Un blog total, cósmico, terráqueo, naturista, humanista, comunista, demócrata, feminista y libertario.
viernes, 24 de julio de 2020
De que las mentiras religiosas impactan para mal en la salud
Así como otras cosas, y las de todas las religiones, incluso las ateas.
Lo vital de lo inerte
Lo muerto es vital en que se relaciona con lo vivo. Es vital sin vivir, como opuesto a lo vivo, pero además lo crea.
jueves, 23 de julio de 2020
Sobre el incremento en el contagio del coronavirus de espiga
Ahora en Argentina se está viendo porqué el contagio evolucionó tal como lo hizo. Es un tema difícil porque involucra varias dimensiones. Está la estacional, a la que no se entiende muy bien porque este coronavirus es nuevo, aunque debe actuar como los anteriores, porque es casi idéntico a ellos, con excepción de la espiga, a la que aquéllos no tienen. Son viruses con forma de corona que causan asfixia, a veces intensa, el famoso síndrome respiratorio agudo severo, de sigla inglesa SARS, que en castellano debiera escribirse como "SRAS". Tendría que pensar si el síndrome está bien definido, ya que no entiendo bien porqué se le dice agudo y no grave, y porqué, de entenderse a esta agudeza como gravedad, se le añade lo de severo. Otra dimensión es la reclusoria, es decir, la de cómo se lleva a cabo el aislamiento social, al que mal se llamó "cuarentena", lo que predispuso a alguna parte de la población a aguantárselo por 40 días, luego de los cuales se perdió la paciencia y se reclamó por medidas de flexibilización, que incrementaron mucho el contagio social, y que van y vuelven de distintas maneras según la localidad, el humor de la sociedad, las discusiones políticas y la cantidad de enfermos detectados, porque no se asumió bien desde un principio lo que iba a durar la pandemia, que es hasta que haya una vacuna, y otras veces se la transgredió por falta de guita, lo que para los gobiernos es difícil de saldar porque los pueblos aceptaron el desfalco de sus bancos centrales al apoyar el pago de las deudas tomadas por los presidentes, muy acrecentadas en esta fase de alta especulación capitalista por la hegemonía bancaria en los tribunales mundiales y el mercado internacional, todo esto bastante derivado de los errores del fideísmo, muy importantes por su extensión social y por lo difícil que es de cuestionar tanto como se debe. Una tercera es la del conteo, que tiene sus vericuetos técnicos y exponenciales. La cuarta es la cantidad de camas con respirador disponibles, a la que, en este país, habrá que repensar, porque, como se preparó a la sociedad con el objetivo de que no hubiera enfermos graves sin respirador, se permitieron flexibilizaciones innecesarias al haber la certeza de que los hospitales darían abasto, lo cual incrementó los contagios y sobrecargó a los trabajadores de la salud, esto condicionado por el ansia de libertad para esparcirse, tan propia del liberalismo, que en China se diera distinto, no sé bien cómo, y que se vincula con que la humanidad es la especie más dominante del planeta, por lo que está acostumbrada a hacer lo que le da la gana dentro del marco de las restricciones productivas, que también, como están algo mal dispuestas, causan una necesidad grande de jugar para descargar las tensiones nerviosas, a lo que se hace de manera algo insuficiente porque entonces las causas del estrés excesivo persisten latentes, por lo que luego lo reimpulsan. Es raro que retrocedamos ante otra especie en cuyo núcleo celular hay una secuencia de 4 bases intermitentes, combinadas de distintas formas, simples y de a pares, bases que se agrupan en línea recta y que con tubos se unen a una hélice, formando una tira de sabor agridulce a la que, en una de sus variedades, que tiene menos oxígeno, le decimos "desoxirribonucleica", la cual genera a las especies vegetales y animales. Una quinta dimensión es la del rastreo de los contagios potenciales de los enfermos descubiertos.
El tema de si los viruses viven o no es indispensable para enfrentarlos bien, por lo que seguirá vigente mientras esté pendiente de solución.
Léase, de Pablo Esteban, "Coronavirus: ¿cómo comprender el incremento de contagios y muertes?", en el Página 12 del día.
Enmienda
Según la OMS, este coronavirus se comporta igual en verano que en invierno, así que debe ser así. Habrá que verlo para precisarlo.
El tema de si los viruses viven o no es indispensable para enfrentarlos bien, por lo que seguirá vigente mientras esté pendiente de solución.
Léase, de Pablo Esteban, "Coronavirus: ¿cómo comprender el incremento de contagios y muertes?", en el Página 12 del día.
Enmienda
Según la OMS, este coronavirus se comporta igual en verano que en invierno, así que debe ser así. Habrá que verlo para precisarlo.
Capitalismo y pandemia
Enfrentar la pandemia sería bastante menos arduo si la humanidad tuviera bien resuelta su acumulación de capitales: los gobiernos le darían plata a quienes la necesitaran durante la reclusión estricta, pero, como está híper-concentrada en poca gente, y no se la puede expropiar porque la ley lo impide, aumenta la delincuencia porque los gobiernos no pueden costear del todo la subsistencia de los pobres, que se ven forzados a salir a robar para vivir, por lo que se hace necesario honrar el robo, lo cual, como se lo improvisa desesperado y en riesgo, es imposible de hacer siempre bien, por lo que habrá muertos y heridos, además de sustos.
Los pueblos tienen su culpa en que los gobiernos enfrenten esta crisis con poco presupuesto, porque son bastante partidarios del pago de la deuda gubernamental, que, como se basa en una confianza desbocada, es absurda. Es una deuda que perjudica en vano a la especie y que se relaciona con la desmesura productiva, derivada de la ambición compulsiva por acaparar bienes, una enfermedad psíquica de origen fiel que causa que el producto mundial sea mucho mayor del necesario, por lo que se explota mucho de sobra, también haciendo trabajar de más. El sistema de castración de la conducta, muy estricto en la cima social, lleva a que los capitales adquieran un valor de goce sublimatorio, que es un goce falso pero que perdura porque la sociedad erige su base de manera compulsiva, antes de que se la reafirme con los ejércitos, esto con contraejemplos, idas y vueltas y de una manera muy compleja y contradictoria. Es una relación de tres clases en la que el modo de dirigir las grandes empresas diferencia a la inferior de la superior porque se supone que los dueños tienen el derecho de ganar mucho más que los empleados rasos, lo que se vincula al mantenimiento de las formas institucionales, a las que se considera como de buena educación sin que siempre lo sean. Como las empresas se fundamentan en la confianza, responden a cómo sus miembros vinculen su práctica con la fidelidad de la ley constituida.
Los pueblos tienen su culpa en que los gobiernos enfrenten esta crisis con poco presupuesto, porque son bastante partidarios del pago de la deuda gubernamental, que, como se basa en una confianza desbocada, es absurda. Es una deuda que perjudica en vano a la especie y que se relaciona con la desmesura productiva, derivada de la ambición compulsiva por acaparar bienes, una enfermedad psíquica de origen fiel que causa que el producto mundial sea mucho mayor del necesario, por lo que se explota mucho de sobra, también haciendo trabajar de más. El sistema de castración de la conducta, muy estricto en la cima social, lleva a que los capitales adquieran un valor de goce sublimatorio, que es un goce falso pero que perdura porque la sociedad erige su base de manera compulsiva, antes de que se la reafirme con los ejércitos, esto con contraejemplos, idas y vueltas y de una manera muy compleja y contradictoria. Es una relación de tres clases en la que el modo de dirigir las grandes empresas diferencia a la inferior de la superior porque se supone que los dueños tienen el derecho de ganar mucho más que los empleados rasos, lo que se vincula al mantenimiento de las formas institucionales, a las que se considera como de buena educación sin que siempre lo sean. Como las empresas se fundamentan en la confianza, responden a cómo sus miembros vinculen su práctica con la fidelidad de la ley constituida.
Sobre el pecado como tropiezo
Si el pecado es el tropiezo, lo que dice la definición de pedico como caída pedestre, habría que rehacer la doctrina, porque las faltas a las que se engloba con este concepto son como los tropiezos pero no siempre son tropiezos, y en concreto tienen ribetes a los que no siempre se puede determinar con antelación. La doctrina sobre los pecados los tendría que definir según sus consecuencias para la vida humana, que es natural, por lo que su calidad depende de la del resto de la naturaleza, incluso la inerte, que es la que, en ciertas condiciones, genera al mundo nacido, pero para definirla bien se debe partir de una idea suficiente de la historia, que diferencie lo que sabe de lo que ignora y de lo que cree que sabe, que puede ser cierto o no pero que no se está seguro que lo sea.
La idea del pecado viene de los pies porque empieza con "pe", un fragmento expresivo que sintetiza a "pie", y el "cado" remite a caer. Es una noción que se fundamenta en los tropiezos, o sea, que alude a un acto que termina mal, aunque no sea de pies, pero, si se va a hablar de lo que hace un mal innecesario para la buena convivencia, una maldad evitable que no es imprescindible para convivir bien, hay que definirlo según sus propias características, que son como las de golpearse, y no poner como lesivas a prácticas que no siempre lo son, y que si lo son pueden dejar de serlo de acuerdo a cómo se ordene la sociedad.
La idea del pecado viene de los pies porque empieza con "pe", un fragmento expresivo que sintetiza a "pie", y el "cado" remite a caer. Es una noción que se fundamenta en los tropiezos, o sea, que alude a un acto que termina mal, aunque no sea de pies, pero, si se va a hablar de lo que hace un mal innecesario para la buena convivencia, una maldad evitable que no es imprescindible para convivir bien, hay que definirlo según sus propias características, que son como las de golpearse, y no poner como lesivas a prácticas que no siempre lo son, y que si lo son pueden dejar de serlo de acuerdo a cómo se ordene la sociedad.
Sustancia y forma
La sustancia es la materia de algo, lo que eso es, el qué de la cosa. La forma es el cómo, pero no cualquier cómo, sino el de la geometría: es una de las cualidades de la materia. La distinción entre la forma y el contenido es de cuño teísta, ya que, por un lado, prioriza a la forma, que es una cosa poco concreta, la superficie, en donde más impactan los fotones, y, por otro, supone que el relleno es contenido por aquélla. Va de lo exterior a lo interno, y postula que lo interno se sostiene por estar rodeado de la forma, pero en verdad la forma es la cara externa de algo, es decir, que es parte de ese algo y tiene las características que ese algo le brinda. La forma se hace de sustancia, es el modo espacial en que la cosa existe. Da cuenta del lugar que algo ocupa, a lo que hace por ser concreta.
martes, 21 de julio de 2020
Medida hipotética contra el coronavirus espigado
La de inspirar la mezcla rociada de 60% de alcohol con 40% de agua después de exponerse al contagio. En el caso de ser efectiva, habría que reducirla porque un alcohol tan fuerte puede irritar la superficie de la membrana respiratoria, pero, salvo los pulmones, el cuerpo humano está acostumbrado a una gradación de como el 40%, así que las aspersiones a 60%, o más, deben ser muy poco dañinas. Al principio de la infección los viruses están en la superficie de la membrana, así que se exponen al alcohol, y en los pulmones al vaporizado, pero no sé si así se les mata bien.
Este coronavirus se reproduce mucho en la garganta, pero ¿en que parte? ¿En la superficie externa o dentro suyo? De ser dentro, el alcohol serviría sólo para el primer momento, ya que, al separarse el virus del espacio al que aquél llega, se pondría a resguardo, pero teniendo que enfrentarse con los glóbulos blancos, que lo combaten con anticuerpos, no siempre con éxito.
Este coronavirus se reproduce mucho en la garganta, pero ¿en que parte? ¿En la superficie externa o dentro suyo? De ser dentro, el alcohol serviría sólo para el primer momento, ya que, al separarse el virus del espacio al que aquél llega, se pondría a resguardo, pero teniendo que enfrentarse con los glóbulos blancos, que lo combaten con anticuerpos, no siempre con éxito.
El coronavirus espigado y la bruma
Cuando el ambiente está fresco y húmedo el coronavirus circula en condiciones óptimas. Lo transporta la brisa, que carga al esmog y al vapor. Con decenas de miles de enfermos hisopados, se expulsan viruses de a millones, por lo que hay muchos dando vueltas, sobre todo a ras del suelo, porque es adonde sale y por su peso, ínfimo pero mayor que el del aire, más aún cuando se embebe de saliva, la que después se seca, dejándolo más liviano para el viento, que se lo lleva por ahí mientras que vive por fuera nuestro. Eclosiona más durante el invierno, pero también en el verano.
Cuando un ser vivo se empapa, se rodea de agua, un nutriente líquido. La papa, en este caso, no es alimento sólido, sino agua. De ahí que empaparse sea sinónimo de embeberse, una palabra referida al líquido pero que tiene connotaciones no líquidas, como la de embeberse de saber, una materia subjetiva que también depende del mundo externo. El saber es un haber en sí, ya que, al saberse, los sujetos, seres génicos, incorporamos lo objetivo con el sentido, en general primero el externo y después el interno, que es el del pensamiento, el cual decide la práctica. Entonces, hace falta el buen gusto, ya que el gusto es el sentido con el que juzgamos los alimentos, pero, más que en esa acepción, hace falta en la estética, que abarca a la realidad de manera integral y que depende de cómo se entienda a la creación. Entender mal la realidad lleva a sentirse mal porque se conduce según cómo se piensa, lo cual es y después reincide en lo subjetivo, pero además la realidad natural es social, por lo que es colectiva, no sólo humana, sino también de las demás especies vivas, y también inerte porque lo natural es lo relativo a lo nacido, lo haya hecho o no.
Cuando un ser vivo se empapa, se rodea de agua, un nutriente líquido. La papa, en este caso, no es alimento sólido, sino agua. De ahí que empaparse sea sinónimo de embeberse, una palabra referida al líquido pero que tiene connotaciones no líquidas, como la de embeberse de saber, una materia subjetiva que también depende del mundo externo. El saber es un haber en sí, ya que, al saberse, los sujetos, seres génicos, incorporamos lo objetivo con el sentido, en general primero el externo y después el interno, que es el del pensamiento, el cual decide la práctica. Entonces, hace falta el buen gusto, ya que el gusto es el sentido con el que juzgamos los alimentos, pero, más que en esa acepción, hace falta en la estética, que abarca a la realidad de manera integral y que depende de cómo se entienda a la creación. Entender mal la realidad lleva a sentirse mal porque se conduce según cómo se piensa, lo cual es y después reincide en lo subjetivo, pero además la realidad natural es social, por lo que es colectiva, no sólo humana, sino también de las demás especies vivas, y también inerte porque lo natural es lo relativo a lo nacido, lo haya hecho o no.
lunes, 20 de julio de 2020
Keynesianismo y peronismo
Tanto John Maynard Keynes como Juan Domingo Perón fueron intervencionistas, proteccionistas y demócratas cristianos, uno protestante y el segundo católico. No tuvieron exactamente la misma política, pero fueron de los más partidarios del capital público, de que el capital público tuviera el lugar principal de la economía, o un lugar mayor que en las economías de presidencias privatizadoras. La socialdemocracia, sea teísta o atea, también suele ser intervencionista en materia de participación del gobierno en la economía, de un intervencionismo expreso, ya que el liberalismo privatista también postula una intervención, a la que no asume como tal, sino que la menciona como ausencia de intervención mientras que la mantiene de acuerdo a sus intereses, bastante formados según su credo. El comunismo también es intervencionista, de una intervención más densa que la moderada, también con sus miserias, no del todo debidas a sí mismo. Más que equilibrar bien la relación entre el capital público y el privado, de dicotomía relativa porque el público está apartado de la calle así como el privado tiene su participación popular, y porque el empresariado pequeño y el mediano son privados tanto como populares, el problema demanda una solución conjunta, que depende de la razón social porque a las ambiciones se las mide y se las forma con la razón.
El gobierno tiene instituciones altas como las grandes empresas y el clero superior, pero está más abierto al pueblo porque a sus legisladores y presidentes se los elige con el voto masivo, de papeletas en sobres puestos en urnas, llamado universal aunque no todos los habitantes lo emitan, y su apertura y cerrazón dependen de la presidencia.
El gobierno tiene instituciones altas como las grandes empresas y el clero superior, pero está más abierto al pueblo porque a sus legisladores y presidentes se los elige con el voto masivo, de papeletas en sobres puestos en urnas, llamado universal aunque no todos los habitantes lo emitan, y su apertura y cerrazón dependen de la presidencia.
Espionaje y extorsión
El espionaje presidencial no abarca sólo a jueces, legisladores y militantes, sino también a grandes empresarios privados, porque con la información recabada sobre su vida íntima se les extorsionó para que hicieran denuncias y para condicionar sus contratos, u otras actuaciones. Los organismos de esta inteligencia militar alta son permeables a la injerencia empresarial porque los presidentes, vices y jefes de gabinetes, que los dirigen, son empresarios del capital público, el de las instituciones del gobierno, no sólo las de salud y educación, ni las empresas de infraestructura, ni los bancos centrales, y a veces, al mismo tiempo, son dueños de empresas privadas, y siempre tienen relaciones íntimas con el gran empresariado privado, que es complejo: se le vinculan de cerca formen o no parte suya. No es un todo homogéneo, aunque siempre es grande, y evoluciona con el transcurso de la historia y las pugnas de la lucha de clases, que hasta lo pueden empeorar, por lo que se tiene que hacerla suficiente.
Como la moral predominante exige la sexualidad monogámica, los empresarios son vulnerables por los mensajes que tengan con sus amantes, que dejan un registro comunicativo en los servidores de las empresas telefónicas que puede ser accesible para los agentes de inteligencia, con cuyos extractos se puede componer un archivo con nombres y apellidos, para tener a disposición la información inculpante de cada quién, a la que dar a conocer en alguna prensa. La ley establece impedimentos al accionar ilegítimo de los espías, pero no siempre se la cumple.
Como la moral predominante exige la sexualidad monogámica, los empresarios son vulnerables por los mensajes que tengan con sus amantes, que dejan un registro comunicativo en los servidores de las empresas telefónicas que puede ser accesible para los agentes de inteligencia, con cuyos extractos se puede componer un archivo con nombres y apellidos, para tener a disposición la información inculpante de cada quién, a la que dar a conocer en alguna prensa. La ley establece impedimentos al accionar ilegítimo de los espías, pero no siempre se la cumple.
Para el análisis electoral socialista
El socialismo necesita reconocer bien el voto proletario, para lo cual tiene que notarlo en sí mismo y en relación al total de la sociedad. Entonces, hay que distinguir las categorías de los votos, sean abstinentes o sufragados, y, dentro de estos últimos, los nulos, en blanco y por candidatos, con los totales de cada cual, a lo cual agregarle la opinión de la parte de la sociedad que no está empadronada, de mayoría proletaria, que se podría investigar con encuestas aunque el resultado no fuese completo. Los cálculos porcentuales tienen que basarse en el total empadronado, que no coincide del todo con la sociedad, por lo que luego habría que hacer una estimación intuitiva, pero antes hay que resolver bien el cálculo sobre el padrón. Una vez que se tienen los números totales del padrón hay que calcular los porcentajes de sus asalariados, en principio aproximables según el porcentaje de obreros que haya en la población económicamente activa, o de proletarios sobre la población total, medidos en sentido amplio, sean trabajadores a sueldo o no. Se le resta a cada resultado el porcentaje que le corresponde a la población empresaria, que es la que sobrepasa los ingresos mayoritarios y se subdiferencia hacia adentro. A esto habría que terminar de definirlo de acuerdo a la afinidad política de las clases, que hace que la clase obrera se incline más hacia los partidos progresistas, lo que tiene limitaciones constitucionales, abarca a cierta gama y varía en particular por distintos factores que habría que analizar en concreto. Así, de poder compararse el voto empadronado total con el obrero, se podrían sacar conclusiones fundamentadas sobre la opinión política proletaria, que determina mucho a la política inmediata y de corto plazo.
Saber cómo se reparte el voto obrero ayudaría a definir bien la política socialista de corto plazo. Entender al popular es necesario para las cuestiones coyunturales y para precisar el análisis y la estrategia. Lo mismo vale para el elitista. Entonces, habría que manejar un registro de cuatro partes: proletario, empresarial mediano, gran empresarial y total. Esto daría un marco orientador, que no debiera ser tenido como guía absoluta. Se podría distinguir en dos pares, uno entre la clase asalariada y el empresariado, que tendría al pequeño empresariado como parte de la clase asalariada, y otro entre el pueblo y la elite, que tendría al empresariado mediano y a la parte baja del grande como parte del pueblo, y hasta del proletariado en particular, según la autoidentificación de clase.
Saber cómo se reparte el voto obrero ayudaría a definir bien la política socialista de corto plazo. Entender al popular es necesario para las cuestiones coyunturales y para precisar el análisis y la estrategia. Lo mismo vale para el elitista. Entonces, habría que manejar un registro de cuatro partes: proletario, empresarial mediano, gran empresarial y total. Esto daría un marco orientador, que no debiera ser tenido como guía absoluta. Se podría distinguir en dos pares, uno entre la clase asalariada y el empresariado, que tendría al pequeño empresariado como parte de la clase asalariada, y otro entre el pueblo y la elite, que tendría al empresariado mediano y a la parte baja del grande como parte del pueblo, y hasta del proletariado en particular, según la autoidentificación de clase.
sábado, 18 de julio de 2020
¿Qué define a las razas humanas?
Las razas humanas son grupos de hombres -intergéneros, mujeres y varones- que comparten una serie de características, aunque no del todo, y que cambia durante la vida, tampoco de cualquier forma. Las razas no son del todo homogéneas, pero tienen en común el color de la piel, cuyo tono tampoco es del todo el mismo, sino que varía dentro de un rango, y cambia según se tueste o se empalidezca, más aún a lo largo de las generaciones. Son subtipos humanos relativos, hoy en día muy mestizados. Van del negro al marrón, del marrón al amarrillo y del amarillo al blanco, y vuelven, con distintos colores para el pelo y los ojos, con muchas combinaciones y otros tantos rasgos, que también evolucionan.
(11/9/23) La etimología del vocablo "raza" no es clara. En el DECEL dice que puede venir de la cría de caballos, mediante la palabra francesa antigua "haraz", que significa "haras" y se refiere a las caballerizas, a la vez que ésta derivaría de una lengua antigua escandinava, que usó a la expresión "harr" para nombrar al color grisáceo de sus caballos, pero esta explicación es hipotética, así que no se sabe si es bien cierta, y aunque fuera verdadera eso no impediría que se le reformulara la significación si se evaluara que fuera preciso. Si se adopta el criterio de definir a las razas por el color externo de sus miembros, habría que usar un significante adecuado con ello.
Sobre la flexibilización del aislamiento coronavírico en la ciudad de Buenos Aires
Si las cosas fueran como debieran ser, la humanidad enfrentaría el brote actual de coronavirus con la reclusión domiciliaria suficiente, que no sería absoluta pero sí mayor a la planteada por la flexibilización liberal, que responde a que, como la mayoría de la sociedad avala al modo vigente de acumular los capitales, los gobiernos tienen poco presupuesto para costear los subsidios de subsistencia durante esta fase de asimilación viral, en la que no hay un tratamiento bien comprobado para la enfermedad ni una vacuna que la prevenga.
Los pueblos tendrán que revaluar su defensa del capitalismo actual, pero también los partidos socialistas deberán estar a la altura de las circunstancias, ya que, cuando fallan, demoran la evolución histórica, lo mismo que vale para cada quién. La irracionalidad social hace que falte la solidaridad necesaria para que cada quien enfrente más o menos bien el brote, dentro de lo posible según las circunstancias individuales, lo mismo que pasaba antes de la pandemia pero sin sus consecuencias, tema que continuará mientras que dure nuestra necedad para entender bien las cosas.
El criterio no debiera ser el de la capacidad de los hospitales para atender a los enfermos, sino el de reducir lo más posible la exposición al contagio, pero eso, si se mantiene el actual sistema de ganancias, no se puede porque mucha gente no tiene la plata que necesita. Sería bueno que aprendiéramos la lección para facilitarnos bien la convivencia.
La opinión obrera en favor del capitalismo liberal se expresó en el voto proletario, dirigido en primer lugar a un candidato progresista, un peronista de simpatías socialdemócratas y católico, seguido del macrismo, un conservadurismo cuya dirigencia reivindicó en su intimidad a la última dictadura del ejército argentino. Más de la mitad de los habitantes del país, como 27 millones y medio, votó por un candidato, siendo que casi todos están a favor de mantener al capitalismo y que, de quienes se abstuvieron y no están empadronados, no todos son socialistas, es decir, que una parte de este segmento está a favor del capitalismo liberal, o es indiferente, y la mayoría del segmento es obrera, de lo que se desprende que muchos obreros opinaron a favor del capitalismo, en parte por las atrocidades socialistas y otro tanto por el engaño periodístico y la irracionalidad confesional, a la que también adhieren muchos asalariados, más por el lado de las creencias humildes, o sea, que el germen para el socialismo existe, pero su desarrollo depende de una acción política compuesta y suficiente, que está impedida por varios factores. A la vez, el socialismo tendría que ser algo capitalista, esto es, tomar partido en favor de la captura bien medida.
Los pueblos tendrán que revaluar su defensa del capitalismo actual, pero también los partidos socialistas deberán estar a la altura de las circunstancias, ya que, cuando fallan, demoran la evolución histórica, lo mismo que vale para cada quién. La irracionalidad social hace que falte la solidaridad necesaria para que cada quien enfrente más o menos bien el brote, dentro de lo posible según las circunstancias individuales, lo mismo que pasaba antes de la pandemia pero sin sus consecuencias, tema que continuará mientras que dure nuestra necedad para entender bien las cosas.
El criterio no debiera ser el de la capacidad de los hospitales para atender a los enfermos, sino el de reducir lo más posible la exposición al contagio, pero eso, si se mantiene el actual sistema de ganancias, no se puede porque mucha gente no tiene la plata que necesita. Sería bueno que aprendiéramos la lección para facilitarnos bien la convivencia.
La opinión obrera en favor del capitalismo liberal se expresó en el voto proletario, dirigido en primer lugar a un candidato progresista, un peronista de simpatías socialdemócratas y católico, seguido del macrismo, un conservadurismo cuya dirigencia reivindicó en su intimidad a la última dictadura del ejército argentino. Más de la mitad de los habitantes del país, como 27 millones y medio, votó por un candidato, siendo que casi todos están a favor de mantener al capitalismo y que, de quienes se abstuvieron y no están empadronados, no todos son socialistas, es decir, que una parte de este segmento está a favor del capitalismo liberal, o es indiferente, y la mayoría del segmento es obrera, de lo que se desprende que muchos obreros opinaron a favor del capitalismo, en parte por las atrocidades socialistas y otro tanto por el engaño periodístico y la irracionalidad confesional, a la que también adhieren muchos asalariados, más por el lado de las creencias humildes, o sea, que el germen para el socialismo existe, pero su desarrollo depende de una acción política compuesta y suficiente, que está impedida por varios factores. A la vez, el socialismo tendría que ser algo capitalista, esto es, tomar partido en favor de la captura bien medida.
Sobre la idea del infantilismo en la izquierda
Desde el famoso escrito de Lenin sobre la enfermedad infantil del comunismo a lo infantil se le dio en la izquierda un sentido peyorativo equivocado, porque lo infantil es lo no fonativo, que no siempre es malo. Hay que evaluar bien la calidad del infantilismo, así como de las fonaciones. La crítica a las faltas socialistas tiene que ser suficiente para no ser injusta, y no debe ser injusta porque la injusticia falsea la política y retrasa la emancipación, que también depende de la política de todo el proletariado, es decir, que se tendrá que tolerar y enmendar bien las propias faltas.
Urbe y arado
A la palabra "urbe" se la traduce como "ciudad", remitiendo al vocablo latino "urbs", del que no se dan mayores precisiones. No se explica de qué salió el término. Una posibilidad es que provenga del arado, ya que la palabra que lo denomina se le parece y porque las ciudades se erigen sobre tierra cavada, con campos arados a su alrededor. Son conglomerados habitacionales de economía agrícola, que tienen centro, periferia y dispersiones.
viernes, 17 de julio de 2020
Dos acepciones de la práctica
La práctica tiene la acepción de la acción ejecutada luego de un plan, más o menos consciente, un acto que, antes de hacérselo, fue pensado, pero también la de lo anterior a algo, como cuando se dice que algo está prácticamente donde debe estar, queriendo decir que está muy próximo a darse como se lo desea. En la primer definición el prefijo "pr" denota al pensar, acto cuya palabra designante empieza con pe y termina en ere, letras que componen al prefijo en ese orden, pero en la segunda el prefijo se refiere a lo previo, actúa como el "pre" de "previo", es decir, que la misma palabra tiene un prefijo con dos significados distintos, que hacen a las diferentes acepciones. Entonces, hay que ver bien el tema de los prefijos, porque no siempre tienen el mismo significado. A veces el "pre" quiere decir "primero". Esto dificulta entender el sentido de las expresiones porque hay que fijarse, cada vez, qué significado tienen sus elementos, que no siempre tienen el que se dice que tienen.
martes, 14 de julio de 2020
Para el discurso periodístico
En el periodismo se habla rápido, tanto en el radial como en el televisivo. Esto da cuenta de su superficialidad, que también se nota en lo mucho que se usan las tecnologías más complejas, que debieran ser poco usadas, con mucha planificación previa, y sólo para fines indispensables para la sociedad, o en general para eso, con la frivolidad bien reducida. Como su funcionamiento es muy costoso y privatizante, tiene que ser aminorado, pero además su prédica política debiera ser lenta, para ser comprendida, y sin interrupciones, o con pocas, porque éstas desvían el discurso de quien habla, impidiéndole llegar al motivo final de su respuesta, de lo que la audiencia queda sin saberlo, a no ser que después se lo explique, lo que complica más las cosas. Entre que es rápido y que es bastante falso, el periodismo demuestra lo malo que es, aunque también es algo bueno.
¿De qué estrechez se debe ser?
En la vida hay que ser estricto, lo propio del chetaje, pero entonces, ¿de qué estrechez se debe tratar? ¿Y de cuál flojera?, ya que también hay que ser flojo.
lunes, 13 de julio de 2020
Un refuerzo al clasismo alto del gobierno votado
La democracia liberal tiene varios mecanismos elitistas, que redundan a favor de los oligopolios y con gobiernos oligárquicos, los cuales, cuando se moderan por tener presidentes progresivos, persisten siendo hegemónicos porque la ley suprema, a la que deben obediencia los miembros de los poderes ejecutivos y legislativos, les ampara, y los jueces severos, que son el cuerpo central de los poderes judiciales del capitalismo con liderazgo monoteísta, suelen fallar en su favor, casi siempre respecto de la defensa de la propiedad privada de las empresas, lo que, sumado a la imposición del salariazgo como método de contratación de los trabajadores comunes, termina en que aunque los socialistas obtengan la presidencia, por ganar las elecciones generales, los empresarios privados extraen plusvalor, así como especulan en los mercados bursátiles y debitarios con los excedentes que adquirieran antes y durante sus mandatos, autorizados por la ley, aunque con reparos minoritarios cuando las presidencias son de centro, más, en general, si son de centroizquierda que de centroderecha, y en el caso de que tengan el peso suficiente como para mantenerse en el gobierno y concretar sus proyectos, lo que está siempre en disputa tramposa y con una confusión social y política permanente, más o menos grande o mediana según el momento histórico. En los partidos el refuerzo de mal clasismo alto se da mediante las cuotas de afiliación, impagables para algunos hombres y difíciles para otros, lo que les resta militantes pobres, mermando la influencia de la clase baja en las decisiones partidarias, cosa que se intenta resolver sin que se lo haya logrado. Ahí hay un problema con la ley de partidos políticos, que demanda una afiliación con cuota mensual, así como una estructura jerárquica verticalista, de acuerdo a la jerarquización piramidal, de inspiración egipcia, una cultura que fue cuestionada sin la profundidad necesaria y que nos legó la organización imperial y salarial, ya que hizo al esclavismo, que es un antecesor del salariazgo, así como supuso que los emperadores eran dioses y representantes suyos. La idea de dios también viene del antiguo Egipto, y lo entendieron como sol. Pensaban que Ra era el dios, que el dios era el sol y que se encarnaba en sus emperadores, en una lógica análoga a la del monoteísmo dominante, que confunde los términos por asignarle explicaciones incoherentes a sus relatos sobre la realidad, en particular a los de la llamada legitimación política. Se cree que la soberanía va desde dios a la sociedad, mencionada como pueblo, y desde la sociedad al gobierno sufragado, lo que, si bien es incierto, contiene algo valedero, que queda como implícito, en estado de latencia, sin expresarse abiertamente, o haciéndolo desde posiciones sometidas, o de manera parcial.
La etimología sobre las pirámides que busca en la cultura latina y en la griega no basta porque las pirámides son egipcias, por lo que la palabra que las nombra también lo es. Como tienen forma de fogata, son triangulares, es probable que vengan de pyr, un vocablo griego que mencionó al fuego, presente hoy en el de pirar, como enloquecer, y en el de pirómano, como maniático de los incendios, pero entonces este pyr debiera venir de otros de la cultura anterior a la griega, como la egipcia, e incluso de las previas, ya que la hechura del fuego es muy anterior a la cultura egipcia, que tiene poco más de 6 mil años de vieja. La humanidad nombró al fuego desde antes de empezar a hacerlo, y al dominar la técnica para encenderlo lo siguió nombrando. El fire inglés es más parecido al pyr griego, pero la mutación de los conceptos a veces es muy grande, por lo que dos palabras distintas pueden estar dentro de un mismo linaje.
Las ideas que nos hacemos de lo puro provienen, en parte, del fuego, ya que éste comparte con lo puro la luz y la falta de masa, que en el fuego no es absoluta porque los fotones son de masa ligera, pero a lo puro le damos varios significados, los menos de los cuales se refieren a cosas duras y oscuras.
Fuentes
Apartado de etimología en la definición de "Egipto" de Wikipedia y definición de "pirámide" en Etimologías de Chile, obras citadas.
La etimología sobre las pirámides que busca en la cultura latina y en la griega no basta porque las pirámides son egipcias, por lo que la palabra que las nombra también lo es. Como tienen forma de fogata, son triangulares, es probable que vengan de pyr, un vocablo griego que mencionó al fuego, presente hoy en el de pirar, como enloquecer, y en el de pirómano, como maniático de los incendios, pero entonces este pyr debiera venir de otros de la cultura anterior a la griega, como la egipcia, e incluso de las previas, ya que la hechura del fuego es muy anterior a la cultura egipcia, que tiene poco más de 6 mil años de vieja. La humanidad nombró al fuego desde antes de empezar a hacerlo, y al dominar la técnica para encenderlo lo siguió nombrando. El fire inglés es más parecido al pyr griego, pero la mutación de los conceptos a veces es muy grande, por lo que dos palabras distintas pueden estar dentro de un mismo linaje.
Las ideas que nos hacemos de lo puro provienen, en parte, del fuego, ya que éste comparte con lo puro la luz y la falta de masa, que en el fuego no es absoluta porque los fotones son de masa ligera, pero a lo puro le damos varios significados, los menos de los cuales se refieren a cosas duras y oscuras.
Fuentes
Apartado de etimología en la definición de "Egipto" de Wikipedia y definición de "pirámide" en Etimologías de Chile, obras citadas.
Del pago como elaboración
Pagar es una tarea que parece liviana porque maneja bienes muy refinados, como las monedas, los billetes y las computadoras portátiles, pero, tomado en su conjunto y con sus implicaciones, es pesada para el conjunto social, y no de buen peso, por la concepción desde la que se ordena la práctica de la especie, que es heterogénea, muy compuesta, contradictoria y evolutiva, cambia todo el tiempo, durante lo cual algo le permanece, mantiene algunas de sus formas mientras que transforma otras, no del todo bien, y siempre es desde que empezara la humanidad. Durante toda su existencia, la humanidad siempre vivió en crisis, pero sin causarle un daño tan grande a la naturaleza, de la que es parte, lo que empezó con la máquina de vapor, uno de los mayores logros humanos, que multiplicó los pagos como nunca, a un nivel muy inferior al de los números actuales, que entonces ya eran excesivos, por ser demasiado complejos para que los entendiera mucha gente, lo que contribuyó a la perversión financiera, acorde a los errores de la especie en la comprensión de la historia, una cuestión muy determinada por la teología.
Si se paga, se tiene que hacerlo bien, ya que es una tarea liviana pero compleja, que demanda hacer cuentas y mover propiedades, cuando no largas negociaciones, con interrupciones, hasta de décadas. Las peleas por pagos son constantes en la sociedad actual.
El pago delimita el área de los países, que tienen monedas nacionales, que a su vez transitan entre ellos, permitiendo la venta y la compra de bienes, muchas veces equivocadas por las ambiciones compulsivas que tenemos los hombres, que causan adquisiciones nocivas, muy extendidas en la trama social, que después contaminan, pero el problema viene desde la fabricación, ya que lo que se fabrica se vence, muchas veces descomponiéndose mal, con perjuicios ecológicos graves, que deterioran nuestro entorno, por lo que a nosotros mismos.
Honrar el pago demandaría la teología suficiente, pero mejor sería que no hubiera que pagar con bienes impresos. Puede ser necesario durante un período de transición al comunismo acabado, pero tardaría mucho tiempo, como siglos, si fuera que se lo lograra alguna vez. De todas formas tendría que haber la suficiente razón social. Antes de eso habría que pasar por el socialismo, con sus distintas subfases, y por el comunismo incipiente e intermedio, ya que el modo monetario de pagar es muy poco reprobado en sí mismo por la sociedad: más se le reprochan los precios y la inflación que su misma esencia.
Pagar es apaciguar, o sea, que no siempre se lo hace con dinero. Comparte con el país el núcleo pacificatorio, pero la paz social depende de la calidad de la vida social, que a su vez responde a los conceptos vertidos en la ley y a sus consecuencias en nuestra vida.
Si se paga, se tiene que hacerlo bien, ya que es una tarea liviana pero compleja, que demanda hacer cuentas y mover propiedades, cuando no largas negociaciones, con interrupciones, hasta de décadas. Las peleas por pagos son constantes en la sociedad actual.
El pago delimita el área de los países, que tienen monedas nacionales, que a su vez transitan entre ellos, permitiendo la venta y la compra de bienes, muchas veces equivocadas por las ambiciones compulsivas que tenemos los hombres, que causan adquisiciones nocivas, muy extendidas en la trama social, que después contaminan, pero el problema viene desde la fabricación, ya que lo que se fabrica se vence, muchas veces descomponiéndose mal, con perjuicios ecológicos graves, que deterioran nuestro entorno, por lo que a nosotros mismos.
Honrar el pago demandaría la teología suficiente, pero mejor sería que no hubiera que pagar con bienes impresos. Puede ser necesario durante un período de transición al comunismo acabado, pero tardaría mucho tiempo, como siglos, si fuera que se lo lograra alguna vez. De todas formas tendría que haber la suficiente razón social. Antes de eso habría que pasar por el socialismo, con sus distintas subfases, y por el comunismo incipiente e intermedio, ya que el modo monetario de pagar es muy poco reprobado en sí mismo por la sociedad: más se le reprochan los precios y la inflación que su misma esencia.
Pagar es apaciguar, o sea, que no siempre se lo hace con dinero. Comparte con el país el núcleo pacificatorio, pero la paz social depende de la calidad de la vida social, que a su vez responde a los conceptos vertidos en la ley y a sus consecuencias en nuestra vida.
sábado, 11 de julio de 2020
La demonización como acoso gámico
Cuando se demoniza según el precepto de la fidelidad monogámica se hace acoso amatorio, porque se trata de cornudos a los polígamos, que solemos enamorarnos de nuestros compañeros de garche, de fidelidad distinta a la establecida, es decir, que se nos golpea simbólicamente por transgredir la norma principal de acuerdo a lo que sentimos, con las consecuencias que eso le trae a la vida individual, que es lo común porque el sentimiento libidinal polívoco es absoluto en la especie, causando un enamoramiento liviano muy extenso, no del todo bueno y al que se denosta como calentura, y que no siempre es reconocido como amor, sino que se lo toma por frívolo, en línea con la promoción del amor a dios, que termina frustrante porque dios no es lo que se cree que es, sino el brillo del sol, aunque también es verdad que el amor no es bueno por sí mismo. Existe el mal amor. La sensación de la excitación sexual, que es amorosa, ocurre de inmediato y por mucha gente durante cada día, y es amatoria aunque sea reciente y no dure, pero a veces dura y por mucho tiempo, durante el cual tiene olvidos, que no son siempre malos y que son inevitables: es imposible recordar siempre a cada ser querido, apenas da para hacerlo poco, pero siempre se recuerda a quienes se quiere. Tampoco el amor hasta la muerte es el único modo de amar bien, ni es bueno en sí mismo, pero ni el efímero ni el modesto son buenos por durar menos, ni lo bueno existe mucho en estado puro: en general se da entremezclado con malas cosas, lo que da que el amor social es contradictorio y está sujeto a la organización de la sociedad, por lo que a su conciencia y al resto de su práctica.
martes, 7 de julio de 2020
De la cultura aria y la esvástica
La cultura aria, al menos en general, si no toda, es un subtipo de la raza blanca, gestada luego de que la humanidad saliera del África ecuatorial, cuando, por las nuevas condiciones geográficas y climáticas, la piel se le empezara a blanquear, lo que se da en la zona del Nilo, Arabia, la meseta de Irán, Europa y Siberia, donde a la piel clara se le agrega el pelo lacio, ya definido en la cordillera del Cáucaso, a poco del suroeste siberiano, así como por ahí empiezó a haber hombres rubios. El pelo lacio se da en el Líbano, pero mezclado con rulos. La raza blanca, con sus distintas ramas -una que fue de Arabia para Europa y otra para Siberia, para lo cual pasó por Irán, así como una tercera corriente fue hasta el río Indo y lo traspasó, llegando una terminación suya hasta el sur del subcontinente y siguiendo otra hacia Indochina, con lo cual se reamarronó y se le alisó el pelo-, proviene de la negra, de pelos ensortijados, así como las demás rojizas y amarillentas, que son de una migración más extensa, por el este asiático, Oceanía y América. Los antecesores migrantes de los arios entraron a Siberia por el suroeste: primero fueron recién llegados, luego nómades regionales, antes de irse para afuera, tras cruzar el río Ural, al sur de los montes Urales, cuyos nombres pueden referírseles, ya que "Ural" es un vocablo parecido al que vendría a ser el de "arial", designante hipotético de lo ario, lo que también pasa con "Irán", que es una reformulación del hipotético "ariano". Hay otro río en la zona llamado Irtish, que tal vez sea el que inspirara al nombre, ya que las primeras culturas sedentarias a veces se denominaron a sí mismas según el del río en cuya cuenca se instalaran, como la india y la conga, lo que les permitiera eclosionar por tener cerca el agua dulce, a lo que por decenas de miles de años se aprovechara de manera nómade y trashumante, antes de que para distribuirla se cavaran los canales de irrigación, ya durante el neolítico, iniciado hace como 10 mil años, con hachas de labranza con mangos de madera y filos de piedra, usadas en la cuenca del Tigris y el Éufrates, donde luego se formarían las culturas mitania y casita, antecesoras de la babilonia y de la persa. En Siberia no se podía cultivar en invierno, se habrá ido más del modo trashumante, por lo que la agricultura floreció como a 4500 kms. de Siberia en diagonal al suroeste, en la cuenca tigro-eufrática, donde el invierno no es tan frío. Otros ríos del oeste de Siberia son el Ob y el Tobol, pero puede que esta cultura deba su nombre a otro asunto, además de que su historia viene de las migraciones entre la llanura de Siberia occidental, la estepa de los kirguises, la depresión del Caspio y la llanura turánica.
Como la migración humana empezó siendo toda de color negro, toda la humanidad es descendiente de la raza negra, porque sus primeros antepasados humanos fueron negros, aunque después cambiara de color, facciones y pelaje, y eso ocurrió con contracorrientes migratorias, que se mestizaron con las mujeres y los varones que se cruzaron al regresar, y con muchas otras mudanzas, primero a pie, luego en cuadrúpedos grandes, carruajes y barcos, de tracción a sangre y eólica, antes del motor a carbón, que inaugurara la época del transporte de máquinas a combustión, con el agregado posterior del avión y el helicóptero, lo que causó un mestizaje internacional aceleradísimo, poco acorde al clima de residencia, que cambia mucho por los viajes largos y rápidos, lo que causa dificultades para adaptarse al ambiente, sobrellevables pero existentes.
Cerca de la zona de surgimiento de la cultura aria está el lago de Aral, de nombre parecido al ario, y los ríos Syr Daryá y Amu Daryá, terminados en "aryá", un fragmento lexical casi idéntico al de esta nación primitiva y antigua. Algunos de los arios, luego de gestarse en el oeste siberiano -atravesado desde Mongolia hasta la costa ártica por el río Ob-, tras su larga migración desde África, volvieron a emigrar. Una corriente fue hasta el río Indo por la llanura turánica y la parte baja de la meseta iraní, seguramente atravesando el Baluchistán -río donde se habría encontrado con quienes llegaran antes, también en proceso de cambio corporal debido, entre otros factores, al clima y al suelo-, para lo cual pasó por el este del mar Caspio, que en persa antiguo se llamó Darya-ye, con el mismo término, que da "mar Ario" -aunque en verdad es un lago salado, porque le llega poco de agua desde el mar de Azov-. La otra corriente migratoria aria fue para Europa, estableciéndose en el norte, la zona báltica, pero también hacia el sur, donde se encontrara con los descendientes de quienes llegaran antes por Anatolia, también adaptándose a un clima más seco y menos soleado, lo que, desde milenios antes, sino decenas de milenios, preparó la difusión del mitraísmo por la Roma antigua, acontecida mucho después, ya en la era metalúrgica.
La migración humana partió hace entre 150 y 100 mil años desde el África ecuatorial. Hace entre 100 y 90 mil que llegó a la península arábiga, es decir, que tardó entre 50 y 10 mil años en atravesar la zona del Nilo, y entre 60 y 50 mil más en pasar de Arabia al norte central europeo y a Siberia, durante los cuales recorrió la mesopotamia pérsica, la meseta de Irán y el sur de Europa hasta los montes Pirineos, con dos ramas migrantes, distintas, subramificadas y algo revertidas. La primer cultura humana que llegara a la zona que después se llamaría aria lo hizo hace más de 40 mil años, cuando se arribara a las alturas tigroeufráticas, antes de Siberia -a la que se halló tras surcar el desierto árabe y el Cáucaso-, a partir de lo cual sus descendientes migraron por un lado hacia Europa y por otro hacia la India, dándole la vuelta al mar Caspio, bastante antes de los imperios antiguos, iniciados hace en torno de 6 mil años. Luego, esta cultura de pastoreo, posterior al paso por el desierto, se asentaría y le daría pie al mitraísmo, el zoroastrismo y el vedismo, antecesor del hinduísmo, así como compusiera el sánscrito. La esvástica proviene de ella, o sea, que ella inventó a lo que mucho después sería el principal símbolo nazi, a partir de que su flujo migrante llegara al sureste siberiano, cultura que en 40 mil años se difundió desde el Indo hasta Europa, atravesando la meseta iraní, el Turquestán y el monte Cáucaso, e ingresando por Rusia, pero el nazismo la entendió como una raza en vez de como un subtipo racial, y con prejuicios puristas equivocados. Es un símbolo agrícola, o sea, neolítico, pero empezó siendo de pastoreo, por la zona en que se asentarían algunas de las primeras ciudades arias, por la desembocadura del golfo pérsico.
Una cuestión llamativa es que la migración humana llegara antes al archipiélago malayo que al norte de Europa y a Siberia. Al primero llegó hace entre 60 y 50 mil años, mientras que a las segundas hace alrededor de 40 mil, es decir, como entre 20 y 10 mil años después, lo que puede deberse a la invención del barco, al que se construyera con hachas y serruchos con filos de piedra. El noreste asiático fue alcanzado hace entre 35 y 25 mil años, antes de que hace como 24 mil se entrara en América, seguro que por el estrecho de Bering. También puede que se haya ido desde el cuerno de África hasta la India e Indochina cruzando los estrechos de los golfos de Adén y Omán, que tienen cerca de 25 kilómetros de extensión, pero tendría que haber sido con embarcaciones, muy simples como las balsas, encastradas y atadas, con remos o velas de cuero, o como los troncos y las tablas, usados de salvavidas o sostén de nado. Si una migración temprana hubiera cruzado el estrecho de Mandeb podría haber caminado por la costa arábiga hasta el golfo pérsico, al cual cruzar de igual modo, antes de seguir a pie hasta el Indostán e Indochina, de acceso fácil por las llanuras del Indo y el Ganges y por la costa de los montes Arakan, que termina en Sumatra por el estrecho de Malaca, todo esto con antelación a que la otra corriente migratoria cruzara, para un lado, el estrecho del Bósforo, el de los Dardanelos y la península balcánica, y, para el otro, el Cáucaso, detrás de la zona de intersección entre los montes del Ponto, los montes Zagros y la meseta de Irán. También, si hubieran tenido balsas a vela, podrían haber llegado por las costas del mar de Arabia y del golfo de Bengala, pero éstas parecen ser una invención posterior a aquél entonces. Sin embargo, es más probable, diría que seguro, que la explicación verdadera sea la del mapa migratorio, es decir, que la corriente nómade saliera de Arabia y fuera para India y la Indochina por tierra, antes de que otra lo hiciera para Europa y Siberia.
Los persas llamaron Darya-ye al mar Caspio, al que los griegos denominaron como Káspioi, refiriéndose a los arios.
Así como la humanidad empezó siendo negra, por gestarse en zona ecuatoriana, donde el sol pega más fuerte, la raza negra puede haber provenido de primates marrones y de blancos, que son más de por la franja entre los trópicos y los círculos polares. También migran, y el pelo les cambia lento entre las generaciones, por lo que se los encuentra fuera de su clima de gestación larga, y se mestizan hacia dentro de cada especie.
"Ario" quiere decir "noble" y "gentil", es decir, "sapiente" y "genitivo", pero todos los seres vivientes lo somos, ya que, por vivir, notamos y engendramos. "Irán" también viene de "ario", así que los primeros arios inspiraron el nombre del mar Caspio y el de la meseta de Irán, sino también el del lago Aral, sus dos ríos Darya y los montes y el río Ural. La primera migración que llegó a la zona lo hizo hace cerca de 40 mil años, pero los primeros registros de la cultura aria datan de los hurritas, de hace como 4 mil 200, es decir, que esta cultura sedentaria tiene un antecedente migrante de más de 35 mil años.
También puede pasar que "ario" venga de "árido", ya que la gestación de esta cultura empezara luego de que se atravesase el desierto árabe y el caucásico, con etapas recolectora, cazadora, pescadora y pastoril, y después continuara entre ambos, que rodean la cuenca tigro-eufrática, en su fase agrícola, iniciada hace cerca de 10 mil 500 años, poco menos de 30 mil años después de que se arribara por primera vez a Siberia. Lo ario puede vincularse a lo desértico, pero la primera gestación de esta cultura, en su fase migrante, no estaría en el desierto, sino en la llanura occidental de Siberia, alcanzada después de atravesar dos desiertos. En esos 30 mil años el nomadismo simple se combinó con el pastoreo, al que también se hizo en Arabia, probablemente desde antes.
El hecho de que la primer corriente migratoria, luego de atravesar el Nilo, Arabia e Irán, siguiera por la India e Indochina hasta las islas malayas antes de que se fuera a Siberia puede deberse a las heladas. La humanidad habría buscado zonas de temperatura no tan distinta a la de su origen, ya que aclimatarse a cambios drásticos lleva mucho tiempo, aunque siempre algo se lo hace, pero esto no explica porqué se tardaron tanto en llegar a Europa, lo que quizás responda a que no se tuvieran balsas para cruzar de Anatolia a Grecia, a las que en Malasia se tuvo como 15 mil años antes. Además, el clima templado es más fértil y apto para la vida animal que el gélido, por lo que la recolección, la caza y la pesca son menos difíciles. La domesticación es posterior a la caza y anterior a la agricultura.
Luego de que se atravesara el Indo se inspiró en él para nombrar a las regiones de India, Indochina e Indonesia, o por lo menos eso parece.
Una cosa curiosa es que, si lo ario llegara a venir de lo árido, que es arenoso, esta cultura ya habría existido desde que traspasara el mar Rojo, incluso en la zona de Judea, que es desértica, pero, aún si fuera así, la cultura provendría desde antes, ya que entre el África ecuatorial y la desembocadura del Nilo hay desierto.
Fuentes
Definición de "árabe", "mar Caspio" y "persa" en Etimologías de Chile, California, edición del autor.
Definiciones de "arios", "Bab el-Mandeb", "barco", "esvástica", "expansión de la humanidad", "hurritas", "neolítico", "mitraísmo", "poblamiento de América" y "zoroastrismo" en Wikipedia, San Francisco, Fundación Wikimedia. Véase el mapa de las expansiones humanas fuera de África y el mapa de América con las primeras culturas humanas.
Mapas físicos de Asia y Europa de la Enciclopedia Salvat citada antes.
Como la migración humana empezó siendo toda de color negro, toda la humanidad es descendiente de la raza negra, porque sus primeros antepasados humanos fueron negros, aunque después cambiara de color, facciones y pelaje, y eso ocurrió con contracorrientes migratorias, que se mestizaron con las mujeres y los varones que se cruzaron al regresar, y con muchas otras mudanzas, primero a pie, luego en cuadrúpedos grandes, carruajes y barcos, de tracción a sangre y eólica, antes del motor a carbón, que inaugurara la época del transporte de máquinas a combustión, con el agregado posterior del avión y el helicóptero, lo que causó un mestizaje internacional aceleradísimo, poco acorde al clima de residencia, que cambia mucho por los viajes largos y rápidos, lo que causa dificultades para adaptarse al ambiente, sobrellevables pero existentes.
Cerca de la zona de surgimiento de la cultura aria está el lago de Aral, de nombre parecido al ario, y los ríos Syr Daryá y Amu Daryá, terminados en "aryá", un fragmento lexical casi idéntico al de esta nación primitiva y antigua. Algunos de los arios, luego de gestarse en el oeste siberiano -atravesado desde Mongolia hasta la costa ártica por el río Ob-, tras su larga migración desde África, volvieron a emigrar. Una corriente fue hasta el río Indo por la llanura turánica y la parte baja de la meseta iraní, seguramente atravesando el Baluchistán -río donde se habría encontrado con quienes llegaran antes, también en proceso de cambio corporal debido, entre otros factores, al clima y al suelo-, para lo cual pasó por el este del mar Caspio, que en persa antiguo se llamó Darya-ye, con el mismo término, que da "mar Ario" -aunque en verdad es un lago salado, porque le llega poco de agua desde el mar de Azov-. La otra corriente migratoria aria fue para Europa, estableciéndose en el norte, la zona báltica, pero también hacia el sur, donde se encontrara con los descendientes de quienes llegaran antes por Anatolia, también adaptándose a un clima más seco y menos soleado, lo que, desde milenios antes, sino decenas de milenios, preparó la difusión del mitraísmo por la Roma antigua, acontecida mucho después, ya en la era metalúrgica.
La migración humana partió hace entre 150 y 100 mil años desde el África ecuatorial. Hace entre 100 y 90 mil que llegó a la península arábiga, es decir, que tardó entre 50 y 10 mil años en atravesar la zona del Nilo, y entre 60 y 50 mil más en pasar de Arabia al norte central europeo y a Siberia, durante los cuales recorrió la mesopotamia pérsica, la meseta de Irán y el sur de Europa hasta los montes Pirineos, con dos ramas migrantes, distintas, subramificadas y algo revertidas. La primer cultura humana que llegara a la zona que después se llamaría aria lo hizo hace más de 40 mil años, cuando se arribara a las alturas tigroeufráticas, antes de Siberia -a la que se halló tras surcar el desierto árabe y el Cáucaso-, a partir de lo cual sus descendientes migraron por un lado hacia Europa y por otro hacia la India, dándole la vuelta al mar Caspio, bastante antes de los imperios antiguos, iniciados hace en torno de 6 mil años. Luego, esta cultura de pastoreo, posterior al paso por el desierto, se asentaría y le daría pie al mitraísmo, el zoroastrismo y el vedismo, antecesor del hinduísmo, así como compusiera el sánscrito. La esvástica proviene de ella, o sea, que ella inventó a lo que mucho después sería el principal símbolo nazi, a partir de que su flujo migrante llegara al sureste siberiano, cultura que en 40 mil años se difundió desde el Indo hasta Europa, atravesando la meseta iraní, el Turquestán y el monte Cáucaso, e ingresando por Rusia, pero el nazismo la entendió como una raza en vez de como un subtipo racial, y con prejuicios puristas equivocados. Es un símbolo agrícola, o sea, neolítico, pero empezó siendo de pastoreo, por la zona en que se asentarían algunas de las primeras ciudades arias, por la desembocadura del golfo pérsico.
Una cuestión llamativa es que la migración humana llegara antes al archipiélago malayo que al norte de Europa y a Siberia. Al primero llegó hace entre 60 y 50 mil años, mientras que a las segundas hace alrededor de 40 mil, es decir, como entre 20 y 10 mil años después, lo que puede deberse a la invención del barco, al que se construyera con hachas y serruchos con filos de piedra. El noreste asiático fue alcanzado hace entre 35 y 25 mil años, antes de que hace como 24 mil se entrara en América, seguro que por el estrecho de Bering. También puede que se haya ido desde el cuerno de África hasta la India e Indochina cruzando los estrechos de los golfos de Adén y Omán, que tienen cerca de 25 kilómetros de extensión, pero tendría que haber sido con embarcaciones, muy simples como las balsas, encastradas y atadas, con remos o velas de cuero, o como los troncos y las tablas, usados de salvavidas o sostén de nado. Si una migración temprana hubiera cruzado el estrecho de Mandeb podría haber caminado por la costa arábiga hasta el golfo pérsico, al cual cruzar de igual modo, antes de seguir a pie hasta el Indostán e Indochina, de acceso fácil por las llanuras del Indo y el Ganges y por la costa de los montes Arakan, que termina en Sumatra por el estrecho de Malaca, todo esto con antelación a que la otra corriente migratoria cruzara, para un lado, el estrecho del Bósforo, el de los Dardanelos y la península balcánica, y, para el otro, el Cáucaso, detrás de la zona de intersección entre los montes del Ponto, los montes Zagros y la meseta de Irán. También, si hubieran tenido balsas a vela, podrían haber llegado por las costas del mar de Arabia y del golfo de Bengala, pero éstas parecen ser una invención posterior a aquél entonces. Sin embargo, es más probable, diría que seguro, que la explicación verdadera sea la del mapa migratorio, es decir, que la corriente nómade saliera de Arabia y fuera para India y la Indochina por tierra, antes de que otra lo hiciera para Europa y Siberia.
Los persas llamaron Darya-ye al mar Caspio, al que los griegos denominaron como Káspioi, refiriéndose a los arios.
Así como la humanidad empezó siendo negra, por gestarse en zona ecuatoriana, donde el sol pega más fuerte, la raza negra puede haber provenido de primates marrones y de blancos, que son más de por la franja entre los trópicos y los círculos polares. También migran, y el pelo les cambia lento entre las generaciones, por lo que se los encuentra fuera de su clima de gestación larga, y se mestizan hacia dentro de cada especie.
"Ario" quiere decir "noble" y "gentil", es decir, "sapiente" y "genitivo", pero todos los seres vivientes lo somos, ya que, por vivir, notamos y engendramos. "Irán" también viene de "ario", así que los primeros arios inspiraron el nombre del mar Caspio y el de la meseta de Irán, sino también el del lago Aral, sus dos ríos Darya y los montes y el río Ural. La primera migración que llegó a la zona lo hizo hace cerca de 40 mil años, pero los primeros registros de la cultura aria datan de los hurritas, de hace como 4 mil 200, es decir, que esta cultura sedentaria tiene un antecedente migrante de más de 35 mil años.
También puede pasar que "ario" venga de "árido", ya que la gestación de esta cultura empezara luego de que se atravesase el desierto árabe y el caucásico, con etapas recolectora, cazadora, pescadora y pastoril, y después continuara entre ambos, que rodean la cuenca tigro-eufrática, en su fase agrícola, iniciada hace cerca de 10 mil 500 años, poco menos de 30 mil años después de que se arribara por primera vez a Siberia. Lo ario puede vincularse a lo desértico, pero la primera gestación de esta cultura, en su fase migrante, no estaría en el desierto, sino en la llanura occidental de Siberia, alcanzada después de atravesar dos desiertos. En esos 30 mil años el nomadismo simple se combinó con el pastoreo, al que también se hizo en Arabia, probablemente desde antes.
El hecho de que la primer corriente migratoria, luego de atravesar el Nilo, Arabia e Irán, siguiera por la India e Indochina hasta las islas malayas antes de que se fuera a Siberia puede deberse a las heladas. La humanidad habría buscado zonas de temperatura no tan distinta a la de su origen, ya que aclimatarse a cambios drásticos lleva mucho tiempo, aunque siempre algo se lo hace, pero esto no explica porqué se tardaron tanto en llegar a Europa, lo que quizás responda a que no se tuvieran balsas para cruzar de Anatolia a Grecia, a las que en Malasia se tuvo como 15 mil años antes. Además, el clima templado es más fértil y apto para la vida animal que el gélido, por lo que la recolección, la caza y la pesca son menos difíciles. La domesticación es posterior a la caza y anterior a la agricultura.
Luego de que se atravesara el Indo se inspiró en él para nombrar a las regiones de India, Indochina e Indonesia, o por lo menos eso parece.
Una cosa curiosa es que, si lo ario llegara a venir de lo árido, que es arenoso, esta cultura ya habría existido desde que traspasara el mar Rojo, incluso en la zona de Judea, que es desértica, pero, aún si fuera así, la cultura provendría desde antes, ya que entre el África ecuatorial y la desembocadura del Nilo hay desierto.
Fuentes
Definición de "árabe", "mar Caspio" y "persa" en Etimologías de Chile, California, edición del autor.
Definiciones de "arios", "Bab el-Mandeb", "barco", "esvástica", "expansión de la humanidad", "hurritas", "neolítico", "mitraísmo", "poblamiento de América" y "zoroastrismo" en Wikipedia, San Francisco, Fundación Wikimedia. Véase el mapa de las expansiones humanas fuera de África y el mapa de América con las primeras culturas humanas.
Mapas físicos de Asia y Europa de la Enciclopedia Salvat citada antes.
lunes, 6 de julio de 2020
Regla general de las razas humanas
En los polos están las blancas. Llendo hacia el paralelo ecuatoriano les siguen las amarillentas, después las rojizas y en el centro las negras. Van del blanco al negro, desde cada polo hasta el Ecuador, siguiendo distintas gamas del marrón y con variaciones de color y de forma en el pelaje y los ojos, lo que se repite en el resto del cuerpo. Es una idea aproximada, y que hoy en día está muy relativizada por los viajes rápidos de larga distancia, que se hacen hasta en pocas horas, pero siempre que se cambia de lugar el cuerpo reacciona a la luz que tenga. Sucede que nuestra adapación cutánea no es tan pronta como el traslado vehicular, porque desde que empezara a ocurrir en animales terrestres casi siempre se llevó según los tiempos migratorios del caminar, que no implicaron cambios tan drásticos en la recepción de los rayos solares porque el paso es lento en comparación al tránsito sobre ruedas, en barco y en avión. También pasa que al reproducirse se cambia el color de la piel debido al mestizaje.
El archipiélago malayo y la Amazonía están a la altura del Ecuador, como el África de humanidad negra, y sus hombres no son negros, pero la colonización de ambas es muy reciente en comparación, tiene como entre 60 y 20 mil años, en tanto que el llamado homo sapiens sapiens, también de nombre cuestionable, tiene como 315 mil, y hace entre 140 y 100 mil que emigró desde ahí, es decir, que el color negro de la piel se gestó durante alrededor de 200 mil años, durante los cuales se recibiera el sol más fuerte, en línea directa respecto a las otras latitudes, que lo recibieron más de costado, esto también de forma rara porque el sol es mucho más grande que la Tierra, por los que sus emisiones lumínicas parten de un área de diámetro mucho mayor que la terráquea, en la que impactan, y por las mudanzas de lugar que hicieran aquellos hombres primitivos, de traslados cortos por haber sido de a pie. También pasa que las naciones amazónicas y malayas, si bien no son negras, tienden a ser marrones y coloradas, más tostadas que las de climas fríos y templados. Esta explicación tiene contraejemplos por varios motivos, como el de que lo terrestre también influye en el color de la piel, e igual la flora y la alimentación.
Esta regla aplica para las demás especies animales, aunque con extrañezas, y quizás sólo para algunas.
El archipiélago malayo y la Amazonía están a la altura del Ecuador, como el África de humanidad negra, y sus hombres no son negros, pero la colonización de ambas es muy reciente en comparación, tiene como entre 60 y 20 mil años, en tanto que el llamado homo sapiens sapiens, también de nombre cuestionable, tiene como 315 mil, y hace entre 140 y 100 mil que emigró desde ahí, es decir, que el color negro de la piel se gestó durante alrededor de 200 mil años, durante los cuales se recibiera el sol más fuerte, en línea directa respecto a las otras latitudes, que lo recibieron más de costado, esto también de forma rara porque el sol es mucho más grande que la Tierra, por los que sus emisiones lumínicas parten de un área de diámetro mucho mayor que la terráquea, en la que impactan, y por las mudanzas de lugar que hicieran aquellos hombres primitivos, de traslados cortos por haber sido de a pie. También pasa que las naciones amazónicas y malayas, si bien no son negras, tienden a ser marrones y coloradas, más tostadas que las de climas fríos y templados. Esta explicación tiene contraejemplos por varios motivos, como el de que lo terrestre también influye en el color de la piel, e igual la flora y la alimentación.
Esta regla aplica para las demás especies animales, aunque con extrañezas, y quizás sólo para algunas.
De cómo tendría que ser el periodismo en uno de sus aspectos
Como hoy en día hay muchas noticias falsas, e incluso datos falsos en notas buenas, habría que reordenar el ejercicio periodístico. El rubro es una profesión, por lo que no se le debe permitir la mala práctica, aunque eso vulnere la libertad expresiva, ya que, de usársela mal, se causa perversión ideativa, con las terribles consecuencias que eso tiene para la sociedad. Entonces, una cuestión es que el periodismo está flojo para demostrar sus aseveraciones, por lo que habría que demandarle que las demuestre bien.
Por ese y por otros asuntos es que habría que abrir una rama del derecho que se especialice en las comunicaciones públicas, que cuenta con antecedentes poco desarrollados para atender bien los problemas actuales, aunque esto también se deba a otras cuestiones. También tendría que haber un cuerpo de abogados gratuitos, financiado por el ministerio de justicia, para que accedieran a ellos quienes no pudieran pagarles. Mientras que no se garantice el acceso universal a los abogados, la justicia tendrá esta falta grave, que le resta a la bondad que dice tener.
Como la mala práctica periodística está muy extendida, se necesitarían muchos jueces para que trabajen en los litigios, pero el tema no debiera acotarse a la prensa masiva, ya que también hay comunicaciones públicas minoritarias, como las de las redes sociales, que también debieran ser bien reguladas por los gobiernos, aunque esa regulación no fuera perfecta. La ley debiera garantizar la libertad para expresarse con honestidad, no cualquier libertad de expresión.
Por ese y por otros asuntos es que habría que abrir una rama del derecho que se especialice en las comunicaciones públicas, que cuenta con antecedentes poco desarrollados para atender bien los problemas actuales, aunque esto también se deba a otras cuestiones. También tendría que haber un cuerpo de abogados gratuitos, financiado por el ministerio de justicia, para que accedieran a ellos quienes no pudieran pagarles. Mientras que no se garantice el acceso universal a los abogados, la justicia tendrá esta falta grave, que le resta a la bondad que dice tener.
Como la mala práctica periodística está muy extendida, se necesitarían muchos jueces para que trabajen en los litigios, pero el tema no debiera acotarse a la prensa masiva, ya que también hay comunicaciones públicas minoritarias, como las de las redes sociales, que también debieran ser bien reguladas por los gobiernos, aunque esa regulación no fuera perfecta. La ley debiera garantizar la libertad para expresarse con honestidad, no cualquier libertad de expresión.
domingo, 5 de julio de 2020
Sobre el territorio sedentario
La vida urbana se caracteriza por darse en tierra apisonada, primero en caminos y centros de descanso, luego más construidos y más grandes, y así hasta la civilización de hoy, que combina a los caminos simples con los de pisos y contrapisos, el territorio burgués por ser edificado, por fuera del cual está el de labranza, al que se pisa cada tanto, caminando y en vehículos como los tractores y cosechadoras, y el silvestre, más árido y más húmedo, al que los hombres civiles pisamos poco. Más le pasamos por arriba en automotores, que transitan por las rutas, y en aviones, que en general van de ciudad en ciudad.
La arquitectura actual depende de la carpintería porque las vigas de la construcción en alto, que tienen una estructura metálica en el centro, se modelan con tablas de madera. En verdad los primeros burgos no fueron los fuertes medievales, sino las ciudades antiguas, porque ellas ya tenían una arquitectura superior a la de los fuertes, con metalurgia y serruchos, como los que se usaron para talar los árboles con que se moviera a los bloques de piedra de las pirámides. Así se erigió la ciudad antigua de Guiza, una de las tantas que usarían troncos de árbol para la construcción. Trabajos como martillar y tirar poleas eclosionaron en esta época, pero ya venían de antes, siempre con su explotación. En la germania medieval se emplazaron los fuertes que le darían origen a los burgos alemanes, pero si se toma por burgo a las ciudades, éstas ya existían desde el principio de la antigüedad, e incluso tuvieron antecedentes en la etapa más nómade. Con la imposición del empresariado urbano, que empezó en las ciudades sajonas, de la zona báltica, fue desplazada del gobierno social la nobleza agrícola, que tenía a los sirvientes de la cosecha. La nobleza era el empresariado rural, patrón de los sirvientes, y tras ser vencida por el empresariado burgués ambas se mezclaron para componer al empresariado republicano, que se repartió la tierra y las empresas de distintas formas, reemplazando a la servidumbre por el salariazgo, que tampoco es una solución suficiente.
La arquitectura actual depende de la carpintería porque las vigas de la construcción en alto, que tienen una estructura metálica en el centro, se modelan con tablas de madera. En verdad los primeros burgos no fueron los fuertes medievales, sino las ciudades antiguas, porque ellas ya tenían una arquitectura superior a la de los fuertes, con metalurgia y serruchos, como los que se usaron para talar los árboles con que se moviera a los bloques de piedra de las pirámides. Así se erigió la ciudad antigua de Guiza, una de las tantas que usarían troncos de árbol para la construcción. Trabajos como martillar y tirar poleas eclosionaron en esta época, pero ya venían de antes, siempre con su explotación. En la germania medieval se emplazaron los fuertes que le darían origen a los burgos alemanes, pero si se toma por burgo a las ciudades, éstas ya existían desde el principio de la antigüedad, e incluso tuvieron antecedentes en la etapa más nómade. Con la imposición del empresariado urbano, que empezó en las ciudades sajonas, de la zona báltica, fue desplazada del gobierno social la nobleza agrícola, que tenía a los sirvientes de la cosecha. La nobleza era el empresariado rural, patrón de los sirvientes, y tras ser vencida por el empresariado burgués ambas se mezclaron para componer al empresariado republicano, que se repartió la tierra y las empresas de distintas formas, reemplazando a la servidumbre por el salariazgo, que tampoco es una solución suficiente.
De que el anticolonialismo lleva a negarse a sí mismo
El colonialismo es parte de nuestra historia, no sólo por nuestros antepasados europeos, ni por los africanos, sino también por los americanos, que colonizaron el continente desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Colonizar es la ocupación de un lugar hecha por grupos de seres vivos, no sólo los humanos, y tiene su violencia porque la vida es violenta, pero la que hicieron las culturas más metalúrgicas perpetró crímenes contra humanos que todavía siguen sin justicia, así como antecedió a una explotación ecológica de gran escala. Tampoco las culturas subyugadas eran justas como se debe: tenían unas atrocidades menores pero semejantes, como los sacrificios humanos para los dioses y las guerras, y tenían diferenciación en clases, sometimiento tribal, castigos severos, humillaciones falsas, irracionalidad y demás, pero esa es nuestra historia, sin la cual no hubiéramos nacido, por lo que también se debe reivindicar la bondad colonial, como las cosas buenas del pachamamismo, por ejemplo, que las otras culturas aborígenes también tuvieron, así como las europeas y africanas. La humanidad tiene sus pros y sus contras, y sus subyugaciones étnicas, de clase, de género, sexuales, etáreas, copulativas y demás, que encima no siempre son injustas, aunque en general sí lo sean, por lo que tiene que transformarse a sí misma, pero para hacerlo bien necesita reivindicar su pasado como corresponde, lo que implica acertar bastante la crítica, algo muy difícil de hacer con el auge actual del fingimiento y la ficción. La exacerbación de lo ficticio propia de esta fase capitalista se fundamenta en el fetichismo que la antecede, por lo que la resolución suficiente del capitalismo exigirá la de la fe, ya que, de no acertarse lo debido la práctica social, el socialismo fallaría aunque se concretara: las empresas gestionadas por sus trabajadores colapsarían hacia adentro y entre sí por faltarles la razón social suficiente, así como persistiría la violencia derivada de los conflictos familiares, matrimoniales, políticos, religiosos, educativos, periodísticos y demás, e incidiendo en la economía, ya que las nociones fetichistas seguirían funcionando en esos ámbitos, con la perversión que le causan al juicio y sus consecuencias nocivas en la práctica filiar.
Deponer el colonialismo grande y mediano llevaría a que la humanidad se reduzca a unos grupos pequeños y dispersos, lo que podría ser bueno, pero también puede que haya una forma de gran colonialismo aceptable, que demandaría la resolución justa de los mayores crímenes humanos, entre los cuales el de la violencia de la conquista imperial, no sólo la de los imperios occidentales, sino también la del resto. Los grupos humanos pequeños y medianos también colonizarían, pero en una medida menor a la nuestra.
Deponer el colonialismo grande y mediano llevaría a que la humanidad se reduzca a unos grupos pequeños y dispersos, lo que podría ser bueno, pero también puede que haya una forma de gran colonialismo aceptable, que demandaría la resolución justa de los mayores crímenes humanos, entre los cuales el de la violencia de la conquista imperial, no sólo la de los imperios occidentales, sino también la del resto. Los grupos humanos pequeños y medianos también colonizarían, pero en una medida menor a la nuestra.
sábado, 4 de julio de 2020
Las empresas no delinquen
Con los delitos recientes de la empresa Vicentín se enjuicia a la empresa y a algunos de sus ex administradores, quienes perpetraron una estafa en los últimos años que consistió en defraudar a algunos de sus proveedores, sean de materias primas, en particular granos, o terciarias, como el Banco Nación, que, en contraparte maligna, malversó fondos al entregarle sumas de dinero sin que se hubieran cumplido los términos del contrato de préstamo, es decir, que le dió plata a quién no iba a devolvérsela. En verdad, los autores de los delitos no fueron las sociedades, sino algunos de sus miembros, por lo que el juicio tiene que concentrarse en ellos, ya que, si no, se corre el riesgo de que se le otorguen las penas a la empresa en vez que a sus integrantes delincuentes. Si se culpara a Vicentín por los crímenes cometidos por algunos de sus ejecutivos, no se le cobraría a éstos, sino a aquélla, por lo que pagaría gente que no cometió el desfalco y quedaría impune la que sí lo hizo.
Sobre la simpatía jurídica
Las y los jueces comparten un ideario común, que es heterogéneo y evolutivo pero tiene cierta coherencia, que se estructura según la moral predominante en la sociedad, en particular la adoptada por la ley suprema, reversionada en las elecciones periódicas, que dependiera de la ciencia de quienes la erigieron en asambleas constituyentes, por lo que de su religión, ya que la religión, sea la que sea, contiene un discernimiento sobre la realidad y el deber ser. En ello hay cierta simpatía de clase, una simpatía relativa y moderada por preceptos partidarios de la ecuanimidad pero que influye en las sentencias, sobre todo en los momentos turbios, cuando los elementos decisorios son insuficientes y se tiene que expedir, y que tampoco es sólo de clase porque también es clerical, de género, etárea y demás. Los jueces no son grandes empresarios, pero los mejor pagos tienen con ellos cierta afinidad de clase, mayor que la de quienes cobran menos y que también responde a sus lazos familiares principales, los establecidos en la ley institucional, a la vez que a las relaciones de amistad, militancia y trabajo que entablaran durante sus vidas.
jueves, 2 de julio de 2020
miércoles, 1 de julio de 2020
De cómo Clarín presenta la detención de los espías macristas
En la nota del diario Clarín de hoy, sobre la detención de 17 ex agentes del espionaje presidencial macrista, al delito acusado se lo cataloga como presunto, lo que insinúa que puede que no se lo haya cometido. Al final se sostiene que el macrismo denuncia que la persecusión busca dejar impunes unos crímenes de los gobiernos kirchneristas anteriores al de Cambiemos, sin demostrarlos bien. La delincuencia del espionaje macrista fue comprobada y explicada, por lo que, en todo caso, habría que impugnar la prueba y su exposición. Proceder negando la investigación socializada desprecia la tarea de los inspectores y la de los periodistas que la difundieran, además de brindarle información equivocada al público del diario, lo que es un delito periodístico que no ha sido tipificado dentro de la ley gobernante, un delito permitido por la ley vigente.
domingo, 28 de junio de 2020
De que los gobiernos debieran proveer la suficiente cantidad de desinfectante a quienes no pudieran pagarlo
Enfrentar al coronavirus demanda grandes cantidades de sustancias corrosivas, las del alcohol, la lavandina, el cloro y el jabón, que queman la pared celular de los viruses y se usan para destruir gérmenes, ya que se les quiebra el ácido nuclear al disolvérseles las pieles. Las células coronavíricas tienen, de cobertura, un entramado esférico de proteínas que se completa, entre otras cosas, de grasa, con poros, extremidades y espigas, dentro del cual hay agua y otra esfera, llamada cápside, que cubre al hélice central, el ácido nucleico, y le sirve para alimentarse, con lo que éste dirige la práctica celular y crea simiente. El virus es más complejo, pero tiene esa estructura.
Los gobiernos debieran proveer este material para desinfectar, pero a su vez los pueblos exigen mucho el pago de las deudas estatales, no tienen una exigencia mayoritaria abierta en contra del pago, más bien al contrario, por lo que se dificulta la provisión gubernamental, lo que hace que haya que interpelar a los pueblos para que vean bien el tema de la deuda -no sólo por esta medida política particular, sino por todas, pero también por ésta-, ya que las finanzas estatales determinan la política del gobierno, que para concretarse en medidas necesita presupuesto. Como a los gobiernos los votan los pueblos, éstos tienen que decidir bien sobre los problemas políticos. Los pueblos tienen que enfrentar el dilema de si pagar deudas decadentes o financiar bien sus necesidades, y deberán resolverlo bien en el futuro mientras que no lo hayan hecho, pero la solución también dependerá del estrato social más anciano, es decir, de que la clase más conservadora, por anticuada, adopte la suficiente razón, y de buen modo. No será algo fácil de lograr.
Los gobiernos debieran proveer este material para desinfectar, pero a su vez los pueblos exigen mucho el pago de las deudas estatales, no tienen una exigencia mayoritaria abierta en contra del pago, más bien al contrario, por lo que se dificulta la provisión gubernamental, lo que hace que haya que interpelar a los pueblos para que vean bien el tema de la deuda -no sólo por esta medida política particular, sino por todas, pero también por ésta-, ya que las finanzas estatales determinan la política del gobierno, que para concretarse en medidas necesita presupuesto. Como a los gobiernos los votan los pueblos, éstos tienen que decidir bien sobre los problemas políticos. Los pueblos tienen que enfrentar el dilema de si pagar deudas decadentes o financiar bien sus necesidades, y deberán resolverlo bien en el futuro mientras que no lo hayan hecho, pero la solución también dependerá del estrato social más anciano, es decir, de que la clase más conservadora, por anticuada, adopte la suficiente razón, y de buen modo. No será algo fácil de lograr.
En verdad los pueblos votan a dos de los tres poderes del gobierno, ya que el tercero, el judicial, se elige desde el parlamento y la presidencia. Es un poder cuyos miembros no son electos por el pueblo, sino por un grupo selecto suyo, de legisladores y presidentes, que se completa con las autoridades de las entidades jurídicas dedicadas a designar jueces, los comités de magistrados, también de nombramiento parlamentario y presidencial. Son autoridades de selección doble, ya que requieren dos tipos de votaciones, las de legisladores y presidentes, que son masivas, y las de sí mismos, que son parlamentarias. Tiende a ser vitalicio, a diferencia del mandato de voto masivo, que en general dura entre 4 y 6 años, cuando no es relecto. Entonces, los jueces se inclinan a las posturas más privadas y de mando asegurado, aunque de manera también crítica, y obedecen al espíritu de las asambleas constitucionales que inauguraron sus roles gobernantes.
¿Qué expectativas se debieran crear respecto a la enfermedad social por el coronavirus?
Las verdaderas. La sociedad tiene que saber lo suficiente, dentro de lo que se sepa con la debida certeza. Que el pueblo acierte sus expectativas le ayudaría a los gobiernos a enfrentar los retos. Las falsas expectativas causan frustración social al verse incumplidas, con lo que le traen repudio a quienes las elevaran. De no saberse lo que puede pasar, se lo tendría que decir, ya que es mejor saber que no se sabe que creer que se sabe sin saber.
Humor e intoxicación
El humor es el sustantivo abstracto del humo, lo que humea, lo ahumado. Cuando se habla del humor en el sentido del ánimo se refiere al estado de los líquidos internos de acuerdo al humo inhalado. En verdad, hay una confusión semántica, porque la intoxicación de los líquidos del cuerpo viviente, como el humano, no sucede sólo mediante el fumar: hay, por ejemplo, la endógena y la ingesta estomacal de toxinas.
La humanidad sufre desánimo, entre las otras causas, por estar mal intoxicada, mucho de lo cual se debe a la mala calidad de los cigarrillos industriales, cuyas marcas advierten sobre el perjuicio de fumar sin haber dejado de ponerle aditivos al tabaco, a los que no se necesitan y que causan una mayor dependencia neuronal, o sea, que aumentan la adicción, y encima tomándosela como mala en sí misma, sin que se proponga una medida sana, que sería insuficiente en particular pero que ayudaría mucho a llevar el consumo a un nivel saludable, que tendría que completarse con cigarros de buena calidad y con una enseñanza abierta sobre el modo que se debiera adoptar para fumarlos bien.
Tambén se inhalan muchos otros humos, dado que la humanidad quema mucho. De hecho, su nombre empieza con "huma", que es un grafo casi igual al del humo, con sólo una diferencia en la última letra, a la vez que consideramos a lo homólogo como igual, ya que la hechura de humo es un rasgo constitutivo de la especie. Nos iguala a los humanos como primates grandes, bípedos y prendedores de fuego.
La humanidad sufre desánimo, entre las otras causas, por estar mal intoxicada, mucho de lo cual se debe a la mala calidad de los cigarrillos industriales, cuyas marcas advierten sobre el perjuicio de fumar sin haber dejado de ponerle aditivos al tabaco, a los que no se necesitan y que causan una mayor dependencia neuronal, o sea, que aumentan la adicción, y encima tomándosela como mala en sí misma, sin que se proponga una medida sana, que sería insuficiente en particular pero que ayudaría mucho a llevar el consumo a un nivel saludable, que tendría que completarse con cigarros de buena calidad y con una enseñanza abierta sobre el modo que se debiera adoptar para fumarlos bien.
Tambén se inhalan muchos otros humos, dado que la humanidad quema mucho. De hecho, su nombre empieza con "huma", que es un grafo casi igual al del humo, con sólo una diferencia en la última letra, a la vez que consideramos a lo homólogo como igual, ya que la hechura de humo es un rasgo constitutivo de la especie. Nos iguala a los humanos como primates grandes, bípedos y prendedores de fuego.
De que el contagio del coronavirus espigado no se da sólo mediante el contacto estrecho con infectados. Con crítica a la regla de los 15 minutos y mención al vínculo entre el contagio y el humor
El contagio de coronaviruses de espiga se da de distintas formas. Una es mediante la respiración directa de los que salen de infectados, con la exhalación, los estornudos y la tos, pero hay otras formas: la de llevarse los viruses con los dedos a la mucosa bucal, nasal, ocular, anal, peneana y vaginal , la de respirar los que flotan en el aire y demás.
Al principio del brote era menos difícil seguir la cadena de contagios porque había menos infectados, pero esa fue una pretensión insuficiente porque este virus se transmite desde antes de provocar los síntomas, que además se confunden con los de la gripe y las anginas, por lo que, quienes lo contraen, primero no saben que lo tienen y que lo expulsan, y después no saben si sus síntomas son de este coronavirus o de otros gérmenes, los cuales, aparte, a veces se contraen de manera combinada.
Entonces, la contracción se da por distintas vías y a lo largo de la pandemia, que ya lleva más de seis meses y que durará más tiempo, durante el cual las mujeres y los hombres, en general, incorporamos coronaviruses varias veces, con menor, mediana y mayor carga viral cada vez, en especial en los grandes centros urbanos, causando la respuesta inmunitaria de cada quien, con glóbulos blancos y anticuerpos, cuyo éxito depende de varios factores, como la edad, el peso, la alimentación y la salud medular y pulmonar, así como de si el cuerpo ya aprendió a combatir al virus, que es nuevo para la humanidad, por lo que, hasta que no se hace la experiencia de pelearle dentro de sí mismo no hay una técnica inmunitaria apropiada para ello, que se adquiere con la práctica: el sistema inmunitario aprende a reconocer el virus y a dominarlo con ciertos métodos, como el de taparle las salideras de la espiga con anticuerpos, pero esto no siempre pasa y los pacientes perecen, también según cómo accedan al servicio de salud.
A lo largo de un día a este virus se lo puede contraer muchas veces, de a decenas y centenas, y no sé si de a miles, en cada cual, y, según cómo lo procese nuestro cuerpo, puede llegar o no a establecer grandes colonias virales en las que crecer y reproducirse -cada coronavirus puede replicarse hasta 100 mil veces-, y también se traslada de los pulmones al torrente sanguíneo, por donde llega a casi todo el resto del cuerpo humano, hasta que se asienta en una nueva colonia o sale con las heces y la orina, si es que no muere o es anulado, pasando a residir en el mundo objetivo, donde busca en quiénes reproducirse, tal vez no siempre. Dentro nuestro, el sistema inmunitario lo enfrenta en las colonias y en su circulación dispersa, donde se libran batallas globulares, cuyos resabios son las flemas. Cuando la inmunidad es vencida, cuestión que se relaciona con los pensamientos porque la generación de los glóbulos blancos se da en la médula, la invasión viral triunfa y se tiene la fiebre, que abre un período de combate abierto entre el huésped y la especie viral que está influido por sus actores externos, en el que la colonización viral puede ser detenida o matar, obteniendo así mucha materia de la que alimentarse.
En conclusión, que la regla de 15 minutos con un contacto estrecho no es infalible porque se puede acumular la misma carga viral en varias exposiciones con varios infectados, entre las otras cuestiones.
Se puede medir la enfermedad según el humor individual, ya que el humor proviene de los líquidos corporales, por los que el virus transita, pero es el resultado de varias influencias. Entonces, el primer diagnóstico, el anterior al hisopado, demanda una crítica compuesta, entre los síntomas más conocidos y el ánimo.
Al principio del brote era menos difícil seguir la cadena de contagios porque había menos infectados, pero esa fue una pretensión insuficiente porque este virus se transmite desde antes de provocar los síntomas, que además se confunden con los de la gripe y las anginas, por lo que, quienes lo contraen, primero no saben que lo tienen y que lo expulsan, y después no saben si sus síntomas son de este coronavirus o de otros gérmenes, los cuales, aparte, a veces se contraen de manera combinada.
Entonces, la contracción se da por distintas vías y a lo largo de la pandemia, que ya lleva más de seis meses y que durará más tiempo, durante el cual las mujeres y los hombres, en general, incorporamos coronaviruses varias veces, con menor, mediana y mayor carga viral cada vez, en especial en los grandes centros urbanos, causando la respuesta inmunitaria de cada quien, con glóbulos blancos y anticuerpos, cuyo éxito depende de varios factores, como la edad, el peso, la alimentación y la salud medular y pulmonar, así como de si el cuerpo ya aprendió a combatir al virus, que es nuevo para la humanidad, por lo que, hasta que no se hace la experiencia de pelearle dentro de sí mismo no hay una técnica inmunitaria apropiada para ello, que se adquiere con la práctica: el sistema inmunitario aprende a reconocer el virus y a dominarlo con ciertos métodos, como el de taparle las salideras de la espiga con anticuerpos, pero esto no siempre pasa y los pacientes perecen, también según cómo accedan al servicio de salud.
A lo largo de un día a este virus se lo puede contraer muchas veces, de a decenas y centenas, y no sé si de a miles, en cada cual, y, según cómo lo procese nuestro cuerpo, puede llegar o no a establecer grandes colonias virales en las que crecer y reproducirse -cada coronavirus puede replicarse hasta 100 mil veces-, y también se traslada de los pulmones al torrente sanguíneo, por donde llega a casi todo el resto del cuerpo humano, hasta que se asienta en una nueva colonia o sale con las heces y la orina, si es que no muere o es anulado, pasando a residir en el mundo objetivo, donde busca en quiénes reproducirse, tal vez no siempre. Dentro nuestro, el sistema inmunitario lo enfrenta en las colonias y en su circulación dispersa, donde se libran batallas globulares, cuyos resabios son las flemas. Cuando la inmunidad es vencida, cuestión que se relaciona con los pensamientos porque la generación de los glóbulos blancos se da en la médula, la invasión viral triunfa y se tiene la fiebre, que abre un período de combate abierto entre el huésped y la especie viral que está influido por sus actores externos, en el que la colonización viral puede ser detenida o matar, obteniendo así mucha materia de la que alimentarse.
En conclusión, que la regla de 15 minutos con un contacto estrecho no es infalible porque se puede acumular la misma carga viral en varias exposiciones con varios infectados, entre las otras cuestiones.
Se puede medir la enfermedad según el humor individual, ya que el humor proviene de los líquidos corporales, por los que el virus transita, pero es el resultado de varias influencias. Entonces, el primer diagnóstico, el anterior al hisopado, demanda una crítica compuesta, entre los síntomas más conocidos y el ánimo.
Otra cuestión sobre la libertad de expresión
Hay un precepto que dice que la libertad debe ser permitida en tanto que no dañe a otros humanos, pero la libertad de expresión está dañando a muchos por la de mentiras y verdades malignas, como las que son a medias, o mal intencionadas, que se dicen. Al expresarse es imposible no hacerle ningún mal a nadie, pero se puede intentar medirlo, lo que a veces tendría buen éxito, y corregirse según las críticas que se adviertan.
viernes, 26 de junio de 2020
De que les intersexuales son masculinos, femeninas y transitives
El universo intersexual debe ser heterogéneo, abarcando a predominancias distintas en la conformación combinada de los miembros sexuales y con géneros distintos, es decir, que a nivel corporal han de tener una inclinación sexual, que después podría corresponderse o no de forma directa con la identidad de género y el desempeño cogiente que más le cabe a cada sexo. La primera es la identidad más corpórea y la segunda la más actitudinal, que hace a la práctica del cuerpo y que es permitida por él. La tercera compone mucho a las otras dos: es una práctica en la que el cuerpo se expone más que en las otras, por lo que suele darse apartada. El cuerpo ejerce la práctica, que después influye en él: en la práctica la acción de la materia va de lo subjetivo a lo objetivo, y después a la inversa, al revés del movimiento de la creación, que de lo objetivo hizo lo subjetivo, que luego influyó en su objeto. El cuerpo es, o sea, que comete el acto de ser, antes que los demás actos inerciales, y el viviente practica, que es actuar a conciencia. El pensamiento es la bisagra entre el acto inercial y el acto intencional que es la práctica. A la vez, es uno de los sentimientos y la práctica menos activa, pero las más movidas lo obedecen, ya que al moverse de lugar se piensa en cómo hacerlo para decidirlo antes de llevarlo a cabo, no siempre de manera nítida ni con buen resultado. El pensamiento es una práctica cuyo movimiento es sobre todo subjetivo, ya que se lo concreta con el ejercicio cerebral, que responde al resto del cuerpo y a lo externo. El movimiento del cuerpo también es subjetivo, porque al moverse se mueve el interior del cuerpo, pero se mueve en lo objetivo, a lo que el cuerpo vivo desplaza para llegar adónde sea. El pensamiento no desplaza a lo objetivo por sí mismo, sino nada casi nada, pero decide la práctica muscular, es decir, que incide en ello por sus consecuencias externas, muy importantes porque el trabajo es una.
Habría que ver si entre intersexuales les hay con y sin útero, lo que marcaría el predominio corporal.
Habría que ver si entre intersexuales les hay con y sin útero, lo que marcaría el predominio corporal.
El aire terrestre envirusado
Como pasa con todos los gérmenes, el aire que nos rodea de cerca está plagado de coronaviruses de espiga. Según dónde se les exhale, tosa y estornude, y donde se les excrete y mee, pasan al ambiente exterior a nuestros cuerpos, por el que transitan antes de contagiarnos o morir. Se arman nichos de expulsión virósica donde están los infectados, que transitan por el espacio urbano dispersándolos a su alrededor, pero si hay viento éste se lleva a unos cuantos, que pasan a volar por ahí siguiendo las ráfagas, con sus vueltas, y bajando de a poco por su propio peso. Andan así entre pocas horas y pocos días, de acuerdo a la temperatura, la humedad y a las cosas con que se topan en su recorrido, en el que tienen cierta incidencia y la intención de reproducirse.
El ingreso a los animales huéspedes sucede por la mucosa, tanto anal como vaginal, peneana, nasal, bucal y ocular, y puede entrar por llagas, cortes y otras aperturas cutáneas, en las que se expone la mucosa al aire. Los gérmenes, como éste, residen dentro nuestro tanto como en el espacio que nos rodea, son subjetivos y objetivos a nosotros, los humanos y demás animales aéreos, y habría que ver cómo se relacionan con los acuáticos y las plantas. Alguna relación tienen, pero no se sabe bien cuál es. A las plantas les podría entrar por los poros, aunque no se replicara en ellas, y algo así puede que pase con los acuáticos. Entrarles les pueden entrar seguro, pero los coronaviruses viven poco tiempo, y quizás en el agua su desplazamiento sea poco efectivo para hacerles perdurables.
El contagio también ocurre de mucosa a mucosa, por lo que el virus se transmite con los besos mojados, en los que se intercambia saliva, y en la cópula sin preservativo, pero en la que lo usa acontece por el aire.
Es un virus tanto acuático como aéreo, por lo que anfibio. Dura pocos días, llega como hasta las dos semanas, pero se reproduce mucho e instala colonias de a millones de miembros.
El ingreso a los animales huéspedes sucede por la mucosa, tanto anal como vaginal, peneana, nasal, bucal y ocular, y puede entrar por llagas, cortes y otras aperturas cutáneas, en las que se expone la mucosa al aire. Los gérmenes, como éste, residen dentro nuestro tanto como en el espacio que nos rodea, son subjetivos y objetivos a nosotros, los humanos y demás animales aéreos, y habría que ver cómo se relacionan con los acuáticos y las plantas. Alguna relación tienen, pero no se sabe bien cuál es. A las plantas les podría entrar por los poros, aunque no se replicara en ellas, y algo así puede que pase con los acuáticos. Entrarles les pueden entrar seguro, pero los coronaviruses viven poco tiempo, y quizás en el agua su desplazamiento sea poco efectivo para hacerles perdurables.
El contagio también ocurre de mucosa a mucosa, por lo que el virus se transmite con los besos mojados, en los que se intercambia saliva, y en la cópula sin preservativo, pero en la que lo usa acontece por el aire.
Es un virus tanto acuático como aéreo, por lo que anfibio. Dura pocos días, llega como hasta las dos semanas, pero se reproduce mucho e instala colonias de a millones de miembros.
Del morfema "cracia"
El morfema es un tramo del discurso, un trozo de palabra en este caso, el de "cracia", presente en "democracia", en "aristocracia" y en tantas otras. Se lo traduce como "gobierno" cuando se dice que la democracia es el gobierno del pueblo, "demo-" es "pueblo", y cuando que la aristocracia es el gobierno de los mejores, al tomarse "aristo-" por "mejor", lo que en general se hizo en falso por la mala resolución del problema teológico, que repercutió en los otros órdenes causando distorsiones sociales, así como les benefició con sus aciertos, todavía insuficientes para el socialismo. Habría que ver las raíces etimológicas de demos y aristoi para saber si están bien definidas. Sin embargo, el concepto de "cracia" es parecido a otros, como el de crear y el de creer, próximos al del gobierno, que crea y cree en cabinas, las de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, desde las cuales se ejerce el mando político constitucional, que garantiza casi que del todo la propiedad privada, en particular la de las empresas, y más si son grandes por los refuerzos de hecho que tiene el liberalismo, con lo que el empresariado superior consigue cierta estabilidad, una hegemonía en crisis, más ahora que la humanidad está del todo enferma, sea de coronavirus, de aislamiento preventivo, que causa desafirmación social, o de las tantas otras enfermedades que hay. En verdad, siempre se está enfermo, pero a veces se enferma más y otras menos. Ahora, la especie humana está más enferma que hace medio año, y ya venía en crisis.
El pueblo tiende a ser joven, ya que su raíz es la pubertad, y la nobleza vieja. El "aristo-" puede que remita a la ancianidad, porque la sabiduría y la excelencia se obtienen con los años, pero igual el tema está mal definido porque el pueblo puede ser insuficiente tanto como la élite. Es un problema de conjunto. Mientras que una parte funcione mal, el conjunto andará mal, y cada parte tiene sus males y sus bienes, así como sus subpartes.
No obstante, el prefijo "aristo-" puede no venir de lo antiguo sino de las aristas, extremidades puntiagudas, que requieren más refinación que las cosas gruesas y que pinchan y cortan, algo más presente en la cima social y que se da sobre todo entre los y las viejas más ricas.
El pueblo tiende a ser joven, ya que su raíz es la pubertad, y la nobleza vieja. El "aristo-" puede que remita a la ancianidad, porque la sabiduría y la excelencia se obtienen con los años, pero igual el tema está mal definido porque el pueblo puede ser insuficiente tanto como la élite. Es un problema de conjunto. Mientras que una parte funcione mal, el conjunto andará mal, y cada parte tiene sus males y sus bienes, así como sus subpartes.
No obstante, el prefijo "aristo-" puede no venir de lo antiguo sino de las aristas, extremidades puntiagudas, que requieren más refinación que las cosas gruesas y que pinchan y cortan, algo más presente en la cima social y que se da sobre todo entre los y las viejas más ricas.
Nutrir, nuclear y nudo
Puede que haya una vinculación íntima entre las tres cosas, ya que sus significados son parecidos y la tres empiezan con "nu", es decir, que tienen una filiación semántica próxima, mucha semejanza conceptual. Nuclearse y nutrirse, para los seres vivos, son acciones parecidas, y al hacérselas la materia es como que se anuda, se agrupa fuerte, poniéndose más sólida que el agua y el aire, pero menos que las piedras. A la vez, muchos nudos son de fibra vegetal, es decir, de materia inorgánica que fuera creada por seres vivos.
Habría que ver si lo que denominamos como muerto no está vivo también, ya que el universo tiene voluntad, porque da vueltas, y las estrellas y planetas incorporan y expulsan materia, así como el éter, pero no depende de un gen, a no ser que hubiera genes por fuera suyo que lo ordenaran a propósito. Depende del criterio que se adopte, pero el criterio tiene que componerse bien con la forma de la palabra "vida". El significante tiene que adecuarse exacto con el significado, que es el que lo antecede, ya que las cosas representadas preceden a su significación, que es posterior a lo que representa. El significante es una cosa más compleja que aquéllas de las que trata, porque tiene que dar cuenta bien de su existencia, es decir, que tiene que representar algo que es complicado por sí mismo, adquiriendo así una complejidad mayor, pero eso no pasa siempre, porque los significantes también pueden ser errados, además de que puede estár mal compuesta su relación con lo que designan.
Está el orden de lo inerte, el de lo vivo y el de lo significante, que es algo inerte que sale de lo vivo cuando se expresa. La señal es inerte, pero la elaboración sensible, en particular la mental, es viviente porque se da en cuerpos vivientes, en los órganos sensitivos, en particular el cerebro. Si el cerebro es la materia génica principal del ser viviente, que está protegida por la piel, los tejidos blandos y el óseo, con una bóveda más compleja que la vertebral, como pasa en las células, habría que concluir que el gen central de los vegetales es su cerebro, con el cual pensarían su historia. En algún lugar adentro suyo tienen que tomar algunas de las decisiones que toman, como la de inclinar el tallo para buscar la luz, porque al tallo hay que empezar a torcerlo desde abajo. Sin embargo, no habría que exagerar la importancia del cerebro, ya que si se le da demasiada se equivoca la crítica.
Habría que ver si lo que denominamos como muerto no está vivo también, ya que el universo tiene voluntad, porque da vueltas, y las estrellas y planetas incorporan y expulsan materia, así como el éter, pero no depende de un gen, a no ser que hubiera genes por fuera suyo que lo ordenaran a propósito. Depende del criterio que se adopte, pero el criterio tiene que componerse bien con la forma de la palabra "vida". El significante tiene que adecuarse exacto con el significado, que es el que lo antecede, ya que las cosas representadas preceden a su significación, que es posterior a lo que representa. El significante es una cosa más compleja que aquéllas de las que trata, porque tiene que dar cuenta bien de su existencia, es decir, que tiene que representar algo que es complicado por sí mismo, adquiriendo así una complejidad mayor, pero eso no pasa siempre, porque los significantes también pueden ser errados, además de que puede estár mal compuesta su relación con lo que designan.
Está el orden de lo inerte, el de lo vivo y el de lo significante, que es algo inerte que sale de lo vivo cuando se expresa. La señal es inerte, pero la elaboración sensible, en particular la mental, es viviente porque se da en cuerpos vivientes, en los órganos sensitivos, en particular el cerebro. Si el cerebro es la materia génica principal del ser viviente, que está protegida por la piel, los tejidos blandos y el óseo, con una bóveda más compleja que la vertebral, como pasa en las células, habría que concluir que el gen central de los vegetales es su cerebro, con el cual pensarían su historia. En algún lugar adentro suyo tienen que tomar algunas de las decisiones que toman, como la de inclinar el tallo para buscar la luz, porque al tallo hay que empezar a torcerlo desde abajo. Sin embargo, no habría que exagerar la importancia del cerebro, ya que si se le da demasiada se equivoca la crítica.
miércoles, 24 de junio de 2020
Correlación de sabores, sonidos y colores
Lo dulce es como lo grave y lo oscuro. Lo agrio como lo agudo y claro. Hay estadíos intermedios, variantes y excepciones entre ambos grupos.
Sobre la financiación social de la reclusión general vigente
La humanidad deberá decidir de dónde sacar la plata para financiar sus gastos durante la pandemia. La mayoría saldrá de los trabajadores, porque el capital privado es hegemónico, entre los otros factores, a consecuencia del mediano apoyo de masas con que cuenta, pero resta definir qué mayoría sea esa, y acaso qué minoría, si se diera pronto un cambio drástico en la exigencia popular al respecto. El pueblo mundial tendrá que elegir a quién reclamarle más los fondos, si a quienes les faltan, a quienes tienen los justos o a quienes les sobran, y de la opción que escoja dependerá la salida de la crisis, por lo que es una elección muy importante, a la que no se le deberá permitir la hipocresía. Como sea, la humanidad tendrá que alcanzar la razón suficiente.
Este problema, el de las finanzas de la sociedad, existirá de otro modo cuando se termine la pandemia, por lo que seguirá pendiente, y con los mismos actores sociales.
Este problema, el de las finanzas de la sociedad, existirá de otro modo cuando se termine la pandemia, por lo que seguirá pendiente, y con los mismos actores sociales.
De que la libertad tiene que ser abolida
En esta época de pandemia se discute sobre si los gobiernos le cercenan la libertad a sus electores como si la libertad fuese un valor absoluto, que importa más que el resto de las cosas, incluso la vida, más la ajena que la propia. Es una idea sobre todo de gente externa al grupo de riesgo identificado. Ahora, a lo que es el virus en boga, la libertad nos tiene que importar poco, ya que está en juego nuestra vida. Una vez superada la pandemia sí habría que retomar una mayor libertad, a la que habría que definir bien, sin que tengamos la razón suficiente para eso.
Es una propuesta de abolición no absoluta, por que nuestra libertad tiene el deber de ser beneficiosa para nosotros los humanos. La mala libertad, la que nos enferma mucho y mata, tiene que ser bien inhibida, no sólo ahora por la pandemia, sino siempre, pero ahora en especial.
Es una propuesta de abolición no absoluta, por que nuestra libertad tiene el deber de ser beneficiosa para nosotros los humanos. La mala libertad, la que nos enferma mucho y mata, tiene que ser bien inhibida, no sólo ahora por la pandemia, sino siempre, pero ahora en especial.
¿Una convivencia en general pareja?
La humanidad, al sobrevivir, se impone a las demás especies con nuestra técnica, y, para la igualdad ecológica, tendría que adecuárseles, pero ¿cómo? ¿Tendría que haber una igualdad absoluta, que además sería imposible, ya que las demás especies compiten entre sí? Entonces, podría funcionar bien la superioridad particular. Sería un predominio mucho menor que el actual, cercano a igualarse pero con liderazgo humano. Un tipo de dominación excepcional, que tendría que limitarse lo suficiente como para permitirle al resto de las especies vivas una vida más o menos feliz, dentro de lo que es la crueldad viviente, que casi siempre se alimenta de comida cruda. Ella debiera suprimir las catástrofes ambientales de la producción a gran escala, y mismo reducir mucho las de la mediana y pequeña, las que, como son mucho más extensas, también inciden con amplitud en el deterioro ecológico.
El frío en la nutrición
Así como el cuerpo vivo acumula calor, lo mismo hace con el frío. La luz solar aporta materia para la fotosíntesis y la fabricación de vitamina d, y el frío debe aportar lo suyo al cuerpo vivo. El frío no es la ausencia de calor, sino su disminución y reemplazo relativo, así como el calor es algo frío, ya que, de no contenérselo, subiría tanto que nos incendiaría. A la inversa, algo de frío nos hace bien, dentro de cierto rango y con variantes según la especie, la edad, el peso y las demás categorías de la salud, y más que eso nos hace mal.
lunes, 22 de junio de 2020
La virtud, ¿es lo varonil?
Algunos diccionarios etimológicos dicen que la virtud viene de lo varonil, de "vir", dativo de "viril" y de "varón", pero, de ser así, las mujeres no podrían ser virtuosas a no ser que fueran masculinas, lo que es injusto. Si la virtud es lo propio del varón, entonces el concepto está mal definido, ya que la valentía y el valor que se le asignan no son de su exclusividad.
Hay una acepción que relaciona lo viril con lo guerrero. Traduce al "vir" latino en "guerra", parecida al "war" inglés. Las tres palabras, de dos idiomas latinos y uno sajón, se parecen entre sí y designan a lo mismo, por lo que están emparentadas. La guerra, a su vez, es una cuestión masculina, pero no del todo. De hecho, se puede equiparar el belicismo entre los géneros, aunque no de manera absoluta, porque la guerra, como todas las prácticas, depende de cómo sea el cuerpo, además de qué se quiera hacer de él.
Se estableció que hace entre 250 y 140 mil años se gestó la humanidad moderna, la del llamado homo sapiens sapiens, y que hace 65 mil empezó a migrar de África a Eurasia. Entre el cuádruple y el doble del tiempo de su existencia, esta humanidad -especie de primates grandes de cuerpo en general pelado, salvo en la cabeza y el pubis, con poco pelo en el resto de la piel-, vivió únicamente en África, y sólo entre cerca de un cuarto y la mitad lo hizo en los demás continentes, por lo que el lenguaje humano se gestó en África durante la mayor parte de su historia. La datación es precisable, pero el resultado da lo mismo. El inicio de la especie homo habilis, la primera del género humano, sucedió hace como 2 millones y medio de años. El homo habilis era como un gorila que cascó piedras y perdió el pelo de la cara, por lo que debe haber hecho fuego con chispas en hojas secas, así como la liberación de los brazos debida al bipedismo le permitió friccionar palos contra el piso para el mismo fin. Por lo tanto, la cultura humana asiática y europea, como sus lenguas, tienen pasado africano, y después se siguió mezclando de distintas formas y con migraciones medianas y menores, algunas de dirección retornante, dando por resultado el sincretismo lingüístico actual, bastante lejano a ser un lenguaje común comprensible a toda la especie, el proyecto del esperanto, pero el lenguaje humano es uno. Uno con forma variada, por cuyas diferencias, entre otras cuestiones, la humanidad no se entiende lo suficientemente bien entre sí, y que es mudable.
Si se quisiera hablar de la verdad más en abstracto habría que mencionar a la "veritud", una palabra casi inexistente, cuya reformulación para una pronunciación fácil sería la de "virtud", pero ésta "virtud" no se referiría a lo varonil sino a lo verdadero. Pasa que la forma de las palabras se asemeja sin que lo hagan sus significados, aunque coinciden en parte porque lo varonil es algo verdadero, no obstante un tanto le falte serlo.
Fuentes
Definiciones de "Expansión de la humanidad" y "Homo sapiens" en Wikipedia.
Hay una acepción que relaciona lo viril con lo guerrero. Traduce al "vir" latino en "guerra", parecida al "war" inglés. Las tres palabras, de dos idiomas latinos y uno sajón, se parecen entre sí y designan a lo mismo, por lo que están emparentadas. La guerra, a su vez, es una cuestión masculina, pero no del todo. De hecho, se puede equiparar el belicismo entre los géneros, aunque no de manera absoluta, porque la guerra, como todas las prácticas, depende de cómo sea el cuerpo, además de qué se quiera hacer de él.
Se estableció que hace entre 250 y 140 mil años se gestó la humanidad moderna, la del llamado homo sapiens sapiens, y que hace 65 mil empezó a migrar de África a Eurasia. Entre el cuádruple y el doble del tiempo de su existencia, esta humanidad -especie de primates grandes de cuerpo en general pelado, salvo en la cabeza y el pubis, con poco pelo en el resto de la piel-, vivió únicamente en África, y sólo entre cerca de un cuarto y la mitad lo hizo en los demás continentes, por lo que el lenguaje humano se gestó en África durante la mayor parte de su historia. La datación es precisable, pero el resultado da lo mismo. El inicio de la especie homo habilis, la primera del género humano, sucedió hace como 2 millones y medio de años. El homo habilis era como un gorila que cascó piedras y perdió el pelo de la cara, por lo que debe haber hecho fuego con chispas en hojas secas, así como la liberación de los brazos debida al bipedismo le permitió friccionar palos contra el piso para el mismo fin. Por lo tanto, la cultura humana asiática y europea, como sus lenguas, tienen pasado africano, y después se siguió mezclando de distintas formas y con migraciones medianas y menores, algunas de dirección retornante, dando por resultado el sincretismo lingüístico actual, bastante lejano a ser un lenguaje común comprensible a toda la especie, el proyecto del esperanto, pero el lenguaje humano es uno. Uno con forma variada, por cuyas diferencias, entre otras cuestiones, la humanidad no se entiende lo suficientemente bien entre sí, y que es mudable.
Si se quisiera hablar de la verdad más en abstracto habría que mencionar a la "veritud", una palabra casi inexistente, cuya reformulación para una pronunciación fácil sería la de "virtud", pero ésta "virtud" no se referiría a lo varonil sino a lo verdadero. Pasa que la forma de las palabras se asemeja sin que lo hagan sus significados, aunque coinciden en parte porque lo varonil es algo verdadero, no obstante un tanto le falte serlo.
Fuentes
Definiciones de "Expansión de la humanidad" y "Homo sapiens" en Wikipedia.
Del arte como armado
El arte, en sí mismo, es el armado. "Arte" es el sustantivo del verbo "armar", y todas las especies lo hacen, incluso las muertas, ya que los seres inertes son armazones: se arman. Lo inerte se armó por sí mismo, no se sabe bien si con o sin una voluntad previa, ni cuál sería, pero al combinarse en espirales ínfimos con brazos, macromoléculas enruladas con extremidades, que incorporaron luz, agua, gases y minerales mientras que se movían, empezaron a vivir, para lo cual se hizo la expulsión de residuos, metabolismo que hace crecer y que lleva a la reproducción de la especie. Ya la misma creación de la vida es un armado, al que realiza toda especie viviente, pero luego están sus subtipos más reconocidos, en particular los de las obras más lúdicas, pero el trabajo básico también ensambla, arma cosas que son poco tenidas por arte. La crianza de hijos también es un arte, porque arma. Armar es como arrimar. Es juntar cosas.
Si se toma por voluntad a lo que da vueltas, el sustantivo abstracto de voltear, hay una voluntad previa a la vida, que es la de las galaxias, que dan vueltas, así como está la de los planetas alrededor de las estrellas. Es una voluntad creadora y tiene esferas con tierra y agua, y grandes núcleos que brillan, que inspiraron a la idea que nos hacemos de los dioses, pero no tiene el propósito de crear la vida, ya que, al no tener sentimientos ni pensamientos, no se emociona para engendrar ni lo planea. Hizo al genoma de casualidad, por causas distintas a las de la intención psíquica, pero, si por fuera del universo hubiera un ser que gira y que lo creara a sus expensas, entonces sí habría una voluntad planificadora que creara al llamado universo, que tampoco sería todo lo que existe porque estaría rodeado por dios. No obstante, a eso no se lo puede afirmar bien porque no se lo sabe como se debe.
Si se toma por voluntad a lo que da vueltas, el sustantivo abstracto de voltear, hay una voluntad previa a la vida, que es la de las galaxias, que dan vueltas, así como está la de los planetas alrededor de las estrellas. Es una voluntad creadora y tiene esferas con tierra y agua, y grandes núcleos que brillan, que inspiraron a la idea que nos hacemos de los dioses, pero no tiene el propósito de crear la vida, ya que, al no tener sentimientos ni pensamientos, no se emociona para engendrar ni lo planea. Hizo al genoma de casualidad, por causas distintas a las de la intención psíquica, pero, si por fuera del universo hubiera un ser que gira y que lo creara a sus expensas, entonces sí habría una voluntad planificadora que creara al llamado universo, que tampoco sería todo lo que existe porque estaría rodeado por dios. No obstante, a eso no se lo puede afirmar bien porque no se lo sabe como se debe.
La moral y el yiro
Si la moral fuera lo de la morada, la existencia en casas, tendría que tener el suficiente giro, la suficiente salida del hogar, pero no es seguro que lo moral sea lo casero, aunque tendría su faceta externa, que también se da en recámaras, en cámaras y en cabinas, así como en la calle. La moral es lo de las costumbres, pero, ¿qué es la costumbre? Viene de la separación, de separar, a lo que se hace cortando, una práctica cercana a la de coser, que es mucho de cortar, así como a la urdimbre, la de tejer con hilo. El vocablo romano "consuetudo" se refiere a la calidad de la separación social, del corte que se hace en la materia objetiva a la especie. La costura y la urdimbre son dos tipos de práctica separativa, pero no son los únicos, sino que hay muchos más, ya que cada práctica tiene sus quiebres. A la separación de lo objetivo la hace todo ser vivo. Los inertes también la hacen, pero no a propósito, ni tampoco piensan en sus actos.
A la práctica humana se la debe ordenar según lo que separa y lo que une, con el suficiente balance sobre todas sus consecuencias.
La moral es el acto evaluado según las ideas sobre el buen comportamiento, sobre lo que debe ser la actitud, que, desde que empezara la especie, tuvo un modo de residir durante las emigraciones. Responde a la pregunta por cómo morar en el sentido de como vivir, y de cómo hacerlo en las ciudades de casas de barro cocido. Como la existencia humana es conjunta, la humanidad se pregunta cómo ser, y se contesta desde las ideas, que están dominadas por las concepciones teístas, con sus derivaciones en la ciencia y la política. De ello resulta necesario que la humanidad adquiera un saber suficientemente verdadero, porque para resolver bien sus conflictos, en particular los propietarios, tendrá que tener la suficiente razón. De otra forma persistirá mal y en crisis profunda. La existencia crítica es inevitable para los seres vivos, por lo que se debe pensar en qué crisis tener.
Como la moral incumbe al modo de ser, se vincula más con lo modal que con el morar, que es módico. La ética, que es la ciencia de la moral, tiene la misma raíz idiomática que la costumbre, un vocablo al que se hipotetiza como "swe" y que se refiere tanto al acto de separar como a la tercera persona del subjuntivo, la más separada de quien habla. La palabra "ethos" designa al escindir, una gran parte de la actividad laboral, pero entonces el uso que se le da es inexacto, ya que también alude al acto de unir, que es la otra modalidad del trabajo.
Véase "costumbre" y "ética" en Etimologías de Chile.
A la práctica humana se la debe ordenar según lo que separa y lo que une, con el suficiente balance sobre todas sus consecuencias.
La moral es el acto evaluado según las ideas sobre el buen comportamiento, sobre lo que debe ser la actitud, que, desde que empezara la especie, tuvo un modo de residir durante las emigraciones. Responde a la pregunta por cómo morar en el sentido de como vivir, y de cómo hacerlo en las ciudades de casas de barro cocido. Como la existencia humana es conjunta, la humanidad se pregunta cómo ser, y se contesta desde las ideas, que están dominadas por las concepciones teístas, con sus derivaciones en la ciencia y la política. De ello resulta necesario que la humanidad adquiera un saber suficientemente verdadero, porque para resolver bien sus conflictos, en particular los propietarios, tendrá que tener la suficiente razón. De otra forma persistirá mal y en crisis profunda. La existencia crítica es inevitable para los seres vivos, por lo que se debe pensar en qué crisis tener.
Como la moral incumbe al modo de ser, se vincula más con lo modal que con el morar, que es módico. La ética, que es la ciencia de la moral, tiene la misma raíz idiomática que la costumbre, un vocablo al que se hipotetiza como "swe" y que se refiere tanto al acto de separar como a la tercera persona del subjuntivo, la más separada de quien habla. La palabra "ethos" designa al escindir, una gran parte de la actividad laboral, pero entonces el uso que se le da es inexacto, ya que también alude al acto de unir, que es la otra modalidad del trabajo.
Véase "costumbre" y "ética" en Etimologías de Chile.
sábado, 20 de junio de 2020
¿Cómo expropiar?
Los gobiernos expropian. Toman propiedades y las cambian de dueño. Operan como capital público y manejan impuestos, a veces más en contra y otras menos en desmedro del pueblo, cuestión determinada por la política obrera, que como sostiene a la constitución garantiza la concentración de los capitales en la clase hegemónica, que se refuerza con el ejército y la prensa más privatistas. La presidencia y el parlamento son actores intermedios en ese juego de cuerpos sociales heterogéneos. Los gobiernos progresistas, al expropiar, deben obedecer a la ley, a parte de la cual pueden cambiar durante sus mandatos, con dificultades y concesiones, y sin que sus leyes se apliquen de todo, pero, como están sujetos al escrutinio público y la crítica periodística, tienen que aclarar bien qué es lo que quieren expropiar y qué no, y cómo planean hacerlo, ya que los empresarios medianos pueden temer ser mal expropiados y ponérseles en contra. También tienen que poner en discusión la reticencia obrera a las medidas que les favorecen porque los obreros no siempre las entienden bien, y se ponen en contra de sus propios intereses y a favor de quienes los empobrecen, cuando adquieren una abnegación equivocada. Por último, está el tema de la reforma constitucional, que hasta que no ocurra implicará que la expropiación sea entre pequeña y mediana, con el capital superior en posición hegemónica y protegido por la ley mayor.
El tambor como instrumento de cuerda
El parche del tambor no es una cuerda, como las de guitarra, pero es fibroso, por lo que, cuando se lo tensa, resuena al vibrar, igual que las cuerdas: quedan ondulándose un rato, por lo que mueven al aire cuando suenan. La caja del tambor retiene la vibración que va hacia dentro suyo, cuyo remanente le sale al instante, a diferencia de lo que pasa con la que va hacia afuera, que sale directo, es decir, que el instrumento causa una vibración doble, que se complejiza en la caja y sobre el parche, donde la vibración del aire termina de cobrar forma con el movimiento de las manos, los brazos y el resto del cuerpo, así como le influye la ropa y la luz. El aire que vibra se tiñe de la luz que lo circunda, pero la luz no vibra como él, sino que atraviesa al aire que se le interpone mientras que éste se mueve, a lo que se percibe mucho en ebriedad.
Tanto los instrumentos de cuerda como los tambores hacen vibrar al aire y tienen caja, así como distintos tonos y rasgidos según se les tense y golpee. Los de viento suenan al repicar en el metal, con todas las vueltas, el pirrido de la boca, que expulsa aire, al que se comprime dentro de un caño en el que rebota hasta salir expulsado, con lo que vibran las trompetas. En síntesis, que hacen lo mismo de maneras distintas.
Tanto los instrumentos de cuerda como los tambores hacen vibrar al aire y tienen caja, así como distintos tonos y rasgidos según se les tense y golpee. Los de viento suenan al repicar en el metal, con todas las vueltas, el pirrido de la boca, que expulsa aire, al que se comprime dentro de un caño en el que rebota hasta salir expulsado, con lo que vibran las trompetas. En síntesis, que hacen lo mismo de maneras distintas.
Para que se averigüe de la causa del brote coronavírico
Para juzgar bien nuestra pandemia se le tendría que saber bien la causa, para lo cual tendría que haber un comité internacional, en el que debieran participar delegados de los gobiernos, las internacionales partidarias y de movimientos sociales y el resto de quienes quieran y puedan averiguar así. La otra gente le criticaríamos el desempeño. La tesis de la mutación del virus deja sin descartar bien el diseño en laboratorios, al que se debe conocer porque la sociedad tiene que saber qué se hace en ellos. Como tienen mucha importancia, su accionar debe ser reconocido, para que tengan control social, pero eso más allá de la gestación de este coronavirus en particular. Si no se averigua así se lo investigará de otra forma, porque se querrá saber qué pasó. Las demás especies vivas también indagan la realidad para saber qué hacer y cómo, pero no le dan muchas vueltas y los especímenes de algunas se mueren antes que nosotros, esto dicho en general. Tienen que resolver rápido y hacen lo que les sale, pero otras viven por cientos de años. Están quietas, se mueven poco y no tienen tantas urgencias, pero también enfrentan peligros, en particular el de nuestra tala. Al menos gran parte de los especímenes vivientes están analizando la realidad de esta pandemia, porque se piensa lo que se conoce y se conoce el entorno, y el de muchos de los seres vivos cambió de repente desde diciembre pasado.
Más allá de si es un virus diseñado por hombres o una mutación propia del linaje viral coronavírico, una con pretensión adaptativa, de una especie viral que desarrollara un arma para agujerear la membrana celular, mudanza que también tiene otras causas así como sus consecuencias, su reconocimiento no es sólo humano, las demás especies animales también lo piensan, por lo menos algunas, las que lo padecen, así como lo transportaron y transportan. Como es un ser nuclear helicoidal y embrazado, tiene conciencia y voluntad, es decir, que desde que se gesta hasta que perece crece y se mueve buscando reproducirse, a lo que hace con células mayores. Es una hélice embrazada simple que incorporó agua, minerales y luz, y los dispuso de tal modo que se hizo de una forma esférica y con extremidades, que quizás respire, con lo que crece y fabrica genoma, al que intenta replicar, para lo cual indaga en su entorno, del cual tiene cierta comprensión.
Los animales no humanos pueden expulsar a voluntad los viruses que traigan, pueden dirigirse a un lugar a estornudar sabiendo que así se contagia, por haberlo experimentado entre sí mismos, más allá de que no lo haya sido en este caso, pero podría darse que nos hayan estornudado de cerca a propósito, o que el mal manejo que les hicimos les dañara y debilitara para enfrentar a los viruses, quedando enfermos algunos pangolines infectados, a los que luego de capturarlos se los expusiera para la venta en el mercado de Wuhan, donde pueden haber estornudado y tosido, también sin querer contagiarnos, o sin saber de la existencia de este coronavirus con espiga, aunque habrían percibido sus efectos en sí mismos y en sus semejantes. Esta idea no refuta a la del atentado militar estadounidense ni a la del escape desde el instituto de virología de la ciudad, como así tampoco a la de la deforestación. El virus podría haber pasado de los murciélagos que vivieran en torno al instituto a otros de la selva y de ahí al pangolín, tanto como de una caja con apertura automática, o remota, depositada en la selva, a los murciélagos, y también podría haber mutado por sí mismo en murciélagos que después emigraran a la periferia de la ciudad por la deforestación, así como puede haberse engendrado en los nacidos ahí. Como es un virus muy fuerte parece venir de la selva profunda, pero quizás no lo haya hecho.
La pandemia actual es consecuencia del desequilibrio ecológico causado por la explotación capitalista, lo que da cuenta de que la humanidad tomó partido por la captura de mala forma. Es un desequilibrio de la salud humana proveniente del descalabro de la naturaleza no humana, con sus efectos en nuestra práctica social. Expresa que, como la naturaleza es un sistema, competitivo pero junto, si dañamos demasiado a las otras especies nos causamos un mal grave a nosotros mismos, lo mismo que sucede, aunque de otra forma, con la tierra, el aire y el agua. Además está el hecho de que nuestro sistema productivo afecta distinto a las diferentes clases, para bien y para mal, que enfrentan el brote en condiciones desparejas.
Más allá de si es un virus diseñado por hombres o una mutación propia del linaje viral coronavírico, una con pretensión adaptativa, de una especie viral que desarrollara un arma para agujerear la membrana celular, mudanza que también tiene otras causas así como sus consecuencias, su reconocimiento no es sólo humano, las demás especies animales también lo piensan, por lo menos algunas, las que lo padecen, así como lo transportaron y transportan. Como es un ser nuclear helicoidal y embrazado, tiene conciencia y voluntad, es decir, que desde que se gesta hasta que perece crece y se mueve buscando reproducirse, a lo que hace con células mayores. Es una hélice embrazada simple que incorporó agua, minerales y luz, y los dispuso de tal modo que se hizo de una forma esférica y con extremidades, que quizás respire, con lo que crece y fabrica genoma, al que intenta replicar, para lo cual indaga en su entorno, del cual tiene cierta comprensión.
Los animales no humanos pueden expulsar a voluntad los viruses que traigan, pueden dirigirse a un lugar a estornudar sabiendo que así se contagia, por haberlo experimentado entre sí mismos, más allá de que no lo haya sido en este caso, pero podría darse que nos hayan estornudado de cerca a propósito, o que el mal manejo que les hicimos les dañara y debilitara para enfrentar a los viruses, quedando enfermos algunos pangolines infectados, a los que luego de capturarlos se los expusiera para la venta en el mercado de Wuhan, donde pueden haber estornudado y tosido, también sin querer contagiarnos, o sin saber de la existencia de este coronavirus con espiga, aunque habrían percibido sus efectos en sí mismos y en sus semejantes. Esta idea no refuta a la del atentado militar estadounidense ni a la del escape desde el instituto de virología de la ciudad, como así tampoco a la de la deforestación. El virus podría haber pasado de los murciélagos que vivieran en torno al instituto a otros de la selva y de ahí al pangolín, tanto como de una caja con apertura automática, o remota, depositada en la selva, a los murciélagos, y también podría haber mutado por sí mismo en murciélagos que después emigraran a la periferia de la ciudad por la deforestación, así como puede haberse engendrado en los nacidos ahí. Como es un virus muy fuerte parece venir de la selva profunda, pero quizás no lo haya hecho.
La pandemia actual es consecuencia del desequilibrio ecológico causado por la explotación capitalista, lo que da cuenta de que la humanidad tomó partido por la captura de mala forma. Es un desequilibrio de la salud humana proveniente del descalabro de la naturaleza no humana, con sus efectos en nuestra práctica social. Expresa que, como la naturaleza es un sistema, competitivo pero junto, si dañamos demasiado a las otras especies nos causamos un mal grave a nosotros mismos, lo mismo que sucede, aunque de otra forma, con la tierra, el aire y el agua. Además está el hecho de que nuestro sistema productivo afecta distinto a las diferentes clases, para bien y para mal, que enfrentan el brote en condiciones desparejas.
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