lunes, 22 de octubre de 2018

Del privilegio a la abstracción en las ciencias más teológicas y de la abstracción en el materialismo

Las ciencias más influidas por la teología, es decir, las más teístas, aquéllas cuyos miembros adscriben más a la creencia en dioses, suelen privilegiar a lo abstracto por sobre lo más concreto, en tanto que las corrientes científicas más ateas se inclinan a lo más concreto, en desmedro de lo abstracto, que en verdad es una forma elaborada de aquél. Lo abstracto es concreto, porque toda materia es concreta y todo lo que existe es material, así que su dicotomía es falsa. Lo concreto y lo abstracto son dos tipos de materia, y lo abstracto es siempre concreto, en tanto que no a la inversa. Existen cosas concretas que no son abstractas, pero no al revés. Lo abstracto es refinado, es materia abstraída de lo más concreto y procesada mediante su apropiación, pero no por ello deja de ser materia. Es la materia transformada por los vivientes, y más transformada según sea más abstracta, pero existe la mala abstracción, por lo que lo abstracto no es siempre mejor que lo más concreto. Lo abstracto es una elaboración de los seres vivos compuesta por las cosas de que se la compuso. Es lo apropiado, pero la apropiación puede ser algo mala. En términos sociales, como a la apropiación la guía la ideología, que es subjetiva en los pensamientos y se plasma objetivamente en mensajes, orales, gestuales y escritos, sean éstos jurídicos, económicos, políticos, periodísticos y demás, la calidad de la ideología es definitoria para la calidad de la producción del género, por lo que la crítica de la ideología se torna necesaria para la buena supervivencia de la naturaleza. Cabe decir que la producción humana será mala y buena en tanto que la especie entienda bien y mal a la realidad.

Las formas mentales son abstracciones de la materia más maciza que se dan en el cerebro por medio de la sinopsis neuronal, y recrean de acuerdo a los sentidos a la materia externa, en una representación que no es necesariamente una réplica exacta de la realidad exterior, sino que combina a los elementos objetivos con los que son subjetivos, las formas que suceden en el sistema nervioso, que es el alma, donde se da nuestra percepción sensible, parte de la cual es la inteligencia. La objetividad del conocimiento es la representación mental del mundo exterior a nuestra mente, que sucede según lo captan los sentidos y se lo piensa en el cerebro, antes de volcárselo en expresiones comunicativas. El conocimiento es necesariamente algo objetivo, porque todo saber contiene elementos de la realidad externa a la psiquis, así como el cerebro y su actividad se hacen a partir de la materia ingerida por el organismo, además de que se lo plasma en objetos percibibles, como los gráficos, por lo que el debate sobre la objetividad del conocimiento está algo mal planteado, pero el saber también es subjetivo, ya que su lugar de creación es la psiquis, a la que pertenece la mente, por lo que es ideológico, esto es, que responde a ideaciones creadas y adquiridas por seres cognoscentes, las que se les transmitieron mediante la enseñanza, a la cual conocieron por haberla experimentado. El saber no tiene que ser ni subjetivo ni objetivo, ya que es tanto uno como lo otro, pero sí debe ser verdadero, debe dar cuenta de la realidad importante para la vida del género en primer lugar, y del resto de la naturaleza luego, en lo que habría que ordenar bien las prioridades. Más que verdadero el saber debe ser bueno, a lo que se debe medir según la calidad de la naturaleza terráquea, que es incidida por nuestra producción.

La teología fue muy subjetiva porque a la especulación sobre los dioses se la hizo en fantasías internas, ya que a los dioses no se los observó en lo objetivo. Se los alucinó en el sueño y la vigilia, se creyó que se manifestaban en episodios extraños, sin que se los constatara con certeza, y se miró a objetos fetichizados, por lo que la teología centró su atención en lo subjetivo y las reliquias, los libros sagrados en particular, siempre con algo de objetivismo, pero con uno que es algo mal interpretante, no sólo respecto al teísmo sino también en referencia a la política y la economía, a las que se entendió en términos serviles a la aristocracia, la oligarquía y el oligopolio, los regímenes más acordes con la canonización sagrada principal, que dominaron sobre esclavos, siervos y asalariados. El canon religioso secundario amplió el registro hacia lo bajo por ser más popular, pero sin superar la mistificación, por lo que en términos políticos y económicos reprodujo al fetichismo, sea el del voto o el de la mercancía, lo que implicó un progreso válido pero insuficiente para la buena existencia de la especie, así como marcó la persistencia de la clase dominante en el liderazgo social, compuesta en contradicción con la dirigencia materialista desde 1917, que reproduce la maldad teísta como mala práctica atea, aunque habría que evaluarla bien. Ambos grupos conceptivos deben corregirse en algunos temas, así como tienen sus méritos. Más importante todavía es la conciencia proletaria, porque es la de la base social, y también se divide en religiones y relacionamientos ateos, que se dan entremezclados, así como el materialismo predomina en estos últimos y es menor en los primeros, pero la mayor parte del proletariado cree en dioses, lo que fetichiza su comprensión de la realidad y su práctica política, así como da cuenta de su fidencia, pero eso no le quita su bondad.

viernes, 19 de octubre de 2018

La cuestión sexual está confusa

Como en torno a la palabra "sexo" se nuclean dos grupos semánticos, uno referido al sexo propiamente dicho y otro relativo a las relaciones sexuales, el tratamiento social del tema tiene que lidiar con la polisemia, que complica su buen ordenamiento. Habría que hablar del garche, la cojenda y la follación, u otros vocablos similares, con sus derivados, para denotar a la práctica de fornicar, y dejar a la palabra "sexo" para distinguir entre machos y hembras, o referirse a los genitales y demás cosas así.

De la equivocación

Cuando se piensa en el significado de la equivocación se puede producir una confusión debida al prefijo "equi", al que solemos entender como "igual". Entonces cabe preguntarse porqué evocarse por igual conduce a error. Me parece que en este caso el prefijo es una deformación de "exi", que vendría a ser "afuera", lo que implicaría que la palabra alude a que la evocación no da con su objeto, como cuando se yerra un tiro.

jueves, 18 de octubre de 2018

El socialismo como remedio para la mayor sociopatía económica y política de la humanidad

El socialismo científico se inspiró en la idea moderna del progreso humano, que en las ciencias médicas adoptó el objetivo de curar las enfermedades, por lo que su propuesta es la de una transformación social que resuelva el grueso de los padecimientos económicos y políticos del capitalismo, diagnosticados en la crítica socialista. Esto es una sociatría, o sea, un tratamiento para remediar los males sociales, que depende por un lado de que el diagnóstico sea verdadero y completo, pero por otro de que la sociedad sea conciente del asunto, y acepte y ejecute bien las instrucciones a seguir, lo que no es fácil y requerirá de medidas transitorias. El buen diagnóstico de la realidad social es necesario para que la estrategia socialista pueda desempeñarse coordinadamente por el conjunto de las organizaciones socialistas, que debieran intentar primar en frentes progresivos, cosa que depende del voto social, que debe ser proletario en cerca del 80% del total de la población; o, si no, favorecerlos desde afuera. La promoción crítica del progresismo religioso permitiría, por un lado, mantener las condiciones de vida proletarias en un nivel no descendiente, lo que le serviría a los partidos socialistas para atraer simpatía popular, y por otro enseñarle a las personas, proletarias o no, las bondades del socialismo, que debería ser humilde y autocrítico para con sus propias faltas, y más aún cuando gobierne. En democracia polipartidaria, la promoción del progreso liderado por los partidos religiosos y procapitalistas es una fase necesaria en tanto que la mayoría social no aspire al socialismo ni al relacionamiento que no es teísta.

Un lugar destacado merece la cuestión del fratriarcado, que es parte del programa socialista y que es el remedo para la opresión patriarcal, así como le son necesarias la aceptación de la buena diversidad sexual y el buen transgenerismo.

En la ciencia política falta crítica al pueblo

Ahora que está en auge la democracia al pueblo se lo critica poco, lo que falsea la comprensión de la política, ya que el pueblo es uno de los factores más importantes en el funcionamiento de este objeto de estudio.

El capitalismo está en una fase muy corrupta

A la crisis del ´30 el capitalismo respondió con el proteccionismo, que comenzó a caer con la crisis de 1973, a partir de lo cual se abrió un período de apertura, el del capital trasnacional consolidado, llamado neoliberal porque se identificó al liberalismo con la economía más abierta, de gobierno favorable al capital privado, la idea de Adam Smith y de Alfred Marshall, sin advertir que el proteccionismo keynesiano es liberal en materia filosófica, o sea que, en economía, es de liberalismo alternativo; esta época vino con el auge bursátil, debitario, especulativo y fugante, el de los paraísos fiscales. A la capitalización salarial se le sumó en mayor medida la de la especulación bancaria, lo que generó una creación de capital ficticio acorde con la posmodernidad, la posverdad, el desquicio y la globalización. El problema es que ahora el sistema no está apelando a formas progresivas de resolver la crisis de 2008, sino que priman los intentos regresivos encabezados por el populismo retrógrado trumpista, que ya venían teniendo antecedentes en Europa, con el crecimiento de la ultraderecha en la unión continental. Las formas progresivas principales que está habiendo no son las liberales, sino las comunistas, que desempeñan un capitalismo pujante, lo que contiene males tremendos, y las socialdemócratas y de democracia religiosa moderada no están teniendo tan buena acogida en los países centrales, exceptuando Alemania, España y los países nórdicos, sin obtener grandes éxitos, o sufriendo graves derrotas como en Grecia, así como retrocedieron en América latina. En Gran Bretaña, Francia y Rusia gobiernan los conservadores, así como en Italia, tal vez inclinada un poco más a la derecha, y en Europa del este hubo triunfos de la derecha extrema. De igual modo, está Netanyahu en Israel y los gobiernos de islamismo estricto en Arabia.

Los sistemas sociales tienen lapsos finitos: nacen, crecen, envejecen y mueren. En el caso del capitalismo, es un sistema que algún día terminará, tal vez pronto si no se soluciona la crisis de modo capitalista, lo que sería provisorio y podría pasar si se desatara una guerra mundial que le restara legitimidad, cosa que no sería buena opción, pero incluso si la crisis del capital lo terminara, las generaciones futuras tendrían que lidiar con la religiosidad fideica poco asumida, lo que haría fallar al socialismo o al sistema que lo reemplazase. El predominio de la fe es un rasgo de barbarie, por lo que generará quebrantos en tanto que no sea bien asumido por la especie, lo mismo que pasa con la religión y el capital.

miércoles, 17 de octubre de 2018

La idea de la nada es relativa

Cuando se habla de la nada siempre se refiere a la falta de algo. La nada, en sí misma, no existe, porque todo es algo. Lo que existe es algo siempre, pero puede pasar que deseemos que haya algo y que eso no esté. Entonces, para nosotros no hay nada de eso, como en el vaso tomado por vacío, que no tiene nada de líquido pero está lleno de aire.

El nihilismo yerra porque no da cuenta de esto. Al tomar partido por la nada se falsea ya que la nada en sí no existe. Hay el concepto de la nada en sí, como concepto raro, concebible en abstracto pero no en concreto. Es una idea difícil de pensar porque no hay nada en el mundo, tanto el objetivo como el subjetivo, que no sea algo. Como idea absoluta no tiene referente.

martes, 16 de octubre de 2018

No todo lo personal es político

Lo político es lo relativo al ordenamiento social para la vida conjunta, que se hace con el gobierno y en sociedades sedentarias, gran parte de cuya población se agrupa en ciudades. Por eso es que el vocablo "político" viene del griego "polis". Hubo antecedentes de regulaciones orales para ordenar la convivencia en las sociedades migrantes, pero recién a partir de las ciudades griegas la práctica jurídica adquirió formalidad. Entonces, hay que decir que no todo lo personal es político, porque no todo lo que hace a nuestras vidas urbanas tiene relación directa con el gobierno, ni con el tratamiento de los asuntos comunes. Esto quiere decir también que algo de la vida personal sí es político.

sábado, 13 de octubre de 2018

¿Qué pasa cuando el pueblo no quiere radicalizar la democracia?

Esta pregunta puede sonar extemporánea, ya que los pueblos del mundo distan de adoptar posturas progresivas, sino que oscilan más entre el conservadurismo y la regresión, hasta ahora moderada, pero con el peligro de empeorar y una profundización muy genocida en Medio Oriente y en Sudán. El común del marxismo puede acusar, por la derechización de las masas, a la falsa conciencia promovida por los aparatos ideológicos del estado y los grandes medios de comunicación, sin reconocer lo debido al lugar de la religión y de la fe en el asunto, pero su argumento es insuficiente también porque no da cuenta, por un lado, de las causas de la falsa conciencia de la elite, ni de sus padecimientos, y por otro de la responsabilidad popular, en su gran mayoría proletaria, por la existencia de la mala práctica social. 

La democracia tiene el problema de las elites, el capitalismo, el imperialismo, la religión y la fe, pero también tiene el de que el pueblo tiene su maldad, y el de que ésta depende en parte de sí mismo, cosa que es necesario asumir para encararlos bien, de igual modo que es heterogéneo y que su práctica cambia con el tiempo y la experiencia histórica. Un punto clave es el buen esclarecimiento de la ideología social, ya que la gente, si tiene mala ideología, obra mal, y la extensión de las malas ideas es general en la sociedad actual, aunque su nivel sea intermedio, ya que coexiste con las buenas de forma más o menos pareja.

jueves, 11 de octubre de 2018

De la idiotez humana

La existencia de guerras, explotación, desigualdades, opresiones y demás infortunios generados por nuestra propia práctica, como la crisis climática, da cuenta de nuestra propia idiotez, ya que nuestra mala práctica motriz responde a nuestras malas ideas, que son nuestra responsabilidad. Por suerte nuestra estupidez coexiste con nuestra buena razón, cosa que nos permite sobrevivir y ser felices, pero asumir bien nuestras faltas nos permitiría reducir nuestra maldad y aumentar nuestra bondad.

jueves, 4 de octubre de 2018

Hipótesis etimológica de la idiotez

Puede que la palabra "idiota" sea una abreviación de "ideópata", que es un término que designaría a quienes tienen ideas enfermizas, en el sentido de que son ideas malas. A la palabra "ideología" puede entendérsela no sólo como sinónimo de "concepción", aunque en verdad a esta definición se la debiera llamar con el vocablo "co-ideación", sino también como ciencia de las ideas, como la ciencia que califica las ideas, y que debe ordenarlas por medio de la "ideatría", que vendría a ser el tratamiento para las ideaciones falsas. Las malas ideas son aquéllas que le causan un mal innecesario a los seres vivientes, sea a todos, a algunos o a uno en particular, diferenciándose su maldad según el mal que les provoquen, que debe ser evaluado teniendo también en cuenta la bondad que aquéllas tengan, lo que es contradictorio porque las consecuencias de la práctica son múltiples, así como la calidad de las ideas no es siempre absoluta: éstas suelen ser algo buenas y algo malas a la vez.

Al menos muchos de los seres vivientes juzgamos nuestras prácticas de acuerdo a nuestros intereses y a sus consecuencias, en lo que la estimación por la vida tiene un lugar destacado, y en particular por la propia y la de los propios amados, lo que en conjunto resulta en que el amor absoluto es una querencia contradictoria y evolutiva. Es probable que todos los vivientes seamos amatorios, ya que puede que hasta los organismos unicelulares sientan afecto por sus congéneres y descendientes, a lo que habría que averiguar. Los animales pequeños ya sienten cariño, y no sé de las plantas.


Anexo del 22 de diciembre de 2020

 Esta hipótesis es falsa. La palabra viene del griego "idiotes", cuyo núcleo, "ídios", se refería a lo individual y privado. Los partícipes del ágora la usaron para descalifcar a los ciudadanos libres que no se metieron en política, pero el concepto también aplica para las mujeres y esclavos, quienes estaban excluídos de dicha asamblea. Cf. "idiota" en Etimologías de Chile. Fue un insulto extorsivo, de grandes jefes que no admitieron que ellos tampoco estaban del todo en sus cabales, de lo que dan cuenta sus  yerros políticos y económicos y su mitología.

De la excesiva negatividad en el marxismo

El marxismo es demasiado negativo a pesar del optimismo cósmico de Marx. Necesita equilibrar su ánimo, a lo que podría hacer con el optimismo crítico, que contiene buen pesimismo, pero además tiene que superar el personalismo que implica focalizarse en Marx. Debiera denominarse como materialismo de la sociedad humana agrícola, ya que estudia principalmente a la humanidad posterior al inicio de la agricultura, enfatizando en el sedentarismo y las ciudades, desde una perspectiva materialista, así como se lo llama socialismo científico, por promover la concreción del socialismo mediante los métodos de la ciencia.

El materialismo tiene ramificaciones hacia todos los objetos de estudio cognoscibles para la humanidad, y el marxismo se refiere sobre todo a los humanísticos urbanos, por lo que hay que relativizarlo, ya que está algo compartimentado.

Una manera más abstracta de nombrar a este planteo es la de "materialismo socialista", ya que esta expresión condensa la postura gnoseológica con la política.

martes, 2 de octubre de 2018

Del bienestarismo progresivo y la sobreproducción

Como el capitalismo hace producir demasiado los gobiernos reformistas cayeron en modelos sobreproductivos, como lo fueron los del estado de bienestar, que incrementaron mucho tanto la generación de mercancías como su transporte y consumo, lo que redundó en un mal modelo social, que entró en crisis no sólo por la exacerbación del tamaño del estado y la crisis del petróleo, sino por el aumento desmedido de la producción en general, ya que ni los empresarios ni los trabajadores quisieron persistir en esa lógica demasiado exigente de esfuerzos, cosa que se replicó en el sistema político, causando extendido mal humor. Dentro del marco legal capitalista y de la moral religiosa es imposible reducir la sobreproducción capitalista hasta un nivel óptimo, porque las mismas personas desdeñan la organización placentera de la vida, sea por los imperativos políticos y económicos o por los de índole moral, ambos dependientes de la cosmovisión castigante que más impera y menos de las inferiores. Entonces, se deberá crear conciencia social al respecto, pero a su vez demandar que el reordenamiento económico tenga un nivel justo de productividad. Para eso es imprescindible que el verismo reemplace a la fe, porque cada quien debe evaluar bien su propia práctica y la ajena, cosa que no puede hacerse siempre bien mediante pareceres, a no ser que todos sean exactos, lo que es imposible al menos hasta el mediano plazo. Más en exacto, puede haber buena fe plena y de verdad, pero ¿cómo sería? Además, tendría que ser adoptada y llevada a cabo por toda la humanidad, lo que podría ser alguna vez, y hasta pronto, aunque es y parece imposible. La historia de la humanidad hiperjerárquica es muy reciente en la historia humana. Casi toda la historia humana no estuvo marcada por la desigualdad agrícola, previa al arado, pero sí tuvo desigualdades y más muertes en combates contra animales grandes y microbios.

 La sobreproducción contraría al poliamor, porque trauma a los hombres impidiéndoles ejercerlo como más lo desean, lo cual responde a la ley constituida, causando que la cópula social sea violatoria en exceso y menguada, el coito es mísero y amable como la sociedad, lo cual obstruye la salvación verdadera, que es la de lo orgiástico bien ordenado, para lo cual la economía debe ser menos pecadora, menos apropiante, e incluir bien a toda la especie humana, que es mucho más grande que nunca y consume con la potencia de la revolución industrial, perfeccionada hasta lo magnético. La buena resolución de la culpa humana depende de que ejerza bien su apropiación, y ello de la veracidad de su forma de pensar. La buena libertad sexual de los sacerdotes será necesaria para la emancipación social bien ordenada, por lo que sus prejuicios inciertos deberán ser bien discutidos, como aceptadas sus buenas verdades. De no darse, no sería completa, y entonces se deshonraría, lo que prima por la religión oficial, sea de las instituciones republicanas o no. Que la fornicación humana sea honrada es un objetivo del socialismo, aunque lo traicione hasta mal y en gran escala, porque la producción actual es de masas, como así la violencia sexual, de la que nadie está exento, de cometerla y de sufrirla, la que se manda desde ideas sobre el deber ser que obedecen al relato social sobre el origen del universo, que es debatido entre posturas críticas cuyos adeptos se pelean entre sí hasta la muerte, que hacen a la guerra actual, en varios lugares del planeta. La humanidad no resolverá bien su violencia sexual hasta que no resuelva bien su concepción teológica, que depende de un buen acuerdo sobre la idea de dios, de qué es, de su inicio y de la historia de todo, que tiene que reconocer bien su límite cuando no sabe, sin dar por cierto de acuerdo a la confianza, a no ser que sea buena, pero ¿cómo evaluarla bien? ¿Cómo saber si se tiene buena fe para dirimir bien un tema? A veces se cree que se la tiene, se imponen los proyectos por la fuerza de la técnica y resulta que no la había, por lo que habrá que descubrir cómo reconocer que se la tiene. La imposición del proyecto propio no indica siempre mejor razón, sino sólo una ganadora, cuya calidad no es buena en sí: cuando es de mala ganancia, su éxito es falso y dura de conservar.

 La violencia, en sí, es un forzamiento, o sea, que no se la debe inhibir del todo, pero tampoco hacérsela mal. Recusarla en absoluto es un error, pero también plantear una maligna, y ni proponerse la buena basta para alcanzarla, ni para mantenerla, por lo que siempre hay riesgo de violentarse mal, de lo que a veces se cae en ello, y entonces la sociedad lo juzga no del todo bien mientras decae, en tanto que su hacer la daña para mal. Expande su imperio mientras que sufre por su mala práctica, en tanto que no reconoce del todo bien lo que importa de la realidad para su buena supervivencia. La actual es una época de supervivencia humana indigna, con una producción excedida y que rinde mal, porque alcanza bien para pocos, a veces demasiado bien hasta la hipertrofia, mientras que la mayoría carece de muchas faltas: se fabrica de sobra y no alcanza, o alcanza mal, lo que tiene consecuencias fatales que se extienden en masa por el cuerpo social.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿Qué exigencia revolucionaria predomina en el proletariado? Nota para orientar la estrategia socialista

La transformación histórica que debe impulsar el socialismo científico tiene que entender bien las condiciones políticas del proletariado, a su vez dependientes de su contexto general y de la historia. El socialismo científico es la política proletaria, pero entonces los partidos socialistas tienen que analizar bien las reivindicaciones obreras, ya que son ellas las que la clase está exigiendo concretar. Los puntos del programa socialista que no son anhelados por la mayoría del proletariado deben ser relevados para que se los debata en la sociedad y se los acepte con el tiempo, pero no pueden ser concretados de inmediato, ya que se los conoce y demanda poco.

Hasta puede suceder que la clase obrera adopte posturas mayoritarias reprobables para la izquierda, cuando aquélla se derechiza, por lo que cabe reclamar que el socialismo entienda bien a su sujeto político. La clase revolucionaria, como es histórica, se compone de quienes adscriben al planteo revolucionario, y al modo en que es de facto, con sus contradicciones y fallas, y no todo el proletariado pertenece a ella, ya que una parte de éste no se asume como revolucionario, ni siquiera a la manera progresista. Las y los proletarios tienen un revolucionarismo más contradictorio que coherente y más intuitivo que conciente, por lo que su participación dentro de la clase revolucionaria es algo parcial, inestable e inconciente, así como algo conciente y duradera, cosa que varía, entre otros factores, según el desempeño de los partidos progresivos. La estrategia debe adaptarse bien a la bondad obrera, pero eso no sería suficiente si ignorara a la empresarial, así como a la maldad de ambas clases, que a su vez son heterogéneas y evolutivas.

Para definir bien la estrategia hay que analizar bien al proletariado, lo que implica dar cuenta bien de sus condiciones demográficas, esto es, de su religión, política, vivienda, educación, trabajo, transporte, deporte, espectáculo, arte y demás, las cuales son algo contradictorias y se modifican según evoluciona la historia, de la que son parte. Recién a partir de esta comprensión, y de su puesta en relación con una buena crítica de la superestructura social, se puede concebir bien la estrategia política.

viernes, 21 de septiembre de 2018

Para abordar la manipulación comunicativa

Para que la gente no se deje engañar por las maniobras mal intencionadas, e igual para no padecer las consecuencias de las equivocaciones mentales, bastaría con alertarla de que los discursos pueden representar mal a la realidad de que tratan. Así la gente ejercería la crítica del discurso, y entonces averiguaría su calidad. Esto tendría que completarse con la coerción social y legal, según correspondiera, para instar a los emisores a ser honestos.

lunes, 17 de septiembre de 2018

En qué se nota lo hipotético del marxismo

En el marxismo los razonamientos se basan mucho en las afirmaciones condicionales, la del tipo de "si pasa tal cosa, entonces sucede tal otra", razonamiento que puede no estar mal si se coteja bien que se dé la primera premisa. De otra manera, se torna una especulación sin contenido, lo que en el marxismo también es un problema: el de las disquisiciones mal abstraídas. Esto tiene relación con el ateísmo al que el marxismo adscribiera, porque el ateísmo, al no asumir bien que la de la creencia es una mala forma de justificar la propia postura en la discusión sobre la existencia de los dioses, tomó partido sin buen fundamento, procedimiento que se replica en sus especulaciones mal corroboradas. No obstante, las propuestas del materialismo histórico y el socialismo científico son relevantes, a condición de que sean buenas y de que se las implemente bien.

De la prohibición a la usura desmedida

La reforma constitucional prosocialista, además de permitir la socialización de los mayores medios productivos, que podría coexistir con formas privadas y estatales, al menos provisionalmente, debiera desincentivar la usura excesiva mediante su prohibición tolerante, que no debería fundarse en el punitivismo castigador, sino en la buena corrección, comprensiva y pragmática, al menos en general.

¿Qué son el bien y el mal?

Ambos son relativos, y las ideas que nos hicimos de ellos son polisémicas. Las doctrinas teístas sobre todo asocian el bien a los dioses positivos y el mal a los negativos, y las materialistas los juzgan más según cómo afectan las cosas a la calidad de la vida, lo que es contradictorio porque lo bueno para algunos es malo para otros. En términos vitales, el bien y el mal son características de la realidad según ésta beneficie o perjudique a quien las analiza. En términos sacros se los toma de acuerdo a los preceptos dictados por los cánones, que fueron definidos de manera creyente. Como la idea que los humanos tengamos sobre lo que es bueno y lo que es malo orienta a la práctica, tanto la colectiva como la individual, es imperativo establecerla bien. En verdad, las doctrinas teístas son muy hipotéticas, quizás más que las ateas, por lo que sus nociones sobre el bien y el mal son algo reprobables. Para que la humanidad tenga buen juicio al respecto, debe asumir bien esta cuestión. El bien y el mal tienen que ser considerados según el beneficio humano, que a su vez depende del que tengan el resto de las especies vivientes y la Tierra, cosa a la que habría que pensar lo necesario porque la apropiación entre las especies, así como la violencia al interior de cada una, es tanto natural como normal: la naturaleza se compone de muchas especies de seres vivientes que competimos algo entre nosotros para vivir, gozar y reproducirnos, cosa que en la humanidad sucede de forma algo perversa y en las otras con algunas luchas innecesarias, a la vez que existe la colaboración intra e interespecista. En este asunto la humanidad tiene una responsabilidad mayor, porque es la especie predominante entre las vivas, y su clase dominante una en particular, porque es su capa superior, que dispone desde arriba al orden social del género biológico prevaleciente. Como existe una relación entre la economía, la política y el saber humanos, nuestro saber debe ser bueno, ya que, si no lo es, falsea a las otras dos mediante su inscripción jurídica y la que tiene en nuestra conciencia, al incidir ambas en la práctica social. De allí que quepa cuestionar bien a la teología y a la ciencia. La transformación requerida por el materialismo no debe acotarse a la economía y a la política, porque intentarlo haría fracasar la empresa, debido a la incompletud del tratamiento, por lo que tiene que ser total, esto es, abarcar a todas las instancias del orden social, y encima hacerlo bien y socialmente.

El ajedrez pone a los jugadores en la posición de deidades supramonárquicas

Simbólicamente, los jugadores son quienes manejan a los reyes, a su corte y al ejército, por lo que son autoridades superiores a la monarquía, que es lo que se les asignó a los dioses, sobre todo a Alá y al dios cristiano. Es un juego que tal vez sea principalmente abrahámico.

viernes, 14 de septiembre de 2018

De la justicia fideica

La justicia liberal tiene pujas fidentes porque el liberalismo es teísta, así como la libertaria tiene su confusión fidencial. En el fideísmo cristiano, la justicia capitalista oscila entre el capitalismo ortodoxo y el heterodoxo según los resultados electorales, que se subordinan al orden constituido, lo que debe replicarse de modo distinto en el islam. La democracia liberal, al ser liderada por el monoteísmo tolerante, es fidente. Es una democracia en la que predominan las concepciones de fe en el orden social, una de capitalismo fideísta. La democracia comunista tiene un sufragismo de partido único, de calidad evaluable al igual que el poli-partidismo árquico. El comunismo sucede en repúblicas, al igual que el liberalismo, con barbaridades tremendas en ambos, pero el bloque comunista, al menos en su ideología, es comunista, lo que no le resta sus culpas. La superación de la crisis requiere de una transformación social interbloques, por lo que ambos, con el tercero que hay, precisan de cambios bien logrados, tanto en el modo de saber como en los órdenes económico y político.

La justicia fideica es aquélla fundada en órdenes sagrados, que son los que expresan a la fidelidad. El fideísmo capitalista es su subtipo moderno, que terminó de conformar su primer etapa recién luego de los tres siglos entre el comienzo de la modernidad y la revolución industrial. El materialismo comunista ateo le replicó con la justicia atea, que también es hipotética porque el ateísmo es hipotético. El ateísmo superó al fideísmo pero cayó en la hipotetización, que es una forma reiterada de la fe, así como su justicia responde al orden social comunista, que también se estratifica en clases poseedoras de pequeños a grandes medios productivos, aunque el modo de capitalización se haya centrado en el gobierno del estado detentado por los partidos comunistas, orden constitucional sostenido por ejércitos. En el bloque socialista, el de la segunda internacional, esto sucede mixturado, ya que es ideológicamente socialista, en la India desde la constitución, y en su periferia según los resultados electorales, pero bajo el sometimiento a la ley capitalista trasnacional, y a la vez se sostiene con ejércitos y tiene elecciones pluripartidarias, de democracia sufragante. El liberalismo, como política moderna, instauró al republicanismo en toda la Tierra, con distintos modos de manejo de los partidos y de su relación con el gobierno del estado, algunos de los cuales no son liberales y otros de liberalismo socialista, un híbrido entre el comunismo gobernante y la política fundadora del capital. Estos son tres modos republicanos. Dos de ellos son de ideología socialista, el chino y el indio, y dos son pluripartidarios, el indio y el estadounidense. Los tres tienen estados de mando tripartito alto, en tanto que la república es la del gobierno privado, así desde la antigüedad romana, cuyo senado tenía un recinto apartado del pueblo mediante guardias y paredes, que sesionó en secreto y con debates acotados a pocos participantes de la totalidad social. El gobierno del antiguo imperio chino, y el de las otras civilizaciones antiguas, también se apartó en edificios majestuosos.

Entonces, está el bloque liberal, que abarca a los países de gobierno religioso abrahámico y que domina a los pueblos animistas periféricos, bloque conducido por Estados Unidos en primer lugar y por las potencias europeas en segundo. Abarca a Latinoamérica, cuya heterodoxia está subordinada al liberalismo principal, a Oceanía y al este asiático, en puja con China y la India y Japón. Es el bloque de derecha, con disputas internas entre los liberales ortodoxos y los heterodoxos, que suelen ser monoteístas que presumen tolerar las creencias que les son ajenas, una tolerancia con guerras internacionales, atravesadas por las competencias políticas y económicas. Luego, está el bloque socialista, que es el de la segunda internacional, el bloque socialdemócrata conducido por la socialdemocracia india y compuesto por los partidos socialistas de los países con constituciones republicanas, procapitalistas y de gobierno ejecutivo y parlamentario compuesto por representantes electos por el voto y candidateados desde varios partidos políticos. Este bloque tuvo participación activa hasta en guerras imperialistas, y es capitalista. El bloque comunista también hizo la guerra con armamento militar, tuvo a la Revolución Cultural y a la represión a los movimientos democráticos de los últimos años, así como la experiencia soviética y su imperialismo económico, que quebró a los empresariados industriales menores de sus economías periféricas con la exportación de productos de bajo costo, así como explota a su propia mano de obra y financió la instalación de grandes obras de infraestructura, las cuales se impusieron sobre las poblaciones locales mediante la corrupción gubernamental y con una violencia semejante a la de los enclaves capitalistas en la periferia previa a la descolonización. El capitalismo atraviesa a los tres bloques, ya que en los tres predomina la acumulación de capitales dinerarios, con el salariazgo como modo principal de contratación de la fuerza laboral, cosa que tal vez varíe en el bloque comunista y que no sé cómo sucede en la India, y la acumulación excedente es tanto gubernamental como privada, modificándose según el bloque de que se trate, ya que el gobierno también incide en el modo de apropiación, y de gran manera en el bloque comunista. Los bloques socialista y comunista son bloques perdedores porque en el mundo predomina el capital, lo que implica que no se realizan, quedan como aspiraciones concretadas a medias, porque en ninguno de ambos los medios de producción son bien gestionados por sus trabajadores y demás usuarios, ni se abolió el salariazgo. Tienen ese anhelo pero se capitalizan sobre todo con la actividad mixta entre el capital privado y el público, que es el estatal y que es manejado por los gobiernos sometidos a las constituciones. Ni la cuarta ni la primera internacionales gobiernan naciones en este orden, que es liderado por el capital trasnacional, sea el privado centrado en el estadounidense o el gobernante de china, o mismo el capital indio. Los miembros más capitalizados de la primera y la cuarta alcanzan poco el gobierno.

La modernidad se corresponde con el capitalismo, así como el feudalismo con la edad media y la esclavitud con la antigua, incluso aunque la modernidad se haya iniciado a mediados del siglo XV y el capitalismo cerca de 300 años después, ya que la relación entre la etapa histórica y el modo de acumulación es de correspondencia desfasada, de igual manera que persisten formas arcaicas en los modelos posteriores. La modernidad desde sus inicios fue fidente, y tuvo como antecedencia la fidencia científica del islam medieval, que se impuso por sobre el cristianismo durante toda la era, hasta que se aceptara el conocimiento universitario en el cristianismo moderno, que lo hubo recluido en las iglesias, tornándolo más que nada teológico, credo que luego del renacimiento y la ilustración inició al capitalismo porque el liberalismo, la política del laicismo cristiano posterior a la imprenta, hubo reflexionado sobre cómo relacionarse con las otras culturas desde la teología ecuménica, así como por los avances científicos más sabidos, pero esa modernidad fue tanto fiel como capitalista y politéica. El paso a una modernidad capitalista con predominio comunista no estaría exento de aberraciones enormes y de gran escala, pero puede que signifique un avance histórico, cuya calidad habría que evaluar y corregir, así como sería inevitable, por el peso de su propia fuerza. Que el comunismo y el socialismo, el de las internacionales primera, segunda y cuarta, logren la socialización de los mayores medios de producción mundiales, es un objetivo que podría tardar tres siglos en conquistarse, por lo que no se lo debe pretender como obligación inmediata. Su concreción requiere necesariamente que el proletariado la escoja a buena conciencia, para lo cual debe instruirse, lo que depende de que satisfaga bien sus necesidades básicas. Entonces, la transformación debe recorrer ciertos pasos, de acuerdo a la predisposición internacional. Cabe señalar que la gran mayoría de la humanidad es proletaria, así como que la clase privada integra al género, tanto como el empresariado popular, y que las tres clases tienen aciertos y errores. El capitalismo no es sólo culpa del empresariado capitalista, ya que el pueblo lo sostuvo expresamente, como hiciera con la religión. El esquema entre clases opresoras y oprimidas es simplista, ya que omite las opresiones intraclasiales y las de abajo hacia arriba, pero es cierto que en términos económicos y políticos la opresión principal es la capitalista.

La brutalidad es ínsita a la especie

Los humanos somos brutos, no podemos no serlo, porque somos animales. No podríamos no ser brutos en nada. Entonces, cabe morigerar la brutalidad, lo que podría ser insuficiente para la concreción del buen modelo social.

La noción de "ajuste" es tramposa

Lo es en que insinúa que es justa, ya que el morfema central de la palabra es el de "justo". Se debe hablar del empobrecimiento popular. La noción de "austeridad" se le acerca porque viene de la aspereza, pero también es verdad que la hipercapitalización de la aristocracia es perdedora: es ganadora en falsos términos.

El llamado ajuste en verdad es un ajusticiamiento acorde con los patrones del castigo social pergeñado por los capitalistas. El criterio de justicia que tiene es el del enaltecimiento de la capitalización financiera, por lo que tiene cultura bancaria. En tanto que "castigo" quiere decir "purificación", en términos etimológicos, puede entenderse al capitalismo como un sistema relacionado íntimamente con la religión, que al explotar a los asalariados los sacrifica en pos de la generación de valores puros, que son los capitales. Como filosofía de laicismo creyente, el liberalismo replicó la lógica de purificar el alma mediante el sufrimiento corporal creando valores puros con la explotación de la naturaleza. Esto responde a que la noción de alma manejada por la teología es téica, no es la de la psicología materialista, lo que indujo a prácticas mortificantes para una pretendida redención de pecados mal estimados. A su vez, la ley liberal adoptó tergiversadamente a la doctrina clerical del pecado, al definir a los delitos en parte según la moral pietista, lo que se completó con la defensa de la propiedad privada y de la usura desmedida y con las conquistas obreras, en una legalidad algo contradictoria y cambiante cuya fidencia religiosa existe desde el mundo antiguo y cuya estructura capitalista es permanente desde las revoluciones burguesas porque está asentada en las constituciones.

Para comprender mejor el asunto habría que hacer un estudio específico sobre cómo los prejuicios religiosos de los empresarios capitalistas incidieron en la gerencia que efectuaron al desempeñar sus labores, pero aparte habría que averiguar cómo es que el sistema de vida de religiosidad laica que adoptaron los indujo al hábito acumulador de capitales. La ascética capitalista, en tanto que es de origen liberal, es teísta y clerical, de clericalismo laico en general, pero en el bloque comunista esto se replica con una relación indirecta con las iglesias que se completa con doctrinas universitarias, que combinan a los conceptos científicos de las ideologías teístas con los de las cosmovisiones agnósticas y ateas bajo la prevalencia de estas últimas. El materialismo marxista es ateo, y es el de la internacionales segunda, tercera y cuarta, por lo que es el de los bloques comunista y socialista, pero el que domina aún en el mundo es el materialismo liberal, que es el de la ciencia teísta, principalmente monotéica, del monoteísmo abrahámico, aunque más del cristiano que del islamista, y del cristianismo protestante en particular. La concepción hegemónica en el capitalismo es la protestante, expresada en el dios mencionado en los dólares, pero el liberalismo se completa con las otras ramificaciones protestantes, con el catolicismo, el cristianismo ortodoxo, el judaísmo, las vertientes islámicas y demás teísmos, así como se replica en los países de gobierno ateo, intermitente e híbrido en el caso de la socialdemocracia. El liberalismo es ecuménico más que monoteísta, pero en su mayoría es monoteísta, ya que las creencias politeístas que le adscribieron son minoritarias dentro suyo. La abolición del capitalismo y del salariazgo son objetivos de largo plazo: no pueden ser concretados en los países de gobiernos socialdemócratas ni comunistas. A lo sumo cabe exigirles que avancen en ese sentido lo más que puedan de acuerdo a la evolución histórica y a las demandas políticas proletarias que sean concretables y merezcan suceder, pero se les debe criticar las faltas con cierta prioridad.

La aspiración socialista

La aspiración del socialismo como política proletaria debe ser la de ganarle bien la competencia a la clase capitalista. ¿Qué sería ganarla bien?.. A eso no se lo puede decir por anticipado. Se lo tiene que entender en concreto, según la gente que lo intente. La clase capitalista es la ganadora, pero gana mal, y sería malo superarla mal, así como perder mal durante la lucha: entonces, lo que le corresponde al socialismo es perder bien, ya que pierde y ya que esa es la única forma de ganar bien alguna vez. Perder mal dista más de ganar bien que perder bien, y ganar mal no es ganar bien.

Especulación sobre la etimología del bien y del mal

Si el bien se correspondiera con lo divino, y el mal con lo animal del hombre, habría que cambiar la forma de estas palabras, ya que guiarían mal a la práctica.

El bien en inglés tiene la forma del dios, en su forma sonora y escrita, en la que "good" y "god" son palabras semejantes. A su vez, la especulación teológica medieval, que guía al privatismo capitalista tanto como al populismo, hizo de la relación entre dios, la humanidad, el bien y la naturaleza su tema principal. El fonema del mal está presente en la palabra "animal", y la tradición religiosa diferenció a lo animal de lo humano, al creer en la proximidad mayor entre los dioses y la humanidad, con la excepción del animismo y del panteísmo, que endiosaron a toda la naturaleza pero siguieron creyendo en los dioses. Entonces lo ideal, la forma, lo más abstracto, obtuvo prioridad sobre lo de materia más concreta, así como se asoció al salvajismo con la naturaleza, presumiendo que nuestra especie había superado el estadío animal, así como que pudo alcanzar el divino. Lo vil remite a lo diabólico, que en inglés se dice "evil", así como es lo bajo, en tanto que las villas son las zonas de residencia de la clase baja de las ciudades, así como su arquitectura es la menos y la más mal propietarizada. Es una fetichización social asociada a la mitología de los credos principales, principalmente los que distinguen entre lo diabólico y lo divino, una deificación negativa y positiva, a su vez entremezclada a la estratificación social, que demoniza más a la base y diviniza más a la superestructura, es decir, que la fetichiza toda: a la parte baja la fetichiza sobre todo negativamente, y a la alta de manera más que nada positiva, esto con excepciones y crisis, y según el éxito social, al que se relaciona a la superpropietarización, el patronazgo y el mando; o según el fracaso, más de subpropiedad, desorden y obediencia, pero todo en concepción crédica y desigual. La clase media también se debate en fetichizaciones imaginarias, asociadas a la composición de su propia conducta con la pautada por la moral elaborada a partir de la interpretación de los relatos sacros, que conforman una eudemonología, una aspiración teísta a la felicidad social, que exige la adecuación del comportamiento social con las estipulaciones de los libros míticos, a la vez que con los demás conflictos históricos, concordancias en crisis por la lucha por la supervivencia, por la mala práctica que aquéllos impulsan, por la competencia capitalista y por la lucha de clases. La eudemonología se define por la toma de partido por dioses buenos, por buenos dáimons, buenos demonios, esto es, por dioses negativos positivizados, así que persigue una creencia. El materialismo puede reclamar la felicidad social, que requiere de la puesta en duda de la totalidad del teísmo, así como del ateísmo también. La sujeción a la verdad en materia teística que debe adoptar la humanidad es la agnóstica, en tanto que no se sepa bien el tema, sapiencia que no debe ser ni individual ni grupal, sino abarcar a la sociedad humana en su conjunto. Asumir el propio saber y la propia ignorancia implica cuestionar a la propia creencia, no sólo en materia de dioses, sino de la realidad entera.

Crítica inacabada de "100 días para enamorarse"

A pesar de su apariencia soft y moderada, hasta progresista, la novela 100 días para enamorarse tiene escenas de una inmoralidad hasta peor que la de Casados con hijos. Representa un desastre sexual grupal, con muchos desmanejos conductuales, de promiscuidad mal establecida, que enseña la acometida de lesiones sociales de índole sexual sin alertar sobre el riesgo, o sea, que en términos de la educación sexual de la sociedad, muestra un mal ejemplo y educa mal. A los discursos mediáticos, hasta que se los critique lo debido, se los seguirá, por lo menos en ocasiones, en escala masiva, por lo que deben ser buenos siempre, de lo que distan mucho, aumentando el ejercicio de mala práctica social. El gancho de simular izquierdismo con la celebración de la diversidad sexual no basta para que la novela sea de progresismo bueno. Es una crítica televisiva que demoniza al socialismo, simbolizado en Coco, el personaje de Pablo Rago, de poética indiferente al capital. Hasta celebra la esclavización del proletariado, representada en el collar de doma vestido por Antonia, el de Nancy Dupláa. Antonia simboliza a una mujer sadomasoquísticamente esclavizada. Para entender bien a la novela habría que saber qué adscripción política tiene su director, Sebastián Ortega, hijo del ex gobernador tucumano, e igualmente los guionistas, así como su inserción en la productora y en el canal que la emite.

En términos de los discursos sociales la novela discute con el "amor" que el kirchnerismo se adjudicó a sí mismo cuando le endilgó el "odio" a la oligarquía argentina, de la que Telefe es parte, amor al que representa quebrado como así a la familia monogámica y heterosexual, fuere progresista o tradicional, no obstante lo cual la transformación familiar que propone no es de revolucionarismo socialista, sino que conduce a la degradación, porque los problemas amorosos no son verbalizados de buena forma, aceptándose engaños desde leves hasta muy perjudiciales sin que ello desencadene una crítica suficiente para recomponer y ordenar bien los lazos rotos, más bien al contrario, o persiste una critica suave que no acaba por resolver bien las cosas. El hecho de que se trate de una comedia permite tomarla a la ligera, pero la narración implica problemas sociales severos, no sólo por lo que encubre de la política y de la economía sino también por su propia trama interna.

La postura crítica de la novela es la del escepticismo libertario, representado por el varón trans Juan, el profesor de literatura y su novio, el hermano de Laura Contepomy, el que si bien tiene su mérito es algo refractario al socialismo científico, lo que hace a su flaqueza política y moral, así como omite remitirse al ajuste vigente más que con alusiones e indirectas. El socialismo científico tampoco es garantía de bondad, pero se le aproxima más. Es más próximo a la gaya ciencia buena porque es socialista y partidario del bien. Entiendo a la gaya ciencia no sólo como a la ciencia de la poesía sino como a la ciencia de los juegos, entre los cuales los artísticos, a la ciencia lúdica, que vendría a ser la jodalogía. Dada la ludopatía social vigente, expresada no sólo en la mezcla del juego con los negocios, sino también en las apuestas compulsivas y en muchas otras formas más, será precisa la buena crítica social del juego.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Del protocapitalismo

El capitalismo viene de captar, por lo que tuvo antecedentes en la edad media y la antigüedad, e incluso en la época previa a la civil, de captaciones simples pero superiores a las de los otros seres vivientes, porque la humanidad dominaba el uso del fuego y de los palos, tanto como el de las lanzas y arcos con flechas, hasta de las envenenadas. Lo particular del modo de acumulación capitalista es el salariazgo y los grandes montos dinerarios, que antes de la revolución industrial fueron menores y poco se expresaron en papeles impresos. Aún así, si pensamos en términos de acumulación en valores monetarios, las edades antigua y media contuvieron formas protocapitalistas, de captación atesorada, en especial en los centros imperiales, que se complementó con otros tipos de apropiación suntuaria, como la de objetos sagrados y obras de arte.

martes, 11 de septiembre de 2018

Engels, gran empresario

Hace unos días en Página 12 salió una nota de Noé Jitrik que decía que Friedrich Engels heredó la empresa textil de su padre, que era una de las mayores del capitalismo floreciente de la segunda mitad del siglo XIX de la era cristiana. Jitrik sostuvo que Engels mantuvo financieramente a Marx durante un período con el dinero obtenido en esta empresa, que fue capitalista. Habría que estudiar su evolución patrimonial para saber cómo fue, ya que es poco probable que Engels ejerciera la acumulación de capital ordinaria entre los de su género estamentario, así como asumir bien el asunto, lo que permitiría comprender los motivos empresariales para la socialización de los grandes medios productivos.

La socialización de los medios de producción no beneficiaría sólo a las y los asalariados, ya que le aliviaría la sobrepropietarización a la clase dominante. La propietariedad excesiva es una sociopatía que debe ser tratada concientemente, tal como los demás males, pero con conciencia social. Éste no sería el único beneficio que los grandes propietarios podrían obtener, ya que la igualación social les permitiría cultivar mejor la socialidad.

El período en que según Wikipedia Engels ofició de gerente de la que fuera la fábrica textil de su padre fue el de 1850 a 1870, la época en que Marx escribió El Capital, cuyo primer tomo fue impreso en 1867, por lo que la actividad empresarial de Engels es la que financió la escritura de El Capital, y mismo debe haber aportado para la edición y la impresión. El dato de aquélla enciclopedia sobre que Marx habría tenido relaciones sexuales con su empleada doméstica es dudoso: Carlos Suárez lo desmintió una vez en la secretaria ejecutiva del CLACSo ante Rodolfo Gómez. Es un tema que no está bien sabido. Engels no fue el único heredero de la fábrica de su padre, sino que fue su copropietario, y ni Marx ni ninguno de sus seguidores hicieron un escándalo por eso, ya que no lo merecía, pero tampoco admitieron abiertamente al asunto, que sigue siendo poco reconocido dentro de la izquierda hasta ahora, a cerca de 150 años del suceso.


Lecturas

Noé Jitrik, "Autorización", en Página 12, Buenos Aires, La Página, 7 de septiembre de 2018.

Apartado "Industrial en Manchester, el sostén de Marx" en la entrada "Friedrich Engels" de Wikipedia.

De la corrupción capitalista

La corrupción capitalista es normal. El hecho de que a la de la obra pública kirchnerista se le dé tanta importancia habla de la mala intención política del juicio tanto como de la hipocresía social al respecto, ya que a aquélla se la trata como si fuera excepcional dentro de los negocios principales de la economía. La corrupción capitalista hace a la barbarie y responde a la perversión social, que a su vez depende de la ideología dominante, que es algo fideica. La confianza puesta en los negocios es consustancial a la fraudulencia económica y política porque el uso de la fe como método de comprensión lleva a idear de mala forma.

La perversión es la mala versión, es decir, la versión de la realidad que le hace mal a la naturaleza humana, pero como a veces se entiende a las versiones según los juicios religiosos se considera perverso al relato que transgrede los dogmas. Se juzga a los discursos de acuerdo a cosmovisiones algo mal fundadas.

Del origen cristiano del capitalismo

El capitalismo se inició en torno del año 1750 de la era cristiana, ya que los ingleses, que le dieron comienzo, eran cristianos en ese entonces. Luego cobró carácter transconcepcional. En ese año los judíos celebraban el 5518 de su era, los musulmanes el 1171, los hindúes el 1672, los chinos el 4447 y los de las demás cosmovisiones habrán tenido otros recuentos, no siempre numerarios ni anuales.

sábado, 8 de septiembre de 2018

¿Qué nombre debiera tener el género primate?

Llamar al grupo de especies zoológicas al que pertenece la humanidad como "primate" es injusto en el sentido de que es antropocéntrico y de que se le pone al conjunto un nombre fundado en el subtipo humano, que es posterior dentro de la línea evolutiva de la ramificación mayor. El nombre apropiado debiera basarse en el de los primeros especímenes del género mónido, a lo que tendrían que definir quienes entendieran bien al asunto, es decir, los zoólogos especializados en el tema, y eso en el caso de que alcanzaran el saber suficiente para hacerlo bien.

viernes, 7 de septiembre de 2018

Sobre la cordura

 La cordura puede ser entendida como orden conjunto, "co-ordura", de una forma adecuada entre la palabra que la nombra y su significado, lo que no implicaría necesariamente que sea buena, de igual modo que no toda locura es mala. El objetivo que debe haber es que la cordura sea buena, para lo cual la actual debe transformarse incorporando a los buenos elementos de su opuesto, entre otras cosas.

 Los diccionarios dicen que "cuerdo" viene de "cordis", que es "corazón", en lo que hay una falta semántica, porque el juicio al que designa la palabra "cordura" es propio de la mente, no del corazón, pero la palabra no remite al cerebro. Los latinos antiguos creían que el corazón era el centro de la mente y del alma, y de ahí que definieran a la razón como propia de este músculo. Cf. DECEL.

De la deconstrucción socialista del capitalismo

El socialismo no debe relegar la deconstrucción del capital simple, que es el salarial, pero sí supeditarla a la del complejo, que es el más importante. Es un desarme priorizado en la cima y secundado en la base, que debe proteger a la economía popular en el marco del sistema en tanto que no pueda transformar a la ley que lo mantiene, lo que en última instancia depende de la mayoría del proletariado, porque ésta es el único actor social capaz de lograrla.

Auge financiero y posverdad

El capital más especulativo es el ficticio, es decir, el capital más artificial, el más ficcional: es el más distanciado de la realidad necesaria, y es afín a la posverdad porque la verdad es precisa para la subsistencia, en tanto que este capital es el más abstraído de la economía que produce los bienes más requeridos para sobrevivir, o sea, los agrícolas, industriales y de servicios sanitarios y educativos, cuyo buen suceso exige que la crítica de la materia que involucra sea cierta. La entronización del simulacro posmoderno es contemporánea al capitalismo de la especulación bursátil, monetaria y debital, lo mismo que a la fuga a los depósitos de cargas fiscales anuladas. El hecho de que a los sitios de estas guaridas se los llame "paraísos" da cuenta no sólo de la belleza de los lugares en que se emplazan algunas, sino también de la alta estima en que se tiene al capital más abstracto, estima que es mitológica en que responde al relato del infierno y el purgatorio, lo mismo que es liberal en lo que hace a la recusación de los tributos a las grandes ganancias.

El capital ficticio es posmoderno en el sentido de que es muy desmedido: rompe el anhelo moderno de mesurar bien la economía con una acumulación exorbitante. De allí que el estilo posmoderno sea contemporáneo al del cénit del capital más bancario, que se basa en la economía capitalista popular, de origen fidente y religioso, pero que generó un monto enorme de capitales a partir de su dinámica interna, de magnitud mucho mayor que la de la economía de valorización salarial. Como la moral del liberalismo ortodoxo es más estricta que la del heterodoxo, su castidad es mayor, entendida ésta como purificación, por lo que su generación de valores abstractos también lo es, cosa que existe en crisis por su propia falsedad. Esto implica que la clase de capitalistas privados es una oligarquía mundial, compuesta por pocas personas de carácter áspero que generaron una masa exponencial de capitales a la vez que una política austera. La sequedad de los valores de cambio más refinados se corresponde a la morbilidad social vigente.

Del cohecho

El cohecho tiene un significado referido a la agricultura y otro al soborno. The Free Dictionary sostiene que su etimología probable sea la de "echar junto" en vez que la de "hacer con". Respecto de la agricultura, se llamó cohecho a la acción de arar la tierra antes de sembrarla, esto es, la de disponer la materia agraria básica. Este es el sentido positivo del cohecho, ya en desuso. El negativo es el asociado al pago a gobernantes para obtener favores. ¿Cómo es que este término acabó siendo usado para denominar a la coima? ¿Y es que la refiere bien? El cohecho es un tipo de mala acción entre dos o más personas en la que alguna, o algunas, son miembros del gobierno, una mala coacción gubernativa. El hecho de que la figura jurídica que la representa no incorpore a la malicia en su forma nominante da cuenta de que la palabra no está bien forjada. Una expresión más apropiada sería la de "perquecho gubernativo".

martes, 4 de septiembre de 2018

Del socialismo científico ante la política proletaria

El cientificismo socialista debe apoyar al progresismo proletario, aunque éste sea procapitalista, religioso y fidente, al tiempo que criticar negativamente a lo malo de su conservadurismo, es decir, que se debe tener una crítica positiva para con el proletariado, que incluiría la convocatoria para que adopte un modo revolucionario superior al del progresismo tenue.

En comparación a la metáfora del agua que hierve, la revolución más cualitativa sería cuando el agua llega a 100 grados centígrados, lo que la hace evaporarse, pero para eso tiene que atravesar un proceso gradual de calentamiento desde su temperatura ambiental, en general próxima al radio entre 0 y 30 grados, hasta llegar a los 100, lo que implica un crecimiento térmico de entre 100 y 70 grados que sucede progresivamente. Igual, sería mejor abandonar esta figura y explicar la evolución en sus propios términos, para no caer en los errores a que induce la metáfora.

La ciencia es figurativa. No hay ningún género lingüístico que pueda prescindir del todo de las alusiones y e inexactitudes, pero es más verdadera que la poesía, porque busca adecuar el discurso a su objeto, lo que no siempre implica que sea mejor.

Refutación del teísmo con crítica al ateísmo

Aunque los investigadores no hayamos encontrado pruebas irrebatibles de que los dioses no existan en lo objetivo, siendo que tampoco las hay para demostrar que sí lo hagan, cabe señalar que el teísmo es incoherente, ya que se compone de distintos credos cada uno de los cuales señala como verdaderos a los dioses propios y como falsos a los ajenos. Al menos habría que postular que serían falsos todos los credos menos uno, pero incluso eso sería mezquino, porque implicaría denegar mal a los demás y sin pruebas suficientes para afirmar bien a ese mismo.

El ateísmo también es hipotético, ya que no hay buena comprobación de que los dioses no existan por sí mismos. Por ende, en materia teística, corresponde el agnosticismo.

El consejismo crédico y el socialista

El teísmo es soviético en el sentido de que es asambleario, pero las asambleas que tiene son presididas por sacerdotes. La denominación de ecclesía, de origen latino, quería decir "iglesia" en el sentido de "asamblea". La palabra hebrea que designó a la sinagoga quiere decir "lugar de reunión". Las iglesias, en sentido general, en tanto que sedes de encuentro, son consejos, pero de orden sagrado, que le dieron un sentido mitológico a la ley de las naciones clericales. El consejismo socialista aspira a que las asambleas se den en los sitios de trabajo, lo que no garantizaría que sean buenas. El liberalismo realiza sus reuniones en lugares privados y en las sedes de gobierno. La clase capitalista no es sacerdotal, sino que es laica, de laicismo alto, más fiel en el capital liberal que en el libertario, que es más proclive al capital público, incluso cuando gobierna. El ateísmo es más dado al capital estatal, mientras que el liberalismo tiende al privado con las excepciones del caso.


Lecturas

Vocablos "judaísmo" y "ateísmo" en Wikipedia.

El enojo de los seres humanos y el calentamiento global

Al enojarnos los seres humanos el calor extra de nuestros cuerpos se traslada a la atmósfera, incidiendo en el calentamiento global.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Lo que es "trust"

En la palabra inglesa trust se resume la asociación entre la fe y el capital, ya que significa tanto confianza como emprendimiento. Basa al empresariado en la fe, en esperanzas comunitarias según órdenes clericales, aunque fueren laicos, cuya parte empresarial alta es la capitalista. Existe el empresariado que no es capitalista, cuya empresa sigue a la fe, se alienta en relatos sagrados, lo que la falsea irremediablemente. La humanidad debe perseguir el relato verdadero de su historia, pero este relato debe contener a los elementos positivos de la fe.

sábado, 1 de septiembre de 2018

De la insatisfacción de los capitalistas

Visto desde la periferia, la que casi siempre les estuvo sometida, las declaraciones recientes del presidente de los Estados Unidos sobre el maltrato comercial que les apareja la OMC y el TLCAN dan para reírse. ¿Cómo puede ser que los capitalistas estadounidenses, de los más ganadores del mundo, se pongan en situación de víctimas y aleguen que el sistema no los satisface? A primera vista parece una queja caprichosa, de las más frívolas que puedan hacerse, pero en verdad tiene algo de asidero. Por una parte estos capitalistas no están obteniendo las ganancias que pretenden así como pierden la supremacía mundial, lo que para ellos son cuestiones importantes aunque sean irracionales. La crítica psicológica debiera conminarlos a reemplazar estos deseos sociópatas por unos buenos. Por otro lado, el sistema de vida que adoptaron es insatisfactorio por sus propias falsedades, lo que implica que no se sienten realizados aún siendo exitosos, porque siguen malos planes.

viernes, 31 de agosto de 2018

El capitalismo en fase terminal

El alto nivel de la corrupción capitalista da cuenta de que este sistema social está en su crisis final, aunque puede que ésta dure mucho tiempo. El nivel de corrupción llegó al punto de que no sólo a veces se la da por supuesta en público, sino que además los organismos de inteligencia estatal operan en base a ella, como sucede en los juicios a los gobiernos progresistas latinoamericanos. Los directivos de la CIA, que conocen a la corrupción capitalista desde adentro por haberla promovido expresamente, ya que el pragmatismo capitalista prioriza el éxito en la competencia económica y política por sobre la honestidad de los negocios, saben que los gobiernos están en general corrompidos por el funcionamiento macrosociópata del capital y utilizan este conocimiento en su propio provecho. Es la lógica competitiva de ganar a cualquier costo. La resolución de la crisis dependerá tanto de su desarrollo endógeno como de la política subalterna, algo contrariada por la aversión proletaria a estos asuntos complejos, que los trabajadores no entienden bien casi nunca, dado el encubrimiento comunicativo de que goza el capital.

En qué se nota el fideísmo macrista

La propensión a justificar los actos mediante la fe que sucede en el macrismo se nota en que sus partidarios fundamentaron sus políticas en lo que sintieron. Dijeron que sentían que las cosas debían hacerse tal como ellos las hicieron, lo que es un modo de justificarse que se basa en el parecer, la intuición y la inteligencia equivocada. A esto hay que sumarle los malos propósitos, que son los de la acumulación capitalista efectuada por el gobierno, a los que no pueden dar a publicidad por el desprestigio que eso les acarrearía. En síntesis, que en la política macrista hay una combinación de malos procedimientos gnoseológicos con malos intereses políticos y económicos.

jueves, 30 de agosto de 2018

Crítica breve de “It must have been loveˮ, de Roxette

La canción da cuenta de la dificultad de la cantante para reconocer su propio enamoramiento. Trata de una relación amorosa que terminó, sin que la protagonista que la relata sepa que fuera amorosa. Dice que debió haber sido amorosa una relación que evidentemente lo fue. Esto habla de un problema social, el de que las personas a veces no saben qué es el amor, por lo que no distinguen si están enamoradas o no, o si su vínculo es o no amatorio, cosa que sucede a consecuencia de la prédica falsa respecto del tema, que supone que el amor implica necesariamente una relación duradera, o que no es carnal sino celestial, o que no debe ser sexual al iniciarse, u otros argumentos así, pero tampoco hay que hacer una apología acrítica del amor. El enamoramiento y las relaciones amorosas debieran ser abordados desde la buena psicología. Esta ignorancia también se debe, entre otros temas, al sobreatareamiento económico, que implica que las personas no se dediquen lo suficiente a sus cuestiones subjetivas.

El realismo socialista pecó de objetivismo, al confundir lo objetivo con la realidad, lo que le impidió comprender que lo subjetivo también es real. Tomó a la veracidad como realismo.

miércoles, 29 de agosto de 2018

“Nothing else mattersˮ es zambero

La canción de Metallica y la zamba tienen el mismo tempo y la misma clave, que es la del malambo, la de la chacarera, la de algunos bluses y la de muchos toques más del folclore africanista. Esta clave es una que se usa en los ritmos llamados de 6 por 8 y está presente en el folclore latinoamericano, así como las otras, y a su vez en el canto popular de América del Norte. La percusión africana tiene familias de toques que se agrupan según las claves, e incluso en subgrupos clávicos, de varias claves parecidas, géneros rítmicos que luego se esparcieron en sus recreaciones exteriores al África.

martes, 28 de agosto de 2018

La mala estética torna a la gente en vácua

En verdad la gente no es vacía, ya que siempre tiene sus tejidos celulares internos. Tal expresión es figurativa, y se refiere a que las personas de mala estética se vuelven desagradables, porque la mala estética es aquella que nos hace mal. Es consustancial a la mala sensibilidad social, y por eso es despreciada. Los humanos podemos engañarnos a nosotros mismos y adoptar malas estéticas, incluso algunas muy celebradas, hasta predominantes, pero luego, a consecuencia de su manera de ser, las criticamos por el daño que nos causaron, sin que por eso se las deponga fácil.

Mover guita molesta

Una causa para deponer el intercambio dinerario es la de que manejar las finanzas requiere de esfuerzo ingrato. Aún así, se seguirá operando con plata, por lo que cabrá exigir que se la use bien. ¿Qué sería eso? Sin buena razón social no puede suceder.

El ciclismo explota

Habida cuenta de la cantidad de gente que se lesionó en accidentes ciclísticos, la revolución en bicicleta falla al lastimar a sus miembros. El ciclismo es lesivo desde la fabricación, ya que es explotadora, desde la metalurgia, que incluye a la toma de los minerales, su traslado, fundición y moldeo, para su posterior retransformación en piezas, luego relaboradas, ensambladas, retransportadas y vendidas, todo lo cual explotó tanto a los seres inertes como a los vivos, a los trabajadores en particular, pero no sólo a ellos. Como tarea social, el ciclismo envuelve muchas actividades dañinas para la naturaleza, muchas veces para seres vivos que no son humanos, como lo son los peces en cuyos hábitats fueron a parar los desperdicios ciclísticos, las bicicletas estropeadas, con grasa y aceite sucios, que poluyeron a los ríos urbanos junto con los demás residuos industriales burgueses. A las actividades humanas se las debe evaluar con el criterio de su incidencia en la naturaleza.

Un derivado complejo del ciclismo es el motociclismo, el ciclismo de motor a combustión, que tiene muchísimos más muertos y lesionados que el ciclismo, así como más daño productivo en general.

sábado, 25 de agosto de 2018

Creencia y argumentación antojadiza

La tendencia a argumentar caprichosamente que se observa bastante en el liberalismo ortodoxo no proviene del fin exclusivo de mantener el dominio del capital privado por medio de la retórica manipuladora, sino que también responde al hábito creyente de dar por ciertas a las propias ideas, sin cotejarlas lo debido con la realidad objetiva, en tanto que la tradición eclesiástica fue muy acorde con el procedimiento de basar las especulaciones en hipótesis incontrastadas, lo que sucede al hecho de que no se puede averiguar empíricamente sobre la existencia de los dioses, por lo que se los dio por ciertos en base a la fe. Este problema clerical se replica en el laicismo fiel más que en el ateo.

Los caprichos y antojos pueden ser buenos, pero en este caso no lo son.

La “prarquíaˮ

A la doctrina que busca el buen orden, e igual el buen gobierno, se la podría llamar, además de “bonarquismoˮ, “prarquismoˮ, ya que “proˮ es “bienˮ y “arquíaˮ es “ordenˮ, así como puede significar “gobiernoˮ.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Distopía, corrupción y capitalismo financiero

Si bien los discursos distópicos adquirieron prevalencia después de la segunda guerra mundial y si bien la corrupción es ínsita a la historia humana, a partir de la financiarización del capital, iniciada tras la crisis del petróleo de 1973 y caracterizada por el auge bursátil, la especulación cambiaria y la de las deudas estatales, el imaginario pesimista cobró gran acogida internacional, a la par que el humor negro y la animosidad agresiva, igual que el escapismo mitológico. El liberalismo, aún en su etapa floreciente, eclosionada en los dos siglos entre la revolución industrial y la edad de oro del capitalismo de la segunda posguerra, siempre tuvo momentos críticos y una maldad esencial, pero hasta el período bienestarista mantuvo esperanzas que fueron aceptadas con entusiasmo por amplios sectores sociales, lo que entró en crisis desde el predominio financiero, atenazado luego del thatcherismo por el Consenso de Washington, crisis dada por el abandono de la economía laboral que supusiera la preferencia por los mercados más abstractos y más aún desde los escándalos de corrupción de las evasiones fiscales asociadas a la fuga de capitales, los rescates bancarios y las coimas de la obra pública. Estas cuestiones son el colmo de la falsedad capitalista y quizás sean el prolegómeno del final de este sistema social, pero, en tanto que son la cima de una acumulación de infamias, la transformación que le suceda persistirá con males importantes a los que la humanidad no podrá resolver bien hasta tanto los asuma.

martes, 21 de agosto de 2018

Del problema de la democracia

La democracia no tiene sólo el problema de que falla la representación política, o mismo el de su subordinación al capital, sino también el de la falsedad popular. Las naciones no son del todo verdaderas ni del todo buenas, por lo que tienen su falsedad y su malicia. Entonces, al elegir a sus gobernantes, pueden hacerlo algo mal. Para que el gobierno sea bueno debe serlo el sistema de elección de autoridades, como así la gente y el modelo económico.

miércoles, 15 de agosto de 2018

La fe, el capital y el desorden jurídico

Ya de por sí la fe complica el juicio al inducir a sentenciar en base a pareceres, a lo que la teoría jurídica moderna llegó a contrapesar con la exigencia de evidencias, pero sin haber asumido bien el problema, por lo que la inteligencia queda confusa, llevando a que el dictado de sanciones pueda ser arbitrario en casos extremos. Encima, a esto hay que agregarle la incidencia de las pujas económicas y políticas derivadas del capitalismo y del afán de poder excesivo, no exentas de rencillas personales ni de operaciones de inteligencia imperialistas y nacionales. A la crítica social le falta admitir bastante que el sistema que analiza es fidente.

viernes, 10 de agosto de 2018

El proyecto civilizatorio del internacionalismo maoísta es sobreproductivo

La Organización de la Cooperación de Shanghái y el ALBA TCP si bien superan al liberalismo en que son favorables al socialismo científico no adoptaron al paradigma ecologista, que es decreciente en términos de la producción medida en capitales porque la sanidad ambiental precisa que ésta sea reducida lo mejor posible. Tiene un orden gobernante en el que prevalece el sistema de partido comunista único y detentador, por medio del mando estatal, de los mayores medios productivos, con un segundo lugar para el capital privado. Es un capitalismo de prioridad estatal, en vez que privada, como lo es el liberal, al que le falta contener bien al disenso dentro del gobierno. En ambos sistemas los miembros de los partidos políticos principales suelen ser gobernantes a la vez que grandes empresarios, siendo que la acumulación comunista se titulariza en el estado, en poder del partido gobernante, en tanto que a la capitalista se la titula más en personas jurídicas privadas que en entidades públicas. En términos de producto bruto entre bloques, el liberal debe seguir siendo mayor que el comunista, aunque no debe serlo tanto si se cuenta a la India dentro de él. El bloque socialista, que contiene a India, a China y a sus seguidores, como lo son Cuba y Corea del Norte, o mismo Vietnam y Venezuela, o Bolivia y Nicaragua, países muy recusables en términos políticos, no es tanto menor que el liberal, que contiene a Estados Unidos, Europa, la mayor parte de América Latina y de África, Canadá, los países árabes y los de Asia del Este y Oceanía, así como a Japón y a la Rusia asiática. Estos otros también son muy recusables, por lo que hace falta una evolución del conjunto, con distintas transformaciones para cada cual. Habría que aclarar que el estatismo y el socialismo son cosas distintas, ya que en el último la propiedad de los medios productivos es de los trabajadores, en tanto que en el primero lo es del gobierno de estado nacional. El cooperativismo es lo que más se acerca a este sistema, así como la autogestión laboral, que algo la hay en el empresariado pobre.

El socialismo, además de ecologista, debe llegar a ser autogestivo, de lo que el gobernante dista mucho, pero eso no es exclusiva culpa suya, porque la autogestión necesita del pacifismo internacional, ya que la guerra requiere la hipersofisticación productiva de la industria de armamentos, lo que obstaculiza el ordenamiento social y bien consensuado de la producción, así como le hace falta la colaboración entre los pueblos, cuestión que precisa de la fraternidad genérica, para lo cual los miembros de la especie deben entender bien que tienen la misma proveniencia natural, a lo que no pueden hacer si mistifican su origen.


Fuente

Carlos Akira de la Puente Abreu, “Neorrealismo político versus multilateralismo democrático: las organizaciones alternativas ALBA TCP y la Organización de Cooperación de Shangáiˮ, en Políticas y líneas de acción, Colección Sur-Sur, CLACSO, junio de 2015.

Contradicción entre la ecología y el laborismo actual

Cuando hace frío, la gente tiene que levantarse temprano, por lo que usa mucha calefacción, en vez que quedarse en la cama hasta que el frío cese. La racionalización de la práctica pretendida por el buen socialismo incluiría temas como ese, porque aspira a la felicidad social. El buen socialismo no busca la felicidad en una supuesta vida posterior a la muerte. El liberalismo se guía a sí mismo según esta hipótesis, lo que es factor de corrupción moral y de degradación social. El cumplimiento del objetivo máximo del socialismo requiere de una transformación integral de la especie que encima tiene que ser buena lo suficiente, por lo que, en el caso de darse, llevaría generaciones.

Las anarquistas homosexuales se enamoraron de cholas...

Algunas de las cuales eran pequeñas burguesas, es decir, miembros de la clase baja urbana, y tal vez hasta de clase media. El clasismo equivocado les complicó la relación. La burguesidad está dada por la existencia urbana, no por la adhesión al capitalismo. Existe la burguesía no-capitalista, que es la de los humanos urbanos de las clases que son inferiores al capitalismo. El proletariado urbano es todo de ella. En el campo sedentario la edificación es urbana, pero no se agrupa en ciudades. Son casas distantes a las que se acerca el trazado vial y eléctrico y bajo un mismo alcance satelital y radial, por lo que reciben señales televisivas, telefónicas y de radio, así como algunas internet. Entonces, el territorio del dominio burgués es uno en que las ciudades se conectan con el agro por medios de comunicación y de transporte y en el que la mayoría de la población se concentra en ciudades. Más que burgués es el orden sedentario, el basado en la agricultura. La urbanización es una consecuencia necesaria del cultivo del agro, ya que al establecerse las poblaciones en un territorio construyeron viviendas en las que alojarse, lo que es el principio de la urbanización. Que adopte distintas formas y cómo funciona son cosas distintas. La agricultura le dio lugar a las ciudades. Para no ser burgués hay que ser campesino, y el turismo entre ciudades es un nomadismo interurbano hecho en medios de transporte, que son construcciones industriales urbanas. Es un nomadismo que requiere de la industria metalmecánica, la eléctrica, la gasolinera y así otras tantas, lo que también es mucha explotación de la naturaleza. La dicotomía entre el sedentarismo y el nomadismo también es falsa, como lo es aquella entre la ciudad y el campo simple. El nomadismo por territorios sedentarios es diferente de la migración precivilizatoria, pero es migrante.

El uso gramsciano del concepto de la sociedad civil no se corresponde bien con la forma de esta expresión, ya que civil significa urbano. La sociedad civil, en verdad, abarca a todos los habitantes de la ciudad. Es una distinción geográfica en vez que estrática. Esto complicó a la explicación de Gramsci, ya que hay que seguirla adoptando su definición convencional, cosa que sucede también con otros conceptos, haciendo muy trabajosa la comprensión. Ahora bien, si se entiende por civil a lo edificado, los campesinos de viviendas entran en la categoría, pero no así los migrantes por lugares selváticos. La sociedad civil sería la nación sedentaria, la nación estatizada, de edificación habitacional y concentración en núcleos urbanos, en los que se acumulan las más de las propiedades fabricadas por el género.

En la UBA aprueban cualquier cosa

Lo sé porque aprobaron mi tesina de licenciatura, que era falsa, ya que pretendía componer bien al nihilismo reactivo nietzscheano con el materialismo socialista. Y así como esa vi varias otras tesis aprobadas que son francamente malas para la humanidad. Las ciencias sociales deben replantearse su objetivo, porque si en pos de la diversidad se aprueban discursos equivocados la conciencia social de la especie se pierde más, lo que daña mal a la propia especie y a las otras. Para sobrevivir hay que dañar a otros seres vivientes, es obligatorio y todas las especies lo hacen, pero entonces esto debe ser medido bien. Es un problema urgente.

Para ser justo debo agregar que este problema, el de la aceptación de las malas ideas en pos del respeto a la diversidad de opiniones, no es exclusivo de la UBA, sino que atraviesa a todo el campo de la filosofía humanista, aunque con críticas y variantes, ya que las y los humanos aún no hemos logrado establecer un criterio para juzgar bien a las doctrinas, que debe basarse en la calidad de la vida social.

Carne animal y carne vegetal

La carne vegetal es la parte comestible de los vegetales, por lo que las vegetarianas son carnívoras, pero de carne vegetal. Lo que no comen es carne animal, aunque pueden hacerlo con lácteos y ováceos. A veces comieron carne animal, pero poca, o sea que el vegetarianismo puede admitir algo la ingesta de carne animal, y más si es necesario para la buena nutrición. La deglución de carne animal es necesaria para la nutrición de los miembros de la especie humana, por lo que se la debe promover, cosa que debiera ser bien racionada.

La nación mapuche está en dos países

En Argentina como en Chile, lo que causa un conflicto en lo referido a la soberanía nacional, ya que es una nación sometida a su partición entre dos naciones mayores, de religión católica ambas. Los mapuche aceptan en crisis la jurisdicción conquistadora, pero como nación quieren disponer su relación interna a su manera. Son identidades nacionales atravesadas a las cosmovisiones mapuche y cristiana, que deben fusionarse bien. Al país vasco y a tantas otras nacionalidades menores les sucedió lo mismo al habérselas partimentado en países diferentes por medio de la violencia moderna. Eso pasó mucho en África y con las naciones indígenas, tanto americanas como asiáticas, que fueron separadas por la división colonial del territorio. El enaltecimiento de las identidades étnicas sometidas debe llevarse bien con su destrucción positiva, ya que éstas tienen sus mentiras y porque la buena coexistencia internacional la precisa. El criterio para la identificación social debe ser el de la verdad histórica, no el de la aparente de los relatos míticos, incluidos entre ellos a los dogmas y cánones religiosos, tanto los clericales como los laicos.

Las identidades nacionales capitalistas, las de las naciones burguesas, existen interpuestas a las otras identidades nacionales, algunas de las cuales son sedentarias y otras migrantes. Como a éstas aquéllas las oprimen, porque son identidades nacionales ganadoras, las primeras las odian, no aceptarían de buen gusto adoptarlas, dada la violencia que les ejercieran. De allí que la superación de los conflictos internacionales debiera implicar la adopción de un modo nuevo de identificación nacional, que los haya asumido en su contradicción y que debe ser agnóstico, al menos mientras que no haya pruebas suficientes de la existencia de los dioses. Las divergencias teísticas fueron causales de guerras, impulsaron conflictos bélicos internacionales, así como hizo la competencia económica, por lo que su existencia debe ser bien asumida por la especie.

El gobierno del FSLN fue sometido al FMI

El gobierno de Ortega se sometió al FMI al impulsar la reforma del instituto del seguro social de Nicaragua, algo similar a lo que le sucede a la socialdemocracia griega. Al gobernar bajo constituciones liberales, los gobiernos socialdemócratas fracasan porque se los somete financieramente, ya que el orden financiero es algo superior al del gobierno electo, porque es del rango constitucional transufragista, el del poder judicial, que es en el que se basa la clase capitalista de los países liberales cuando las naciones optan por partidos que no les son favorables. La clase capitalista de los países comunistas también goza de un privilegio estable, dado por la pertenencia al partido de gobierno, al que sostiene el ejército y la ley mayor. Ambos son capitalismos diferentes, uno centrado en el gobierno del estado y otro en la actividad privada, con entrecruzamientos, lo que da un capitalismo mixto, con preponderancia cambiante del sector privado y el gubernamental en el agenciamiento de la producción de capital, a lo que sucede el cooperativismo y las generaciones de valor menores, siempre atravesadas por el pago del salario. ¿Cómo es que el sandinismo se sometió al FMI? Este sometimiento es el que desató la protesta que quiere deponer al presidente, en lo que coincide con el interés estadounidense y liberal. El caso griego fue por endeudamiento en dólares: Grecia pasó a ser deficitaria en el comercio internacional y de ahí tomó dólares prestados en el mercado internacional, de lo que se endeudó en un contexto de exportaciones de menor valorización que los bienes que importaba. Una economía menor ante potencias capitalistas superiores. Nicaragua, a partir de 2008, cuando la crisis de la Lehmann Brothers, empezó a ser deficitaria en el comercio internacional porque el precio internacional de las materias primas decayó, al igual que sucediera en el resto de la periferia en general, que entró en crisis de deuda e inflación mayor que la de los países centrales, que tienen una gran crisis de deuda, en tanto que su economía es fidente. Al ser de practicidad fideísta, la economía se desplena, pierde su plenitud, se torna algo vacía, algo decepcionante, así como la posesión de deuda es ingrata. En una economía fetichista, las cuentas financieras son vanas, más porque al fetichismo se agregaron relatos de socialidad castigadora, subsiguientes a la fe, que hacen que la vida sea vacía de sentido a veces, de plenitud crítica. Parte de ese sometimiento es la operatoria de las fuerzas armadas estadounidenses en el área, que estuvo desde antes de la dictadura de Somoza y que nunca dejó de estar porque Estados Unidos tiene una embajada en el país, desde la cual se opera el interés imperialista, que se entrelazó con el de la burguesía capitalista local, la de la exportación de sus materias primas y la de los diarios liberales. También en Nicaragua hay trotskistas y anarquistas, que están en la movilización contra el presidente y su esposa vice. Una parte importante del país apoya al gobierno del frente sandinista, pero la otra quiere que caiga. En esta última confluyen los liberales con la izquierda atea, pero es una coincidencia fortuita. La alianza por la dimisión del gobierno sandinista contiene a liberales tanto como a socialdemócratas y hasta anarquistas, influyentes en el movimiento estudiantil y el asalariado urbano, pero también a sectores del clero popular, subordinados a la Conferencia Episcopal de Nicaragua, más presentes en el campesinado, así que la exigencia por su renuncia es admisible en tanto que al problema del gobierno socialdemócrata nicaragüense se lo entienda bien. Es una socialdemocracia fallida como lo fue el alfonsinismo, una socialdemocracia cristiana, ya que el catolicismo es la religión prioritaria del país, y de gobierno bajo ley capitalista. La democracia socialista cristiana tiene de rescatable lo socialista y de contra los malos aspectos del cristianismo, porque eso la hace de relacionamiento social dogmático, cosa que dificulta al entramado social en general, dificultándole la prosperidad, aún más perjudicada por su posición de sometida en el imperialismo internacional. Como el capitalismo es un sistema económico que origen clerical, porque su ideología, el liberalismo, es teísta, la religiosidad del socialismo religioso le falsea la pretensión de bienestar social, pero a los partidos socialdemócratas ateos también se les hace imposible lograrla, ya que están sometidos a legislaciones fidentes y procapitalistas. El constitucionalismo procapitalista de las leyes burguesas hace que los gobiernos socialistas sometidos a éstas reproduzcan al capitalismo, que mantengan al orden de acumulación de capital, aunque lo modifiquen algo. Es el carácter capitalista del liberalismo heterodoxo, que no puede dejar de ser sin el cambio constitucional necesario para que deje de serlo. En tanto que la ley mayor sea procapitalista, el gobierno que le debe obediencia lo será también, aunque ideológicamente le esté en contra.

El predominio del fideísmo no depende principalmente de la clase dirigente, sino que es ejercido por conjuntos nacionales, que son los únicos que pueden reemplazar al fideísmo por la veracidad. Esa operación es responsabilidad de las naciones, no basta con que sea impulsada por las autoridades de gobierno, y es necesaria para el éxito del socialismo, ya que el ordenamiento autogestivo de la producción requiere de la veracidad de la conciencia de los individuos, para lo cual las personas deben reconocer el problema del credo.

La violencia armada en Nicaragua que se cobró cientos de vidas en los últimos meses tiene que ser juzgada desde la óptica bélica antimperialista, para lo que es preciso entender que parte de la oposición al orteguismo es la oligarquía local aliada a los agentes militares enviados por la CIA y a la diplomacia estadounidense. No se debe juzgar la represión de las fuerzas militares nicaragüenses como una represión normal a las manifestaciones sociales, sino que a eso se debe agregar la presencia de un ejército extranjero imperial, que urde maniobras con ejecutivos de medios de comunicación y con grandes empresarios, que no quieren al socialcristianismo porque es socialista: quieren un liberalismo cuyos poderes ejecutivo y legislativo sean ideológicamente procapitalistas. Cuando gobierna el socialismo cristiano los países de constituciones liberales siguen siendo capitalistas, porque eso está garantizado por la constitución, pero los contraría desde el gobierno bajo el interés socialista, que no puede plasmarse mientras no se transforme a la ley superior. Queda como una socialización crítica, parcial e insuficiente. En Nicaragua, no obstante, puede caber la renovación de las autoridades, pero eso depende de sí mismas porque el gobierno fue electo mediante el sufragio. Aunque haya sido relecto por segunda vez, y tal vez con fraude, tiene legitimidad, porque el fraude es común en las elecciones y porque incluso con él el resultado de las elecciones fue aceptado por la comunidad internacional. Fueron elecciones luego de las que a Ortega se lo reconoce como presidente. Para saber bien qué responsabilidad le corresponde a cada quien habría que conocer los pormenores de la guerra, que contienen operaciones militares secretas. A los crímenes de este conflicto se los enjuiciará, pero el juicio intentará ser tergiversado por los intereses de los bandos en pugna. El conflicto nicaragüense, así como el venezolano, es en parte de índole militar, por lo que la tesitura movimientista no basta para explicarlo, a no ser que tenga buena razón bélica. La operación de los medios ideológicos responde al militarismo internacional, ya que el capital privado consta tanto de medios de comunicación como de ejércitos con espionaje, por lo que la intervención militar estuvo presente en los conflictos sociales de las democracias normales, pero más la hay donde antes hubo mayor presencia del ejército invasor, o en Venezuela por las tropas de espionaje para el sabotaje social, que también las hay en Brasil y en Argentina, en Paraguay y en los demás países en los que haya diplomacia estadounidense. Entonces, hasta que no entendamos lo que es la operación de los servicios secretos de los gobiernos estatales, no podremos juzgar bien al accionar de los movimientos y de la prensa, porque no entenderemos su lugar en los conflictos políticos y sociales. La presencia de la DEA influye mucho en la realidad política latinoamericana, pero la mayoría de los ciudadanos no sabemos en qué consiste. El capitalismo ejecuta una operatoria constante de competencia geopolítica, en los dos bloques internacionales principales, el liberal y el comunista, pero también en el indio, que es socialista en su constitución y cuyo partido principal de gobierno es miembro de la Segunda Internacional desde la descolonización, adonde convivió con partidos socialistas de gobierno esporádico. Esta operación de los servicios de inteligencia coexiste con las pujas impulsadas por la clase capitalista mundial, que compite permanentemente entre sí y contra las poblaciones, asalariadas y de emprendedurismo común, por la apropiación de recursos, cosa que se nuclea en la prensa y el gobierno porque éste manda al ejército, la fuerza armada mayor. Entre otras cosas es un problema ideológico, que los agentes se comportan mal porque tienen malas ideas, que se componen con sus proyectos, las leyes y sus demás prácticas. Algo de falsedad ideológica hay en todas las corrientes políticas, sean liberales o ateas, por lo que sus gobiernos son siempre recusables en algunos temas. Hasta que la humanidad entera no entienda bien la diferencia entre lo que cree que es y la verdad de lo que es, que ahora es algo confusa, la acción le será algo imprudente, porque el comportamiento es algo imitativo y los pareces ajenos hicieron a los propios. El cientificismo no puede estar del todo exento de apariencias, porque es social, e incluso aunque lo lograra eso no bastaría, porque los científicos tendrían que convivir con humanos fiadores. La práctica humana es conjunta, así que la ajena incide en la propia, como a la inversa.

La reforma al INSS es una política de ajuste a la que implementa el gobierno de Ortega, que implica un aumento en los impuestos empresarios y laborales y la merma de las jubilaciones. La deuda contraída por el sandinismo con el FMI, a consecuencia de la crisis de 2008, pero dada en el marco de una economía exportadora de materias primas, genera que el FMI imponga su voluntad de reforma ortodoxa, incluso al costo de cientos de muertos. En Argentina se aplica esta misma receta con las variantes debidas a la correlación de fuerzas. Entonces, el gobierno de Ortega debe cesar, porque es ajustador, pero la responsabilidad principal del ajuste es del fondo monetario, ya que éste es su agente mayor. El Consejo Superior de la Empresa Privada es la cámara empresarial que rechaza los impuestos, por lo que lidera a la oposición a la contrarreforma. Ortega bien puede persistir en el cargo como dejarle el puesto a una tercera autoridad o llamar a elecciones. Sería el mecanismo de recambio de gobierno, que existe en el constitucionalismo burgués como modo de procesar los conflictos sociales sin transformar a la ley capitalista en pro socialista, pero puede servir a superar bien el impase, así como podría conducir a hacerlo para peor. Parte del campesinado odia al gobierno por haber impulsado el canal interoceánico de capitales chinos, por lo que el progresismo tiene que revaluar el lugar que le da a los grandes emprendimientos, de costo político infranqueable. Las naciones periféricas no deben aspirar a más que a un nivel de vida modesto, porque hacerlo a uno superior las endeuda indefectiblemente, privándolas de su soberanía, pero las centrales deben requerir descender a uno así, ya que están sobrepropietarizadas. Como el socialismo necesita de la igualdad internacional, los socialistas de las naciones del primer mundo deberán buscar reducir el nivel de propietarización de sus países, para poder adaptarse a un modo igualitario sostenible.

La dimisión del gobierno orteguista debiera habilitar al enjuiciamiento de la represión tanto si lo sucediera alguien del FSLN como si lo hiciera alguno de los conservadores, pero ese juicio debe incluir al de la violencia opositora, porque si no sería injusto. Más importante todavía será entender la crisis de la deuda, que contribuye al fracaso de los gobiernos progresistas, tanto en la periferia como en el centro. Todas las naciones tienen grandes problemas con la deuda estatal, los Estados Unidos y China entre las principales, por lo que el tema no depende sólo de la inserción en la división internacional del trabajo, pero en la periferia esto importa por el déficit comercial de la exportación de materias primas. En el centro los gobiernos adquirieron deudas gigantescas aún exportando bienes industriales, por lo que el tema no depende de esto. La deuda está dada por el sistema del crédito. Los otorgantes del dinero aceptan entregarlo a partir de creer en que los demandantes saldarán el préstamo al término del período fijado en el contrato. Por ende, creer endeuda, y las deudas no se saldan siempre tal como se hubo supuesto que se lo haría porque la crisis histórica impide el cumplimiento total de los contratos. Al problema de la deuda se lo debe abordar mediante el pragmatismo bienestarista, ya que el bien común de la especie debe primar por sobre el cumplimiento de los contratos.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Los gobiernos privados son autoritarios

El hecho de que el gobierno sea privado hace que necesariamente sea autoritario, entendido el autoritarismo como la toma de partido en favor de las autoridades. En el gobierno privado un grupo pequeño de personas asume el mando social, por lo que le da las órdenes al pueblo, supuestamente en cumplimiento de la voluntad soberana. Entonces, esta forma de autoritarismo atraviesa a todo el republicanismo, tanto al liberal como al socialista, en tanto que en ninguno de ellos se da el autogobierno social. ¿Podría haber un sistema de gobierno central que funcione bien, es decir, un autoritarismo aceptable? Es una posibilidad, y el vigente tampoco es tan malo, pero para eso la humanidad tendría que evolucionar mucho, en particular en lo que hace a la representación política, ya que el sistema sufragante es deficitario, pero eso depende a su vez de la cuestión fideica, ya que ésta determina el modo de representar. El voto, como puesta de confianza, es un método falible, pero podría servir mejor si la gente se comportara bien. El gobierno centralizado podría funcionar mejor si respondiera, entre otras cosas, a asambleas de base que no están bien legitimadas por la ley en curso.