Uno es el manejo de las cosas y la otra su regencia. Regir viene de recto. Se supone que alguien, o algunos, tienen razón, se les obedece y se les hace obedecer, con mecanismos contrapuestos pero sin buen resultado final. El "do" y el "di" que les da comienzo a sus conceptos se refieren a los hechos, ya que el latino "do" significa "hecho", como el do inglés, tanto en las lenguas latinas como en las germánicas. La condiciones y los condimentos lo tienen como núcleo semántico. El "minio" de "dominio" remite al manejo, al uso con las manos.
Cuando a los gobiernos se les dice "regímenes" se alude a que son dictatoriales y autoritarios, pero sin definir bien los términos, porque los mandatos presidenciales normales también son tanto regímenes como dictaduras, más o menos concentrados pero casi siempre con un único líder en el poder ejecutivo, quien preside al gobierno, turnándose más seguido que los presidentes socialistas, que tienden a ejercer mandatos más largos, ambos modos con calidades variables y con tenencia permanente, vitalicia y hasta hereditaria de la mayoría de las grandes empresas. Una dictadura es un dictado, o sea que el concepto no alcanza a caracterizar bien a los gobiernos asumidos con golpes militares, ni tampoco a los socialistas de partido único o con persistencia mayor a la liberal. Los liberales acusan lo dictatorial del socialismo, pero no asumen que ejercen el principal dictado del mundo, al que tienen porque son la autoridad mundial principal.
Un blog total, cósmico, terráqueo, naturista, humanista, comunista, demócrata, feminista y libertario.
viernes, 1 de noviembre de 2019
La clase "pluscapitalesa"
La clase capitalesa es la que se capitaliza, lo que en sí mismo quiere decir que captura, cosa que hacen todos los seres vivos. Entre los humanos, se refiere a los multimillonarios como "capitalistas", pero en verdad los partidarios de que el capital alto dirija la sociedad son muchos más que aquéllos. El sistema fabril de motor a combustión reformuló la escisión medieval entre siervos y señores feudales, titulares de la tierra, en asalariados y dueños de grandes empresas. El fetichismo primitivo les atravesó de forma monoteísta, en continentes cuyos pueblos eran fieles, que desde 1750 adoptaron una jerarquía de acumulación de ganancias en billetes, de libras antes que de dólares, en ambos casos monedas anglosajonas protestantes, de naciones que hubieron sido católicas antes de la reforma, y que antes fueron paganas. Los billetes coexistieron y representaron a los lingotes de oro y plata, forjados con la explotación mineral de las colonias, en parte mediante el saqueo de las fortunas indígenas.
El empresariado alto acumula con la extracción del plusvalor obrero, es decir, que se opera una sub y una sobrestimación. Se les paga poco a los trabajadores expropiados de los medios productivos más grandes y mucho a sus dueños, llegando la desproporción a ser gigantesca. La base social, que es la mayoría por mucho, puede tener el 20% de los capitales, mientras que la cima el 70. La clase más capitalizada de todas es a la que se llama capitalista, pero abarca a muy pocas personas del grupo de adherentes al capital principal vigente, que es el liberal, el empresariado que superó a la monarquía, que era el capital público de aquel entonces porque tenía el gobierno de los estados. El empresariado burgués gestó al capital privado moderno, que en la edad media existía como emprendimientos urbanos, por ejemplo los de gremios y comercios, como las panaderías, de la industria de la harina. Entonces, en el liberalismo el capital privado es el principal, el de mayor acumulación mundial. El público es el segundo, alentado por el populismo liberal y el comunismo de gobierno de partido único, y el cooperativo el tercero, dado en empresas medianas y chicas, los tres con una socialización más o menos defectuosa y menos o más perfecta, dada la imposibilidad de ejercer la buena autogestión debido a las coerciones impuestas por la ley y la inteligencia social. El proletariado también se capitaliza, pero al nivel de la supervivencia, y a veces menos.
El empresariado alto acumula con la extracción del plusvalor obrero, es decir, que se opera una sub y una sobrestimación. Se les paga poco a los trabajadores expropiados de los medios productivos más grandes y mucho a sus dueños, llegando la desproporción a ser gigantesca. La base social, que es la mayoría por mucho, puede tener el 20% de los capitales, mientras que la cima el 70. La clase más capitalizada de todas es a la que se llama capitalista, pero abarca a muy pocas personas del grupo de adherentes al capital principal vigente, que es el liberal, el empresariado que superó a la monarquía, que era el capital público de aquel entonces porque tenía el gobierno de los estados. El empresariado burgués gestó al capital privado moderno, que en la edad media existía como emprendimientos urbanos, por ejemplo los de gremios y comercios, como las panaderías, de la industria de la harina. Entonces, en el liberalismo el capital privado es el principal, el de mayor acumulación mundial. El público es el segundo, alentado por el populismo liberal y el comunismo de gobierno de partido único, y el cooperativo el tercero, dado en empresas medianas y chicas, los tres con una socialización más o menos defectuosa y menos o más perfecta, dada la imposibilidad de ejercer la buena autogestión debido a las coerciones impuestas por la ley y la inteligencia social. El proletariado también se capitaliza, pero al nivel de la supervivencia, y a veces menos.
jueves, 31 de octubre de 2019
Lo activo y lo pasivo
Su dicotomía es falsa, porque lo pasivo actúa. Las cosas inertes hacen algo. Son. Ser es una acción. Entonces, hasta lo inerte hace algo aunque sea quedo. Luego, lo viviente hace más, se mueve más. En la quietud hay el movimiento de los átomos, y las cosas muertas a veces se mueven, se desgastan, se funden y así, o sea, que además de ser también hacen otras cosas. Es una acción inercial, involuntaria.
Especulación sobre la igualdad humana
A partir de un momento de la historia los primates grandes se diferenciaron entre sí por el uso del fuego. La creación del humo distinguió a la especie de los otros grandes simios, los simios antropoides que no quemaban. Para descubrir el método de encender fuego en hojas secas se tuvo que haber probado que la fricción de los palos los calentaba, cosa que sucede al raspárselos en piedra, así como saber de la facilidad de la hojarasca seca para incendiarse, a lo que se miró cuando hubo truenos y erupciones volcánicas.
Patologías históricas de la clase capitalista
La clase partidaria del capital, la que defiende la captura, sea pública o privada, de los capitales más abstractos, signados por el monoteísmo, no se compone sólo de multimillonarios en dólares, sino también por millonarios, centomilarios, gente que cuenta sus dólares de a diez mil y menos aún, en el caso de que su opción personal sea la de que se mantenga al sistema capitalista. Es una clase enfrentada al socialismo de formas diversas, ya que su base se compone de obreros y su mitad de empresarios comunes, así como su altura de la aristocracia. Dentro de esta clase, la partidaria del capital, que es la captura en su forma simple, no necesariamente mala, sólo su cúspide es la que acumula de más en bienes de cambio, por lo que ésta se enfrenta al socialismo tanto por la tenencia de las propiedades como por la enemistad ideológica. Padece desde arriba los temores de las religiones sagradas, desde abajo la lucha de clases y entre sí la competencia extrema, esto sumado a las pujas internacionales. El capital es una economía política, es decir, una razón habitacional urbana, más que urbana sedentaria, ya que su política abarca a los residentes rurales, y que además es de fe, o sea, que si se acota el análisis del capitalismo a las empresas y al gobierno quedan mal relegadas las iglesias y la prensa, así como otras tantas clases de instituciones. En ese marco, las relaciones familiares del empresariado superior existen perversas, lo que redunda en sus enfermedades psíquicas crónicas, entre las otras de tipo individual, que hacen a las enfermedades sociales, en particular porque los capitalistas multimillonarios tienen un poder de decisión que influye a escala planetaria y que se apoya en sus partidarios dentro de la sociedad. El sesgo tramposo de esta clase recibe incidencia ideológica, de los discursos que priman en la sociedad, muy dados por ella a través de su prensa pero en concordancia crítica con los clericales y universitarios, lo que en el socialismo se replica distinto.
De que los pecados son condicionados socialmente
Los pecados, cometidos por los individuos, son condenados individualmente. Se le exige a la gente que controle su conducta según su razón; pero la razón es una creación social, así como las exigencias para obrar y las demás condiciones de existencia. En los pecados individuales se expresan los defectos sociales, con los detalles añadidos del acto particular, por lo que no se debe reprobar en ellos sólo la falta de cada quien, sino también las falsedades de la sociedad.
El materialismo es un "cosismo" mal nombrado
El materialismo da cuenta de las cosas, enfatizando en las más concretas porque deriva de las ideas inspiradas en la madera, aunque siguiendo una definición mal etimologada pueda ligarse a lo materno, por lo matricial, a lo que la palabra "materialismo" puede conducir, porque sus formas con congruentes. Entonces, el materialismo también es materno. En verdad, es una explicación de las cosas, como cualquier gran relato, y así como todos está algo equivocado, en particular porque le falta admitir bien que para ganar bien la competencia científica es toda la sociedad la que tiene que tener buena razón.
Sobre la pretendida grieta
En Argentina prendió mucho el tema de la grieta, que viene a ser una división de la sociedad en dos grandes partes, el macrismo y el kirchnerismo, sin contar a la izquierda extra-kirchnerista, y que se corresponde deformadamente con la separación entre la elite y el pueblo. Esta división es relativa, ya que muchos macristas son parte del pueblo y el kirchnerismo es capitalista: algunos dirigentes kirchneristas son multimillonarios de los menores. Se funda en primer lugar en la fe católica, que es capitalista en este país desde 1880, cuando se iniciara el modelo agroexportador, pero además se complejiza por la operatoria de los medios de comunicación masiva, que sobre la base del modo creyente de entender las cosas, no habituado a cotejar lo suficiente la calidad de las ideas, efectúan dos grandes relatos, uno privatista y otro populista, con elementos mixturados, en los que el socialismo o permanece aparte u ocupa un lugar secundario a consecuencia del predominio cristiano en la sociedad. El cristianismo socialista les combina, pero es minoritario. La mayoría del cristianismo es capitalista, aunque más del capitalismo alternativo que del principal.
En la llamada grieta está la lucha de clases porque el empresariado domina al proletariado, cuyo sector creyente es muy favorable al capital, con grandes minorías de obreros que votan por partidos liberales, hasta de ultraderecha, sino de la derecha moderada, mientras que la clase obrera, si bien apoya en su mayoría a la derecha, porque el teísmo coincide mucho con lo liberal -la forma para elevar a la sociedad del ecumenismo teológico, que empezó a ser capitalista antes de 1750, cuando el capitalismo se expandió por el mundo superando las barreras feudales en un proceso que todavía continúa, ya que quedan restos feudales así como esclavistas y salvajes-, tiene su carácter principal en el socialismo, y es principalmente ateo aunque los ateos seamos los menos dentro suyo. La división entre el pueblo y la clase privada es semejante a la que hay entre el empresariado y la clase asalariada, pero en la segunda el empresariado mediano pasa a la categoría inferior. El grupo de derecha se compone de porciones menores y medianas de la clase obrera y el empresariado popular, y de unos pocos multimillonarios, el eje central de la clase, que puede hasta obtener la mayoría del apoyo social, lo que da cuenta de que al socialismo le falta madurez, pero no sólo propia, sino también ajena, ya que para que el socialismo funcione bien tiene que tener la aprobación de toda la sociedad, ya que, si esto no pasa, una clase impugna a la otra y la pelea se renueva, pero para que haya paz verdadera entre las clases éstas tienen que fusionarse mediante la socialización justa de las propiedades mal manejadas, cosa que depende de que la sociedad tenga la suficiente buena razón. El socialismo debe integrar bien a las clases, lo que requiere de una conciliación socialista, que no las terminaría pronto, así como tiene que atender muchos otros problemas serios. Para que el empresariado acepte la socialización de las propiedades excedentes se le debe plantear una que sea justa, aparte de imponérsela, pero entonces tiene que tratarse de una buena imposición, a la que habría que definir antes que buscarla. ¿Cómo debe imponerse el socialismo? ¿Cómo sería su buena imposición? La mala imposición le resta apoyo social, pudiéndolo hacer perder, así que el tema de la calidad de la imposición del socialismo tendrá que ser bien dilucidado. Ni el populismo ni el privatismo pueden resolver bien el problema de la grieta, porque ambos optan por bandos sociales opuestos. El socialismo escoge en primer lugar por la clase obrera, pero para ser partidario de lo social tiene que entender bien a la empresaria, y no sólo a su parte mediana. Es una condición del cientificismo. La de entender bien la totalidad del problema para operarlo bien. En el caso de la transformación socialista la obra de construcción es social, por lo que depende de la razón de toda la sociedad, no bastaría con eliminar a la clase capitalista entera, porque eso sería un crímen histórico enorme y por no asumirse bien las faltas obreras. Es un tema de las condiciones para que la concreción del socialismo se realice y sea buena, ya que no bastaría con concretar el socialismo si ello fuera mal hecho.
En la llamada grieta está la lucha de clases porque el empresariado domina al proletariado, cuyo sector creyente es muy favorable al capital, con grandes minorías de obreros que votan por partidos liberales, hasta de ultraderecha, sino de la derecha moderada, mientras que la clase obrera, si bien apoya en su mayoría a la derecha, porque el teísmo coincide mucho con lo liberal -la forma para elevar a la sociedad del ecumenismo teológico, que empezó a ser capitalista antes de 1750, cuando el capitalismo se expandió por el mundo superando las barreras feudales en un proceso que todavía continúa, ya que quedan restos feudales así como esclavistas y salvajes-, tiene su carácter principal en el socialismo, y es principalmente ateo aunque los ateos seamos los menos dentro suyo. La división entre el pueblo y la clase privada es semejante a la que hay entre el empresariado y la clase asalariada, pero en la segunda el empresariado mediano pasa a la categoría inferior. El grupo de derecha se compone de porciones menores y medianas de la clase obrera y el empresariado popular, y de unos pocos multimillonarios, el eje central de la clase, que puede hasta obtener la mayoría del apoyo social, lo que da cuenta de que al socialismo le falta madurez, pero no sólo propia, sino también ajena, ya que para que el socialismo funcione bien tiene que tener la aprobación de toda la sociedad, ya que, si esto no pasa, una clase impugna a la otra y la pelea se renueva, pero para que haya paz verdadera entre las clases éstas tienen que fusionarse mediante la socialización justa de las propiedades mal manejadas, cosa que depende de que la sociedad tenga la suficiente buena razón. El socialismo debe integrar bien a las clases, lo que requiere de una conciliación socialista, que no las terminaría pronto, así como tiene que atender muchos otros problemas serios. Para que el empresariado acepte la socialización de las propiedades excedentes se le debe plantear una que sea justa, aparte de imponérsela, pero entonces tiene que tratarse de una buena imposición, a la que habría que definir antes que buscarla. ¿Cómo debe imponerse el socialismo? ¿Cómo sería su buena imposición? La mala imposición le resta apoyo social, pudiéndolo hacer perder, así que el tema de la calidad de la imposición del socialismo tendrá que ser bien dilucidado. Ni el populismo ni el privatismo pueden resolver bien el problema de la grieta, porque ambos optan por bandos sociales opuestos. El socialismo escoge en primer lugar por la clase obrera, pero para ser partidario de lo social tiene que entender bien a la empresaria, y no sólo a su parte mediana. Es una condición del cientificismo. La de entender bien la totalidad del problema para operarlo bien. En el caso de la transformación socialista la obra de construcción es social, por lo que depende de la razón de toda la sociedad, no bastaría con eliminar a la clase capitalista entera, porque eso sería un crímen histórico enorme y por no asumirse bien las faltas obreras. Es un tema de las condiciones para que la concreción del socialismo se realice y sea buena, ya que no bastaría con concretar el socialismo si ello fuera mal hecho.
miércoles, 30 de octubre de 2019
Problemas natalicios
A la natalidad, que viene de nacer, se la toma como condición de la naturaleza, pero al nacimiento se lo asocia al parto, es decir, a la ruptura de la membrana ovular, sea ésta blanda o dura, que recubre a los embriones. Entonces, cabe preguntarse si los embriones son seres naturales, ya que, si bien viven, aún no partieron su cobertura originaria. Una búsqueda más profunda lleva a vincular el nacimiento con el acto de engendrar, que es fecundativo, ya que al engendrarse se forman los cromosomas a partir de la combinación de los ácidos nucleicos de los óvulos y espermas, pero a los seres vivientes previos a dicha combinación también se los genera. Las primeras células se engendraron a sí mismas a partir de, entre otras cosas, los ácidos nucleicos dispersos en el agua, y los óvulos y espermas se engendran en los órganos reproductores, es decir, que también nacen, pero no por fecundación, que es un engendramiento compuesto anterior al parto. La generación primaria es la del ARN y la del ADN es la secundaria.
La palabra de nacer viene de la raíz latina "gnasci", a su vez proveniente de la indoeuropea hipotética "gen": vendría a ser algo así como "genarse", que es generarse. En África debe haber antecedentes de este vocablo, así como en los primates y demás vivientes, que son génicos aunque no lo digan, o no lo expresen así. Habría que saber de los modos comunicativos vegetales. A su generación la deben expresar, ya que es muy importante en su existencia.
La palabra de nacer viene de la raíz latina "gnasci", a su vez proveniente de la indoeuropea hipotética "gen": vendría a ser algo así como "genarse", que es generarse. En África debe haber antecedentes de este vocablo, así como en los primates y demás vivientes, que son génicos aunque no lo digan, o no lo expresen así. Habría que saber de los modos comunicativos vegetales. A su generación la deben expresar, ya que es muy importante en su existencia.
¿Qué son las células y cuándo empieza la vida? ¿Qué es el peso?
Las células son los organismos vivos, pero a los virus, los espermatozoides y los óvulos no se los considera como tales a pesar de que tienen una membrana que los identifica y que recubre a sus órganos internos, así como cierta sensibilidad para notar su entorno e inteligencia para actuar en él. Éstos tres grupos son más pequeños y menos duraderos que las susodichas células, y también tienen forma de celdas. Asimismo, la etimología de los virus es incorrecta, porque no son toxinas: su efecto enfermante opera distinto, y a veces los virus no enferman a nadie. También tienen buenos efectos.
Si se admite que los óvulos y espermatozoides son seres vivientes, entonces se debe concluir que la vida humana empieza antes de la fecundación, ya que los organismos celulares que la realizan también viven. Si la sensibilidad es un criterio de demarcación válido para definir a lo vivo, pues habría que incluir a estos grupos, ya que tienen sensores con los que interactúan con su exterior. Son cuerpos metabólicos, en el sentido de que se mantienen a partir del intercambio y procesamiento de sustancias extraídas de su medio, al que luego expulsan otras, sin lo cual perecen, y son volitivos, ya que deciden algunos de sus actos según la información que obtuvieron desde afuera.
Los seres vivos nos caracterizamos por apropiar, por tomar cosas del entorno para nuestro provecho, de lo que luego sale nuestro descarte. Los inertes no se apropian de las cosas, no las toman para aprovecharlas, porque no tienen la capacidad de pensar en qué les es provechoso, a lo que se aprende con la experiencia. Los genes van junto a la propiedad, porque con ellos se piensa en qué es y en cómo hacerla. El arrastre de cuerpos livianos de la gravedad no se da por decisión de los pesados, sino mecánicamente. Es una reacción inanimada, la de la fuerza simple, que es la inorgánica. La fuerza de los seres inertes es análoga al espíritu, pero la del espíritu es viviente. La energía inorgánica es como la del alma, es la fuerza de las cosas, como la del movimiento de los electrones alrededor del núcleo, que en la materia viva sucede compuesta en organismos celulares, bastante rellenos de agua y codificados con genes. El alma comparte con la fuerza de lo muerto la energía del movimiento inercial, pero es algo más concreto, al igual que lo muerto es más macizo, porque las cosas tienen tanto elementos pesados como livianos. Los pesados tienen su ligereza, ya que unos pesan menos que otros, salvo los más pesados de todos, y los livianos pesan también. En verdad la cuestión del peso es relativa: todas las cosas pesan algo. Se trata de mayores y menores pesos.
Cuando algo se cae lo escuchamos como "pé", "púm", "tóc" y demás. Le da un golpe contra el piso que suena así, así que ese puede ser el origen de la palabra "peso", tanto como la actividad de pesar, pero ella venía de antes, ya que los vivientes oceánicos también pesaron sus propiedades, aunque en el agua las cosas pesan menos. Lo que golpea más fuerte pesa más que lo que menos, cosa que se tuvo en cuenta al hacerse las tareas primitivas y que luego se representó, no por el peso de las gravedad terrestre sino por el del costo, en los valores más abstractos, desde la sal a las piedras preciosas, monedas, billetes y cuentas bancarias. Una tarea primitiva fue la de manejar piedras, por lo que las ideas con que pensamos el trabajo se forjaron con ella, luego muy complejizadas, para bien y para mal, que ya existían antes y que se potenciaron con el dominio humano de la técnica. La tarifa fue aquéllo con lo que se midieron las tareas, establecida en trueques poco monetarios, antecedidos por la representación del valor en sal y piedras hermosas. Fue un invento de los comerciantes, que eran urbanos y que ejercieron la usura antigua, antecesora de la medieval y la moderna, pero deriva de la tarea, que se da en todas las formas de trabajo.
Si se admite que los óvulos y espermatozoides son seres vivientes, entonces se debe concluir que la vida humana empieza antes de la fecundación, ya que los organismos celulares que la realizan también viven. Si la sensibilidad es un criterio de demarcación válido para definir a lo vivo, pues habría que incluir a estos grupos, ya que tienen sensores con los que interactúan con su exterior. Son cuerpos metabólicos, en el sentido de que se mantienen a partir del intercambio y procesamiento de sustancias extraídas de su medio, al que luego expulsan otras, sin lo cual perecen, y son volitivos, ya que deciden algunos de sus actos según la información que obtuvieron desde afuera.
Los seres vivos nos caracterizamos por apropiar, por tomar cosas del entorno para nuestro provecho, de lo que luego sale nuestro descarte. Los inertes no se apropian de las cosas, no las toman para aprovecharlas, porque no tienen la capacidad de pensar en qué les es provechoso, a lo que se aprende con la experiencia. Los genes van junto a la propiedad, porque con ellos se piensa en qué es y en cómo hacerla. El arrastre de cuerpos livianos de la gravedad no se da por decisión de los pesados, sino mecánicamente. Es una reacción inanimada, la de la fuerza simple, que es la inorgánica. La fuerza de los seres inertes es análoga al espíritu, pero la del espíritu es viviente. La energía inorgánica es como la del alma, es la fuerza de las cosas, como la del movimiento de los electrones alrededor del núcleo, que en la materia viva sucede compuesta en organismos celulares, bastante rellenos de agua y codificados con genes. El alma comparte con la fuerza de lo muerto la energía del movimiento inercial, pero es algo más concreto, al igual que lo muerto es más macizo, porque las cosas tienen tanto elementos pesados como livianos. Los pesados tienen su ligereza, ya que unos pesan menos que otros, salvo los más pesados de todos, y los livianos pesan también. En verdad la cuestión del peso es relativa: todas las cosas pesan algo. Se trata de mayores y menores pesos.
Cuando algo se cae lo escuchamos como "pé", "púm", "tóc" y demás. Le da un golpe contra el piso que suena así, así que ese puede ser el origen de la palabra "peso", tanto como la actividad de pesar, pero ella venía de antes, ya que los vivientes oceánicos también pesaron sus propiedades, aunque en el agua las cosas pesan menos. Lo que golpea más fuerte pesa más que lo que menos, cosa que se tuvo en cuenta al hacerse las tareas primitivas y que luego se representó, no por el peso de las gravedad terrestre sino por el del costo, en los valores más abstractos, desde la sal a las piedras preciosas, monedas, billetes y cuentas bancarias. Una tarea primitiva fue la de manejar piedras, por lo que las ideas con que pensamos el trabajo se forjaron con ella, luego muy complejizadas, para bien y para mal, que ya existían antes y que se potenciaron con el dominio humano de la técnica. La tarifa fue aquéllo con lo que se midieron las tareas, establecida en trueques poco monetarios, antecedidos por la representación del valor en sal y piedras hermosas. Fue un invento de los comerciantes, que eran urbanos y que ejercieron la usura antigua, antecesora de la medieval y la moderna, pero deriva de la tarea, que se da en todas las formas de trabajo.
martes, 29 de octubre de 2019
Guerra y gruñido
A las guerras y a los gruñidos se les nombra con palabras parecidas, pero los gruñidos no son peleas, sino las expresiones que se les asocian, a la vez que no todas las peleas son bélicas. La lucha de clases tiene un componente bélico, que no siempre es bueno pero que debe serlo, así como suele ser pacífica, o de un belicismo moderado que también es algo malo.
La camaradería es muy burguesa, y las ciudades terráqueas
La camaradería es lo propio de las cámaras, que son espacios cerrados construidos por hombres, mujeres e intersexuales, que se hicieron mucho en las ciudades pero que también los hay en el campo. Los camaradas son quienes comparten cámaras, por lo que gran parte de la humanidad es camarada, con diferentes clases de cámaras y de usos de las cámaras. El reparto de las cámaras está verticalizado. Las cámaras son huecos perfeccionados, mejores que los que producen otros animales. Las plantas empujan la tierra al expandir sus raíces, lo que es otro modo de cavar. El origen del término remite a las prácticas de curvar y torcer, y luego a las bóvedas y ataúdes. La palabra indoeuropea supuesta es la de "kamer", similar a la de "volver". A la vez, la palabra "bóveda" viene de la latina "volvita", que quiere decir "envuelta", ya que las bóvedas son minerales envueltos primero por sus constructores y luego puestos sobre los usuarios. Antes que manejar el barro cocido, la humanidad lo hizo con ramas de los árboles, durante lo cual las torció y quebró, luego con sierras y hachas de piedra, algo que sin ellas hacían nuestros antecesores mónidos y que otros animales también hacen, es decir, que cada especie animal, así como las vegetales, se hace de un espacio, que es lo que distingue a la camaradería, pero que recién después de muchos años llegó a formularse como tal, o sea, que los antecedentes de la camaradería vienen desde el inicio de la vida, pero su formulación fue creada a partir de que se pronunciaran los equivalentes exactos del fonema "kamer", que luego le darían paso a las prácticas inspiradas en la idea de dar vuelta las cosas, para transformarlas en habitáculos. La traducción más precisa de "kamer" no es la de "volver" sino la de "cambiar", y su forma indoeuropea debe derivar de sus antecesores afroasiáticos, así como éstos vienen de sus previos, pasando por la comunicación homínida, mónida, roedora, reptílea, la de los peces y hasta la vegetal, y en coexistencia con la de las líneas de vivientes bifurcados del linaje que terminó por ser humano. La camaradería es el modo de edificación iniciado con las primeras técnicas de la carpintería, porque los primeros cambios habitacionales, hechos mediante el trabajo de la materia, no llegaban a ser tan elaborados: a la vez que eran más toscos se los nombró con palabras más simples. Recién con las primeras bóvedas el concepto cobró su forma. Al expandirse en el agua, las plantas más chicas la empujaron hacia sus costados, una de las primeras tareas vivientes, cuyas sensaciones sirvieron después para pensar en la idea con la cual remitirse al hecho.
Entre las plantas y los animales media la endogenización del esqueleto, que en los árboles es interno y externo y que es externo en los insectos y los caracoles, como babosas con carcaza calcárea, tanto aéreos como acuáticos, ambos con movimiento, a diferencia de los corales, que son calcáreos enraizados, cuya materia húmeda no se desplaza por sí misma. Los corales quizás sean especies intermedias entre vegetales y animales, y tienen esqueleto externo tal como los bichos, por lo que entre ellos puede que medien los caracoles, que tienen esqueleto externo pero que nadan. El cuerpo vivo tiene partes blandas y partes duras. En las plantas acuáticas verdes suele ser tanto interno como externo, aunque es más suave que en las anfibias y aéreas. Algunos de los animales acuáticos con esqueleto externo, caracoles y peces, lo internalizaron al migrar de los océanos a los continentes, empezando por las desembocaduras de los ríos porque ahí podían respirar más fácil. Los delfines y ballenas, de los mayores peces, también pudieron hacerlo desde el aire, pero ya siendo mamíferos grandes, o sea que su conformación es posterior a la de los peces medianos: puede que evolucionaran a partir de reptiles grandes, ya que, si no, no se explica cómo peces tan grandes hayan internalizado su esqueleto sin estadíos intermedios con los demás peces, por lo que existen como peces mamíferos, un oxímoron aparente porque la categoría de los peces no se debe definir del todo por la tenencia de esqueleto externo, o por el tipo de respiración, sino por toda la existencia animal, incluida la forma. El modo de reproducción también es distinto. En los delfines y orcas la gestación es uterina, mientras que en los peces a veces es ovular y otras de vientre, con unas terceras tanto. Los tiburones y las rayas, peces menores, tienen un esqueleto interno cartilaginoso, así como fecundación, gestación y parto uterinos. Los peces más chicos tienen fecundación externa. Al principio de su gestación no había depredadores que se comieran los huevos fecundados en el agua, por lo que el embarazo intrauterino comenzó después, además de que requirió que el útero ya fuese grande lo necesario como para albergar a los huevos.
El curso de la vida va de lo chico a lo grande, ya que la historia viviente se inició siendo muy pequenísima, de una célula, que a la vez fue un huevo y un viviente. Los primeros seres vivos fueron huevos vegetales, o pre-vegetales, de tamaño menor y surgimiento anterior a los animales, así como hoy en día empezamos siendo óvulos fecundados, antes de adquirir la capacidad para movernos. El primer movimiento es el de crecer, que se inicia con el intercambio inmediato con el entorno, antes de lo cual hay reacciones químicas previas que son inorgánicas, de la química inferior a la celular, de moléculas complejas, y después los movimientos de cambiar de lugar, que se dan menos en los seres de raíz que en los de extremidades más móviles. Hubo algo antes del big bang y de la creación del universo, los soles y los planetas, pero no se debe decir que haya sido alguien con la voluntad de hacer que de las moléculas grandes se conformara la vida, porque no se lo sabe bien. Hasta ahora se sabe que las primeras células se formaron de moléculas grandes por la fuerza de la inercia, cuya historia conocemos bien desde el inicio del universo, no desde antes. Lo inerte tiene fuerza para ser y para componer lo orgánico, a partir de las células, que tienen fuerza y también alma, así como piel, agua y órganos endógenos. La piel es entonces un rasgo primordial de lo vivo, que se inició separando al agua dentro y fuera suyo, donde se formaron los órganos internos, todo por casualidad, es decir, por causas a las que se ignora. Casi seguro que en ese proceso, de formación azarosa de las células más pequeñas, muchas murieron en el intento, así como hoy mueren casi todos los espermatozoides y los óvulos, que no llegan a fecundarse, pero los pocos que lo logran alcanzan para reproducir la naturaleza.
Entre las plantas y los animales media la endogenización del esqueleto, que en los árboles es interno y externo y que es externo en los insectos y los caracoles, como babosas con carcaza calcárea, tanto aéreos como acuáticos, ambos con movimiento, a diferencia de los corales, que son calcáreos enraizados, cuya materia húmeda no se desplaza por sí misma. Los corales quizás sean especies intermedias entre vegetales y animales, y tienen esqueleto externo tal como los bichos, por lo que entre ellos puede que medien los caracoles, que tienen esqueleto externo pero que nadan. El cuerpo vivo tiene partes blandas y partes duras. En las plantas acuáticas verdes suele ser tanto interno como externo, aunque es más suave que en las anfibias y aéreas. Algunos de los animales acuáticos con esqueleto externo, caracoles y peces, lo internalizaron al migrar de los océanos a los continentes, empezando por las desembocaduras de los ríos porque ahí podían respirar más fácil. Los delfines y ballenas, de los mayores peces, también pudieron hacerlo desde el aire, pero ya siendo mamíferos grandes, o sea que su conformación es posterior a la de los peces medianos: puede que evolucionaran a partir de reptiles grandes, ya que, si no, no se explica cómo peces tan grandes hayan internalizado su esqueleto sin estadíos intermedios con los demás peces, por lo que existen como peces mamíferos, un oxímoron aparente porque la categoría de los peces no se debe definir del todo por la tenencia de esqueleto externo, o por el tipo de respiración, sino por toda la existencia animal, incluida la forma. El modo de reproducción también es distinto. En los delfines y orcas la gestación es uterina, mientras que en los peces a veces es ovular y otras de vientre, con unas terceras tanto. Los tiburones y las rayas, peces menores, tienen un esqueleto interno cartilaginoso, así como fecundación, gestación y parto uterinos. Los peces más chicos tienen fecundación externa. Al principio de su gestación no había depredadores que se comieran los huevos fecundados en el agua, por lo que el embarazo intrauterino comenzó después, además de que requirió que el útero ya fuese grande lo necesario como para albergar a los huevos.
El curso de la vida va de lo chico a lo grande, ya que la historia viviente se inició siendo muy pequenísima, de una célula, que a la vez fue un huevo y un viviente. Los primeros seres vivos fueron huevos vegetales, o pre-vegetales, de tamaño menor y surgimiento anterior a los animales, así como hoy en día empezamos siendo óvulos fecundados, antes de adquirir la capacidad para movernos. El primer movimiento es el de crecer, que se inicia con el intercambio inmediato con el entorno, antes de lo cual hay reacciones químicas previas que son inorgánicas, de la química inferior a la celular, de moléculas complejas, y después los movimientos de cambiar de lugar, que se dan menos en los seres de raíz que en los de extremidades más móviles. Hubo algo antes del big bang y de la creación del universo, los soles y los planetas, pero no se debe decir que haya sido alguien con la voluntad de hacer que de las moléculas grandes se conformara la vida, porque no se lo sabe bien. Hasta ahora se sabe que las primeras células se formaron de moléculas grandes por la fuerza de la inercia, cuya historia conocemos bien desde el inicio del universo, no desde antes. Lo inerte tiene fuerza para ser y para componer lo orgánico, a partir de las células, que tienen fuerza y también alma, así como piel, agua y órganos endógenos. La piel es entonces un rasgo primordial de lo vivo, que se inició separando al agua dentro y fuera suyo, donde se formaron los órganos internos, todo por casualidad, es decir, por causas a las que se ignora. Casi seguro que en ese proceso, de formación azarosa de las células más pequeñas, muchas murieron en el intento, así como hoy mueren casi todos los espermatozoides y los óvulos, que no llegan a fecundarse, pero los pocos que lo logran alcanzan para reproducir la naturaleza.
Sobre lo que es ser proletario
Ser proletario es ser cercano al buen laburo. La raíz allo está en el centro de "proletario", es la parte de "ole". "Pro" significa "bien", y "letario" vendría a ser "laburero". Entonces, se es proletario cuando se es proclive a la buena elaboración. El empresariado es presto a ello cuando no acumula, o cuando acumula poco, y se aleja cuando sus ahorros llegan a medianos y a grandes, al hacer a lo cual se pone muy lesivo; pero las faltas proletarias también son importantes para la evolución histórica, y mucho por su gran escala.
Las familias de parientes son las principales elaboraciones de las especies vivas, para las cuales se apropia y transforma la materia circundante, con lo que se hacen las elaboraciones secundarias, pero su bien depende en parte del que tenga el conjunto de la naturaleza, a su vez necesitado de lo inerte porque se nutre de ello. Asimismo, la idea que se tenga de la familia y del parentezco incide en la práctica de sus portadores.
Las familias de parientes son las principales elaboraciones de las especies vivas, para las cuales se apropia y transforma la materia circundante, con lo que se hacen las elaboraciones secundarias, pero su bien depende en parte del que tenga el conjunto de la naturaleza, a su vez necesitado de lo inerte porque se nutre de ello. Asimismo, la idea que se tenga de la familia y del parentezco incide en la práctica de sus portadores.
En términos de la evolución social el progresismo liberal es pre-socialista
Porque al ser popular es muy proletario, pero, como se da más en las naciones teístas, no suele ser socialista, aunque sí le da espacio a algunos de los planteos socialistas, más a los menores que a los de fondo porque estos últimos se alejan mucho de la voluntad de las masas, ya que su aprendizaje requiere de una educación muy lejana a la de las iglesias y escuelas privadas, y tiene un lugar menor en la enseñanza pública, menos en la terciaria, donde llega a gobernar las instituciones sometido a la constitución, que en la primaria y la secundaria, ya que en los países de ley liberal prima el liberalismo como política educativa del estado. De manera parecida ocurre con la prensa, con las diferencias históricas entre ambos sistemas, que existen correlacionados.
El progresismo liberal es filo-socialista, es decir, que es afín al socialismo, pero no de forma pura, sino con rarezas, y bajo el marco de la ley principal. También hay un sector suyo que se define tanto socialista como liberal, en una contradicción, ya que el socialismo, por ser de origen ateo, no tolera bien la jerarquización y sus réplicas, que son las de la privatización del gobierno, las empresas y las demás instancias, en las que se divide la participación en dos grandes grupos, el alto y el bajo, a su vez con subdivisiones y conexiones. No obstante, las contradicciones de este progresismo responden, así como a las más dominantes, también a las de la base social, que es, en general, entre conservadora y de avance lento, cuando no reactiva, revolucionando rápido pocas veces en parte a sabiendas de los fracasos del llamado socialismo real, así que también hay que darles su justa importancia. Para que el progreso social rápido, la llamada revolución, sea buena, es necesario que los partidos de vanguardia tengan una comprensión de la evolución histórica excelente, partidos que ahora tienen poca adhesión por la caída de la URSS y por las maldades que cometieron al gobernar, entre otros asuntos, aunque también por el hecho de que gran parte del proletariado no es ateo. Para concretar el buen comunismo hace falta tanto que la vanguardia como la retaguardia sean excelentes, por lo que puede darse sólo a largo plazo, quedando la etapa actual como una fase de progreso contrariado y leve, cuya intensidad varía de acuerdo a sus componentes.
El progresismo liberal es filo-socialista, es decir, que es afín al socialismo, pero no de forma pura, sino con rarezas, y bajo el marco de la ley principal. También hay un sector suyo que se define tanto socialista como liberal, en una contradicción, ya que el socialismo, por ser de origen ateo, no tolera bien la jerarquización y sus réplicas, que son las de la privatización del gobierno, las empresas y las demás instancias, en las que se divide la participación en dos grandes grupos, el alto y el bajo, a su vez con subdivisiones y conexiones. No obstante, las contradicciones de este progresismo responden, así como a las más dominantes, también a las de la base social, que es, en general, entre conservadora y de avance lento, cuando no reactiva, revolucionando rápido pocas veces en parte a sabiendas de los fracasos del llamado socialismo real, así que también hay que darles su justa importancia. Para que el progreso social rápido, la llamada revolución, sea buena, es necesario que los partidos de vanguardia tengan una comprensión de la evolución histórica excelente, partidos que ahora tienen poca adhesión por la caída de la URSS y por las maldades que cometieron al gobernar, entre otros asuntos, aunque también por el hecho de que gran parte del proletariado no es ateo. Para concretar el buen comunismo hace falta tanto que la vanguardia como la retaguardia sean excelentes, por lo que puede darse sólo a largo plazo, quedando la etapa actual como una fase de progreso contrariado y leve, cuya intensidad varía de acuerdo a sus componentes.
Los trastornos del capitalismo como enfermedades sociales
Por las graves consecuencias que tienen, los males del capitalismo debieran ser tomados como enfermedades sociales, que impactan en las condiciones individuales de vida, y en particular los mayores defectos, como los de la especulación financiera: la de las acciones de la bolsa, la de la compra y venta de monedas y la de los préstamos. Hay algunas cosas malas que son consideradas neutras pero que son enfermedades sociales, ya que le restan firmeza a la sociedad. "Enfermedad" quiere decir "falta de firmeza". "En" significa "no", y "fermedad", "firmeza".
La crítica de los males sociales, así como la exigencia para su tratamiento, no se deben acotar a la cima de la sociedad, ya que ésta es minoritaria y responde mucho, aunque no del todo, a los condicionamientos que le van desde la base, por lo que también será imprescindible que ésta resuelva bien sus propios males, que son bastante influenciados por la superestructura, aunque no del todo, y en gran parte esa sobredeterminación es iniciada desde abajo, aunque en su pasaje por lo alto de la sociedad algo se transforma. Es un ciclo algo perverso y algo bien fundado que parte de la base, prosigue en la altura y luego retorna a la base, reiniciándose luego y con ciclos menores en cada nivel social, que a veces son interseccionales.
La crítica de los males sociales, así como la exigencia para su tratamiento, no se deben acotar a la cima de la sociedad, ya que ésta es minoritaria y responde mucho, aunque no del todo, a los condicionamientos que le van desde la base, por lo que también será imprescindible que ésta resuelva bien sus propios males, que son bastante influenciados por la superestructura, aunque no del todo, y en gran parte esa sobredeterminación es iniciada desde abajo, aunque en su pasaje por lo alto de la sociedad algo se transforma. Es un ciclo algo perverso y algo bien fundado que parte de la base, prosigue en la altura y luego retorna a la base, reiniciándose luego y con ciclos menores en cada nivel social, que a veces son interseccionales.
sábado, 26 de octubre de 2019
Capitalismo y socialismo
Mientras que el capitalismo sea sostenido por la mayoría de la sociedad, que debe ser proletaria en entre dos tercios y tres cuartos de total, desde la clase más baja hasta la mitad de la media, con excepciones y agregados particulares, el socialismo debe tanto apoyar al capitalismo progresivo, que es el moderado, el de entre la centroizquierda y la centroderecha, así como reprobarle sus males y reclamar el traspaso a su sistema, para evitarse pelear mucho con los obreros de derecha, así como debiera abrirse bien al empresariado, con una crítica buena pero que también sea efectiva para regenerarlo de buen modo, parecido a lo que se necesita para la clase obrera, tratándose de dos transformaciones distintas. Respecto del teísmo el tema es semejante, pero con tolerancia crítica en vez que pertenencia, o con una pertenencia verdadera lo suficiente, la cual requeriría que se concluyera bien la indagación sobre la hipótesis del origen de la palabra "dios". Si ella proviniera de la de "día", a los dioses se los entendería como fabulaciones humanas que intentan explicar lo que pasa en el universo y que fundamentan algo mal a las leyes de gobierno, es decir, que ya no se los tomaría por verdaderos y se subsanarían las malas consecuencias gubernamentales que tiene la prédica sobre ellos, pero no se sabe bien si la palabra "dios" deriva de la de "día", así como no se sabe bien qué hay por fuera del universo que conocemos.
La clase empresaria va, en su núcleo, desde la clase media alta hasta la cima social, porque un sector suyo, que hasta es la mayoría, pero cuyo capital es menor que el del nódulo, va desde la clase baja hasta la media, con ingresos similares a los de los asalariados. La parte más capitalizada, el núcleo de la clase, que es la más dominante, frecuentemente llamada capitalista, se ubica en la mitad y la cúspide de la clase alta. Entre ambas está el empresariado mediano, que es más rico que el proletariado pero que tiene menos lugar en la dirigencia de la sociedad. Es más público y menos privado que la aristocracia, y también debe ser bien transformado.
Que la mayoría de la sociedad sea socialista es necesario pero no suficiente para imponer al socialismo, ya que lo que se requiere es una mayoría muy calificada, capaz de reformar las leyes supremas, superar los embates liberales y socializar los medios productivos, y eso mientras que dé buena respuesta a las demandas de la reproducción social. Además, la imposición debe ser buena para no falsearse, e incluso que lo sea no le garantiza del todo que vaya a tener buen éxito.
La clase más dominante lo es en el sentido de que sus pocos miembros le ordenan mucho la existencia a la demás gente, que es la gran mayoría, pero ésta, que es la más dominada, es muchísimo más grande, por lo que su influencia social es mayor. El poder total de la más dominada es mayor que el de la más dominante, pero el individual es a la inversa: cada miembro de la más dominante tiene mucho más poder que cada miembro de la más dominada. Entonces, el sistema se sostiene desde abajo, con un refuerzo de arriba que es más sofisticado.
La clase empresaria va, en su núcleo, desde la clase media alta hasta la cima social, porque un sector suyo, que hasta es la mayoría, pero cuyo capital es menor que el del nódulo, va desde la clase baja hasta la media, con ingresos similares a los de los asalariados. La parte más capitalizada, el núcleo de la clase, que es la más dominante, frecuentemente llamada capitalista, se ubica en la mitad y la cúspide de la clase alta. Entre ambas está el empresariado mediano, que es más rico que el proletariado pero que tiene menos lugar en la dirigencia de la sociedad. Es más público y menos privado que la aristocracia, y también debe ser bien transformado.
Que la mayoría de la sociedad sea socialista es necesario pero no suficiente para imponer al socialismo, ya que lo que se requiere es una mayoría muy calificada, capaz de reformar las leyes supremas, superar los embates liberales y socializar los medios productivos, y eso mientras que dé buena respuesta a las demandas de la reproducción social. Además, la imposición debe ser buena para no falsearse, e incluso que lo sea no le garantiza del todo que vaya a tener buen éxito.
La clase más dominante lo es en el sentido de que sus pocos miembros le ordenan mucho la existencia a la demás gente, que es la gran mayoría, pero ésta, que es la más dominada, es muchísimo más grande, por lo que su influencia social es mayor. El poder total de la más dominada es mayor que el de la más dominante, pero el individual es a la inversa: cada miembro de la más dominante tiene mucho más poder que cada miembro de la más dominada. Entonces, el sistema se sostiene desde abajo, con un refuerzo de arriba que es más sofisticado.
viernes, 25 de octubre de 2019
Proletariado y burguesía
La diferencia entre ambos está mal explicada. La clase asalariada tiene medios de producción, su fuerza y su saber, así como la burguesa trabaja. La primera, no cobra más en sal, que es como se le pagaba en la antigüedad a los trabajadores más pobres, y la segunda no abarca a todos los residentes urbanos. La llamada clase obrera vende su trabajo, un producto simple, a cambio de un monto de dinero que le alcanza para subsistir, o poco más, y la declamada empresaria uno complejo, resultado de la combinación del trabajo con sus materias primas, con lo que tanto acumula en extremo como llega al ingreso financiero bajo, lo que le sucede a la mayoría de los empresarios, los pequeños, muchos de los cuales son trabajadores cuentapropistas, de empresas unimembres, más de trabajos puntuales en varios sitios en vez que duraderos y fijos. Lo que diferencia a las clases es la cantidad de cosas poseídas, tenencia de calidad cuestionable. La pertenencia a ellas depende tanto de lo individual como de lo social, así como las demás prácticas, o sea, que para juzgar bien la conducta individual se la debe correlacionar bien con la social.
A dios no se lo piensa ni como ser vivo ni como ser inerte
Es un caso excepcional. Los hombres, mujeres e intersexuales inclusive, pensamos a los seres a los que conocemos bien como vivos o como muertos, pero a dios no se lo piensa como si fuera un ser vivo, ya que no se le asigna un cuerpo tangible, ni tampoco se le considera inerte, al atribuírsele voluntad creadora. Como no lo podemos comprobar, se le atribuyen características híbridas a las que se toma mucho por verdaderas, y sin que se reconozca bien la falta lógica que hay en tal procedimiento.
Estructura y acontecimiento
Los acontecimientos son cosas ajenas a la estructura, manifestaciones contrarias a su orden, pero suponer que la estructura es mala y el acontecimiento bueno, así sin más, hace equivocar, por un lado porque no todo de los acontecimientos es bueno y por otro porque no todo de la estructura es malo. A la sociedad le viene bien estructurarse, pero la estructura debe ser buena, en tanto que la vigente es entre mediocre y mala, ya que se funda mucho en razones aparentes, que dependen del conocimiento que tenga la sociedad, vinculado a la teología.
En una población de la que alrededor del 80% es teísta, el orden principal es jerárquico, así como el fideísmo de la mayoría causa que predomine el capitalismo vigente, de moneda principal monoteísta. El capitalismo es un sistema fetichista, por lo que deriva del culto de fe primitivo, así como se sostiene en política con votos a los partidos capitalistas. Entonces, el credo y el voto individuales son dos prácticas con las que el proletariado sostiene al capital. Ambos, el credo y el voto, son condicionados socialmente, lo que en algunos momentos depende, como ellos, de la elección libre de cada quien: el condicionamiento social y la conducta individual son en parte libres y en parte coercitivos, de libertad y coerción relativas, ambas con distintas calidades. De ahí que la permanencia y el cambio de la estructura dependan mucho del proletariado, más que del empresariado porque éste tiene un tamaño mucho menor, aunque su mayor sofisticación lo potencie. El capitalismo es un problema para ambas clases, ya que la empresaria no se beneficia de verdad con sus privilegios, en tanto que obtiene un beneficio bastante aparente. El socialismo bien entendido las beneficiaría a ambas de verdad, al suprimir las desigualdades y la mala apropiación, que dependen de que la asunción social de la realidad sea buena porque ella incide en las otras instancias sociales. La clase obrera es la más explotada y la patronal la más explotadora, pero ni la primera es nada explotadora ni la segunda nada explotada, así que la cuestión no es absoluta, sino de mayoría y minoría. Aparte, la obrera es algo patronal y la patronal algo obrera. No tienen una distinción total, pero sí delimitada por la tenencia de los medios productivos, que son de menores a mayores y entre los cuales está el conocimiento. Vender la propia fuerza de trabajo es una empresa, de las que se subvaloran, a diferencia de las mayores, a las que se valora demasiado, hasta la híper-concentración en los casos extremos, que son más de teísmo estricto que de ateísmo refinado. En verdad, la diferenciación entre ambas clases está mal planteada, porque supone que establecer los patrones no es una obra. Asocia la obra con el trabajo más motriz, el llamado manual, y el patronazgo con el más quieto, denominado intelectual, como si los miembros de la clase alta pensaran más que los de la baja y los de la baja se movieran más que los de la alta, cosa que viene de la valoración excesiva que se le hace a lo puro y estable por sobre lo más corporal y dinámico a la que induce el teísmo principal en curso, que no da buena respuesta a la pregunta por su etimología así como sostiene su argumento según la confianza. Se hace una metáfora en que la sociedad es un cuerpo del que la clase alta es la cabeza y la baja el torso, los brazos y las piernas, éstos menos apreciados que aquélla, así como se le da más importancia al pensamiento que a los sentimientos primarios, o a las ideas que a las cosas más compactas, y a los dioses que a los hombres, tanto como se prioriza a la humanidad sobre las otras especies vivientes. Lo inerte importa más que lo vivo porque es la condición para su emergencia, y en ello la luz solar es crucial, aunque dista mucho de ser todo, pero el modo en que de lo inerte sale lo vivo no sucede tal como lo relatan los discursos deificantes. En eso los ateos les llevan ventaja, pero también tienen sus errores.
En una población de la que alrededor del 80% es teísta, el orden principal es jerárquico, así como el fideísmo de la mayoría causa que predomine el capitalismo vigente, de moneda principal monoteísta. El capitalismo es un sistema fetichista, por lo que deriva del culto de fe primitivo, así como se sostiene en política con votos a los partidos capitalistas. Entonces, el credo y el voto individuales son dos prácticas con las que el proletariado sostiene al capital. Ambos, el credo y el voto, son condicionados socialmente, lo que en algunos momentos depende, como ellos, de la elección libre de cada quien: el condicionamiento social y la conducta individual son en parte libres y en parte coercitivos, de libertad y coerción relativas, ambas con distintas calidades. De ahí que la permanencia y el cambio de la estructura dependan mucho del proletariado, más que del empresariado porque éste tiene un tamaño mucho menor, aunque su mayor sofisticación lo potencie. El capitalismo es un problema para ambas clases, ya que la empresaria no se beneficia de verdad con sus privilegios, en tanto que obtiene un beneficio bastante aparente. El socialismo bien entendido las beneficiaría a ambas de verdad, al suprimir las desigualdades y la mala apropiación, que dependen de que la asunción social de la realidad sea buena porque ella incide en las otras instancias sociales. La clase obrera es la más explotada y la patronal la más explotadora, pero ni la primera es nada explotadora ni la segunda nada explotada, así que la cuestión no es absoluta, sino de mayoría y minoría. Aparte, la obrera es algo patronal y la patronal algo obrera. No tienen una distinción total, pero sí delimitada por la tenencia de los medios productivos, que son de menores a mayores y entre los cuales está el conocimiento. Vender la propia fuerza de trabajo es una empresa, de las que se subvaloran, a diferencia de las mayores, a las que se valora demasiado, hasta la híper-concentración en los casos extremos, que son más de teísmo estricto que de ateísmo refinado. En verdad, la diferenciación entre ambas clases está mal planteada, porque supone que establecer los patrones no es una obra. Asocia la obra con el trabajo más motriz, el llamado manual, y el patronazgo con el más quieto, denominado intelectual, como si los miembros de la clase alta pensaran más que los de la baja y los de la baja se movieran más que los de la alta, cosa que viene de la valoración excesiva que se le hace a lo puro y estable por sobre lo más corporal y dinámico a la que induce el teísmo principal en curso, que no da buena respuesta a la pregunta por su etimología así como sostiene su argumento según la confianza. Se hace una metáfora en que la sociedad es un cuerpo del que la clase alta es la cabeza y la baja el torso, los brazos y las piernas, éstos menos apreciados que aquélla, así como se le da más importancia al pensamiento que a los sentimientos primarios, o a las ideas que a las cosas más compactas, y a los dioses que a los hombres, tanto como se prioriza a la humanidad sobre las otras especies vivientes. Lo inerte importa más que lo vivo porque es la condición para su emergencia, y en ello la luz solar es crucial, aunque dista mucho de ser todo, pero el modo en que de lo inerte sale lo vivo no sucede tal como lo relatan los discursos deificantes. En eso los ateos les llevan ventaja, pero también tienen sus errores.
¿Cuántos dólares produjo cada trabajador argentino el último año?
Simplificando para no abundar en detalles, el PBI argentino es de 627 mil millones de dólares por año, la población económicamente activa es de 20 millones, con un 9% de desocupación, lo que, omitiendo muchas cuestiones importantes que no vienen al caso, da que en el último año cerca de 18 millones de trabajadores generaron capitales por un valor de 34 mil 833 dólares cada cual. Son 2 mil 902 dólares por mes y por habitante en labores pesificadas, y más de mil por habitante. A 170 horas de trabajo por mes, lo que se corresponde con una jornada de 8 horas, cinco días a la semana, da que en cada hora de trabajo, cada trabajador, sea asalariado o empresario, creó bienes por 17,07 dólares, con los cuales y con cuya traspolación en pesos se financió la vida de casi todos los residentes del país, sean infantes, niños, adolescentes, adultos o viejos, de varios géneros y sexos.
Una población de 44 millones cuyos integrantes vivieran cada uno con 500 dólares mensuales necesitaría 264 mil millones de dólares por año, menos de la mitad de lo que se produce ahora, el 42%, y sin embargo sólo a alguna gente le alcanza bien la plata porque la mayoría cobra menos que lo necesario para ello, y en muchos casos mucho menos.
El sobrante, de 363 mil millones de dólares, son las ganancias capitalistas, aunque una cuenta más seria podría complejizar el tema, ya que ésta no contempla las grandes inversiones, u otras cosas importantes, pero la idea es que se produce mucho de sobra y encima a mucha gente no le alcanza. Gran parte de este excedente se va en la fuga de capitales, sea para la especulación en otros países o para su depósito en sedes bancarias exentas de impuestos.
Esto implica que la jornada laboral remunerada, la que crea valor abstracto directamente, podría ser reducida a cerca de la mitad. También que, en 2018, un poco más de la décima parte del tiempo de trabajo pago se dedicó a saldar la deuda estatal, unos 71 mil millones de dólares, o sea, que cada trabajador cedió el producto de cerca de una hora diaria para el pago de esta deuda: éste requiere una de las 8 horas por día que trabaja cada habitante empleado en la economía remunerada.
En los otros países del mundo esto ocurre parecido.
Éste es, obviamente, un cálculo deforme, ya que gran parte de la economía es informal, por lo que se ajusta menos a las reglas laborales, pero sirve para estimar a grandes rasgos.
Los datos macroeconómicos pueden estar equivocados, ya que no los cotejé lo suficiente. En todo caso la idea principal es la misma, pero falta precisarla.
Una población de 44 millones cuyos integrantes vivieran cada uno con 500 dólares mensuales necesitaría 264 mil millones de dólares por año, menos de la mitad de lo que se produce ahora, el 42%, y sin embargo sólo a alguna gente le alcanza bien la plata porque la mayoría cobra menos que lo necesario para ello, y en muchos casos mucho menos.
El sobrante, de 363 mil millones de dólares, son las ganancias capitalistas, aunque una cuenta más seria podría complejizar el tema, ya que ésta no contempla las grandes inversiones, u otras cosas importantes, pero la idea es que se produce mucho de sobra y encima a mucha gente no le alcanza. Gran parte de este excedente se va en la fuga de capitales, sea para la especulación en otros países o para su depósito en sedes bancarias exentas de impuestos.
Esto implica que la jornada laboral remunerada, la que crea valor abstracto directamente, podría ser reducida a cerca de la mitad. También que, en 2018, un poco más de la décima parte del tiempo de trabajo pago se dedicó a saldar la deuda estatal, unos 71 mil millones de dólares, o sea, que cada trabajador cedió el producto de cerca de una hora diaria para el pago de esta deuda: éste requiere una de las 8 horas por día que trabaja cada habitante empleado en la economía remunerada.
En los otros países del mundo esto ocurre parecido.
Éste es, obviamente, un cálculo deforme, ya que gran parte de la economía es informal, por lo que se ajusta menos a las reglas laborales, pero sirve para estimar a grandes rasgos.
Los datos macroeconómicos pueden estar equivocados, ya que no los cotejé lo suficiente. En todo caso la idea principal es la misma, pero falta precisarla.
martes, 22 de octubre de 2019
Sobre las dificultades para cotejar las noticias
Una característica del periodismo actual que es afin al fetichismo de la mercancía es que no siempre se puede averiguar si lo que dicen las notas es verdad o no, o qué tienen de verdadero, qué de falso y qué omiten. A veces se lo puede hacer, y lo que no se sabe en el presente puede que se sepa en el futuro, aunque hay cosas a las que no se sabrá bien nunca y otras que no se conocerán bien a tiempo, quedando como deudas históricas las soluciones justas de los daños a los que aquéllas se refieren. Además, la asunción verdadera de los crímenes relatados en las noticias tiene que ser social. A veces algunas se enteran y otros no. La comprensión particular y grupal no alcanzan para componer bien el orden comunitario, pero sirven para aproximarse a ello.
Creencia e hipocresía
Cuando se cree no se critica mucho porque se argumenta más desde lo que se quiere: se exponen opiniones que buscan mandar de acuerdo a los intereses propios, sin que la realidad ajena sea entendida lo suficiente, en lo que influyen mucho los libros sagrados, ejes centrales de los relatos universales más importantes; pero criticar demasiado tampoco estaría bien. La hipocresía es aprobable si es buena, así como la crítica puede no serlo, esto es, que criticar algo, o mucho, tampoco asegura la buena calidad de la crítica, que además debe ser social para lograr bien sus propósitos. En el ateísmo el problema de la sobrecarga discursiva se replica en los términos ateos, con muchas alocuciones muy largas, llenas de cuestiones a veces irresueltas y otras resueltas algo de mala forma, que remiten a los debates científicos escritos y orales, con algunas especulaciones muy inadecuadas, a las que no siempre se toma como tales, o sea, que ni se es bien conciente de que se está ante ideas algo equivocadas, ni del peligro de seguirlas sin que sean bien corroboradas. El problema mayor es el de la razón social, ya que, aunque un bando pueda saber más que el otro, ambos componen la coexistencia humana. El funcionamiento social depende de la conciencia de la sociedad entera porque a la práctica más motriz se la decide con el pensamiento.
Sobre la crítica a los gobiernos progresistas
Los gobiernos progresistas necesitarán que se les critique porque, si no se lo hace, no pueden asumir sus errores, por lo que acumulan puntos en contra que, sumados a lo largo de los años, pueden causar que pierdan las elecciones. Ya de por sí las naciones son algo equívocas en su conducta política, porque la política es un tema complejo, que requiere mucho tiempo de dedicación, tiempo al que no se suele tener por las exigencias laborales capitalistas, y encima está cruzada por las ideas de fe y las trampas, las de la prensa en particular, como las noticias falsas, que están tan de moda y que hacen más tediosa la tarea de entenderla bien, cuando no imposible. Si a eso se le agregan las muchas faltas políticas de los gobiernos progresistas, que son frecuentes al ejercerse el mando republicano, con el desgaste tras las gestiones sucesivas, la competencia electoral se dificulta incluso aunque se la libre contra los partidos conservadores, cuyos desastres pasados no son recordados como se debe porque las sociedades no tienen la conciencia política suficiente. Entonces, el progresismo deberá alentar que se lo critique, pero no aprobar cualquier crítica, ya que las habrá malas y mediocres, e incluso las buenas tendrán sus flaquezas. Esto le permitiría tener más fuerza para mantenerse en el gobierno e implicaría que corrigiera mejor algunas de sus fallas, de las que más dependen de sí mismo, ya que hay otras muy condicionadas por sus factores externos, a las que tendrá que soportar mientras que estos persistan tal como son.
También es cierto que los gobiernos progresistas debieran responder bien a los aspectos válidos que tuvieran las malas críticas que se expresaran en su contra, desde las regulares hasta las pésimas, pero eso no saldrá siempre porque la conducta social es algo errática y los gobiernos están muy presionados: no tienen tiempo para procesar bien a fondo todos los debates, ni tampoco sus actores externos están bien predispuestos lo necesario para ello.
Otro tema es que, si bien en ocasiones los gobiernos progresistas pueden reponerse de sus faltas, y ganar las elecciones a pesar de ellas, entonces lo hacen debilitados, con más opositores, que luego tienden a ponérseles en contra durante su mandato.
También es cierto que los gobiernos progresistas debieran responder bien a los aspectos válidos que tuvieran las malas críticas que se expresaran en su contra, desde las regulares hasta las pésimas, pero eso no saldrá siempre porque la conducta social es algo errática y los gobiernos están muy presionados: no tienen tiempo para procesar bien a fondo todos los debates, ni tampoco sus actores externos están bien predispuestos lo necesario para ello.
Otro tema es que, si bien en ocasiones los gobiernos progresistas pueden reponerse de sus faltas, y ganar las elecciones a pesar de ellas, entonces lo hacen debilitados, con más opositores, que luego tienden a ponérseles en contra durante su mandato.
lunes, 21 de octubre de 2019
El peronismo y la división social del trabajo
El peronismo, al postular la idea de que el orden social es como el de los órganos, estableció un esquema productivo de roles especializados, así como lo son los órganos de los cuerpos vivientes: se enfocan en una función dentro de un todo orgánico, cuya forma debe estar fija para la pervivencia del conjunto; pero las sociedades humanas no son seres vivos, sino comunidades de tales. El funcionalismo social inspirado en lo orgánico depende de la fijación de las tareas, por lo que alienta la división social del trabajo, cosa que hizo el peronismo por tener vocación de ordenar a la sociedad desde un catolicismo bizarro, laico y afin al clero popular, con las incoherencias y explotaciones aparejadas por eso. El peronismo, al seguir la constitución liberal, se propuso conciliar a las clases sociales dentro del marco de la ley y con menos excedente para el capital privado, que siempre ganó de diferentes modos por fundamentarse en la constitución. Muchos trabajadores fueron y son peronistas, por lo que entre ellos hubo unos cuantos que habrán apoyado esta idea, la de que la sociedad es como los cuerpos orgánicos, lo que lleva a no poder cuestionar la división social de las tareas, lo cual es necesario para que el buen vivir sea excelente, pero sin que la sociedad esté bien conciente del asunto no se puede lograr bien el objetivo, o sea, que los errores políticos no son sólo superestructurales, sino que responden en primer lugar a los de la base, antes de replicar sobre ella, en el juego de golpes de la jerarquización, que coexiste con sus tendencias regenerativas sin que se haya alcanzado la síntesis necesaria. El problema de la división social del trabajo existe desde la instauración de las civilizaciones, y registra antecedentes primitivos, o sea, que el peronismo tiene una culpa menor por su mantenimiento. Además, algo de división social de las tareas tiene que haber.
A propósito de la evasión
A la evasión es frecuente condenarla. No se la tolera. Se la considera como frívola e irresponsable, con cierta buena razón porque puede serlo, pero evadirse es necesario, por lo malo de las tareas pautadas en el teísmo capitalista: como al trabajo se lo dirige desde patrones teológicos, sus leyes priorizan a las creencias supremas por sobre la verdad comprobada, y entonces se exigen tareas sin entenderse lo suficientemente bien la realidad. No obstante, como la evasión puede ser mala, se le debe demandar honra, para cumplir lo cual tiene que ser social, pero sin que la sociedad tenga la buena razón requerida para la buena coexistencia no se la concreta lo bien que se debe. Para que evadirse sea justo, la posibilidad de hacerlo tiene que ser igualitaria, y componerse bien con el trabajo común. Al evadirse también se elabora, se hace una elaboración en general liviana, no por ello necesariamente mala, ya que la ligereza es buena en particular, al primar la pesadez en la moral social, que tampoco es siempre buena. Existe la posibilidad de que la pesadez sea mala, y de hecho es lo que más pasa en el capitalismo, ya que se pesa mal por tenerse bastante mala razón. Para que la pesadez sea buena como se debe la gente tiene que tener buena razón, ser conciente y aceptar la necesidad de que la razón de la sociedad sea buena, para lo cual se debe entender bien el problema de la bondad, a la que se le dan muchas definiciones, algunas de las cuales se justifican en la idea de dios cuando suponen que él, al crear al mundo, creó a las ideas perfectas de lo que es el bien, cosa que se piensa como la obediencia de la propia práctica a las normas religiosas, algunas de las cuales son las de las leyes liberales, lo que en el socialismo se replica en términos ateos, en los que las relaciones también responden a ideas no del todo verdaderas, lo que también lo lleva a tener malas prácticas, hasta con masacres de a millones y muchos otros males de esa y menores magnitudes, todos los cuales tienen importancia. Esto es contrarrestado por la veracidad humana, pero dista de ser lo que debe. La buena resolución de los crímenes de la especie depende de la buena dilucidación de la cuestión teísta, porque es central en las concepciones seculares, aunque medie entre ellas la separación laica del clero, hecha con las ediciones modernas de los libros sagrados, en tanto que los legos son muchas veces creyentes en los dioses aunque no asistan mucho a las misas, al igual que adhieren al credo y a sus correspondencias políticas y económicas, que son las del capitalismo fetichista, si bien con muchas discusiones que hacen a la evolución contradictoria de la especie. Las religiones se esparcen por fuera del territorio de las iglesias, abarcando a toda la sociedad, si bien contrariadas, en conflicto entre sí y con la ley gubernamental, evaluando sus consecuencias sin toda la asunción que hace falta; y las socialistas también lo son, en el sentido de que el socialismo es una concepción en la que la gente se relaciona, con asambleas distintas de las clericales pero que, como las de aquéllas, son reuniones en las que se trata de la vida y del orden de la historia, lejos de haberse alcanzado buen consenso sobre el tema, lo que es una condición necesaria para la buena vida de la especie, que depende de la del resto de la naturaleza, que se compone de lo inerte. En tanto que los estados no adopten buenas leyes, lo que en materia teísta precisa del agnosticismo, por lo menos mientras que no se haya resuelto mejor el debate, el buen vivir pleno será imposible, quedará algo precario, inestable, mediocre y provisorio, muy mezclado con el mal vivir, es decir, que el buen vivir y el capitalismo de fe son incompatibles. Restará saber si es posible el buen capitalismo, es decir, un sistema, ya socialista, con el salariazgo abolido, pero también basado en la captura, que se componga bien en la naturaleza, la humana en particular. El tema de la apropiación es central para la buena existencia humana, y como se apropia según las ideas que se tengan, la cuestión de la calidad de las ideas es insoslayable para el orden jurídico, que no es sólo el del gobierno, ya que en la sociedad coexisten en pugna distintos modelos de justicia, todos imperfectos, relacionados entre sí, que cargan de distintas maneras con la crueldad del sacramento y con el aprendizaje histórico. Que la ley responda a la buena razón es necesario para el buen vivir. De otra forma no se lo puede concretar como debe ser, así que habrá que asumir bien la verdad sobre los dioses, a la que no se conoce como se debe. Hay muchos debates irresueltos, como el de si son muchos o uno, y entre éstos dos grandes bifurcaciones, cada cual muy ramificada, y otra rama grande es la atea, que también es una creencia y que está cruzada por la mística diablera, es decir, que padece la fetichización que se le asigna a la conducta infiel, fetichización que también es falsa pero que sucede por la prevalencia de la deificación en el ideario social. A la vez, cada concepción se entremezcla algo con las otras y tiene opiniones sobre todas las materias de la vida humana, que son muchas y cada cual muy pesada y variada, o sea, que el debate humano es muy amplio, mucho más de lo que pueda abarcar cada quien, y entre él y su concreción en la práctica está la ley, a la que no se cambia siempre fácil, de acuerdo a cómo mutan las ideas y se legalizan, al hacer lo cual se vuelven primordiales, es decir, que las fuerzas armadas las sostienen, tampoco sin crisis, con una estabilidad perdurable pero no absoluta. Eso de que las ideas dominantes de una época son las de la clase dominante es verdad pero no del todo, porque los pueblos también proclaman algunas de las ideas dominantes, pero no en lo que hace a la acumulación de bienes: en eso, en general, sustentan posturas clericales más cercanas al igualitarismo, aunque no lo hagan siempre y a veces lo hagan algo mal. Como a las clases dominantes se las erige desde abajo, los pueblos hacen a su enaltecimiento, si bien con críticas y algo forzados desde arriba, con el peso poco franqueable de los ejércitos, que también fueron derrotados algunas veces y que deben ser bien derrotados. No cualquier victoria militar es buena. En general son malas, por el uso de las armas. Causaron muchas muertes. Entonces, cabe definir la buena estrategia militar, que pienso que debiera ser pacifista, plantear la reducción de los enfrentamientos más grande posible, a sabiendas de que los seguirá habiendo, y exigir la completa aunque se pierda, porque mientras haya armas de metal a la gente se la matará con ellas muchas veces. Ahí hay un problema de fabricación. Mientras que se las fabrique, se las usará, y los cuchillos fueron muy superados por las armas más sofisticadas, desde las de pólvora a las bombas nucleares, pasando por las tóxicas y de gérmenes, o las de prensa, y con algunas técnicas más, como la de la guerra financiera. Es decir, que sin cierto desarme militar tampoco puede haber buen vivir, en parte porque fabricar armas tan malas le demanda mucho trabajo a muchas mujeres y hombres. Aporta mucho a lo malo de la producción actual. Explota a la humanidad no sólo en la fabricación, sino luego por el uso, como otras cosas del mal consumo, como el automovilismo vigente, que es tan lesivo como los agrotóxicos y las drogas, del nivel del comercio sexual. Así como sería aceptable el trabajo sexual honesto, debiera hacerse buena fabricación y uso de los pesticidas y las drogas, pero eso sin buena medida no se puede, y la medida depende de la ideología que tenga la sociedad. Con los electrodomésticos, las armas y los vehículos pasa lo mismo: que no existen lo bien que deben porque se los ordena muy mal a veces, lo que no implica que se los deba prescindir del todo.
jueves, 17 de octubre de 2019
Sobre las razas humanas
Así como las hay en otros animales, las hay humanas. Las razas son grandes grupos de especímenes que comparten ciertas características, aunque no de forma necesariamente absoluta: hay excepciones. Están muy influenciadas por el entorno geográfico, pero también por las demás cosas que hacen a la vida. Entre humanos, está la africana, que es la que suele ser negra; la árabe-europea, de tez clara, a veces con pelo negro y ojos oscuros y otras rubia y de ojos claros; la indiana-oceánida, de color cobrizo; y la mongólida, que es tanto amarilla como blanca y cobriza, y la que primero pobló América. El color de la piel no es el único rasgo a tener en cuenta, ni tampoco es siempre definitorio. Además, hoy en día están muy entremezcladas.
Ciencia y arte
Ahora hay un debate sobre si se los tiene que mantener separados o si hay que fundirlos. Es un debate poco inteligente, ya que sería imposible separarles por completo, ya que la ciencia es algo armada y el arte algo discirniente. Más importante es la calidad que tengan. El discurso científico se caracteriza, principalmente y en general, por buscar la verdad, y el artístico por hacerlo con la belleza, ambos a fin de hacer bien, aunque no siempre, y dichas metas son relativas, porque la ciencia y el arte a veces tienen otros fines y porque el bien y el mal no son absolutos: lo que es bueno para algunos es malo para otras, y viceversas, pero se puede medir la bondad y la maldad de las obras, esto es, que lo relativo tiene diferentes calidades, muchas veces comprensibles. Además, existe la posibilidad de beneficiar a toda la gente, como con la invención del jabón, que nos sirve bien a casi todos, aunque tenga sus defectos...
viernes, 11 de octubre de 2019
De lo objetivo y lo subjetivo
Ambos existen, pero su diferenciación es relativa. Lo objetivo es lo exterior al cuerpo, y lo subjetivo lo interior, definición a la que casi siempre se emplea con el eje puesto en los seres vivos, aunque las más de las veces en los humanos. Los vivientes incorporamos lo objetivo, por medio de los sentidos, la ingesta y demás modos, y a su vez objetivizamos lo que nos pasa dentro, por medio de distintas exteriorizaciones, como lo son el trabajo, la expresión de las emociones, la emanación de oxígeno, cosa de las plantas, la defecación y otras así.
La representación del mundo exterior en la conciencia suele ser exacta, pero no lo es siempre del todo y adopta las formas permitidas por los sentidos, es decir, que esa exactitud casi perfecta es relativa: depende en cada especie viviente de los órganos sensoriales y de su buen funcionamiento, así como contiene errores y anomalías, que no son siempre malos, como los sueños. A la representación psíquica de la realidad objetiva, lo mismo que a la objetivación de la subjetividad, se las debe evaluar según un criterio bien pragmático, fundado en la búqueda de la felicidad, que depende de la supervivencia y de la buena condición del entorno, también relativa y conflictiva.
La representación del mundo exterior en la conciencia suele ser exacta, pero no lo es siempre del todo y adopta las formas permitidas por los sentidos, es decir, que esa exactitud casi perfecta es relativa: depende en cada especie viviente de los órganos sensoriales y de su buen funcionamiento, así como contiene errores y anomalías, que no son siempre malos, como los sueños. A la representación psíquica de la realidad objetiva, lo mismo que a la objetivación de la subjetividad, se las debe evaluar según un criterio bien pragmático, fundado en la búqueda de la felicidad, que depende de la supervivencia y de la buena condición del entorno, también relativa y conflictiva.
miércoles, 9 de octubre de 2019
Cosmovisión y ética
Como a la idea de justicia se la define desde las cosmovisiones, éstas son determinantes del juicio. Entonces, las fallas conceptuales hacen a los errores jurídicos. Para que la justicia sea verdadera lo suficiente, la cosmovisión debe serlo también.
miércoles, 2 de octubre de 2019
viernes, 27 de septiembre de 2019
Para que se hable más en femenino
Así como a las mujeres se las engloba mucho bajo palabras de género masculino, podría suceder a la inversa, que a los varones se nos catalogara bajo términos en femenino, pero como a los varones esto nos sería más difícil, en parte porque implicaría violentarnos a nosotros mismos, no siempre de buena forma, sería bueno que sean las mujeres las que tomaran la mayor iniciativa al respecto, cosa que podría ser respetuosa si estuviera bien intencionada. Además, habría que extender la moción, para que la gente se preparara para hacerla bien.
Reforma, revolución y progreso
Quintándoles sus significados connotativos, es decir, cinéndose a la denotación, las palabras remiten a lo mismo. La reforma es una forma nueva y la revolución una nueva vuelta. Entonces, la dicotomía entre ambas está mal planteada, porque se basa en sus significados secundarios, que son los de las medidas sujetas a la ley suprema y los de aquéllas que la trascienden. Con el progreso pasa igual. En sí mismo, es un cambio de grado, al que se suele tomar como acotado al marco general del sistema pero que también puede entenderse como cambio mayor. Este problema semántico traba la comprensión del debate político y hace confusas e inciertas a las discusiones. Habría que hablar de reformas, revoluciones y progresos grandes y chicos, o medianos si hiciera falta.
La dicotomía entre la calidad y la cantidad también es forzada, porque la cantidad es una cualidad, una característica de las cosas.
De esto no debe deducirse que las connotaciones sean malas, sino que deben corresponderse bien con las denotaciones. De no ser así las definiciones se tornan defectuosas, dificultando la buena solución de los problemas.
La dicotomía entre la calidad y la cantidad también es forzada, porque la cantidad es una cualidad, una característica de las cosas.
De esto no debe deducirse que las connotaciones sean malas, sino que deben corresponderse bien con las denotaciones. De no ser así las definiciones se tornan defectuosas, dificultando la buena solución de los problemas.
jueves, 26 de septiembre de 2019
De la identidad continental estadounidense y su abuso político
Los estadounidenses rara vez se definen a sí mismos como tales, sino que lo hacen sobre todo como americanos, al hacer lo cual nos niegan pertenencia al continente al resto de sus habitantes, tanto canadienses como latinoamericanos y caribeños. Esta equivocación gentilicia evidencia una falta de respeto, que es acorde con el trato opresivo que se nos da a los habitantes de los países aludidos. ¿Cómo no habrían de considerarnos como "patio trasero" si su identidad nacional puede dar a entender que el continente entero es suyo?
miércoles, 25 de septiembre de 2019
Hipótesis sobre el lenguaje humano
Que el primitivo es más imitativo y el civilizatorio más convencional. El lenguaje es lo propio de la lengua, por lo que lo poseen todos los animales lenguados, en tanto que el resto de las especies vivientes tienen otros modos de comunicación, distintos del lenguaje, que también es propio de los roedores y simios, a partir de quienes nos generamos. El lenguaje primitivo humano tuvo precedentes en el de los simios y roedores, por lo que en ellos están los orígenes de nuestras palabras, antecedidos de la comunicación de los reptiles, los peces y los animales menores a ellos, hasta los protozoos, y quizás de la vegetal, palabras que al principio de la historia de la especie fueron más onomatopéyicas que abstractas, lo que podría explicar el hecho de que a las cuestiones diurnas se las nombre más con las letras claras, como la a, la e y la i, y a las nocturnas con la o y la u, que son de las graves. Como el lenguaje es natural, se refiere a los temas de la vida, y mucho según la necesidad de sobrevivir, cosa que está contrariada por lo perverso de nuestras cosmovisiones. De allí que haya relaciones entre los fonemas y la realidad a la que designan, pero la relación también contiene a lo convencional. El lenguaje es una creación de facto hecha por seres vivientes, con nuestros cuerpos, sentidos, necesidades y proyectos, y con aparatos fonatorios y auditivos en el caso de quienes tenemos cuerdas vocales y oidos, los cuales son algunos de sus condicionantes, así como lo son la mente, las abstracciones y los acuerdos semióticos. El asunto al que apunto, entonces, es la efectividad del lenguaje humano para la felicidad de la naturaleza, que no puede ser absoluta porque para vivir hay que apropiarse de materia, viva e inerte, por la cual hasta las plantas compiten a morir, pero, dada la supremacía humana, y lo corregible de nuestra producción, cabe que nos reclamemos buena conducta. El lenguaje primitivo es bastante verdadero porque trata sobre todo de lo que está cerca, es más demostrativo, por lo que se lo puede cotejar más fácil, y fue probado durante una etapa muy larga de la historia, cerca de toda la edad de piedra, en la cual se complejizó mucho respecto de las fonaciones simiescas, aunque mucho menos de lo que aconteciera a partir del sedentarismo, muy potenciado desde la invención de la escritura y la construcción de los templos y las universidades. El lenguaje convencional es más falso, está muy cruzado por la mística equivocada y las cuestiones remotas, o mismo por las trampas, que ya venían desde antes, pero logró grandes cosas y debe existir siendo verdadero en general. Para aclarar más el tema habría que conocer la historia de la creación de las vocales y de las consonantes, que viene desde antes de la edad de piedra. Habría que ver si los primates más grandes, dentro de los que no son humanos, pronuncian consonantes. A las vocales las pronuncian. Seguro que tienen la capacidad para chistar y soplar, por lo que pueden hacer sonidos como los de nuestras consonantes.
Otro grupo correlativo es el que expresa emociones. Las emociones alegres son más de vocales agudas y las tristes de graves. La agudeza se vincula al máximo de energía, la vida más plena, y la gravedad a niveles menores de vivificación, esto con excepciones y entrecruzamientos, y a sabiendas de que se debe honrar la mortificación.
Los peces tienen una lengua ósea, poco movible, y no tienen cuerdas vocales, cosa que sí poseen los sapos y ratones, quienes también tienen oidos, o sea, que emiten fonaciones, diferentes de las de los delfines en que son de cuerdas vocales y oidos.
Lecturas
Expresiones "¿Tienen lengua los peces?" en Vista al mar, "cuerdas vocales" en EcuRed, "sonidos de anfibios" en Bicheando.net y "delfín" en Wikipedia.
Anexo
Esta hipótesis tiene que ser reformulada porque las imitaciones también son convencionales, en el sentido de ser invenciones conjuntas, "co-invenciones", ya que cuando alguien entiende un mensaje simple por primera vez inventa en sí mismo la ligazón entre el signo y su significado. En verdad, se trata de convenciones simples y compuestas, ambas artificiales, ya que hasta los mensajes primarios suponen armazones comunicativas. Lo artificial, así como lo artístico, vienen de lo armado. Es posible que las capacidades significativas primarias se hereden genéticamente, ya que responden a las necesidades corporales más básicas. De hecho, al ser el lenguaje corporal, y los cuerpos linguales conformarse mediante los genes, los órganos de la comunicación hablada se transmiten genéticamente, pero resta saber si existe una base semiótica, que residiría en el cerebro, que también lo haga, o si la significación mental es aprendida en su totalidad después de la conformación de los embriones, lo que parece más probable pero no es seguro para mí.
Otro grupo correlativo es el que expresa emociones. Las emociones alegres son más de vocales agudas y las tristes de graves. La agudeza se vincula al máximo de energía, la vida más plena, y la gravedad a niveles menores de vivificación, esto con excepciones y entrecruzamientos, y a sabiendas de que se debe honrar la mortificación.
Los peces tienen una lengua ósea, poco movible, y no tienen cuerdas vocales, cosa que sí poseen los sapos y ratones, quienes también tienen oidos, o sea, que emiten fonaciones, diferentes de las de los delfines en que son de cuerdas vocales y oidos.
Lecturas
Expresiones "¿Tienen lengua los peces?" en Vista al mar, "cuerdas vocales" en EcuRed, "sonidos de anfibios" en Bicheando.net y "delfín" en Wikipedia.
Anexo
Esta hipótesis tiene que ser reformulada porque las imitaciones también son convencionales, en el sentido de ser invenciones conjuntas, "co-invenciones", ya que cuando alguien entiende un mensaje simple por primera vez inventa en sí mismo la ligazón entre el signo y su significado. En verdad, se trata de convenciones simples y compuestas, ambas artificiales, ya que hasta los mensajes primarios suponen armazones comunicativas. Lo artificial, así como lo artístico, vienen de lo armado. Es posible que las capacidades significativas primarias se hereden genéticamente, ya que responden a las necesidades corporales más básicas. De hecho, al ser el lenguaje corporal, y los cuerpos linguales conformarse mediante los genes, los órganos de la comunicación hablada se transmiten genéticamente, pero resta saber si existe una base semiótica, que residiría en el cerebro, que también lo haga, o si la significación mental es aprendida en su totalidad después de la conformación de los embriones, lo que parece más probable pero no es seguro para mí.
miércoles, 18 de septiembre de 2019
Una enmienda más... y van...
Muchas. La enmienda es que creo que sería mejor tomar al socialismo y el comunismo como sinónimos. Antes vinculé al primero con la socialización de las empresas y al segundo con la del gobierno.
Del fanatismo, el fuego y los templos
El fanatismo viene de los templos, a los que se llamaba "fanus" en latín antiguo y que las investigaciones etimológicas vinculan al vocablo hipotético "dhes", muy similar al de "dyeu" y también asociado al de "dios". A su vez, los templos eran lugares templados por el fuego, es decir, que mientras que eran usados para rendir culto a los supuestos dioses también protegían al fuego del viento y de la lluvia. El culto de los considerados seres supremos se combinó con el mantenimiento del fuego, cuyo manejo requería de una de las técnicas más importantes descubiertas por la humanidad hasta ese entonces. La técnica para el uso del fuego se combinó en los templos con la arquitectura. Como la ignición, tanto la de fricción de hojas secas con palos como la de chispeo con piedras, era difícil de realizar, más aún en las temporadas de lluvia, mantener al fuego encendido fue un problema muy importante durante la edad de piedra, que se resolvió parcialmente con paredes y techos, a lo que se combinó con el culto mitológico, que era el de los primeros relatos sobre el origen del mundo, es decir, que era un discernimiento, pero que no hubo sido bien cotejado con la realidad a la que representaba, un problema que, de distinta forma, todavía persiste.
Lecturas
Vocablos "fanático" y "dhes" en las Etimologías de Chile y el de"fanus" en el diccionario citado de Segura Munguía.
Lecturas
Vocablos "fanático" y "dhes" en las Etimologías de Chile y el de"fanus" en el diccionario citado de Segura Munguía.
lunes, 9 de septiembre de 2019
Fuego y figura
La palabra de las figuras parece como si dijera "fuegura", término hipotético que vendría a ser el sustantivo abstracto del fuego, cosa que se condice con algunos de sus significados, los referidos a las imágenes, que son poco macizas, pero esto es una especulación, es decir, que no está comprobado. Además, los diccionarios etimológicos remiten a otros orígenes, en torno del vocablo latino "fingere", al que no asocian al fuego.
sábado, 7 de septiembre de 2019
Sobre la denominación de la fenomenología
"Fenomenología" significa "estudio del aspecto de las cosas pensadas", lo que es redundante, ya que, al indagarse, los aspectos de las cosas siempre son pensados: cuando se discierne a las cosas se les piensan sus aspectos. "Fe" es "figura", en el sentido de "aspecto", o "apariencia", y "noúmeno" es "lo que es pensado". Entonces, la fenomenología instala una comprensión confusa entre las cosas investigadas y las ideas que las representan, cuando debe ser nítida, para que el conocimiento sea fácil de efectuar, entender y explicar.
Para el buen ordenamiento del mercado
El mercado, como instancia social de intercambio de los productos, sería necesario incluso en el comunismo, por lo que vale también en el capitalismo, pero tiene cierto mal funcionamiento, porque opera según decisiones que sus agentes efectúan sin la buena razón suficiente, dada la extensión del fideísmo entre las naciones. El gobierno tiene que controlar al mercado, pero tampoco está exento de fideísmo, por lo que también se equivoca mucho. Entonces, la solución pasa por reemplazar, aunque no de todo, al fideísmo por el verismo, que es la postura partidaria de la verdad, en cuanto que la otra exalta a la fe. El verismo también puede fallar, pero lo hace menos que el fideísmo porque aspira a que las ideas se adecúen bien a las cosas a las que representan, lo que requiere descalificar a los pareceres, mantenerlos como hipótesis en vez que suponerlos como ciertos, o tenerlos como ideas que por su dudosa calidad no merecen ser tomadas como criterios válidos para justificar las propuestas.
En la fase de transición al socialismo, que es reformista, el capital privado debe existir, pero habría que ponerle coto a la apropiación de ganancias excesivas, lo que impulsaría a la economía popular porque los obreros tendrían mayores ingresos. Se haría una reinversión de menores montos pero mucho más masificada, que tampoco estaría exenta de fallas y problemas. Incluso en el socialismo, y también en el comunismo, habría errores graves por la falta de buena razón social, en el caso de que no se resolviera bien la cuestión de la fe. La habilitación legal para socializar las empresas inauguraría una etapa de socialización progresiva, a la que no debiera forzarse demasiado. Se la podría implementar según las circunstancias, por ejemplo, en el caso de quiebras fraudulentas o si hubiera el reclamo obrero suficiente, y las primeras servirían de ejemplo para el resto de la sociedad, pero entonces tendrían que ser justas con los patrones, ya que si se les maltratara mucho generarían una mala experiencia y una reacción desesperada por su parte, con mucha oposición, que sería menor en el caso de que aquélla fuera justa. Además, el conocimiento de los empresarios es necesario para conducir las empresas, por lo que podrían permanecer durante un tiempo como autoridades de las mismas, pero ya con menores ganancias y según un plan para la rotación futura de los cargos.
En la fase de transición al socialismo, que es reformista, el capital privado debe existir, pero habría que ponerle coto a la apropiación de ganancias excesivas, lo que impulsaría a la economía popular porque los obreros tendrían mayores ingresos. Se haría una reinversión de menores montos pero mucho más masificada, que tampoco estaría exenta de fallas y problemas. Incluso en el socialismo, y también en el comunismo, habría errores graves por la falta de buena razón social, en el caso de que no se resolviera bien la cuestión de la fe. La habilitación legal para socializar las empresas inauguraría una etapa de socialización progresiva, a la que no debiera forzarse demasiado. Se la podría implementar según las circunstancias, por ejemplo, en el caso de quiebras fraudulentas o si hubiera el reclamo obrero suficiente, y las primeras servirían de ejemplo para el resto de la sociedad, pero entonces tendrían que ser justas con los patrones, ya que si se les maltratara mucho generarían una mala experiencia y una reacción desesperada por su parte, con mucha oposición, que sería menor en el caso de que aquélla fuera justa. Además, el conocimiento de los empresarios es necesario para conducir las empresas, por lo que podrían permanecer durante un tiempo como autoridades de las mismas, pero ya con menores ganancias y según un plan para la rotación futura de los cargos.
Del apoyo obrero al capitalismo
El apoyo obrero al capital es contradictorio, no se da en forma pura, sino mezclado con repudio y luchas para superarlo. Yo me pregunto, ¿cómo es que las y los obreros soportan al capitalismo? ¿Porqué opinaron en favor suyo en las reuniones, o votaron por sus partidos y sus dirigentes sindicales? Bueno, existe la posibilidad de actuar en contra de sí mismo. Es frecuente equivocarse, sobre todo cuando no se tiene mucha buena conciencia de las cosas. A la clase dominante también le pasa: muchas veces es exitosa para imponer sus planes, pero estos, como están mal orientados, le complican la vida para mal. Para dilucidar el tema serviría saber cómo fue el apoyo proletario a la clase de mando en la edad media y en la antigüedad, apoyo que no estuvo fundado en exclusivo sobre la fuerza de las armas, de lo que da cuenta el hecho de que ahora, cuando hay voto secreto, se vota mucho en favor de los partidos favorables al sistema vigente, así sea a sus opciones moderadas. Ya el hecho de que las y los pobres adhieran a las religiones sagradas da cuenta de que favorecen la jerarquización social, porque éstas suponen un orden que prioriza a un grupo selecto de personas al que aquéllos no pertenecen, personas a quienes se considera divinas y superiores al común de la gente, grupo que desde la antigüedad tuvo la propiedad de gran parte de los mayores medios productivos, si bien de forma más estrecha que en las edades media y moderna, en que se diera una complejización de la clase, menor en la primera y mayor en la segunda, cuando el empresariado burgués ocupó el lugar prevaleciente junto a los señores feudales, que tuvieron que reconvertirse en empresarios agrícolas para no perecer, pero aquél empresariado urbano ya venía ejerciendo el rol de autoridad en sus dominios, ya que sus integrantes eran los jefes de las empresas urbanas, menos importantes que los jefes de los feudos, que eran empresas rurales, hasta las revoluciones liberales.
Así como la clase obrera sostuvo la jerarquización clerical, también lo hizo con la económica, que es una variante laica de aquélla, ya que el empresariado forma parte de la jerarquía como clase alta divinizada positivamente, por adecuarse más, aunque bastante en apariencia, a los cánones imperantes, que principalmente son teístas. El proletariado les es más desobediente, pero no depone del todo la deificación equivocada, por lo que existe más como grupo de divinización negativa, el más tratado de diabólico.
Marx explicó al actuar en contra de sí mismo como consecuencia de la alienación, pero en verdad, al hacer así, definió mal el tema, porque la alienación es la acción de incorporar patrones de otro, lo que no sería malo si el otro ordenara bien. La socialización es alienante en que los individuos, al crecer y aprender a comportarse, lo hacen, en parte, siguiendo pautas ajenas, pero cabe la posibilidad de que las pautas sean buenas, por lo que podría haber buena alienación. De hecho, la alienación actual no es del todo mala, sino que mezcla buenos y malos elementos.
Así como la clase obrera sostuvo la jerarquización clerical, también lo hizo con la económica, que es una variante laica de aquélla, ya que el empresariado forma parte de la jerarquía como clase alta divinizada positivamente, por adecuarse más, aunque bastante en apariencia, a los cánones imperantes, que principalmente son teístas. El proletariado les es más desobediente, pero no depone del todo la deificación equivocada, por lo que existe más como grupo de divinización negativa, el más tratado de diabólico.
Marx explicó al actuar en contra de sí mismo como consecuencia de la alienación, pero en verdad, al hacer así, definió mal el tema, porque la alienación es la acción de incorporar patrones de otro, lo que no sería malo si el otro ordenara bien. La socialización es alienante en que los individuos, al crecer y aprender a comportarse, lo hacen, en parte, siguiendo pautas ajenas, pero cabe la posibilidad de que las pautas sean buenas, por lo que podría haber buena alienación. De hecho, la alienación actual no es del todo mala, sino que mezcla buenos y malos elementos.
miércoles, 4 de septiembre de 2019
Comentario sobre "La ideología india", de Perry Anderson
El libro, aparte de los méritos que tiene, que son muchos y grandes, tiene el defecto, muy extendido en el marxismo, de ser demasiado indulgente con el proletariado. Las clases asalariadas de la India no sólo padecen al capitalismo y a las injusticias del hinduismo y el islamismo, sino que los reproducen, lo que se nota en que no luchan contra el sistema de castas en gran medida: ni votaron en masa por los partidos socialistas ni cuestionaron tanto a sus religiones mayoritarias, por lo que tuvieron muchas conductas devotas. Hasta que el marxismo no asuma bien este punto le fallará la estrategia, así como seguirá dirigiendo en exceso sus broncas a la superficie social, en particular a la capitalesía y a los políticos liberales, o mismo sus militantes se pelearán demasiado entre sí.
Sobre las encuestas de imagen pública de los candidatos al gobierno
Las opiniones de los encuestados tienen cierta firmeza, pero también son algo volátiles, mudan en parte según las campañas publicitarias y la coyuntura política y económica, lo que da cuenta de que la gente a veces opina a la ligera, pero además pasa que las respuestas, aún las pesadas, se fundamentan mucho en pareceres, sin que se note lo arriesgado de ese método.
martes, 27 de agosto de 2019
Abuso propietario y pecado
Al pecado se lo entiende como falta en el sentido de tropiezo, asociándolo a los pies, pero, si es por especular, también se lo puede vincular a las piezas, que son apropiaciones. Cada pieza es un pedazo de algo que se toma para usar. Todas las especies vivas las tenemos, pero desde que la humanidad cobró predominio sobre las demás especies, a partir del uso del fuego y de las piedras, le ganó por mucho la competencia a las demás, e incluso, dentro de ella, se diferenció una clase que derrotó a la otra y que también se define por la apropiación híper-excesiva de los bienes. Quizás el judeocristianismo, con su doctrina del pecado y su propuesta de austeridad haya intentado dar repuesta al problema de la sobreapropiación humana, con el precepto de moderar los excesos, referidos a las cosas que tenemos, prohibiendo la gula, la lujuria, las ambiciones desenfrenadas y demás, pero la doctrina que eligió para eso no es verdadera lo suficiente, ni, de ser el caso, define el tema de manera explícita, lo que le permitiría a cada quien juzgar el asunto por sus propios medios, que es una mejor forma de buscar la moderación, si bien tampoco exenta de problemas.
lunes, 26 de agosto de 2019
La metalurgia y las clases sociales
Las clases sociales ya debieron conformarse en la edad de piedra, habría que saber si en sus finales, o cuándo, o por lo menos habrán tenido sus antecedentes durante ella, pero con la metalurgia, que permitió la fabricación de las armas metálicas, se consolidaron, porque se formaron ejércitos muy superiores en armamento a las milicias de agricultores, por lo que las clases dominantes se les impusieron con más facilidad. Esto ocurrió combinado con otras cuestiones, como la del endiosamiento de los gobernantes, sacerdotes y hacendados.
Quizás su origen se remonte al sonido que hace el martillo al golpear sobre las vainas metálicas al herrarse, que suena como "clash", pero puede que no. Las Etimologías de Chile remiten a otros orígenes, como el del verbo "convocar", o las clases militares romanas, estás sí pertrechadas con armas metálicas, cosa que no basta para demostrar bien la conjetura.
El hecho de que en la edad de piedra hubiera brujos, que fueron los primeros sacerdotes, ya da cuenta de una estratificación social primaria, ligada a la técnica para hacer fuego tanto como a los mitos, que debieron versar sobre los dioses, el origen del mundo, la realidad cercana y el orden social. En ese entonces las armas más sofisticadas eran de madera afilada o con puntas de piedra, como las lanzas, hachas y arcos con flechas.
Quizás su origen se remonte al sonido que hace el martillo al golpear sobre las vainas metálicas al herrarse, que suena como "clash", pero puede que no. Las Etimologías de Chile remiten a otros orígenes, como el del verbo "convocar", o las clases militares romanas, estás sí pertrechadas con armas metálicas, cosa que no basta para demostrar bien la conjetura.
El hecho de que en la edad de piedra hubiera brujos, que fueron los primeros sacerdotes, ya da cuenta de una estratificación social primaria, ligada a la técnica para hacer fuego tanto como a los mitos, que debieron versar sobre los dioses, el origen del mundo, la realidad cercana y el orden social. En ese entonces las armas más sofisticadas eran de madera afilada o con puntas de piedra, como las lanzas, hachas y arcos con flechas.
viernes, 23 de agosto de 2019
Sobre la idealización del proletariado y el acoso político en la izquierda
El acoso político es frecuente en la izquierda. Eso de "correr por izquierda" es prueba del acoso, ya que hay una vinculación etimológica entre "correr" y "acosar", que se da por medio de la palabra "curso". La izquierda apela demasiado al acoso político porque idealiza al proletariado, no admite sus faltas políticas, de grandes consecuencias debido a lo masivo del sujeto, por lo que se hace pretensiones desfasadas respecto de las posibilidades de concretarlas, lo que termina en discusiones muy embroncadas, de maltrato severo, entre los militantes, que no sirven para resolver bien los conflictos.
Lo mismo vale para las corrientes políticas que apelan al pueblo y a la multitud, aunque las populistas son más abiertas. Quizás sea porque el universalismo teísta es más flexible y tolerante, al menos en sus vertientes moderadas, que apelan al precepto del perdonar las faltas, si bien en exceso; o tal vez porque, al poseer muchos recursos universitarios, tienen una elaboración más compleja, aunque con el defecto del teísmo hipotético.
El acoso político no responde sólo a eso, sino que también ocurre por el fanatismo, que es una réplica en la izquierda del idealismo teísta. El purismo y el principismo se asemejan en que no abstraen del todo bien, generando aspiraciones exageradas. En el caso del socialismo, se trata de idealismos positivos, ya que apuntan a la liberación social en vez que a la supuesta salvación de las almas, asociada a la mortificación de cuerpo; pero, como no están bien correlacionados con el contexto histórico, sin dar cuenta bien del sujeto revolucionario, son poco efectivos.
El acoso, como acusación política, no sólo que no es necesariamente malo, sino que hace falta, porque las acusaciones políticas son imprescindibles para señalar las injusticias y elevar los reclamos, pero entonces tiene que ser bueno. Hay que evaluarle su calidad, entre bueno y malo, y con sus mezclas de buenos y malos componentes.
Lo mismo vale para las corrientes políticas que apelan al pueblo y a la multitud, aunque las populistas son más abiertas. Quizás sea porque el universalismo teísta es más flexible y tolerante, al menos en sus vertientes moderadas, que apelan al precepto del perdonar las faltas, si bien en exceso; o tal vez porque, al poseer muchos recursos universitarios, tienen una elaboración más compleja, aunque con el defecto del teísmo hipotético.
El acoso político no responde sólo a eso, sino que también ocurre por el fanatismo, que es una réplica en la izquierda del idealismo teísta. El purismo y el principismo se asemejan en que no abstraen del todo bien, generando aspiraciones exageradas. En el caso del socialismo, se trata de idealismos positivos, ya que apuntan a la liberación social en vez que a la supuesta salvación de las almas, asociada a la mortificación de cuerpo; pero, como no están bien correlacionados con el contexto histórico, sin dar cuenta bien del sujeto revolucionario, son poco efectivos.
El acoso, como acusación política, no sólo que no es necesariamente malo, sino que hace falta, porque las acusaciones políticas son imprescindibles para señalar las injusticias y elevar los reclamos, pero entonces tiene que ser bueno. Hay que evaluarle su calidad, entre bueno y malo, y con sus mezclas de buenos y malos componentes.
El soberano no es perfecto
El gran problema de la democracia es que el pueblo puede equivocarse, y entonces ser injusto. Entonces, si bien debe persistir como método político, también debe precaverse de la posibilidad de fallar, lo cual exige que el pueblo sea verdadero lo necesario para tal fin. El fideísmo societal es un gran escollo para que la democracia funcione bien, pero algo de fe tiene que haber, porque ella permite indagar la realidad. Basta con distinguir las intuiciones de los conocimientos probados. Las intuiciones son ideas probables, que a veces son ciertas y otras no, o que son algo ciertas y algo falsas.
Del trabajo como tortura
Hay una serie de acepciones para el trabajo que lo vinculan a lo tortuoso, y con justa razón, ya que el trabajo lo fue y lo es, pero éstas no admiten que en otras ocasiones el trabajo es gustoso. En la discusión etimológica sobre el trabajo se remite al tripallium, ese instrumento romano antiguo de tres palos, que no era sólo para torturar sino que también se usaba para sujetar a bueyes y caballos para herrarlos. Entonces, cabe corregir la práctica laboral, por lo que tiene de injusto, así como el uso de la palabra "trabajo", pero sin que la sociedad adopte una concepción más positiva del mundo eso no se puede, por lo cual es preciso que la doctrina sobre los dioses sea verdadera del todo, entre otros temas, como la admisión suficiente de los demás crímenes históricos, que tienen relación con la teología por las consecuencias de ésta en la filosofía que trata sobre el mundo comprobado, lo que incluye a la geología, la biología y la sociología, entre las otras ciencias. La ciencia influye en el orden y la práctica humanas, por lo que para obtener justicia social, y ambiental, aquélla debe ser buena.
miércoles, 21 de agosto de 2019
De la especie humana y sus clases
La especie humana es más importante que las clases porque la conformación de la humanidad como tal, descendiente de primates, es más antigua que su estratificación social: tiene entre 315 mil y 2 millones 500 mil años, según la datación que se adopte, en cuanto que las clases se diferenciaron hace en torno de 10 mil años, u otro plazo mucho menor que aquéllos. Lo que pasa es que lo menos importante también importa. Es necesario componer bien la superficie con el fondo, que además no se acota a lo humano, porque le antecede la naturaleza previa, así como le rodea la que le es externa.
martes, 20 de agosto de 2019
Al niño en su día...
Nena carasucia, mirándola:
- Evita, ¿porqué tenemos que levantarnos tan temprano cuando hace mucho frío?
Silencio, cara de circunstancia (¡gulp!), interrupción y cambio de tema.
¿No es un encanto la criatura? 💗💚💛💋
… Más de medio siglo después todavía tenemos el problema.
- Evita, ¿porqué tenemos que levantarnos tan temprano cuando hace mucho frío?
Silencio, cara de circunstancia (¡gulp!), interrupción y cambio de tema.
¿No es un encanto la criatura? 💗💚💛💋
… Más de medio siglo después todavía tenemos el problema.
lunes, 19 de agosto de 2019
De los problemas para definir a las dictaduras de gobierno
En la discusión de la ciencia política el tema de las dictaduras está sujeto a polémicas interminables porque a éstas se les dan diferentes definiciones, sin que se adopte una que fuera bien consensuada, por lo que los disertantes comparten una materia cuyo objeto no es siempre el mismo, de lo que se pelean mucho sin buen sentido. Las dictaduras, en sí mismas, son los dictados. Ese es su significado denotativo. Luego, existen las connotaciones, es decir, las acepciones secundarias, diversificadas y complejas. Hasta que no se ordene bien este asunto la crítica seguirá sin ser cierta lo suficiente para resolver bien el asunto. Los principales sistemas en pugna, el capitalismo y el socialismo, son dictatoriales en el sentido de que existen mediante discursos. Luego, de qué clase de discursos se trata, en ambos casos verticalizado y en exceso de arriba hacia abajo, es otro tema, también importante, pero no sería justo señalar las injusticias de la superestructura social sin compensarlo con las de la infraestructura, así como habría que reconocer los méritos de ambas. En el liberalismo se da una dictadura de clase, no sólo de los grandes empresarios, sino que se combina con el clero moderno y las concesiones a los asalariados obtenidas por la lucha, entre otros temas, pero en el comunismo esto se replica de forma distorsionada, ya que, por un lado, el gobierno terminó funcionando como clase empresaria, luego mixturada con el capital privado tras la apertura china y cubana, y demás, y por otro predomina el discurso científico de las universidades, muy influenciado por el marxismo, que compite con el cristianismo y el mahometismo, entre las otras grandes prédicas personalizadas, así como aquél también debe otorgar algunas respuestas a la crítica popular. En un caso la dictadura gubernamental es unipartidaria, pero en el otro, en que es plural, el pluralismo es liberal, por lo que le garantiza la prioridad al monoteísmo y al capital, o al politeísmo en el caso de la India, con cierta fusión animista sobre todo en África, y así, por lo que tampoco se trata de un pluralismo honesto. El problema tiene raíz en la base social, que se maneja mucho por creencias y sin asumir la necesidad de establecer un discurso que sea verdadero lo suficiente, en particular en materia de dioses, con las repercusiones que eso tiene en la política, la economía, la familia, el periodismo y demás instancias sociales.
En el liberalismo la dictadura de los presidentes es más rotativa y contrapesada que en el comunismo, en que se dan períodos presidenciales más largos y con parlamentos y justicias que les son más obsecuentes, pero también sucede que los presidentes se subordinan a las leyes supremas, por lo que prima el interés de las asambleas constituyentes, que establecen los grandes marcos legales y discursivos.
Entonces, ambos sistemas precisan modificaciones, pero también la base social, ya que la altura se sostiene desde la base, aunque de manera algo mal forzada, en particular por las armas de metal, pero no sólo por ellas.
Este asunto es más complejo, porque falta agregarle la cuestión de los medios de comunicación, de los mayores productores de discurso, que coexisten en concordancia crítica con gobiernos e iglesias, así como con los partidos, sindicatos y demás grandes actores sociales.
En el liberalismo la dictadura de los presidentes es más rotativa y contrapesada que en el comunismo, en que se dan períodos presidenciales más largos y con parlamentos y justicias que les son más obsecuentes, pero también sucede que los presidentes se subordinan a las leyes supremas, por lo que prima el interés de las asambleas constituyentes, que establecen los grandes marcos legales y discursivos.
Entonces, ambos sistemas precisan modificaciones, pero también la base social, ya que la altura se sostiene desde la base, aunque de manera algo mal forzada, en particular por las armas de metal, pero no sólo por ellas.
Este asunto es más complejo, porque falta agregarle la cuestión de los medios de comunicación, de los mayores productores de discurso, que coexisten en concordancia crítica con gobiernos e iglesias, así como con los partidos, sindicatos y demás grandes actores sociales.
sábado, 17 de agosto de 2019
La liberación de los conservadores, condición para la de los revolucionarios
Hasta que los conservadores no se hayan liberado, intentarán impedir la felicidad de los revolucionarios, mujeres e intersexuales inclusive, porque, al haberse frustrado por seguir ideologías apesadumbrantes, envidian la liviandad ajena, por lo que la reprimen cuando pueden.
jueves, 15 de agosto de 2019
Bolsonaro como de derecha extrema
Antes dije que Bolsonaro era de ultraderecha, pero ahora lo veo como de derecha extrema. En verdad, para ser reaccionario tendría que abogar por el retorno a las formas monárquicas, o anteriores, con bastante consistencia. Si bien el defiende a la última dictadura brasilera, con sus desapariciones y torturas, no las aplica en masa por sí mismo, al menos hasta ahora, cosa que no le quita sus propios crímenes. Es regresivo en vez que reaccionario, es decir, que el retroceso que busca se enmarca dentro del marco liberal, aunque en su forma más oligárquica.
martes, 13 de agosto de 2019
Enmienda
Antes dije que el liberalismo católico privatizador proviene de la corriente agustina y tomista, pero eso es incorrecto, porque el populista, como el de la democracia católica progresiva, también es agustino y tomista, o puede que lo sea, no estoy seguro, por lo que el tema debe ser relaborado. Luego de la contrarreforma se escindieron dos líneas dentro de la iglesia católica, una más estricta, que apeló más a la idea del dios castigador, la de la Inquisición, y otra más laxa, de piedad popular. La diferenciación posterior entre el catolicismo liberal privatista y el populista debe derivar de ahí, pero habría que investigarlo mucho para dirimirlo bien, así como a sus réplicas en el protestantismo y el islamismo, el hinduismo y demás. Las vertientes elitistas serían las de derecha y las populares las de centro, cosa que habría que ver cómo se da en el socialismo, también con sus ramificaciones. Para más información véase el vocablo "Contrarreforma" en Wikipedia.
miércoles, 7 de agosto de 2019
Precisiones denominativas sobre los capitalistas
El capitalismo, según su definición principal, es lo que hace el capital como actor social, es decir, la práctica económica y política de los grandes empresarios, a los que se les llama "capitalistas", una expresión ambigua, porque también puede remitir a los partidarios externos de este sujeto histórico, ya que "ista" significa "adherente", lo que redunda en que para hablar de quienes apoyan al capitalismo sin ser parte de la clase dominante se recurra al término "pro-capitalistas", que es un vocablo impreciso. A los miembros de la clase hegemónica habría que llamarlos "capitaleses", o, de modo más formal, "capitalesios", que son palabras más adecuadas a su objeto, en tanto que los capitalistas serían quienes apoyan al capital, pertenezcan o no a esa clase social.
La clase puede ser nombrada como "capitalesía", y a sus miembros como "capitalesianos", pero, dentro de este grupo, hay una parte que no se compone de quienes acumulan montos millonarios, la de las esposas e hijos de los dueños de las grandes empresas, con las variantes que haya, los que si bien son capitalesianos no son capitaleses. Luego, qué ideología tengan, es otro tema. La buena deconstrucción del capitalismo debe ser justa con los capitalistas, cuestión que será necesaria para que sea efectiva, ya que si la transformación al socialismo es mala se perjudica a sí misma, se deteriora, beneficiando al capital y ocasionando su ralentización, postergación o involución. Para ella es preciso entender que la práctica de los capitalistas está condicionada desde abajo, por lo que el pueblo, en gran medida proletario, tiene alguna responsabilidad por lo que sucede en la cúspide social, aunque no es el único factor que determina su existencia. Es preciso establecer bien las culpas de cada actor social. Como el capitalismo es un sistema fetichista está impulsado por el fideísmo internacional, es decir, por la fe humana, que se plasma en el sistema mercantil como la asignación intuitiva de los precios y que en la modernidad adoptó el modo salarial y de billetes, antes que el del dinero electrónico.
La clase puede ser nombrada como "capitalesía", y a sus miembros como "capitalesianos", pero, dentro de este grupo, hay una parte que no se compone de quienes acumulan montos millonarios, la de las esposas e hijos de los dueños de las grandes empresas, con las variantes que haya, los que si bien son capitalesianos no son capitaleses. Luego, qué ideología tengan, es otro tema. La buena deconstrucción del capitalismo debe ser justa con los capitalistas, cuestión que será necesaria para que sea efectiva, ya que si la transformación al socialismo es mala se perjudica a sí misma, se deteriora, beneficiando al capital y ocasionando su ralentización, postergación o involución. Para ella es preciso entender que la práctica de los capitalistas está condicionada desde abajo, por lo que el pueblo, en gran medida proletario, tiene alguna responsabilidad por lo que sucede en la cúspide social, aunque no es el único factor que determina su existencia. Es preciso establecer bien las culpas de cada actor social. Como el capitalismo es un sistema fetichista está impulsado por el fideísmo internacional, es decir, por la fe humana, que se plasma en el sistema mercantil como la asignación intuitiva de los precios y que en la modernidad adoptó el modo salarial y de billetes, antes que el del dinero electrónico.
martes, 6 de agosto de 2019
En defensa de los curas pedófilos
Hay algo en lo que disiento respecto de la condena que se les hace a los curas pedófilos. No es que acuerde con la acometida de relaciones sexuales con menores por parte de clérigos, ni con el manejo conexo a ellas, sino que encuentro que la reprobación que se les hace no asume del todo bien la cuestión amatoria en contexto eclesiástico, que está influida por los vicios sociales en lo atinente a la asunción verdadera de la realidad libidinal, que en las iglesias se exaspera por su carácter privado y por la agudización de la prédica mitológica, que hace a los impedimentos para aceptar las verdades que contradicen a los dogmas sagrados. La pedofilia sacerdotal es un delito que debe ser sancionado y erradicado, pero la condena a los culpables no basta para terminarla, porque mantiene a las causas que le dan impulso. Sentir amor por los semejantes es algo natural. No podemos evitarlo, así como a veces no podemos evitar el deseo sexual al enamorarnos, por lo que, dentro de las iglesias, se tienen ansias sexuales reprimidas, encausadas de distintas maneras, con la sublimación, y supongo que con la masturbación, pero a veces también mediante la transgresión de la abstinencia a fornicar en relación de contacto mutuo. Es un problema individual que está condicionado socialmente, en especial por el modo social de entender a la sexualidad y a las pasiones. Las y los menores puede que hayan seducido a las y los sacerdotes, ya que la seducción es normal entre seres que se aman. Aunque se trate de un amor perverso grave, los sentimientos libidinales existen y sus detentadores tienen el anhelo de plasmarlos sexualmente, a lo que no pueden sublimar siempre bien, cosa que además está condicionada por tabúes y condenas, que se exacerban en las iglesias y más aún entre sus autoridades, por lo que, cuando las y los sacerdotes se enamoran de menores sin poder vencer su deseo sexual, que se les confunde con sus otros deseos amatorios, tienen que establecer relaciones secretas y disimuladas, sin poder expresarse libremente, más bien al contrario, entre temores por la posibilidad de castigos severos, que pesan sobre sus conciencias de forma permanente mientras que pasan los días, durante los cuales conviven con sus amadas y amados en relaciones sugestivas y maltrechas. Eso no justifica las manipulaciones, sino que las explica, y darle una respuesta suficiente es necesario para enfrentar bien al problema, que es el único modo de resolverlo como se debe. Optar por la condena es una solución provisoria, que puede servir a las víctimas, quizás no todo lo esperado, pero puede ser algo injusto y no es una solución de fondo.
miércoles, 31 de julio de 2019
Breve hipótesis sobre la posmodernidad
Que responde en parte a la prédica de los servicios de inteligencia, con ese pesimismo extremo, necrótico, como de asesinato simbólico, que es lo que quieren los mandos militares de derecha para los miembros de la izquierda. La presencia de la reacción en la posmodernidad se nota en que exalta a pensadores paganos, el modo religioso de la época antigua. Los agentes secretos hablaron al insertarse en las organizaciones progresivas, y esa prédica debe haber sido planeada metódicamente, respondiendo a teorías científicas, como la psicología social, y a objetivos definidos por la ciencia militar, cuyo fin es la anulación de su adversario, su aniquilación, perversión, corrupción y degradación. El posmodernismo no obedece sólo a eso, es mucho más complejo, pero de algún modo esto le afectó. De allí, en parte, las tendencias suicidas y denigrantes que tiene, que también se dan en el modernismo socialista, por la infiltración y por otras causas, como los propios defectos ideológicos de la izquierda moderna, y en particular el de idealizar al proletariado, lo que falsea en parte a los cálculos políticos.
La influencia de los infiltrados en la cultura de izquierda debe redundar en la agudización de la ludopatía socialista, que es frecuente en la humanidad por la irracionalidad y las malas razones de la especie, pero que empeora cuanto más ésta se pervierte.
La influencia de los infiltrados en la cultura de izquierda debe redundar en la agudización de la ludopatía socialista, que es frecuente en la humanidad por la irracionalidad y las malas razones de la especie, pero que empeora cuanto más ésta se pervierte.
Sobre la relación entre el modelo de desarrollo y la estrategia política
Cuando el progresismo obtiene el gobierno tiene que aplicar una política económica, esto es, un modelo de desarrollo económico, que como es central para la reproducción social afecta a las sociedades en general, teniendo grandes consecuencias a nivel político, por lo que es decisivo para los resultados electorales. Entonces, este modelo debe ser bueno lo suficiente, ya que si acumula fallas a la larga apareja mucho repudio social y derrotas electorales. Por eso es que la izquierda debe abrirse a las críticas que se le hagan respecto de sus políticas, las económicas en particular, pero no sólo ellas, aunque también es verdad que aquéllas pueden no ser del todo ciertas, por lo que cabe analizarlas. Desde la izquierda se debe atender, procesar y responder bien a las críticas sociales que se le viertan, porque eso permitiría corregir las propias medidas mientras que se gobierna, lo que le aumentaría sus fuerzas en vez que restárselas. Este tema es muy sensible en materia de megaemprendimientos, sobre todo porque el capital con el que éstos se asocian es bastante corrupto, en lo que hace al pago de sobornos y al desprecio por la gente común que se les opone, con la apelación a las fuerzas armadas y a la justicia, en lo que se desempeña con pocos escrúpulos. Esta cuestión tiene un condicionamiento religioso, ya que los capitalistas ordenan su práctica de acuerdo a los cánones vigentes, algo en apariencia y algo honestamente, sean éstos teístas, ateos, agnósticos o mixturados, cosa que hace que sea necesario que la religión sea verdadera lo suficiente. Entiendo a la religión como sinónimo de concepción, no necesariamente clerical ni teísta. Asimismo, el clericalismo podría persistir, pero el uso de las iglesias debiera ser socializado y la prédica acertada: podrían ser sitios para las asambleas locales, en que se debatirían los asuntos comunes, pero habría que ver cómo sortear el problema de su forma arquitectónica, que fuera dispuesta para relaciones verticales.
martes, 30 de julio de 2019
Del canal bioceánico en Nicaragua
Es un proyecto muy costoso en términos sociales y políticos, porque implica violentar y reprimir a las y los pobladores locales que se le oponen, así como la fragmentación del progresismo, del revolucionario en particular, es decir, que obtura la posibilidad de componer un frente con la mayoría de la izquierda. Las secuelas históricas que aparejaría agudizarían las contradicciones entre socialistas, con peleas y discusiones álgidas, por lo que estaría mal perfilado para una estrategia conjunta de largo plazo. Sería mejor ver de compartir el uso del canal de Panamá mediante la diplomacia. Además, en el caso de que el progresismo perdiera la presidencia nicaragüense, su utilidad comercial para el bloque comunista quedaría entredicha, más porque los Estados Unidos tratarían de reducirla. Lo más importante es que no cuenta con la venia de los habitantes locales, así como que es lesivo para el medio ambiente, cosa que tiene mucha relevancia porque existe el canal panameño. Es una construcción prescindible.
sábado, 27 de julio de 2019
La erre, letra serruchera
Suena como los dientes del serrucho al cortar la madera. Debe incorporar elementos de otras cosas, como todo, pero se define muy en concordancia con ese ruido. A su vez, la del ruido es una palabra muy parecida a la de roer, cosa que se hace con los dientes de la boca, antecesores de los de las planchas del serrucho.
miércoles, 17 de julio de 2019
De las proteínas y Proteo
A las proteínas se les llama así por Proteo, un dios griego antiguo, del que se pensó que salía del agua hacia la tierra, como hubieron sido poblados los continentes, y a la vez son macromoléculas, de las primeras formas químicas compuestas de elementos simples, los de la tabla periódica, a los que se les descubrieron las subdivisiones internas sin que se les dejara de nombrar como átomos, esto es, como partículas indivisibles. Las proteínas, a la vez que son elementos compuestos de entre los primarios, mutan de manera inercial, como se decía que era Proteo, que cambiaba mucho de opinión. La leyenda del dios es posterior a la interrogación humana sobre los cuerpos más pequeños, hasta entonces vistos como granos, por lo que de esta base se inventó la idea de aquél. De lo primero, lo proto, la idea del dios Proteo, ya que éste nunca existió por sí mismo.
Nota del 16-6-24: Lo de Proteo es incierto. No sé de dónde lo saqué, ni lo pude encontrar en la internet. Sí la palabra, creada en el siglo XIX, designa a la primera forma orgánica.
Club de partidos infiltrados
Una medida que podría servir para limpiar los partidos de la infiltración de la policía secreta, así como para investigarla y enjuiciarla, es la de formar un colectivo interpartidario dedicado al tema en particular. Entender bien la operatoria de los servicios es clave para descifrar qué políticas autodestructivas impulsaron, cómo afectaron a sus presas y qué acciones reparadoras tomar.
Este grupo no debiera acotarse a los partidos de izquierda, sino que debiera contener a los de derecha si hubieran sido infiltrados en sus sectores de centro, e igual con las organizaciones de base, y demás afectados que necesitaran asistir, pero se tendría que participar mediante la verificación suficiente de la honestidad de los integrantes, para evitar el sabotaje al que acostumbran los agentes secretos.
Este grupo no debiera acotarse a los partidos de izquierda, sino que debiera contener a los de derecha si hubieran sido infiltrados en sus sectores de centro, e igual con las organizaciones de base, y demás afectados que necesitaran asistir, pero se tendría que participar mediante la verificación suficiente de la honestidad de los integrantes, para evitar el sabotaje al que acostumbran los agentes secretos.
martes, 16 de julio de 2019
La explotación laboral como parte de la crisis ecológica
En cuanto que los hombres, mujeres y varones, somos miembros de una especie animal, las lesiones del trabajo hacen a nuestra crisis ambiental, y son de las más importantes porque sus secuelas persisten en nuestros cuerpos.
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