea. La palabra “textoˮ viene del tejido. Los textos son de la parte más exquisita de las circunstancias, porque son de lo más elaborado por la humanidad, pero pocas veces deben ser un fin en sí mismo, sino que mucho más deben servir para las necesidades humanas, y naturales en segundo lugar, pero sin ilusiones mojigatas, asumiendo la brutalidad y la competencia que hicieron a nuestra historia como especie zoológica, que replica a las de las vivientes inferiores. El co-biocidio es propio de la naturaleza, e incluso el sometimiento interestamentario humano es natural, porque la humanidad es una especie natural, pero este último no está determinado genéticamente, como los roles de las clases de especímenes de los otros géneros animales, como las abejas y las hormigas. El tema es que el biocidio humano es mucho peor del que podría serlo, lo que depende del ordenamiento de nuestra actividad social.
La palabra “concretoˮ viene de “crecerˮ y de “crearˮ. Lo concreto es lo coexistente con algo.
Hice las averiguaciones etimológicas en el diccionario de Segura Munguía.
Anexo
El significado de la expresión para la contextura física no se condice con su significante, sino que le cabe el de la concretura, por lo que puede que el postulado etimológico anterior esté equivocado.
El socialismo ateo es más fino que la democracia creyente
Es de condición social superior que la religiosidad popular, en general, y a las clases bajas las refina por el materialismo, que les ayuda a elevar su calidad de vida, con la insuficiencia que eso tiene. Falta consenso conceptivo.
Crítica a la acusación feminista a los grandes actores del espectáculo
La crítica feminista a los actores y cantantes que se ha vuelto internacional, al menos al darse en EEUU, Europa y Argentina, tiene razón en condenar el acoso y los abusos sexuales de los hombres. Lo que tiene de hipócrita es en quedarse corta, porque no fueron cuestionados los empresarios del rubro, ni los tratantes de mujeres, ni los bancos que les lavaron sus fondos, o el manejo sexual de los empresarios capitalistas, que debe ser mucho mayor, entre otros tantos temas, no todos sobre el sometimiento sexual. La explotación sexual de las mujeres es un tema mucho más importante que el del acoso de la industria del entretenimiento, que no tiene un tratamiento proporcional por parte del feminismo escandalizado, tampoco presto a meterse mucho con el maltrato amatorio de los capitalistas, que es celebrado en algunas canciones populares con algo de legitimidad. Otro tema es que a los acosadores se los tipificó y condenó sin que se supiera bien al asunto, porque no hay libertad para hablar de las cuestiones sexuales, ni de las sentimentales que se les aproximan. El combate al maltrato sexual masculino combina denuncias legítimas con la pretensión inconciente de descargarle la bronca a los culpables, bronca que se mezcla con la de la frustración causada por las demás injusticias históricas y con las aspiraciones castradoras inculcadas desde las religiones. Por eso les cabe el mote de chivos expiatorios, aunque no los sean: son responsables de haber cometido maltratos graves en el marco de una historia atravesada por la barbarie y con faltas mucho peores en la clase alta, en particular las atinentes a la violencia sexual, porque el poder social otorga la facultad de dominar a las personas y porque para obtenerlo se hubo roto a algunas de las barreras morales, generando un comportamiento sociopático antecesor, que responde a otras causas que deben ser bien atendidas. La reprensión a las faltas individuales no debe ocluir la asunción social de sus desencadenantes, porque eso es irresponsable y hace que los culpabilizadores no asuman bien su lugar en el asunto.
jueves, 22 de febrero de 2018
Para gobernar bien habría que tener una disciplina estricta
Aunque no sea religiosa, exigiría contenerse muy bien y en todo momento, por lo que no es una tarea fácil, y sería injusto demandársela a pocas personas mientras que el resto no la ejerce. No obstante, deberá ser así al menos hasta que se socializara el gobierno. Pretender que los gobernantes sean honestos es bastante risible, por el nivel de corrupción de la clase dominante, a la que aquéllos pertenecen mucho, pero igual es una exigencia sensata, a la que mantendrá la gente común.
Para el balance de la restauración conservadora
El progresismo latinoamericano destituido, cuando retome el gobierno, deberá estar atento a las maniobras del capitalismo imperialista, en primer lugar del estadounidense, aliado a las oligarquías del subcontinente, en segundo lugar del chino, en tercero del ruso y así. Esta crítica es hipócrita, por lo que le falta mucho complemento, al que deberán hacer otras personas. En los términos de la estrategia imperialista estadounidense, el progresismo latinoamericano que gobernó en algunos países fue bastante inocente, tanto como para aliarse en la obra pública con el capital corrupto de la construcción capitalista, lo que era obvio que tiene sobornos hasta para los analistas políticos mediocres, por lo que era fácil para los servicios de inteligencia recoger los datos y darlos a conocer con los medios de comunicación privados. Para desgracia, el democratismo religioso persistirá mientras que los pueblos escojan ser religiosos, así que la devoción popular será un escollo para el socialismo ateo mientras que dure, y no cabe forzar mal la conversión conceptiva, por lo que la izquierda deberá dar el debate en la sociedad, no sólo el que cuestione a los dioses y a las religiones sino el atinente a la fe en sí misma, y a la creencia, eso en el marco de la lucha de clases. En tanto que las clases sepan bien a la historia su práctica se ordenará mejor, lo que sucederá en crisis, porque ni querrán hacerlo fácil ni tampoco aceptarán repartir bien las propiedades, en una lucha animal, neurótica y algo insensata, a la que no querrán sostener en algún momento, por lo que tiene de dura. La transformación revolucionaria requiere que las personas entre en razón buena. La razón en sí misma no es siempre buena, y la vigente es la razón algo falsa de la falsa conciencia crédica, que se replica aminorada en el socialismo científico y que también tiene su bondad.
La izquierda debe dejar de ejecutar una política peligrosa y defraudadora, por sí misma y por el proletariado al que quiere representar, pero además porque la política debe ser masiva para ser bien ganadora, lo que se complica por la barbarie en curso y se dificulta cuando se la opera con mala moral. El problema de la vanguardia es el del seudovanguardismo, que es cuando la vanguardia opera mal en la sociedad, lo que es inevitable cuando está generalizado el parecer como justificativo de la práctica y el credo como dador de la identidad social, mientras que las personas se identifican en concepciones en gran medida de fe. La resolución de la crisis humana es responsabilidad de toda la humanidad, por lo que la izquierda debe dejar de asumir las responsabilidades que no le competen, y exigirla por parte de quienes deban tenerla, lo que es común, cosa que sucederá durante el transcurso de la evolución política y propietaria internacional. Lo que más corresponde es que el primer motor de la liberación social sea el proletariado, con el empresariado popular en segundo lugar y la vanguardia política en tercero, aunque ésta deba tener un lugar destacado, porque es la mejor educada en politología. Entonces, la vanguardia debe hacerle saber a la gente común que sin su lucha la emancipación se dificulta o se torna imposible, para lo cual el método de lucha debe ser honesto, explícito y seguro, y permitir a las personas vivir más o menos bien mientras que lo aplican, para lo cual debe estar bien adaptado a las circunstancias sociopolíticas.
La izquierda debe dejar de ejecutar una política peligrosa y defraudadora, por sí misma y por el proletariado al que quiere representar, pero además porque la política debe ser masiva para ser bien ganadora, lo que se complica por la barbarie en curso y se dificulta cuando se la opera con mala moral. El problema de la vanguardia es el del seudovanguardismo, que es cuando la vanguardia opera mal en la sociedad, lo que es inevitable cuando está generalizado el parecer como justificativo de la práctica y el credo como dador de la identidad social, mientras que las personas se identifican en concepciones en gran medida de fe. La resolución de la crisis humana es responsabilidad de toda la humanidad, por lo que la izquierda debe dejar de asumir las responsabilidades que no le competen, y exigirla por parte de quienes deban tenerla, lo que es común, cosa que sucederá durante el transcurso de la evolución política y propietaria internacional. Lo que más corresponde es que el primer motor de la liberación social sea el proletariado, con el empresariado popular en segundo lugar y la vanguardia política en tercero, aunque ésta deba tener un lugar destacado, porque es la mejor educada en politología. Entonces, la vanguardia debe hacerle saber a la gente común que sin su lucha la emancipación se dificulta o se torna imposible, para lo cual el método de lucha debe ser honesto, explícito y seguro, y permitir a las personas vivir más o menos bien mientras que lo aplican, para lo cual debe estar bien adaptado a las circunstancias sociopolíticas.
miércoles, 21 de febrero de 2018
El éxito del bien y del mal
El bien es más ganador que el mal, y el mal más perdedor que el bien. El bien vivifica y el mal mortifica, pero no siempre.
El pueblo asalariado
El empresariado menor, cuya cúspide llega a ser sub-capitalista, poco acumuladora, y hasta intermedia en el acrecentamiento de capitales, más de los fabriles que de los financieros, es la menor parte del pueblo, cuya mayoría es asalariada, de salario formal e intermitente, los changueros, o de ingresos subsidiados por el gobierno, de carácter más andrajoso y delictivo en su base, algo de acumulación mafiosa, por el proxenetismo y el narcotráfico que se le asocian, y en sus instancias intermedias quebradas, de lumpenidad menos grave pero importante. El delito es muchísimo mayor en la cumbre social, porque la lógica capitalista es maliciosa, cuyo mal comportamiento fue imitado por las clases inferiores en una fraudulencia generalizada que es ajena a la buena conducta social pretendida por la buena fe, que también es amplia y que se da mucho entre quienes se abstienen de ascender socialmente de mal modo, siendo críticos intuitivos, muy atravesados por el pietismo democrático, no sin excepciones ni sin sociopatías hasta de las graves. Enfatizar en el pueblo no debe omitir la buena crítica a la clase privada, porque el buen análisis social requiere que toda la sociedad sea bien comprendida, ya que las clases, se tome el criterio que sea para definirlas, se co-determinan entre sí, y no se puede establecer una buena estrategia política científica sin el buen análisis transclasial, que debe definirlas según su tipo de ingreso, sus organizaciones, sus credos e idearios, su adscripción política, localización, nivel educativo, acceso sanitario, alimentación, tenencia de bienes muebles e inmuebles, riqueza sexual y los otros criterios importantes para el progreso histórico verdadero, a veces inaveriguables. Se puede interponer al análisis por tipo de ingreso con el de la estratificación más abstracta, que es más integral porque no se acota a éste sino que lo completa con los demás criterios. La clase baja tiende al salariazgo, la media al empresariado popular y la alta al capitalista, con las zonas difusas entre las tres. La burguesía baja es la del asalariado urbano, y el bajo campesinado lo es del rural, clase completable con el proletariado bajo sin salario, tanto harapiento como mendigo, o de mantenimiento familiar, y con el empresariado de subsistencia más pobre, como los cuentapropistas, que no venden sólo su fuerza de trabajo sino también algunos productos a los que compraron, a los cuales les agregaron el valor monetario acorde con sus necesidades familiares. El asalariado también forma gran parte de la clase media, y llega a ser marginal en la alta, sin perder aquí su carácter plebeyo, que siempre puede ser procapitalista, castigante, pro-imperialista, traicionero y demás, por la falsa conciencia, que hace a la mala práctica y que atraviesa a todas las clases sociales, incluso a la dominante, que también hace mal lo que hace mal debido, entre otras causas, a su falsa conciencia.
Del crecimiento económico y la calidad de la vida humana
La evolución del PBI mundial da cuenta de que el crecimiento económico no mejora necesariamente la calidad de la vida humana. Desde la crisis del estado de bienestar, en 1973, que marcó una degresión histórica para la especie que ya lleva medio siglo, a la que se suele caracterizar desde el progresismo como un retroceso, el PBI internacional aumentó con estrépito, aproximadamente de 5 a 75 billones de dólares anuales, según datos del Banco Mundial, un incremento de 1500 por ciento, en tanto que la población mundial pasó de alrededor de 4 mil a más de 7 mil millones, es decir, que no llegó a duplicarse. Además, esto se refiere al capital laboral, el que genera valor abstracto a partir del trabajo, principalmente el asalariado, pero también el empresario, capital de un porcentaje muy menor dentro de la totalidad del rubro. Para tener una idea aproximada basta recordar que mientras el PBI mundial en 2015 fue de alrededor de 75 billones de dólares, el mercado global de derivados, que incluye a la especulación monetaria, la bursátil y la debitaria, fue próximo a los 1,2 trillones, una cifra superior en 160 mil por ciento. En datos imprecisos, el capital medido en el producto bruto mundial es del 0,00625 por ciento del total, cuyo 99,99375 restante es especulativo. Esto implica que no tendrá buen éxito ninguna política que no resuelva bien el problema de la especulación, pero además deberá atender bien a los defectos de la economía laborista.
La superación de la crisis actual no puede implicar la reposición del estado de bienestar, porque éste, incluso con los buenos logros que tuvo, implicó un disciplinamiento social de carácter tanto pietista como procapitalista, aunque no haya sido tan religioso en la ex URSS y sus aliados, que tuvieron gobiernos ateos en naciones bastante fieles. La reposición de aquél estado bienestarista causaría el mantenimiento de la base capitalista que facultó a la especulación financiera, lo mismo que lo hiciera la especulación teológica, las tres con su secuela de explotación y neurosis. El verdadero estado de bienestar debiera combinar la crítica al teísmo con la socialización económica y política, es decir, que se tendrían que conservar sus buenos aspectos y corregir los malos. En particular, facilitaría su funcionamiento que dejara de primar la exigencia de un crecimiento que ya se reveló como insensato, pero que pesa en las aspiraciones de parte de la población y de los gobiernos, o mismo en los agentes más determinantes de la opinión pública de la época.
Desde que el capitalismo se iniciara a mediados del siglo XVIII de la era cristiana, sostuvo un impulso pujante extraordinario, inédito en la historia, que lo expandió por todas las naciones, introduciéndose incluso en las que pretendían lucharle en contra, en las que la acumulación fue más gubernamental que privada, a la inversa que en el liberalismo, que también tuvo mucha injerencia gubernamental en la economía. De hecho, cabría analizar cuánto del desarrollo capitalista se debe al gobierno y a las naciones, ya que los empresarios liberales se glorifican de éxitos que en cierta magnitud no le corresponden a la iniciativa privada, la cual se enriqueció mucho a costa de las naciones y del erario público, por medio de la extracción del plusvalor, las exenciones impositivas, los subsidios, las prebendas, las maniobras fraudulentas con las empresas públicas y la deuda estatal y las demás transferencias de liquidez procuradas mediante la tributación internacional, cuya mayor parte recayó sobre los pueblos, incluso aunque éstos detentaran un porcentaje muy menor de la riqueza monetaria. El desarrollo capitalista fue fabuloso y enorme, en gran medida alentado por la ciencia y por las asunciones religiosas, que aún siendo seudocientíficas contuvieron asertos verdaderos, provenientes de los balances teológicos de la experiencia histórica de la especie humana, pero desde la crisis del estado de bienestar el capitalismo entró en una dinámica extraordinariamente sacada de quicio, con el auge de la especulación financiera, que alcanzó cifras muy desfasadas de la economía de subsistencia, por lo que hubo desde entonces una etapa de impasse histórico que todavía persiste, en mucho por la falta de alternativas claras, habida cuenta del colapso soviético y del autoritarismo chino, que no debe ser más terrible que el liberal pero que está muy mal estimado en las naciones pro-occidentales, que no los evalúan con el mismo celo, de modo similar a lo que sucede con la socialdemocracia, que así como tuvo sus grandes aciertos y faltas es bien y mal juzgada. En eso hay un problema con los pueblos, cuya conciencia y política tienen faltas inasumidas, a consecuencia del fideísmo y del propio orgullo, lo mismo que méritos, que hacen a la dicha de nuestra historia crítica.
Lecturas
William I. Robinson, “Burbujasˮ, en el suplemento Cash de Página 12, Buenos Aires, Editorial La Página, 11 de febrero de 2018.
Informe “PIB (U$S a precios actuales)ˮ, en <https://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.CD>.
Nota
Tal vez la cuenta comparativa entre el capital laborista y el especulativo esté mal, porque no pude cotejar si estuvo bien hecho el pasaje del cálculo del inglés al castellano, idiomas en que los billones y trillones valen distinto.
La superación de la crisis actual no puede implicar la reposición del estado de bienestar, porque éste, incluso con los buenos logros que tuvo, implicó un disciplinamiento social de carácter tanto pietista como procapitalista, aunque no haya sido tan religioso en la ex URSS y sus aliados, que tuvieron gobiernos ateos en naciones bastante fieles. La reposición de aquél estado bienestarista causaría el mantenimiento de la base capitalista que facultó a la especulación financiera, lo mismo que lo hiciera la especulación teológica, las tres con su secuela de explotación y neurosis. El verdadero estado de bienestar debiera combinar la crítica al teísmo con la socialización económica y política, es decir, que se tendrían que conservar sus buenos aspectos y corregir los malos. En particular, facilitaría su funcionamiento que dejara de primar la exigencia de un crecimiento que ya se reveló como insensato, pero que pesa en las aspiraciones de parte de la población y de los gobiernos, o mismo en los agentes más determinantes de la opinión pública de la época.
Desde que el capitalismo se iniciara a mediados del siglo XVIII de la era cristiana, sostuvo un impulso pujante extraordinario, inédito en la historia, que lo expandió por todas las naciones, introduciéndose incluso en las que pretendían lucharle en contra, en las que la acumulación fue más gubernamental que privada, a la inversa que en el liberalismo, que también tuvo mucha injerencia gubernamental en la economía. De hecho, cabría analizar cuánto del desarrollo capitalista se debe al gobierno y a las naciones, ya que los empresarios liberales se glorifican de éxitos que en cierta magnitud no le corresponden a la iniciativa privada, la cual se enriqueció mucho a costa de las naciones y del erario público, por medio de la extracción del plusvalor, las exenciones impositivas, los subsidios, las prebendas, las maniobras fraudulentas con las empresas públicas y la deuda estatal y las demás transferencias de liquidez procuradas mediante la tributación internacional, cuya mayor parte recayó sobre los pueblos, incluso aunque éstos detentaran un porcentaje muy menor de la riqueza monetaria. El desarrollo capitalista fue fabuloso y enorme, en gran medida alentado por la ciencia y por las asunciones religiosas, que aún siendo seudocientíficas contuvieron asertos verdaderos, provenientes de los balances teológicos de la experiencia histórica de la especie humana, pero desde la crisis del estado de bienestar el capitalismo entró en una dinámica extraordinariamente sacada de quicio, con el auge de la especulación financiera, que alcanzó cifras muy desfasadas de la economía de subsistencia, por lo que hubo desde entonces una etapa de impasse histórico que todavía persiste, en mucho por la falta de alternativas claras, habida cuenta del colapso soviético y del autoritarismo chino, que no debe ser más terrible que el liberal pero que está muy mal estimado en las naciones pro-occidentales, que no los evalúan con el mismo celo, de modo similar a lo que sucede con la socialdemocracia, que así como tuvo sus grandes aciertos y faltas es bien y mal juzgada. En eso hay un problema con los pueblos, cuya conciencia y política tienen faltas inasumidas, a consecuencia del fideísmo y del propio orgullo, lo mismo que méritos, que hacen a la dicha de nuestra historia crítica.
Lecturas
William I. Robinson, “Burbujasˮ, en el suplemento Cash de Página 12, Buenos Aires, Editorial La Página, 11 de febrero de 2018.
Informe “PIB (U$S a precios actuales)ˮ, en <https://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.CD>.
Nota
Tal vez la cuenta comparativa entre el capital laborista y el especulativo esté mal, porque no pude cotejar si estuvo bien hecho el pasaje del cálculo del inglés al castellano, idiomas en que los billones y trillones valen distinto.
martes, 20 de febrero de 2018
Idea rara
En el caso de existir un dios afuera del universo, y que fuera todopoderoso y muy bueno, no debiera enojarse de que no se creyera en él, o mismo que se desobedeciera a la palabra de sus autoproclamados representantes, porque si se enfadase y castigara a los insumisos no sería tan bueno, ni hubiera sido tan potente, por lo menos porque no habría tenido el poder de hacerse obedecer. Hay una contradicción, porque si es todopoderoso no puede ser desobedecido, a menos que lo quisiera, por lo que la aparente desobediencia no lo sería en verdad. No obstante, esto es una especulación sin base, porque no hay pruebas suficientes de que haya un dios allá lejos. En todo caso, de existir allá, debiera tomar a bien que dudemos de algo de lo que no tenemos buenas evidencias. Un buen padre tendría a bien que se lo cuestione. La paternidad supuesta de dios es una de carácter ausente, o de presencia dudosa, espectral, porque es imaginaria de un modo que no se condice con el análisis de la realidad objetiva.
lunes, 19 de febrero de 2018
La homilía y la humillación
La homilía fue entendida como humillación porque son palabras parecidas, pero su etimología diverge. La primera de las dos, procedente del griego antiguo, se refirió a la igualación de las personas, la cual se pregonó en los templos, sin que se equipararan las propiedades ni las relaciones entre las personas, aún con las salvedades que debiera haber tenido el caso, o sea que ya los sacerdotes de los templos antiguos de Grecia predicaron una igualdad que no se cumplía, lo que luego se replicaría en la ley moderna, que proclamó una igualdad jurídica que no funcionaba a consecuencia, entre otras cosas, de las malas diferencias sociales. Luego, la homilía se asoció a la humillación, porque los miembros de la iglesia adoptaron una actitud castigante de las faltas a los mandatos estipulados como sagrados, actitud que relacionaron con la aceptación de sus órdenes y con el reconocimiento de los propios pecados, limitaciones y errores. La humillación, en verdad, es la asunción humana del propio origen terrenal, porque viene del humus, la tierra. Concebir a la aceptación de la propia finitud como un el reconocimiento de la proveniencia terrenal de la humanidad es materialista, en tanto que el materialismo enfatiza en la materia más concreta, a la materna en particular, lo que tiene el defecto de subestimar a la más abstracta y el mérito de plantear que la primera antecedió a la segunda. Entonces, la humillación también debe ser buena, ya que podría serlo y no será bien aceptada la mala. Es un tema que le quedará pendiente a las próximas generaciones humanas, en el caso de que existan.
Las investigaciones de la geología biótica, que son materialistas, dieron cuenta de que la naturaleza proviene de la Tierra, porque es a partir de sus elementos que se generaron las primeras células vivientes. La de la asunción de las propias maldades e impedimentos es una connotación ajena a la etimología de la humildad.
Las investigaciones de la geología biótica, que son materialistas, dieron cuenta de que la naturaleza proviene de la Tierra, porque es a partir de sus elementos que se generaron las primeras células vivientes. La de la asunción de las propias maldades e impedimentos es una connotación ajena a la etimología de la humildad.
La creencia y el discernimiento
El discernimiento es el pensamiento lógico, igual que la crítica, pero que se piense lógicamente no garantiza que el pensamiento sea correcto, en el sentido de adecuado a su objeto, de que lo represente bien. No toda corrección es buena, ni toda mala. En sí misma, la corrección es la acción regida en conjunto, pero que ésta sea así no garantiza que la regencia sea buena, por lo cual la corrección puede fallar, y hasta podría hacerlo la corrección buena, es decir, la basada en la ciencia verdadera, en la que las ideas reconocen bien al asunto del que traten, permitiendo que la práctica más activa que le sucede beneficie a quienes la ejecutan. La creencia hace a un falso discernimiento, a un pensamiento seudológico, cuya relación con sus objetos es aparente porque se confunde a la verdad, pero la verdad de la buena lógica puede ser incompleta, parcial y mala, lo que la hace falible también. La verdad no garantiza la bondad de la práctica, que depende también de la buena voluntad, entre otros tantos temas, como el de la apropiación económica. La buena coexistencia humana depende tanto de la verdad como de que la economía sea justa, de la buena economía, por lo que la crisis persistirá siendo álgida hasta que no hayan sido bien fabricadas y repartidas las propiedades. Las personas sometidas, y todos lo somos de alguna manera, sabemos de la injusticia aparejada por la mala diferenciación social, por lo que podemos boicotear a las propuestas que fingen ser bien intencionadas y verdaderas, o seguirlas a desgano, cosa que sucede mucho.
sábado, 17 de febrero de 2018
El agustinismo y el tomismo en el liberalismo
Si bien el liberalismo se forjó con pensadores de la reforma, como los protestantes Hobbes y Locke, y el católico contrarreformista Rousseau, de algún modo incorporó a la ortodoxia medieval, porque retomó los debates filosóficos de su teología, que hicieron doctrina sobre el universo, dios, el alma y el conocimiento. Habría que saber bien cómo es que los pensadores más sobresalientes del cristianismo antiguo y medio persisten en el liberalismo actual, de igual modo que en la clase capitalista, ya que es evidente que la educación privada es agustiniana y tomista, con alternativas menores de tipo popular, como los franciscanos. Lo que es seguro es que tanto en la práctica capitalista como en la reflexión teológica conservadora hay una especulación carente de buen sentido, dada a la abstracción equivocada, fetichizante, de moral creyente y así. De igual manera, los integrantes de la capitalesía se formaron bastante en las universidades religiosas, así como las públicas albergaron más a las tendencias pietistas populares, que hicieron más al empresariado menor y al asalariado, que a su vez se capitalizaron de un modo no-capitalista, o sea, que fueron detentadores de capital de rango común, más el de los bienes de subsistencia que el de los suntuarios y que el de los monetarios de reinversión para su acumulación creciente. Es seguro y contrastable que el sistema de prohibiciones de la ascética religiosa estricta haya facultado a la acumulación de valores abstractos, que por la lógica sagrada son tomados como buenos, al pensarse que lo puro se acerca a lo divino, así como su atesoramiento no es tenido por pecado, incluso con los niveles altísimos de corrupción que eso causa, la que dista de estar bien reconocida. La corrupción es difícil de analizar porque para evaluarla se confunden los criterios, al haberlos del canon religioso y de la doctrina que busca el disfrute de la vida relativo a la concreción de los deseos naturales, lo que debe ser bien ordenado para ser bueno, cosa que no se puede predefinir del todo. El buen orden puede ser pensado a partir del pasado desde el presente, pero la práctica que le dé su concreción será futura, por lo que requerirá de la crítica de las ideas de ahora, que son imperfectas.
Lectura
Vocablo “Iluminaciónˮ en el Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora citado antes.
Lectura
Vocablo “Iluminaciónˮ en el Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora citado antes.
viernes, 16 de febrero de 2018
El embrión humano es un ser humano
En eso las católicas conservadoras tienen razón. El ser humano se inicia desde la fecundación ovular. Lo que pasa es que la vida humana no debe ser defendida absolutamente, ya que en ocasiones debiera poder no importar, ocasiones que tendrían que ser pocas. El argumento absoluto en defensa de la vida humana falla por un lado porque es absolutista, lo que le proviene del absolutismo teísta, pero además porque su sensibilidad para con el tema no es coherente con la que debiera tener con la pobreza, la explotación y los otros grandes males del sistema vigente, de igual modo que las prohibicionistas del aborto no se escandalizan tanto con otros tipos de muerte humana, como las de las guerras, o las de la desnutrición, o mismo las de las desapariciones forzadas de las dictaduras: se apegan más al canon religioso conservador, que es pro-capitalista, que a la exigencia por la calidad de nuestra vida. De fondo, el asunto se presta a una pelea entre miembros de concepciones diferentes, que no son ágiles lo que debieran para remedar sus ideas de acuerdo a lo aprendido con la experiencia, en especial cuando ello implica revisar sus axiomas centrales.
miércoles, 14 de febrero de 2018
De la individualización de la audiencia en el periodismo televisivo
El periodismo mayoritario es pro-capitalista, al ser capitalistas los dueños de los grandes medios comunicativos, por lo que es liberal. En tanto ello la figura periodística que se crea es la de la exposición de las y los políticos, científicos y otros interesados en las cuestiones históricas, moderados y complementados por los trabajadores del gremio, que se dirigen a una audiencia de individuos, lo que generó al tratamiento de usted de los periodistas, que no suelen tratar a la audiencia como a un colectivo compuesto por muchas personas. El formato tecnológico de punto a masa opera con una categorización de la masa como la suma de individuos atentos a la emisión informativa, a cuya disgregación es mejor reforzar simbólicamente.
Señor es signador
Es quien hace señas, pero estamentalmente la signatura predominó en la clase dominante, que al acceder a las casas, a las sedes educativas, a los templos y a las demás instituciones sofisticó el modo de signar, haciéndolo escrito, por lo que se le dijo señores a los miembros de la clase dominante, que daban señales orales, gestuales y escritas para ordenar a sus súbditos, de acuerdo a su relato de cómo debían ser las cosas, en el que la ley se compuso con el confesionalismo.
Los altos fieles en el gobierno laico
Con las revoluciones liberales se expulsó a los clérigos de los gobiernos, que estaban en ellos, el caso de los estados pontificios, conducidos desde el Vaticano, o plegados a los reyes como parte de las cortes, pero se los reemplazó por fieles altos, que eran los burgueses capitalistas. El laicismo liberal, el de la separación de la iglesia del Estado, en verdad lo que hizo fue sacar a los miembros del clero de los cargos de gobierno, en un constitucionalismo nacional profidente y piadoso, por lo que los gobiernos fueron ocupados por fieles capitalizados, no todos los cuales fueron capitalistas, así como por algunos ateos, más y menos propietarios. El estado siguió siendo eclesiástico porque las naciones sedentarias tuvieron muchas iglesias en su seno.
El partidismo no electoral
Una opción para los partidos de izquierda es la de no participar en las elecciones. Es una opción válida según las circunstancias. Si el esfuerzo para hacerlo trae poco o mal rédito puede ser una buena opción. Para participar mejor en el gobierno la izquierda deberá zanjar sus divisiones en lo que pueda, e incluso así puede seguir perdiendo, porque el gobierno depende de la predisposición electoral mayoritaria en el constitucionalismo liberal, que es sostenido por el poder judicial y las fuerzas armadas cuando los poderes ejecutivo y legislativo entran en crisis. Ambos responden a las finanzas mayores, que son las propiamente capitalistas, las de la aristocracia más alta y divinizada. Los empresarios que no son parte de la clase dominante difícilmente puedan ser considerados capitalistas, o sea, que en su mayoría no lo son, no obstante lo cual su posición económica deba ser reformada bien.
La creencia causa mediocridad
La mediocridad es común, por lo que todas las personas somos mediocres en lo que lo somos, y es consecuencia de la creencia porque la creencia faculta a entender la realidad en falso, a tomar las propias ideas sobre ella como verdaderas, sin haber averiguado de buena forma que lo sean. Entonces, causan mala práctica, sin mala intención, al modo accidental, de manera directa, y con mala intención cuando se le suma la bronca de los traumas, o los discursos promotores del mal acometimiento, de raigambre seudonihilista o reaccionaria. Existe la creencia errada y la creencia cierta, pero su calidad es aleatoria: no se sabe cuándo es una y cuándo la otra y se las comprueba a experimentos, lo que hace que la historia sea crítica, más porque a la creencia simple se le agregaron los relatos míticos sobre lo existente, que orientaron a las pretensiones conductuales de las clases entronizadas, que fueron reproducidas algo por las subalternas, para mal y para bien, las que a la vez levantaron a la alta. La crítica de las catástrofes humanas será impotente para prevenirlas mucho hasta que la humanidad haya asumido la verdad que debe admitir. La clase alta es levantada a la fuerza por la baja y la media, por una organización social planificada desde el estamento de sacralización más refinada, que fue bastante aceptado por las clases populares, aunque en conflicto, una conciliación crítica, con roturas grandes, medianas y menores a lo largo de la historia, sin que hasta ahora la humanidad haya asumido bien la necesidad de la igualación social, en lo que el pueblo tiene cierta responsabilidad porque ejerce su práctica, aunque no es libre para decidirla lo que quiere. La clase privada tampoco lo es. Sus miembros son presa de su discurso, por lo que se obligan entre sí a hacer cosas que no quieren, en un mandato que en algo responde al afán capitalista pero en otro tanto a la religiosidad popular, dentro de la cual está la asalariada, lo mismo que a la ideología política liberal y que al alto teísmo, componentes de la ambición personal mala, cuestiones que además son influenciadas por la lucha de clases.
El ateísmo proviene del teísmo, y más de la variante de dios único que de la de dioses múltiples, así que su comportamiento no puede distinguirse mucho del de aquéllos, y además tiene sus propias faltas, a las que deberá subsanar, lo mismo que los teísmos.
El ateísmo proviene del teísmo, y más de la variante de dios único que de la de dioses múltiples, así que su comportamiento no puede distinguirse mucho del de aquéllos, y además tiene sus propias faltas, a las que deberá subsanar, lo mismo que los teísmos.
sábado, 10 de febrero de 2018
Qué hacer con el progresismo gobernante
Dado el comportamiento social errático aparejado por la creencia, y sus derivados, sumados a los demás factores mal predisponentes de la práctica, la superestructura política recaerá en malos modos, en particular en el progresismo gobernante, que tendrá distintas opciones para proceder en el marco de su sometimiento a la hegemonía constitucional y de la politicidad confusa de la base social. Por ende, el progresismo gobernante deberá ser cuestionado, porque se equivocará, pero asimismo será mejor que gobierne a que sea opositor de mandatos conservadores. Que el progresismo moderado sea superado por otros más radicales dependerá de la voluntad mayoritaria, por lo que será necesario que se la analice y que pendula sobre todo entre el liberalismo popular y el conservadurismo. Asimismo, los gobernantes progresistas deberán tolerar que se los critique, ya que se lo hará de todos modos y porque la buena crítica les será necesaria para corregirse y perder menos. Las reivindicaciones de máxima, y algunas de las intermedias, quedarán relegadas hasta que los proletariados las exijan con la fuerza necesaria para que se las legisle, lo mismo que el cuestionamiento ateo.
viernes, 9 de febrero de 2018
De la religiosidad democrática y el capital
En Argentina el cristianismo socialista existe incoherentemente entre el alfonsinismo y el fernandezismo, basado en el catolicismo progresista popular, parte de la Opción por los Pobres, pero el socialismo religioso es excepcional: lo que predomina es que el socialismo sea ateo, por lo que debe haber una relación entre la desdivinización y la búsqueda de la socialización propietaria. El socialismo cristiano argentino no puede socializar mucho los medios productivos porque incluso si gana lo hace debilitado, por el apoyo al capitalismo de sus aliados partidarios, por el peso de la clase hegemónica, por la legalidad vigente y por la anuencia de la izquierda atea, a la que le repugna su creencia y que le exige una radicalización que no es reclamada por el grueso de las masas.
Un comentario corto del abstencionismo electoral
¿Cuál será el porcentaje de abstentos de votar? Habría que averiguarlo, como así si hay algún tipo de elecciones de gobierno en China. En Cuba hay elecciones, entre miembros de un único partido, como así entre personas de varios en el régimen liberal religioso, pero éstos están sometidos a la constitución vigente, por lo que el orden constitucional prevalece, estableciendo grandes mayorías parlamentarias para reformar la constitución, u otras grandes voluntades mayoritarias, que fueron imposibles de tan grandes que debían ser, lo que impidió legislar la demisión del capitalismo, que también recibiría refuerzos de la legislación supranacional, que es la de los imperios y la de las organizaciones multinacionales. Que exista el abstencionismo y que no desencadene la reposición del sistema da cuenta de la falta de interés de la clase dominante para cumplir con los mandamientos que profesa, que también son los de la candidez creyente. El auge de las tesis sacras en la academia pública habla de la debilidad de la política democrática, que no puede siquiera rebatirlas, lo que marca su incapacidad para enfrentar al teísmo intermedio y al mayor. Los abstinentes expresan la desidia ante el sistema del voto, y en eso tienen razón, una que tampoco resuelve la crisis. En eso la falla de las izquierdas es la de perseguir estrategias por separado. En tanto que las izquierdas no ejecuten una política conjunta los intentos les fracasarán, pero tampoco cualquier estrategia conjunta sería ganadora, de lo que habría que definirla, una que se basara en la buena compresión de la realidad social humana y en la complementariedad entre todas las organizaciones sociales democráticas que quisieran adoptarla, tanto las movimientistas como las partidarias, o mismo las demás, que son muchas y de diversas clases, como las barriales, las mutuales, las profesionales, las de los damnificados por distintos males, como el narcotráfico o los accidentes automovilísticos. Mientras tanto la heterodoxia tendrá una ganancia errante, que dependerá también de la evolución de la ortodoxia. La ortodoxia es tanto sacra como pluspropietarizada, capitalista en la modernidad, así como lo fuera feudal en el medioevo y esclavista en la edad antigua. La ortodoxia deberá ser buena y corregir los males que tenga durante el tiempo que exista, por lo cual es necesaria y cuestionable.
miércoles, 7 de febrero de 2018
De la caída de la vanguardia jazzera por la falta de socialismo
Hasta los años 70 la vanguardia jazzera iba haciendo su progreso, acotado a lo sonoro, con una libertad mayor para experimentar en el toque, sin su acompañamiento dancístico, al que en los 80 se buscó mediante la música disco, lo que no pudo lograr la socialización del baile por la falta de concreción del proyecto socialista, que a partir de la crisis del petróleo de 1973 empezaría a degradarse, por lo que la innovación musical se degeneró en los géneros retro y el baile persistió en los interiores de los edificios mediante la reproducción grabada de las canciones. Es una etapa de impasse artística dependiente de la resolución de la crisis histórica humana. El arte de vanguardia requiere, para expandirse, de un orden social, y laboral en particular, que faculte a las personas comunes a involucrársele, su socialización, pero asimismo del esclarecimiento de la conciencia de los artistas, que se dieron bastante a las creencias alternativas en la globalización, el caso del esoterismo de Miles Davis, palmario en Agharta y en Live-Evil, o el de la incursión en el budismo de Herbie Hancock declamada en Future 2 future, porque el comunismo no les ofreció un proyecto mejor que el liberal. Además, la música afroestadounidense padeció la represión a los Panteras Negras, que fue conjunta a la introducción de la heroína, el crack, la cocaína y la marihuana en sus barrios, cuyo mal uso les trajo un deterioro social grave, confluyente con la crisis del estado de bienestar. En Argentina y Uruguay, las murgas superaron el problema de la separación entre bailarines e instrumentistas tocando en la calle y en las plazas, pero también están limitadas por la rutina laboral, que a su vez está fetichizada en una época santa y otra diablera, que es la de la eclosión del carnaval, entre otras cuestiones.
lunes, 5 de febrero de 2018
Palabras similares
Credo, gregario, grupo, crew. Es posible que tengan afinidad etimológica, porque además de parecerse designan asociaciones humanas, o sea, tienen significados semejantes.
Cosas buenas de la posmodernidad
Una es la tolerancia. Las posmodernidad superó al modernismo crítico porque el comunismo cometió unas atrocidades tremendas, entre otras cosas al haber sido intransigente con la clase a la que llamó la pequeña burguesía, el empresariado urbano menor y la parte inferior del mediano, pero así como esa tuvo muchas más obstinaciones, asesinatos masivos, una guerra internacional, escalada armamentista, acaparación propietaria gubernamental, escolaridad pro-capitalista, ya que los soviéticos midieron su desarrollo económico en rublos, y capitalizaron a su clase dominante, que fue la del gobierno del PCURSS y lo siguen siendo la del PCCh y la del PCCu, a cuya acumulación habría que analizar comparándola con la de los países de gobiernos religiosos, que la hacen tanto en el ámbito público como en el privado, para afinar el análisis. Para ese desarrollo humano en las repúblicas soviéticas, su gobierno comunista dispuso la formación de sus mandatados, educándolos para algo a lo que ellos no quisieron sostener... pero la solución que le dieron al asunto fue para peor. La caída de la URSS marcó el medio siglo de deceso histórico en el que el liberalismo aristocrático se impuso por sobre el popular, que fue el del estado bienestarista, un capitalismo de centro entre democrático-religioso y socialdemócrata, que desde 1973 se trasnacionalizó y privatizó mucho con el auge de la especulación monetaria, bursátil y debital, la de la deuda. El liberalismo ordinario es superior al socialismo en que, en materia social, es universalista, aunque sea de universalismo fallado, porque eso es mejor que un particularismo verdadero, que es el del asalariaje. Para superar al liberalismo religioso, el ateísmo tiene que tener un holismo social mejor que el de aquél. El ateísmo tiende al socialismo porque desvincula a las personas de sus relaciones religiosas; exige que se recreen entre miembros de concepciones distintas, una de las cuales cuestiona la existencia de dios, lo que da pie a discusiones sobre la realidad y la política, así como impulsa a sus adeptos a entablar relaciones con las personas de otras concepciones, al romper las del credo originario. Entonces, las relaciones construidas por el ateísmo son tensas para las comunidades de fieles, porque les incita a revisar sus creencias, desde el respeto, por ser inferior, y porque cuando quiso imponerlo de mala forma causó traumas sociales grandes, cuando se evadió del asunto en el debate entre los mayores bloques ideológicos en pugna política, en el que la cuestión quedó relegada en pos de la Guerra Fría y del reordenamiento de la producción económica, que igual tiene que ser prioritaria, pero que es insuficiente para el buen reformismo social, que ni es necesariamente pacifista, aunque deba serlo, ni se acota obligadamente al marco constitucional, al que debe respetar.
Una gran parte de los miembros de los partidos comunistas son de clases relativamente privilegiadas, entre la media y la alta baja, como lo son algunos de los miembros de los partidos socialistas y del anarquismo, pero otra parte no lo es. La izquierda no debiera mal estimar la pertinencia de clase, y tener bien asumida a la suya propia, que no lo fue tanto de salariazgo bajo.
Una gran parte de los miembros de los partidos comunistas son de clases relativamente privilegiadas, entre la media y la alta baja, como lo son algunos de los miembros de los partidos socialistas y del anarquismo, pero otra parte no lo es. La izquierda no debiera mal estimar la pertinencia de clase, y tener bien asumida a la suya propia, que no lo fue tanto de salariazgo bajo.
Del crecimiento
Me disculpo por lo breve. El crecimiento humano debiera ser tematizado en extenso, con un estudio internacional planeado para mucha gente, y redactado en un escrito largo y bien ordenado. El crecimiento humano, en sí mismo, es cuestionable. Está impulsado por el mandato cristiano de crecer y multiplicarse, lo que en las otras religiones crecedoras ha de operar distinto, todas beneficiadas por la ciencia, porque la ciencia es la causante de la técnica, la guía para actuar de acuerdo a un objetivo. El progresismo propone al engrandecimiento humano, sin definir bien qué entiende por eso, de lo que se lo caracterizó como un aumento poblacional, con estándares de vida prefijados, en los cuales los fieles se comporten sanamente, entendido esto conforme al idealismo capitalista, de predominancia salarial por sobre el empresariado, aunque con dirigencia social de su parte hegemónica. La economía capitalista, cuyo crecimiento es medido en dólares, se da en esas condiciones. Entonces, es una prolación algo mala, un engrandecimiento algo malo de la especie humana, que está mal guiado por ideologías equivocadas.
Se puede tomar al tamaño de la humanidad con ligereza. Lo que más importa es la calidad de la vida, que podría ser mejor incluso con una población más numerosa, porque el monto es de importancia secundaria. Así como las plagas perjudicaron a la humanidad, la humanidad lo hizo con las demás especies del planeta, habiéndose estratificado, cuando predó a las inferiores, las apresó, cosa que los humanos hicieron entre sí y a lo que se continuará haciendo, en el modo empresarial, que es predatorio porque el emprendedurismo comenzó a gestarse en la predación de los miembros de las especies inferiores a los que se sometió para usar su materia de distintos modos, es apresante, y por ende opresivo, por lo que la humanidad podría tranquilamente reducirse, e incluso desde una decisión social, que sería voluntaria. La superpropietarización humana, palpable en la cima social, da cuenta del exceso productivo realizado, al que se cometiera no sólo con una diferenciación entre los miembros de nuestra especie, sino también, en este predominio especista, por el sometimiento y la manipulación de la materia de los integrantes de los demás géneros físicos.
El apresamiento de seres, vivos e inertes, es común a las especies vivas, es una predación común con predominio humano, y aristocrático en particular. Los recolectores también apresaron alimento, con el que se nutrieron, de una manera simple y de menos tiempo de vida que la actual, cerca de treinta años, o algo así, pero al hacerlo se beneficiaron a sí mismos en ocasiones para perjuicio de otros, por lo que tuvieron su egoísmo, aumentado entre cazadores y pescadores, captación bastante menor que la agrícola e industrial, la que reformuló en las primeras urbes a la tarea ejecutada desde el homo faber. Esa acumulación, la del origen civilizatorio, ya era violenta, como lo hubo sido desde la caza, y antes porque hubo la conquista del territorio. Las poblaciones nómades recolectoras se impusieron en los territorios que ocuparon, para lo que echaron a algunos de los animales inferiores, con palos, piedras y el fuego después. El manejo del fuego fue un avance técnico formidable de lo más básico de la evolución humana, y aumentó nuestro tiempo de vida porque, además de servir para ahuyentar a los otros animales grandes, algunos de ellos predadores superiores, a los chicos venenosos, como las víboras, y a los insectos, mató a las bacterias de la carne y la verdura cocidas, primero a las brasas, sin y con piedras, y luego en cuencos de arcilla, con otros de los cuales machacaron cereales, creando a la primer harina. También hubo otros modos de cocinar, como el de los pozos horneros, o el entierre, o la cocción a sol en el desierto, la de la disecación de las berenjenas, o mismo de la carne, cuya conservación se completó con la sal antes que con el vinagre, al aprenderse a fermentar, antes de lo cual la embriaguez se consiguió consumiendo plantas, hongos y frutas podridas, igual que por la generación corporal de sustancias narcóticas, como la del sueño.
Aún habiendo sido así la captación humana antigua y medieval, su dimensión no fue tan terrible como la actual. La diferencia comparativa es abismal, y eso que la antigua tuvo al esclavismo y la segunda a la servidumbre como modos principales del sometimiento oligárquico. También la población humana era mucho menor, pero el consumo total era muchísimo más bajo que desde la revolución industrial. En tanto que la humanidad predomine tendrá el problema de qué ejercicio social hacer, por lo que el tema persistirá en caso de persistir el predominio de la especie, y asimismo le sucederá a su diferenciación interna, y sus ramas y vericuetos, esto es, a toda su apropiación. Hacer el juicio de la propia práctica es común a las especies practicantes, lo mismo que lo es el de la propia apropiación, juicio de sí mismo que se da colectiva e individualmente. Cada quien se juzga a sí mismo y a sus acciones, de buena y de mala manera, en relación al juicio social, que está algo indefinido y algo bien y algo mal decidido, y es crítico, como el propio juicio de sí de cada quien, con las variantes grupales y particulares que hubo. También cada quien se siente de acuerdo al juicio de su propia práctica, el cual es equívoco. Existe la relación entre el sentimiento de los individuos con su moral y la actividad social, que se compone de las individuales y a las que se juzga según concepciones algo aparentes.
Se puede tomar al tamaño de la humanidad con ligereza. Lo que más importa es la calidad de la vida, que podría ser mejor incluso con una población más numerosa, porque el monto es de importancia secundaria. Así como las plagas perjudicaron a la humanidad, la humanidad lo hizo con las demás especies del planeta, habiéndose estratificado, cuando predó a las inferiores, las apresó, cosa que los humanos hicieron entre sí y a lo que se continuará haciendo, en el modo empresarial, que es predatorio porque el emprendedurismo comenzó a gestarse en la predación de los miembros de las especies inferiores a los que se sometió para usar su materia de distintos modos, es apresante, y por ende opresivo, por lo que la humanidad podría tranquilamente reducirse, e incluso desde una decisión social, que sería voluntaria. La superpropietarización humana, palpable en la cima social, da cuenta del exceso productivo realizado, al que se cometiera no sólo con una diferenciación entre los miembros de nuestra especie, sino también, en este predominio especista, por el sometimiento y la manipulación de la materia de los integrantes de los demás géneros físicos.
El apresamiento de seres, vivos e inertes, es común a las especies vivas, es una predación común con predominio humano, y aristocrático en particular. Los recolectores también apresaron alimento, con el que se nutrieron, de una manera simple y de menos tiempo de vida que la actual, cerca de treinta años, o algo así, pero al hacerlo se beneficiaron a sí mismos en ocasiones para perjuicio de otros, por lo que tuvieron su egoísmo, aumentado entre cazadores y pescadores, captación bastante menor que la agrícola e industrial, la que reformuló en las primeras urbes a la tarea ejecutada desde el homo faber. Esa acumulación, la del origen civilizatorio, ya era violenta, como lo hubo sido desde la caza, y antes porque hubo la conquista del territorio. Las poblaciones nómades recolectoras se impusieron en los territorios que ocuparon, para lo que echaron a algunos de los animales inferiores, con palos, piedras y el fuego después. El manejo del fuego fue un avance técnico formidable de lo más básico de la evolución humana, y aumentó nuestro tiempo de vida porque, además de servir para ahuyentar a los otros animales grandes, algunos de ellos predadores superiores, a los chicos venenosos, como las víboras, y a los insectos, mató a las bacterias de la carne y la verdura cocidas, primero a las brasas, sin y con piedras, y luego en cuencos de arcilla, con otros de los cuales machacaron cereales, creando a la primer harina. También hubo otros modos de cocinar, como el de los pozos horneros, o el entierre, o la cocción a sol en el desierto, la de la disecación de las berenjenas, o mismo de la carne, cuya conservación se completó con la sal antes que con el vinagre, al aprenderse a fermentar, antes de lo cual la embriaguez se consiguió consumiendo plantas, hongos y frutas podridas, igual que por la generación corporal de sustancias narcóticas, como la del sueño.
Aún habiendo sido así la captación humana antigua y medieval, su dimensión no fue tan terrible como la actual. La diferencia comparativa es abismal, y eso que la antigua tuvo al esclavismo y la segunda a la servidumbre como modos principales del sometimiento oligárquico. También la población humana era mucho menor, pero el consumo total era muchísimo más bajo que desde la revolución industrial. En tanto que la humanidad predomine tendrá el problema de qué ejercicio social hacer, por lo que el tema persistirá en caso de persistir el predominio de la especie, y asimismo le sucederá a su diferenciación interna, y sus ramas y vericuetos, esto es, a toda su apropiación. Hacer el juicio de la propia práctica es común a las especies practicantes, lo mismo que lo es el de la propia apropiación, juicio de sí mismo que se da colectiva e individualmente. Cada quien se juzga a sí mismo y a sus acciones, de buena y de mala manera, en relación al juicio social, que está algo indefinido y algo bien y algo mal decidido, y es crítico, como el propio juicio de sí de cada quien, con las variantes grupales y particulares que hubo. También cada quien se siente de acuerdo al juicio de su propia práctica, el cual es equívoco. Existe la relación entre el sentimiento de los individuos con su moral y la actividad social, que se compone de las individuales y a las que se juzga según concepciones algo aparentes.
sábado, 3 de febrero de 2018
El frentismo democrático crítico
En el marco del predominio crédico capitalista, la izquierda podría adoptar el frentismo democrático crítico como política gubernativa, ya que éste le permitiría progresar de acuerdo a las reivindicaciones mayoritarias, gran parte de cuya base son las asalariadas.
Hipótesis sobre la tesis y sus derivados
Los derivados son algunas cosas como la síntesis, y puede que el sintagma también, las cuales, como son téticas, mezclaron la comprensión de la realidad con el endiosamiento del mundo, y por eso no se los entiende directo como léguicos, como relativos a la inteligencia, sin que ella tenga que ser teísta sí o sí, lo que hasta ahora fue bastante predominante en la historia del academicismo. La persistencia del teísmo en la tesitura universitaria da cuenta de la poca asunción humana del cuestionamiento que se le hiciera, lo que se corresponde con el predominio de la dialéctica hegeliana.
De algo que se significó
Ahora con el auge de lo baladí se tomó al lenguaje como una creación graciosa, una joda de la que reírse, pero esa es la faceta superficial del lenguaje, y de mala superficialidad, porque el lenguaje debe responder a las cuestiones de la subsistencia, y su uso lúdico sólo puede ser bien celebrado cuando aquéllas están bien resueltas. En el protoindoeuropeo, un idioma hablado antes de la antigüedad grecolatina, previo a la era civilizatoria, entre Europa y la India a los ciervos se los denominó según sus cuernos. La palabra que usaron los protoindopeurianos para referirse a los ciervos sonaba como “krwóˮ, que quería decir algo así como “el de los cuernosˮ, porque hasta ese entonces las personas se habían enfrentado a los ciervos con lanzas, por lo que sus cuernos eran elementos a los que temían, dado que no eran fáciles de vencer. De allí que el análisis supervivencial les centrara la atención.
La mitología diablera contiene tanto a cuernos como a fuego, porque en la época primitiva los cuernos de los animales le causaron bastante temor a las personas, que tenían que enfrentarlos desarmados, a piedrazos o palazos, de lo que algunas veces se los terminó comiendo a las brasas, en especial luego de que pudieran sacarle punta a las ramas usando piedras afiladas, o sea que entretanto se fumaron las plantas que quemaron, a veces en cavernas, otras a la intemperie, con lo que se embriagaron en algunas ocasiones. Es lógico que racionalizaran su temor en una figura alusiva, que remezcló elementos objetivos para dar lugar a un relato fantástico, ligado al mal porque los cuernos de los animales hubieron sido una causa de daños serios para los humanos.
Antes de la edad de piedra los antecesores pre-homínidos de los humanos asociaron a los cuernos de los animales con la muerte, porque muchas veces los mataron a cornadas, y otras los dejaron lesionados. Los cuernos eran un arma insuperable.
Fuente
Expresión “Idioma protoindoeuropeoˮ en Wikipedia.
La mitología diablera contiene tanto a cuernos como a fuego, porque en la época primitiva los cuernos de los animales le causaron bastante temor a las personas, que tenían que enfrentarlos desarmados, a piedrazos o palazos, de lo que algunas veces se los terminó comiendo a las brasas, en especial luego de que pudieran sacarle punta a las ramas usando piedras afiladas, o sea que entretanto se fumaron las plantas que quemaron, a veces en cavernas, otras a la intemperie, con lo que se embriagaron en algunas ocasiones. Es lógico que racionalizaran su temor en una figura alusiva, que remezcló elementos objetivos para dar lugar a un relato fantástico, ligado al mal porque los cuernos de los animales hubieron sido una causa de daños serios para los humanos.
Antes de la edad de piedra los antecesores pre-homínidos de los humanos asociaron a los cuernos de los animales con la muerte, porque muchas veces los mataron a cornadas, y otras los dejaron lesionados. Los cuernos eran un arma insuperable.
Fuente
Expresión “Idioma protoindoeuropeoˮ en Wikipedia.
viernes, 2 de febrero de 2018
Lo que es el bien y lo que es el mal
Ahora rompen las pelotas con que no hay que dar definiciones taxativas, con eso de que la certeza es mala, que hace mal, y qué más, porque con la crisis del discurso liberal mucha gente se desilusionó de la ciencia proveniente de la ilustración. La certeza, el orden, la taxonomía, la higiene, y así otras tantas cosas, fueron mal criticadas, porque se tomó por todo a lo que era una parte suya, las de rango casto, y que tampoco se equivocaron tanto, aunque más que la heterodoxia brillante, por haber sido dominante.
El bien es lo que hace bien, y el mal lo que hace mal. Luego, las cosas le hacen bien a algunos y mal a otros, por lo que son tanto malas para los otros como buenas para los unos, lo cual varía siempre pero con regularidades temporales, en lo que es, de cuya extensión entera, futuro y pasado no podremos saber todo, como así a muchas de las cosas de nuestra vida inmediata, lo que a veces es bueno.
El bien es lo que hace bien, y el mal lo que hace mal. Luego, las cosas le hacen bien a algunos y mal a otros, por lo que son tanto malas para los otros como buenas para los unos, lo cual varía siempre pero con regularidades temporales, en lo que es, de cuya extensión entera, futuro y pasado no podremos saber todo, como así a muchas de las cosas de nuestra vida inmediata, lo que a veces es bueno.
El fideicomiso
El fideicomiso se llama así porque es una acometida de fe, que lo es de capitales. Es un pacto de tratamiento de capitales establecido mediante un compromiso fideico. En verdad, cuando se habla del fideicomiso de lo que se trata es de uno referido a los capitales abstractos, estipulados en moneda, es decir, de una acometida capitalista de fe, de una co-inversión de dinero acordada según la confianza entre sí de los suscriptores, que habrán sido capitalistas casi siempre, en el sentido moderno de la captación de dinero en valores monetarios, los de los billetes, pero que registra antecedentes en la acumulación de valores en moneda y en metales y piedras preciosas. El fideicomiso proviene del derecho romano, porque es un negocio ejercido con la fe. Es una forma empresarial bastante importante dentro de lo que es la reinversión capitalista de hoy en día, en que los dueños del capital se lo otorgan a un fiduciario, o sea, a alguien en quien confían, para que él los administre en diferentes inversiones, lo que se asocia a obtener el beneplácito de los gobernantes, que deben aprobar las obras. Esto pasa en las sociedades fidentes. La comunista no puede no ser fidente de algún modo, porque el comunismo, para ser, debe ser internacional, por lo que no se llega a realizar en el bloque chino: es una aspiración inacabada, bastante floja, que depende de superar sus propios males y del abuenamiento de bloque liberal religioso. En el bloque chino se efectúa una religiosidad, porque existen las iglesias y los fieles, cuya historia habría que saber. Además, hay la antecedencia del fideísmo chino, el previo a la religión de Confucio, que hace al pasado de esta nación. De allí que la confianza pueda ser un valor importante para los contratos interpersonales.
Un problema que el feminismo le ocasiona a la buena conformación de la identidad masculina
Como el feminismo humano a veces ve al machismo de los hombres como un todo homogéneo, o cuando hace distinciones no siempre son suficientes, las feministas están creando un estereotipo del hombre al que le asignan más cualidades negativas de las que tiene, por lo que a los niños se les va a ser difícil tener una identidad masculina bien formada: se les puede forzar al transgenerismo, lo que estaría mal en lo que tuviera de forzado, ya que el transgenerismo debiera ser una elección libre.
Un defecto del mujerismo es que no reconoce a las buenas prácticas de los hombres como parte del machismo humano, lo que le tergiversa la comprensión de este subgénero biológico: califican de machistas a algunas de las maldades de los hombres, pero no así a las bondades.
Otra cosa que quedará pendiente es la de la buena resolución de la sexualidad masculina, con su deseo, su práctica, sus expresiones y demás, porque la respuesta pretendida por el feminismo bastantes veces es la de la autocensura, lo que será insostenible porque es injusto. La expresiones sexuales debieran poder ser bien respondidas en el acto, y algo se las debe contener. Destrabar la dificultad para la conversación sexual, aunque ésta siguiera siendo rudimentaria, serviría para elaborar mejor al tema, bastante atravesado por la represión moral dominante.
Fuente
Marta Dillon, “Soy feministaˮ, en Página 12, Buenos Aires, Editorial La Página, 2 de febrero de 2018.
Un defecto del mujerismo es que no reconoce a las buenas prácticas de los hombres como parte del machismo humano, lo que le tergiversa la comprensión de este subgénero biológico: califican de machistas a algunas de las maldades de los hombres, pero no así a las bondades.
Otra cosa que quedará pendiente es la de la buena resolución de la sexualidad masculina, con su deseo, su práctica, sus expresiones y demás, porque la respuesta pretendida por el feminismo bastantes veces es la de la autocensura, lo que será insostenible porque es injusto. La expresiones sexuales debieran poder ser bien respondidas en el acto, y algo se las debe contener. Destrabar la dificultad para la conversación sexual, aunque ésta siguiera siendo rudimentaria, serviría para elaborar mejor al tema, bastante atravesado por la represión moral dominante.
Fuente
Marta Dillon, “Soy feministaˮ, en Página 12, Buenos Aires, Editorial La Página, 2 de febrero de 2018.
jueves, 1 de febrero de 2018
Sobre la confusión entre la propiedad y la piedad
La propiedad es el bien tomado. Es una noción desde la perspectiva del ser viviente, que toma elementos de su entorno para sí mismo y se los incorpora a su vida, prosigan éstos dentro o fuera de él. La propiedad humana es la toma de cosas hecha por los humanos en procura de su propio beneficio, la cual está sujeta a pujas, porque son contrarios los intereses entre los miembros de la especie y los de ésta respecto de las otras vivientes, y también porque la elaboración de la materia inerte requiere de empuje. La piedad es un tipo de apartamiento. Requiere de una ideación, que es una conformación imaginaria hecha a voluntad, que se efectúa a partir de la materia objetiva, no sólo porque es a una de las que se piensa sino también porque el cuerpo que piensa se nutre de materia para hacerlo, y al hacerlo trastoca su propia materia en el cerebro, en tanto que la electricidad de los impulsos nerviosos es materia propia del cuerpo viviente, por lo menos del animal, sino del vegetal también. Entonces, el pensamiento implica una apropiación de bienes, para tener un lugar y las otras condiciones necesarias para pensar, pero además es una ideación hecha luego de haber aprehendido la realidad externa, por lo que implica apropiarse subjetivamente del entorno. Los pensamientos píos precisan de cierta apropiación material, son elaboraciones, pero no son fabriles, y son perjudiciales porque confunden la conciencia y falsean a la práctica. La piedad no es propia en que hace mal, y lo es en lo que hace bien, y asimismo hay propiedades de creación más activa, más incluso que las prácticas pías extra-contemplativas, cuya calidad también es evaluada, como las empresariales, las de gobierno, las laborales, las de crianza y así.
Que sea buena la apropiación humana depende de que la humanidad entienda bien la historia. La piedad necesariamente es algo mala, en tanto que la veridad podría no serlo del todo, lo que es utópico pero aproximable.
Que sea buena la apropiación humana depende de que la humanidad entienda bien la historia. La piedad necesariamente es algo mala, en tanto que la veridad podría no serlo del todo, lo que es utópico pero aproximable.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)